Los personajes de Twilight no son míos sino de Stephenie Meyer, yo solo me divierto un poco con ellos.


Capítulo beteado por Yanina


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Capítulo 8

Emma se sintió mal al ver la rápida salida de Bella y lo atormentada que se veía, pero había dicho lo que tanto había estado pensando.

Nadie podía negar la vida de lujos que tenía, Edward incluso había sido detenido por unos cuantos fanáticos que aún alababan su juego aunque ya se había retirado, firmó autógrafos y se tomó fotografías.

Isabella había tomado un bolso de tres mil dólares para usarlo como pañalera para Treasure y había pagado con la misma indiferencia que si hubieran sido solo veinte dólares.

El no tenerla había sido beneficioso para ellos, eso debían aceptarlo.

—¿Fue tan malo? —preguntó mirando a Edward.

—Yo comencé, y supongo que…

—Me lo tienes que decir. ¿Qué fue lo que pasó? ¿La obligaron?

—Algo así.

—No quiero algo así, quiero la verdad, Bella no me va a decir esa parte, se ha alterado y si tú eres su esposo, supongo que te tocará dormir en el sofá.

—Posiblemente lo haga.

—Entonces dime.

Edward suspiró y miró una última vez el camino por el que Bella se había marchado.

—No estoy seguro de qué fue lo que pasó ese día, no la pude ver, aun cuando lo intenté no pude estar cerca de ella —negó con la cabeza—, solo sé que después de que Rosalie y Emmett te llevaran a casa, yo no volví a ver a Bella. Terminó los estudios a distancia y consiguió todos sus créditos mucho antes de que el año terminara, incluso hay una placa con su nombre en donde se la reconoce como la mejor estudiante en todo Seattle, ella ni siquiera sabe de eso porque ya no estaba en Forks cuando la placa fue puesta.

—¿Dónde estaba?

—En Arizona, junto a sus tíos y su nana, la obligaron a irse un mes después de tu nacimiento, no supe nada de ella en un año.

—¿Se marchó a la universidad?

—Sí, ella cumplió con lo que se suponía que tenía que hacer, trabajaba en la panadería de sus tíos y le iba bien en la universidad, no había nada que alertase que algo andaba mal en ella.

Emma sintió un escalofrió en su espalda.

»No hay una manera suave de decir lo que continúa, aun después de todos estos años, no puedo olvidar ni un solo segundo de ese momento —suspiró y se puso recto en el sofá—. ¿Has visto la cicatriz que tiene en su antebrazo?

—Sí, es horrible, me dijo que se ve peor de lo que fue. —Se estremeció al recordar la cicatriz por la que Bella se había puesto nerviosa cuando le preguntó dos días atrás—. Dijo que le pasó hace muchos años y no recordaba ni cómo se la hizo, posiblemente en un viaje de pesca o algo así.

—A Bella no le gusta hablar de eso.

—¿Qué fue lo que pasó?

—En tu primer cumpleaños, Bella… ella intentó quitarse la vida, se intentó cortar las venas con uno de los cuchillos de la panadería de sus tíos, cortarse las muñecas es muy difícil, así que se hizo heridas en el antebrazo.

Emma sintió que se le iba el aire, se sintió mareada y con ganas de regresar el estómago, no podía visualizar a Bella haciéndolo, ella se veía tan…

No había nada que alertase que algo andaba mal en ella.

»Tenía una fuerte depresión —continuó Edward—, cuando la ingresaron al hospital, el médico que la trató la diagnosticó con depresión postparto.

—Pero hay tratamiento.

—Lo hay, pero no fue tratada en su momento. Te habíamos dado en adopción y nadie se preocupa por las mujeres que entregan a sus bebés, sus padres simplemente la mandaron a Arizona, no querían que siquiera te nombrara, sería como si su embarazo nunca hubiera existido, no la pude contactar por ningún medio, la aislaron, cortaron toda comunicación de ella con el mundo, quizás temían que se arrepintiera y pidiera tu custodia de vuelta.

Emma asintió sintiéndose mareada

»Yo no sabía nada de ella, no supe nada de ella por ese año, le pregunté a Jasper, un viejo amigo que también estudiaba en Arizona, pero me dijo que Bella era reservada y aunque había hablado con ella, no era la misma relación que tenían en el instituto —suspiró y se recargó contra el respaldo del sofá—. Me habían enviado la invitación para tu primer cumpleaños, viajé a Arizona pensando en llevar a Bella conmigo, una manera de volver a estar en contacto con ella, la extrañaba horrores y pensé que sería una buena opción para volver a tenerla en mi vida. —Sus ojos se pusieron cristalinos—. Sabía dónde vivían gracias a mi amigo Jasper que la siguió una tarde y me pudo dar la dirección, cuando llegué convencí a su tía Carmen que iba en modo amigo y que solo estaba en la ciudad por un partido de fútbol y quería verla antes de regresar a Nueva York, ella se lo creyó y fue a avisarle que estaba buscándola. Bella no respondía a la puerta, su tía comenzó a alterarse pues la puerta tampoco se abría y ella no era así, aun cuando estuviera dormida, o con los audífonos puestos, ella debió escuchar y gritar que no quería verme, pero nada pasaba y estaba alarmándonos, cuando Carmen entró al cuarto después de que casi tiramos la puerta, la encontramos tendida en la cama con las manos y sábanas ensangrentadas.

Notó el estremecimiento de Edward.

»La llevamos a emergencias, había perdido muchísima sangre, no sabían si podrían salvarla.

—Pero lo hicieron.

—Sí, pero se lastimó algunos nervios, no pudo recuperar la fuerza ni la movilidad por completo, hizo terapia, pero aún siente dolores por las noches.

—¿Fue por lo que hizo que supieron sobre la depresión?

—Sí, le hicieron pruebas, la interrogaron, a sus tíos y su nana también, todos decían que no había razón para que ella hiciera eso, tardaron en tener los informes médicos de Forks, al parecer su sistema médico es algo lento y poco actualizado, cuando tuvieron la información en donde decía del embarazo que pasó, los doctores la diagnosticaron con depresión postparto.

—¿Eso la ayudó?

—Lo hubiera hecho si sus padres no se hubieran negado rotundamente a ese diagnóstico, pensaban sacarla del hospital y llevarla a otro en donde no dijeran nada de depresión postparto.

—Pero eso era lo que tenía.

—Sí, por eso me la robé.

—¿Qué?

—Ella necesitaba ayuda y sus padres no se la iban a dar, le dije que se marchara conmigo —sonrió levemente—, claro que dijo que no, que me odiaba y no quería saber nada de mí.

—¿Y qué hiciste?

—Nada, comencé a vestirla y decirle que se iba conmigo.

—Ella dijo que no.

—Pero no me detuvo —se encogió de hombros—, ella fue quien pidió el alta voluntaria en recepción y nos marchamos antes de que sus padres se dieran cuenta.

—¿Qué paso después?

—Nos escapamos a Las Vegas en el primer autobús que pudimos abordar y nos casamos, después vino conmigo a Nueva York, al ser mi esposa podía disfrutar de los beneficios médicos, asistimos a terapia, estuvo medicada por algún tiempo; lleva cinco años sin medicamentos, pensamos que recaería después de que Treasure naciera, pero ha estado bien.

—¿Realmente no quería entregarme?

—No —respondió Edward—. Siempre me he preguntado qué hubiera pasado si tan solo hubiera ido a ella cuando me llamó en la madrugada en lugar de despertar a mi madre y avisarle que Bella estaba de parto.

—¿No estuviste con ella?

—No, lo único que me pidió por meses fue mi compañía, yo mejor que nadie debía entender lo sola que se sentía y cuánto necesitaba a alguien a su lado para apoyarla. —Se limpió las lágrimas de los ojos—. He pensado que quizás si tan solo hubiera estado ahí para ella, sostenido su mano cuando naciste, quizás nos hubiéramos quedado contigo, si estábamos juntos tendríamos el valor de no permitir que ellos te tuvieran.

—Tal vez lo hubieran hecho —respondió creyendo en sus palabras, porque realmente lo hacía, ella quería respuestas y había tenido la cruda verdad a cambio, sabía que aún tenían mucho que hablar, pero había alivio en su corazón.

Sus padres biológicos la querían, realmente lo hacían, pero...

Los golpeteos de las zapatillas de Bella contra el piso los hicieron callarse, vieron a Bella con Treasure en brazos y la pañalera sobre su hombro.

—Se nos hará tarde para la cita con el pediatra.

Edward asintió y se puso de pie quitándole la pañalera, también iba a tomar a Treasure, pero Bella se negó. Emma se levantó y se acercó estirando las manos para sostener al pequeño, Bella se lo entregó, Emma le sonrió en respuesta intentando transmitirle tranquilidad.

No más preguntas que la lastimaran.

Bella le regresó la sonrisa y tomó el brazo de Edward mientras los tres caminaban hacia el ascensor.


Hola.

Agita bandera blanca y se va a esconder.

Para las que me preguntan si habrá un Pov de Edward o Bella, si si lo habrá. ¿De que tratara? eso no se los diré *inserte risa malvada*

Yanina, muchas gracias por la ayuda con la revisión de capítulo, eres la mejor en todo el mundo.

Déjenme un comentario, opiniones, critica, teoría o lo que quieran compartir conmigo en un review,

Nos vemos en la siguiente actualización.