Los personajes de Twilight no son míos sino de Stephenie Meyer, yo solo me divierto un poco con ellos.
Capítulo beteado por Yanina
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Capítulo 10
Navidad había pasado con mucha comida y un montón de regalos, además de abrazos y demasiadas atenciones.
Emma participó en la sesión de fotos que le hicieron a Treasure con cada regalo de Santa.
Había hecho una pequeña travesura al postear en Instagram una foto de ella junto al árbol con una pila de cajas.
Una muy feliz Navidad familiar #PijamasCombinadas
Esa había sido la descripción de las fotos, los comentarios preguntando dónde estaba, con quién y qué era lo que había recibido no se hicieron esperar.
Emma no había respondido, en su lugar posteó una foto en donde Bella la tenía abrazada, ambas usando el mismo modelo de pijama, el rostro de Bella apenas si era visible.
Ella me ama más a mí, no se lo digan T...y menos a E, que se pone celoso.
Bella se había reído al ver las publicaciones, Edward había estado indignado y la torturó con cosquillas en venganza por no subir fotos con él.
Treasure había gritado al igual que ellos, uniéndose al descontrol familiar.
Había subido una foto con él horas después, aunque Edward estaba dándole la espalda, su cabello estaba revuelto al igual que el de ella.
Él piensa que es divertido heredarme una maraña de pelo cobrizo, ¿por qué no heredé los rulos castaños? Eso sería más fácil de manejar.
Y aunque tenía demasiadas fotos lindas con Treasure, se negó a postear ninguna de ellas, él era el secreto de los tres y así seguiría siendo, no iba a defraudar la confianza de Edward y Bella al mostrar a su hermanito en las redes.
Fue una buena Navidad.
La primera de muchas, había murmurado Bella pensando que no la escuchaba, pero sí lo había hecho, solo que no quiso responder que ella también lo pensaba.
…
Estaba sentada viendo la televisión mientras jugaba con el cabello recién pintado de Bella, nunca pensó que aceptaría teñirse las puntas de colores junto con ella, pero ahí estaba con el color verde en su cabello castaño mientras que Emma tenía mechones de pintura rosa. Se suponía que serían solo las puntas, pero ella pidió más color y Bella aceptó.
—¿Puedo pintar la mitad de rosa y la mitad de morado?
Bella se rio junto a ella.
—Claro, pero no pienses que yo también lo haré, la punta es todo lo que obtendrás de mí.
—¿Es lo que te decía Edward? —preguntó burlándose.
—Sí, pero hace años que no es solo la punta.
Ambas se rieron a carcajadas, Emma sintió sus mejillas sonrojarse.
Hablar con Bella era sencillo, era lo suficientemente joven para seguirla en sus bromas y apoyarla en sus locuras de adolescente, después de todo, hasta hacía poco ella también era una.
Había comenzado a pasar más tiempo con ella, descubrió que Bella no solo dejó la Universidad de Arizona, sino que cambió por completo de profesión, de abogada a consejera escolar era un enorme cambio.
Había estado ejerciendo desde que se graduó, intentando combinar sus horarios con los juegos de Edward, muchas veces tuvo que quedarse en Nueva York mientras Edward se iba a otro estado a jugar, fue difícil, pero habían superado los obstáculos.
Pero entonces Bella había renunciado a su trabajo y comenzado a dedicarse a una organización sin fines de lucro para ayudar a adolescentes embarazadas que huían de casa o eran echadas, era lo que había hecho por los últimos tres años.
Había renunciado a su puesto cuando se enteró del embarazo, decidiendo dedicarse cien por ciento a Treasure.
—Pensé que habían planeado a Treasure, Edward llevaba un año retirado.
—No planeábamos otro embarazo, ni siquiera estaba en nuestras posibilidades —dijo acariciando la espalda del bebé—. Edward renunció porque estaba harto del juego, no fui la única con problemas, preciosa, solo que Edward a veces los maneja mejor que yo o los oculta mejor.
—¿Hizo algo? —preguntó temiendo la respuesta
—Un año antes de que terminara su contrato, se lastimó a propósito en el gimnasio —murmuró perdida en sus recuerdos—, pensó que así se resolverían las cosas, le dije que era un idiota, solo fue una torcedura, necesitó reposo por dos días y estuvo bien, pero pudo ser mil veces peor, pude haberlo perdido.
—¿No le gustaba jugar?
—No del todo, pero lo habían preparado toda su vida, no había manera de negarse, por eso jugaba. —Se encogió de hombros—. Le dije que esperara solo un año más, solo un último año y podía retirarse, y es lo que hizo.
—¿Y ahora qué hace?
—¿Además de Taco Bell, Wendy's y Burger King? —preguntó burlándose.
—Además —rodó los ojos—, aunque necesitaré vales para comer gratis cuando regrese al instituto.
—Te los conseguiré, descuida.
Ambas se rieron, Edward y Emma compartían su gusto por la comida chatarra, Bella solo rodaba los ojos cuando Edward llegaba con quesadillas de Taco Bell o encontraba la basura en el depósito y ambos se hacían los desentendidos.
—¿Qué hace?
—Escribe. —Miró el pequeño y discreto librero que estaba junto a la televisión—. Estuvo en un taller de escritura creativa durante los primeros años de la universidad, él quería cambiarse a literatura, pero ¿un deportista en literatura? No importó cuánto lo motivé a hacerlo, él no quiso.
—¿Es lo que hace cuando se encierra en el estudio? —preguntó apuntando a la puerta cerrada en donde Edward llevaba cerca de dos horas encerrado.
—Sí, cuando sale de casa es porque tiene alguna reunión con su editora, normalmente lo acompaño, pero con Treasure es difícil esperarlo a que termine de hablar con su editora, lo cual pueden ser horas.
—¿Y es bueno?
—Bastante —confirmó con orgullo—. Durante el instituto participó en un concurso de cuentos, usó mi nombre para que nadie sospechara de él y ganó, sus padres me felicitaron y cuando dije que tal vez durante el siguiente concurso Edward podía participar solo por diversión, Esme se enojó y dijo que Edward debía concentrarse en el fútbol.
Emma asintió, era algo que su nana hubiera dicho.
—Los controlaban demasiado, ¿no?
—Sí, pero era porque ellos creían que era lo mejor para él.
—¿Los defiendes?
—No, pero tampoco quiero que te dejes guiar por lo que nos hicieron a nosotros —le acarició la mejilla—, porque de algún modo ellos estaban seguros de estar haciendo lo correcto.
—¿Has hablado con tus padres?
—No, desde que me casé con Edward corté toda comunicación con ellos.
—¿Ellos te alejaron?
—Al principio fueron ellos, después fui yo quien no los quiso cerca.
—Entonces… ¿no saben del bebé?
—No, nadie lo sabe, él es solo nuestro.
Emma asintió, entendiendo completamente la razón de su distanciamiento.
El intercomunicador sonó, Bella le entregó a Treasure para que lo sostuviera mientras ella respondía, Emma lo tomó y comenzó a hacerle cosquillas en el cuello, Treasure rio y se agitó entre sus brazos.
—De-déjalos subir.
Se puso de pie con Treasure en brazos.
—¿Ocurre algo, Bella?
—Tus-Tus padres están abajo.
Hola chicas hermosas, preciosas y bellas espero que todas tuvieran una estupenda y maravillosa Navidad, llena de mucho amor y cariño.
Su primera Navidad y ellos fueron felices.
Sabemos un poco más de lo que Bella y Edward estuvieron haciendo a lo largo de los años que estuvieron separados de Emma.
Han aparecido los padres, ¿Habrán descubierto la verdad? ¿Irán por Emma? ¿Qué pasará?
Yanina, muchas gracias por la ayuda con la revisión del capítulo, eres la mejor en todo el mundo.
Déjenme sus comentarios, opiniones, criticas, teorías o lo que quieran compartir conmigo en un review.
