Perdonen de verdad por el retraso de la historia. Agradezco que todavía la sigan leyendo, espero que la disfruten.
CAP. 8
Se dio la vuelta asustada de verlo hay de pie, había estado tan concentrada tratando de perseguir a Kakashi que se había olvidado por completo de Itachi y de mantenerse alejada de él. ¿La habría visto espiar a Kakashi tras los arbustos? ¿Qué pensaría de ella ahora? ¡Era una acosadora!
El rojo subió rápido por su cara hasta la base del cuello se agarró la cara de vergüenza quería enterrarse viva, ¿porque siempre se encontraba a Itachi en sus momentos más vergonzosos?
-¿Y bien, Hinata-san?
-Yo...Ehm... - trato de inventar una escusa pero su mente se había quedado en blanco, además una mentira nunca funcionaria contra Itachi, se dio por vencida.- ¿Qu... qué t...tan...to vis...te?
Se agarró las manos con nerviosismo mientras esperaba impacientemente su respuesta.
-¿Por qué estabas espiando a Hatake-san?
-Yo...- estuvo a punto de mencionarle lo ocurrido con el Hokage pero la imagen de Itachi e Izumi riendo la detuvo de hacer una locura.- No creo que sea de tu interés. -Dijo sin mirarlo a la cara.- Lo siento me tengo que ir.
Salió corriendo del sitio en busca de Kakashi, esta vez no se iba quedar mirando. Activo el Byakugan y lo encontró frente a la Piedra de los Héroes de Konoha, salto por los tejados hasta llegar al sitio.
-Buenas tardes, Hatake-san. - saludo Hinata.- Necesito que me entrene.- dijo determinada.
-No.
Kakashi se giró para mirarla con su ojo oscuro, con el Byakugan había visto que el ojo que se ocultaba tras la máscara era un sharingan de su antiguo compañero.
-¿Cree que hago esto por mi? -pregunto sin recibir respuesta.- Está equivocado. Deseo ser fuerte para proteger a los que amo... Por... Porque los dos sabemos el dolor de perder a alguien que se quiere. Por favor, enseñeme a ser fuerte.
-Rindete.- dijo Kakashi mientras se iba.
-¡No! -grito Hinata sorprendiendo al hombre de la máscara.- Hice una promesa. No retiraré mis palabras, porque ese es mi camino ninja.
Hubo un silencio en el lugar antes de que uno de los dos hablara.
-Mañana a las 4 de la mañana en el bosque.
Había sido puntual en la entrada del bosque, tenía el Byakugan activado mientras lo esperaba, estaba tan emocionada por poder entrenar con uno de los mejores ninja de la aldea que no se percató del tiempo que había pasado. Ya había salido el sol cuando Hinata se cansó de esperar, decidida a entrenar utilizó su Byakugan para escanear toda la aldea sin ningún resultado estaba a punto de marcharse a la mansión cuando vio a un niño de cabello rubio como el sol llorando en un callejón tras unos botes de basura. Su corazón se enterneció nada más verlo y corrió a su encuentro, debía tener la edad de Hanabi, el estaba muy maltratado tenía el cabello sucio y su ropa estaba igual.
-¿Te encuentras bien?- pregunto dulcemente tratando de no asustarlo.
El niño levantó la cara mostrando sus azulados ojos en lagrimas, y empezó a temblar de miedo al verla.
-¿Que... Qué quieres? ¿Eres un fantasma? ¿Has venido por mi?
No era la primera vez que le decían eso, en la academia algunos de sus compañeros la llamaban 'fantasma' o 'la niña muerta' entre otras cosas, pero ella sabía que no lo decía con la intención de insultarla.
-No soy un fantasma, mi nombre es Hinata Hyuga.- le agarró la mano con delicadeza.- Ves, si fuera un fantasma no podría tocarte. ¿Como te llamas?
-Naruto Uzumaki.- dijo sin temblar.
-Tienes un nombre muy bonito ¿Qué haces solo aquí afuera? ¿Donde están tus padres?
Al oirlo el niño se puso a llorar de nuevo.
-Eh... No...no llores. Esto...- no tenía ni idea de cómo consolarlo.- ¿Tienes hambre? Conozco un sitio perfecto.
Lo agarró de la mano y lo llevo al único sitio que sabía que se encontraba abierto a esas horas.
-¿Un puesto de ramen?- pregunto Naruto.
-No es cualquier puesto de ramen, aquí venden uno de los mejores platos.- un adulto apareció del otro lado de la barra.- Buenos días, Teuchi-san. Lamentó venir tan temprano.
-¡Oh! ¡Hinata-chan! Hacia mucho tiempo que no nos veíamos. ¿Que vas a comer?
-Quiero dos órdenes de ramen especial.
-Marchando.
No tardó mucho en regresar con los dos tazones de ramen, al principio Naruto dudó un poco de su debia comerlo pero Hinata lo ánimo con una sonrisa.
-Sabes, yo nunca conoci a mi madre... mi padre no era de los que hablaban del pasado. También perdí a mis tíos que consideraba como a mis padres... Yo sé cómo se siente estar solo y marginado.- hablo Hinata, la imagen de Neji enfadado maltratando la en uno de los tantos entrenamientos crueles y su frío silencio vino a su mente. - Pero no debes rendirte jamás. Ese es mi camino ninja.
Ambos desayunaron los tazones de ramen.
-¿No quieres que te lleve a tu casa?
-No hace falta, no soy un niño—dattebayo. En realidad soy muy fuerte.
-Vale, buena suerte Naruto-kun.
Se despidió del niño y regreso a la mansión a hurtadillas tratando de que nadie se diera cuenta de su presencia.
-¡Hinata!- grito Natsu tras de ella.- ¿Que estás haciendo entrando a estas horas? ¿Que pasaría si alguien te llegará a ver?
-Lo lamento mucho, Natsu-chan. Pero debía entrenar.
Natsu suspiro.
-Al menos nadie te ha visto entrar. Rápido cambiate y ayudame con el desayuno.
Hinata hizo lo que le mando la mujer y ambas esperaron a hacer el desayuno junto a otras mujeres Hyugas. Aquel día se había sentido observada por nada menos que Tokuma, el hombre no le había quitado el ojo de encima en todo el día al punto de que ni siquiera había podido jugar con tranquilidad con Hanabi, trato de no tomarlo en cuenta y seguir con sus deberes en el clan.
No desperdicio ningún segundo en entrenar con Ko durante la mañana, practico las técnicas de su clan con empeño y por la tarde fue en busca de Kakashi.
Utilizó el Byakugan para encontrar su apartamento hasta que lo encontró, era un segundo piso en un edificio de viviendas algo lejos del centro de Konoha, tocó la puerta varios minutos hasta que Kakashi se digno a abrirle la puerta.
-¿Que es lo que quieres?- pregunto bruscamente el hombre ojeroso.
-Me mintió. Dijo que me entrenaría y no fue.
-No es mí culpa que te creas todo lo que te dicen.- respondió tratando de cerrar la puerta en la cara de Hinata.
-¡No me voy a rendir!- grito deteniendo la puerta con el pie.- Deme una oportunidad, si fallo nunca más volveré a molestarlo pero si lo consigo deberá entrenarme.
Kakashi suspiro cansado solo deseaba paz y tranquilidad en su solitaria vida.
-Está bien. Si logras golpearme me convertirte en tu maestro.
-Si.
Fueron a uno de los campos de entrenamiento, Hinata estaba nerviosa sabía que si perdida este encuentro no podría volverse fuerte como era debido. Se colocó en posición de ataque mientras que Kakashi se quedó en pie sin moverse ¿Como sabía que movimiento iba a hacer? Activo el Byakugan y se abalanzó sobre él con el puño suave sin apenas alcanzarlo. Trato de cerrar la distancia lanzando explosivos en su dirección para tener una pelea cuerpo a cuerpo pero Kakashi lograba esquivarlas todas sin caer dentro de su rango de ataque. Kakashi contraatacó lanzando varios shuriken en su dirección, logro esquivarlas todas por los pelos, la estaba manteniéndo incluso más alejada de lo que ya estaba. Una idea cruzó su mente, a este paso jamás iba a lograr acercarse a el lo suficiente para acabarlo con un puño suave, la había usado antes en una ocasión. Ato varios hilo de chakra a sus shuriken y los lanzó hacia el hombre para hacerlo moverse a través de los árboles, cálculo en que rama del árbol saltaría y utilizó un jutsu de su clan.
-¡Ocho Trigramas Palma del Vacío!
La explosión mando a Kakashi por los aires pero este logro mantenerse en pie al caer sobre una de las ramas.
-He de darte el mérito, si no hubiera estado alerta me habrías mandado a volar. - dijo mirando lo poco que quedaba del árbol- Pero esto no acaba aquí.
Un escalofrío paso por su espalda al ver mediante su Byakugan como Kakashi reunía la mayoría de su chakra en la palma de su mano derecha.
-¡Raikiri!
La explosión eléctrica la mando casi diez metros atrás por la onda, cayó de espaldas al suelo y se quedó sin aire, tosió con fuerza tenía todo el cuerpo adolorido de la explosión suerte que había logrado escapar de la electricidad. Kakashi aterrizó frente a ella victorioso del combate.
-He... perdido... Yo...
-Ha sido una buena pelea Hyuga. Quizás podamos practicar un poco más.
Dijo desapareciendo en una nube de humo. Estaba tan contenta de haber logrado aunque sea tener otro encuentro con Kakashi que empezó a reír sin poder detenerse, por fin alcanzaba algo. Aunque no se habia convertido en su maestro al menos tendria algunas sesiones para mejorar sus movimientos. Eso era algo ¿cierto?
