Hola gracias por sus comentarios me han animado mucho, antes de que empiecen a leer el capítulo tengo que aclarar algunas cosas.Desde el capítulo 7 Hinata ya tiene 12 años al igual que su generación e Itachi.Y Hanabi tendrá unos 7-8 años, ella pertenece a la generación de Naruto.Solo eso, trataré de explicarme un poco en esos capítulos, así que disfruten de la lectura.
Cap. 13
Despertó varios días en el hospital de Konoha sin saber muy bien lo que ocurrió en el bosque ni como había llegado hasta allí, su mente era un remolino de recuerdos vagos y cada vez que trataba de recordarlo una fuerte jaqueca la paralizaba, suspiro derrotada y trato de observar la habitación en la que estaba no había indicios de que alguien hubiera estado allí hace poco a excepción de una pequeña pulsera lila sobre la mesita junto a su cama reconoció en seguida aquellos nudos mal hechos de Hanabi. Sonrió imaginando el esfuerzo que tuvo que haber hecho y además de que habría obligado a que un sirviente la acompañará hasta el hospital, con su vocecita y poniendo aquella cara de ruda.
Aquello la recordó a su tía Hikari cuando regañaba a su tío Hizashi y el con miedo de decir algo que pudiera empeorar las cosas. Cuán diferentes habrían sido sus vidas si ellos aún estuvieran vivos.
El sonido de la puerta abriéndose la saco de sus grises pensamientos, dejando entrar a una enfermera.
-Buenos días ¿Como te encuentras?
-Bi...bien muchas gracias por cuidarme.- dijo Hinata intentando hacer una reverencia.
-No, cariño. - le regañó la enfermera sonriente.- Debes tener cuidado con tu brazo además es mi trabajo.
La mujer se encargó de ordenar la habitación y limpiarla un poco mientras no dejaba de hablar, en ese poco tiempo había hablado más que Hinata en toda su vida, aquello la hizo sonreír.
-Dis...disculpe ¿sabe cuánto tiempo llevo aquí?
-Oh, claro, como no me he dado cuenta.- dijo golpeándose la frente- Llevas tres días. Pero será mejor que el doctor te explique bien, tardará un par de horas en venir así que no te preocupes.
Tal como la enfermera dijo el doctor apareció esa misma mañana unas horas después.
-Buenos días señorita Hyuga. Ha tenido mucha suerte se ha roto dos costillas y el brazo además de que sufriste un severo golpe en la cabeza que puede que cause algunas lagunas en tu memoria.
-Um... So...sobre eso me...me gustaría saber qué ha pasado con mi equipo.
El doctor hizo una mueca antes de suspirar amargamente.
-Lo lamentó mucho señorita Hyuga pero su maestro está aún desaparecido y su compañero falleció antes de llegar a Konoha aunque la señorita Inuzuka se encuentra bien en su clan. Lamentó mucho las pérdidas.- dijo antes de marcharse.
Todos los recuerdos que su mente había tratado de olvidar vieneron a ella como un balde de agua fría, la misión y el encuentro con el hombre enmascarado.
Ahora se daba cuenta de que ninguno había tenido la oportunidad de hacerle frente, ni siquiera su maestro, y el hecho de que ellas aún estuvieran vivas se debía únicamente a que el hombre así lo decidió. Su vida no estaba en sus manos, de hecho dudaba de si alguna vez le había pertenecido.
Paso más de dos semanas en el hospital recuperándose de las heridas y en todo ese tiempo la culpa no la dejo en paz, pensando en que podría haber hecho algo más ¿pero el que? Aún era demasiado débil.
Pensó en la madre de Kazuo ¿Como se encontraría después de saber que su único y amado hijo había muerto?
Y que ella una vez más no había podido hacer nada, al igual que con su tía Hikari.
Y Hana ¿ Como estaba ella? Su amor había muerto y ella tampoco había podido hacer nada para evitarlo.
Se sentía tan impotente.
El día que le dieron el alta fue a despedirse de su enfermera que no la dejo hasta después de casi una hora, no imaginaba que alguien estuviera esperándola a fuera del hospital por lo que se sorprendió al encontrar a Itachi allí.
Ambos se saludaron cortésmente como siempre antes de que caminarán en silencio hacia el complejo Hyuga.
-Deberia cuidarse mejor Hinata-san, espero que no se haga costumbre visitar el hospital.
Hinata río suavemente por el intento de Itachi por amenizar el ambiente.
-Tratare de que no lo sea, Itachi-san.
Cualquiera que pasará por allí no le daría mucha importancia a la conversación pero aquellos que conocían a esos caparazones sabían que algo se cocía sin que ellos mismos se dieran cuenta. Cuando llegaron a su destino Itachi no dudó en dejarla en las puertas de su recinto.
-Muchas gracias por su compañía, Itachi-san.
-Ha sido un placer.
Se despidieron formalmente y Hinata entro a la mansión, nada más poner un pie en esta fue asaltada por una pequeña que se abalanzó sobre ella sin importarle los reclamos de su nana.
Hanabi sollozaba en su pecho palabras inentendibles apenas logró captar "no me abandones" entre los hipos.
-No te preocupes, Hanabi-chan. No te volveré a dejar sola.- la tranquilizó en sus brazos, solo así Hanabi la soltó pero sin dejar de seguirla.
Aquella noche la pequeña casi suplico que durmieran juntas y por fin Hinata pudo dormir en paz.
Esa semana Hinata asistió al funeral de Kazuo y le dio el pésame a su madre quien no había podido dejar de llorar por la pérdida, acudieron la mayoría de sus compañeros de la academia y sus padres entre ellos estaba Hana, había intentado hablar con ella pero tan pronto acabo todo desapareció. Sabia que no podía presionarla, necesitaba su tiempo para ordenar sus sentimientos.
Algo que ella no tenía pues aquella misma tarde fue llamada a la oficina del Hokage. Se revolvió incómoda no conocía la razón por la que había sido llamada y el ambu tampoco le comento gran cosa, tomo una gran bocanada de aire antes de tocar la puerta y entrar al despacho.
-Buenos tardes...
Allí no había rastro del anciano Hokage, solo Danzo, aquel hombre que la aterrorizaba con solo poner su oscuro ojo sobre ella.
-Hyuga.
-Disculpe, estoy buscando al Hokage-sama, el me ha llamado.
-No ha sido él fui yo quien te llamo. Me han llegado a mis oídos ciertos informes acerca de tu clan.
Hinata evitó temblar ante la mención de su clan y trato de poner su mente fría, necesitaba estar calmada cualquier gesto de miedo o inseguridad sería su perdición.
-Disculpe pero eso es un tema que el Hokage debe atender.
-Por supuesto. Sin embargo no puedo evitar preocuparme pero supongo que Hiruzen lo tendrá todo bajo control ¿Cierto? No me gustaría que se derramará sangre en la aldea, haría cualquier cosa con tal de evitarlo y usted hyuga ¿Sería capaz de hacer cualquier cosa?
-No se preocupe por aquellos informes, Danzo-sama. Estoy segura que el Hokage sabrá hacer lo correcto.
-Yo también lo espero.- Le sonrió.
-Si no me necesita para algo más me retiro.
Hizo una reverencia y salió casi corriendo del despacho, aquello había sonado como una amenaza.
Tenía miedo las cosas se ponían cada vez más turbias, si ocurría un golpe de estado muchas vidas inocentes se iban a perder.
Al regresar a la mansión se refugió en su pequeña prima que se encontraba ignorante de todo lo que pasaba a su alrededor y que ella misma se aseguraría de que siguiera así.
-Hina-nee-chan ayer soñé que tenías ojos azules.- dijo de repente Hanabi mientras coloreaba.- Eran muy bonitos pero me daban miedo.
-¿Ojos azules?
-Si, podías hacer cosas increíbles con ellos pero también hacías cosas cosas malas.
Hinata no supo que decir, ¿Ojos azules? Ella poseía el Byakugan como el resto de su clan. Dejo pasar varios días de aquella conversación pero había algo en lo que le había dicho su pequeña prima que no la dejaba tranquila, alguna vez su tío le había dicho de pequeña sobre unos ojos mucho más poderosos que el mismo Byakugan o Sharingan recordó que su tío lo llamaba Tenseigan. ¿Si era cierto que existía aquella evolución del Byakugan dónde podría encontrar ella información sobre el?
Esa noche también convocaron una reunión en el clan y el ambiente solo se ponía más turbio, Hinata se había logrado escabullir en la reunión para escuchar lo que hablaban los hombres.
"¿En que está pensando Hiruzen al dejar que un Uchiha se meta en las filas de ambu?"
"A penas es un joven y aún así no dejan de darle privilegios que no se merece, solo porque es el heredero."
"Hay que demostrarles a esas basuras quienes somos nosotros"
"Dejemos de quejarnos- reconoció la voz ronca de su abuelo- Fue por nosotros que existe Konoha y ella nos ha dado a un lado por anteponer a los sangre impura que son los Uchiha. Esta luna llena les demostraremos lo capaz que es el ojo blanco"
Aquello no era nada bueno, debía avisarle de inmediato al Hokage, debía prevenir aquella guerra sin sentido. Espero ansiosa a que acabará la reunión para salir del edificio a hurtadillas.
