Cap. 14

Se aseguró de que todos los hyugas se habían marchado para ir a la Torre del Hokage.

Corrió hacia la puerta sin apenas molestarse en tocarla solo para encontrarse con Hiruzen y Danzo.

-Hinata ¿Qué ocurre?- le pregunto el anciano Hokage. Hinata miro el rostro estoico de Danzo mientras recuperaba el aliento después de aquella carrera.- No te preocupes, el también conoce la situación.

Aquello más que tranquilizarla la piso más tensa, era precisamente por ese motivo que ella no lo quería en la habitación sin embargo no dijo nada al respecto.

-Hajime-sama ha puesto fecha para el golpe de estado. Será la próxima luna llena.

-Te lo advertí Hiruzen, sabia que tarde o temprano faltarían tus medios pacíficos es mi turno ahora de actuar.

-¿Que es lo que hará?- pregunto Hinata de repente.

-Acabare con todos ellos antes de que siquiera se den cuenta.

Hinata retrocedió asustada ante la promesa de Hanzo, podía ver el odio y la ambición a través de sus oscuros ojos, la súbita imagen del cuerpo sin vida de su pequeña prima la hizo reaccionar contra su timidez.

-No pienso permitirlo.

-¿Disculpa? ¿Con quien piensas que estás hablando chiquilla?- gruño Danzo.

-Basta. Hinata quiero saber porque dices eso.

-Sé que mis nulos intentos por hacer cambiar a mi clan no han funcionado, pero usted me confío está mision... Por eso, yo misma lo haré a cambio de dejar vivir a mi prima Hanabi, ella no tiene ni idea de lo que está pasando.

-!¿Estas escuchando las estupideces que dice Hiruzen?!- grito Danzo contra el Hokage.

-¿Estás diciendo que estás dispuesta a asesinar a tu familia?- pregunto el anciano ignorando los gritos de su amigo.

-Si.

Hiruzen reconoció la mirada decidida de la joven, ya la había visto años atrás en Hizashi antes de dar su vida por su familia y Konoha.

-¿Como planeas hacerlo?

-Dentro de dos semanas participaré en un duelo en el que todos los miembros del clan estarán reunidos aprovecharé esa oportunidad para acabar con todo esto. Mi clan se irá con honor y Hanabi no sabrá que su clan estaba lleno de traidores.

Hiruzen lo medito unos segundos antes de contestarle.

-Lo dejo en tus manos Hinata, confío en ti.

Hinata hizo una reverencia, Danzo gruñía como un león enjaulado de la rabia que sentía por Hyuga ni siquiera se despidió antes de salir azotando la puerta del despacho.

Ella también salió varios segundos después de Danzo, estaba afuera del edificio cuando fue golpeada contra la pared por Danzo.

-Sigue pensando que te has salido con la tuya pero te estaré vigilando y si veo que dudas aunque sea por un segundo mataré a tu clan y a ti.

-No se preocupe, no pienso dudar.

Hinata se apartó de el y salto hacia la mansión antes de que notarán que no estaba, aquella noche no podría haber sido peor si no fuera por la repentina intervención de Tokuma, estaba a tan solo varias calles de la mansión cuando el Hyuga aterrizó frente ella haciéndola chocar contra el. Se había olvidado completamente de el por querer que todos cambiarán de parecer.

-¿Tokuma?- pregunto nerviosa de verlo ahí, sabía que la había descubierto la cuestión era que iba a hacer con esa información.

-Hinata... sabia que todo eso de "demostrar lo fuerte que soy" a Hajime-sama no era más que fachada. - hablo Tokuma, su rostro normalmente imperturbable se rompió dejando ver el odio y desagrado que sentía por ella.- Como una rata escabullendose por las alcantarillas para ver que mierda encuentra para comérsela.

-¡No! Te equivocas, esto estuvo mal desde el principio, jamás debimos traicionar la confianza de Konoha.

-¡Ella nos traicionó primero! O es que no recuerdas como el tercero no dudó en asesinar a tu tío.

-Basta, mi tío lo hizo para proteger a mi padre y a toda Konoha. No lo entiendes, si empezamos una guerra contra Konoha otras aldeas se alzarán contra nosotros y todo por lo que luchasteis será en vano.

-Eso a mí no me importa, si nosotros nos hundimos Konoha también. Y tu SUCIA TRAIDORA serás la primera en caer.- escupió con asco antes de ir rumbo a la mansión.

La oscuridad de la noche no fue un empedimento para que Hinata persiguiera a Tokuma por los tejados, saco varios shurikens de su bolsillo y se lo lanzó a Tokuma, el chico los esquivo todos y siguió su camino. Tenía que hacerlo desviar su rumbo hacia el bosque por lo que empezó a expulsar diminutas agujas de chakra de su manos, algunas se clavaron en la pierna del Hyuga haciéndolo sisear de dolor. Ato varios kunais con chakra y empezó a lanzarlos contra él constantemente obligándolo a defenderse de los golpes. Cuando Hinata se acercó lo suficiente comenzaron una pelea cuerpo a cuerpo, ambos con el Byakugan activado asestaban golpes en los puntos vitales del contrario. Hinata logró bloquear su brazo derecho cerrando su punto de chakra, el dolor no detuvo a Tokuma que aprovecho el ataque de Hinata para golpearla en el estómago con el puño suave. Hinata retrocedió escupiendo sangre, ambos jadeaban adoloridos mirándose fijamente esperando el siguiente ataque.

Hinata había logrado alejar a Tokuma del distrito Hyuga hacia el bosque, ninguno se había percató de la leve llovizna que había empezado.

-No quiero que esto acabe en matanza Tokuma, por favor ayúdame a solucionar esto.- trato de hacerle entrar en razón pero lo único que consiguió fue una risa sarcástica.

-Sabes muy bien cómo va acabar esto Hinata, con uno de los dos muertos.

Hinata asintió y se colocó en posición de lucha, al igual que Tokuma, iba a terminar lo que ella misma había empezado. Respiró profundamente, Tokuma salto sobre ella y Hinata espero pacientemente a que estuviera lo suficientemente cerca.

Ambos gritaron y un rayo atravesó el cielo nocturno seguido del rugido de un trueno, la lluvia aumentó empapandolos por completo. El Hyuga gemía y se retorcía de dolor en el suelo, Hinata había atravesado su pecho con el Raikiri sin embargo aquella técnica también la había afectado a ella dejándola con el brazo inutilizado. Era cuestión de tiempo para que muriera desangrado, su desaparición traería problemas en el clan y ella sería una de las sospechosas de su muerte, tenía que hacer algo para que no la descubrieran. Agarró el kunai con su mano buena y se acercó al rostro del joven Hyuga.

-Perdoname.

Lo utilizó para arrancarle los ojos, Tokuma gritó de dolor e incluso trato de forcejear con las últimas fuerzas que le quedaban, Hinata lo ignoró y se concentró en sacarselos. Para cuando terminó su trabajo Tokuma ya había muerto, la imagen de Tokuma con las cuencas de sus ojos vacías quedó grabada en su mente como fuego.

Vio tras de ella oculto entre los árboles a un ambu que la observaba imperturbable, era un miembro de raíz, cuando sus miradas se cruzaron este desapareció en la oacuridad. Hinata guardo los ojos de Tokuma en su estuche de shurikens y arrastró el cuerpo del joven hasta un acantilado donde lo tiró.

Si alguien encontraba el cuerpo sin el Byakugan llegarían a la conclusión de que lo habían asesinado por sus ojos.

La fuerte lluvia que caía elimino todo rastro de la sangre en ella pero ella seguía viendo sus manos manchadas.

Regreso a la mansión sin que nadie se diera cuenta, cayó sobre la cama agotada.

Al día siguiente los entrenamientos aumentaron en todos los miembros del clan, incluyendo los niños. Hinata sin embargo se había dedicado a arreglar el pequeño jardín de su difunta tía junto con Hanabi y Natsu aunque Hanabi se dedicaba más a jugar con la tierra.

Hinata espero a que la pequeña estuviera lo suficientemente distraída para no escuchar su conversación.

-Natsu-chan estás muy unida a Ko-san ¿verdad?- pregunto de repente Hinata.

-¡Hi...Hinata!- grito avergonzada Natsu, trató de controlarse.- ¿Desde cuándo eres tan directa?

Hinata siguió podando las flores, se había percatado de que la personalidad tímida casi había desaparecido en ella no sabía si considerarlo bueno o malo y el asesinato de Tokuma solo había sido el comienzo.

-Estoy segura de que habrás escuchado el discurso de Hajime-sama.- Natsu dejo el trabajo para mirarla preocupada ya sabía por dónde iba el tema.- Necesito estar segura que bando vas a elegir.

Ambas se miraron fijamente antes de que Natsu apartará la mirada.

-Ko me dijo que me lo ibas a preguntar, se que has estado preguntando por todo el clan y también sé que no te gustará mi respuesta.

-Quiero oírla de todas formas.

-Eligo mi Clan y nada de lo que me digas ahora hará que cambie de opinión, se que has tomado un bando solo espero que no te arrepientas de tu decisión.

-No lo haré, este es el camino que he elegido.

Después de aquella conversación ninguna volvió a hablar prefiriendo concentrarse en sus labores. Al terminar de hacer su trabajo en la mansión salió a dar un paseo sin darse cuenta acabo en la piedra de los caídos, allí también estaba Kakashi, Hinata se acercó a él y se quedaron en silencio.

-Escuche lo que le ocurrió a tu equipo, lo lamentó.

Hinata asintió con la mirada en otra parte.

-¿Que hizo usted cuando sus compañeros murieron?- pregunto Hinata.

Tras un minuto de silencio Kakashi respondió.

-No hice nada más que hundirme.

Conocía ese sentimiento de impotencia y desesperación era como pisar sobre arenas movedizas, a cada pisada te hundidas más. Si Kakashi no había encontrado la forma de escapar de aquella trampa como lo haría ella.

Era demasiado tarde para salvarse.