Cap.15

Se alejó de Kakashi

Su brazo dolía como nunca sin embargo no podía comunicárselo a nadie si alguien se enteraba de su herida podrían vincularla con la desaparición de Tokuma. Recogió algunas flores silvestres del campo para hacerse un ungüento no era raro para los miembros del clan verla hacer sus pomadas así que ninguno se molestó demasiado en dudar.

Había terminado de ponérselo en el brazo cuando fue llamada por su abuelo, sintió su estómago tensarse debía mantenerse serena.

-Con permiso. Me llamaba Hajime-sama.-Hizo una reverencia a su abuelo antes de sentarse en el suelo frente a él.

-Asi es, te he llamado para decirte que tú enfrentamiento será en 15 días y te enfrentarás a Hiroha en un combate a muerte, estoy seguro de que estás de acuerdo.

-Si, Hajime-sama.

Su abuelo hizo una seña para que se marchara de la habitación, estaba a punto de salir del cuarto.

-No habrás visto a Tokuma ¿Cierto? -si abuelo la miraba fijamente en busca de algún error.

-No, lo siento Hajime-sama.

Se despidió antes de salir de la habitación solo entonces pudo llenar su pulmones de aire fresco, tenía tantas cosas en su cabeza la muerte de Tokuma, su próximo enfrentamiento con Iroha... Nunca había hablado con él solo lo había visto junto a su abuelo en las reuniones del clan, siempre tan serio sin dejar ver sus pensamientos y emociones, era alto incluso más que Ko y más musculoso que Tokuma.

Trato de concentrarse en observar a Hanabi entrenar taijutsu aún a su corta edad era realmente habilidosa en el combate cuerpo a cuerpo, recordó los sueños extraños que le había contado ¿Como podría saber ella lo que planeaba hacer? ¿O sobre el Tenseigan? Después de aquella corta conversación que le había dejado mal sabor de boca se había quedado pensando, había escuchado a su tía Hikari que en el pasado hubo una Hyuga que tenía visiones futuras ¿Hanabi podía ver el futuro? ¿Veía como mataba a su propio clan? ¿Eso era lo que le tenía preparado el destino?

Se dio cuenta de que quizás nunca hubo otra manera, no importaba lo que hiciese. Encontraría el Tenseigan y mataría a todos.

El destino ya estaba escrito.

Se había propuesto buscar alguna información que hablara sobre el Tenseigan, paso los siguientes los siguientes días rebuscando entre los pergaminos pero no había nada en la biblioteca del Clan ni siquiera una mención de este. Era imposible que un jutsu superior al Byakugan no estuviera registrado a no ser que estuviera en otra parte pero dónde.

Mientras trataba de meditar sobre el tema unas voces la sacaron.

-Acaban de llegar unos insolentes Uchihas a profanar nuestro clan.

Escuchar el apellido "Uchihas" la puso en guardia ¿Que hacían ellos aquí? Dejo lo que estaba haciendo y salió de la biblioteca siguiendo las voces de los Hyugas que se alzaban más y más, nada bueno venía de un enfrentamiento entre ambos. Los ancianos del Clan, incluido Neji, junto a algunos sirvientes estaban apostados a la entrada mirando fijamente a varios Uchihas. Hinata reconoció a Fugaku y Shisui entre ellos vestidos de jounin con el logo de la policía de Konoha.

-¿Qué es lo que están buscando en nuestros dominios?- pregunto el anciano Hajime.

-Estamos en una investigación policial.- hablo el líder Uchiha- Hemos hallado el cuerpo sin vida de uno de sus miembros Tokuma Hyuga.

Los murmullos de los ojos blancos aumentaron pero se silenciaron con la voz de Neji.

-¿Que creen que están haciendo? No malgasten su tiempo y sigan trabajando. No quiero ver a nadie holgazaneando.

Todos se retiraron silenciosamente, Hinata también estaba a punto de irse cuando su mirada chocó con la de Shisui. ¿Tenían alguna pista de que ella lo hizo? La duda quedó impregnada en su mente, era cuestión de tiempo para que descubrieran que fue ella aunque había usado una técnica totalmente ajena a la de su clan.

Le sonrió como lo hubiera hecho su antigua yo.

Regreso a sus labores en la mansión pues antes ya había estado en la biblioteca no había encontrado absolutamente nada.


Los viejos Hyugas ni siquiera dejaron pisar a los Uchihas se césped, lo que hizo enojar aun más a Fugaku.

-Lo que tengan que decirnos nos lo pueden decir aquí mismo pero de ninguna manera entrarán en nuestro territorio.- hablo un anciano del Clan.

La rabia se le subió por la cara a Shisui, estaba realmente molesto con la arrogancia de los ojos blancos, ellos estaban haciendo su trabajo no perdiendo el tiempo y estuvo a punto de abalanzarse sobre uno de ellos. Fugaku coloco una mano en su hombro deteniendolo de hacer cualquier locura, lo conocía tan bien al muchacho de cabellos revueltos que sabía con exactitud lo que iba a hacer antes de siquiera hacer un movimiento.

Lo cierto era que a él también le molestaba esa actitud orgullosa de ellos pero supo mantener la compostura.

-Estamos aquí por el asesinato de Tokuma Hyuga. Entregadle el cuerpo.- Un Uchiha se adelante y entre a Hajime un pergamino de sellado que contenía el cuerpo de Tokuma.- Lo encontramos ayer en la noche en uno de los ríos cercanos a la aldea, desconocemos el motivo por el que llego allí. Suponemos que habrá visto a alguien sospechoso y lo persiguió hasta las cascada donde encontramos algunos signos de lucha. Su asesino le atravesó el pecho con una técnica del rayo y antes de que falleciera le arrancó los ojos con un kunai. Me gustaría hablar con algunos miembros del clan.

-Usted ni nadie hablara con alguno de nuestro clan.- habló Neji.- Si ni siquiera han podido encontrar a su asesino no nos sirven para nada, nosotros mismos nos encargaremos.

Y antes de que los Uchiha pudieran contestarles les arrojaron la puerta en la cara.

-Malditos Hyugas, son solo unos malditos arrogantes.- Murmuró Shisui.- No me sorprende que Hinata no quiera pasar tiempo en la mansión con esa gente.


La tensión en la mansión aumentó después de la partida de los Uchihas, los murmullos sobre la muerte de Tokuma fueron la comidilla del lugar. Nadie lloro por su muerte, sus padres fallecieron en la tercera guerra mundial ninja por lo que ha nadie le afectó realmente la perdida. Esa noche, después de hacer que Hanabi se acostará, fue a la habitación de su padre. Allí estaba el, silencioso y deprimido, después de la muerte de su hermano gemelo nunca volvió a ser el mismo. La perdida de su esposa y la de su hermano habían destrozado su corazón dejando solo una cáscara vacía de lo que había sido antes Hiashi Hyuga.

-Padre.- Hinata se sentó frente a él y acarició su mano con ternura.- Padre he hecho algo horrible y sé que eso solo es el comienzo de algo mucho peor. Necesito ser fuerte, tengo que ser fuerte para proteger a los que quiero. Pero no sé cómo hacerlo, por favor dime cómo.

Suplicó con las lágrimas desbordandose, pero su padre apenas se movió en los siguientes minutos hasta que al fin abrió su boca después de meses sin hablar.

-Yo también. Si hubiera sido fuerte nunca habría permitido que mi hermano se entregar por mi.- su voz sonaba rasposa y ronca.- Se lo que has estado buscando y no lo vas hallar en la biblioteca del Clan.

Una chispa de esperanza brillo en los ojos de Hinata, su padre estaba de su lado y no solo eso estaban conversando sin odio ni frialdad de por medio sino como un padre y una hija que abrían sus heridos corazones. Cuánto había deseado Hinata por algo así, ojalá hubiera sido en otras circunstancias.

-Oh Padre... No sabes cuánto te he extrañado.- sollozo Hinata a la vez que lo apretaba en un fuerte abrazo.

-Lo sé. No sabes cuánto lamento haberme perdido pero no hay tiempo.- Hiashi la separó con sus manos y le susurró al oído- Hinata escúchame bien lo que estás buscando se encuentra escondido a la vista de cualquier ojo blanco en el templo Hyuga. Solo la princesa del Byakugan podrá encontrarlo. Aunque yo siempre he creído que eras mi princesa.

-Gracias papá.

Siento mucho haber desaparecido por tanto tiempo, he estado realmente ocupada pero no he olvidado mi historia. ¿Que les ha parecido esta parte? Me gustaría saber que les gustó.Muchas gracias por leerlo.Bye.