CAP. 21

Había logrado acorralar a Shisui con la ayuda de sus perros, debía admitir que aquel chico era escurridizo como una anguila.

-¡Quieto ahí!- grito Hana.

-¡Pero qué es lo que quieres!

-Quiero respuestas y tu me las vas a dar.

-¿Y no me lo podías preguntar tranquilamente?- dijo Shisui pegado a la pared de su jardín.

En cuanto había visto a Hana enfadada travesarse por la cocina con sus tres perros salió corriendo hacia el jardín antes de que lo acorralaran.

-¡Fuiste tú el que empezó a correr como un loco! Bueno, toma. -Le lanzó el periódico a la cara.- Se que sabes algo, tu e Itachi siempre estáis metiendo las narices y sobre todo cuando se trata de Hinata.- Shisui frunció el ceño cuando leyó la noticia del periódico, como odiaba a esos idiotas mentirosos.- ¿Y bien?

Shisui suspiró frustrado antes de mirar a su alrededor.

-Aqui no.-susurro.

Shisui la guío por el patio hasta llegar a la habitación donde dormía en la casa su tía, cerró la puerta y puso las cortinas. Hana lo veía preocupada esto ya estaba tornándose serio y lo supo cuando Shisui la miró serio, jamás lo veía así con él todo era risas y bromas.

-¿Por qué tanto secretismo?- susurro Hana.

-Lo que te voy a contar no se lo debes decir a nadie Hana. Nadie, prométemelo.

-Si.- afirmó mientras ponía la mano sobre su corazón.- lo prometo.

-¿Que quieres saber primero?

-¿Es... Es verdad que Hinata lo hizo?

Shisui quiso decirle que no, que no había manera de que su amiga hubiera hecho algo así.

- Si así es. Cuando inspeccionaron los cuerpos estos habían sido paralizados con algún veneno. Sabes que Hinata tenía un alto conocimiento en plantas, ungüentos y venenos.

-De que estás hablando Shisui, tú conoces a Hinata. Ella jamás podría haberlo hecho.

-Lo sé. Pero no había nadie además de ella y las únicas que sobrevivieron fueron ella y Hanabi.

-Sin embargo ustedes no fueron los primeros en llegar ¿Verdad?

-¿Que estás tratando de decir Hana?¿Que los ambus cambiaron la escena?- pensó por un minuto.- Es algo muy serio, Hana. El Hokage también estuvo ahi, sería traición.

Ambos se quedaron en silencio.

-Puede que Itachi sepa la verdad.

Aquellas palabras la sacaron de sus pensamientos.

-Cuando llego de su misión y le conté sobre la masacre fue él mismo a la escena y después a visitar al Hokage, inmediatamente después fue en otra misión.

-Eso es demasiado sospechoso.

-Si,pero él no ha vuelto aún.

Así que Hana tendría que esperar a que Itachi regresará para responder a sus preguntas.

Apenas había logrado salir de aquel horrible encuentro con los ninjas de la niebla, no los había asesinado ya no necesitaba más sangre en sus manos a pesar de que el Neji de su mente la fulminó con la mirada y luego desapareció.Daba gracias no tener que verlo más aunque no supiera cuando regresaría.

Llevaba caminando sin descanso horas o quizás más,a juzgar por el dolor en los pies puede que hasta días. El dolor de cabeza se hacía más intenso a medida a que seguía usando el Tenseigan,causandole vómitos, fuertes mareos,alucinaciones y desmayos.Todo debido al sello en su frente que rechazaba la nueva evolución del Byakugan.

El sello del pájaro enjaulado no solo los obligaba a obedecer sin rechistar también les impedía evolucionar el byakugan, hasta ese punto había llegado el orgullo de la primera rama.

Durante su trayecto se topó con una pequeña casa hecha de caña en el que una anciana tomaba el té relajadamente en la puerta.Hinata saludo cortésmente antes de seguir su camino.

-¿Por que tanta prisa pequeña?Ven siéntate conmigo y descansa de tu viaje.- dijo la anciana antes de que Hinata pudiera contestar.

Recordó su mala experiencia con la pareja,aún así acepto la propuesta sin bajar la guardia, no supo porque lo hizo simplemente asintió y se sentó al lado de la mujer.La a pesar de ser pequeña y carecer de muchas cosas cosas estaba limpia y muy ordenada.

La anciana le dio un vaso de té, Hinata lo examinó antes de tomar un sorbo.

-¿A donde vas pequeña?

-Lejos.

-El camino que has elegido es difícil y duro,es muy probable que pierdas la vida aunque dudo que hagas caso a mis palabras.Hinata Hyuga.

-¿Quién eres y cómo sabes mi nombre?- pregunto sorprendida, jamás la había visto ¿Como era posible que la conociera?

-Yo sé muchas cosas,no me llamaban sacerdotisa por nada. Se que en tu corazón no hay odio ni orgullo, algo muy difícil de encontrar hoy en día sin embargo llevas un dolor muy fuerte en ti.

-¿Que es lo que quiere de mi?

-Esta pobre anciana ha visto muchas cosas, niña. Solo quiero que advertirte que el camino que estás escogiendo es oscuro y acabará destruyendote.

-Lamentablemente este es el camino que he elegido.

La anciana suspiró antes de tomar otro sorbo de té.

-Entonces te será mejor que despiertes ahora.

Abrió los ojos de golpe y en un instante activo el Byakugan para mirar a su alrededor, era muy entrada la noche. Se encontraba acostada sobre un suelo de madera comido por la carcoma en una casa vieja y deshabitada,totalmente diferente a su extraño sueño, sin signos de que hubiera estado alguien más a parte de ella.

Pero también vio una cosa más en la oscuridad, un cuervo.