Cap. 23
Desde que Hinata acepto el unirse a Akatsuki había estado vagando por la zona desde que se separó de Itachi, cuando una lluvia intensa la obligo a entrar a una cueva, de repente sintió un escalofrío activó su Byakugan y escaneo la cueva, escondido tras una enorme estalagmita había un hombre tenía la piel pálida y algo escamosa como una serpiente. No le gustaba esa mirada.
-¿Quién eres?- preguntó Hinata con una voz fuerte, lo suficiente para que el desconocido la escuchara.
-Eres Hinata Hyuga ¿cierto? La ninja que asesinó a todo su clan por odio y venganza.
Una aguja de chakra rozó la mejilla del desconocido a modo de advertencia.
-He preguntado por tu nombre, no el mio.
El hombre alzó las manos como rendición.
-¿Has oído hablar de Akatsuki? Bien soy un miembro de este grupo, soy Orochimaru.
-¿Orochimaru, uno de los tres sannin de la aldea de la hoja?
-El mismo.- respondió, Hinata creyó por un momento que sacaría la lengua tal como hacen las serpientes pero se llevó una decepción cuando no lo hizo.- Se que no tienes un sitio donde ir ¿por que no vienes con nosotros? No tienes nada que perder de todas formas.
Tristemente aquella serpiente tenía la razón.
El hombre la guió al interior de la montaña hasta llegar a una zona iluminada por un fuego, del otro lado de este estaban dos personas un hombre y una mujer ambos vestidos con una capa negra y nubes.
El hombre que parecía ser el líder habló primero.
-Nosotros somos Akatsuki y gobernaremos el mundo en lugar de los cinco países para traer la paz al mundo. Para ello estamos reclutando a ninjas excepcionales sin importar los crímenes que hayan cometido. Ahora renuncia a tu aldea y únete a nosotros.
La mujer sacó un kunai y se lo cedió, agarró el kunai y se quitó la bandana. Sin dudarlo atravesó el símbolo de la Hoja.
-Bienvenida a Akatsuki, Hinata Hyuga.
La llevaron a un edificio donde conoció al resto del equipo. Entre ellos uno llamado Kisame que desde que la vio no dudó en incordiarla.
Había sentido desde un par de días atrás la penetrante y asquerosa mirada de Orochimaru en ella. Y ya empezaba a ser molesta.
Decidió salir del edificio en el que se encontraba, igual que todos los miembros de Akatsuki, con el Byakugan activado observaba como se acercaba Orochimaru con la sutileza de una serpiente.
Se volteó al tiempo en el que Orochimaru se colocaba frente a ella solo a un par de metros por seguridad.
-¿Se te ha perdido algo?- preguntó Hinata molesta.
A su lado Neji la observaba "él quiere tus ojos". Si ya se había dado cuenta.
-Que extraños ojos tienes, niña. Jamás los he visto a pesar de que eres una Hyuga.
-Son los únicos que verás porque es la combinación de todos los Byakugan que arranque cuando aún estaban vivos.
-Oh, que delicia. Tengo cierta predilección por los kekkei genkai, ¿Me los prestarías?
-Sobre mi cadáver.
-Ay perdona pero debes estar viva para la operación.
Una enorme serpiente salió del brazo de Orochimaru y la rodeó por completo. La apretaba con fuerza, logro elevarla y la acerco hacia Orochimaru quién esta vez si saco su lengua como serpiente.
-Que asco.- Hizo una mueca nada más verlo.
Cuando vio que estaba apunto de arrancarle un ojo con su mano libre saco la espada de chakra y le cortó la mano que estaba transformada en serpiente, está volvió a su estado original. Orochimaru gritó de dolor mientras sostenía su brazo mientras Hinata saltaba y se alejaba lo suficiente de él, con la espada apuntandolo.
-Quizás deba ser yo la que te arranque los ojos. Pero debes estar vivo para la operación.- dijo Hinata con una sonrisa siniestra que hizo al Sannin temblar de miedo.
-¡Hinata!
-¿Que ocurre tienes miedo?
No pudo hacer nada porque unos kunais la hicieron volverse atrás. Un hombre con lentes aterrizó en medio de ellos.
-¡No permitiré que le hagas nada a Orochimaru-sama! - grito a la vez que tiraba unos pergaminos explosivos y desaparecían. Ni siquiera se molestó en buscarlos con su Byakugan tenía cosas más importantes que hacer como entregarle el informe al cuervo de Itachi.
.
.
.
Si Hana creyó por algún momento que el Hokage la dejaría ver a Hanabi estaba muy equivocada pues en las semanas siguientes a la conversación con Shisui ella no había podido ver ni el cabello a Hanabi ni siquiera ahora que había salido del Hospital e iba a la Academia. Siempre había algún guardia en la puerta que no la dejaba pasar.
Pero aun guardaba la esperanza pues Shisui le había dicho que Itachi regresaría aquella noche. Así que le pidió permiso a su madre y fue a la casa de los Uchiha, donde vio al patriarca del clan que por supuesto no la vio con buenos ojos. Aunque eso le importó poco.
Estaban sentados en el pórtico esperando a Itachi, incluido Sasuke pero el se quedo dormido y su madre se lo tuvo que llevar a su cuarto.
-Chicos estáis seguros de que no van a querer beber algo.- les digo su Mikoto Uchiha.
-No gracias Señora Uchiha, estamos bien.- respondió Hana.
-Bueno, entonces me voy. Shisui no te olvides de mostrarle su habitación.
-¡Si!
Cuando la matriarca se marchó Hana le dio un codazo a Shisui.
-¿Por qué está tardando tanto? Tuvo que haber llegado hace horas.
-¿Y por eso me pegas?- dijo sobándose el brazo adolorido, Shisui nunca lo admitiría en voz alta pero Hana golpeaba muy fuerte. - El siempre se toma su tiempo con los informes.
Después de un rato los perros se despertaron y miraron hacia la puerta de la casa a la espera de alguien y así fue unos segundos después Itachi entró vestido con ropa casual.
-Ya llegue.- dijo Itachi nada más entrar antes de detenerse al ver a Hana con sus perros y Shisui.- ¿Porque estais aqui?
-No lo sé, tu dime. -respondió Hana molesta porque Itachi ya sabía la razón por la que ella estaba en su casa.
-Shisui…- dijo cansado Itachi.
-En mi defensa dire que Hana me persiguió por toda la casa con sus perros.
-Así es Itachi. Y puedes soltar lo que estas haciendo y lo que sabes.- le dijo levantandose del suelo.- Por que se que algo estas escondiendo.
Itachi suspiro cansado, sabía perfectamente que Hana nunca se rendiría.
-Esta bien… pero no aquí.- respondió finalmente.
Hana y Shisui siguieron a Itachi hasta una habitación alejado de los cuartos principales. Hana sintió chakra rodear toda la habitación.
-¿Que acabas de hacer?
-He cancelado el ruido, para los curiosos. Bien… ¿Que quieres oír?
Como siempre Itachi directo al grano aunque así lo prefería Hana porque no estaba de humor para que le dieran vueltas.
-¿Hinata lo hizo de verdad?
-Si.
-¿Por qué?
Itachi suspiro cansado antes de hablar.-...Su clan estaba preparándose para un golpe de Estado. Solo te puedo decir eso.
La Inuzuka se sintió tan aliviada de escuchar que no lo hizo por odio pero también estaba preocupada por ella.
-Estoy segura de que esa misión repentina fue por ella. ¿La mataste? Por qué si es así juro por Dios que te mataré.
-No, jamás le haría eso. Pero no te diré donde esta porque la pondrías en peligro.
-Esta bien, confío en ti.
Después de aquella conversación cada uno fue a su habitación a descansar.
Estaba acostada sobre su cama con sus perros alrededor de ella, cuando sintió algo pesado tirarse encima. Kiba se revolcaba en su cama mientras se rascaba por todas partes.
-¡Kiba! No puede ser, tienes pulgas. Que asco. ¡Mamá!
-¡No! No le digas a mamá ella es muy brusca.- le dijo el pobre niño mientras la agarraba de la pierna como koala para no dejarla ir.
-¡Te he dicho un millón de veces que bañes a Akamaru!
-Porfis.
-Esta bien…- dijo rendida.
Había un sol brillante y no una sola nube en el cielo perfecto para sacar un balde de agua y duchar a esos dos , su madre había salido para una reunión con el consejo e iba a tardar varias horas en llegar.
-¡Sabes ya nos han asignado los grupos! - grito. - Nuestra maestra se llama Kurenai.
-Wow ¿y quiénes son tus compañeros?
-Unos raritos. Un tal Shino y una chica loca y oscura llamada Hanabi o algo así.
Hana se paralizó por completo, su hermano estaba con Hanabi no se lo podía creer, pero debía hacer algo.
-No debes ser malo con tus compañeros. Ellos algún día se convertirán en tus mejores amigos.
Y ella también esperaba ayudar a Hanabi aunque eso significará utilizar un poco al tonto de su hermano pequeño...
Muchas gracias por haber esperado tanto, no saben cómo me costó escribirla, pero al fin pude terminarla.
Otra vez gracias por tenerme paciencia ;)
