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¡Hola! .o./ Como sabrán, escribo más de lo que debería xD y cuando llegan los fics a la trama más importante suelo releerlos desde el inicio para estar segura de que no dejo nada al aire o que no me estoy equivocando entre las tramas de tantos fics que leo y escribo Dx (en serio, no saben cuántas veces le he puesto al Jellal de "Mi Maid" el pastelero o a la Erza de "Dulce Destino" la maid xDD entre otras cosas, créanme, nunca querrán ver un cap sin editar xDDD). Y también para recordar diálogos y demás, al final es mucho para mantener en la mente y por eso quise refrescar con Dulce Destino, y por ello hasta ahora actualizo, pero les aseguro que este fic será el primero que actualice en 2018.
Probablemente Mi Maid lo actualice antes de que acabe el año, pero igual lo pndré en este:
¡Felices Fiestas Y Que Tenga Un Maravilloso Año Nuevo!
*w*/
¡Gracias por todo su apoyo!
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Disclaimer: Fairy Tail pertenece a Hiro Mashima. La historia extraña y dulcemente empalagosa es totalmente mía.
Referencias De Lectura:
Diálogo.
«Pensamientos»
Narración.
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Capítulo Vigésimo Primero
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~La Propuesta~
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Miraba las estrellas en el cielorraso pero su mente estaba en otro lado.
O mejor dicho, en otra persona.
Esa persona que se había ganado un lugar en su corazón que no sabía que existía, porque, aunque él se había sentido atraído y había estado con otras mujeres antes, nunca había sentido por ninguna lo que sentía por Erza Scarlet, y no por la actriz, ahora para él era más que obvio la diferencia entre su sentimiento fanático y de admiración, y el sentimiento que despertaba la mujer que había conocido durante esos meses.
Y eran sentimientos muy diferentes.
Erza le despertaba las ganas de mostrarse a sí mismo por completo, a no ser solo el hermano responsable, el amante de la cocina o el hombre amable, de verdad deseaba que ella conociese todas sus facetas y las aceptase; así como él estaba dispuesto a aceptar todas las de ella, la responsable, la mujer con miedos, la mujer valiente, la persona que siempre apoyaba a quien lo necesitase, la testaruda, la que se emocionaba como una niña por los dulces, la mujer traviesa y risueña.
Jellal suspiró largo y tendido.
Estaba perdido y lo sabía.
Cuando Erza le dijo que entendía que él no quisiese continuar con el reto de besos asumiendo que él no quería complicarse con eso sintió su corazón adolorido al punto de no saber que responderle, había caminado de manera automática hasta el auto en donde lo esperaba su hermanita, pero cuando abrió la puerta y estaba por montarse sus piernas actuaron solas y lo hicieron devolverse a la mansión, subieron los escalones de varios a la vez y abrió la puerta dispuesto a explicarle todo, pero la había encontrado llorando, su rostro estaba sumido en tanta tristeza que deseó ser él quien sufriese y no ella, pensó que era su culpa y estuvo dispuesto a irse de nuevo pero algo dentro de él no se lo permitió y por eso limpió sus lágrimas y la besó tratando de transmitirle lo mucho que ella había llegado a significar para él.
Y ella pareció corresponderle de la misma manera.
Cuando le dijo que solo la besase, él no dudó en cumplir su pedido y lo hizo hasta que ambos quedaron sin aliento, y hubiese continuado de no ser poco escucharon las risas de Juvia y Gray venir desde uno de los pasillos, por eso lo único que pudo hacer fue tomarla de la mano y decirle que debía hablar con ella después, ella había asentido con la cabeza, pero ambos sabían que ese después debía esperar hasta el lunes ya que al día siguiente Erza tenía un compromiso y no tendría su tutoría de los sábados, y si es que podían hablar, dado que raramente tenían tiempo a solas.
―Gracias ―le había dicho ella apretando su mano, poniéndose de puntillas para besar su mejilla y sonreírle de una manera que no conocía en ella y que aún lo tenía divagando en su significado, cuando los otros dos jóvenes llegaron hasta la sala a despedirse de él al verlo aún ahí, Erza había cambiado esa sonrisa por una conocida para él.
La sonrisa que le daba a los demás para que no se preocupasen por ella.
―Hasta el lunes… ―Jellal se volteó a mirar la almohada en donde Erza había dormido junto a él.
Volvió a suspirar.
…No estaba seguro si eso era un consuelo o una tortura…
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La albina la observó con una sonrisa traviesa antes de hablarle.
Ella podía oler romance a kilómetros de distancia.
―¿Crees que ya quedó bien? ―preguntó con sonrisa tan dulce como la miel, si Erza no hubiese estado con la mente en otro lado habría sabido que en ese momento estaba por ser víctima de la parte casamentera de Mirajane Strauss.
―La tela es perfecta así ―la actriz soltó la falda del vestido de novia que había estado observando desde hacía diez minutos―. Es un hermoso bordado y no necesita más.
―También pienso eso ―Mirajane asintió a la modista―. Si puede hacer el dobladillo hoy podemos quedarnos para hacer la prueba final.
―Por supuesto, estará listo en un par de horas ―emocionada por la aprobación del vestido, la señora tomó su creación con cariño y se dirigió a su taller que quedaba en la parte de atrás de la sala de pruebas.
―Er Chan, podrías encargar un vestido para ti también.
―¿Para mí? ―Erza alzó una ceja―. Mi vestido para tu boda está listo hace meses.
―No para mi boda ―se sentó junto a ella―, para la tuya.
―¿¡Eh-eh…!? ―le miró como si estuviese loca.
―¿Acaso no has pensado en vestir uno de estos vestidos y caminar hacia el altar?
―Claro que no, nunca ha estado en mis planes casarme ―miró hacia otro lado con las mejillas rojas, era verdad que nunca había pensado en eso, pero sí era cierto que se había imaginado en un vestido de novia ya que los encontraba adorablemente hermosos.
―¿Nunca? ―Mirajane se acercó más a ella―. ¿Ni siquiera ahora?
―¿Por qué debería estar pensándolo ahora?
―No lo sé… ―su sonrisa se amplió y enfrentó la mirada de Erza con el espejo al frente de ellas―. ¿Tal vez cierto tutor ha despertado la fantasía?
La actriz sintió como su cara comenzó a arder.
No por alguna fantasía de boda con Jellal, sino por otra clase de cosas.
No podía evitarlo.
Pensaba en Jellal más tiempo del que debía, y luego de lo que había sucedido el viernes pensaba más aún en él. Pensaba en lo que él iba a decirle, pensaba en el significado de lo que le dijo cuando la besó.
Pensaba en lo que sentía hacía él.
Era obvio que desde que lo conoció sentía atracción hacia el pastelero, tanto por su apariencia como por su profesión, pero también le admiraba por ser la persona que era, por ser ese hermano entregado y amigo irreprochable que sabía era, e incluso su forma casi demasiado responsable de ser y la manera en que buscaba cargar con toda culpa y responsabilidad le parecía admirable a pesar de que a veces la frustraba un poco. Jellal se había ganado su cariño, gratitud y aprecio por la manera en la que se había comportado con ella en los momentos en que se sentía débil.
Pero parecía que había algo más.
―No me extraña que seas lenta en estas cosas ―la albina colocó una mano en su hombro―. Pero te daré algo en lo que pensar ―Mirajane le miró con todo el cariño que sentía por ella―. Siempre has pensado que estás mejor por tu cuenta y que nadie estaría completamente bien contigo, nunca has dejado que nadie se acerque a ti al punto de sentirte vulnerable, pero; ¿qué sucede cuando estás con Jellal? ¿Hasta dónde le permites ver de ti? ¿Acaso no le confiaste a él tu miedo? ―la joven compositora soltó un suspiro cuando vio que su amiga negó.
―Que lo descubriera fue una casualidad.
―¿Y qué te hizo sentir cuando lo descubrió? ―Erza recordó que sintió miedo de que Jellal se decepcionase de ella pero no dijo nada―. ¿Qué te hizo sentir la reacción que él tuvo al saberlo?
―Basta, Mira. Estás dejándote llevar por tu amor al amor ―la pelirroja se levantó y colocó la cartera en su hombro, no quería decirle a ella sobre ese gran alivio que sintió, ni mucho menos la seguridad que le dio cuando la rodeó con sus brazos, la manera en que la consoló peinando su cabello, el modo de levantarle el ánimo con su club inventado y sus historias de infancia, ni la tranquilidad que sintió al dormir junto a él.
O el dolor de pensar que Jellal buscaba alejarse de ella.
―Si vamos a esperar por dos horas mejor vamos a comer ―la actriz zanjó el tema, pero sabía que debía buscar una manera de entender lo que sucedía entre Jellal y ella y el que significaba lo que él le dijo acerca de no querer besarla solo por el reto.
¿Qué quería él?
Debía investigar sobre eso.
Mirajane elevó los hombros, no iba a insistir o haría que Erza actuara de manera drástica con respecto a lo que sentía y no era lo quería, no quería ver a su amiga encerrándose en su armadura que la mantenía protegida de esa clase de sentimientos.
No cuando el pastelero había logrado tanto en esos meses.
Después de todo la idea era ayudarlo, en él eran más claros los sentimientos por Erza, sabía muy bien que ya no era admiración por la actriz con la que le veía como había sido al inicio, ahora había algo más, había una dulzura especial al ver a Erza, una manera especial de hablar con ella, de buscar estar junto a ella sin darse cuenta, lo había visto en las clases de cocina que presenciaba, esa amabilidad usual en el azulado era aún más especial con ella, también en la fiesta de Macbeth había sido testigo de la manera en que buscaba protegerla y animarla, estuvo pendiente a las luces de la casa todo el tiempo para evitar que Erza pasase un mal rato, reía más estando con ella, siempre estaba atento a lo que decía y cuando ella se alejaba de su lado su mirada tardaba en dejarla para luego suspirar con un deje de frustración.
Tal vez Erza no entendiese lo que ella estaba sintiendo, pero su instinto infalible le decía que Jellal si estaba al tanto de sus sentimientos.
Aunque se preguntaba si él estaba dispuesto a actuar.
Una persona tan amable y empática como él tal vez terminaría dejando de lado sus sentimientos para que no fuesen una carga para Erza.
―No puedo permitir eso… ―murmuró seria para sí misma mientras su amiga salía por la puerta, un objetivo se fijó en su mente.
Era su deber ayudar a esa clase de personas que complicaban todo.
El espejo reflejó la perfecta sonrisa angelical de la albina.
…Tendría que tener una seria conversación con el involucrado…
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La última foto fue un hermoso primer plano.
Erza sonrió satisfecha al ver la imagen en la pantalla de su cámara, siempre le había gustado fotografiar pero ahora lo disfrutaba más que nunca, inclusive había estado frecuentando más clases en línea y foros sobre fotografía que antes solo para sacar mejores capturas de los postres de Jellal y estaba satisfecha con su trabajo.
Aunque también había estado buscando otras cosas en la internet.
―Y… ―Jellal le alcanzó una larga y hermosamente labrada cuchara plateada, tanto esas cucharas como la copa larga que usaban esa semana habían sido un pedido especialmente hecho para ese postre de gelatina de vino, una rosa de azúcar de un color púrpura azulado rodeaba la copa por el exterior creando una hermosa decoración junto con las hojas verdes del mismo material comestible, dentro de la gelatina habían trocitos de fruta caramelizada para contrastar el sabor y textura de la gelatina―, es hora de su visto bueno al Gelee Au Vin―la cuchara frente a Erza relució con la luz de la cocina pero no tanto como el brillo que el pastelero vio en los ojos de ella al haber llegado a su momento favorito.
La degustación final.
Y por ella, esa era también la parte favorita de él.
―Aquí vamos… ―contuvo su sonrisa emocionada y hundió la cuchara hasta poder dar con una de las frutas, la introdujo en su boca y sintió como la gelatina se deshacía dejando el sabor del vino tinto especialmente importado de un reconocido viñedo italiano en su lengua solo para ser mejorado por la fruta caramelizada―. Umm… ¡Delicioso!
―¡Gelee Du Vin aprobada! ¡Gelee Du Vin aprobada! ―declaró Macbeth golpeando una tapa de olla con otra haciendo gran ruido en la cocina y haciendo reír a todos―. Ahora solo tenemos que hacer cien mil millones de esos pétalos de azúcar para las rosas ―bostezó.
―Será una gran práctica para ustedes ―respondió Jellal divertido―, aunque ―se miró los dedos teñidos del color de la rosa azul purpurea que había hecho―, sigo creyendo que era mejor el color del diseño original ―miró su dibujo en la mesa.
―La rosa roja es muy común ―Macbeth movió su mano despectivamente―. Todo el mundo ha visto una, en cambio, una rosa de ese color ―señaló la copa―, eso sí es novedad y elegancia ―por supuesto no dijo que el purpura era su color favorito, no que los demás no lo supiesen ya.
―No es rojo ―murmuró Jellal pero nadie lo escuchó, todos estaban ya metiéndole la cuchara al postre y comiéndose los deliciosos pétalos de rosa que sabían a mora azul.
―Bien, hora de trabajar ―Laxus dejó su cuchara en una de las pilas, a él no le gustaban los postres pero ese sabía más ha vino que ha dulce y le había llamado mucho la atención, es especial por el vino del que estaba hecho―. Moviendo el culo todos ―le dio una ojeada rápida a Erza para ver si lo iba a amenazar con acusarlo con Mirajane por estar usando palabras altisonantes en el trabajo pero ella estaba distraída comiendo así que sonrió de lado―. Ya lárgate fotógrafa famélica, atrasas la cocina ―Erza solo se volteó y le sacó al lengua a lo que los demás rieron, con el paso de las semanas habían visto que la "señorita Brown" tenía una amistad muy grande con Laxus y con Capricorn que le permitía grandes libertades, eso, y la relación amorosa que era obvia entre ella y el pastelero.
Jellal reía en ese momento al ver a esos dos, pero igual estaba nervioso.
Aún no había hablado con ella de lo sucedido el viernes.
Mas, no había podido estar ni un rato a solas con ella.
―Me voy… ―dijo la actriz disfrazada al acabar la copa―, pero solo porque tengo que colgar estas fotos en el sitio web ―sonrió al postre terminado―. Será otro gran éxito, chicos.
―Espero que lo sea, con los tres mil billones de pétalos que tendremos que hacer… ―se quejó de nuevo Macbeth aumentando el número exponencialmente.
―Pues entonces será mejor que empecemos ya ―Freed le puso una mano en el hombro a Macbeth y el otro bostezó pero se puso manos a la obra en su estación, su jefe Jellal haría todas las gelatinas del día, las hojas verdes de chocolate blanco teñido y los tallos y les dejaría a ellos las rosas para que mejoraran en eso y no podían ―ni querían―defraudarlo.
―Suerte con todo ―dijo Erza guardando sus cosas y mirando a Jellal con algo de ansiedad, sabía que él quería hablar con ella tanto como ella con él.
Pero no había tiempo para eso.
―Yo iré a ver la cocina ―dijo Laxus―. Vamos Capricorn ―ambos encargados se fueron y Jellal aprovechó para acercarse a ella y hablar en baja voz.
―Lamento no haber podido hablar contigo como quería ―le miró apenado.
―Está bien ―dijo ella con mejillas sonrojadas―, era más que obvio que no podríamos ―señaló con la cabeza a los demás―. Igual aún podemos hablar en la tutoría ¿no? Wendy estará con las cartas y… no habrá nadie más.
―¿Nadie? ―Le miró extrañado―. ¿Y tus amigos Gray y Juvia?
―Ellos se irán hoy a la capital a formalizar todo lo de la demanda, estarán unos días allá.
―Ya veo ―Jellal asintió con la cabeza―, espero que todo salga bien. Dale mis saludos.
―Claro, lo haré ―sonrió y ladeó la cabeza para luego respirar hondo antes de volver a hablar―. Entonces, ¿hablamos más tarde? ―preguntó esperanzada, después de la conversación con Mirajane el sábado y la investigación que hizo, estaba segura de proponerle algo a Jellal.
Tal vez eso era lo que él quería proponerle.
Y ella no veía eso tan mal.
Era casi como lo que tenían, pero un poco ¿diferente?
―Sí, hablaremos ―respondió él totalmente decidido, le diría a Erza todo y aceptaría su respuesta fuese cual fuese, aunque ella lo llegase a rechazar ―que para él era lo más obvio a pasar― le pediría poder seguir siendo su amigo y la apoyaría en lo que pudiese―. Además tenemos que planear el menú para la apuesta ―sonrió de lado y Erza le devolvió esa sonrisa haciéndolo feliz de volver a tener esa relación cercana con ella―. Traje varias ideas para que las analicemos.
―Tu casa está llena de libros de cocina, eso no me extraña ―ambos rieron atrayendo la atención curiosa de los chicos con dedos morados que creaban pétalo tras pétalo, Freed le murmuró algo a Macbeth al oído y ambos dejaron de mirarlos pero rieron divertidos haciendo sonrojar a ambos―. Yo, creo que es hora de irme.
―E-eso parece ―Jellal carraspeó y sin que Erza se lo esperará le dio un beso en ambas mejillas, como antes.
Algo que la hizo sentir cosquillas en el estómago.
―Au revoir… ―le dijo al alejarse un paso de ella.
Erza se marchó llena de felicidad.
…Tal vez Jellal si aceptaría su propuesta…
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Cerró el bolso luego de meter su abrigo preferido.
Ese abrigo que había pertenecido a su Gray Sama.
―¿Estás lista? ―la voz en el umbral de la puerta la asustó, Juvia colocó el bolso detrás de ella por puro reflejo y se sintió tonta, de todas formas él no había reconocido ese abrigo el día en que se volvieron a encontrar.
―Juvia lo está ―sonrió tratando de normalizar su corazón acelerado, ni ella misma entendía porque no le decía al azabache porque ella le resultaba familiar a él.
―Bien, entonces nos vamos en media hora ¿Está bien? ―Juvia asintió emocionada, la verdad es que debían ir a la ciudad para terminar el papeleo sobre la demanda a Phantom Lord, pero que su Gray Sama decidiese ir con ella en ese viaje en el que estarían allí por un par de días era casi como un sueño, aunque muchos dirían que no debería de serlo ya que había estado viviendo con él en la casa de Erza por muchos días, pero igual, saber que iba a estar con él le emocionaba mucho.
―¿Estas nerviosa por la demanda? ―Gray ingresó en la habitación y se arrecostó a la pared frente a la cama en la que ella estaba sentada.
―Un poco ―la chica jugó con sus dedos―. Pero Juvia sabe que es lo correcto y de verdad quiere hacerlo, además… ―le miró de nuevo emocionada―, Mirajane San le habló a Juvia de un proyecto para crear escuelas de música gratuitas para niños en riesgo social, si Juvia gana esa demanda quiere donar su dinero para ese proyecto. La música siempre ayudó a Juvia y Juvia piensa que puede ayudar a más personas.
―Eso suena muy bien ―Gray sonrió―. Y te aseguro que esa demanda la vas a ganar ―la chica le devolvió la sonrisa y el chico tuvo que desviar la mirada porque sintió sus mejillas calentarse, cuando estaba con Juvia se sentía increíblemente tranquilo, era una sensación extraña para él, en especial ahora que cosas no muy agradables estaban pasando.
Por ejemplo, que su padre no lo hubiese llamado para ningún trabajo.
Se suponía que ya deberían haber terminado sus vacaciones, pero cada vez que había llamado a Silver este le respondía que no había nada para él, algo muy extraño ya que él era un doble de acción muy solicitado, de hecho, ese viaje que iba a hacer con Juvia no solo era por lo de la demanda, sino también para hablar cara a cara con su padre sobre lo que estaba sucediendo.
Sin duda, había algo muy extraño en su falta de trabajos.
―¿Gray Sama, está bien? ―le preguntó la cantante al verlo fruncir el ceño.
―Lo estoy ―se desacomodó el cabello.
―¿Es sobre su padre que pensaba? ―continuó ella y observó cómo su Gray se sonrojó y se cruzó de brazos en actitud reservada.
―Algo así ―fue lo único que dijo, la verdad siempre se sorprendía de que Juvia pareciese adivinar sus pensamientos, aunque bueno, él había hablado sobre eso con Erza un día en que veían el programa de cocina favorito de Juvia.
―Silver Sama debe de tener sus motivos para no aceptar trabajos para Gray Sama ―le dijo tratando de darle ánimo pero solo se ganó una mirada extrañada de Gray.
―¿Cuándo te dije el nombre de mi padre? ―se acercó un par de pasos a ella, estaba seguro que no se lo había mencionado, cuando él hablaba de Silver siempre le llamaba "el viejo" o "el jefe".
―Ju-Juvia… ―la chica sujetó con fuerza las sabanas de la cama, era de verdad, se suponía que ella no conocía al padre de Gray pero en realidad si lo conocía, lo conoció el mismo día que a él.
―¡Oh! ―Gray dijo de pronto―. ¡Erza! ―declaró como si hubiese dejado pasar tal obviedad―. Seguro que ella te habló de él ―Gray alzó los hombros y dejó el tema por zanjado, la verdad era posible que él mismo dijese el nombre y no se acordase―. Cierto, ven a comer algo antes de irnos, si Erza y Mirajane se dan cuenta de que te fuiste sin comer me van a armar un pleito, luego de la discusión para que fuésemos en auto en lugar de en mi moto me quedé sin fuerza para siquiera intentar discutir con ellas ―el chico soltó un suspiro y salió de la habitación.
Juvia pudo soltar un suspiro de alivio.
―Debería decírselo a Gray Sama… ―susurró para sí, pero así como el soltó ese pensamiento, así mismo lo negó al momento.
¿Y si él se enojaba con ella por no decírselo antes?
Negó con la cabeza varias veces.
…Ni siquiera quería imaginarse que tal cosa sucediese…
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El reloj pareció moverse increíblemente lento durante todo el día.
Pero finalmente estaba ahí.
―¡Buenas tardes, señorita Erza! ―Wendy la abrazó al entrar y Erza le devolvió el abrazo con cariño―. ¿Cómo estuvo su día? ¿Es verdad que Juvia San y Gray San ya no están? ―preguntó cabizbaja, cuando su hermano y la actriz tenían su tutoría y ella terminaba sus dos horas con las cartas generalmente alguno de ellos dos la iban a buscar para jugar en la habitación de la cantante algún videojuego e incluso la ayudaban con alguna tarea.
Gray y Juvia eran personas muy divertidas y amables.
―Sí, es verdad ―le desacomodó el cabello―, pero vendrán en unos días, y te dejaron saludos y la promesa de terminar cierto juego cuando volviesen ―Wendy asintió alegre―. Y mi día estuvo muy bien, aunque siento que se ha hecho muy largo ―miró rápidamente a Jellal y él pareció entender a la perfección el por qué, así que totalmente apenada retiró con rapidez su mirada―. ¿Y el tuyo?
―Muy bien ―dijo alegre―. Nos dieron una clase sobre primeros auxilios, fue muy interesante.
―Apuesto que lo fue ―le sonrió―, pero apuesto también que ya sabías todo eso ―Wendy se sonrojó apenada por esa verdad.
―En realidad me contaron que Wen ayudó a dar la clase ―dijo su orgulloso hermano―. Y el instructor la felicitó mucho.
―¡Hermano! ―acongojada la pequeña miró al suelo, cuando la recogieron junto con Romeo, este le contó todo a Macao, y obviamente Macao le contó todo a él.
―No sé porque te apenas, Wen ―le dijo totalmente divertido por verla así.
―Si eres buena en lo que haces y eso te gusta no deberías apenarte ―Erza le palmeó la cabeza y miró a Jellal maliciosa―. Tu hermano, por ejemplo, es increíblemente bueno en la repostería, y él no se apena cuando le digo que hace los mejores postres que he comido en mi vida y que podría comerlos lo que me resta de ella.
Jellal se puso tan rojo como la cabellera ahora trenzada de Erza.
Ambas mujeres rompieron a reír.
―¡La señorita Erza ganó! ―la niña alzó los brazos― ¡Y yo debo ir a trabajar! ―corriendo a dejar su mochila al sofá se encaminó hacia la oficina de Erza.
―Recuerda que un rato te llamo para que comas algo ―le dijo su hermano y ella asintió.
Y así quedaron a solas.
Y en silencio.
―Buenas tardes ―dijo Jellal luego de un rato de mirarse sin saber que decir.
―Buenas tardes ―repitió Erza―. Me dijeron que los postres se vendieron con rapidez ―agregó.
―Sí ―sonrió con algo de orgullo―, tuvimos que hacer casi el doble de lo esperado, pero entre los tres pudimos con los cuatro mil trillones de pétalos de rosas que necesitamos ―Erza rió al escuchar el número exagerado que de seguro se quedó corto comparado al que Macbeth hubiese dicho―. Laxus tuvo que mandar a comprar más copas y cucharas similares a las que especiales, fue difícil pero lo logramos.
―Eso me dijo Capricorn ―Erza asintió―. Ya mandó a hacer un nuevo pedido.
―Eso es bueno ―asintió Jellal quedándose sin tema de conversación de nuevo, hasta que tomó valor para empezar el tema del que ambos querían con urgencia hablar―. Erza…
―Lo sé ―lo detuvo la actriz llena de valor―, lo del reto de besos ya no es suficiente ―Erza jugó nerviosamente con las puntas de su cabello trenzado―. Lo entiendo. Creo que para mí tampoco lo es.
―¿Crees? ―Jellal se acercó unos pasos hacia ella.
―Sí ―soltó la respiración que retuvo cuando Jellal sujetó la mano con que jugaba con su cabello―, por eso quería decirte, que podríamos tú y yo… ―su corazón se aceleró tanto que sintió que en cualquier momento iba a explotar―, s-si tú quieres… podríamos… ―respiró hondo de nuevo para ganar valor.
¿Él llegaría a aceptar?
¿No estaba acaso ella confundiendo las cosas?
¿Debería proponerle eso que pensaba?
Las dudas comenzaron a tomar lo mejor de ella.
Sus recuerdos apenas reprimidos de su mente comenzaron a surgir, esos en donde las palabras que la juzgaban innecesaria para los demás vivían solo para atacarla en esos momentos en que pensaba en acercarse a alguien.
«Es mejor si no…»
―Sí quiero… ―dijo Jellal en un susurro inclinándose hacia ella y deteniendo así sus pensamientos negativos.
―Pero… ―Erza subió su mirada a él―, ni siquiera te he dicho qué…
―No importa, sí quiero, lo que sea que quieras conmigo, sí quiero…
¿Y qué podía hacer él si así de idiota estaba por ella?
Especialmente ahora que ella quería lo mismo que él.
Por más increíble que le pareciese eso.
―¿Entonces aceptas que seamos… ―se mordió el labio ansiosa―, amigos con beneficios?
―Claro que acepto ser amig- ―parpadeó confuso―. Q-qu´as-tu dit?
―A-amigos con beneficios ―le dijo casi con la misma emoción infantil con la que probaba sus postres―. Es algo que está de moda entre la gente de nuestra edad, así no se sienten el peso de ciertas responsabilidades y eso ―continuó emocionada, había hecho una larga investigación sobre la ola de relaciones de ese tipo en que las personas se involucraban en el mundo actual y de libre pensamiento, una persona como Jellal que siempre era tan responsable de seguro eso era lo que buscaba, estar con alguien que le gustase pero sin la carga de una relación sentimental.
¿Y eso estaba bien no?
Además ella ya había tenido de ese tipo de relaciones, o algo similar.
Así nadie arriesgaba su corazón.
Y eso era lo más importante para ella.
―Y-yo… ―Jellal iba a negar y a decirle lo que en realidad sentía y quería, pero vio la seriedad de la propuesta en los ojos de ella y supo que si declinaba todo daría miles de pasos hacia atrás.
¿Qué debería hacer?
¿Estaba bien o sería correcto aceptar ese tipo de relación con Erza si él sentía algo mucho más grande por ella?
―¿Jellal?
¿No sería eso como engañarla?
―Yo…
¿No sería eso como aprovecharse de su adorable parte ingenua?
Respiró hondo, ya había perdido su esperanza.
Y cuando iba a declinar la propuesta, un apagón se hizo presente.
Erza no se movió de su sitio y Jellal supo que ella había comenzado su cuenta mental para no perder la calma, en esos días llenos de apagones Erza se estaba esforzando más y más para superar poco a poco su miedo, antes solo podía contar hasta diez antes de comenzar a sentir ansiedad, ahora podía contar hasta quince.
Cinco segundos más.
Para una persona normal eso no era nada, para otra que se estuviese ahogando en el océano esos cinco segundos eran la diferencia entre la vida y la muerte.
Y la sensación de estarse ahogando, de no poder respirar y de necesitar de oxigeno con desesperación era lo que ella sentía cada vez que la oscuridad se presentaba.
Pero ella continuaba esforzándose, no se rendía.
Y él tampoco debía hacerlo.
―Acepto ―dijo Jellal rodeándola con sus brazos y atrayéndola hacía sí con todo el cariño que sentía por ella cuando la cuenta mental de Erza iba en siete.
Aún tenía esperanza.
Tal vez debía ir progresando de a poco a poco como ella lo intentaba con su miedo, después de todo, no podía esperar que ella estuviese enamorada de él, ni siquiera podía estar seguro de que ella llegase a enamorarse de él, pero debía de intentarlo.
Así como aprendió a cocinar con su Mère paso a paso y con paciencia.
Así debía intentar ganarse el corazón de Erza Scarlet.
Y por eso, terminó aceptando.
Cuando la luz volvió, Erza se dio cuenta que había dejado de contar por lo feliz que la hizo la respuesta de Jellal, era obvio que no habían sido más de diez segundos en la oscuridad porque eso duraba la energía de reserva en activarse por completo, pero esos diez segundos no le parecieron tan largos como usualmente le resultaban.
Porque él estaba ahí con ella.
―B-bien… ―dijo ella aún entre los brazos de Jellal―, en-entonces eso somos a partir de hoy…
Jellal asintió separándose un poco para observar la sonrisa tímida y emocionada de la mujer que siempre lo sorprendía de alguna manera.
De la mujer por la que estaba dispuesto a arriesgar por completo su corazón.
―Eso somos, Erza Scarlet ―, sus dedos apartaron con gentileza un par de mechones en su rostro y le sonrió de una manera que a la peli-escarlata se le hizo sumamente misteriosa y atrayente en demasía por la forma en que sus ojos miel la observaron cautivándola por completo―, por ahora…
Y cuando quiso preguntar a qué se refería con eso, Jellal la besó sin reparo alguno.
Tan similar y a la vez tan diferente a su reto de besos.
Erza aceptó encantada los beneficios de su nueva relación.
Todo parecía estar bien ahora, y estaría mejor.
…Porque más beneficios vendrían en el futuro próximo…
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¿Reviews?
Gracias por la amabilidad de leer y comentar, animan a continuar.
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Aclaraciones:
Gelee Du Vin: (Italiano)Gelatina de vino. Si alguno ha visto Skip Beat, es la misma que Kyoko le hace a Ren.
Qu´as-tu dit?: (Francés) ¿Qué dijiste?
Rincón De La Escritora En Proceso:
Les voy a ser sincera, "Dulce Destino" lo hice con la intención de que Jellal fuese el que esperara pacientemente a Erza ya que en el canon es Erza la que le ha esperado con toda la paciencia del mundo. xD De cierta manera, es una pequeña venganza. :x Pero una venganza con amor, miren que bien la pasa mientras espera a que ella se entienda a sí misma, por cierto, Erza tiene problemas consigo misma, por eso no imagina que él pueda estar sintiendo más que atracción hacia ella. Pobres mis bebés… QwQ
Ahora, tengan en cuenta que la boda está cerca, y que Erza y Jellal aprovecharán su nuevo status, así que no se preocupen, además… el pastelero ya se propuso conquistarla. Ahora sí que desatará sus encantos 7x7r las cosas no irán lentas a partir de ahora, todos los misterios están por estallar (¿) Ah, la que exagera… xDD No, pero sí….
¿Qué beneficios vienen?
7v7)r Ustedes lo saben pecadores…
¿En el próximo capítulo será?
:x
No les wa a decir…
xD
Agradecimientos:
A vosotras/os amables lectores con cuenta os respondo por PM:
CristianDavid
Bluewater14
Stormy Night Of Rain92
Rirukasabe
KisaYunna
Banana Sama
Lady werempire
Alicia Melo Angel 29
Barbslfonsini
Artemisa Neko Chan
Willivb
MinSul 6011
Miraxus1302
A vosotras/os amables lectores sin cuenta os respondo por acá:
Tinta De Dragón: Esos dos siempre matándose lentamente. xDD No creas, yo escribo pero igual me desespero, a veces solo quiero escribir que ya se dicen todo y viven felices para siempre pero entonces no sería lo mismo. xDD Así que, a fuego lento será. Me alegra que sientas la química entre ellos, me hace muy feliz. Mil gracias por tu comentario. *w* Besos.
Guest: Sí, al menos dieron un pequeño paso, pero son bien bobos los dos. xD Gracias por avisarme de mi error, muchas veces dejo pasar muchos. xD Lo siento. Gracias mil por leer. Saludos. NwN/
Guest 2: ¡Awww! Muchas gracias, me hace feliz que te gusten varias de mis historias. QwQ Muchas gracias por decírmelo y espero hayas disfrutado del capítulo. :D Un enorme besazo y gracias mil por leer.
Guest Churumbel: ¡Preciosa! Espero las cosas vayan mejor, no te preocupes por no poder leerme, sé que a veces no hay tiempo para nada, yo misma tengo un montón de lecturas atrasadas de otros fics porque muchas veces debo elegir entre escribir mis fics o leer, y al final casi siempre escojo escribir, así que no te preocupes, me hace feliz que los disfrutes y que te hagan feliz. *w* Mi propósito principal es hacer a la gente feliz con lo que lee. :D Todos los halagos me ponen roja como tomate y te los agradezco de corazón, gracias por tomarte un ratito de tu tiempo para leer. Besos. O3O PD: ¡Un milagro que no hayas leído de madrugada! xDD
BlueMoonDaughter: xDD Es que pobre Jellal, nunca había estado enamorado y nunca pensó llegar a estarlo, y bueno, también es algo difícil para él. La fiesta de Macbeth era algo que tenía muchísimas gracias de escribir porque siempre son lindas, en especial cuando de verdad no se espera nada de nada. NwN Lo del Gruvia está pronto a saberse, ya que bueno, no solo Gray puede reconocerla (¿) :x Y en cuanto a Erza, vas muy bien encaminada, yo también quiero acabarla y no alargarla innecesariamente, y por eso hago ese cálculo, pero las estadísticas dicen que yo no soy buena calculando (irónico porque estudio lo que estudio xD), las letras se apoderan de mí y los dedos se mueven solos, pero te aseguro que los caps que quedan serán sobre desvelar misterios y hacerlos caer por completo enamorados. U-U Mil gracias por leer y espero te guste el nuevo cap. besos. O3O/
Space In White: Me alegra que te parezca interesante y espero que lo siga siendo. :D Muchísimas gracias por leer y por tu comentario. Saludos. NwN/
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Favs. Follows. Lectores Tímidos.
Gracias mil por leer.
¡Adieu!
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