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Hace poco cumplí un año más como ficker y se siente tan irreal llevar tantos años en esto y seguir siempre tan nerviosa a la hora de publicar ¡Jajaja! Pero es como es, siempe tendré esos nervios y emoción de pensar si les habrá gustado el cap o el one shot y si rieron o tuvieron alguna emoción, sin duda compartir historias es divertido y se conoce a mucha gente, así que aprovecho para agradecer a todos los que he conocido mediante de los fics. Gracias por leerme, y gracias por sus reviews que hacen que siga publicando.
¡De verdad se los agradezco mucho! NwN/
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Disclaimer: Fairy Tail pertenece a Hiro Mashima. La historia extraña y dulcemente empalagosa es totalmente mía.
Referencias De Lectura:
Diálogo.
«Pensamientos»
Narración.
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Capítulo Trigésimo Primero
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~La Intención~
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Acostándose a su lado, ella sonrió.
Él sonrió también.
Cuando ella abrió los ojos y asintió, Jellal no tuvo ninguna duda más.
Se acercó y le dio un ligero beso en los labios, a lo que ella respondió con otro beso y él con otro más y otro más, y así hubiesen seguido si no fuese por la persona que carraspeó para llamar su atención.
―¡OH! ―ambos se sentaron en la cama con la cara roja―. Esto...
―¿Entonces qué opinan?
Jellal se aclaró la garganta.
Por un momento olvidó que estaban en una tienda comprando un colchón y no en la privacidad de su habitación.
Puso su cara más seria.
De verdad lo intentó.
―Es un buen colchón... ―respondió a la pregunta del vendedor que los veía con una sonrisa divertida, a diferencia de uno de los clientes que al verlos besarse puso una cara de disgusto total y se fue de la tienda.
―Es bueno saberlo, como le dije anteriormente, estos colchones están con un 20% de descuento y puede pagar en cuotas, y como estamos en liquidación de temporada, si se lleva la cama y el colchón, el descuento del precio combinado de ambos artículos tendría un descuento del 30%, sí la paga al contado tendrá un descuento del 40% y dos almohadas hipo alergénicas gratis ―informó con su mejor sonrisa de atención al cliente.
―Ya veo... ―Jellal se quedó pensativo―, ¿nos daría un momento para pensarlo?
―Por supuesto, vuelvo en un momento ―con un gesto amable, el vendedor se encaminó hacia la pareja que una apenada Erza observaba, ellos veían las cunas en el otro extremo del piso del local.
―Eso fue vergonzoso... ―dijo ella cuando el vendedor se alejó lo suficiente―, no fue buena idea que los dos probásemos la calidad del colchón.
Jellal rió.
―Claro que fue buena idea, después de todo tu usas mi cama también ―lo dijo sin segundas intenciones, pero al momento sintió su cara roja―. ¡No quise decir--!
Erza rió.
―Sé lo que quisiste decir, Jellal ―soltó un bufido divertido―. ¿Y bien? ¿Estás pensando en comprar ambas cosas?
―Sí ―se relajó―, mi cama es más vieja que yo, el barniz se le cae, y creo que una pata está un poco floja. No sería mala idea cambiarla también.
―Hmm, que inusual que decidas mimarte un poco ―le dijo entusiasmada por su actitud― ¿alguna otra razón en especial?
―Ninguna ―respondió, aunque en realidad pensó que si Erza seguía siendo parte de su vida sería vergonzoso seguir ofreciéndole una cama peligrosa para dormir―, y puedo comprarla como mi auto regalo de cumpleaños.
―Ya veo, entonces sí es así, no debes de dudar ―Erza se levantó de la cama.
―Entonces así será, si utilizo lo que tenía presupuestado para el colchón y el ahorro que estaba haciendo para comprar un nuevo teléfono, podré pagarla de contado sin tocar los otros ahorros y obtener el mayor descuento ―sonrió entusiasmado.
―No sabía que estabas pensando en comprarte un nuevo teléfono.
―Es porque me llegó un mensaje de que a partir de diciembre ya no será compatible con Whattail y es importante para mí por Wendy y el chat de profesores/padres de la escuela, sino fuese por eso no pensaría en cambiarlo aún.
―Entiendo ―Erza se volvió a sentar en la cama―, Jellal... sabes ―se acomodó un mechón de la peluca negra tras la oreja―, por mi profesión siempre recibo regalías, obsequios y extras por ciertos patrocinios, y entre esos también se encuentran teléfonos ―el azulado alzó una ceja y ella se apresuró a tomar una de sus manos para que no la interrumpiese con una negativa―, generalmente los doy para regalar en la compañía de Gildarts, o para rifar en el restaurante en las fiestas de empleados, pero también me suelo dejar algunos por si el mío, o el de Gajeel o el de mi manager de turno se pierde o se daña, así que... me gustaría ofrecerte uno
―Erza...
―No tienes que aceptar si no quieres, pero piénsalo ¿sí? Incluso puedes tomarlo como un regalo de cumpleaños adelantado...
Jellal apretó con suavidad su mano.
―No tengo que pensarlo ―Erza soltó un suspiro sabedora de que él rechazaría su oferta―, lo aceptaré.
Y ahora le miró sorprendida.
―¿D-de verdad?
―Sí, sé que lo haces con la mejor de las intenciones, además, en los últimos meses; más específicamente, desde que te conocí ―sonrió nostálgico, había sido hacía pocos meses pero le parecía toda una vida desde ese día―, he aprendido que recibir ayuda no disminuye mi propio esfuerzo y que las manos que se me tienden no menosprecian mi valor como persona ―sonrió―. Puedo mantener mi orgullo sin menoscabar la bondad de la gente a mí alrededor. Además ―acarició su mejilla y disfrutó al ver como su piel enrojeció a su tacto―, no se puede rechazar un regalo de cumpleaños de las personas importantes en la vida.
Erza sintió su corazón perder latidos.
―¿Así que soy una persona importante en tu vida...?
―Por supuesto que lo eres... ―Jellal controló sus deseos de explicarle que tanto significaba ella para él, no era ni el momento ni el lugar para un confesión, así que optó por decir otro cosa―, Después de todo te tengo tanta confianza como para mostrarte mi trasero herido y fuiste quien tomó mi mano mientras me inyectaban.
Erza rió.
Si le tomó la mano durante la visita al médico fue porque tuvo que entrar con él para que la enfermera dejara de insistirle a Jellal en que se bajara los pantalones para ponerle la inyección.
El trasero de Jellal era todo lo tentador que era pero igual merecía ser respetado.
Y ella fue su protectora.
―Entonces está hecho ―dijo ella y Jellal asintió―, aunque ahora no me parece justo que mi regalo de cumpleaños para ti sea algo que yo obtuve de gratis ―hizo un puchero y Jellal volvió a reír.
―La intención es los que cuenta.
―¡Claro que no! Es decir, sí, pero en esta ocasión no es suficiente, ¿no hay algo más que quieras que quieras? ―hizo un puchero tan lindo que Jellal se contuvo para no acercarse a ella y besar sus labios.
―Lo hay... ―dijo en lugar de sucumbir a la tentación y ella le miró entusiasmada.
―¿Qué es?
«A ti...» pensó.
Solo lo pensó.
―Bueno ―dijo en lugar de su verdadero pensamiento―, el restaurante siempre nos dan libre el día de nuestro cumpleaños, así que... ¿Qué tal si en mi cumpleaños pasas todo el día conmigo? ―se atrevió a vocalizar un deseo egoísta de su corazón.
Un poco de avaricia en su cumpleaños podía ser perdonada.
La joven actriz fue tomada de nuevo por sorpresa.
Por supuesto que no esperaba una propuesta como esa.
―Estoy pidiendo demasiado, ¿cierto? ―soltó un suspiro ―. No te preocupes por lo que acabo de decir, yo...
―Acepto ―lo interrumpió ella tan nerviosa como entusiasmada―, ¿p-pero de verdad quieres solo eso?
―¿Solo eso? ―el rostro de Jellal formó un gesto que ella no logró descifrar.
Pero lo que sí logró ese gesto fue que el corazón de ella se sintiese como si estuviese por explotar.
Y sabía muy bien por qué.
―Jellal...
―¿Ya decidieron o necesitan más tiempo? ―interrumpió el vendedor que no pudo notar la atmósfera entre ellos.
―S-sí, claro... ―ambos jóvenes se pusieron de pie luego de colocarse de nuevo los zapatos―. Creo que tomaremos la oferta de la cama y el colchón.
―¡Excelente! ―el hombre asintió entusiasmado―. ¿Desean ver más modelos o colores de madera?
Jellal miró a Erza por consejo.
―Creo que sería mejor de una madera más oscura, así combinará con los demás muebles de la habitación.
―Su esposa tiene razón ―ambos se pusieron rojos a más no poder al escuchar al vendedor decir eso, aunque el hombre no era lo suficientemente observador como para notar que no llevaban anillos en sus dedos, sí había observado como Erza había estado mirando a la pareja que observaba amorosamente las cunas; y eso, más la forma en que se miraban, como se besaban hacía un rato, como tomaban las decisiones de la compra en conjunto y como se tomaban de las manos cuando volvió, lo hizo pensar que ellos eran una pareja de recién casados―. Vengan conmigo, en el tercer piso tenemos las muestras de color de este modelo en específico.
―S-sí... ―dijo el supuesto recién casado sin poder decidirse si estaba bien el dejar pasar eso o corregirlo.
―Ve tú... ―dijo la aparente recién casada, fingiendo interés en unas lámparas a su lado para disimular su bochorno―, yo, veré por aquí...
―¡Por supuesto! ¡Y le recuerdo que todo lo de este piso tiene un 20% de descuento! ¡Una esposa sabe lo que el hogar necesita!―sin decir más, el vendedor guió al nuevamente apenado y supuesto recién casado Jellal al tercer piso.
―Es-esposa... ―Erza se llevó las manos a la cara―. ¿¡De verdad la gente nos ve así!? ―se mordió el labio para evitar la risa tonta que quería salir de ella―. Bueno... ¿quizá fue porque nos vio besándonos? ―respiró hondo y controló sus nervios―. Sí, solo fue eso... ¡Solo eso! ―negando cualquier otro de sus pensamientos, la joven se dirigió al sitio a donde quería ir a ver desde hacía un rato, y antes de que Jellal bajase de nuevo, hizo uno compra con la tarjeta de crédito de la empresa y pidió que la entregasen a su casa bajo su nombre falso del día.
Cuando Jellal bajó, ya estaba más tranquila.
―Aquí tiene ―Jellal le dio su tarjeta a la cajera y la compra se hizo, la cama y el colchón se las entregarían más tarde en su casa, las almohadas las llevarían con ellos en el auto de Erza.
―Solo firme aquí ―el vendedor le pasó los papeles a Jellal y observó los que había firmado Erza―. ¡Y muchas felicidades!
―¿Por el buen descuento? ―dijo Jellal divertido mientras firmaba.
―No, señor, ¡por su bebé en camino! ―le palmeó la espalda y el pastelero casi se atraganta con su propia saliva al escuchar eso―. ¡La cuna que compró su esposa para su futuro bebé es de las más finas que tenemos! ―Jellal miró a Erza totalmente nervioso, cientos de ideas e imágenes pasaron por su cabeza al escuchar lo dicho por el hombre y ella se sonrojó más de lo que estaba, incapaz de responder la muda pregunta en la expresión de Jellal―. ¡Le aseguro que su bebé dormirá como un ángel! ―sin dejarlos decir más, dejó a la pareja con la cara roja radiactiva y se fue a atender a un nuevo cliente.
―¡Oh, felicidades! ¡Sin duda serán una hermosa familia! ―dijo la cajera devolviéndole la tarjeta―. ¡Que nazca saludable! ¡Y gracias por su compra! No duden en llamar si hay algún problema con la entrega de sus muebles ―Jellal tomó la tarjeta como un robot y se encaminó con pasos largos para alcanzar a Erza que ya salía de la tienda para buscar aire fresco.
Algo que su cara también necesitaba.
―¡Compré la cuna como regalo para Bisca! ―le explicó ella de inmediato cuando él la alcanzó.
―O-oh... ―dijo él y rompió a reír.
Y Erza empezó a reírse también.
Había sido todo un gran malentendido.
...Un malentendido algo interesante de imaginar...
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] J x E [
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No podía creer lo que veía.
Se acercó a la pantalla y frunció el ceño.
Al parecer su vista no lo engañaba.
―Oe, ¿qué hacen esos tipos en tu casa, McEnana?
―¡No me llames así! ―dijo la chica acomodándose los lentes―. Y ellos me hicieron el favor de venir por unas cajas llenas de libretos que tenía que devolver ―sonrió al voltearse a ver a los dos diligentes hombres que una a una se llevaban una docena de cajas que se veían tras ella―. Jet y Droy siempre se comportan muy amables, caballerosos ―frunció el ceño al ver la cámara― y nunca se burlan de mi altura...
Gajeel sintió una bofetada en su cara.
Claro que ya conocía a esos dos.
Y lo que más sabía de ellos era que estaban claramente enamorados de esa pequeña fanática de la lectura.
Frunció el ceño.
―¡Yo no me burlo de tu altura! ―dijo a la defensiva.
―Eso no es lo que dicen los mil y un apodos que me has puesto ―dijo ella dejando salir un suspiro―, ni siquiera sé cómo haces para recordarlos todos.
―Eso también me sorprende a mí, hermano ―agregó la voz de un pequeño―, pero nunca recuerdas no mezclar la ropa blanca y de colores con la negra, siempre se le olvida.
―¡Oe, Rogue! ―dijo el joven mayor totalmente avergonzado―. ¡No cuentes esas cosas! ―el chico solo alzo los hombros y siguió con su tarea, la risa de Levy al otro lado de la llamada hizo que su cara se sintiese más caliente―. A-además casi toda nuestra ropa es negra ―volvió a hablar a la defensiva.
―Eso es porque la que no es negra se termina manchando porque lo olvidas y la terminas tiñendo ―respondió el chico sin dejar de mover el lápiz―. El otro día Sting me preguntó si éramos gófiros.
―¿Gófiros? ¿Qué es eso? ―Rogue alzó los hombros, él había buscado la palabra en el diccionario y en internet pero no había encontrado nada―. ¿Un insulto de mocosos? ―preguntó Gajeel y escuchó a Levy reír, algo que lo hizo sentirse apenado por no conocer el significado de la palabra, al fin y al cabo aunque todos los días avanzaba en sus estudios y estaba seguro que podría pasar sus futuros examen, la diferencia de intelecto entre él y ella era muy grande y entre más aprendía más se daba cuenta de ello.
«Soy un ignorante...» apretó los puños.
―Creo que se refiere a góticos ―escuchó decir a Levy―, escuché a Sting pronunciarlo así en uno de los ensayos de esta semana, le gusta usar las palabras nuevas que lee en los libretos, pero a veces las pronuncia mal. Fue muy gracioso, cuando el director lo corrigió le dijo que era un viejo sordo que no escuchaba bien, tuvimos que llamar a su abuelo para que se convenciera de que era él quien lo pronunciaba mal ―Levy rió de nuevo y Gajeel sonrió aliviado.
«No se estaba riendo de mi...»
Desde lo del beso, su complejo de inferioridad parecía haber crecido, y por eso no había hablado con ella sobre ese acontecimiento ni sobre sus intenciones románticas, como se supone que debería.
«Como un hombre...» por alguna razón la voz en su cabeza sonó a la del hermano de Mirajane.
―Hey, Gajeel... ―la voz de la pequeña joven lo sacó de sus pensamientos―. ¿Estás teniendo problemas con el quiz? Llevas varios minutos sin contestar nada ―preocupada lo miró.
―Es porque en lugar de ver la prueba solo te está viendo, Levy-san, y a mí siempre me regaña cuando en lugar de hacer la tarea veo a Frosh ―de nuevo Rogue hacia un comentario que hacía a su hermano querer esconderse debajo de la mesa.
―¡Enano! ¡Yo no la veo a ella, solo... solo... estoy preocupado de que esté sola con dos extraños en la casa!
―¿¡A quién llamas extraños!? ―le reclamaron dos voces a lo lejos y los dueños de esas voces se acercaron a la pantalla―. ¡Aquí el único extraño eres tú!
―¡Yo no soy un extraño! ¿Cierto, enana?
―Omh... no...
―¡VEN! ¡Gee hee!
―¡Y nosotros tampoco lo somos! ¿Cierto, Levy-chan?
―Claro que no ―dijo ella con una sonrisa―, son mis buenos amigos ―ellos asintieron y miraron a Gajeel con superioridad―, de hecho son más que eso... ―el joven pelinegro sintió su corazón arrugarse y los dos hombres al lado de la joven le miraron ilusionados―, son como mis hermanos ―terminó ella con una gran sonrisa.
El sonido de dos corazones rompiéndose casi fue audible a través de la video-llamada.
Gajeel hizo todo lo posible por no burlarse de ellos.
Eso les había dolido y él no era tan cruel.
―Ah, sí... ―dijo el más delgado de los hombres, tratando de aparentar tranquilidad―, ya solo falta una caja, la llevamos y nos vamos a dejar todo esto.
―¡Qué rápidos! ―Levy los felicito―. ¿No quieren comer algo antes de irse?
―No, no tenemos hambre ¡Jeje! ―Droy, quien era conocido en la compañía por siempre tener hambre contestó y Levy le miró extrañada―. Y además... ―agregó apurado― Gildarts nos pidió ayudar con unas cosas en la bodega.
―Oh, entiendo ―ella sonrió―. Entonces no los atraso más, muchas gracias por su ayuda.
―No fue nada ―Jet movió la mano para restarle importancia―, nos vemos después ―sin ser capaces de mirar a Gajeel tras la pantalla, los dos hombres con el corazón roto salieron de la casa de la joven.
Una joven que no se enteraba de nada de lo que acababa de pasar.
―Para ser tan inteligente no te das cuenta de nada... ―susurró Gajeel y contestó una pregunta del quiz.
―¿Qué dijiste? ―le volteó a ver ella luego de despedir a los jóvenes.
―Nada ―dijo él con una pequeña sonrisa en los labios, pero luego una pregunta llenó su mente de preocupación.
¿Qué tal si Levy también lo veía a él de una forma similar?
«¿Qué soy yo para ti...?» preguntó solo en su mente.
Sintió sudor frío descender por su espalda.
Contestó dos preguntas más.
Y luego tres más.
«¿Qué soy yo para ti...?»
Y una más.
«¿Qué soy yo para ti...?»
Y dos más.
«¿Qué soy yo para ti...?»
«¿¡Qué soy yo para ti...!?»
Su lápiz se detuvo de pronto.
―¿Tienes alguna duda?
―¿Qué soy yo para ti?
Gajeel quien peleaba con su mente respondió en automático.
Cuando se dio cuenta de lo que había dicho, miró atormentado la pantalla de su lap-top.
«¿¡Qué demonios dije!?»
―Amnh... yo... ―la joven que podía ver su cara roja reflejaba en la pantalla ni siquiera recordaba como hablar―. Yo... eres mi... tu... a-amigo...
Gajeel sintió que algo lo había pateado en el estómago y lo había dejado sin aire.
―A-amigo... ―repitió él cuando pudo sentir que podía respirar un poco―, yo... ―y es que no estaba mal, si le gustaba que ella lo considerase su amigo, pero, algo dentro de él, la parte que ya había admitido que estaba enamorado de ella, le decía que no era suficiente, pero sabía que era egoísta el querer que ella se sintiese de la misma manera ―. Amigos... e-es bueno... ―trató de poner su mejor sonrisa.
Esa gran sonrisa, hizo que el corazón de Levy se arrugase.
Porque si él estaba feliz con eso, significaba que no quería nada más con ella.
«El beso no significó nada...» fue el pensamiento que llenó su cabeza.
«Soy una tonta, ¿por qué él se enamoraría de alguien como yo? Enana, aburrida y sin nada de...» bajó su mirada con disimulo a su escote.
Su complejo por su físico menudo se acababa de agrandar.
A diferencia de sus pechos que ya no lo harían nunca.
―Pero Mira-san me dijo ―la voz del pequeño Rogue hizo a los adultos dejar un momento sus pensamientos fatalistas―, que los que se besan son novios ―el niño que se acercó a la pantalla miró de uno al otro totalmente confuso―. ¿Así que si ustedes se besaron son novios, no?
La cara roja de los dos adultos lo confundió más.
Presionó los labios en una mueca irritada.
Una que Gajeel conocía muy bien, y que significaba que no iba a estar satisfecho hasta tener una respuesta.
―R-rogue...
―¿Los amigos pueden ser amigos y novios? ―Rogue miró a su hermano que boqueaba como pez fuera del agua y después miró a la joven a quien admiraba por ser muy inteligente, sin embargo ella parecía también un pez que sacaron del agua―. ¿Los adultos besan siempre a todos sus amigos? ―los miró con asco.
―¡NO! ―respondieron en coro.
―¿¡Y quién te dijo que besé a la enana!? ―preguntó Gajeel con una voz demasiado aguda para su gusto, así que carraspeó para sonar más varonil―. ¿¡Mira, Erza!?
―Nadie... ―dijo el chico mirando a otro lado apenado―, fuiste tú, hermano.
―¿¡YO!?
―Bueno... ―el chico se rascó detrás de la nuca―, la otra noche que fuiste a ver si dormía y me cobijaste...
Gajeel se sintió paralizado.
Y por eso no pudo detener la boca de su adorable hermanito a tiempo.
―Dijiste: "Hey enano, besé a la enana, besé a la enana, tendrás una cuñada" ―el chico miró a su hermano que se veía pálido―, y busqué en el diccionario y decía que "Cuñada" era la esposa de un hermano o hermana, pero también podía ser la novia, y tú y Levy-san no están casados ―esta vez miró a la chica que sentía que salía humo por su cabeza― ¿verdad?
―N-no... ―apenas pudo balbucear esa respuesta.
―Pero se besaron y hermano dijo que serías mi cuñada, entonces sí son novios... ―llegó el niño a la conclusión más lógica en su cabeza, y sin esperar la confirmación de los adultos; porque falta no le hacía pues ya estaba claro para él, tomó el libro que Levy le había prestado y se fue a leer a su habitación como hacia todas las noches luego de hacer su tarea.
Rogue era un niño muy responsable.
Y ante los ojos de muchas personas se podría decir que su trabajo ya estaba hecho.
―Amh... ―balbuceó Gajeel antes de voltearse a ver la pantalla de la computadora para tratar de arreglar lo dicho por Rogue.
A pesar que no tenía ninguna queja de lo dicho por su pequeño hermano bocón.
...Sin embargo, la video-llamada había sido cortada...
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] J x E [
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De verdad era un día inusual.
Y una inusual noche.
Así era la única forma en que podía describir todo lo acontecido.
Luego de hacer la compra de la cama, habían ido a un restaurante que Jellal quería conocer, también pasaron a comprar la ropa necesaria para el ritual de la promesa del día siguiente, aunque Jellal le dijo que no era necesario, no había forma de que Erza pensase lo contrario.
Para ella se debía vestir el atuendo adecuado en el momento adecuado.
Después de eso habían vuelto a comer crepas en el parque, y al finalizar eso, habían vuelto a la casa del pastelero para recibir la cama y el colchón, lavar las almohadas y la nueva ropa de Erza, sin embargo, la cama y el colchón habían llegado bastante más tarde de lo pensado, y entre la increíble entusiasmada Wendy que llegó llena de alegría de la fiesta por poder haber sido capaz de cantar, a pesar de unos pequeños errores al inicio a causa de sus nervios y ansiedad, y la llegada inesperada de Meredy y la cena, Jellal no había podido armar la nueva cama en su habitación.
Al parecer Erza iba a tener que dormir en la cama de Wendy y él en el sillón.
―¡Ya quiero ver el video de su presentación! ¡Espero que Sherry lo tenga editado mañana! ―decía Meredy escuchando a Wendy quien sonrojada y feliz contaba de nuevo lo ocurrido en la fiesta―. ¡Seré la hermana de una cantante famosa!
―¡Cl-claro que no, hermana! ―dijo la pequeña apenada.
―¿Por qué no?
―P-porque no soy tan buena, y yo quiero ser doctora...
―Puedes ser las dos cosas ―le dijo su hermana con una gran sonrisa―. ¿No dices que Chelia quiere ser pediatra y idol?
―Pero Chelia sí es talentosa.
―¡Y tú también! ―Meredy infló las mejillas―. ¿Cierto, hermano, Erza?
Los adultos sonrieron totalmente de acuerdo.
Wendy era una niña gentil, valiente, inteligente y talentosa.
―¡Ves, te lo dije! ―la joven pelirosa sonrió victoriosa, Wendy se tapó la cara apenada―. ¡Tengo una idea! ―dijo de pronto―. Ya que tenemos que celebrar el éxito de Wendy de hoy, mañana es un día especial por el ritual de la promesa, y mi hermano no ha armado su cama y ese gran colchón está aquí, ¿qué tal si hacemos un campamento en la sala?
Los tres le miraron sin entender.
―¿Un campamento? ―dijo Jellal.
―¡Sí! ¡Veamos una película juntos o contemos historias de miedo mientras comemos malvaviscos derretidos y galletas y tomamos chocolate caliente y emparedados! Y después a dormir todos en la sala, ¿qué dicen?
Jellal miró a sus hermanas radiantes de emoción y a una Erza con emoción contenida.
No había manera de decir que no.
Y además, tampoco quería decir que no.
Así que por eso, la sala se había transformado en una tienda de campaña improvisada.
Unos mecates de tender ropa se extendían de ventana a ventana desde la sala hasta la cocina, allí habían colocado sábanas para formar la tienda de campaña, una lámpara iluminaba un poco dentro de la tienda, a petición de Wendy luego de las historias de terror y para alivio de Erza después agregaron una segunda lámpara; y además, un pequeño proyector de estrellas a baterías de Jellal colgaba del mecate sobre ellos, creando patrones de constelaciones contra las oscuras sabanas que cambiaban a cada minuto.
Erza sabía que esa luz extra Jellal la había traído para ella.
Le agradeció tanto cuando lo encendió.
Habían comido emparedados de galletas y malvaviscos derretidos, bebido chocolate caliente, y ellas hasta habían cantado en karaoke, ya que a Jellal no hubo forma de convencerlo de cantar con ellas, y aunque a Erza se le ocurrían ciertas maneras para convencerlo, no podía ponerlas en acción con las hermanas de Jellal allí, pero al menos Jellal si participó contando historias de terror, que al final no daban nada de miedo porque él no tenía corazón para contarlas apropiadamente porque Wendy se asustaba muy fácilmente; muy a diferencia de Meredy, quien se esforzaba en poner hasta efectos de sonido que incluso a ella en un par de ocasiones la tomaron desprevenida y la hicieron dar un pequeño brinco de susto.
Según Meredy, había aprendido muy bien de Ultear.
Otra de las cosas favoritas de Erza fueron todas las fotos que tomó, estaba muy entusiasmada por imprimirlas y crear un lindo álbum de recuerdos junto con Wendy, como le había prometido.
De verdad había sido un gran día.
Solo había una cosa que le gustaría cambiar.
Que el colchón fuese más grande para que Jellal estuviese acostado a su lado y no en una bolsa de dormir en el suelo, el colchón era más grande que el antiguo, pero solo lo suficiente para que las tres jóvenes durmiesen cómodas, y por eso Jellal terminó degradado al suelo.
Aunque al menos sí estaba a su lado.
―¿No puedes dormir? ―escuchó la voz de él en un murmullo.
―Creo que comí muchos malvaviscos ―respondió ella por lo bajo también, después de todo Meredy y Wendy ya se habían dormido, y además, hablar en susurros hacia que una atmósfera de complicidad llenase la improvisada tienda de campaña―. El dulce en la noche no es bueno para el sueño.
―Dudo que esa cantidad de malvaviscos perturben tu sueño, tu procesas el dulce a un nivel superior al humano ―chistó divertido.
―¿Qué estás insinuando? ¿Qué soy un monstruo de los dulces? ―se colocó de lado para encararlo y alzó una ceja.
―No, tu eres el hada de los dulces... o mejor aún, ¡la reina hada de los dulces!
―Tonto... ―rió contra la almohada, una de las nuevas que vinieron con la compra de la cama, la otra la estaba usando Jellal.
―¿Te divertiste hoy? ―dijo él acomodándose un poco de lado, no podía voltearse hacia ella por completo pues de ese lado lo habían inyectado y no podía ponerle presión al brazo.
―Mucho ―soltó un gran suspiro―. Creo que este ha sido uno de mis días favoritos...
―¿De verdad?
―De verdad... y creo que fue tan divertido que por eso no puedo dormir ―Jellal sonrió enternecido.
―¿Quieres que te traiga otra almohada para que la abraces?
―No, no te preocupes.
―¿Y qué tal esto? ―de debajo de su cobija, Jellal sacó un osito dorado con un lazo celeste.
―¡Owwwww! ¡Que lindo! ―Erza miró encantada al lindo osito―. ¿De dónde sacaste eso?
―Un mago no revela sus secretos ―respondió él feliz al ver su reacción, colocando el osito junto a ella.
―¿Y desde cuando tú eres mago?
―Ya lo dije, un mago no revela sus secretos.
―Claro, claro... ―soltó un bufido divertido y abrazó al osito, imaginó que Jellal lo trajo cuando subió por el proyector de estrellas, sabedor de que ella no dormía bien si no abrazaba algo―. Prometo no babearlo y devolvértelo completamente intacto en la mañana.
Jellal rió.
―Sobre lo primero lo dudo mucho ―Erza infló las mejillas indignada, ella no babeada al dormir, o al menos eso quería pensar―, y sobre lo segundo, ¿por qué me devolverías un regalo?
―¿Un regalo? ¿Por qué?
―Por tu ayuda de hoy, lo de Wendy esta mañana, y la ayuda que nos darás mañana con el ritual... ―respondió con simpleza―, y porque cuando lo vi pensé que te gustaría...
–Jellal ―Erza abrazó con más fuerza al osito, totalmente conmovida―, te agradezco la intención, pero no necesitas agradecerme por eso...
―Lo sé... ―sonrió con una dulzura que la hizo querer estar más cerca de Jellal, supo que él iba a decir algo más, sin embargo un bostezo largo se apoderó de él y rió al verlo apenado por eso.
―Jellal, estás muy cansado, es mejor que te duermas ya ―le regañó con cariño.
―Yo ―Jellal iba a terminar de decirle lo que el bostezo interrumpió, pero algo en medio de ese silencio llamó su atención y soltó un suspiro largo. ―Tienes razón, buenas noches, Erza... ―susurró y luego agregó un poco más alto―. ¡Y para ti también, Meredy!
Cuando Erza escuchó la risita contenida de la hermana de Jellal, sintió su cara arder y cerró los ojos con fuerza.
Jellal aguantó la risa y se quedó observándola un rato.
De pronto sintió un poco de celos del osito en medio de sus brazos.
Soltó un pequeño suspiro y miró a las sábanas sobre él y luego cerró los ojos para dormirse.
Fue entonces que una mano cálida tomó la suya, y él entrelazó sus dedos con esa mano.
―Buenas noches... ―le susurró ella.
Él sonrió.
Y Erza, a pesar del bochorno que sentía, se pudo tranquilizar en ese momento.
Poco a poco, mientras las constelaciones cambiaban una y otra vez contra las sabanas oscuras como telón en lugar del cielo nocturno fuera de esa casa llena de calidez y cariño, se pudo dormir.
Ojalá pudiese dormir más noches con el corazón tan lleno.
Tan tranquilo.
...¿Acaso sería mucho pedir?...
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] J x E [
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Miró por la ventana y soltó un bostezo.
Ya casi era media noche.
Sacó su móvil.
Su tipo de trabajo siempre lo hacia pasar por grandes fastidios pero al menos ganaba bien, así que mejor cumplía con su deber, el cual era reportar sin falta cada hora sobre lo que le habían pedido y aunque no tenía mucha información nueva que agregar a los otros textos que había mandado anteriormente, no se le pasó por la mente el saltearse el reporte debido, su jefe era un hombre demasiado estricto, de intensiones oscuras y no perdonaba fallos, aunque igual se limitó a un texto simple de cuatro palabras:
»Se quedó a dormir.
Bostezó, presionó enviar y se acomodó en la sábana para dormir un rato.
...Un poco antes de empezar un nuevo día de vigilancia...
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El día siguiente también había sido maravilloso.
Empezando por el desayuno.
Por supuesto que Jellal se había despertado primero, y despertó a todas con el aroma de deliciosos muffins recién horneados, lo que lo hizo ganarse emocionados agradecimientos y múltiples regaños pues los domingos las que cocinaban eran sus hermanas, y aunque disfrutaban a lo grande de lo que estaban comiendo, no podían dejar pasar la indignación de que su hermano irrespetara el trato que habían hecho para que el descansase los domingos, y Jellal encontraba exagerado que se enojasen porque hacer el desayuno no era la gran cosa y a él le gustaba cocinar.
Era el duelo de tres voluntades amables pero inflexibles.
Al final todo se arregló con la interferencia de una intermediaria.
Erza les dijo que cada vez que Jellal hiciese eso, le hicieran una multa, y con esa multa podrían mandarlo a la sala o a su habitación a descansar y ellas podían encargarse de la cocina cuando quisiesen cobrar una de esas multas, costó un poco que Jellal accediese a eso, pero al final no pudo contra las voluntades de sus hermanas unidas a las de la siempre testaruda Erza, así que ese día, junto a la promesa que estaba programa para hacerse, firmaron esa especie de contrato también.
Y una vez sellado, Jellal ya no podía salirse con la suya de nuevo.
Algo que sucedió en el ritual de la promesa, las promesas que escribieron ceremonialmente antes de comer los muffins y que sellaron en la tarde.
Luego de las tutorías dominicales de cocina de Jellal.
Un ritual en el que Erza participó con el más profundo respeto y ceremoniosa actitud, a pesar de que al final solo eran papeles escritos, firmados y enrollados, cerrados por un lazo y depositados en una pequeña caja de consomé que Jellal forró con papel de regalo blanco con dorado.
Y claro, el paso final.
La parte que puso a Erza más nerviosa.
Donde ella tenía que cerrar la caja, firmar la tapa, envolverla con una cinta y poner el sello de cera que, según una de tantas historias de la familia que le contó Meredy mientras Jellal fue a dar clases, había pertenecido a su familia por siglos.
Casi se le cae la antigüedad de las manos por los nervios.
Mas al final lo había logrado.
Los tres Fernandes le aplaudieron por su gran trabajo.
Los tres enternecidos de que ella se tomase tan en serio un ritual como ese.
Ella era sin dudas una persona de buen corazón.
―Bien, ahora solo queda guardarla ―Jellal fue el primero en levantarse del suelo con la caja en la mano.
―¿En... la oficina de papá? ―preguntó Meredy con un tono que a Jellal le pareció extraño, en especial al ver la mirada que ella y Wendy se dieron.
―Por supuesto, es donde están guardadas todas las demás ¿por qué la pregunta?
―¡Por nada! ―Meredy se levantó de un brinco y extendió su mano a Wendy―. Yo y Wen iremos por el video de su presentación, le dijimos a Sherry que iríamos hoy y yo ya casi tengo que irme. ¿Cierto, Wen?
―S-sí... ―Wendy se dejó guiar por su hermana a la entrada, se colocó zapatos apropiados y un abrigo y pronto desaparecieron por la puerta.
―Eso fue extraño... ―murmuró Jellal, movió su cabeza de lado a lado, miró a Erza y le extendió la mano―. ¿Vienes? ―ella asintió, tomó su mano para levantarse; y luego, aún de la mano, caminaron hasta la puerta indicada―. Sostén esto un momento, por favor. Esta puerta está trabada y debo golpearla con fuerza.
―¡Vaya que sí! ―respondió ella sin pensarlo y Jellal le miró extrañado―. ¡E-es que se nota que está desnivelada! ―respondió rápidamente al entender su error, se suponía que ella nunca había entrado allí, su aventura para encontrar la guitarra aún era un secreto―. ¡Las puertas así siempre hay que golpearlas con fuerza para que abran porque se atascan!
―Oh, sí, eso le pasa ―Jellal asintió no muy convencido de la nerviosa respuesta de la talentosa actriz que esta vez no supo fingir bien para tapar esos nervios, sin embargo decidió dejarlo pasar―. Tengo que arreglar eso para que Wen y Mer puedan entrar sin problemas cuando lo quieran.
Erza alzó una ceja extrañada.
Jellal ya no pudo dejarlo pasar.
―¿Qué está sucediendo?
―¿E-eh?
―¿Algo sucede con esta habitación y ustedes?
―¿Q-quiénes?
― Erza... ―la forma en cómo mencionó su nombre la hizo voltear a mirar a otro lado, lo que volvió todo más sospechoso―. ¿Qué sucede entre mis hermanas, la puerta y tú? ―supo que Erza iba a negar que algo pasaba y agregó―. Apenas mencioné que vendría a esta habitación Mer decidió irse con Wen, y luego tú tienes esa actitud sospechosa con respecto a lo que dije sobre esta puerta, así que dime, ¿qué sucede? ―Erza tragó hondo ante la mirada de Jellal, no podía decir lo que le dijo Wendy sobre esa habitación, no era un secreto pero se lo había dicho confidencialmente.
―Jellal...
― Erza... ―el joven tomó su mano y ella juró que su voz se volvió una súplica.
Se mordió el interior de la mejilla.
Miró al suelo.
¡No iba a decirlo!
Jellal colocó su pulgar en la barbilla de ella para que subiese su rostro y lo viese a la cara.
―Por favor...
Su voz y sus ojos dulces como la miel, implorantes...
Como un cachorro con orejas caídas.
―¡BIEN! ―dio un paso atrás y volvió a mirar al suelo―. Según me dijeron... no te sientes bien entrando aquí y prefieres que nadie lo haga... te hace sentir triste, por eso cierras la puerta con llave y solo en tu llavero está esa llave.
Jellal parpadeó confuso.
―Yo... yo cierro con llave porque mi padre siempre prefería que fuese así, especialmente porque Meredy era muy traviesa de niña y una vez que jugaba en la oficina sola se subió al librero y casi se le cae encima ―explicó él sin entender de donde había venido tal malentendido―, supongo que lo hago por costumbre, y la llave solo está en este llavero porque la otra se perdió y este es el juego de llaves principal de la casa ¿Meredy te dijo eso?
―Yo... ―Erza lo miró incomoda.
―Entiendo ―la detuvo y soltó un suspiro, imaginó que se lo habían dicho como alguna especie de secreto entre ellas―. No les diré que me dijiste, veré como aclarar esto sin mencionarte ―sin decir más, empujó la puerta con fuerza y la abrió.
―¿Estás... molesto? ―dijo ella cuando el entró al lugar.
―Claro que no ―la invitó a pasar con una sonrisa pero Erza no dio ningún paso―. Erza, solo estoy extrañado, al parecer esta promesa de decirnos las cosas que nos preocupan claramente era muy necesaria ―extendió su mano―. Te lo juro por Mère, entrar aquí no me causa ninguna tristeza, ni tampoco me molesta que las personas entren, así que ven, quiero mostrarte el paso final del ritual.
Al ver su sonrisa, tomó su mano.
Un gran peso dejó sus hombros.
A pesar que aún se sentía un poco mal por haber entrado a escondidas, ahora que sabía que no era algo que lo hiciese sentir mal, disminuía su culpa.
Al menos un poco.
―Por aquí... ―Jellal la guió de la mano hasta llegar a un cuadro con una foto de la familia, Jellal quitó el cuadro y Erza vio que había una caja fuerte, Jellal introdujo una llave y cuando se abrió, ella vio varias cajas similares a la que ella tenía en una de sus manos, además de varias cosas más.
―¿Son todas promesas?
―Así es ―Jellal sonrió―, aquí hay promesas que ni conozco, fueron hechas entre mère y mi padre, y creo que sería una falta de respeto abrirlas para averiguar, también hay otras cosas como el diario de mère, cartas que se escribieron, y un álbum viejo... ese... bueno, algún día quiero verlo junto con Mer y Wen ―se volteó a ella―. Puedes colocar la caja allí.
―¿Yo?
―La testigo debe hacerlo ―Erza asintió y con actitud solemne, colocó la caja de la nueva promesa junto con las otras―. Y con esto terminamos. ¡Oh, es verdad... tengo que guardar el sello! ―dejándola sola un momento, el joven volvió a la sala y regresó rápidamente, Erza no se movió de su lugar, sintiéndose una intrusa en medio del habitación.
Incluso más que la vez que entró sin permiso.
El saber que había tantos recuerdos de familia allí la hizo sentir más culpable de su intromisión anterior.
―Por cierto ―la voz de Jellal la sacó de sus pensamientos―, esto no es un sello generacional de siglos y siglos ―le confesó con una sonrisa―. Papá lo compró en una tienda de antigüedades para Mère, porque su forma parecía la de un hada con un corazón, ella lo amó al verlo y decidió que sería nuestro sello familiar, y de ahí surgió esa historia que Meredy te contó, probablemente fue de alguna historia para dormir que mère le contó, no estoy seguro si Mer lo cree de verdad, pero quería aclarártelo.
―¿Por qué?
―Amh... ―se sonrojó―, no quiero que pienses que nos damos más importancia de la que tenemos. No somos una familia de linaje o extraordinaria ni nada así...
Erza negó con la cabeza.
―Jellal ―ella se acercó a él y le colocó las manos con fuerza en las mejillas―, a veces dices cada tontería... ―sonrió―. Tu familia es extraordinaria como es... ―soltó su rostro y acarició el tatuaje en su rostro―, y estoy segura de que por eso tienes el corazón que tienes...
―¿El corazón que tengo?
―Sí... un corazón dulce, gentil, lleno de... amor... ―le dijo sonrojada, desde el fondo de su propio corazón sus sentimientos verdaderos hablaban―, así veo yo, a ese corazón tuyo...
Jellal se sintió lleno de una necesidad urgente al ver la mirada de Erza.
Su corazón comenzó a latir a mil por hora.
―Erza, en realidad... mi corazón es...
―¡¡¡TENEMOS EL VIDEO!!! ―un portazo y los gritos emocionados de sus hermanas rompiendo sus intenciones repentinas.
―¡Oh! ―ella alejó su mano de él―. ¡Me muero por ver eso! ―se acercó medio paso, se puso de puntillas y le dio un beso en los labios―. No he podido robarte un beso en varias horas, así que aprovecho esta oportunidad ―Erza lo dio un beso más antes de encaminarse totalmente entusiasmada a la sala.
Jellal se quedó un par de minutos en el mismo sitio donde ella lo dejó.
―... es tuyo, Erza... ―terminó la verdad que estuvo a punto de decir― Mon cœur est à toi... ―repitió en la habitación vacía―, Erza...
Luego metió el sello y cerró la caja fuerte, e hizo lo mismo con esa verdad que estuvo por escapársele del corazón.
Aunque sabía que era inútil.
Su intención era contarle esa verdad.
...Y ya tenía un día decidido para eso...
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¿Reviews?
Gracias por la amabilidad de dejar review, animan a continuar.
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Campo Publicitario Pagado:
:Okno: No, no es pagado (?)
Por si les interesa, subí un one shot "BUNNY SUIT" con miel y pkdo inspirado en el arte de Jellal y Erza en trajes de conejo sexy que Mashima sensei subió a Twitter, y además, agregué un cap nuevo al fic Mystwalker "Once Upon A Time" por si les interesa leer y, si son tan amables, no olviden dejar su review. NwN/
Aclaraciones:
Mon cœur est à toi: (Francés) Mi corazón es tuyo.
Rincón De La Escritora En Proceso :
¿Vieron a Erza ofrecerle a Jellal unirse a FT y poner su mano sobre la suya? QwQ Los amo, los amo... ¡Amé como Erza le dijo que si podía traer su forma de vida cerca de ella! Son demasiado hermosos.
Jovenes, tengan cuidado con lo que dicen frente a las/os hermanas/os menores, les aseguro que los pueden terminar avergonzando. Lol. Un cap con cosas fluff, con amenazas rondantes, con interferencias en confesiones y con miel... ¡Jeje! Y no quiero dar spoilers, pero en el siguiente cap ya llega el cumple de Jellal. ¿Qué regalos recibirá nuestro pastelero enamorado? Chan... chan...
¿Y cómo creen que Erza llamará al osito que le regaló Jellal? :x
Agradecimientos :
Anaria.
Pilikali.
Mercegue Almonacid.
Master1941.
Fairy Mila.
Liraz Nightray.
A vosotros adorables reviewistas con cuenta os contesto por PM:
Maria Lopez : Me alegra que no solo yo me deshago en suspiros con ellos. Es que son tan bellos y merecen ser tan felices. QwQ Gracias por quererlos y gracias por leer y tu lindo comentario. NwN/
Titol : Si no se lo toma con toda seriedad no es Erza. xD Es unad e mis cosas favoritas en ella porque es algo que la puede hacer ver super genial, pero a la vez es tan bobita a veces. Aww... Creo que una parte importante de sanar es poder hablar de ello, así que me hace feliz que hayas visto eso de esa manera. QwQ Gracias por leer y por tu lindo comentario. NwN/
Guest : Que bueno saber que tuviste tantas emociones en un cap. QwQ Me hace muy feliz, y espero que eso de salvaje haya sido por el pkdo... 7v7)r ¡Jaja! Esperemos que ese que odias no desbarate a nuestra pareja. D: Gracias por leer, y mil gracias por tu comentario. NwN/
Guest 2 : ¡OMG! Espero que cuando leas esto te encuentres totalmente recuperada. Lo deseo con todo el corazón, me alegra que el fic te ayudase a sentir un poco mejor en medio de ello, de verdad que deseo que estés bien. Mil gracias por leer y por tu comentario, pero ante todo, espero que estés bien. QwQ/
Ivi : Aish... es que lo juro, siempre digo, me van a matar por los caps tan largos pero al final si los disfrutan y me hace tan feliz. QwQ Fangirlear con otros al Jerza es una de mis cosas favoritas en la vida, así que gracias por fangirlear conmigo. Mil gracias por leer y por tu comentario. NwN/
Yailin : Odiame pero con amor... Dx Lamento tardarme, pero así es la vida de los adultos. QwQ Espero que al menos la tardanza valga la pena. Me hace feliz que le tengas cariño a "Mi Miad" es mi primer bebé y me siento muy orgullosa de él. Gracias por tanto apoyo. QwQ/
Guest 3 : ¡CHURUMBEL DE HORMONAS! OMG! Me hace feliz saber que estas bien, en medio de todo lo que ha pasado en estos tiempos de pandemia, saber que personas tan lindas como vos siguen con bien me hace feliz. QwQ Espero que te encuentres con salud y siga así, que disfrutes la miel y el fluff, y bienvenida de vuelta. NwN/
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Favs. Follows. Lectores Tímidos.
Gracias mil por leer.
¡Adieu!
.o./
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