Capítulo IV
Bella pov
Ellos habían desaparecido… Él había desaparecido… aunque lo sabía me sorprendió mucho, tontamente creí que nuestro beso había cambiado algo, pero no..
Siempre supe que Edward, era cómo un fantasma, siempre lo había sentido en mis huesos, no se relacionaba con nadie, no tenía amigos, una novia, nada, solo a su familia.
Lo busque por todo el pueblo al día siguiente y por un tiempo, en el hospital no sabían nada de a dónde irían, solo habían dicho que se mudaron cerca de la universidad a la que asistirán Alice, Jasper, Emmett y Rose. Habían desaparecido en una noche, cómo si el bosque se los hubiera tragado.
Durante semanas busqué su casa, hasta encontrarla, fue un bote de agua fría sobre mi, era la clara muestra de que ellos ya no estaban. Eso me devasto por un tiempo, porque para mi seguían siendo reales, mientras que para todos era un mal recuerdo.
Charlie me obligó a olvidarlos y continuar mi vida, así que lo hice, quizás tenía razón, me convencí mi misma que el beso había sido producto de mi imaginación, que era una chiquilla demasiado enamorada de la idea del amor, y que había idealizado a Edward durante años. Alice sí había sido mi amiga, pero se había ido a continuar su vida.
Pasé el resto de ese verano tratando de olvidar a los Cullen. Me hice muy amiga de Jacob y del resto de los chicos de la Push, eran una buena distracción, ellos eran todo lo contrario a ellos y eso evitaba recuerdos indeseados o alucinaciones, cómo las nombre, para no continuar ilusionándome.
Al final del verano, partí a la universidad, Charlie quería que estudiara cerca pero no podía, necesitaba un nuevo inicio, un lugar donde de verdad pudiera olvidarme de él, un lugar que no estuviera lleno de fantasmas. Cruzar el mundo con una beca y mis pocos ahorros, no fue fácil pero al final estaba aquí en Escocia, lo había logrado, había dejado su fantasma a 5 mil millas de distancia, estaba dispuesta a empezar de 0 y sobre todo a olvidarlo.
Estudiaba medicina, quizás seguía buscando fantasmas, a pesar de todo, pero era lo que sentía correcto, por alguna razón que no lograba y no quería comprender.
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La alarma de mi mesa de noche sonó, anunciando otro día. "un día especial" jaja me reí de mi chiste interno, era mi cumpleaños, mi día favorito del año (nótese mi sarcasmo). Me levanté e intenté que el sueño se fuera de mi. Me metí a bañar, eso siempre me despertaba, me estaba lavando el cabello cuando mi teléfono comenzó a sonar, salí de la ducha camino a mi cuarto, el camino me caí, cómo siempre, pero logré contestar la llamada.
-Bueno?
-Ohh Bella- era mi atolondrada madre, sonreí al escuchar su voz, la extrañaba- espera, que día es allá?
-Que?
-Dime que día y hora es allá
-13 de septiembre, 7:30 am, por que?
-Oh genial, es que no estaba segura, aquí aún son las 12
-Mama, que sucede?- si seguía hablando llegaría tarde
-Feliz cumpleaños- cantaban a coro por el teléfono, pude distinguir la voz, de Charlie, de Phil, de Jacob, de Paul y por supuesto de mi madre- que los cumplas muy feliz!- terminaron de cantar
-Ohh gracias, son maravillosos- dije en medio de lágrimas, llevaba casi 2 años sin verlos ya que en navidad no había completado mi boleto de avión y me negué a que alguien más lo pagará, quería ser independiente.
-Bella no llores- me dijo mi madre llorando, sonreí.
-No, lo hago ma, estoy muy feliz gracias.
-Bella, ¿quieres que te dé un aventón?'- preguntó mi roomie del otro lado de mi puerta
-He no aun me falta un poco- dije pues aun tenia jabón por todo el cuerpo- me tengo que ir- les dije con tristeza
-Lo se, corre, no quiero que llegues tarde por nuestra culpa, hablaremos luego- dijo mi madre
-Adiós los quiero- solté antes de colgar
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Iba corriendo lo más rápido que mis dos pies izquierdos podían, iba a llegar tarde otra vez, pero en lugar de que el profesor me mirara mal y me regañara por interrumpir la clase, podía perder mi trabajo. Entré rápido por la puerta de atrás de la cafetería y me puse mi uniforme en tiempo récord, llegue justo a mi puesto cuando el señor Horan, estaba pasando, solo me dedico una amargada mirada y siguió su camino. Comencé a servir mesas, cómo todos los días, mientras pasaba junto a la puerta mi día se iluminó ahí estaba del otro lado de la calle, era el, era real.
Dejé la charola en la mesa más cercana que encontré y salí a la calle, en un segundo estaba empapada, pero no me importó, intenté cruzar pero la avenida estaba en plena hora pico. Cuando por fin pude atravesar el ya se había ido, miré en todas direcciones pero él no estaba.
-Bella!- grito Gretchen desde la puerta de la cafetería -¿Estás bien?
Camine hacia la cafetería sin comprender cómo había podido desaparecer tan rápido.
-¿Estás bien?, estás empapada- me dijo llevándome a la parte trasera de la cafetería.-Que paso?
-Yo…- cómo le decía que había visto a un fantasma?- Creí ver algo del otro lado de la calle
-Bella, que te sucede?, el señor Horan está echando humo- pregunto Nessie mi roomie entrando al vestidor
-Nada, yo… no me siento muy bien- dije tomando mi bolsa- le podrían decir que me tuve que ir por favor?- dije, escuchaba mi voz muy lejana
-Pero..- no alcancé a escuchar la réplica de ninguna.
Con todo y uniforme, salí a la calle y comencé a caminar bajo la tormenta, mis pies siguieron un camino que no conocía pero no me importaba. No se cuanto tiempo paso, pero cuando levanté la vista del suelo había dejado de llover y estaba en medio de la nada. Traté de caminar sobre mis pasos, pero no había nada, solo había campo y bosque, mierda, comencé a entrar en pánico. Seguí caminando hasta que encontré una carretera, seguía la carretera esperando que fuera en el sentido correcto, escuche cómo un auto se aproximaba.
De repente el auto se detuvo a mi lado, tenía miedo, estaba sola en mitad de la nada y un extraño se me había acercado. La ventanilla del conductor se bajó revelando una de mis alucinaciones, miré hacia todos lados cómo si ahí estuviera la respuesta, quizás me había desmayado o quizás seguía dormida.
-Bella!- gritó por tercera vez, antes de bajarse, me tomó y con suma delicadeza me sentó en el asiento del copiloto.
No aparté la vista de él en ningún momento, sabía que si lo hacía despertaba y por más que doliera al despertarme quería quedarme aquí con él, solo un poco más, aunque él realmente no estaba aquí, ¿pero no es eso una alucinación?, algo que no es real pero quisieras que lo fuera? Esta alucinación era diferente, era más vivida, pero a la vez tan falsa.
Todos los detalles estaban ahí, mire su perfecto rostro no había cambiado en absoluto, la linea de su mandíbula seguía tan marcada cómo siempre, su cabello seguía siendo un desastre, no había crecido ni lo había cortado, estaba del mismo tamaño, sus labios se movían, creo que estaba hablando pero no podía escucharlo, la niebla del sueño me impedía escucharlo, jamás me había permitido alucinar con tanto detalle, pero ahora no me importaba.
Salió del auto y quise detenerlo, pero no podía mover ni un centímetro de mi cuerpo, comenzaba a notar el frío y la humedad envolviéndome, en otro momento me habría preocupado por un resfriado, pero en era solo la forma en la que mi subconsciente me decía que estaba apunto de despertar.
La puerta a mi lado se abrió, el me sacó del auto, cómo esa noche que jamás sucedió, estaba de pie frente a el, me miraba con preocupación, sus hermosos ojos ámbar, eran negros, eso jamás había pasado eso en mis alucinaciones, siempre eran dorados.
Tomó mi mano y me guio, pude ver que era mi edificio, cómo habíamos llegado aquí?, jamás le había dicho dónde vivía, pero no era necesario. Me llevó hasta mi departamento, me dejó en la puerta me dijo algo que no escuche y comenzó a caminar, otra vez se iba.
-No- salió un susurro débil de mi pecho- no me dejes…. no de nuevo- le suplique con mi último aliento. El cómo siempre no me escuchaba, ni siquiera volvía a mirarme, no le importaba.
No sé cuánto tiempo más estuve parada en la puerta del departamento hasta que Nessie salió, me abrazó, dijo algo sobre estar preocupada.
Hola, espero que les guste el capitulo de hoy.
Ya estaré publicando constantemente, asi que esten al pendientes :)
Nos leemos pronto :)
