Buen día querido lector, ¿has dormido bien últimamente? El té es mi bebida preferida antes de dormir, sobretodo para estos meses tan fríos.
Aunque los últimos comentarios que he recibido de mi historia han sido más que suficientes para calentar mi corazón. Muchas gracias por comentar, lo aprecio mucho.
Por favor toma un descanso, y lee conmigo esta continuación.
Aunque te advierto esta parte no será un momento calmo, y puede llegue a quitarte el sueño esta noche.
Desde que tengo memoria siempre me han dicho lo hermoso de mi aspecto.
Mis padres siempre han sido insistentes con mantener una imagen pulcra y elegante frente a los demás. Asistiendo a clases de etiqueta para comer agraciadamente, empezar mi carrera de modelaje para mostrar con elegancia los diseños de mi padre, mejorar cada día diferentes destrezas para impresionar a los conocidos de mi padre en las reuniones. Todas esas clases fueron los materiales necesario para crear un hermoso ser.
"Eres perfecto"
"Tu sonrisa es encantadora"
"De solo verte mi mundo brilla"
"Solo vivo por ti"
"Si tan solo pudiera tocarte"
"Eres tan bello como un ángel"
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Es curioso, los ángeles son reflejados como seres perfectos e intocables. Siempre de tez pálida, labios rojizos, cabello rubio y ojos claros, con cuerpos esbeltos y delgados. Portando telas delgadas a modo de ropa vuelan con sus hermosas alas para observar a los humanos, sintiendo ternura por lo pequeños y débiles de sus aspectos. Mientras que los humanos lloran felices por poder contemplar ante sus propios ojos aquellos seres resplandecientes e inalcanzables. Deseando tocarlos y poseerlos.
Pero yo no soy un ángel.
Solo soy un humano.
Un humano cuya razón de existir le han arrancado como si de sus alas se tratara. De ser yo un ángel seguramente terminé exiliado del cielo y arrojado a este infierno terrenal.
Debido a tal abandono la ira me ha contaminado, y solo puedo ver mis manos cubiertas de sangre.
Así que esta es mi nueva apariencia...
La luz del sol comienza a posarse en el horizonte, gritos y sollozos suenan de forma ensordecedora por la ciudad. Las calles teñidas de un color rojo junto con los cuerpos de aquellos que no pudieron salvarse.
Entre los cuerpos se hallaban algunos héroes que intentaron detener al akuma, pero no lograron su cometido. Sin embargo, entre ellos no se aprecia la presencia de la guardiana.
Ella logró escapar del combate, refugiándose lo más lejos que pudo para poder destransformarse. Llevaba toda la noche luchando contra ese mounstro junto con sus compañeros, aterrorizada al ver por primera ver un akuma tan violento y aterrador como ese.
Sin hacer un solo sonido el monstruo se movía ágilmente, destruyendo uno por uno a sus objetivos, y solo logró salir del lugar porque Viperion la protegió... Para después no levantarse más.
Al recordar ello comienza a sollozar, tiembla debido al gran miedo que estaba experimentando, nunca creyó llegaría el día en que vería a sus amigos y familia ser aniquilados de forma tan inhumana. Ya no puede continuar.
— T-Tiene que ser un demonio, Tikki... No hay forma que un ser humano haga algo como... Oh por Dios — vomita nuevamente debido a las imágenes que se repetían una y otra vez en su mente.
S-Sí, sé que estás aterrada, pero tenemos que solucionar esto. Si lo dejamos de esta forma París... — su kwami no se atreve siquiera a terminar la oración.
— Mis padres volverán si logro vencerlo, ¿v-verdad? ... ¡A-Al igual que mis amigos! — Aprieta con fuerza su pecho — Luka, Max, Alix, Marc, Rose, Juleka, Mylene, Sabina, Kim... ¡Tienen que volver! —
La expresión de la chica forzaba una sonrisa mientras aún sollozaba, lo cual incomodaba lo suficiente al kwami rojo como para afirmarle.
— La cuestión es cómo lo haremos... — murmura la mariquita.
En eso interrumpe el pequeño felino, quien había logrado seguirlas durante la retirada.
— Ya les dije... Tienes que buscar a Alya —
La peliazul lo mira espantada y se levanta de golpe del piso. — ¡De ninguna forma meteré a Alya en esto!, ¡N-No dejaré que sea asesinada por ese demonio! — exclama espantada por la simple idea de ver a su mejor amiga ser derrotada por el akuma, no había forma de que salieran ilesas de la situación, sobretodo después de presenciar lo anteriormente ocurrido.
— ¡¿Y de quién crees que es la culpa que ahora toda Francia desaparezca?! — exclamó, ya no aguantando más la situación. — ¡Si tan solo hubieras apreciado a mi compañero y no le hubieras dicho esas estupideces de lo supuestamente importante que es para ti, nada de esto estuviera pasando! —
— ¿Q-Qué? ¿Así que ese monstruo es Chat No...?- Se tapa la boca de forma repentina, sus memorias de cada momento con el héroe se destruyen para ser reemplazadas por las imágenes de su forma akumatizada. Un sentimiento de repudio y tristeza golpea la boca de su estómago, provocando que palidezca repentinamente. Tanta información nueva le está comenzando a saturar.
— Plagg, basta. Ella solo trata de hacer lo mejor por los demás... —
— Y yo estoy haciendo esto por mi mejor amigo, Tikki. — las lágrimas de rabia se manifiestan en su rostro. — ¡¿Acaso te sentirías feliz si un día los ciudadanos dicen que ya no eres necesaria para proteger París?!, ¡¿Qué tan egoísta tienes que ser para no imaginar que Chat Noir se llegaría a sentir aunque sea un poco herido si le llegas a decir esas palabras?! —
— Plagg, p-por favor... ella no está en situación como para que le hables de esa forma... —
— ¡¿A quién le importa sus sentimientos ahora?! — exclama ya no conteniendo más sus palabras. — ¡Admítelo Ladybug!, ¡Alya es la única compañera que te queda para limpiar el desastre que haz provocado!, ¡Si no luchas solo serás una cobarde que dejará morir todo un país por tus estupideces de ser la protagonista!, ¡¡¡Respóndeme!!! —
— ¡¡¡Plagg, basta!!! —
— ... Él tiene razón... — pronuncia en voz baja. Activando nuevamente sus aretes.
Todo es mi culpa.
Los sonidos de las aves resuenan melodiosamente, en medio de la ciudad el monstruo de aspecto diabólico mira con ojos vacíos el cielo que está a punto de tornarse de un brillante tono azulado. Su cara mojada debido a las lágrimas ya no le eran importantes, no tenía derecho a llorar después de tal genocidio.
En medio de sus pensamientos logra escuchar levemente la voz de Hawk Moth, quien le estaba tratando de hablar a través de su comunicación telepática.
— Adrien, el perder aquello que tanto atesoras te terminó convirtiendo en lo que la gente menos esperaba. — hace una pausa. — Pero el ser humano es más despiadado de lo que haz llegado a ser hasta ahora, sin importar cuánta ira acumules nunca podrá ser comparable a la crueldad de este mundo. —
Debido al viento las hojas comienzan a danzar alegremente frente a la bestia, su cabello oscuro tapaba su rostro, pero entre ciertos mechones lograba apreciar esa danza tan alegre que se efectuaba a pesar del cruel escenario que había provocado.
— Ya no hay vuelta atrás, padre. — agarra una de las hojas y nota como esta es hecha cenizas con su solo roce. — Tenemos que hacer salir a los héroes que faltan. —
Nuestro ángel ha caído, ¿pero qué tan bajo ha llegado?, ¿recibirá el perdón para volver al paraíso?
