Bienvenido seas a este nuevo capítulo lleno de lágrimas y caos. Disfruta la lectura.

Primera noche

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La familia de Alya ha sido víctima del demonio. Ellos primero se ocultaron como suelen hacer cuando un akuma aparece, pero debido a lo prolongado de los gritos los padres decidieron salir del apartamento para buscar quienes pudieran explicarles lo que estaba ocurriendo, para inmediatamente regresar a su apartamento junto con algunos vecinos. Los padres palidecen al notar manchas rojizas en la ropa de aquellas personas, suponiendo lo peor.

Sangre.

Los ojos de los vecinos reflejaban los escalofriantes sucesos los cuales presenciaron, sin poder hablar debido al miedo, solamente temblaban mientras intentaban explicar lo ocurrido. Alya decide llevar a sus hermanas a sus habitaciones antes de que lograran ver a los invitados, las niñas tapaban sus oídos y le preguntaban a la morena si pronto Ladybug derrotará al akuma, después de todo ya han pasado dos horas desde que empezó la batalla.

Alya acaricia las cabezas de las niñas, e intenta acostarlas para que descansen. — Ya pronto todo volverá a la normalidad... — pronuncia suavemente, besando las frentes de las niñas — Solo será cuestión de tiempo para ello... —

En ese momento la puerta se abre con fuerza, el padre corre hacia sus hijas gritando para que huyan, pero a medida que avanzaban sus pasos su cuerpo se convertía en cenizas mientras una llama se expandía desde su pecho.

La madre de Alya acaba de provocar una combustión espontánea a su esposo con solo un toque. Caminando con una mirada perdida hacia las niñas, extiende sus manos.

— No puede ser... ¡Corran! —

Los gritos han cesado de un segundo a otro.


Ladybug saltaba de edificio a edificio mientras buscaba a su amiga, sintiendo escalofríos cada vez que miraba el estado actual de las calles. En su mente resonaban los gritos de Plagg, cada una de sus palabras la hicieron molestar porque ella solo quiere proteger a todos, pero ciertamente nada de esto estuviera pasado si hubiera hablado antes con Chat Noir. Sabe que su amor es verdadero, pero no puede simplemente corresponderle, después de todo su corazón pertenece únicamente a Adrien.

— Adrien... —

Se detiene de repente, recordando su cuerpo sin vida entre unos escombros cerca de la escuela, el rostro vacío de su amado rompió su corazón, al igual que sus esperanzas de vivir. Un futuro sin Adrien no vale la pena, piensa olvidando de cierto modo que el revivirlo es posible si derrota al villano. Pero sus pocas esperanzas de vencerlo hacen que espere lo peor.

Plagg permanece en silencio, extrañado por el semblante de la chica, sin saber qué estaba recordando con exactitud. — ... Prepárate, ya estamos llegando. — pronuncia con frialdad.

La peliazul asiente, retomando su camino.


Al llegar al punto de encuentro busca con la mirada a su amiga, ella tenía que estar allí sin lugar a dudas.

— Esto es un caos... — se acerca la heroína de traje camuflado, con la mirada baja. — Si mis padres no les hubieran abierto la puerta yo no habría... — se intenta secar las lágrimas, pero es en vano. Su amiga la abraza con fuerza y lágrimas también se posan sobre sus mejillas.

— Lo sé... Es horrible que tengamos que pasar por esto. — se aleja un poco para mirarla a los ojos — Este akuma no es como otros contra los que he luchado, es como si hubiera contenido su ira hasta ahora...— le duele la cabeza de solo pensar lo que está a punto de decir — Alya, lo siento... Pero necesito que me ayudes a detenerlo. —

Rena Furtive se mantiene en silencio, demasiadas emociones experimentó en menos de 24 horas, pero al mismo tiempo esas emociones son las de su forma civil, no su forma actual, por lo que respira hondo antes de darle respuesta.

— ¿Crees que quiero huir? — la mira seriamente. — Soy un héroe al igual que tú, y tenemos que luchar aunque tengamos miedo. —

Su presencia se fortaleció en cuanto dijo esas palabras, Ladybug se siente como una cobarde debido a sus palabras. Su amiga era mucho más noble y determinada comparada a ella... Un héroe sin duda está frente a ella, pero ese héroe es nada más ni nada menos que lo último que le queda en este apocalipsis.

— No quiero... — murmura — Tengo miedo de perderte... S-Si ese demonio llega a verte lo más seguro es que... —

— Marinette. — La interrumpe — Puedo ayudarte sin que lo note. Confía en mí. — sonríe forzadamente, esperando poder calmarla. — ¿Olvidas quién soy? —

La peliazul se queda muda.

Sí, sin duda Rena Furtive es la clave para salvar el día.

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El vacío, aunque sé que hay un punto donde mi cuerpo impactará al suelo siento como si mi cuerpo una vez salte caerá eternamente por este recorrido alto y oscuro. Quién diría que ayer iba a deshacerme de mi vida de esta forma, ¿será porque amo las alturas?

Cuando era Chat Noir lograba saltar tan alto como si fuera un ave, amando cada momento del día debido a la sensación de poder saltar libremente desde un techo a otro. El caer nunca me asustó debido a que siempre lograba aterrizar sin lastimarme, "Ah, ojalá aterrizar de pie", llegué a pensar una vez decidí hacer uno de mis grandes saltos sin el poder de mi anillo... Ahora estar desde lo alto se siente tan triste.


El monstruo, estando sobre la punta de la torre Eiffel, nota como una pequeña figura de traje rojo se acercaba hacia él.

— No olvides nuestro acuerdo. — Pronuncia el monstruo a su padre, para después dejar caer su cuerpo desde las alturas.

Extendiendo sus brazos lo más que podía es empujado por la gravedad hacia el suelo, pero en medio de su trayectoria unas alas de aspecto oscuro y pegajoso salen de su espalda, volviéndose a elevar por los aires como si de una mugrienta cucaracha se tratara.

El sonido de su revoloteo provoca grima en el cuerpo de la peliazul, al igual que un sentimiento de náuseas en cuanto detallaba inconscientemente su apariencia. — "¿Por qué tuviste que terminar de ese forma?, ¿Tanto daño te he provocado?" — se preguntó Ladybug sintiendo aún más pesado su miedo. Debido a tal sentimiento no tiene idea de cómo logrará derrotarlo, si llegaba a atacar primero probablemente lograría esquivarlo sin problemas al igual que pasó con sus compañeros. Sabe muy bien que sus probabilidades de vencerlo son pocas, sobretodo porque su energía actual es lo suficientemente baja como para poder defenderse de forma efectiva.

Solo tocará rezar para que su compañera sea más que suficiente como apoyo.

El demonio aterriza a unos cuantos metros frente a ella, ocultando nuevamente sus alas entre su largo cabello negro. La chica no podía ver en lo más mínimo su rostro, pero sabía que sus ojos la observaban fijamente.

— Chat noir... — lo llama con cierto miedo, el sonido de las hojas siendo incineradas cada vez que aterrizaban sobre el cuerpo del akuma le inquietaba — Lamento mucho lo que te he hecho, sé que no debí haber dicho que eras reemplazable. ¡Pero realmente mi intención no era herir tus sentimientos!, ni tampoco hacerte pensar que no eres necesario como Cha-

Sus palabras son interrumpidas al sentir como su cuello es apretado con fuerza. De un segundo a otro el monstruo la acorraló en el piso, la chica grita al sentir como su cuerpo comienza a arder.

— ¿De verdad crees... Que caeré con esa idiotez? —

La chica intenta pronunciar palabras, pero el dolor en su cuello es demasiado fuerte. Las manos negras se alzan y cuando se determina a dar su último ataque la chica deja de estar frente a él. Ahora su campo de vista es rodeado por los demás héroes, quienes en pose de defensa cambian para atacar al akuma.

El monstruo retrocede, esquivando los ataques. Al contraatacar nota que van desapareciendo al igual que Ladybug, este tipo de ilusión solo puede ser efectuada por un único héroe, el héroe que está cazando.

¿Qué planean hacer las chicas con este plan tan básico?, sea como sea aún tiene un objetivo por cumplir. Los héroes eran cada vez menos, pero sentía que estaba recibiendo ataques reales por parte de algunos. Así que Ladybug y Rena Furtive deben estar camufladas entre ellos.

La bestia decide activar su ataque, disparando varias agujas en varias direcciones, las ilusiones desaparecen más rápido gracias a ello, y cuando una de sus agujas estaba a punto de impactar hacia la ilusión de Vesperia una de la ilusiones exclama de forma inconsciente.

— ¡Ladybug! — Caparace salta hacia ella, pero no fue lo suficientemente rápida. Vesperia recibe el impacto, rompiendo la ilusión. Ladybug cae de rodillas y grita al sentir cómo su cuerpo comienza a arder desde su pecho, hasta que se convierte en cenizas.

Cayendo sus aretes al suelo.

Rena Furtive queda en shock. El miedo de las primeras horas, el pánico de los ciudadanos, la muerte de su familia, la derrota de Nino en batalla... Y ahora la muerte de su mejor amiga.

— ¿Q-Qué hice...? — La ilusión termina de romperse, mostrando su verdadera forma frente al akuma.

El akumatizado sonríe por al fin lograr su objetivo, y toma con cuidado los aretes de la heroína.

— Hasta que al fin muestras tu verdadera forma... — no puede evitar reír levemente. A lo cual Rena Furtive lo mira sin comprender sus palabras.

— ¿A-A qué te re...?— murmura en voz muy baja, sin poder realmente pronunciar palabra.

— Ya puedes liberarme. — dice en voz alta.

De repente una mariposa es expulsada del cuerpo del monstruo, cambiando su forma a una figura humana. Ahora se podía apreciar a un chico de cabello rubio y ojos oscuros, de rostro común y cuerpo flácido.

Plagg, quien observaba la escena a lo lejos, se acerca para entregarle el anillo al chico desconocido.

— T-Tú... Quién...—

— Alya Cessaire, creí que ya no eras más la portadora del miraculous del zorro... Veo que es solo fue otra de sus mentiras. — se arrodilla para colocarle los aretes — ¿Sabes? Si hubieras aparecido desde el inicio no habría durado tanto esta batalla, después de todo mandé a mi kwami para que le dijera a Ladybug que aparecieras a como dé lugar. — el atuendo de la chica cambia a uno de estampado moteado. — Qué mal que ella no me hizo caso ni una sola vez. —

— Chat Noir... ¿P-Por qué llegaste tan lejos solo para eso? — su confusión es aún más grande al notar que está dándole oportunidad para arreglar todos los daños que ha causado. — Recurrir a una masacre solo para comprobar que sigo con el miraculous... ¿Q-Qué tan retorcido tienes que estar para ello? —

La mariposa se posa sobre la mano del chico. — Tenía que desahogarme de alguna forma... — hace una pausa, teniendo un semblante triste. — Deberías estar feliz, pronto nada de esto habrá pasado. — desabrocha el collar, para después tomar el miraculous del zorro y colocárselo. — Aunque ello tiene un precio, y solo tú decidirás si lo aceptas. —

La morena aprieta con fuerza el amuleto encantado, llorando desconsolada lo activa con las manos temblorosas. El chico con una sonrisa coloca la mariposa sobre el yoyo, para después tornarse de un color blanco brillante.

Lucky charm.


Gracias por leer.

Este capítulo fue difícil de redactar, quería mostrar varias perspectivas al igual que demostrar que la "batalla" realmente no era eso. Con este capítulo se culmina el arco de "Chat Noir".

Los héroes han vencido, ahora nadie recordará lo ocurrido en estos capítulos, pero eso no quiere decir que lo ocurrido no perjudicará la vida de los personajes, al igual que sus respectivos futuros.