Querido lector, bienvenido a este nuevo capítulo. Por favor disfruta de la lectura.
Mi nombre es Marinette, una chica normal con una vida normal, pero hay algo en mí que nadie sabe, y que yo soy...
Todo en mi vida es perfecta. Mis padres son comprensivos y amorosos, mis amigos son leales, soy la heroína más famosa y más importante de Francia, soy diseñadora de ropa por hobby, soy una gamer experta, panadera, niñera... ¿Qué cosa no hago bien?
Ah sí, confesarle mi amor a Adrien.
Adrien es el chico más hermoso y perfecto que he visto en mi vida. El que solo respire me es más que suficiente para desear estar a su lado por siempre. Es un chico tan inocente y noble. Al principio creí que solo era un presumido debido a que es famoso, pero menos mal estaba equivocada por completo.
Cada milímetro de él es una obra de arte perfectamente esculpida, por algo es un modelo tan importante en la industria de la moda a pesar de su corta edad.
Por eso me es tan inalcanzable.
Y todo ha sido aún más extraño desde hace unos días. De la noche a la mañana en los noticieros informaron acerca de una nueva enfermedad mental que afectaba rápidamente a la población parisina.
Jet Hurle.
No sé realmente los detalles, pero básicamente es un aumento exagerado de personas con fobias específicas. Oscuridad, fuego, agujas, ruidos altos, cenizas, cuervos, cucarachas... Agh, esas son básicamente las fobias. Desde entonces varios han tenido que asistir a tratamientos psicológicos para superarlo, y entre esas personas están varios compañeros de mi escuela, incluyendo a mi amiga Alya, por lo que ahora los salones se sienten vacíos.
Entre mis amigos Mylene, Ivan, Kim, Alix, Nino, Marc, Max y Nathaniel lograron estabilizarse para volver a asistir a clases. En cambio Juleka, Rose, Alya, Luka y Kagami continúan aislados en casa. No he tenido tiempo de visitarlos, he estado ocupada por no poder saber nada de Adrien. Él tampoco ha asistido a clases, según también está en tratamiento, pero he notado que aún asiste a sus sesiones de modelaje al igual que otros eventos importantes.
Su padre debe estarlo obligando a asistir, su rostro ahora no es tan sonriente a como era antes. Oh Adrien, espero estés bien...
— Dios, es tan difícil luchar sola... — comenta mientras se destransforma, para después acostarse en la cama. — Pero de ninguna forma le pediré ayuda a Chat Noir, desde que ya no está para decir sus babosadas y ligar con cualquiera mi trabajo ha sido más rápido. La parte mala es que necesito un nuevo Chat Noir ahora, uno que no esté enamorado de mí y no sea tan bromista. —
— Tienes razón, tenemos que buscar un portador para mí. — interrumpe Plagg después de comer un trozo de queso que traía en manos. — Y de hecho, yo puedo ayudar a buscarlo por tí, después de todo no debes de saber su identidad, ¿lo recuerdas? —
— ¡Es verdad!, ¡No puedo buscarlo por mi cuenta! — exclama alterada. — Pero tienes que buscarme un portador en quien pueda confiar. Nada de portadores bromistas, tontos, narcisistas ni flojos. Ya tuve suficiente con tu anterior portador. —
La peliazul no se había percatado que el semblante del felino se ensombreció ante la descripción que daba de su compañero. — Te aseguro que no será así. — Sonríe.
Tikki observa a Plagg con desconfianza, para después mirar a su portadora.
— Marinette, es mejor que tú lo elijas. — dice repentinamente, lo cual sorprende a la peliazul.
— ¡¿Estás loca?! ¡Si llego a conocer la identidad de Chat Noir y llego a ser akumatizada Hawk Moth lo sabrá y entonces será mi fin! ¡Tendré que entregarle los miraculous y él logrará su cometido! ¡Adiós a los miraculous y seguro será el fin del mundo por su culpa! ¡Como guardiana de los miraculous no puedo permitir que algo como eso suce-
— ¡Marinette! — exclama la kwami de color rojo. — Tenemos que hablar... A solas.
— ¿Tikki... ? — Le extrañó mucho que su kwami le alzara la voz, por lo que asiente levemente y sale de la habitación.
— Más te vale no intentar huir — le dice en voz baja a Plagg antes de seguir a su portadora.
Ambas se dirigen a la cocina. Marinette le ofrece una galleta a la pequeña criatura roja, pero esta se la rechaza.
— Tikki, ¿Estás bien? Es raro que le hables de ese modo a Plagg. Después de todo ustedes suelen llevarse bien a pesar de todo... Si es porque elegirá a su nuevo portador, estoy segura que no podrá engañarme entregándoselo de nuevo a Chat Noir. Después de todo me daré cuenta fácilmente de ello por sus bromas de tan mal gusto — ríe levemente, pero se detiene incómoda al notar que su kwami mantenía la seriedad en su semblante.
— Ese es precisamente el problema, él elegirá nuevamente a su anterior portador como Chat Noir. Y una vez él tenga nuevamente su miraculous estarás acabada... —
Los hombros de la peliazul se tensan ante sus palabras, sintiendo un escalofrío recorrer su cuerpo. — V-Vamos, tampoco lo digas de esa forma, no es como si se fuera a acabar el mundo porque Plagg se encargue de ello. —
— Sí lo será. — La mira con firmeza. — Y de hecho, ya lo fue. — hace una pausa. — ¿No te parece extraño que desde que Chat Noir dejó su miraculous una fobia extraña comenzó a afectar a los ciudadanos el mismo día?, ¿No te extraña que en ningún momento haya tratado de recuperar su miraculous o de siquiera ser akumatizado por ello? —
La chica retrocede un poco, sintiéndose confundida por sus palabras. — No entiendo a qué quieres llegar con ello... —
La kwami vuela hacia ella — Marinette, la razón porque ahora le temas a las agujas, y que por eso ahora ya no puedas diseñar más, es debido a que moriste en manos de un akuma hace más de una semana. Ese akuma tenía el poder de incinerar a quien atacara con sus agujas, y Ladybug tristemente cayó en su trampa aquella vez... —
— N-No puede ser verdad... De ser así no hay forma de que esté viva ahora... ¡Pero! ¿Qué tiene que ver eso con que Plagg... ? —
— Marinette... Ese akuma era Chat Noir. — baja la mirada. — Y Chat Noir es Adrien... Él volverá a atacarte si dejas que Plagg vaya. —
La peliazul queda en shock, permaneciendo en silencio se aleja de la kwami. Intentando procesar toda la nueva información sigue sin comprender sus palabras.
— Deben de haber quedado en muy malos términos como para inventar tal historia... — comenta riendo forzosamente — Suena como una película de terror todo lo que me acabas de decir, ¡Y casi me lo creo! Jajajaja, ¿Adrien es Chat Noir? Qué ridículo, ¡no se parecen en lo más mínimo! Y Chat no sería capaz de atacarme, después de todo él me a-
— Alya recuerda lo ocurrido. — Comenta de repente. — Si no me crees, pregúntale.
Muchas gracias por leer el capítulo. Tikki, Plagg, Alya y Adrien son los únicos que parecen recordar la noche de Jet Hurle, ¿realmente las cosas volverán a la normalidad?
