Título: Juro solemnemente
Descargo de responsabilidad : No poseo nada relacionado al mundo de Harry Potter que vaya más allá de un par de fics medio maltrechos y alguna que otra mercancía.
Escrito para el "Amigo Invisible navideño 2021/2022" del foro "La Noble y Ancestral Casa de los Black".
Y me ha tocado regalarle a radenzaprior
Espero que te guste este pequeño escrito, en realidad me enfoqué más en la primera petición en donde te gustaba más la idea de hablar de un Weasley y al ser Charlie tu Weasley un poquillo más predilecto, pues no pude evitar meter un poquillo a Tonks
En este caso decidí meter un juego inspirado en el mapa que ya todos conocemos como una especie de catalizador para hablar un poco de la amistad entre estos dos personajes... siento que aunque no se nos hable mucho de su amistad en los libros, pues algunas cosas en común si que debían de tener...
Y ojo, aunque Molly y Andromeda son madres ejemplares y muy encomendadas a sus hijos, no dudo que tambien tengan sus fallitas comotodo ser humano, y que en el caso de ambas, el temor por el binestras y futuro de sus hijos sea de alguna forma lo que las empuje a obviar algunas cosas como sus extravagantes y unicas personalidades que los harían ir en contra de esos deseos y animos...
Sooo quedó algo que se enfoca en la primera petición y que toma solo un poquitillo de la tercera... espero que no haya quedado tan mal...
Juro solemnemente, que mi vida siempre será mía.
Había iniciado como un juego infantil, una de esas pequeñas modas que se olvidan entre generaciones con el paso del tiempo, pero que de alguna forma parecen ser de conocimiento general en un santiamén.
Charlie aún no lograba entender el verdadero por qué de su éxito, solo sabía que de un momento a otro todos sus compañeros habían empezado a tomar decisiones basándose en lo que la suerte les dictara.
Así es más sencillo había escuchado.
El ¡Es divertido! y el Así me libro de dudas eran otras de las respuestas más populares.
¿Cómo era posible que un simple pergamino tuviese tanto poder?
Por cada rincón de Hogwarts podías escuchar juramentos susurrados, cada uno más absurdo que el anterior. Y de la misma forma el chillido emocionado o los lamentos de decepción del grupillo en turno al descubrir lo que el destino les deparaba.
Juro solemnemente, desayunar solo frutas a partir de ahora La fortuna te dice que tu decisión te llevará a la locura.
Juro solemnemente, acabar con las pulgas en los gatos La fortuna te dice que has escogido el camino de los valientes.
Juro solemnemente, aprobar adivinación este año La fortuna te dice que tu camino es imposible y debes abandonar.
Juro solemnemente, llegar a ser más viejo que Dumbledore La fortuna declara que podrás lograrlo sacrificando lo más amado.
Jugar no era difícil, y Charlie lo había hecho en más de una ocasión. Siempre jurando cosas absurdas y sin importancia en nombre de la diversión; ganándose respuestas hilarantes que dejaban a sus compañeros carcajeándose por largos minutos. Pero nunca se había atrevido a decir en voz alta el juramento que en verdad quería ver cumplido.
Era a la vez divertido y frustrante la cantidad de credibilidad que se le podía dar a un Jurante en los pasillos de la escuela.
Se trataba de un simple pedazo de pergamino hechizado con frases preprogramadas que, al azar, aprobaban o desaprobaban tu futuro. Un simple regalo incluido como parte de una promoción especial en la compra de las paletas proféticas y los calderos de chocolate de Honeydukes.
Si Charlie hubiese sido alguien con mayor ambición, probablemente habría estado fascinado al ser testigo de tamaño éxito de mercadeo.
El juego era tan insanamente popular que literalmente no había alumno en Hogwarts que no lo hubiese probado, aunque sea una vez.
Juro solemnemente, convertirme en un chef recocido La fortuna te dice hoy que esa decisión te llevará a un camino lleno de desgracia y sufrimiento.
Había escuchado decir en una ocasión a una chica de Gryffindor que inmediatamente había desistido de seguir sus planes. Probablemente terminaría trabajando en el ministerio como sus padres deseaban.
¿Acaso él debía arriesgarse también a sentir sus sueños destrozados?
Juro solemnemente, casarme con Jennifer Petticoat tras la graduación La fortuna dice hoy que tu decisión es dichosa e ideal.
Quizás … la fortuna sería capaz de sonreírle un poco y le daría ese empujón de confianza que tanto necesitaba.
Y, aun así, aquí se encontraba él, dirigiéndose hacía el punto más alejado que pudiese imaginar dentro de los jardines del colegio.
Ni siquiera Tonks lo acompañaba en esta ocasión, siendo ella la única persona lo suficientemente fuera de sus cabales como para trepar junto a el por las orillas del sauce boxeador.
Era un árbol bastante amigable una vez que encontrabas su debilidad por el agua azucarada.
Y pese a todo parecía casi risible que ella se encontrase aquí también.
Seguramente también buscaba un lugar para esconderse y pensar.
—Juro solemnemente, que mi vida siempre será mía —repitió y, en esta ocasión, Charlie podría haber jurado que un sollozo había logrado escapar de sus labios.
No había ni siquiera un arrugado pedazo de pergamino entre sus manos.
Y la entendía.
Charlie realmente podía decir que de entre todas sus amistades, Tonks era con quién más se sentía identificado.
—Creo que necesitas un Jurador para que funcione — comentó finalmente dando a conocer su presencia.
Tonks ni siquiera voltea para mirarlo, casi como si de verdad hubiese sabido que se encontraba junto a ella todo el tiempo. Pero no es así, Charlie sabe que la ha tomado con la guardia baja cuando nota las puntas de su cabello se han tornado ligeramente blancas del susto.
Realmente le da un toque de vida a su cabello castaño.
—No lo necesito —asegura volteando a verlo. Ella le regala una sonrisa llena de blancos dientes y es cuando él por fin comprende que algo está mal.
Tonks no suele sonreír de esa manera tan artificial.
—¿Cómo sabes que se cumplirá entonces? — pregunta intentando averiguar de alguna forma lo que le pasa a la chica que considera su amiga más cercana.
Si de verdad todo estaba decidido por la suerte divina, y por tanto poco había que hacer, ¿Por qué Tonks se encontraba aquí? ¿Por qué motivo había decidido jurar en un rincón solitario y sin la más mínima señal del bendito pergamino premonitorio?
—No necesito que un pergamino barato me lo diga, yo misma me aseguraré de que se vuelva realidad — asegura mirándolo decidida.
Charlie sabe que no esta dispuesta a darse por vencida y que, sea lo que sea que la trajo aquí, solo la ha hecho decidirse con mayor ahínco en su objetivo.
Y pese a que sabe que es pésimo en el arte de consolar, decide hacer un mínimo intento por su bien.
—¿Tú mamá volvió a escribirte?
Su bufido es más que suficiente respuesta.
—Está empeñada en lograr que me decida por un aburrido trabajo de escritorio —musita ofuscada. —Cómo si yo fuese a aceptar tamaña vida de señorita refinada.
Tonks rueda los ojos exasperada y Charlie sabe que de alguna forma la ha ayudado, quizás todo lo que su amiga necesita es alguien que la escuche.
—¿No se supone que eres una encantadora y delicada bruja descendiente de los nobles Black? —pregunta finalmente animándose a sentarse junto a ella. Por un momento olvida que es lo que lo ha llevado hasta ahí.
—El día en que actué como mi mamá o la tía Narcisa, te juro que será cuando los fénix se congelen. No pienso comportarme como una dama así me quede más solterona que la tía Euristea —asegura mirándolo de la forma más seria posible.
Sin embargo, la ilusión es rota rápidamente por la estruendosa risa que Tonks deja escapar al ver su cara confundida.
—Mi madre insiste en que mi actitud alejará a mis prospectos románticos —confiesa dejando que el su cabello se torne color rosa y que su nariz adquiera la forma de un hocico de cerdo —Yo digo que esto es solo parte de mi encanto.
Charlie no puede evitar reírse junto con ella, no pasa mucho tiempo antes de que bromeen como siempre y dejen de lado los temas que no son de interés inmediato.
—Mi mamá desea que me una al ministerio y consiga un trabajo seguro y estable como el de mi padre —confiesa Charlie finalmente.
Sacarlo de su pecho realmente lo ayuda a respirar mejor.
Tonks ni siquiera se sorprende, ambos conocen a sus madres y a la del otro demasiado bien.
—Es por eso que se llevan tan bien —comenta ella cerrando los ojos levemente exasperada —cuando no es el trabajo, es la pareja, los estudios, los…
—Nietos —aporta él con el mismo tono cansado.
—Los nietos —concede Tonks con una sonrisa complicada —Yo… ya le he dicho a mi madre que no pienso casarme.
Y esa confesión no es nueva para Charlie, Tonks pocas veces se calla las cosas importantes.
—Seremos un par de solteros rebeldes, desafiando a nuestras madres hasta el final de los tiempos —asegura mirándola a los ojos. — Tú desde las filas de los aurores y yo… desde Rumania.
—¡Conseguiste la beca!
Charlie asiente emocionado. Tonks era de las pocas personas que conocían sus verdaderos planes al acabar sus estudios básicos en Hogwarts, ni siquiera sus hermanos estaban al tanto de lo mucho que anhelaba huir hacia el atardecer en la espalda de un Colacuerno húngaro.
—Aun no sé cómo decírselos.
Y esa era la verdadera cuestión. ¿Cómo sería capaz de confesarle a su madre que lo que deseaba hacer con su vida no era ni medianamente parecido a lo que ella planeaba para él?
Estaba seguro de que no deseaba un trabajo seguro, mucho menos una esposa e hijos que lo esperaran diariamente al salir del trabajo durante cada día de su vida. Esa rutina lo mataría por dentro.
—Hagamos un juramento, solo entre los dos, un juramente que deberemos cumplir sin importar qué —exclama Tonks desbalanceándolo momentáneamente.
¿A dónde había ido su modo contemplativo?
—¿Un juramento inquebrantable?
Tonks simplemente lo mira con su expresión más acusadora
—No seas idiota Charlie, ni siquiera sé cómo hacer eso —protesta poniéndose de pie —solamente hay que jurar por nuestro honor de magos y así nos daremos ánimos el uno al otro para darles el infarto de sus vidas a nuestras madres.
Y es a partir de ese momento que decide que, al igual que ella, hará todo lo posible por ver su sueño cumplido. No necesita de la suerte para saber que su juramento se hará realidad porque él así lo ha decido.
Juro solemnemente, que mi vida siempre será mía— jura Tonks.
Juro solemnemente, vivir libremente cada día. Luchando por y para mí, sin ataduras que me detengan
….. Extra ….
—Tu madre va a asesinarte
—Oh, vamos, Tonks, ella fue quien dijo que quería un nietecito para navidad
—Estoy bastante segura de que no se refería a esto
Y aunque Charlie debía conceder que Tonks tenía razón al decir que Molly Weasley no aceptaría a sus pequeños huevos de Dragón como un sustituto adecuado de los nietos que en más de una ocasión le había pedido, no estaba dispuesto a arrepentirse.
—Ella insistió en venir para las fiestas, aunque le dije que tendría trabajo —protesta mientras coloca el tercer huevo en la canasta. Si su madre quería que él estuviese en casa para navidad, tendría que aceptar que tendría que llevar el trabajo a casa. —Mira incluso los arreglé para la ocasión.
Y había hecho un trabajo increíble en vestir a los huevitos con mamelucos, si le permitían decirlo, lucían malditamente adorables para ser huevos de colacuernos y de rompepiernas.
—Molly va a sufrir un ataque cuando vea que tu acompañante especial para la cena es en realidad una camada no nata de dragones clase cinco.
—Sobrevivirá, Tonks, sobrevivirá.
Asegura justo antes de cerrar su mochila y prepararse para el viaje a casa. Realmente había tomado la mejor decisión aquel día.
