THERE'S NO TRAGEDY IN LIFE LIKE THE DEATH OF A CHILD

Notas: Aquí está el capítulo 2 de este fic. Intento guiarme por el canon lo más que puedo, pero estoy seguro de que no siempre seré capaz de apegarme por completo. Por ahora el cambio más importante será eliminar las muertes de Roy y Lían.

Por favor, si les gusta dejen un review, recuerden que eso siempre sube los ánimos. No cuento con beta, así que toda critica constructiva es buena, besos.


Para muchos, Dick Grayson era el hermano perfecto; siempre les brindaba segundas oportunidades a sus hermanos pequeños, era comprensivo e intentaba protegerlos, aunque no siempre lo aceptaran. Él sabía que aquella imagen utópica que los demás tenían, era una mentira, fue un hermano terrible durante mucho tiempo, había cometido tantos pecados que siguió cargando a cuestas y su mayor fracaso estaba ahí, en sus brazos…

Las lágrimas no se detuvieron en lo que pareció una eternidad, seguía aferrado al cadáver de Jason como un náufrago a la tabla que sería su salvación, quería alejarlo del mundo y que nadie más pudiera hacerle daño. Los berridos que soltaba llegaron hasta el pasillo, pero ningún médico, o enfermera tuvo el valor para entrar, se apiadaron de ellos, concediéndoles

Sus ojos rojos se posaron en la cara de Jason, pálido y con manchas de sangre seca. Tenía el mechón blanco cubriendo uno de sus ojos, pero no se atrevió a retirarlo, recordó la vez que Tim le comentó lo genial que se veía el cabello de Jay, él siempre fue su ídolo aun cuando su relación comenzó con el pie izquierdo.

«Oh, Dios. ¿Cómo voy a decirles?» pensó en un instante. La muerte de Jason distó mucho de la que siempre creyó que sería, no fue en un enfrentamiento con algún villano o a manos del Joker, no fue cumpliendo su deber como vigilante, era una victima más de los crímenes en Gotham.

¿Era una señal del destino para detenerse? ¿era una forma bizarra que tenía dios para decirles que nada de lo que hicieran cambiaria las cosas en esa ciudad podrida? No, el mismo estaba equivocado, Jason murió por salvar a una persona, no podía ensuciar su memoria reduciéndolo a eso, fue un héroe hasta su último suspiro, antes y después de volver.

No pudo verlo por más tiempo, pero tampoco se quiso alejar, sólo cerro sus ojos apoyando la barbilla en la cabeza de su hermano y lloró libremente, susurrando una suave canción de cuna de su época en el circo, palabras de consuelo para un niño que tenía miedo. Al menos quería qué, si de verdad existe otra vida, pudiera darle consuelo a su hermanito en el viaje que acababa de emprender.

No quería pensar en nada, sólo deseaba que se le permitiera quedarse así por siempre, con su hermano recargado en su pecho mientras le cantaba con dulzura. Su mente lo traicionó por un segundo, imaginando que estaba durmiendo, así pronto despertaría e irían a reunirse con Bruce a la mansión para una comida con sus hermanos, sólo ellos, sin villanos o héroes, sin policías o ladrones, nadie más que sus hermanos, sus amigos y su padre.

⸺⸺Vuela alto, mi pequeña ala…

Entonaba aferrándose más al cuerpo de Jason, comenzando a sollozar otra vez, regresando de golpe a la realidad fuera de sus fantasías de una familia normal, ese mundo de mierda done ya no estaba su hermano… donde lo perdió por ser tan inútil y no moverse rápido.


Bruce Wayne se encontró en su oficina en el momento que la lluvia se reanudó, eran las dos de la tarde cuando salió de la última reunión y tomó los reportes para analizarlos. Aunque no era bueno expresando sus sentimientos, Bruce nunca negó lo orgulloso que estaba de sus hijos; Tim, siendo un adolescente, era considerado por muchos un pequeño genio (incluyéndolo a él), Jason había dejado las armas acercándose un poco más a la familia y Dick seguía abriéndose camino por el mundo sin su ayuda.

Bebió de su taza de café. El clima otoñal de noviembre se preparó para darle entrada al frío invernal de diciembre, un buen sorbo de café cargado sería suficiente para calentarlo.

Las fiestas decembrinas estaban a la vuelta de la esquina y era tiempo de prepararse. Dick comenzó a insistir sobre su idea de celebrar juntos la navidad desde el mes pasado; «Las cosas con Jason se están arreglando, Tim tiene un nuevo novio y Damián necesita pasar más tiempo contigo, B. Sería bueno que festejáramos juntos por una vez», había dicho la última vez que hablaron.

Pasar tiempo con sus seis hijos (más Stephanie, Barbara y quizá el novio de Tim) le pareció una buena idea, tomarse un descanso de las atrocidades del mundo para ser una familia por una vez. Vaya, si Alfred lo viera estaría sorprendido, ¿no?

Por un breve minuto dejó los informes a un lado y miró la fotografía familiar que adornaba la mesa: Dick, Jason, Cassie, Tim, Duke, Damián, Kate, Barbara, y los demás miembros de la familia estaban ahí.

Bruce suspiró al recordar como Clark se burló del lema, «Yo trabajo sólo», una vez. Nunca podría admitirlo en voz alta, pero siempre se sentía dividido con respecto a ese tema; por un lado, estaba el justiciero que agradecía la ayuda de sus compañeros en batalla y por otro, el padre preocupado, aquel que vio morir a sus hijos más de una vez, aquel lado bien oculto que quería simplemente tirar la toalla e irse lejos con ellos, darles una vida feliz como lo vio en aquella visión.

Salió de su ensoñación cuando el teléfono celular comenzó a vibrar. No recibía llamadas frecuentemente, a menos que estuvieran relacionadas con cuestiones empresariales o de los murciélagos. Miró el nombre de Barbara en la pantalla, por un momento se notó intrigado, era poco común que ella llamará a esas horas, cuando las cosas no eran de negocios o de capas, sus hijos y protegidos solían mandarle mensajes de texto.

⸺⸺Hola ⸺⸺, respondió con voz suave.

⸺⸺Bruce, ¿no viste las noticias?

Giró en su silla para ver directo a la ventana, la lluvia golpeaba con un trinar continuo mientras las gotas no dejaban de caer, al igual que en la madrugada. La llamada lo tomó desprevenido, no era una conversación usual con Oracle.

⸺⸺Estaba en una reunión, ¿ocurrió algo importante?

⸺⸺Bruce… ⸺⸺, por un momento no hubo más ruido, aquello alertó más al hombre que se tensó en la silla.

⸺⸺Oracle, reporte ⸺⸺, ordenó.

⸺⸺Hu-hubo un robo en el banco del centro…. La situación escalo rápido, Duke y los demás estaban deteniendo una fuga en Arkaham y… parece que hubo heridos, Bruce, las cámaras de seguridad muestran cuando⸺⸺, joder, las cosas nunca habían sido tan difíciles para ella, no era la primera vez que reportaba algo así, pero Barbara no estaba tranquila y Wayne lo notó.

⸺⸺Barbara, ¿qué ocurre? ⸺⸺, repitió con un gruñido más brusco.

⸺⸺Ja-Jason estaba allí, Bruce. No como Red Hood, sino como civil… el video de seguridad muestra que fue herido, le dispararon en el estómago… Dick estaba con él, fue llevado al hospital y… no responden al teléfono.

Él no esperó una declaración así, ¿Jason herido de bala? Eso ni siquiera tenía sentido, había sido herido muchas veces antes y nunca había sido llevado a un hospital, eso no era nada, ¿verdad? Su hijo estaría bien, tendría que estarlo, pero ¿por qué su estomago dolía tanto?

⸺⸺Envíame las coordenadas⸺⸺, respondió, con su boca seca, antes de colgar.

Tomó su abrigo dejando todo a un lado, no entendía qué ocurría, pero si sabía que debía salir pronto de allí para ver a su hijo. Tras pasar por la puerta no notó que su taza de café terminó rota en el suelo, un regalo (de broma) con la frase «El padre más "ok" del mundo» que Jason le dio.


Condujo lo más rápido que pudo para llegar al hospital, su corazón iba a mil latidos por hora, con una sensación pesada en el estómago. Trató de recordar el nombre falso que Jason escogió para la cuenta de banco, deduciendo que usaron ese para internarlo, por quinta vez en el trayecto trató de llamar al teléfono de Dick, pero este seguía apagado.

⸺⸺Maldición ⸺⸺, golpeó el volante atorado en medio de una fila de coches. ⸺⸺Avancen, maldita sea ⸺⸺, hizo sonar el claxon varias veces.

Quizá debería conducir al estilo Batman, pero en su identidad publica ganarse una multa lo haría perder más tiempo. En cuanto la fila avanzó, aceleró rumbo al Hospital General de Gotham.

Cerró la puerta de golpe e ignoró el ruido sordo que hizo. Tenía la necesidad de llegar hasta Jason y Dick, asegurarse que sus hijos estaban bien, que todo fue sólo una exageración de su mente, no entendía porque no podía calmarse.

Corrió desde el estacionamiento hasta la recepción, allí se encontró a una mujer regordeta que sostenía una revista y, en cuanto notó a Bruce, lo escaneó de arriba abajo, dejó su material de lectura por un lado antes de acomodarse en el teclado.

⸺⸺Busco a Ernest Harper ⸺⸺, tamborileó los dedos en el mostrador, estaba desesperado y quería que la mujer entendiera que hacerlo esperar no era opción.

Sus ojos normalmente fríos mostraban un deje de súplica, la mujer simplemente asintió tecleando algunas cosas. Cuando terminó ella miró a Bruce, no tuvo tiempo de leer sus gestos pues, cuando le indicó la localización de Jason, salió para allá.

Se tomó un segundo para inhalar y exhalar, no podía entrar apresuradamente allí, no quería que Dick se diera cuenta de sus nervios, debía ser una roca para sus hijos en un momento así. Con la espalda recta inició su camino hasta el piso donde estaba, tratando de bloquear los peores escenarios, por una vez en su vida, para centrarse en el camino.

Mientras se dirigía hacia allá no pudo evitar mirar a una mujer de piel morena y cabello rizado, ella tenía a un niño de piel más clara a su lado y hablaba apresuradamente con un doctor. En cuanto escuchó su sentencia, la mujer pareció descomponerse, pero una mujer anciana parecida a ella la sujetó, por un costado.

⸺⸺¡NO! ⸺⸺exigió entre lágrimas. ⸺⸺Mi marido no pudo haber muerto.

⸺⸺Lo sentimos, señora King. La bala perforó uno de sus pulmones, hicimos todo lo que pudimos ⸺⸺, la mujer cerró por un momento los ojos y se giró al niño, abrazándolo, mientras la anciana se mantenía, por un lado.

Bruce sintió un retorcijón en el estómago, pero siguió su camino hacia dónde se encontraba Jason y, seguramente, Dick. Por un minuto se quedó paralizado, frente a la puerta roja que decía «Emergencias», había un camino de sangre, no era la primera vez que veía algo así, pero en ese momento se acobardó, como si una fuerza invisible le impidiera avanzar.

Encontró a una enfermera de pie y recargada en la pared, junto a la puerta, se notaba tensa, como si quisiera entrar, pero tampoco pudiera. En cuanto la joven rubia notó su presencia se acercó a él.

⸺⸺¿Es familiar del joven Harper?

⸺⸺Soy su padre.

⸺⸺El doctor Bennet vendrá enseguida.

Ella se giró para ver la puerta otra vez, y Bruce notó que se mostró dudosa de seguir hablando, una voz en su cabeza le dijo que no querría terminar de oírla, así que con una última inhalación entró.

La imagen que encontró lo tomó desprevenido. Fue como recibir un puñetazo, por un segundo volvió al callejón, a Etiopia, volvió a ver a Dick atado al explosivo y a Damián atravesado por la espada, pero esto era tan diferente….

Notó como el rostro de Dick era insanamente pálido, y por fin, después de tanto tiempo, pudo notar lo joven que era. Alguien de su edad no debería luchar contra el crimen o salvar al mundo, tendría que pensar en hacer un posgrado, conseguir una novia, viajar con el dinero de su padre millonario y, por dios, Jason…Él ni siquiera tenía edad legal para beber, pero había conseguido ser un señor del crimen.

Tuvo un impulso de gritar, ir a la liga y exigir que revocaran el manto a todos los héroes menores de treinta años, pero era ridículo, muchos de ellos ni siquiera habían conocido una vida aparte de esa.

⸺⸺Dick ⸺⸺, por fin se atrevió a hablar.

El joven de piel morena pareció no oírlo, así que continuó hablándole a su hermano, acariciando su cabello y llorando. Fue una imagen difícil de digerir, aquí no eran Batman, Nightwing y Red Hood, fueron forzados a enfrentarse a esa realidad como civiles, sin mascaras que los protegieran con alguna excusa tonta como: «Murió salvando al mundo» o «Lucho hasta el final».

⸺⸺Dick ⸺⸺, repitió en voz alta.

La culpa lo invadió cuando su hijo se giró para verlo. Parecía tan pequeño y roto, con sus ojos suplicando, no había palabras, pero podía escuchar claramente como le decían «Por favor, sálvalo…. Tráelo de vuelta».

Rompió los pocos metros que lo separaron de sus hijos y los abrazó, Dick no quiso separarse de Jason, pero recargó su cara en el rostro de su padre.

⸺⸺Lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, no pude salvarlo, lo siento.

Comenzó a repetir como un mantra, y sin darse cuenta, sus lágrimas ya corrían también. Bruce negó, sin creer en fuera culpa de Dick, no era culpa de nadie aún cuando una voz cruel en su cabeza gritó «¿Por qué no estuviste allí, Batman? ¿Por qué volviste a abandonarlo?»

⸺⸺Shhh, tranquilo, no fue tu culpa ⸺⸺, intentar consolarlo sería inútil, pero fue necesario.

Durante mucho tiempo los dos habían ido cargando demasiadas culpas, desde lo que pasó con Jason la primera vez, hasta la muerte de sus padres, pero no iba a permitir que el peso de eso terminara por aplastar a su hijo, ya no más, no importa si se veía obligado a repetirlo cada día por el resto de su vida.

Un hombre entró por la puerta. Pasó más de una hora desde que Jason fue declarado muerto hasta que alguien entró a la habitación, no era poco común darles espacio a los familiares con el difunto, pero debían comenzar los preparativos. Además, los doctores comprendían que no fue fácil para el joven Dick ver morir a su hermano.

⸺⸺Buenas tardes, mi nombre es Dimitri Bennett, soy el doctor que atendió al joven Harper⸺⸺, saludó el medico por mera cortesía. ⸺⸺Lamento mucho su perdida, pero debemos realizarle una autopsia a su hijo y es necesario desocupar esta sala.

Bruce se tensó, con una ira infundada creciendo por su estómago, pero la parte lógica de su cerebro ganó. El doctor no estaba haciendo otra cosa más que cumplir con su trabajo, así que con una expresión en blanco se levantó y ayudó (forzándolo) a Dick a ponerse de pie.

Por su lado Dick soltó un gruñido cuando fue separado del cadáver de su hermano, parecía un perro custodiando un tesoro valioso, pero su padre le obligó a caminar a su lado.

⸺⸺¿Cómo fue?

⸺⸺La bala atravesó su estómago y salió por su espalda. No pudo resistir el sangrado y sus pulmones colapsaron por el líquido, siento mucho lo que ocurrió, señor Wayne.

Al escuchar su apellido se tensó, pero supo que era una cara conocida en Gotham, después de todo seguía siendo uno de los hombres más rico de la ciudad. Aún así miró al doctor con una expresión dura.

⸺⸺Espero respeten mi luto, no quiero que esta información salga a la prensa ⸺⸺, advirtió.

El doctor sólo asintió cuando ambos hombres salieron. En el pasillo miró a Dick, su ropa y rostro estaban manchados en sangre, además de parecer agotado, en un mero impulso lo abrazó con fuerza, permitiéndole sollozar desahogadamente.

⸺⸺Yo me encargaré de todo a partir de aquí, ve a casa a descansar Dick ⸺⸺, murmuró. ⸺⸺Lo hiciste bien.

Las palabras no son consuelo, lo comprendía, cuando pasas por una perdida grande no hay nada que los demás digan que te pueda hacer sentir mejor. Comprendió la cordialidad o la obligación de decirlo, pero no, ninguno de ellos (más que su familia) sabría nunca el dolor de abrazar el cadáver de tu hijo, tratando de comprender porque la vida es tan injusta para quitártelo dos veces.

Caminaron hasta la recepción, tendría que pedirle indicaciones a la mujer que lo atendió cuando llegó. Había papeleo que hacer, su corazón no pudo procesar la idea de hacerle pasar todo eso a Dick, había fracasado incontables veces como padre, pero estaba cansado de eso. Arreglaría todo, traería a Jason de vuelta como trajo a Damián, esta vez las cosas estarían bien y nadie se lo llevaría.

Al llegar al pasillo vieron tres caras familiares; Tim, Cassie y Barbara estaban ahí, hablando con la mujer de la recepción. Bruce se acercó llamando la atención de los tres jóvenes.

⸺⸺Bruce, ¿qué pasó?