SEVERUS SNAPE (6 AÑOS DESPUES)

Han pasado seis años desde que la madre de la mujer que amo me pidiera que le diera a su hija la oportunidad de crecer y de pasar por las experiencias propias de las chicas de su edad, seis años desde que le rompí el corazón a Hermione y de paso también el mío.

¿Me arrepiento? Realmente no, no porque sé que mi amiga tenía razón, no porque pese a que la extraño terriblemente, en el fondo sé que mi decisión ha sido la mejor que he podido tomar pensando en el bienestar de mi niña.

Mis amigos trataron de hacerme salir con alguna mujer, algunas compañeras suyas de trabajo, otras, amigas nuestras de toda la vida, incluso llegaron a apuntarme a una web de citas, pero yo nunca estuve interesado en conocer a nadie.

Un día, los padres de Hermione me invitaron a cenar a su casa, una invitación de tantas, y cuál fue mi sorpresa, que me habían organizado una cita a ciegas con una mujer realmente hermosa y muy inteligente, y a pesar de que en un principio me cabreé muchísimo por la intromisión en mi vida privada, al final me lo pase en grande con Lidia, que así se llamaba ella.

Lidia era una mujer pelirroja de ojos verdes, muy parecida a Lily Evans, mi amor de la juventud, y enseguida me gusto y congeniamos, con lo que el fin de semana siguiente quedamos para cenar, esta vez los dos solos.

He de reconocer que durante la cena en el restaurante me lo pase muy bien con Lidia, y que esa cena nos llevó a muchas más, aunque nunca paso nada entre nosotros más allá de un beso de despedida en la mejilla, hasta que una noche sucedió, Lidia se lanzó y fue ella quien me beso, sin embargo, lejos de sentir algo durante ese beso, lo cierto es que me encontré pensando en que no era a ella a quien quería besar, que no eran esos labios los que me volvían loco, por suerte a Lidia le paso lo mismo y ambos nos dimos cuenta de que no habíamos sentido nada con ese beso, así que decidimos que íbamos a ser buenos amigos y nada más, y así fue, esa noche entré en su apartamento a ver una película, y al terminar esta, me despedí de ella con un suave beso en los labios, quedando para vernos por la semana y tomar un café. Aquel fue el último beso que nos dimos, pero no la última vez que nos vimos.

Con el tiempo Lidia me confeso que aunque yo le parecía un hombre muy atractivo, lo cierto era que, en realidad, a ella lo que siempre le habían gustado eran las mujeres, pero que salía con hombres porque no sabía cómo decirles la verdad a sus padres, algo lógico, por otro lado, teniendo en cuenta de que ella es una bruja de sangre limpia y que en el mundo mágico, sobre todo entre las familias de brujos puros, había demasiados prejuicios, y no solo en cuanto a la pureza de la sangre.

Llevaba 7 meses quedando con Lidia, cuando recibí una lechuza de Hermione. La verdad me sorprendió mucho teniendo en cuenta que en 6 años, apenas me había contestado a 3 cartas, en la última de las cuales, me escribió pidiéndome que no la volviese a escribir más, pues no entendía a que venía tanta carta cuando le había dejado en claro que no quería seguir con ella, así que me pidió que la dejase seguir con su vida y que yo siguiese con la mía. La entendí y no volví a escribirle más, así que sí, esta carta me sorprendió mucho y más cuando al leerla vi que me pedía que nos viésemos este fin de semana en casa de sus padres, que quería hablar conmigo.

HERMIONE GRANGER – 19 AÑOS

Han pasado 6 años desde que Severus me rompió el corazón, 5 desde que le pedí que no me escribiese más.

Estoy de regreso en mi casa, bueno, la casa de mis padres, pues yo, pese a regresar a Londres, no he vuelto para quedarme, así que no voy volver a vivir con ellos. He decidido seguir mis estudios en Galicia, España, y además me encanta el país, así que por las mañanas trabajaré y por las tardes haré un ciclo superior de Educación Infantil. Mi idea es terminar el ciclo y regresar al Londres mágico para crear una escuela infantil para niños de 3 a 10 años y que así puedan empezar a controlar su magia antes de empezar en Hogwarts.

Llevo 5 días en Londres y le he escrito a Severus, sé que ha pasado mucho tiempo desde la última vez que supimos el uno del otro, pero es que necesitaba distanciarme un poco de él si quería poder seguir adelante con mi vida sabiendo que no podía tenerlo cerca.

Me ha contestado y me ha dicho que el sábado estaría en casa de mis padres. Sé que se ha estado viendo con una amiga de mis papás y si él me dice que se ha enamorado, me apartaré. Para ser sincera, saber de su relación con la amiga de mis padres, es lo que me ha llevado a querer estudiar lejos, aunque no es el único motivo, pues quiero aprender a hablar español y gallego y conocer un poco más las costumbres del país.

Estuve allí una semana, pues unos amigos y yo aprovechamos todos los años nuestras vacaciones durante el curso escolar para poder viajar a otros países y España me encantó.

Por fin ha llegado el sábado y lo volveré a ver, no sé cómo me sentiré si la veo aparecer con ella.

SEVERUS SNAPE – SÁBADO POR LA TARDE

EL REENCUENTRO

Por fin ha llegado el sábado, estoy nervioso por volver a verla, Lidia se ha ofrecido a venir conmigo, le he dicho que prefiero enfrentarme a lo que sea yo solo, pero la realidad es que no quiero que Hermione me vea con otra mujer, quiero que sepa que sigo siendo solo suyo.

Falta media hora para que sea la hora de presentarme en su casa, pero no puedo evitar llegar antes, así que, una vez frente a la puerta de la casa de sus padres, respiro hondo y llamo a la puerta.

Pasa un rato, nadie me abre, y entonces empiezo a escuchar voces, casi parece como si hubiese una fiesta allá a dentro.

Vuelvo a llamar, y esta vez sí, alguien pregunta quién es, y me abre un hombre al que no he visto nunca. Este hombre me informa de que mis amigos están en la salita y que él ya se iba. Entre en la casa y me dirigí a la sala. Mis amigos están solos y tienen música puesta, de ahí que pareciese haber una fiesta. Ellos se encuentran bailando agarrados y solo se detienen al verme apoyado contra el marco de la puerta, con una sonrisa petulante en la cara. Ellos me devuelven la sonrisa y me dicen que Hermione está en el jardín. Ella me agarra del brazo y los tres salimos.

Una vez en el jardín, me sorprendió ver que todo estaba preparado como si fuese a celebrarse una boda allí.

Hermione está con un chico pelirrojo, están agarrados del brazo y hablan de lo bien que se van a ver las flores en los bancos el día de la boda.

Hermione tardó un rato en darse cuenta de que yo estaba allí, y cuando lo hizo se acercó sonriente. Ella parece querer acercarse para abrazarme y cuando está cerca de conseguirlo, me alejo varios pasos de ella. Por un momento Herms parece desconcertada.

Empiezo a andar hacia la salida, estoy cabreado y triste y no puedo ni mirarla. La decepción debió ser clara en mi mirada, pues ella, después de unos minutos de ver cómo me alejo, empieza a correr detrás de mí y me llama a los gritos.

Ya he salido de la casa y estoy a punto de desaparecerme, cuando ella me alcanza y me sujeta por el brazo.

Qué sucede Sev?, por qué te vas así?

Para esto me has invitado Hermione, para embarrarme en la cara que te vas a casar con otro? MALDITA SEA HERMS!

Cuando le grito, ella me suelta, y yo aprovecho para irme de allí, no quiero que me vea al borde de las lágrimas. Ahora sé que hice bien en dejarla marchar.

Cómo pude pensar alguna vez que sus sentimientos hacia mí eran verdaderos!?

HERMIONE Y SNAPE, EL FIN DE UNA HISTORIA DE AMOR

Aún no sé porque Severus se ha marchado de esa forma, no me ha dejado tiempo a presentarle a Ron, ni a explicarle la situación. Me hago una idea de lo que puede haber pensado y porque, pero si me conocieses un poco sabría que yo no…, bueno, quizás ese sea el problema, que ya no sabe quién soy.

Llevo un buen rato mirando para el espacio vacío que Severus dejo, cuando de repente escucho la voz de mi padre a mi espalda

*Parece que está dolido Hermione. Ve detrás de él. ¿A qué estas esperando?

* No sé qué hacer papá

* Tu lo amas y él a ti. Lo sé desde hace mucho tiempo, pero creo que Severus ya no está muy seguro de ello. Hazme caso hija y ve a buscarlo.

No hace falta que me lo diga dos veces, me doy la vuelta, le sonrió a mi papá y sin decir ni una palabra me desaparezco para aparecer en el cementerio. Le conozco y sé que cuando algo le preocupa, él va allí, a la tumba de su madre. Cuando llego Sev está arrodillado frente a la tumba de su mamá. Enseguida nota mi presencia.

Vete Hermione, no quiero verte.

Tenemos que hablar Severus, las cosas no son como tú crees.

Él se levantó hecho una furia, pero pese a ello pude darme cuenta de la tristeza en su mirada.

ACASO NO ESTABAS ULTIMANDO LOS DETALLES DE TU BODA EN CASA DE TUS PADRES? Vete o terminare por decirte algo de lo que me arrepentiré.

Pues si sabes que vas a arrepentirte de lo que puedas decir, simplemente no lo digas Severus, y escúchame.

Adelante, di lo que tengas que decir y largo.

Es verdad que va a haber una boda en casa de mis padres, Severus.

Hizo el ademán de desaparecerse sin siquiera terminar de escucharme, pero logre agarrarlo a tiempo del brazo y girarlo para que me mirase. Él se quedó allí, en silencio, pero sin mirarme y note una lágrima que se deslizaba por su mejilla. Acerqué mi mano a su cara y le acaricie queriendo desaparecer sus lágrimas y el me dejo hacerlo, inclinando su cara hacia mi mano, un segundo después me estaba alejando de su lado, pero no intento irse de nuevo, simplemente se quedó allí, sin decir ni hacer nada, y supe que me dejaría explicarme.

Severus, el chico con el que me viste agarrada solo es mi mejor amigo, no pasa nada entre él y yo. De hecho, tú no te acuerdas de él porque se mudó con sus padres siendo muy pequeño. Estos años que estuve fuera, conviví con él y sus padres durante mi primer año, pues siguieron en contacto con mis padres, y fue entonces cuando Ron y yo nos hicimos muy buenos amigos.

Qué tiene que ver toda esta historia con tu boda.

Y dale Severus, que no es mi boda coño, es la boda de Ron, y si te cuento como fue que nos hicimos tan buenos amigos, es porque mis padres se ofrecieron a celebrar su boda en el jardín de nuestra casa. Como te dije, sus padres y los míos siguieron en contacto. Por lo que sé, su padre y tú no os llevabais especialmente bien.

Sev, él es Ron Weasley, el hijo de Arthur y Molly Weasley.

Todo eso me da igual Hermione, solo quiero oírte decirme otra vez que no te vas a casar con él.

No me voy a casar con él. Además, Sev, Ronald es gay y se va a casar con Draco Mal…

Severus no me dejo terminar de contarle, se acercó a mí, me abrazo y me levanto por el aire dando vueltas sobre sí mismo, conmigo pegada a su cuerpo.

Te amo Hermione. Cuando pensé que te había perdido fue como si hubiese recibido el beso de un dementor en la cárcel de Azkabán. No te voy volver a dejar marchar Hermione.

Eso espero Severus.

Entonces nos desapareció a los dos y nos aparecimos en la habitación de su casa, allí hicimos el amor y él pudo darse cuenta de que no había estado con ningún hombre. Severus fue gentil y tierno y yo me sentí en un sueño cuando por fin me vi de nuevo entre sus brazos.

EPÍLOGO

La boda entre Ron y Draco fue preciosa, los dos se veían guapísimos y muy felices. Severus iba muy guapo de traje negro y camisa verde, no le deje que llevase corbata.

Severus dejo su trabajo para poder venirse conmigo a España y que así yo terminase mis estudios allí. Mientras que yo trabajaba, él escribía un libro sobre pociones, su especialidad, y en los ratos de ocio nos dedicábamos el uno al otro.

5 años después regresamos al Londres mágico, Severus había vendido más de 3 millones de copias de su libro sobre pociones, e iba por el mismo camino con su segundo libro, esta vez sobre Artes oscuras.

Ya en Londres, yo presenté un proyecto para una escuela infantil para niños y niñas de entre 3 y 10 años. Me lo aceptaron sin restricciones y 2 años después ya tenía la escuela en funcionamiento. No está bien que yo lo diga, pero está siendo un éxito,

Severus y yo no tenemos hijos, ninguno de los dos tiene especial interés es ser padre, aunque tenemos muy claro que si tienen que venir, los tendremos y los querremos con todo el corazón, pero tampoco vamos ir a buscarlos. Los únicos que no están muy de acuerdo son mis padres, porque ellos quieren ser abuelos, pero de todos modos, han respetado nuestra decisión.

Quienes sí son padres, son Draco y Ron, quienes han adoptado a una niña a la que sus padres han dejado abandonada en un contenedor, Sheila se llama, una preciosidad rubia de ojos verdes que es el ojito derecho de Severus. Nosotros somos sus padrinos.

FIN

P.D. Perdón por la tardanza, no he estado con ánimo de escribir y además me costó bastante encontrar un final que me gustase lo suficiente, y aunque siento que podría estar algo mejor, lo cierto es que la historia ya no da para más. Gracias a quienes me habéis seguido durante estos años. Probablemente en un futuro publique otra historia, pero no sé cuándo será, ni si llegaré a hacerlo, lo que sí sé, es que de publicar otra, ésta ya estará terminada y entonces, y solo entonces, la publicaré.

P.D.2: Quiero dedicar este capítulo a Monse Black y a Mia Montes, sin vosotras seguramente esta historia estaría inconclusa. Gracias por vuestros reviews.