Bienvenidos mis queridos lectores a una nueva aventura que varios me pidieron que llevara a cabo!
Sí! Acepté hacer mi propio fic "Reacción" sobre historia, más específicamente sobre los one-shots que tanto les atrajeron.
Bien, antes que nada, me gustaría aclararles que esto se publicará cada vez que yo tenga tiempo. Si bien es cierto que la mitad del trabajo ya está hecho por el simple hecho de trabajar con mis propias creaciones, ahora estoy inmerso en un nuevo punto de vista donde únicamente interactuarán las mujeres del universo Marvel.
Como ya se estarán imaginando, habrán momentos incómodos, risas, discusiones, peleas, quejas, revelaciones…y muchas cosas más que desconocían tanto de nuestro subestimado héroe favorito, como de las propias heroínas y villanas implicadas con la trama.
Espero más que nada cumplir con las expectativas de ustedes, pues no solo esto debe satisfacer mis gustos sino que también los de ustedes, siendo que esto va dirigido a una infinidad de gente que a pesar de desconocer sus rostros, me alegran con el apoyo me brindan.
Sin más interrupciones, solo me resta decir que no soy dueño de ningún personaje, todo le pertenece a sus respectivos dueños.
00 - PRÓLOGO
Observando cuidadosamente las fachadas de los edificios lindantes a la acera por donde caminaban, Jessica Drew y Julia Carpenter buscaban meticulosamente el lugar donde habían sido citadas con carácter urgente por cierta abogada de tez jade que lideraba un selecto grupo de heroínas. Chasqueando la lengua en clara señal de molestia, la británica fémina reacomodó un rebelde mechón azabache y se detuvo abruptamente, ocasionando que su acompañante emulara la acción con un semblante interrogante.
-Qué ocurre? – interpeló la actual Madame Web, quien extrajo las manos de los bolsillos de la gabardina que portaba con el fin de cruzarlo por debajo de sus pechos.
-Algo me dice que ya nos pasamos- frunciendo el entrecejo, la araña inglesa comenzó a mirar a los complejos habitacionales que habían dejado atrás, ignorando completamente el estupefacto rostro de Julia.
-Es una broma, no? Qué acaso tú no eres parte de la A-Force? – indignándose ante la creencia de haber perdido valioso tiempo en caso de haber ocurrido algo importante, la antigua Arachne le recriminó.
-Yo ERA parte de la A-Force, Julia…además, qué no puedes usar tus poderes raros para hallar a las demás? – girándose rápidamente para hacerle frente, la pelinegro enfatizó primordialmente en el pequeño detalle que representaba el verbo de la oración, para luego insinuarle a ella un poco de ayuda.
-Sabes que eso no funciona así- incluso con sus gafas oscuras puestas, era notable la mirada reprobatoria que la Carpenter empleó.
-No lo hacen? O no quieres que funcione así? – replicó casi de inmediato su predecesora.
-…No quiero- a regañadientes admitió la mujer de cabello rojizo claro casi rubio.
Antes de que la Drew pudiese pavonearse con su pequeña victoria, el zumbido de una nave les hizo alzar la vista, topándose con una reconocida nave perteneciente a los Fantastic Four, la cual aterrizaba sobre la terraza de un edificio que estaba a quince metros de distancia de la posición que las mujeres con temática arácnida tenían.
Con conocimiento actualizado de dónde se ubicaba el destino al que fueron citadas, la dupla de heroínas no dudo un segundo más en ir hasta allí, haciendo caso omiso de los curiosos ojos que veían de determinada forma, como si intentaran descubrir quienes eran puesto que iban de civiles pero las delicadas facciones eran bastante recordables.
De todos los extraños solo un sereno hombre, sentado en las escalinatas del siguiente establecimiento al que ellas iban a ingresar, les sonrió con amabilidad previo a sacudir la mano derecha, hecho que las obligó a emular el saludo por reflejo para después desaparecer en el interior del inmueble. En el caso de haberse demorado unos segundos más, Spiderwoman y Madame Web podrían haber atestiguado cómo dicho sujeto ocultaba su rostro con una capucha, dejando ver únicamente unos enceguecedores orbes en donde sus ojos estaban con anterioridad, desapareciendo momentos luego.
La sala de reuniones que poseía la poco estilizada base del grupo heroico, principalmente debido al hecho de poder mimetizarse mejor con el vecindario, estaba repleta de poderosas mujeres que entablaban amigables pláticas a pesar de lucir un tanto confundidas. Representantes de diversos conjuntos se hallaban allí, desde una espía rusa que era parte de los Avengers, hasta una monarca de Attilan, todas compartiendo el mismo espacio extenso que era la sala de aquel apartamento.
-Jessica! – una blonda fémina, de vestimenta roja y azul con una estrella dorada en el pecho, exclamó al ver a su amiga.
-Hola, Carol! Qué ocurre aquí? – separándose de Julia, quien fue a ver con curiosidad cómo Anya Corazon ingresaba a través de una ventana junto una conocida ladrona de joyas, Spiderwoman saludó para después inquirir sobre el motivo de la reunión.
-No tengo idea, Medusa me citó aquí- encogiéndose de hombros, Captain Marvel señaló distraídamente con el pulgar derecha hacia atrás donde la nombrada estaba sentada junto a una rubia fantástica.
-De qué hablas? Yo recibí un mensaje de Frost que parecía urgente- demostrando su extrañeza ante lo dicho, la reina de los Inhumanos refutó, poniéndose de pie para unirse al diálogo.
-Curiosa información la tuya, Amaquelin…pues no recuerdo haber enviado nada- una tranquila voz agraciada hizo eco en la sala, proviniendo de una elegante Reina Blanca que ingresaba al establecimiento junto a varias mutantes más.
-Y por si lo preguntan, nosotras recibimos unas notificación de Mockingbird- dejándose caer sobre un mullido sofá, Hope Summers les hizo saber, teniendo que hacerse a un lado cuando Laura Kinney optó por sentarse junto a ella.
-Soy yo o esto se está poniendo un poco raro? – en un audible susurro, Janet le pregunto a Wanda Maximoff, la cual esta última trataba de mantener su considerable distancia con respecto a Rogue.
Aquello dicho por la miembro fundadora de los Avengers creó incertidumbre en la improvisada reunión del cual todos desconocían la fuente de origen. Rápidamente, las miradas y pláticas amistosas se convirtieron en flagrantes, e inclusive, fulminantes vistazos, generando pánico interno y recelo externo, sacando a la luz viejas sospechas.
Situación que empeoró potencialmente cuando una brecha a centímetros de Psylocke dejó ver la femenina figura de Loki, quien al notar el amenazante ambiente tan solo atinó a izar las manos en clara señal de buenaventura, lo cual hizo poco por amenizar la desconfianza hacia ella.
-Qué estás haciendo aquí? – la portadora de una entidad cósmica levitó hasta quedar frente a la asgardiana, encendiendo sus verdes orbes en dos pozos repletos de llamas mientras su larga cabellera rojiza flameaba pausadamente.
-Recibí una invitación de Emma…- la diosa embustera confesó, no muy deseosa de morir y tener que reencarnar otra vez.
Todas las presentes giraron bruscamente sus cabezas en dirección a donde la antigua miembro del Hellfire Club estaba de pie con un semblante apático, como si el comentario de la Jotun no me hubiese causado gracia en ningún nivel aceptable. No obstante, dicha falta de reacción fue la respuesta necesaria para que el resto comprendiera que aquello no era cierto, confundiendo principalmente a la diosa.
-Espera, vine aquí engañada? – bajando los brazos con el fin de colocarlos en posición de jarra, la fémina de vestimenta verde con vestigios dorados trató de averiguar.
-Karma…- la hija de Logan musitó con una leve mueca burlona.
-Auch! Eso debió dolerte, no? – Black Cat fue quien intervino esta vez.
-Maldición, deberíamos haber grabado este momento- dándole un suave codazo a su colega espía rusa, Bobbi Morse consiguió hacerle estar de acuerdo.
La furia no se hizo de esperar en Loki, quien proyecto en sus manos un miasma verde que representaba la magia que ejercía a punto de estallar. Sin embargo, su estado alterado se calmó cuando un golpe en la puerta del apartamento repercutió en toda la sala, silenciando a las féminas de forma sincronizada. Con carácter imperativo, cada una de ellas, ya sean poseedoras de habilidades super humanas o simplemente mujeres con gran entrenamiento, alzaron sus manos de manera amenazante al final del pasillo donde una abertura se creaba de forma lenta y dejaba ver únicamente un reflejo plateado.
La imagen de una esbelta dama que vestía completamente en tonos argentados dejó tiesa a la gran mayoría de las presentes. Esto sucedió debido a que la conocían por haber compartido misiones o simplemente haberla visto en noticias de ámbito internacional, siendo que esta era la monarca de un país en territorio europeo.
Una monarca que ni siquiera debería de estar allí de pie frente a ellas.
-…No me esperaba un recibimiento tal- alzando una ceja y observando con un aura de superioridad a las demás, habló sin inmutarse demasiado la mujer.
Black Widow bajó su arma, al igual que Spiderwoman dejó de circular bio-electricidad a través de sus brazos, ambas compartiendo un sentimiento de incomodidad al notar que la reina de pelo plateado era real y no un producto de sus imaginaciones.
-Silver Sable, cómo es que…? – consiguió a pronunciar Felicia Hardy antes de caer en un abrupto silencio.
-Estoy viva? A eso te refieres? – intentando no sonar sardónica, la dirigente de Symkaria cerró la puerta del apartamento para luego aproximarse al numeroso grupo.
Realizando caso omiso a la presencia de Anya Corazon, quien con un dedo tocó de manera temerosa la mejilla izquierda de la mercenaria, esta última vio cómo aquellas Avengers asentía tácitamente.
-Nunca morí, solo quedé malherida y con bastantes quemaduras no tan graves- dedicándole un vistazo de soslayo a Spidergirl para que le diera su espacio personal, la mandataria alegó.
-Pues no veo ninguna marca en ti, para ser honesta- la licenciada Walters hizo mención, analizando cada parte de piel expuesta que la última invitada tenía.
-Soy un avatar, la verdadera yo está en Symkaria bajo cuidado hasta recuperarme por completo- comprendiendo lo que She-Hulk quería decir, la Sablinova contestó.
Invisible Woman, por su lado, solo atinó a llevar sus manos a la boca para ahogar un desconsolador grito, pensando en aquel arácnido héroe que siempre la visitaba con el propósito de compartir relatos de sus vidas diarias.
-Spiderman lo sabe? – al igual que las telépatas presentes, Julia Carpenter percibió los pensamientos de la fundadora de los Fantastic Four, sintiéndose en consecuencia obligada a cuestionar en voz alta.
-Por qué debería? – mordiéndose la lengua en un inicio por un dolor que sintió en su interior, el avatar de la mercenaria europea inquirió al mismo tiempo que trataba de negar mentalmente una súbita suposición que obtuvo.
-Hmmm…no lo sé. Quizás porque malgastó recursos de SHIELD tratando de buscarte desesperadamente por días bajo el agua con varios agentes y colegas?! – incapaz de contenerse, Captain Marvel exclamó, recordando aquellos días.
Abriendo grande sus ojos, Silver Sable demostró la falta de información que tenía respecto a los sucesos posteriores a su apócrifo deceso, como también la carencia de importancia que le dio a aquel hombre que luchó junto a ella en varias ocasiones, al punto de generar un interés en común.
Unas retráctiles garras chocaban entre sí, sirviéndole a Black Cat como un método de liberar el estrés que acumulaba por lo escuchado e involucraba a su antiguo amor. Algunas de las demás mujeres demostraron también enojo ante las acciones de la monarca, aunque terminaron siendo mucho más disimuladas que la ladrona de joyas.
-Bien, creo que nos estamos olvidando de algo mucho más importante aquí- cerrando los ojos por un segundo para inhalar una gran bocanada de aire que luego expulsó para aclarar la mente, Scarlet Witch vocalizó, despabilando a las demás.
-La ases…- dirigiéndole una mirada repleta de desprecio, la mutante con habilidades de absorber poderes ajenos trató de hablar, solo para ser interrumpida.
-Anna Marie! – el tono repleto de advertencia por parte Betsy Braddock se escuchó con claridad, enmudeciendo a la nombrada.
-Tch! Como sea, Maximoff tiene razón- chasqueando la lengua y cruzándose de brazos, la belleza sureña tomó asiento lo más lejos posible de la romaní y de cierta piloto de la Fuerza Aérea.
Captando la incomodidad del ambiente, y recuperándose de la noticia sobre el fingimiento de la soberana europea, Susan Storm eligió tomar la palabra, demostrando así el poder mantener la calma en momentos difíciles.
-Podrías decirnos quién te envió un mensaje para que vinieras aquí hoy? – la madre de Franklin y Valeria formuló su duda a la mujer de cabellos argentados.
-Aquella gata ladrona envió una misiva a la embajada de Symkaria que hay en New York. A qué viene esa pregunta? – curiosa por el curso de la plática, Silver no halló problema alguno en ser honesta.
-Queremos saber ya que no eres la única que fue invitada por alguien que no envió dicha citación. Por ejemplo, a mí me llamó la niña araña- sintiéndose cada vez más molesta por cómo la situación en la que se vio envuelta empeoraba, la peliblanca comentó antes de señalar a la joven latina.
-Eso no tiene sentido alguno…- dejando caer su fijo semblante serio, la mercenaria musitó.
-Es lo que todas decimos. Algo o alguien nos convocó aquí por una razón, y la verdad es que no me está agradando para nada- Jennifer Walters explayó, cerrando los puños con énfasis y mirando atentamente a cada espacio posible del lugar donde se alojaban actualmente.
Era un eufemismo declarar que el exabrupto masivo que provocó aquella sentencia. La tensión aumentaba con cada segundo que transcurría, donde todas optaron por estar de pie y entablar una silenciosa plática en la cual decidieron recorrer todo el establecimiento en busca de algo que pueda serles dañino. Las afiliaciones rápidamente fueron olvidadas, creando pequeños grupos que incluso nunca antes habían colaborado con anterioridad, todo por el propósito de tener a alguien en quien confiarle la espalda en caso de tener que enfrentarse contra o que sea.
Las cuatro mujeres con habilidades psíquicas decidieron quedarse en la sala principal, empleando sus poderes para realizar una pesquisa, esperanzadas de toparse con un minúsculo pensamiento, pero fallando estrepitosamente al verse negadas de dicho objetivo, consiguiendo tan solo un curioso gorjeo infantil que les produjo una instantánea confusión.
Cacofonía que fue percibida por todas las demás, indiferente de la posición que ocupasen, haciéndolas observarse con fases levemente trastornadas antes de buscar fugazmente a la prima de Bruce Banner ya que de ella era el lugar donde fueron citadas. La abogada de tez verde estaba en un estado igual o peor que las demás, desconcertada en su totalidad por creer que alguien había sido capaz de no solo ingresar a la improvisada base de la A-Force, sino que también habían dejado a un niño.
-Oigan, creo que deberían ver esto…- Anya Corazon, asomándose a través de una rendija que produjo al abrir una puerta del pasillo que guiaba a las habitaciones personales, captó la atención de las demás invitadas.
La repentina interrupción de la joven arácnida generó la sincronizada reacción de que todas las mujeres, sean heroínas o villanas, se aproximaran a la recámara y abrieran con brusquedad la puerta. Sobre una enorme cama de dos plazas, un diminuto infante vestido con un gracioso pijama temático de Spiderman jugaba a tratar de atrapar las manos de una feliz Hope Summers, siendo que al lado de esta habían una carta y una vieja caja con cintas de video.
-Ehm…Jen, es este un hijo secreto tuyo? – no sabiendo muy bien cómo reaccionar ante lo que veía, Carol Danvers inquirió a su amiga y compañera de trabajo.
-Qué? No! Por supuesto que no! – tardando en salir de su estupefacto estado, la licenciada clamó mientras agitaba en sentido negativo las manos.
-Y cómo llegó ese niño aquí entonces? No me dirás que la cigüeña lo trajo, verdad? – no pudiendo evitar el sarcasmo, Loki interpeló.
-No lo sé! En verdad no tengo idea alguna de cómo ese bebé está aquí! – nerviosa por las acusaciones que recibía junto a las fulminantes miradas, She-Hulk alegó con ímpetu.
-Por qué está vestido como Spiderman? – la hija de Wolverine ignoró los balbuceos de la abogada y se enfocó en el párvulo que disfrutaba de su tiempo de ocio en brazos de Hope.
-Quién sabe? A lo mejor es hijo de él? – realizando un ademán de manos que indicaban su falta de información, Mockingbird se acercó a la cama con el fin de leer la carta que The Wasp tomó segundos atrás.
-Mama! Mama! – los gritos del niño callaron a todas de inmediato, siendo que este se esforzaba en estirar su regordetas manitos para alcanzar la nariz de la mesías mutante que solo parecía regocijarse.
-Lo ves, Anya! Te dije que él me llamaba así! – apurándose en besar la frente del bebé, la joven pelirroja le dijo a Spidergirl.
-No es justo, por qué a ti si te llama así? – creando desconcierto en las demás, la latina se quejó antes de tomar asiento sobre el colchón.
Solo pocas mujeres de las presentes notaban ciertas reminiscencias en el infante con un hombre que conocían, llevándolas a hipotetizar locas teorías respecto a ello. Y solo dos de ellas reconocieron de inmediato al niño, dedicándose una mirada donde decidieron permanecer calladas. Fue solo cuando la epístola llegó a manos de cada una de ellas, que comprendieron la veracidad de sus suposiciones, descreyendo aun así la posibilidad de que algo por el estilo podría suceder.
-Qué es lo que dice? – la mutante proveniente de un futuro distópico trató de averiguar, ya que era la única que no leyó la carta por el hecho de tener toda su atención enfocada en el carismático niño de corto cabello castaño y ojos claros.
-Según parece, ese bebé se llama Benjamin Parker y es hijo de Spiderman…además de un valiente Web Warrior…lo que sea que eso signifique- sosteniendo entre sus manos el papel escrito, la mutante hija de Mystique notificó.
-Eso no es lo que me contaste aquella vez, Jessica? – por lo bajo, Carol preguntó a la británica de pelo negro.
-Sí, pero él es solo un bebé y fue uno de los objetivos que los malos querían poseer- en un tono de voz similar, la mujer araña respondió mientras veía contrariada al infante ya que no se sentía muy apta para siquiera jugar con él.
-Dice algo más la carta? – deteniéndose en su tarea de provocarle cosquillas a Benjy en su barriga, la hija de Cable averiguó al mismo tiempo que dejaba a la Storm ver con más detalle al hijo del vigilante que rondaba Queens.
-Las cintas al parecer contienen historias sobre nosotras con Spiderman…okay, eso es raro en cualquier sentido. Cómo es eso posible para empezar? – continuando su resumen, Rogue alzó la vista para saber si alguien era capaz de esclarecer su duda.
-Obviamente estamos hablando de distintas realidades- Madame Web se tomó el tiempo de satisfacer la curiosidad de la mutante, acercándose con cuidado al infante que no tardó en divisarla y estirar los bracitos en su dirección.
-Mama! – llamó el joven Parker, enojando brevemente a la Summers para gran diversión de las demás que habían leído la carta.
-Antes de que digas algo, él cree que cualquier pelirroja es su madre…sin embargo llamará de la misma manera a otra mujer que le regale algo o juegue tiempo suficiente- evitando oír alguna queja de la mesías, Jean Grey hizo una demostración al acercarse a la criatura.
-Mama! Mama! Mama? – agitó con ahínco las manitos el bebé tras ver el largo cabello de Phoenix, cayendo luego en un semblante de confusión al ver que Medusa y Black Widow se paraban junto a la antigua Marvel Girl con intención de sonreírle suavemente.
Como si fuese algo instintivo, el rasgo maternal de cada una de ellas salió a flote, indiferente de quienes sean o los pasados que escondían con recelo. La vivacidad del párvulo les hizo olvidar la tensión que hubo minutos atrás, sintiéndose más relajadas al escuchar las risas y balbuceos que emitía sin parar el Parker. Sin proponérselo en verdad, una inesperada competencia surgió entre las bellas damas, quienes hacían gala de sus poderes o habilidades naturales para captar la mayor atención posible el diminuto varón de cabellos castaños que al parecer había heredado de su padre.
Logro que consiguieron llevar a cabo con grandes resultados ya que Benjy nombraba a cada una de ellas, afectuosamente, como su nueva figura materna.
-Entonces…qué haremos ahora? Llamamos a su padre? – mientras sostenía con su largo cabello sintiente, la Amaquelin le cuestionó a sus pares.
-Creen que sea buena idea? Digo, puede que esté ocupado…- Janet van Dyne aportó su comentario.
-Es el padre, Jan- incluso si ella internamente apoyaba lo mencionado por The Waps, Susan terminó diciendo algo veraz.
-Le confiarían el bebé a Spiderman? – inquirió la Reina Blanca, no muy segura de la idea.
-Déjame decirte que él es bastante protector en cuanto respecta a infantes. Si él llegara a enterarse que Benjy está aquí, ni dudes que dejará de pelear con el mismísimo Galactus para cuidarlo- un tanto molesta con el tono del comentario previo, Black Cat defendió a su antiguo amor.
-Wow…sí que es un buen padre- sorprendida por lo que oyó, la hermana del dios del trueno proclamó.
-Sería un buen padre- corrigió Julia Carpenter.
-Perdón? – frunciendo el entrecejo y reacomodándose el cabello negro luego de quitarse su enorme corona tras ver cómo el brillo atraía la atención del bebé, Loki interrogó.
-Este bebé es de otra dimensión. Nuestro Spiderman sigue soltero y no es padre aún- comprendiendo a lo que la antigua Arachne se refería, Psylocke respondió luego de sondear la mente del infante y ver recuerdos borrosos que denotaban la clara diferencia entre mundos.
Más de una, de las que desconocían ese detalle, alzó una ceja primero para después mirar de nuevo al joven niño que tapaba su boca con las dos manitos como si comprendiese que hubo una gran revelación, pudiendo sacar en consecuencia una que otra risa de las mujeres ante la ironía de la situación.
-Al parecer deberemos descartar la idea de llamar a Spiderman. Lo último que queremos es que se encariñe demasiado con Benjy y termine triste cuando deba partir de regreso a su hogar…si es que lo hace- analizando el mejor curso de decisión a tomar, la sucesora al manto legado por Cassandra Webb se expresó, susurrando para sí misma la última parte.
-Vale, tenemos un problema entonces- la hija de Magneto parló, poniéndose de pie nuevamente y sacudiéndose las ropas por mero reflejo.
-Todavía está lo de las cintas…- recordando los viejos cassettes que vinieron con el bebé y la carta, alegó Laura Kinney.
-Hay dos problemas ahora- emulando el accionar de la fémina con poderes caóticos, Silver Sable masajeó el fino puente de su nariz.
-Este apartamento no está equipado con comida para bebés en caso de que no lo sepan- incapaz de negar que el crío había conseguido abstraerla con sus ojos claros, la prima de Hulk dijo, viendo cómo el implicado era sujetado por Phoenix mientras todas se ponían de pie.
-Bien, estamos repletas de problemas…Cuál solucionamos primero? – la blonda espía de SHIELD ratificó en señal de derrota anímica, tendiendo la mano diestra en dirección a X23 para que esta le cediera una de las tantas cintas de video.
A sabiendas que se toparon con una encrucijada bastante fuera de lo común, Natasha Romanoff eligió brindar una opinión, la cual ella pensaba que era la más acorde por si deseaban esclarecer todas las dudas presentadas con la extraña citación de fuente anónima que recibieron.
-Que tal si hacemos esto…? – inició la espía rusa, captando la atención de todas, incluso un feliz Benjamin Parker que guardó silencio ya que le parecía bonito el acento de la fémina.
Una vez de regreso Jessica Drew, quien no dejó de refunfuñar en ningún momento, y Felicia Hardy, la cual se ofreció a acompañar a la previamente mencionada, con lo necesario para cuidar por el tiempo que fuese necesario al hijo de Spiderman proveniente de una dimensión distinta a la actual, todas comenzaron a tomar asiento en los diferentes amueblamientos de la sala mientras Bobbie y Jennifer terminaban de instalar una antigua casetera.
-Cuántos años tiene esta cosa?! Ni siquiera se quita el polvo que tiene encima! – la ex pareja de Hawkeye se quejó, demostrando la veracidad de sus dichos al raspar con las uñas de forma infructuosa el reproductor de videos.
-Te soy honesta? Ni tengo ni idea, solo recuerdo que se lo pedí prestado a Bruce y nunca más se lo devolví…Quizás por eso estuvo enfadado tanto tiempo conmigo hace unos años- sosteniendo los cables que iban conectados al televisor, la dama de tez jade pensó por un segundo antes de responder.
-Tal vez sea una buena idea devolvérselo cuando terminemos, no lo crees? – teniendo un inesperado pero explicable escalofrío ante la idea de un Hulk realmente furioso, Mockingbird luchó por soplar con ahínco los puertos periféricos que poseían tierra adherida con el fin de conectar los últimos cables que le restaban.
-Sí, a lo mejor eso sea lo mejor. Bien, ahora tan solo me falta conect…Benjy, no! Suelta eso! No es para morderlo, te puedes lastimar! – concordando con la blonda espía, la abogada soltó un suspiro antes de voltear para buscar el último cable que le faltaba, hallándolo en las pequeñas manos del bebé que había gateado hasta estar a su lado.
En su envidiable inocencia, el infante alzó las extremidades superiores en alto, como si tan solo se hubiese movilizado desde los brazos de Wanda con el simple propósito de auxiliarla, consiguiendo que She-Hulk dejara atrás el semblante preocupado que adoptó por uno de diversión. Mueca que complementó al rozar rápidamente la abotonada nariz del niño con el dedo índice derecho, eludiendo a continuación el intento del joven Parker por atraparla.
Siguiendo los movimientos del pequeño castaño, Black Cat se movía sigilosamente por detrás de este, tomándolo por sorpresa cuando lo alzó de forma inesperada y comenzó a mecerlo de un lado al otro, imaginándose muy en lo profundo que dicho párvulo era el producto de lo que habría pasado si en lugar de rechazar la vida de Spiderman, la aceptara con los brazos abiertos.
-Quién es un muchacho juguetón? Quién es esta arañita valiente que nos llamó? – con melosa voz maternal, Felicia Hardy le habló al Parker, tomando asiento en uno de los sofá donde Spidergirl e Invisible Woman estaban también.
-Sí que se parece bastante a Peter…- aprovechando la cercanía, Susan Storm susurró por lo bajo mientras su mirada se enfrentaba fijamente a la del infante, esbozando una gran sonrisa cuando este agitó los brazos en señal de querer ir con ella.
-Parece que quiere ir con ella, Black Cat- conteniendo un semblante jocoso, la diseñadora de modas que observaba todos a meros metros de distancia mencionó, valiéndole un dedo medio por parte de la peliblanca.
-No hagas eso delante de él! Puede llegar a aprenderlo y luego Spiderman se enojará con nosotras! – le reclamó a la ladrona de joyas una indignada Anya Corazon, quien estaba agradecida que la blonda fantástica hubiese consumido toda la volátil atención del niño al mostrarle cómo podía volver invisible sus manos a voluntad.
-Si es que algún día se entera de esto…- Madame Web, con su característico tono misterioso que incomodaba a algunas de las presentes, comunicó.
-No estaría tan sorprendida si su oportunismo fatídico consiguiera traerlo aquí por error- la espía de extensa cabellera rojiza lacia se hizo saber.
-Esto no es Queens- virando la cabeza para dirigirse a Romanoff, Emma Frost aludió.
-Por eso dije "oportunismo fatídico" – ratificando lo previamente dicho con mayor énfasis, Black Widow se reacomodó en su lugar tras ver el televisor encendiéndose.
Sacudiendo sus manos para quitarse el polvo residual de la casetera, Jennifer Walters se mostró orgullosa de su objetivo conseguido al igual que su ayudante, con la cual chocaron puños antes de apropiarse del control remoto y seleccionar la sintonía requerida. Observando con cuidado la vieja caja de cartón que alojaba en su interior numerosas cintas, una crisis existencial comenzó a consumir en su interior a la líder de la A-Force.
Situación que las demás se percataron con el simple hecho de verla.
-Qué sucede? – quiso saber Rogue.
-No sé cuál elegir…- teniendo su mano izquierda a escasos centímetros de los cassettes, Jennifer replicó.
-A sabiendas que ninguno de ellos posee algún detalle que los distinga de otro, tendremos que dejarlo a la suerte. Comencemos por este y luego veremos quien elige el siguiente, vale? - la portadora de una fuerza cósmica se compadeció de su colega heroica, agachándose para aferrarse a uno y proceder a insértalo en el reproductor.
La pantalla azul del televisor rápidamente se volvió negra, advirtiéndole a todas las presentes, y un bebé que estaba callado en los brazos de una rubia fantástica, que estaba por empezar aquello por lo que fueron citadas.
Y fin del prólogo!
Un poco largo, lo sé. Pero lo hice de tal manera para que sepamos el entorno en el que se hallan ahora nuestras heroínas y villanas más hermosas del universo Marvel…así como nuestro pequeño visitante trans-dimensional que será foco del cariño maternal que las féminas puedan dar.
Como habrán notado, hay personajes presentes de los cuales aún no presento historias (hecho que se solucionará en el futuro), así como también está el detalle de que pueden llegar a aparecer más damas en el apartamento siendo citadas por aquel hombre que Jessica y Julia vieron antes de entrar.
Siendo esto algo para mí, y principalmente para ustedes, deben saber que los futuros one-shots de Spiderman incluirán tanto mujeres del bando bueno como malo, por lo que no sería sorpresa si en un futuro llegara a aparecer alguien como Mystique o Ms. Marvel (Kamala).
Antes de que alguien haga una sugerencia, los videos irán en el orden en que publiqué las historias.
Ahora sí, las preguntas!
Reconocieron al hombre adulto en las escalinatas que mencioné al inicio del prólogo?
Benjy logrará crear un ambiente de paz cada vez que una discusión comience?
Peter hará aparición en el apartamento y verá las cintas con las mujeres?
Les emociona que esté llevando un proyecto como este?
Bueno, como ya saben, me gustaría que me dejaran sus comentarios, dudas, preguntas, quejas, ideas…aunque no lo crean, no solo es lindo saber lo que piensan ustedes, sino que también me sirve para mejorar en el futuro!
Saludos y hasta la próxima actualización!
