Bienvenidos todos a una nueva actualización, mis amados lectores!

Espero que estén subsistiendo como puedan en esta interminable cuarentena (al menos en mi país sigue)

Okay, como de costumbre, responderé puntos específicos de sus comentarios:

A – Para los ansiosos, aquí está el capítulo…pero la primera parte de dos!

B – No diré nada sobre quienes son las recién llegadas, deberán leer para descubrirlas

C – Muchísimas gracias por todo el apoyo que le dan a esta historia al seguirla, comentarla y guardarla en favoritos.

D – No se preocupen, este no será el único reaccionando que haré con respecto a Spiderman, también habrá uno aparte donde se verán mis otras historias unitarias o mini series crossover.

E – Lo digo y lo repito, Benjy es muy poderoso con su ternura infantil.

F – Habrán más one-shots, gente. Personajes como Magik, Medusa, Mystique, Ghost Spider tendrán sus historias.

Sin más interrupciones, solo diré que no soy dueño de ningún personaje. Todo eso le corresponde a sus respectivos creadores o Marvel.


03 – SUSAN STORM (PARTE 1)

El grito de la británica tomó por sorpresa a todas las féminas presentes en el apartamento, además de causar un leve temor en el pequeño infante que Anya sostenía contra su pecho, lo que la obligó a mecer suavemente al mini Parker con el propósito de tranquilizarlo.

-Así saludas a tu madre, Jessica? – repleto de sorna, la voz melosamente venenosa con acento europeo de una peliverde resonó claro en el lugar.

A pesar de las decenas de interrogantes que se plasmaron en las psiques de cada heroína y villana, ninguna de ellas olvidé el importante detalle de proteger incluso con sus vidas a cierto ser cuya función principal era evitar que se pelearan mientras veían películas.

-A mi madre, mi verdadera madre, la hubiese abrazado y dado un beso en la mejilla sin temor a terminar envenenada. Por lo que solo diré, cómo llegaste aquí? – tentada a propinarle una gran explosión venenosa, Drew expresó sumamente sospechosa.

Aquello solo ensanchó aún más la mueca ladina en el rostro de la villana terrorista, quien incluso tiesa antinaturalmente en su lugar, era capaz de sacar de quicio rápidamente a la arácnida. Fue por esta misma posición mantenida por ella, que el resto notó por primera vez cómo la implicada principal tenía los brazos en alto, demostrando una clara señal de rendición.

Jean, siendo la única más cercana a Spiderwoman, consiguió captar revueltos pensamientos de índole laboral provenientes de una persona más que no era exactamente la terrorista que estaba bajo el umbral de la puerta. Ejecutando un mero movimiento de manos, Phoenix paralizó a la peliverde y posteriormente arrastró al interior del apartamento, dejando ver a una estática fémina de regio semblante que portaba un arma reglamentaria en su extremidad superior izquierda mientras que en la opuesta llevaba un teléfono celular encendido.

La visión de una dama con cabello castaño y ojos azules bastante reconocibles, hicieron que más de una espectadora observara disimuladamente al sollozante párvulo, siendo solo unas pocas las que sabían que en realidad el parentesco entre ambas personas era totalmente distinto al del pensamiento popular.

-Durand? – consiguió pronunciar Bobbi, luego de recapacitar y percatarse que cierta terrorista ya no sería un problema.

-Agente Morse, qué hace aquí? – frunciendo el ceño y bajando el arma, la nombrada con anterioridad cuestionó confusa.

-Quién te invitó? Alguna de nosotras? – interviniendo, Black Widow de manera fría formuló su pregunta, sin dejar de sostener su arma en dirección a la nueva villana suspendida a metros del suelo.

Tales palabras hallaron desprevenida a la reciente mujer, quien sin percatarse, su mente estaba siendo sondeada por las telépatas residentes, obviando que esto era una clara falta de respeto ya que sus motivos principales se basaban en el bienestar del niño que actualmente convivía con ellas.

-Spiderman…Spiderman me citó- replicó la ojiazul, notándose cómo al inicio dudó de su respuesta, o mejor dicho de cómo expresarla.

-Mmh…y a ti, Viper? – entornando la mirada por unos segundos, la arácnida británica volteó en dirección de la susodicha, quien poco podía hacer en su posición.

-Debe responder? – cuestionó por lo bajo Medusalith al resto de heroínas.

-De lo que vaya a pronunciar dependen las paredes que romperé con su cuerpo- apretando los puños al punto de oírse un claro crujido, She-Hulk manifestó en un mismo tono susurrado.

Bufando a las palabras que escuchaba de sus colegas, Carol asintió con su cabeza a la telépata de rojizos cabellos para que procediera con el interrogatorio.

-Antes hubiese dicho que habías sido tú, pero presenciando la suspicacia y escepticismo que tienen para con ella…- recuperando la facultad del habla luego de que Phoenix la depositara en el suelo, Madame Hydra respondió, dejando en suspenso el final de la sentencia.

Nadie se atrevió a contestar esa observación. La pelirroja mutante adulta, por su lado, realizó un simple ademán con la intención de notificarle a la fémina que anteriormente apuntaba a la terrorista que ingresara al apartamento, cerrando la puerta a su paso. Una vez ocurrido esto, todas continuaron observándose con cautela, al menos hasta que un suave gorjeo las espabiló de su mundo y dirigieron sus miradas al única infante que trataba de distraerse con la danzante cola de Lockheed.

Esto fue notado de inmediato por el nuevo dúo de invitadas, quienes alzaron casi en sincronía una ceja en representación de incredulidad, apresurándose en buscar el posible parentesco del párvulo con las mujeres.

-Asumo que es hijo de alguien aquí presente, no? – interpeló la dirigente de HYDRA, urdiendo en su mente un plan en caso de hallar un punto débil a explotarles.

Pausada y repleta de temor interno, por temor a perder alguien que empezó a importarle demasiado, Hope Summers apuntó con el dedo índice derecho a la dama que no estaba aprisionada por Jean.

-Qué? Mío? – señalándose estupefacta, Durand alegó descreyendo la situación.

-Okay, con eso queda claro que Benjy no es de ella- soltando un suspiro de alivio que sin saber contenía, Janet parló, besando después las regordetas manos del niño tras acercársele.

Por supuesto, The Wasp no fue la única en sentirse tranquila, sino que aquellas mujeres sin la capacidad de leer mentes, o saber en realidad lo que pasaba, percibieron que un invisible peso se les había quitado de encima.

-Qué haremos ahora con ellas? Digo…han llegado hasta aquí al igual que nosotras. Las dejamos compartir lo que sabemos o las echamos? – la Jotun interrogó al resto de espectadoras, ignorando los ojos abiertos del dúo reciente.

-Acaso tú no eres una villana? – la mujer que previamente apuntaba con su arma a Viper, refutó con otra interpelación.

-Meh! Detalles menores en este momento- sin siquiera complacerla con una mirada, Loki respondió serena.

-Sugiero que les permitamos quedarse, aunque teniendo cierto cuidado al tratar con Madame Hydra- a regañadientes, Drew objetó al mismo tiempo que palpaba las ropas de la peliverde terrorista.

-Gracias, hija. Sabía que nunca le negarías algo a HYD…HMPH! – estuvo a punto de dialogar la implicada, solo para tener la boca sellada por una húmeda servilleta que se encargaba de quitarle todo el pintalabios posible.

-Cierra la boca. Si propuse que te quedaras es porque seguro tendremos que ver tu cara en un futuro próxima- asegurándose de eliminar los rastros de veneno que usaba en su lápiz labial la villana, espetó Spiderwoman.

-Qué significa eso? – pudiendo hablar de nuevo, trató de averiguar una resignada Ophelia Sarkissian, quien nada podía hacer para defenderse luego de que sus elementos personales fuesen extraídos en su totalidad y arrojadas a una habitación aledaña o destruidas en el instante.

-Mira, esto es lo que ocurre. Ninguna fue invitada aquí por quien sea que envió los mensajes, tenemos que ver unos cassettes donde se muestras vidas nuestras en mundos alternativos junto a Spiderman. Y ese bebé de allí, es hijo de él- resumiendo lo más concisa posible, cierta ladrona de joyas comentó.

-Espera…qué?! – perdiendo su compostura seria, Durand no pudo evitar exclamar mientras veía atónita al infante que ante el grito giró la cabeza para saber lo que pasaba.

Un ligero zape en la nuca a la peliblanca fue el resultado de Silver Sable para hacerle saber que sus palabras habían sido innecesarias, señalándole al mismo tiempo a Shadowcat y Phoenix como ejemplo de ello.

En vísperas de que la pausa que se estaban tomando podría durar demasiado, Julia codeó suavemente a la blonda fantástica, indicándole luego con un leve asentimiento a la castaña para que se hiciera cargo de lo que transcurría frente a ellas, reconociendo que la Storm era quien más relación tenía con el ausente arácnido.

-Emma, podrías darle la información a Viper de lo ocurrido mientras hablo con Teresa? – después de aceptar la propuesta de la actual Madame Web, la madre de Franklin y Valeria le pidió a la mutante, quien comprensiva concordó.

-Nos conocemos? – tomada otra vez por sorpresa al oír que decían su nombre, la susodicha volteó hacia donde Invisible Woman estaba.

-No personalmente, pero sí a tu hermano- haciendo un gesto con la mano para invitarla a tomar asiento, Susan expresó al mismo tiempo que le pedía a la araña latina el infante que sostenía.

Poca falta les hizo al resto el unir velozmente los hilos de la plática, descubriendo una vez más algo nuevo sobre Peter Parker. Si bien la mayor parte de ellas nunca habían alcanzado tal punto de confianza con él, algunas féminas que si estuvieron en una relación con el ex fotógrafo se sintieron dolidas al saber que solo una de las presentes en verdad tenía pleno conocimiento de cómo se componía la familia del castaño.

Mientras que la Reina Blanca ponía al tanto a la terrorista que escondía su asombro bajo un semblante de diversión que no engañaba a nadie, Teresa Durand/Parker lucía extasiada al sostener entre sus brazos al pequeño castaño que movía frenéticamente los bracitos en un vago intento de tocar el rostro de la adulta.

-Entonces…alguien más sabía que Peter tenía una hermana? – la romaní comentó, buscando respuestas en las demás presentes.

-Aparte de Susan? – alegó con otra interrogante la ninja de púrpura.

-Sí- confirmando a la duda de Braddock, Wanda dijo.

-Pues no- rápidamente negó la mutante británica.

-Yo sabía algo al respecto- interrumpió la antigua Arachne para asombro de varias.

Quienes no dudaron ni un segundo en enseñar su molestia por el hecho de guardar información preciada.

-Y nunca se te ocurrió contarnos, verdad? – reprimiendo el menester de apuñalarla con las garras que poseía, Laura masculló entre gruñidos.

En su defensa, la encargada de velar por el bienestar de aquel que representaba el centro de la telaraña agachó la cabeza, optando por tomar asiento en silencio. A sabiendas que la heroína debía de recorrer un camino cuesta arriba en lo que respectaba la confianza, cierta monarca de Attilan decidió emular el accionar de la blonda pelirroja y sentarse junto a ella, palmeándole el brazo ligeramente para demostrarle que no le culpaba de nada.

Algo que Carpenter agradeció.

-Quién es el bebé más hermoso? Quién será el niño mimado de su tía? – ausente del mundo que le rodeaba, Teresa bañaba de besos en las mejillas a su nuevo sobrino proveniente de un universo distinto.

Por supuesto, el mini Parker se regodeaba feliz, tapando por momentos su boca con ambas manos para luego llevarlas hacia delante, como si arrojara un beso entre risas. Aun Viper tuvo que admitir que el párvulo tenía un magnetismo propio que le llamaba a querer sostenerlo, teniendo en simultáneo varias preguntas respecto a las memorias que Emma Frost le implantó con anterioridad.

-Así que, ninguna de ustedes es la madre. Cierto? – emitió su interrogante, la agente secreta que trabajaba anteriormente para SHIELD, a las heroínas y villanas frente suyo.

-Por desgracia, no- triste por ese fáctico hecho, la mesías mutante refutó, extrañando la calidez del bebé contra su pecho mientras este dormitaba por momentos.

-Y tú, junto a la hija de Wolverine…- retomó la palabra Teresa, entornando la mirada a dichas mutantes.

-Hope y Laura- interrumpió Rogue para notificarle los nombres de pila correspondientes a las jóvenes adultas que se refería.

-Entonces Hope y Laura tuvieron sus películas junto a Peter. Y según sé, consiguieron hacerlo feliz. Estoy en lo correcto? – sin dejar de escudriñar a la jóvenes, la hermana de Spiderman continuó con su interrogatorio.

Compartiendo un vistazo entre sí, las mencionadas coincidieron en asentir con orgullo respecto al tema, sintiendo instintivamente que la mujer recientemente arribada estaba poniéndolas a prueba. Esto era un pensamiento que no requería de confirmación con las psíquicas presentes, pues notaron los incisivos ojos azules dedicarles una atenta apreciación de arriba abajo previo a oírle soltar un quejido de confirmación.

-Un poco jóvenes, pero si Peter decide esperar por alguna de ustedes no tendré excusa alguna- dando su opinión, la agente respondió.

-Quieres que te de la información de las películas como lo hicimos antes con ellas dos? – indicando a Kitty y Ophelia, preguntó una interesada Elizabeth Braddock.

-Tardaremos mucho? Lo digo porque no quiero retrasarles…- habló la sobrina de May Parker, dejando de jugar por un segundo con Benjy.

-Despreocúpate, solo serán unos segundos- renegando a la idea de demorarse mucho, la mutante británica se aproximó a donde ella estaba, recibiendo en el proceso los intentos del niño que trataba de hacerse con la cinta roja alrededor de su cintura mientras la llamaba por el mote cariñoso que adoptó para todas.

Por obvias razones, Betsy se halló en el deber de agregar más información de la que pensaba en un comienzo, siendo actualmente desde que hallaron al párvulo, la carta y los cassettes.

-Qué hacemos con ella ahora? La dejamos estar o la desmayamos nada más? – buscando aprobación de Jessica, Barbara Morse inquirió, apuntando a una tiesa Viper.

-Mal que nos pese, debemos permitirle ver las películas. Por alguna razón vino hasta aquí, no? – Black Cat brindó su punto de vista.

-Si es por eso, Teresa también está acá. Eso significa que tiene una película también? – empleando el razonamiento de la peliblanca, cierta espía rusa interpeló.

-Dios, no! Existen límites! – horrorizada ante la mera idea de ver algo tan retorcido desde su interpretación, Anya exclamó.

-Díselo a los hijos de Baron von Strucker…- acotó Ophelia, encontrándose sentada a la fuerza en una lejana silla.

-Pensé que eso era solo un rumor propio de ustedes- virando bruscamente la cabeza en dirección a la terrorista, Spiderwoman parló.

-Querida…- comenzó a hablar otra vez la mandataria de HYDRA.

-No me llames así- espetó la pelinegra arácnida.

-…incluso nosotros tenemos códigos- finalizó la peliverde, ignorando por completo lo pronunciado por la ex integrante del grupo terrorista.

Aún si pertenecían a bandos opuestos, una gran parte de las heroínas le dieron la razón a Sarkissian. Bajo una difícil discusión generada a metros de la apresada mujer, las espectadores de las primeras dos películas empezaron a establecer futuras reglas, de las cuales se abstendrían a solo decirle algunas a Viper con el fin de tenerla contra las cuerdas y siempre vigilada.

-Mira Viper, haremos lo siguiente. Te dejaremos estar aquí, pero juro que si intentas lastimar a Benjy de cualquier forma posible…nos encargaremos de que alguien más ocupe tu puesto en las próximas veinticuatro horas- para sorpresa de la villana, fue la propia monarca de Symkaria que todos creían muerta la que habló con determinación.

-Y antes de que empieces a preguntar el cómo ella está con vida, es solo un avatar, su cuerpo real se localiza en un lugar que nadie conoce- notando, sin necesidad de verle la mente, lo que estaba a punto de decir, Jean acotó mientras retomaba su lugar en el sofá junto a las demás poseedoras de un gen X.

Retomando lo que estaba haciendo antes de que llegaran las últimas dos mujeres, She-Hulk se hincó junto al dispositivo electrónico para extraer la cinta y tendérsela posteriormente a cierta joven pelirroja, quien dando las gracias con una gran mueca en su rostro fue a tomar asiento junto a Laura y Anya.

-Al lado de la mesa dejé el próximo filme, Jennifer- avisó la hija de Mystique luego de ver cómo la hermosa licenciada de tez jade buscaba el dichoso objeto.

Contestando con un pulgar arriba, la prima de Bruce Banner introdujo el cassette, yendo después a su antiguo lugar junto a Carol y Jessica, no sin antes percatarse que Felicia había elegido ocupar un lugar entre la diosa asgardiana y la monarca de cabello argentado luego de permitir que Teresa estuviese junto a su sobrino.

-Con el ritmo que llevamos, no solo terminaremos dentro de una semana en ver todas las películas, sino que también faltarán muchos lugares en donde sentarse…- habiendo divisado lo mismo que su amiga, Captain Marvel dialogó, guardando rápidamente silencio al notar que la pantalla negra del televisor empezaba a mostrar aquellas típicas letras blancas que delataban el título de la filmación.

FOR YOU

Rostros plagados de confusión, por lo poco revelador que resultaron aquellas dos palabras, fue lo que abundó en la sala del apartamento donde se producían reuniones de la A-Force. Y mientras todas empezaban a mirarse entre sí para tratar de adivinar sobre quién trataría el filme, una sola persona en especial estaba con un único pensamiento fijo que decidió vocalizar.

-Recuerdas nuestro trato, no? – alzando un puño donde proyectaba energía fotónica, Carol llamó la atención de Anya, quien palideció en consecuencia.

-De qué hablan? – viendo que nada podía hacer más que dedicarse a ver la televisión, Madame Hydra le preguntó a Rogue, siendo esta la que más cerca estaba.

-Tiene miedo de que Peter aceptó trabajar como docente en el Instituto- con una pequeña sonrisa burlona que daba en dirección a la blonda mitad Kree, respondió la belleza sureña.

No más explicación requirió la terrorista, llegándole a la superficie de sus pensamientos las memorias implantadas por la Reina Blanca, donde se demostraba lo buen didacta que era el arácnido vigilante de Queens.

Los niños salían uno detrás de otro por las amplias puertas del establecimiento educativo al que fue citado por su posición como tutor de las personas que esperaba pacientemente, aunque en realidad solo era una sola ya que la citación por parte de los asesores psicopedagógicos le explicaron de la ausencia de cierta niña el día actual, donde tuvieron justamente un examen que definiría su nota final de curso.

-Ese lugar no es…? – inclinándose hacia delante con la intención de captar la atención de determinaba rubia fantástica, Jennifer Walters dejó en puntos suspensivos su interrogante.

Deteniendo sus caricias a la mano del mini Parker que anteriormente había sujetado, Susan Storm fijó su vista en la imagen que proyectaba la pantalla, empezando a preocuparse ya que indefectiblemente ese lugar enseñado era donde sus hijos iban a aprender.

-Es la escuela a la que asisten Franklin y Valeria- respondiendo a la duda de su amiga, la miembro fundadora de los Fantastic Four retomó inconscientemente sus caricias a la regordeta extremidad del niño a su lado.

-Oíste eso, Carol? Significa que no es una película que incluya a las X-men- aprovechando el momento, Janet le notificó a la nombrada.

Por su parte, Captain Marvel atinó a mostrarse satisfecha con este suceso, alzando un puño en señal de victoria. Acto que le valió ser receptora de numerosos objetos mullidos en la cara de manera secuencial.

El claxon de un automóvil escolar amarillo con negro resonó a espaldas del hombre, aturdiéndolo levemente y viéndose obligado a buscar refugio bajo la sombra de un árbol, el cual agradeció ya que el calor comenzaba a hacer mella junto a la humedad de la ciudad.

Una cabellera rubia finalmente fue avistada por un par de orbes chocolates, quien mantenía fija su mueca de seriedad cuando fie divisado por dicho joven al reconocerlo en sus forma civil. Los colores parecían irse de su cara por un mero instantes antes de sonreír brillantemente y bajar ansioso las pocas escaleras de la entrada para luego abrazar al adulto.

El pequeño detallo de susto que Franklin mostró no pasó desapercibido para ninguna mujer, especialmente para la progenitora de este, la cual frunció el entrecejo y formó una delgada línea con sus labios.

-Tiene cara de haber hecho una travesura- Katherine explayó, recordando con cariño como aquel niño que le ayudó emocionalmente cuando sus poderes sufrían un percance, había crecido bastante.

-No…- habiendo sido madre de dos hijos, Wanda reconoció el semblante del rubio en pantalla.

-Está ocultando algo, y Peter lo sabe- dijo Phoenix al mismo tiempo que varias asentían afirmativamente.

Quien soltó un cansino suspiro y regresó la muestra de afecto.

-Hola tío Peter! – clamó feliz el muchacho, separándose del castaño y reacomodándose la mochila en su hombro.

-Por qué luce cansado mi hermano? – cuestionó Teresa, sin dejar de hacer rebotar la pierna izquierda donde estaba sentado su reciente sobrino.

Con esa interrogante manifestada, las heroínas y villanas no pudieron evitar notar los sutiles gestos de fatiga en el castaño, tales como las pequeñas ojeras o la postura alicaída que portaba.

-Habrá luchado contra alguien momentos atrás? – aportando nula confianza a sus palabras, la arácnida con raíces hispanas alegó.

-Hola para ti también, Franklin. Dime algo, dónde está tu hermana? No debería de salir a este horario también? – con engañosa curiosidad, el Parker inquirió, fingiendo mirar a las puestas de la escuela.

-Ehm…yo…sabes, hoy tuve un examen y puedo jurar que me fue de maravilla! – intentando encubrir los hechos con una burda mentira, el joven Richards se explayó.

-Por qué me siento feliz y enojada al mismo tiempo? – parló por lo bajo la madre del joven en la película, recibiendo unas palmadas en la pierna por tales palabras.

Descubriendo segundos luego que la mano pertenecía a Benjy, quien al mostrarle una sonrisa inocente consiguió serenarla.

-Tú no serás así, verdad? Serás un niño muy bueno, no es así? – agachándose para depositarle un beso en la frente, la Storm le susurró al párvulo, todo bajo la atenta mirada de la Parker mayor.

Solo para arrepentirse de forma inmediata al ver cómo la cara del castaño se transformaba de una tranquila a una de completa molestia.

-Franklin, dónde está tu hermana? – ronca salió la voz del adulto, casi rasposa al punto en que varias personas que lo oyeron simplemente se hicieron a un lado por precaución.

-Wow…no sabía que el arácnido podía ponerse así- admitió la dirigente de HYDRA.

-Pues vete acostumbrando. Estoy más que segura de que algo nuevo aprenderemos de Peter en esta película- espetó Black Cat, acomodándose mejor en su lugar.

-En casa…- resignado y mirando al suelo, el interrogado respondió.

-Por qué? – continuó con sus preguntas, Peter.

-Porque según ella tenía mejores cosas que hacer a comparación de sentarse por horas con un montón de niños tontos- confesó palabra por palabra el blondo, respetando la imponente figura que era el hombre frente a él con sus brazos cruzados.

Por mera precaución, She-Hulk pausó de momento la película, ocasionando que todas pudiesen ver cómo la rubia de la cual todas estaban seguras que era la protagonista esta vez, llevó ambas manos hasta la cara con el fin de ofuscar un grito agudo que soltó, demostrando lo frustrada que se halló ante la respuesta de su hijo.

-Juro que esa niña hará que envejezca más rápido…- habiéndose tranquilizado un poco al dar profundas inhalaciones, Sue no tuvo más remedio que revelar uno de sus temores.

-Tiene que ser una broma, no? – incrédula ante lo pronunciado por Franklin, Silver Sable trató de averiguar.

-No lo creo, ella es muy inteligente- para asombro de todas, Laura respondió, siendo que ya conocía a la implicada y lo que era capaz de lograr.

Desligando sus extremidades superiores y llevando la mano diestra hasta los ojos para masajearlos profusamente, el vigilante de Queens que actualmente estaba de incógnito bufó ante la petulancia ególatra que podía llegar a sacar relucientemente la pequeña niña genio. Con un simple gesto, indicó al muchacho que camine a su lado en dirección al Edificio Baxter, el cual tan solo estaba a unas calles de distancia a comparación del lugar donde él trabaja como líder de una innovadora empresa que curiosamente fue fundada por una de sus némesis.

Atestiguando los gestos del castaño, más de una esbozó una mueca sardónica en dirección a la esposa de Mr. Fantastic. Mas aun así, parte de cada de una ellas, excepto las últimas dos invitadas y en menor medida Shadowcat, tuvieron un sucinto sentimiento de envidia.

-Se nota bastante que ustedes comparten tiempo si actúan de la misma manera- en un tono lúdico habló la mutante capaz de adoptar una figura cristalina.

Solo el control de sí misma le permitió a Susan el mantenerse regia, aunque por dentro empezaba a tener nuevamente una revolución de pensamientos que involucraban de una manera u otra al tótem arácnido.

-Quisiera saber el motivo por el cual fui llamado a tu escuela. Ya que si no mal recuerdo, tus padres y tíos básicamente me vetaron tras el accidente que tuve hace un año- deteniéndose en una esquina debido al semáforo en rojo, Spidey averiguó mientras se dejaba tomar el brazo izquierdo por una anciana que le recordaba mucho a su tía.

-Hey! Detén la película! – exclamó Hope con apuro, casi saltando de su lugar de no haber sido porque sus dos compañeras de sofá la retuvieron.

Tomada desprevenida por el grito, el control remoto escapó de entre las delgadas falanges verdes de She-Hulk, ocasionando que el mando se deposite sobre el regazo de Jessica y sea ella la que acate el pedido desesperado.

-Listo, qué ocurre? – inquirió la inglesa Avenger con poderes arácnidos.

Obviando la pregunta formulada, esta vez la mesías mutante si se puso de pie para ver mejor a la rubia fantástica que poca imaginación le hacía falta para saber lo que aquejaba a la joven enamorada.

-Por qué dijo eso? – la pelirroja menor trató de saber algo que varias de las espectadoras también no entendían, siendo unas selectas las que empezaron a recordar determinado momento en la vida del Parker que lo alejó de todos.

-Creo que se refiere al incidente de Superior Spiderman. Durante ese tiempo, la actitud para quienes le rodeaban decayó bastante y por cautela decidimos restringirle la entrada al Edificio Baxter. Sin embargo, nosotros reconocimos de inmediato que había vuelto a ser el mismo de siempre luego de aquella pelea contra Green Goblin y su ejército- se explicó la hermana de Johnny Storm, rememorando con algo de pena aquella época donde a regañadientes tuvo que alejarse del hombre en quien le confiaba todo.

-Pero qué eso no duró meses? Cómo es que nadie se percató de que algo andaba mal con él? Inclusive HYDRA reconoció que su modus operandi había cambiado rotundamente- enarcando la ceja siniestra, Ophelia dialogó, girando la cabeza en dirección a las demás féminas.

Si bien había gente que en verdad desconocía sobre los hechos por causas de fuerza mayor, sean reconocidos como viajes o misiones al extranjero, otra parte de las presentes que estuvieron en presencia de aquella faceta oscura del trepa muros solo pudo llamarse al silencio por la vergüenza que sentían de sí mismos al no ayudar a alguien que nunca dudó en darles una mano.

-…Y luego me acusas a mí- observando que nadie le diría algo, Viper espetó a Spiderwoman con sorna antes de que la última reprodujera el cassette.

-Bueno, papá está en su laboratorio trabajando en vaya a saber uno qué. Tío Johnny y tío Ben salieron hace dos días a algo relacionado con los Inhumanos. Y mamá está enferma, por lo que no se levantó hoy de su cama- enumeró los hechos el primogénito de Mr. Fantastic e Invisible Woman.

-Mmh…ya v…- murmuró Peter, recibiendo un agradecimiento por parte de la dama de avanzada edad por ayudarla, para después detener su andar al repasar las palabras del joven dentro de su cabeza.

-Ni siquiera necesita de una máscara para actuar como un héroe- musitó Jean al ver la amabilidad del hombre araña con los civiles de la urbe.

-Solo ayudó a una mujer a cruzar la calle- con cara de palo dijo Wanda, quien alcanzó a escuchar lo dicho previamente.

-Tú te tomas el tiempo para ayudar a alguien a cruzar la calle? Porque siendo sincera, yo no- en un estado símil al de la portadora de una fuerza cósmica, reconoció sus falencias Medusalith Amaquelin, enmudeciendo a la romaní.

Al mismo tiempo que aquella charla estaba llevándose a cabo, algunas de las amigas de Susan pudieron notar el tensar de sus músculos, haciéndolas cuestionarse por un segundo el motivo de ello.

-Ocurre algo? – intrigado por la falta de movilidad que presentaba el ex fotógrafo, Franklin quiso saber.

-Quién está cuidando a Susan? – girando bruscamente su cabeza, el castaño bajó su mirada para enfocarse en el par azul del adolescente, obviando la interrogante de este para hacer la suya propia.

Por un segundo, el propio joven detuvo todos sus pensamientos para hallar una respuesta, pero luego de analizar minuciosamente que sus tíos estaban fuera de casa, su padre pegado a su silla en el laboratorio, y su hermana menor jugando con sus experimentos, Franklin supo que nadie resguardaba por la seguridad de su progenitora.

-Es notable la preocupación que él presenta por ella al punto de incluso cuestionarle al niño que la otra pelirroja ama como una loca- acotó la deidad embustera, disfrutando del fugaz brillo furioso en la Storm y el gemido lastimero de Phoenix.

-Era necesario el último comentario? – girando la cabeza, Felicia trató de averiguar en una silenciosa mercenaria que estaba presente mediante un avatar.

Dedicándole un vistazo de reojo, Silver atinó a encogerse de hombros, demostrando así que ya había dejado de hallarle lógica al caos que gustaba de crear la pelinegra de ropas verdes y doradas.

-Por qué tanta preocupación en Peter por el estado de Susan? – sin enfocar su interrogante en alguien particular, se expresó confusa Anna Marie.

-Quizás sea se dio cuenta que nadie estaba para ella- intentando hipotetizar sobre el tema, Psylocke respondió.

-En parte tienes razón…- musitó She-Hulk de forma audible antes de que la escena continuara a su ritmo.

-Ver tu cara es más que una respuesta para mí. Ven, tenemos que llegar rápido- sin saber a quién maldecir realmente, Peter puso su mano derecha en la espalda del rubio y comenzó a empujarlo en dirección al hogar de los Fantastic Four.

-Sabes que mamá se enojará si te ve en casa. Aún no cree del todo lo que te pasó…- un poco tímido por recordar la discusión acalorada que toda su familia tuvo contra el trepa muros cuando quiso explicar lo sucedido durante la posesión de Octavius, Franklin dijo.

-Y aquí definitivamente confirmamos un cambio en comparación de lo que en verdad ocurrió- dijo la hija de Cable, siendo que en su propio filme ocurrió algo similar que terminó por revelarle un final distinto al que vivió en la realidad.

-Crees que tenga un final bueno ahora que sabemos que Spiderman no era aceptado en el hogar de los Fantastic Four? – a pesar de no ser ella la protagonista de turno, Anya inquirió con precaución ya que en verdad les debía mucho a la familia Richards y sus allegados.

-Espero que sí. No es que me agrade la idea de compartir a Peter en caso de que llegue aquí, pero he escuchado lo suficiente para saber que ellos se aprecian- adoptando un gesto refunfuñón mientras X-23 daba un suave gruñido, la mesías mutante habló con honestidad, sin darse cuenta que la rubia en cuestión le oyó y agradeció tácitamente.

-Que me diga lo que quiera, pero primero me aseguraré que ella esté bien. Su salud es frágil aunque no lo crean, más después de tenerte a ti y tu hermana- agradeciendo internamente una vez que vio el Edificio Baxter a dos calles de distancia, Spidey replicó con honestidad.

-Yo…no sabía eso- admitiendo ignorancia ante ese detalle, el joven blondo musitó, siendo sujetado de la parte posterior de su camiseta por el castaño cuando un auto dobló en la esquina sin ninguna clase de advertencia.

-Tenía mis sospechas de que algo andaba mal contigo cada vez que te enfermabas, pero nunca sospeché que tus hijos fuesen el motivo- la licenciada pronunció en un tono que demostraba remordimiento ante su falta de accionar.

-No! Digo…no, Franklin y Valeria nunca tendrán la culpa de mi salud. Ellos son una bendición más que nada- exclamó primeramente la protagonista de la cinta, para después serenarse al notar cómo Benjy retrocedió un poco a los brazos de su tía, explicándose mejor.

-Nadie los culpa, Sue. Solo decimos que tu estado no es el más óptimo aunque trates de demostrar fortaleza. Y tampoco negamos que te alabamos por ser tan fuerte en ese sentido- socorriendo a She-Hulk, parló Mockingbird, quien comprendía un poco mejor que otras lo que significaba tener complicaciones de tal índole.

Alivio llegó a la blonda fantástica, comprendiendo que ninguna de las presentes realmente pensaba maliciosamente al respecto de sus amados hijos.

-Mama…- casi como si leyera el ambiente, un mini Parker musitó en dirección a Invisible Woman desde su refugio en los brazos de Teresa.

-No es tu culpa, tampoco es algo que Susan ande contando a cuanta persona conozca. Pero en fin, quiero que trates de cuidarla y darle el descanso que necesita una vez que me vaya. Entendiste? – esquivando a algunos transeúntes presurosos, el vigilante de Queens le dijo al muchacho que veía como un sobrino mientras ingresaba finalmente al hogar de este.

-Sí- con fervor, Franklin Richards respondió, caminando junto al adulto hasta el elevador.

-Es un muchacho diligente, puedo ver por qué tu hija parece obsesionada con él- sorprendida por lo rápido que fue en entender los motivos del arácnido, la Reina Blanca parló.

-Ya pueden dejar de recordar eso? Ni siquiera ella está aquí y ya me está dando jaqueca- con una faneca medianamente infantil, rezongó la portadora de una fuerza cósmica en su interior.

-Podemos…pero no queremos- apoyando la idea de Frost para mofarse de Jean, replicó está vez Betsy.

Siendo de inmediato receptora de un puñetazo en la pierna que por poco se la paralizó unos instantes mientras se esforzaba en ahogar un grito de dolor.

-Espero que Franklin termine enamorándose de alguna de tus hijas y Susan te eche la bronca a ti- deseó con malicia a su rubia colega mutante, una inquisitiva Phoenix.

El bloqueo de restricción vetó de cualquier intento que el castaño tratara de realizar en la pantalla de contacto que había en el interior del ascensor, obligando al adolescente a ingresar su clave personal y así finalmente arribar hasta el trigésimo primer piso. Roberta aguardaba en su escritorio, saludando amablemente al escolar y mirando un leve atisbo de sorpresa al castaño que iba junto a él.

-Sr. Parker, lamento decirle que su ingreso ha sido revocado hasta nuevo aviso- la recepcionista sintética alegó, siguiendo las explícitas órdenes de sus jefes.

-Un poco extremista, no? – alzando una ceja, Black Cat inquirió.

-Qué tu no quisiste matarlo por lo que Otto te hizo? – desconociendo el verdadero motivo de su exabrupto, las palabras escaparon de los labios de Natasha antes de darse cuenta.

Tales dichos ocasionaron que ambas damas cruzaran fulminantes vistazos, incomodando a quienes estaban sentadas más cerca.

-Qué ustedes no le dieron caza también? – con mordacidad, la ladrona de joyas alegó.

-Al menos reconocimos nuestro error luego- de inmediato, refutó Black Widow, recibiendo únicamente un bufido por parte de la peliblanca donde demostraba que no le creía para nada pues no era el estilo de ellos.

-Doom o Namor están cuidando de Susan? – mirándola de reojo, el vetado cuestionó de manera ronca.

-Por qué deberían de hacerlo? – sin comprender bien la interrogante, Roberta refutó confusa.

-Está enferma- fue la única respuesta que brindó el arácnido, pudiendo ver la reacción del robot que simplemente abrió sus ojos y agachó su cabeza posteriormente.

-Por hoy sobrepasaré la voluntad de la familia Richards y permitiré su entrada, Sr. Parker- aceptando de una vez por todas, la robot rubia confirió el pase al subestimado héroe.

Los contrastes que apreciaba en pantalla comparado a lo que en verdad ocurrió sorprendía de sobremanera a la fundadora de los Fantastic Four. Ahora empezaba a entender lo que Laura y Hope sintieron horas atrás cuando observaban sus metrajes, atestiguando los gestos y manierismos del arácnido cuando demostraba preocupación por aquella que se convertiría en su posible pareja.

Y por ello mismo, Susan mantuvo un rostro sereno a pesar de su corazón empezara a latir en un ritmo más apurado.

-Sue…- la voz de cierta Inhumana captó la atención de la nombrada, sacándola de su ensueño.

-Ocurre algo? – respondió en seguida la susodicha.

-La próxima vez que te enfermes, sabes que puedes contar con cualquiera de nosotras. No te guardes tal información solo porque no quieres que te tengamos lástima- declaró solemne la dama de largo cabello rojizo sintiente, vocalizando lo que muchas más sentían.

-Yo no…- trató de defenderse la ojiazul, solo para ser interrumpida por Jennifer.

-Sabemos que piensas eso, Susan. Puedes ser bastante predecible algunas veces- la mujer de fisionomía verde comunicó.

Regalándole una mueca de agradecimiento, el Parker retomó su andar con más apuro detrás del joven blondo, el cual se encargaba de quitar los cerrojos electrónicos que poseían los paneles al costado de las puertas. El ambiente calmo que presentaba el lobby mutó a uno más hogareño pero sumido en un profundo silencio, el que se rompió luego de unos segundos cuando ruidos de herramientas golpeándose entre sí delataron las acciones de Valeria, así como una áspera tos hizo que el arácnido advirtiese el estado de la Storm mayor.

-Vamos a ver cómo está tu madre y luego lidiaré con tu hermana- comandó la araña a sabiendas que Reed no saldría en bastante tiempo de su laboratorio, y por lo tanto estaría ignorando del estado de su esposa.

-La niña está en problemas, no? – por lo bajo, la mesías mutante inquirió.

-Viendo que Peter básicamente se metió en un lugar donde tiene prohibido el paso…yo digo que sí- tras analizar lo que había transcurrido hasta ahora, Spidergirl dio su conclusión.

-Cuánto a que la castiga? – decidiendo sacar provecho del momento, la pelirroja decidió apostar.

-Si lo hace…la próxima vez que Benjy esté en tus brazos, yo no podré jugar de ninguna manera con él. Pero si Peter no la castiga, entonces tú no podrás ni siquiera sonreírle al bebé- pensándolo profusamente por unos segundos, la arácnida latina propuso.

La hija de Logan, por su lado, solo negó en silencio con la cabeza ante las ideas de sus amigas, pensando que en un futuro próximo tendría que sentarse entre ellas para que cumplan los requisitos impuestos. Aunque aquello no le molestaba mucho, pues significaría que ella si podría jugar con el pequeño niño amistoso.

-Como tú digas, tío Peter! – suspirando por lo bajo de alivio al saber que no sería él el castigado por faltar a la escuela, Franklin se empeñó en seguir el pedido del castaño.

Nadie se contuvo de soltar unas risas ante lo despreocupado que se mostró el joven mutante rubio en el televisor, cuya única preocupación inocente era evitar ser puesto en penitencia por parte de una figura adulta a la cual respetaba.

-Se llevan bien ellos, o no? – la hermana de Spiderman averiguó.

-Los dos en verdad aman a Peter. Y estoy más que segura que el sentimiento es recíproco- manteniendo para sí misma la vasta información que poseía de ellos al presenciarlos, replicó Invisible Woman.


Temor inundó al pobre científico que apenas comenzaba a crecer en el mundo con una empresa a su nombre. Ver a aquella mujer, que respetó, respeta y respetará a pesar de lo que piense sobre él, en tal estado demacrado lo asustó por completo. Tal fue su reacción inmediata de correr hasta su lado y agacharse para apoyar la mano derecha en la frente sudorosa de la fémina, que el muchacho rubio a su lado solo se calló.

Ante falta de reacción vocal, tal mujer que protagonizaba el momento abrió grande sus ojos azules. Sabía que él estaba siempre listo para las necesidades de ella, tal como sucedía en viceversa cuando debían de brindarse apoyo moral y psicológico. Aun así, aquel breve atisbo de pavor en el castaño, conmovió demasiado a la rubia.

Ignoto para la Storm, cierta nueva invitada que se localizaba a su lado, dedicó una fugaz mirada de reojo antes de esbozar el fantasma de una mueca divertida.

Franklin en realidad no prestó mucha atención a las palabras que salieron de la boca del Parker, pero su cuerpo al parecer si captó la información ya que en menos de un minuto había hecho un camino de ida y vuelta hasta la cocina, trayendo consigo agua en una jarra y un paño, para inmediatamente regresar de un segundo viaje con un vaso.

Sin perder más tiempo, Spidey volcó el líquido en el cristal antes de tomar con cuidado el cuerpo de la blonda por su espalda con el fin de incentivarla a tener una postura de sentada. Todo por el propósito de despertarla tras mecerla suavemente y llevar el vaso hasta sus labios, evitando así que se ahogue y recupere un poco de líquido en su cuerpo después de haber estado traspirando profusamente.

-Vale. Ya entendí a la perfección que Peter es sumamente dedicado a aquellos que quiere. No cualquiera haría eso por alguien enfermo, y menos si no comparten un lazo profundo- aceptando rotundamente los hechos que veía, Kitty expresó con un poco de celos entrelazados a sus palabras.

-Admito que es como tú dices, niña. Si Logan hubiese sido al menos un cinco por ciento de lo que Spiderman me ha demostrado en minutos de esta película, me habría quedado con él en lugar querer asesinarlo cada vez que lo tengo delante- aportó su opinión la directora de HYDRA.

Las más jóvenes de las mujeres presentes se abstuvieron a lucir incrédulas ante el significado oculto que la sentencia de Viper explayó, siéndoles imposible de pensar el cómo alguien como Logan estuvo con una terrorista. Aunque segundos luego recapacitaron y terminaron reformulando sus pensamientos, donde no entendían que la mujer de pelo verde venenoso alguna vez estuviese con Wolverine.

-Peter…? Franklin? – la melodiosa voz que tanto se habían acostumbrado a escuchar los dos hombres presentes en la habitación fue cambiada por una versión rasposa y nasal, tomándolos por sorpresa después de verla responder inconscientemente al abrir sus labios y dejar que el cristalino líquido descienda por su garganta.

-Sí, Susan. Somos nosotros, ahora sigue bebiendo porque necesitas recuperarte- queriendo poder reaccionar de mejor manera, como cuando aún Otto no arruinaba su vida, Peter respondió y posteriormente acercó el vaso hasta los labios de la heroína.

-Necesitas que traiga algo más, tío Peter? – se ofreció el muchacho.

-No, solo ve a donde está tu hermana nada más y dile que hablaré con ella en un rato- volteándose para enfrentar al rubio, el tótem que representaba el centro de la telaraña replicó mientras depositaba el vaso sobre una mesa de luz y recostaba a Invisible Woman nuevamente.

Luego de suficientes reacciones faciales de la rubia cuya uniforme azul llevaba un cuatro en el pecho, Teresa Parker depositó un beso en la frente de su sobrino para posteriormente darle un suave codazo a su compañera de asiento, quien viró la cabeza para saber qué quería, topándose con los bracitos estirados de un mini castaño.

-Sostenlo, creo que te hará bien- aconsejó la agente secreta, desconociendo que para muchas de las espectadoras que veían lo sucedido podían hallar con facilidad las similitudes con su ausente hermano.

-Yo…- dudando por un mero instante ya que varias emociones batallaban en su interior con más fuerzas que antes, Sue Storm balbuceó.

-Hazlo o seré yo quien lo sostenga- amenazó la piloto de la Fuerza Aérea, quien a pesar de seguir recostada junto a Jennifer, estaba más que lista para volar hasta donde el niño se localizaba.

Incluso si se trataba de unos sencillos metros que los separaban.

De más estaba decir que la integrante de los Fantastic Four replicó de inmediato a aquella advertencia con el aferrarse a Benjy, permitiéndole rodear su cuello con los suaves bracitos y jugar con el largo pelo claro.

-Mama! – clamó el niño, llevándose un mechón a la boca que Julia intentó quitarle pero falló cuando él abofeteó la trepidante mano.

Acatando inmediatamente las palabras del Parker ya que sabía lo que le deparaba a Valeria, el adolescente se marchó de la habitación, dejando a solas al par de adultos que se miraban tácitamente. Con meticulosidad, Spidey hizo a un lado los mechones humedecidos que se hallaban fijos a la frente de la rubia, pudiendo así colocarle una toalla mojada que tapaba parte de su visión en caso de que la luz comenzara a perturbarle.

-Qué haces aquí? – habló finalmente Susan.

-Suave, Storm…muy suave- mencionó burlona Emma Frost, cruzándose de brazos.

-En mi defensa, ahí estábamos peleados al parecer- dibujando círculos en la espalda del niño que sostenía, Invisible Woman alegó sin demostrar vergüenza.

-Incluso si es así, podrías haber mostrado un poco más de amabilidad- uniéndose a la corta interlocución, Bobbi acotó.

Guardándose al silencio, porque parte de ella les daba toda la razón, Sue bajó la vista para apreciar cómo el pequeño empezaba a dormitar de nuevo si los bostezos y párpados pesados eran señal de algo claro.

-Vine a prepararme un emparedado porque en casa me quedé sin víveres- escueta fue la réplica irónica de la araña.

-Bien hecho, Peter. Acabas de hacerme quedar muy, pero muy bien…- derramando toneladas de sarcasmo, la Reina Blanca del Hellfire Club espetó apáticamente para diversión de todas.

-Ya, ya…podrás reprochárselo cuando esté en el Instituto- dándole compasivas palmadas en el brazo derecho, Phoenix susurró en voz baja para que Captain Marvel no la escuchara e hiciera un escándalo.

-Peter…- advirtiéndole su modo de dirigirse hacia ella, volvió a hablar la hermosa mujer enferma, tosiendo levemente.

-Geez…me llamaron de la escuela de tus hijos- suspiró cansado el castaño, sorprendiendo a la fémina por cómo sonaba tan fuera de sí.

-Franklin y Valeria? – recapacitando en lo que escuchó, ella solo pudo murmurar.

-Tienes más hijos? – con nula sorna, Teresa preguntó.

Ocasionando que varias risas se escucharan de nuevo en la sala del apartamento, lo cual distrajo y confundió más a la sobrina de May Parker, no entendiendo el chiste de la redundancia obvia.

-No…bueno, a menos que contemos a este señorito que encontró cómodo mi pecho para dormir- moviendo lateralmente la cabeza, Susan respondió sin molestia alguna, alzando inclusive las comisuras de los labios cuando se refirió a Benjy.

-No lo sé, son dos bolas de energía con el mismo cabello y ojos que tú. Los reconoces? – sin poder contener su descaro por segunda vez, el hombre sentado en el borde de la cama parló burlonamente.

En lugar de responder inmediatamente, Susan movió su extremidad derecha a donde el brazo del vigilante estaba. Palpando con delicadeza, Spiderman solo pudo ver curioso lo que hacía, abstrayéndose por el calor que emanaba e ignorando el aviso en su cabeza de un inminente peligro que se tradujo como un puñetazo en su bíceps, lo que lo hizo gruñir de dolor.

Solo por el niño que tenía en un férreo asir, fue que Invisible Woman no soltó una sonora risa jovial, pues aquello era algo que siempre le hacía al ex fotógrafo cuando trataba de pasarse de listo con ella.

-Se lo merecía- estableció Elizabeth Braddock, aprobando la acción de la rubia fantástica.

-Definitivamente- asintiendo repetidas veces, la hija de Magneto concordó.

-Me da la impresión que he malgastado tantos años de mi vida lidiando con él cuando simplemente podría haber hecho eso-entre dientes masculló She-Hulk, viendo lo fácil que era de tratar el arácnido al usar solamente algo tan sencillo como una reprimenda suave.

-Definitivamente eso también- dándole la razón a la licenciada de tez jade, The Wasp comunicó con vehemencia.

-Deja de moverte, estás enferma y sabes que tienes indicaciones específicas en un caso como este- amonestó el héroe subestimado, tomándole la frágil mano y colocándola sobre su abdomen para que se relaje.

-Aún no me has dicho que pasó con mis bebés- llamando a sus hijos de manera afectiva, Sue quiso saber.

-Como dije, me llamaron de la escuela por ser tutor de ellos en caso de que algo les impida a ti y Reed de asistir- retomó la antigua plática él, poniéndose de pie para reacomodar las sábanas y finalmente usar una silla cercana para dejar que la rubia se acomode a gusto en su lugar.

-Reed no asistió a la llamada? Y qué fue lo que les pasó a mis hijos? – confusa por la inactividad de Mr. Fantastic y la razón de la convocatoria al establecimiento educativo, la Storm trató de levantarse pero falló al sentir que Peter la empujaba con el claro mensaje de que siga descansando.

A través de su avatar, Silver Sablinova observaba la escena detenidamente, tomando nota de lo instintivo que era el accionar protector del arácnido para con quien lo necesitara en el momento. Debido a ello, su mente divagó momentáneamente sobre lo que sucedería en la actualidad si ella le revelara sobre su estado.

Hacerle saber que seguía con vida pero totalmente inservible. Darse a conocer como una mujer que apenas podía respirar por cuenta propia y día a día luchaba por salir adelante. No tenía pensado hacerlo vocal en el futuro, pero ese era su principal motivo por el cual ocultó su existencia.

-Estás bien? – el ver una mano frente a sus ojos despertó de su estado a la monarca de Symkaria.

-Sí, por qué lo dices? – replicó con otra interrogante la dama de cabellos plateados.

-Pareciera como si no prestaras atención- demostrando que ni siquiera necesitaba voltear para saber lo que ocurría a sus alrededores, la Jotun alegó.

La falta de respuesta se hizo notar cuando la mercenaria eligió volver a callar, dando así a entender que no deseaba expresarse con respecto al tema. De nada le servía fingir, pues más de una ya había abierto su corazón y enseñar sus temores o fallas.

-Según Franklin, tu esposo está trabajando en su laboratorio. Y lamentablemente Valeria deberá asistir a clases de verano por la acumulación de inasistencias en días que expresamente tomaban exámenes- notificándole lo que los asesores de la escuela le habían dicho, Spiderman comenzó a mirar distraídamente sus alrededores notando algo raro pero no pudiendo saber qué en exactitud.

-Lo hace adrede? – estupefacta ante lo revelado, Julia preguntó luego de jugar distraídamente con el pie diestro del infante que estaba de su lado.

A quien fue dirigida la interrogante solo pudo soltar resignada un fatigado suspiro, demostrando así que tal tema no era nuevo para ella, siendo que más de una vez discutió en su hogar con los demás integrantes de su familia para hacerles ver que ella tenía razón en su punto de vista.

-Lo dijo Peter, lamentablemente mi hija tiene la mala costumbre de faltar a la escuela debido a su ego- con vergüenza por lo que Valeria le hacía pasar, la agraciada rubia fantástica comunicó.

-Cómo puede una niña tener suficiente ego para actuar así? – el claro acento europeo de una peliverde resonó con curiosidad en la sala.

La cuestionada reprimió su voz, eligiendo morderse la lengua para no confesar, aunque poca falta hizo cuando Spiderwoman gesticuló la respuesta que la terrorista buscaba, obteniendo un asentimiento comprensivo.

Todo aquello enervó a la mujer, quien una vez más realizó el intento de sentarse, solo para ser recostada con ahínco y tener su toalla colocada de tal manera que ahora sí tapaba sus orbes azules por completo. Un bufido escapado de los labios del neoyorkino llegaron hasta sus oídos, dándole a entender que su falta de descanso le estaba molestando, lo que por alguna razón le hizo obedecerle.

-Ya me oíste antes, Susan. Hablaré con tu hija respecto a eso para que tú no tengas que realizar un esfuerzo innecesario…porque si llego a verte querer sentarse otra vez, te ato a la cama con mis telarañas- poniéndose de pie finalmente y asegurándose de que la blonda no intentara nada extraño, Peter comentó mientras se acercaba al umbral de la recámara.

Por desgracia, más de una de las presentes, siendo las que ya lo habían visto en privado principalmente, tuvieron el imparable impulso de mostrarse con las mejillas tintadas de un pálido rosa ante las sucintas imágenes que sus cerebros crearon ante las múltiples interpretaciones que realizaron a partir de la advertencia del Parker.

Y quien peor lucía, era la propia protagonista del filme, la cual maldijo por dentro el tener presente a la hermana del castaño, específicamente a su lado. Además, de que todo eso fue percibido por las telépatas, cuyas muecas de diversión se vieron bloqueadas de cualquier visión al ocultarlas bajos sus manos o agachando la cabeza.

-Si fuese ella, me movería…- atrevidamente murmuró Felicia.

-Si no lo hace, es una tonta- obviando el ser disimulada, Loki manifestó pensando las veces que ella desobedecería al arácnido.

-Es una mujer casada, por si lo olvidas- recordó Wanda Maximoff a la deidad embustera, la cual respondió chasqueando la lengua ante el disgusto que sentía.

Cuando la puerta se cerró por completo, indicando que el héroe ya no estaba presente, Invisible Woman pudo por fin dejar de fruncir el ceño bajo el paño húmedo y liberar un lastimero gemido acompañado de una rasposa tos. Le era imposible describir cómo se sentía cada vez que escuchaba la amena voz del arácnido, siendo esta sumamente diferente a la que Otto usaba en su cuerpo, así como las sutiles bromas que trataba de realizar para amainar el ambiente tenso entre ambos.

Tantas cosas quería contarle ella, que solo podía maldecir su estado actual, el cual impedía cualquier trato fuera de la cama. Solo un detalle le alegró, y fue saber que Peter se preocupaba tanto por ella como por sus hijos, aun cuando había sido expulsado del Edificio Baxter por las sospechas que luego Valeria y Franklin se encargaron de hacerle notar.

-Peter…- suspiró la Storm con arrepentimiento, cerrando los ojos y dejándose llevar por el pulso que su cabeza generaba por la fiebre, buscando relajación en un sueño febril.

Perdiendo la postura recta que tenía, Susan se recostó en su lugar y sostuvo a Benjy de la misma manera que Hope lo había hecho durante la reproducción de su cinta, acunando al infante en el seno de su pecho al mismo tiempo que mantenía un perpetuo masaje en su pequeña espalda, sin dejar de ver por un segundo lo que su contraparte hacía.

-Ambos se están lastimando- segura de sus dichos, explayó determinadamente cierta mutante con capacidad de absorber poderes.

-Ambos nos lastimamos- corrigió lo pronunciado por Rogue una melancólica Invisible Woman.

Tal comentario obligó a Spiderwoman el detener la película, sospechando que algo más diría la rubia.

-Me dolió verlo tan cambiado de un día para el otro. Pero era necesario para aquella época. Ese Spiderman que rondaba por New York no era el que conocía desde años atrás, lo supe de inmediato, y fue eso mismo lo que me obligó a alejarlo de mi familia. Porque era algo que él hubiese querido- deteniendo por un segundo sus caricias al párvulo durmiente para observarle detenidamente los rasgos serenos que presentaba, la madre de Valeria y Franklin Richards complementó su sentencia.

Y si bien ella había revelado parte de lo que ocurrió hace tiempo, también se mantuvo para sí misma el reproche con el cual castigó su mente por semanas al no haber sido de más ayuda para el tótem que representaba el centro de la telaraña. Ver su propia película revivía esos pensamientos que creyó sepultados al recuperar su amistad, lamentándola esporádicamente, mas aun así controlándose por la gente a su alrededor.


El silencio que abundaba en la gran sala envió un escalofríos al adulto, quien a paso lento avanzó entre la mueblería en dirección al laboratorio que su sobrina usaba usualmente. No fue necesario siquiera el que roce con las yemas de sus falanges la fría puerta para sentir cómo su sentido arácnido estalló bruscamente en su cabeza, avisándole de un inminente problema.

-Qué fue esa reacción? – atestiguando por primera vez de forma tranquila el vivir del arácnido, Madame Hydra trató de averiguar.

-Siente que algo va mal- sin ahondar demasiado en el tema que recordaba estar hablándole a una villana bastante mala, la antigua Arachne acotó.

-Cómo es eso? Es parte de sus habilidades o solo sentido común? – frunciendo el entrecejo, la bella pero mortal terrorista inquirió nuevamente.

-Qué no Emma te había pasado telepáticamente los sucesos de las dos películas previas? – dejando de ver por un instante el televisor ya que algo no cuadraba en sus pensamientos, Shadowcat formuló su interrogante.

-Solo quiero estar segura a qué atenerme en caso de enfrentarlo en un posible futuro- se defendió Ophelia al mismo tiempo que alzaba las manos por instinto, acción que la intrigó y buscó respuesta en Phoenix, la cual solo le dedicó una fulminante mirada donde prometía un sinfín de dolor en caso de hacer algo estúpido.

Mal que les pese, tenía razón la peliverde, aunque eso solo provocó que cada espectadora que estaba en el apartamento antes que ella reafirmaran sus intenciones de vigilarla diligentemente. Principalmente porque de seguro que Viper tendría una película también.

Negándose a malgastar un segundo más ante la idea de que algo les pudiese pasar a los hijos de Susan Storm, Peter dejó que las partículas inestables componentes de su último traje se manifestaran revelando su característico traje rojo y azul excepto por la araña en su pecho que brilla junto a sus lentes, pudiendo así golpear la puerta que lo separaba de los niños con total brusquedad.

La visión de una impresionante estructura circular detuvo cualquier acción física del arácnido, reconociéndola instantáneamente y temiendo por el brillo que emanaba al punto de enceguecer a quien la mirara fijamente. El ceño fruncido se hizo notable incluso con la máscara puesta una vez que Spidey enfocó su mirada en la niña que no sabía si mirar con temor al portal que había activado por segunda vez en su vida o a las lentes blancas que ocultaban un par de furiosas orbes chocolates.

-Esos experimentos me traen malos recuerdos…- musitó con una tenue muestra de rencor, Julia Carpenter.

Por decencia, Carol eligió guardar silencio y evitar cruzar miradas con la actual Madame Web, recordando claramente su accionar durante la fatídica guerra civil entre héroes donde todos perdieron al dividirse por causas innecesarias.

-No, Valeria…No esa máquina de nuevo…- lastimera, sollozó dramáticamente Invisible Woman ante lo que podría catalogar como travesuras de su única hija.

-Explícame una vez más el por qué dejamos que Reed siga con sus creaciones? – enseñando un rostro neutro y sin ningún tono lúdico, Jennifer Walters trató de averiguar con su amiga, pues sabía que el Illuminati tenía algo que ver.

-Nos ayudan en ciertos momentos? – incluso las villanas presentes pudieron percibir lo poco convincente que sonaba la blonda fantástica.

-Qué acabas de hacer, Valeria? – entre dientes masculló el héroe, controlando su enojo y jalando con cuidado a la infante detrás de su espalda junto a su hermano.

-Fue…fue…fue un accidente- quiso excusarse la mini rubia.

-No, Valeria! Accidente fue que una araña me mordiera en la mano y me otorgue poderes! Esto lo hiciste sabiendo las consecuencias! – sin poder contenerse más, Peter gritó al mismo tiempo que la miraba por encima de su hombro diestro.

-Perdón! Perdón…perdón…- exclamando en un mismo volumen de voz, la hija de Reed y Sue poco a poco fue derrumbándose mientras sus manos se aferraban al traje de su tío.

El bramido del arácnido causó que más de una se sentara derecha en sus asientos, siendo tomadas absolutamente por sorpresa gracias a diversos factores que nunca esperaron ver juntos. Enojo, preocupación, desorientación y coraje fueron algunos de los ejemplos que las heroínas y villanas consiguieron dilucidar en el breve intercambio de palabras que hubo entre Peter y Valeria.

-No debió gritarle. Es solo una niña- la hermana del implicado amonestó, dedicándole una mala mirada al arácnido por su reacción.

-Peter nunca hizo algo así en todo el tiempo que lo conozco. Si actuó de tal manera es porque en verdad está asustado de verlos lastimados- excusando las acciones de Spiderman en pantalla, comunicó la Storm.

-Pero le gritó a tu hija. Acaso no te enoja eso? – hallando carente de elocuencia la postura de la rubia en el tema, la agente secreta instigó nuevamente.

-Lo sé, lo sé…Valeria tiende a provocar eso, pero también debes entender que si bien no me gusta lo que acabo de ver, porque ella es mi preciosa bebé, debo apreciar el punto de vista de él- soltando un suspiro de fatiga, la cuestionada alegó lo mejor posible.

Aun así, esto no fue del total agrado para la hija de los difuntos Richard y Mary Parker, prometiéndose tener una plática en privado con su hermano por lo que acababa de ver, incluso a sabiendas que las películas trataban de escenarios alternativos a sucesos de la realidad.

-Ehm…Susan? – carraspeando ligeramente para captar la atención de la nombrada luego del momento vivido, llamó la menuda diseñadora de modas.

-Qué? – girando con cuidado la cabeza ya que no deseaba despertar al niño que entre sueños movía sus brazos y llamaba a su verdadera madre, la fundadora de los Fantastic Four respondió.

-Cuál es la función de toda esa maquinaria? – señalando a la congelada imagen del televisor, interpeló The Wasp.

-Traer desastres nada más…- como si presagiara mal augurio, las espectadoras disimularon lo mejor posible el terror que tales palabras provocaron.

-Qué llamaste, Val? Son de nuevo las diferentes versiones de papá? – preocupado por la situación actual y sabiendo que Spiderman siempre le insistió en proteger a su familia ante cualquier mal, Franklin quiso saber, preparándose para defenderla ante lo que sea que salga del portal.

Numerosos gritos ahogados de dramático horror se mostraron unánimemente después de lo insinuado por el joven mutante blondo.

-Dime que eso no ocurrió- la fémina mitad Kree rogó para que no fuese cierto lo que escuchó.

-Me gustaría negarlo…- regalando una mueca simpática, Susan expresó.

-Debió de ser una pesadilla- pálida por la simple idea de ver a más de un Mr. Fantastic en un mismo lugar, la rusa espía pelirroja manifestó.

-Terrorífico a decir verdad- divertida por ver cómo actuaban sus colegas, continuó respondiendo Invisible Woman.

-Qué no es tu esposo? – incapaz de negar que hallaba lúdica la situación, Teresa trató de averiguar más al respecto.

-Eso nos da más motivos para reafirmar nuestras reacciones- la reina de Attilan espetó, sabiendo a la perfección lo que el implicado y los demás integrantes del supuesto grupo secreto de mentes brillantes habían hecho a lo largo de los años.

Las reacciones de la estructura continuaron, opacando los gruñidos del castaño que cautelosamente guiaba a los pequeños hasta la puerta sin quitar sus ojos de la maquinaria. La luz aumentó exponencialmente, obligándolo a entrecerrar los párpados bajo su máscara y esperar a que sus lentes se adapten al inconveniente, maldiciendo en su mente a Reed por no hacer acto de presencia o a Johnny y Ben por haberse ido. Tan solo oraba para que la mujer que le preocupaba por su estado de salud siguiera haciendo reposo, ya que solo parecía que los problemas se abalanzaban a sus brazos uno detrás de otro.

-No es el Concilio Interdimensional de Reeds- logró responder la niña genio, pudiendo sentir el frío metálico de la puerta contra su espalda luego de retroceder algunos metros.

Y así como antes muchas mujeres exclamaron aterrorizadas, ahora las mismas féminas soltaron largos suspiros de alivio, agradeciendo a cualquier ser supremo que existiera por las pequeñas victorias que debían lidiar por causas ajenas generalmente.

-Bendita sea esa niña por no traer más horror a esta tierra- tomándose el pecho y pronunciando con todo el dramatismo posible, Medusa parló mientras su sintiente cabellera se estiraba por detrás del sofá para alcanzar la cabeza de Benjy y acariciarla.

-Amén! – exclamó She-Hulk con los brazos en alto, provocando que más de una la emula antes de soltar unas cuantas risas, las cuales incluyeron a la propia esposa del hombre que nadie quería ver.

-Opino que apenas terminemos de ver estas películas, destruyamos esa máquina- propuso un proyecto a futuro Bobbi, chocando su puño derecho contra la mano siniestra para dar más énfasis.

-Aleluya! – otra vez gritó Jennifer, sacudiendo las extremidades superiores de lado a lado, siendo ahora que Carol y Jessica se unieron a su proclamación, haciendo que las demás encontraran dificultoso el reprimir sus risas ante las ideas que tenían.

-Oigan, si Valeria no trajo a muchos Mr. Fantastic…entonces qué convocó? – consiguiendo serenar sus ánimos, Hope captó la atención ajena con una interrogante que surgió en su cabeza desde el momento en que oyó la respuesta de la niña genio.

La diversión se agotó al instante con la pregunta realizada por la mesías mutante, lo que hizo actuar en apuro a la arácnida con raíces británicas, tomando el mando de la videocasetera para reanudar el filme.

-Entonces qué? – carcomiéndole la intriga al blondo mutante, trató de averiguar otra vez.

-Es la tercera vez, mocosa…tú no aprendes, verdad? – fulminándola con sus verdes ojos, Jessica le dirigió la palabra a la hija de Cable.

-No hago spoilers a propósito! – refutó la joven pelirroja, preparada para defenderse en caso de recibir un almohadón en la cara.

-Mmh…Anya, castígala- debatiendo por dentro lo que debía de hacer, Spiderwoman optó por comandar a su pupila.

-Espera, qu…HMPH! – desorientada la Summers bajó su guardia, para después ser receptora de un imparable y mullido objeto decorativo por parte de su amiga.

La respuesta no fue necesario para el adulto entre ellos, ya que en todo momento vigilaba el portal. Dicha estructura pareció calmarse por unos instantes, para después estallar en un fugaz fulgor y comenzar a despachar varias figuras femeninas que Peter reconoció inmediatamente, obligándolo a ponerse más alerta que nunca ya que no sabía de qué forma reaccionarían.

-Traje a mamá…o en realidad a muchas de ellas- tímida y lista para salir de la habitación en cualquier caso, Valeria reveló su acto.

-Vaya…- balbuceó incrédula Betsy, parpadeando en reiteradas ocasiones para asegurarse que no se lo estaba imaginando.

-Creo…creo que eso es lo mejor que todas podemos decir al respecto- dialogó Anna Marie, con los ojos bien abiertos.

-Grrr…eso es trampa! – recuperándose del asombro, Laura empezó a gruñir guturalmente previo a acusar con ahínco a la blonda fantástica, actitud que tomó desprevenido a muchas excepto Emma, la cual siempre estaba atenta a ella.

Por instinto, Hope fue recibida con los brazos abiertos por Spidergirl, quien a su vez se acurrucó en el borde más alejado del sofá que usaba, asegurando así un mínimo porcentaje de supervivencia en caso de que la hija de Wolverine decidiera sacar a relucir sus garras duales e intentara cortar a alguien con estas.

-Perdona? – inconsciente de lo que estaba siendo culpable a los ojos de la Kinney, preguntó Sue.

-Hay muchas de ti! Enamorarás a Peter más rápido que nosotras! – continuó con su perorata la pelinegra mutante, manteniendo aún asombradas a sus colegas adultas por lo fuera de sí que lucía, empezando a desenvolverse más y más con otra gente.

Incluso si la razón principal se debía por un hombre con poderes arácnidos.

-No! Yo no..! No…- trastabillando en la dicción, la protagonista del momento no supo qué decir, pudiendo solo ver cómo X-23 bufaba molesta y se cruzaba de brazos.

-Oh…- fue todo lo que pudo decir Franklin, al presenciar una docena de diferentes versiones pertenecientes a su progenitora.

No obstante, previo a que Spiderman pudiese llevar a cabo alguna clase de aviso hacia las invitadas de su sobrina, un agudo grito de dolor sacó de su porte tenso al vigilante. Una de las blondas siluetas delicadas cayó estrepitosamente al suelo mientras un charco de sangre se acumulaba y desperdigaba lentamente hasta donde el castaño estaba, siendo que sus pies se hallaban heridos.

-Dios mío, Susan! – un desmedido grito de pavor invadió el apartamento, siendo She-Hulk quien actuó en consecuencia a lo que atestiguó de manera tan escabrosa.

No obstante, tanto el grito de que los parlantes del televisor emitieron, como la propia acción de la abogada, terminaron por despertar bruscamente a un pequeño Parker que asustado lloró desconsolado en el pecho de la rubia, humedeciendo su traje al cabo de unos segundos.

-Mama! Mama! – pidió entre sollozos el castaño, aferrándose con sus puñitos a la tela azul del uniforme que la adulta vestía.

-Shhh…Está todo bien, Benjy. No pasa nada- con un nuevo propósito a cumplir, Susan se puso de pie y meció amorosamente al párvulo, teniendo sumo cuidado para no voltear y mostrarle la sangrienta escena que Jessica Drew pausó por instinto.

-Mama…! – ahogado fue el clamor esta vez del joven Parker, temblando frenéticamente y buscando aquel calor maternal con el cual últimamente se estaba acostumbrando.

-Shhh…Mamá está aquí, mi amor. No dejará que nada te moleste, te lo prometo cariño- tomando suave la cabeza del niño para alejarlo unos centímetros de su pecho, la Storm depositó varios besos en sus mejillas enrojecidas por donde se notaban un par de caminos sinuosos producto de las gotas saladas que sus ojitos azules soltaban.

La dedicación de Invisible Woman era notoria, caminando con un hipnótico vaivén cuyo finalidad resultaba en el cese del llanto infantil. A diferencia de muchas, en ella se podía ver la experiencia de criar niños, así como lidiar con los súbitos momentos de incomodidad que podrían existir. Aunque ello parecía extrañarles más por lo compenetrada que lucía al bañar con dulces motes al hijo de Spiderman, casi como en verdad lo viese como suyo.

-Si quieres, puedes dejarlo dormir en una de las habitaciones- ofreció la líder de A-Force, al mismo tiempo que las demás integrantes de dicho grupo apoyaban la moción.

-Dudo mucho que esta arañita quiera soltarme- enseñándoles con sutiles movimientos en su andar los cerrados puñitos que cogían el uniforme de los Fantastic Four, replicó en un tono suave la dama que obtuvo sus poderes en una tormenta cósmica.

-Y cómo haremos para seguir viendo la película? Porque parece que esto no será algo fugaz y puede volver a asustarse- inquirió Katherine Pryde, quien sostenía a un inquieto Lockheed que trataba de acercarse al bebé para que deje de llorar.

Mordiéndose el labio inferior con apenas fuerzas, la rubia fantástica debatió por los siguientes segundos el curso a seguir, siendo este el ver con imploro al dragón morado que Shadowcat retenía.

-Puedo crear un domo para que juegue con Lockheed en el suelo detrás de los sofás- enunció su idea la mujer que cargaba al mini Parker.

-Y al mismo tiempo, él no podrá escuchar lo que ocurra en la película. Verdad? – viendo panorámicamente el plan de su colega heroica, la hija de Magneto complementó.

-Así es. Ahora si me ayudas, Katherine…- asintiendo en un principio, Susan le dirigió la palabra a la mutante que de inmediato se puso de pie y llegó consigo al alado ser, el cual comprendió lo que pedían.

Consiguiendo distraer al infante tras mover su puntiaguda cola de lado a lado para que soltara a Invisible Woman, gateando por el suelo para abrazarlo mientras la adultas dedicaban una sonrisa y retomaban sus lugares.

-Mamá! – por reflejo exclamaron los dos jóvenes.

-Sue! – pasando por una situación similar, el cuerpo de Peter volvió a moverse por sí solo para alcanzar a la mujer en el suelo.

A pesar de que Benjamin Parker estuviese abstraído en su divertida persecución al compañero de Kitty Pryde, todas las féminas excepto cierta terrorista que aún no tenía oportunidad de interactuar con el susodicho, estaban pendientes de ver si el pequeño reaccionaba mal ante lo que reproducía el televisor.

Tampoco ninguna pudo negar que sin importar la persona que protagonizara la cinta, Spiderman siempre se mostraría sumamente preocupado por ellas, llenándolas de un sentimiento cálido que traducían como cariño y comprensión.

Los gritos de dolor continuaban resonando en los oídos del trío anfitrión, donde los niños no perdieron pisada a su tío de traje arácnido y se apresuraron en alcanzarlo, sin darse cuenta que habían atraído la atención de los otras once damas que estaban presentes. Algunas con emociones aflorando por recuerdos, otras con cierta reticencia al ver quienes estaban delante, pero al fin y al cabo todas optaron por mantenerse en sus lugares al descubrir que el lugar donde estaban no era el hogar que conocían.

-Wow…todas son tan distintas- asombrada por las diferentes versiones de Invisible Woman que se mostraban, musitó Black Cat, recibiendo confirmaciones tácitas de Loki y Sablinova.

-Sus ropas son las que más desconciertan- acotó Bobbi, pues escuchó lo que dijo la ladrona de joyas.

-Tantas posibilidades de cambios en la historia…- esta vez fue Jessica quien habló, recordando las alternativas versiones de Peter Parker que vio junto a Anya Corazon.

El resto permanecía mudo, entendiendo que aquellos comentarios realizados eran con la principal finalidad de no escuchar atentamente los gritos de dolor que la rubia en pantalla generaba.

-AHHHH! AHHHH! DUELE DEMASIADO! – clamaba agudamente una versión alternativa de Invisible Woman que portaba su clásico traje azul, quien fue alzada contra el pecho del tótem y se aferró al frente de su traje al punto en que sus nudillos se tornaron blancos enfermizos.

-Shhh…Todo estará bien, voy a curarte…- reinando su temple que le exigía inmediata atención para la rubia, Spidey comenzó a llevársela hasta una sala apartada que por lo general servía como enfermería luego de las misiones que tenían los Fantastic Four.

-Peter…- abrazándose a sí misma para evitar sentir el dolor fantasma que psicológicamente provocaba el verse herida, la Fantastic Four murmuró.

Instantáneamente Julia se irguió por pedido tácito de Jennifer, quien le pidió que cambiasen de lugar, permitiéndole así a la prima de Hulk abrazar a su amiga. Medusa hizo algo similar con Teresa, usando posteriormente el largo cabello que poseía para afianzar más el abrazo que se brindaron.

-Es solo una película, Susan…él te cuidará, Peter lo hará- notando el sutil temblor que padecía la blonda, la pelirroja cabellera se aferró un poco más a la nombrada mientras Medusa se expresaba.

-AGH! EN VERDAD ME DUELE! – retorciéndose en los brazos del trepa muros y clavando sus uñas en el pecho de este, la herida mujer trataba de contener infructuosamente sus alaridos lastimeros, asustando por completo a los niños.

-Tranquilízate, Susan. Estás asustando a tus hijos. Sé que tienes tu oreja en mi cuello, así que sigue el ritmo de mi pulso, respira hondo y enfócate únicamente en ello. Valeria, Franklin, quiero que vayan inmediatamente a buscar vendas y analgésicos. Ustedes, no me fío al todo pero de igual manera sígannos- tomando total control de la situación, el Parker le susurró a la Storm que sostenía para posteriormente dirigir su atención a los jóvenes y a las demás blondas que únicamente asintieron sin saber que estaban siendo vigiladas por el sentido arácnido del castaño.

-Lo ves? Él se preocupa por ti. Te va a curar y sanarás. No importa lo que ocurra- reafirmando lo pronunciado previamente por la monarca de los Inhumanos, Jennifer comunicó, observando lo perdida que su amiga lucía al escuchar los consejos del castaño.

-Siempre está para mí…- consiguió decir la Storm, en simultaneo que su mente rememoraba las decenas de veces que compartieron pláticas.

Aquellas que estuvieron presentes en las películas previas, se alegraron de ver cómo parecía recuperar un poco de compostura Invisible Woman, pues a pesar de las pequeñas diferencias que existían gracias a bromas o discusiones, todas empezaron a ver que ella era una de las que mejor conocía al tótem arácnido y lo mucho que se influenciaban en el ámbito privado.

-Es extraño ver esto- manifestó pasiva Wanda.

-De qué hablas? – Rogue, olvidando temporariamente que sentía enojo para con ella, cuestionó.

-Las veces anteriores era Peter quien terminaba en una enfermería siendo cuidado, mas esta vez es al revés- explicó la romaní antes de mirar por detrás del sofá, descubriendo a un alegre Benjy que trataba de agarrar la cola de Lockheed.

-Al menos podemos estar más que seguras que hará todo a su disposición para que nada malo ocurra- optimista, la hermana de Captain Britain alegó.

-Lo dices por experiencia propia? – alzando una ceja, interpeló Jean Grey.

-Tal vez…- izando apenas las comisuras de sus rosáceos labios, la ninja de púrpura parló.

Lágrimas corrían no solo de los ojos de la lesionada dama, los posibles hijos de esta también aunque no por el dolor sino por el escucharla padecer tal trauma. Valeria era quien peor sufría, siendo notable el temblor de sus manos al querer transportar los elementos esterilizados, por lo que tuvo que ser asistida por una versión de su madre que vestía con el traje de Future Foundation y otra que llevaba un uniforme de SHIELD.

-Me siento mal por ella. Hasta me dan ganas de abrazarla- entristeciéndose por la reacción de la niña genio ante el dolor de su madre, parló con empatía Hope, siendo acompañada en la idea por Laura y Anya.

-Al menos sabemos que las otras contrapartes de Susan se preocupan por ella, si los rostros que hacen significan algo- habló Natasha, no muy divertida con ver a la joven Richards sufrir por un mero accidente con sus experimentos.

El joven mutante prácticamente había arrojado cuanta caja se le cruzaba al suelo, desesperado por buscar lo que el castaño requería. Una mano en su cabeza detuvo su inquietud, obligándose a mirar hacia atrás con el fin de descubrir el origen. El traje de cuero negro fue lo primero que llamó la atención del adolescente, sorprendiéndose por ver que una versión de su madre se atreviera a llevar algo así. Ella no fue la única que se propuso a ayudarlo, siendo que eventualmente se le unieron una Susan con vestido verde y otra que le recordaba mucho a Kang pero con una cicatriz en su ojo izquierdo.

Una risa inesperado escapó de los labios pertenecientes a Ophelia Sarkissan, ganándose la fulminante mirada del resto y obligándola a levantar las manos en señal de calma.

-Lo siento…- controlándose a duras penas, Viper consiguió decir.

-De qué te ríes? – la hermana de Spiderman inquirió.

-Es solo que me causó gracia el cómo tuvo que ver a su madre aquel niño- confesó la peliverde, sin notar que algunas espectadoras concordaron con ella y ocultaron sus muecas divertidas.

-Esa no es…Cómo se llamaba…Malice? – chasqueando los dedos repetidamente para tratar de recordar el nombre de la versión con traje de cuero que la rubia tenía, She-Hulk preguntó a la implicada principal.

-Sí, y no es un recuerdo muy bonito que digamos- haciendo un gesto amargo, Invisible Woman terminó por responder, pues ella misma no dejaba de admirar los distintos looks que mostraban sus contrapartes convocadas por Valeria.

-Espera, hablan de la misma Malice que poseyó a Polaris tiempo atrás? – curiosa por el dato, Katherine cuestionó al dúo de amigas.

-No lo creo, ella es básicamente mi lado oscuro, bastante retorcido si soy honesta, y fue expuesta a la superficie por un ataque de Psycho-Man y Hate-Monger- explicó pacientemente la hermosa rubia propietaria del Edificio Baxter.

Las rubias que vestían como reina victoriana, monarca de Atlantis con un tono de tez azulada, y otra que se asimilaba a Doom, despejaron una camilla que prontamente Spiderman usó para depositar a la Invisible Woman malherida. Dicha mujer tenía toda la parte inferior de su traje con una oscura tonalidad carmesí debido a la sangre que se secaba, lo que puso incómodo al héroe que se disculpó por lo bajo antes de proceder a quitarle para asombro de todos los pantalones y revelando un par de piernas delgadas cuyos pies enseñaban tres pares de orificios que Peter reconoció de inmediato.

Dos sucesos se llevaron a cabo en la sala del apartamento que habitaban de momento.

Por un lado, Susan halló vergonzoso lo que su contraparte y el castaño hacían a pesar de la situación. Sabía que él lo hizo por necesidad, pero aun así ella no pudo evitar imaginarse en un ambiente más privado, donde compartieran la gratificante compañía del otro y dejaran atrás sus preocupaciones.

Por el otro, las demás heroínas y villanas que observaban atentamente la grabación, percibieron a la perfección el posible origen de aquellas heridas que tenía en sus extremidades inferiores la versión alternativa de Invisible Woman. Unas marcas bastante reconocibles para todas por ser perfectas en su ejecución limpia, y ocasionaron consecuentemente una oleada de maldiciones entre dientes.

-Fue atacada por Logan? – un versión joven de la Storm inquirió.

-La pregunta ahora sería, por qué fue atacada por Logan? – masculló rabiosa Viper, teniendo nulos recuerdos agradables con el mutante longevo.

-Una versión demente? – no muy segura de su respuesta, dijo Loki, siendo receptora luego de un gruñido.

-Es mi padre del que hablas- espetó Laura, observando a la Jotun por encima del hombro.

-Tal vez, pero ese que atacó a la otra Invisible Woman no lo es- colocando una pierna por encima de la otra, se explicó la deidad embustera.

-Eso parece, Susan…- sintiendo enfado para con el mutante longevo que quería como un hermano, el tótem respondió mientras se quitaba los guantes para comenzar a buscar otros elementos quirúrgicos que iba a necesitar.

-Toma, creo que esto es lo que buscas…Y nos reconoces a todas? – una blonda que demostraba más años que las demás por las leves marcas en sus ojos le entregó un botiquín, deteniéndose después para formularle su duda.

-Es una pregunta capciosa no crees? – dirigiéndole una mueca sardónica, Jennifer le cuestionó a su amiga, liberándola del relajante abrazo que proporcionó junto a la Amaquelin.

-Dudo que se haya referido a mi rostro nada más- explayó la protagonista principal de la ocasión, quien para distraerse del dolor que su contraparte sufría se dedicó a analizar las vestimentas que llevaban.

-A la mayor parte de ustedes sí las conozco, ya sea por experiencia o simple atestiguamiento. Y debido a eso, sé de lo que son capaces algunas de ustedes, por lo que se los diré de la forma más sencilla posible…intenten algo estúpido y les arrancaré la garganta- sin levantar la vista en un principio del algodón empapado con iodo que empleaba sobre las heridas de su paciente, Peter comunicó, previo a que su voz se tornara oscura y generase incomodidad en todos los presentes.

Un escalofrío sobrenatural se deslizó por las espaldas de todas las mujeres al escuchar el ronco tono. repleto de promesas dolorosas y mortales, del jovial arácnido trepa muros. Si bien ellas eran conscientes de los límites que se imponía él para no perder el control, nada podía compararse con lo tétrico y malvado que sonó en la película mientras miraba impávidamente con las enormes lentes blancas a las once rubias de pie restantes.

-Qué…? – asustada de solo imaginarse al amable hombre de cabello castaño que conocía meramente tratarla así, murmuró Jean Grey, sin notar cómo la Reina Blanca se aferró con ahínco a su brazo izquierdo.

-Es normal que me aterre escucharlo hablar? – alzando temerosa la mano derecha, Felicia preguntó, recordando la mala experiencia que pasó con él cuando habían usurpado su cuerpo.

-Por qué reaccionó así? Cómo es posible que siga curando a alguien de forma tan natural y al mismo tiempo prometa matar de la forma más truculenta posible?! Ese no es el hermano que conozco! – exaltada exclamó la tía del niño que continuaba jugando con Lockheed, poniéndose de pie mientras apuntaba a la congelada pantalla.

Veloz, la más joven de las arácnidas se aproximó a la agente secreta, sujetándola para que recobrara un poco de compostura, acción en la que tardó conseguir efecto pues visible era el nerviosismo de la fémina adulta. Mujer que tras largas respiraciones pudo serenarse y mirar a las heroínas bajo la creencia de que ellas tendrían la respuesta que requería.

Sin embargo, todas negaron con movimientos laterales de cabeza excepto una rubia fantástica. Por ello mismo, la Parker se enfocó en esta para obtener la información.

-Peter…tuvo problemas, secuelas de hecho. Alguien jugó con su cuerpo y mente durante largo tiempo, ocasionando que al momento de recobrar su autonomía tuviese pequeños lapsus de furia reprimida que su perpetrador era capaz de canalizar sin problema alguno. En aquel tiempo pude ayudarlo ya que supe la verdad de inmediato, pero como eso no ocurrió en esta película, pues Peter de seguro tuvo que lidiar solo con el problema- confesó la integrante de los Fantastic Four, sorprendiendo a muchas por lo poco que sabían al respecto a pesar de conocer el contexto, algo que las deprimió por no ser de ayuda gracias a la poca interacción que había entre ellas y el vigilante de Queens.

-Tío Peter? – con temor a tener en frente al hombre que poseyó a su héroe favorito, Franklin habló mientras su hermana era sostenida por la fémina con vestimenta blanca y negra.

-…Lo siento, Franklin. Fue solo un lapsus de Otto que dejó algunas secuelas en mí. Trataré de no hacerlo nuevamente- recapacitando en sus acciones anteriores, el centro de la telaraña se disculpó genuinamente, pero sin darse cuenta que las otras mujeres habían dado un paso para atrás de manera instintiva.

-Juro que asesinaré a ese sujeto aunque SHIELD me cause problemas…- refunfuñó la sobrina de May Parker, habiendo regresado a su lugar e indicarle a Jessica que reanudara la cinta.

-Una lástima que no puedas llevar a cabo eso- expresó Spiderwoman, a la cual aún no me hacía ninguna gracia el que ni siquiera ella hubiese notado los problemas que tenía el siempre alegre Spiderman.

-Está muerto, verdad? – retrocediendo mentalmente para dilucidar todas las pistas tácitas que se dieron en la plática, Teresa concluyó, recibiendo asentimientos como respuesta que solo lograron frustrarla más.

Resignado a tener que lidiar con esos pequeños exabruptos como cuando Felicia trató de tomar venganza contra él por lo que Superior le había hecho, Peter enfocó su atención en el tratamiento médico de emergencia que le urgía a su paciente. De la misma forma en que le dolía ver a su Susan en un estado febril, la emoción salía a flote mientras curaba a la que tenía delante, susurrando por lo bajo palabras de calma que poco a poco iban surtiendo efecto con ayuda de los analgésicos que una dama renacentista le dio tras recibir las rápidas indicaciones del castaño.

-Sir Parquagh, es necesario que mantenga su máscara? – la misma fémina que administró los medicamentos a su contraparte herida, le dirigió el habla al tótem.

-Genial, aquí vamos de nuevo! – exasperada, Hope Summers protestó, girando los ojos hacia atrás para luego soltar un gruñido que Laura emuló posteriormente.

-De qué te quejas? Tú le pediste lo mismo! – le reprochó la arácnida latina a su amiga.

-Pero al final tuve que hacerlo yo misma- enfadándose un poco al saber que Peter se negó a cumplirle ese ruego, la hija de Cable respondió, aunque segundos después sonrió tontamente al recordar lo que consiguió de ello.

-Y cuál es el problema entonces? – X-23 trató de averiguar.

-A ellas les enseñará su cara sin negarse! Estoy segura! – borrando su fas de ensueño, la mesías de los mutantes exclamó.

No tan lejano a las jóvenes heroínas, las Avengers presentes solo podían ver cómo Black Cat luchaba para contener una mueca sonriente, ocultándola infructuosamente tras las manos.

-A ti qué te pasa ahora? – inquirió Captain Marvel, intrigada por desconocer qué divertía tanto a la ladrona.

-Me da un poco de gracia el cómo suena el apellido de Peter en boca de esa versión alternativa- admitió la peliblanca, ocasionando que las demás negaran ante lo dicho con unas muecas jocosas ya que Susan volteó a mirarlas mal.

Meditando por un minuto, el cuestionado alzó su cabeza y recorrió los semejantes rostros con sus enormes lentes blancas, pudiendo notar con facilidad que todas ellas lo conocían de alguna manera, ya sea porque trabajaron juntos o eran amigos, indiferentes de sus tiempos cronológicos.

-Malice, Hydra, Doom, Kang…ustedes saben quién soy? – queriendo asegurarse de lo que estaba a punto de hacer, el vigilante de Queens inquirió.

-HYDRA! – chillaron todas las féminas, incluida la propia terrorista que nunca se le ocurrió hallar las similitudes entre la fémina de vestido verde y ella.

-Cuatro de tus contrapartes son villanas tal parece…- atónita, acotó la reina de Symkaria a la blonda fantástica.

-Las otras tres me lo imaginaba por las formas de vestir, pero admito que nunca se me cruzó por la cabeza la idea de creer que había una Madame Hydra allí- rascándose la nuca por incomodidad de ver a su colega en tal representación, Janet Van Dyne musitó.

-Qué te habrá llevado a tomar ese papel de mala? – Jennifer cuestionó a la Storm, quien miraba al igual que todas la pantalla con suma incredulidad.

Nada pudo contestar Invisible Woman, empezando a recapacitar verdaderamente en todas las versiones que su amada hija trajo con aquella endemoniada máquina que iba a destruir, tal como lo recomendaron minutos atrás, en el instante que terminaran de ver todos los cassettes.

-Ja! Tal parece que no serás la primera villana en enamorar a Peter- intentando sacar provecho de la situación, Mockingbird le tomó el pelo a Ophelia, quien siseó malévolamente a la agente de SHIELD.

Para luego quitarle un almohadón a Jessica Drew y lanzarlo con gran fuerza, golpeando en la frente a Barbara Morse.

-Hija de…! – con una notable marca rojiza formándose, Bobbi estuvo a punto de insultar, mas una mano bloqueó el sonido.

-Sin maldiciones, sean niñas buenas- advirtió Natasha, fulminando con sus heladas orbes azules al dúo.

-Cómo? – balbuceó la dama con vestido verde venenoso, sintiéndose un tanto incómoda ante la visión del par de lentes blancas que parecían observar su alma.

-Ya lo dije antes, las conozco. No personalmente a algunas, pero sé quiénes y qué son- esterilizando una aguja y comenzando a cerrar los orificios en los pies de la medicada Susan, Spiderman respondió.

-Me pregunto si conocerá también contrapartes de nosotras- tomando una postura pensativa, Kitty hizo mención, sin prestar atención a que Jessica y Anya parecían estremecerse.

Reacción que las demás mutantes si se percataron.

-Qué ocultan ustedes? – entornando la mirada, Psylocke interrogó.

-Nada! – mientras Spiderwoman supo guardar silencio, la pupila de esta prácticamente gritó negativamente con la esperanza de que le crean.

Algo que no consiguió pero nadie decidió inquirir más por el momento.

-Ya veo…como era de esperarse de tu parte, Peter- aceptando la contestación dada, Malice asintió en un principio para así alegar en consecuencia con el nombre de pila del arácnido.

-Ella tiene razón, Príncipe de Arachne. Reconocemos al hombre debajo de la armadura- apoyando las palabras de la Storm poseída por la entidad psiónica, la bella monarca dio a conocer su opinión.

-O…okey? Primero la Sue renacentista y ahora la que parece una reina? Y Peter siendo un príncipe? – estupefacta con cada diálogo que escuchaba, Anna Marie enunció.

-No veo nada de malo con ello. Un príncipe para una reina. Tiene algo de futuro si luego lo convertimos en rey- desestimando las dudas de la mutante con capacidad de absorber habilidades ajenas, Emma Frost replicó.

-Apoyo lo que ella dijo- emocionada ante la mera idea de que la araña sea un príncipe, Loki declaró soñadoramente.

-Pero si tú no eres reina- acusó Wanda.

-Princesa de Asgard. Reina de Jotunheim- alzando el mentón e inflando el pecho, lo que hizo resaltar sus atributos y deprimir a algunas jóvenes, la deidad embustera comunicó.

-Monarca de Symkaria/Attilan- en sincronía, Silver y Medusa complementaron los dichos de la hermana de Thor.

Esto provocó más ira en la ladrona, aunque por dentro sentía miedo de tener competencia con más rango categórico que ella.

Bajo la máscara, el susodicho héroe se mordía el labio en un acto reflejo de cuando era joven, tratando de mantener la mayor parte de su enfoque en los últimos puntos que llevaba a cabo en los pies de la lastimada blonda, quien lo miraba lejanamente por culpa de los relajantes pero aun así con una sonrisa de agradecimiento que le alegró.

-Hay duda en él- musitó Teresa.

-Se quitará la máscara- la blonda fantástica contestó.

-Cómo lo sabes? – bajo la suposición de que las mujeres en pantalla no eran la misma que se mostró enferma antes, la Parker indagó.

Una trepidante sonrisa empezó a formarse en la cara de la mujer, quien para sorpresa de todas hizo levitar a un feliz Benjy en una burbuja invisible hasta su regazo, fundiéndose en un maternal abrazo donde se dedicó por los siguientes segundos a besarle las mejillas.

-Porque soy yo. Y sé que nunca lo lastimaré - segura de sí misma, Susan respondió, dejándose acariciar el bello rostro por las regordetas manos del infante antes de besarlas también.

Limpiándose las manos con una toalla cercana, Spidey comenzó a quitarse la porción del traje que cubría su rostro, revelándoles sus facciones maduras y alborotado cabello castaño corto. Su aspecto deslumbró a varias de las testigos, quienes no se esperaban que aquel joven arácnido se convirtiera en un hombre de rasgos angulosos.

-Vaya…es distinto tener la imagen implantada en tu cabeza a verlo con tus propios ojos- dijo Viper, admitiendo que el castaño había llamado su atención si la serenidad en sus rasgos significaban algo.

-Puedo decir lo mismo. En la película de Hope, él no estuvo mucho tiempo sin la máscara- notando de dónde Benjy había heredado tantas facciones que madurarían con el tiempo, Katherine pronunció.

-Debería de andar más tiempo sin ella cuando esté con nosotros…- por lo bajo, musitó Jean.

-Cuando regrese a la base, le diremos que no necesita cubrirse…- al mismo tiempo, Carol mencionó a sus compañeras de asiento, aunque Julia solo bufó por los intentos de la rubio en querer controlar el futuro del tótem.

-Qué? – viendo que no le quitaban la mirada de encima, el tótem cuestionó incómodamente.

-Bueno, bueno…parece que alguien tiene una arañita en el ojo, no? – burlona, pronunció Jennifer.

Solo para recibir una suave bofetada en el brazo izquierdo por parte de Benjy, quien parecía querer fruncir el entrecejo previo a soltar una carcajada entre gorjeos.

-Lo ves? A él no le gusta que te burles de mí- agradeciendo a la interrupción brindada por el mini Parker, la madre de los niños Richards alegó mientras hacía un enorme esfuerzo para no avergonzarse.

-Eres un Benjy malo, me hiciste doler- dramatizó la abogada con una falsa faneca que detuvo la risa del pequeño e hizo que se estirara en su dirección.

-Mama…- llamó el hijo de Spiderman, acariciándola con sus manitos el mismo lugar que golpeó antes.

Decir que las mujeres casi se mueren de ternura era una subestimación, pues Jennifer no tardó nada en arrebatarle a su amiga el infante y abrazarlo nuevamente.

-Mamá te está viendo de forma chistosa- imposible de contener su risita infantil, Valeria dijo, solo para temblar levemente cuando una vez más fue víctima de una mirada seria por parte del vigilante.

-No creas que me he olvidado de lo que hiciste, Valeria. Estarás castigada durante todo este tiempo hasta que las clases de verano terminen…sin poder estar en contacto con tecnología- ignorando a las adultas por un segundo, el Parker recordó el motivo de su enojo principal.

-Uy! Ahora sí que está en problemas la niña- siendo que escuchó y vio cómo la niña genio era muy apegada a los inventos revolucionarios, Viper susurró.

-Tú crees? – interpeló Wanda, quien escuchó lo que dijo la anteriormente la mujer.

-No dijeron que tiene problemas de ira por un accidente? – señalando al Parker en pantalla, la dirigente de HYDRA cuestionó para corroborar sus dudas.

Hecho que muchas recapitularon y temieron por lo que Valeria, siendo tan joven, hiciera para desobedecer al arácnido.

-Qué!? No! – protestó la joven, buscando ayuda en su hermano pero recibiendo de este un gesto de empatía.

-SUFICIENTE! YA ME HAS ESCUCHADO, JOVENCITA! ESTÁS CASTIGADA Y NADA CAMBIARÁ MI ELECCIÓN! – gritándole por primera vez en mucho tiempo, Spiderman impuso su pensamiento.

Por instinto, aquellas que conocían de antes al hombre bajo la máscara heroica, se sobresaltaron ante el grito, pero pudieron suprimir la sorpresa casi de inmediato. El resto, por su lado, fallaron en el intento, soltando una que otra exclamación de susto.

-Mada- dijo el bebé, tapándose los ojitos al saber que su padre estaba enojado, recordando que solo con alguien que él conocía hacía algo similar.

-No, pequeñín. No está enojado con tu mamá, está así porque Valeria no quiso hacerle caso- malinterpretando lo que el párvulo trataba de expresar, la Walters enunció, volteándolo para que se recostara sobre su pecho y pudiese ver el televisor junto a las demás.

-Aunque por esa forma de gritar, diría que Peter está suplantando a su padre para tratar de hacerle ver lo que es correcto- renuente explayó la hermana del nombrado, quien a pesar de estar disgustada con las exacerbaciones del castaño, debía de admitir que algo de razón poseía.

Aterrada por un segundo de que Superior estuviese nuevamente frente a ella, Val dio inicio a un sollozo, para inmediatamente percatarse que quien le gritó en verdad fue Peter y no Otto como pensaba. Aunque hubiese notado ese detalle, un par de brazos la tomaron para reconfortarla, acto que se logró en nada de tiempo.

-Por qué le gritas a mi hija, Parker? – olvidando de su enemistad con la contraparte adolescente de su hija en su mundo de origen, Empress Hydra cuestionó imperativamente al nombrado mientras se dedicaba a acariciar inconscientemente el cabello de Franklin ya que le recordaba al hijo que perdió.

-Mama? – balbuceó el mini Parker, girando su cabecita a donde Susan estaba para luego voltear y ver a Viper, repitiendo dicha acción dos veces más.

-Acaba de darse cuenta que hay una relación entre nosotras dos y esa Invisible Woman en pantalla? – mostrando incredulidad, preguntó a nadie en particular Ophelia.

-Eso parece…Y sí, mi amor. Esa de ahí soy yo pero vestida como la señora de allá- siendo tomada por sorpresa nuevamente ante la lucidez del sobrino de Teresa Parker, la blonda en cuestión respondió, para después enfocarse en Benjamin.

El cual estaba concentrado en su tarea de pasar sus manos por el brazo de She-Hulk antes de llevarlas a los labios de la Storm, sacando más de una risa a las damas aledañas por las ideas que le surgían.

-Acaso me llamó señora? – despabilándose de la ternura que emitía el niño, Sarkissan cuestionó sumamente ofendida.

-Pues cara de amargada ya tienes, no sé de qué te quejas- en un volumen bajo murmuró Bobbi, obligando a que Natasha hiciera la cabeza hacia atrás para que nadie notara sus intentos para no reírse.

-Por varias razones, Hydra. Quieres que te las enumere? – teniendo un cúmulo de estrés en consecuencia del estado actual, el trepa muros respondió sarcásticamente.

-Ilumínanos, por favor- no a gusto con la forma de hablar que tenía para con su joven hija, Baroness von Doom eligió parlar de manera educada pero exigente al mismo tiempo.

-Perfecto! Ella cree que es sumamente innecesario ir a la escuela…- empezó a decir el cabeza de red, siendo interrumpido a mitad de su sentencia.

-Es tonto! Ya sé todo lo que me enseñan allí! – se quejó la niña genio, limpiándose las lágrimas de sus ojos.

-Agh…Valeria, hasta cuándo seguirás con eso? – masajeándose las sienes, rezongó con fatiga Susan.

-Es recurrente eso? – Kitty buscó saber.

-Más de las que desearía. Puede que sea una genio de la que estoy orgullosa, pero tristemente sacó la tozudez de su padre- asintiendo desganada, la dama capaz de volverse invisible comentó, dando las gracias con una sonrisa al niño que su amiga sostenía porque trataba de llamar su atención cada vez que una versión alterna de ella aparecía en pantalla.

-Aun así, es una niña y su obligación como tal es ir a la escuela. Tanto para aprender como para estar con otros de su edad- habló Julia, siendo alguien con una hija unos años mayor a la Richards y comprendía la situación.

Verla en tal estado le hizo saber al castaño que haberle gritado otra vez estuvo mal, haciéndole sentir como una basura por dentro. Con apuro, él recorrió la corta distancia en dos zancadas y cayó de rodillas frente a la joven que era se hallaba sentaba sobre el regazo de la Susan con vestimenta de Future Foundation.

Llevando sus propias manos callosas, rozó con delicadeza los pómulos humedecidos de su sobrina bajo la atenta mirada de todas las contrapartes de la madre de esta. Ellas podían notar el cambio radical que tuvieron el brillo de los ojos color chocolate, siendo ahora un reflejo de arrepentimiento y esperanza tácita que se escondían fácilmente de los inexpertos que osaban verlo.

E igual a lo que transcurría en la cinta, ninguna de las espectadoras, sean recién llegadas o que ya estaban apreciando las películas desde hace horas, pudieron ver con claridad el dolor que sentía aquel subestimado héroe que poco a poco iba asombrándolas con sus hazañas.

Demasiado palpable resultaban ser últimamente el flujo de emociones que tenía el castaño, ocasionando que ellas empatizaran desde el sentimiento de amor hasta la furia y pena que sufría. Querían tenerlo cerca para notificarle que ya no sería ignorado como antes, incluso si esto les hiciera sonar como unas hipócritas de su parte, con el fin de llenarlo de abrazos y besos que parecía necesitar junto a recordarle que le apoyarían en lo que fuese necesario, sin importar que sean pareja de él o no.

-Gracias- volteando la cabeza hacia la izquierda, Teresa le dijo a Susan.

-Por qué me agradeces? – confundida, la receptora emitió su interrogante.

-Por ayudar a mi hermano, cuando yo no estuve, durante su momento de debilidad- finalizó la agente secreta, regresando su atención al cristal que proyectaba la imagen del filme y borrando una imperceptible lágrima que empezaba a formarse en el ojo siniestro.

-Lo sé, mi niña genio. Lo sé, en verdad lo sé. Eres más que capaz de sacar un sobresaliente en materias dictadas en universidad, pero lo que me preocupa es que termines convirtiéndote en una ermitaña. No tienes que trabajar. No tienes que cuidar de una familia como lo haría un adulto. Tu único deber es ir a la escuela y crecer entre niños como tu hermano lo hizo. Es lo que tu madre quiere y tus tíos también. Lo último que desean es que termines teniendo las habilidades sociales de tu padre, Doom o Namor- confesó con brutal honestidad el adulto, limpiando todo rastro de lágrimas y besando la frente de la pequeña.

-…Auch- digiriendo el monólogo del arácnido tótem que representaba el centro de la telaraña, Natasha no pudo negar que él tenía más que razón.

-Duras palabras, pero las necesarias- aceptando el punto de vista del Parker, la Reina Blanca pronunció con respeto.

-Quizás el que la compare con ellos tres sea lo que le haga abrir los ojos. Y perdóname Susan, pero hay que admitir que tu esposo, Victor y el pescado parlante son los peores ejemplos de seres sociables- la diseñadora de modas dialogó, concordando en que el ex fotógrafo del Daily Bugle estaba en lo cierto.

No obstante, ninguna réplica provino de la Fantastic Four. Solo las que disponían de habilidades telépatas supieron lo que pensaba dicha mujer luego de sondear fugazmente su cabeza, siendo que ella misma estaba planeando en un futuro cercano sentarse junto a la niña en solitario y hablarle seriamente sobre el tema en cuestión.

-Él tiene razón, Val. No sabes cuánto hubiese deseado que mi hija escuchara ese consejo. Necesitas ser una niña y no imitar a tu padre o tíos- la blonda de Future Foundation reveló parte de su historia de manera sutil, pero siendo captado por todos los presentes.

-Lo notaste, verdad? – murmuró Felicia al avatar de la monarca con cabellos argentados.

-Sí. Y el rostro de Peter solo me lo confirma más- alegó Sablinova, viendo cómo la mandíbula del héroe parecía endurecerse por apretar los dientes con impotencia.

Ambas continuaron observando los gestos que Spiderman hacía en silencio, apreciándolos poco a poco hasta que en sus pechos un peso comenzó a generarles presión, reconociéndolo como una enorme envidia hacia la rubia que era capaz de atraer tanto la atención del cabeza de red en la vida real, como en el cassette.

-Eso incluye a tío Peter, mamá- señaló Franklin al pequeño desliz en la oración, haciendo que la susodicha recapacite y mire con vergüenza al tótem.

-Creo que deberías hacerle caso a Peter. Él sabe lo que te dice con buena razón- corrigiéndose automáticamente, la heroína de ropas blancas y negras dialogó.

Risas suaves hicieron eco en la sala, aturdiendo de momento a la protagonista de turno para luego invitarse a la diversión, hallando gracioso que por pedido de su hijo ella deba de reformular su sentencia.

-Vale, Franklin tenía razón- alzando las manos en señal de rendición, Sue proclamó.

-Lo ves, Jean? Ahora sabemos al menos que tu hija no podrá equivocarse mucho en el futuro con él a su lado- dándole codazos repletos de complicidad, Elizabeth fungió cizaña en la plática.

-Shhh…no lo digas tan fuerte! – apresurándose en silenciarla, Phoenix exclamó en voz baja, no queriendo tener que lidiar con los problemas que Rachel ocasionaba aun estando ausente.

-Ahora que lo dices…dónde se encuentra Reed? – la rubia que provenía del futuro alternativo donde Mayday Parker vivía, cuestionó.

La interrogante acusó a que todas las adultas miraran al cabeza de red, quien simplemente se encogió de hombros mientras alzaba a su sobrina y señalaba distraídamente con su dedo índice derecho al adolescente mutante.

Ver al adulto sostener amorosamente a una ya tranquila niña, cuyo coeficiente intelectual superaba al de todas las presentes, les demostraba cuánto se preocupaba en realidad por ella. La auto superación constante de los problemas que padecía con el fin de no molestar a quienes le rodean, la eterna preocupación por el bienestar ajeno, e inclusive aquella modesta inocencia que podía adoptar de momento, empezaban a hacer mella en cada una de las presentes que no compartía un lazo sanguíneo con el cabeza de red.

-Se ven tan cómodos de esa manera…como si fuesen padre e hija- habló sin pensar primero Carol, para después cerrar los ojos y esperar algún golpe por parte de la progenitora de Valeria Richards.

-Sí, Peter es el único capaz de hacer que mi hija actúe así- con una tenue sonrisa dibujándose en sus delicadas facciones, las orbes azules de la fantástica dama nunca se despegaron de la imagen mostrada por la película.

La falta de molestia por la escena y los dichos demostró que Invisible Woman aceptaba de forma genuina lo que trasmitían aquellos dos personajes en la filmación, orillándolas a creer que la rubia adulta desearía estar allí para compartir el momento.

-Papá está en su laboratorio- sentenció Franklin con desgano, como si ya estuviese cansado de tener que dar la misma explicación durante años.

-Por qué no me sorprende de ese estorbo? – la mandataria de HYDRA farfulló llena de odio.

Tal emoción llegó hasta cada fémina presente, quienes muy pocas veces habían presenciado la ira de la Storm, ya sea contra sus enemigos o algunos aliados que realmente conseguían sacarla de quicio. Mas aun así, escucharla hablar con tanto desprecio a quien era su marido, las tomó desprevenidos.

-Creo que no quiere mucho a Mr. Fantastic…- musitó Anya, solo para recibir miradas de obviedad por parte de sus dos amigas.

-Qué la delató? El cómo lo llamó o el rostro de asco que puso? – sarcástica, Laura inquirió.

-Qué?! Es en serio?! – se expresó la Storm que estaba a cargo de una rama de SHIELD.

-Hmp…realmente era algo de esperarse- explayó con desdén Malice, quitándose la máscara para mostrar sus facciones acompañado de un corto cabello rubio.

-Susan…- llamó Medusalith a la fémina que estaba a su lado tratando de ignorar las repetitivas miradas de maravilla que Benjy le daba cada vez que una iteración suya aparecía hablando.

-Sí? – replicó la nombrada.

-No vuelvas a cortarte así el cabello, no va contigo- acariciando en un acto reflejo su propia cabellera rojiza, debido a los malos recuerdos que Maximus dejó luego de usar unas tijeras para quitarle todo el pelo.

-Uno, yo no estaba consciente cuando Malice optó por hacer lo que hizo. Dos, ninguna de ustedes presentes puede reírse ya que recuerdo muy bien los looks que tenían años atrás- luciendo indignada por la acusación, Sue se apresuró en enumerar algunos detalles importantes, consiguiendo que muchas de las adultas desviaran la mirada porque ella tenía toda la razón.

-Todo este bullicio y no ha salido de su estudio? – con tristeza y aún mareada por los medicamente, la Invisible Woman que había sido tratada por Peter dijo, al mismo tiempo que observaba con curiosidad a la niña en los brazos de este.

-Qué hay de mi hermano? – la dama con vestiduras atlantes inquirió.

-O de Ben? – la más joven de las rubias quiso saber.

-Visitando a los Inhumanos, aunque la razón detrás de ello lo desconozco- recordando lo que el hermano mayor de Valeria le contó, relató el héroe de Queens.

-Qué no Johnny estaba en pareja con Crystal? – recordando una vaga memoria previa a sus tantas muertes y resurrecciones, averiguó la mutante adulta portadora de un ente cósmico.

-Wow…realmente necesitas actualizarte, Jean- sin un dejo de broma en sus palabras, Emma expresó lo que pensaban muchas.

-Hey! Estamos viendo un mundo alternativo, puede que algunos detalles sean distintos a lo que conocemos- refutó de inmediato la psíquica antes de que las risas empezaran a hacer eco.

-Eso tiene bastante sentido…- imposible de negarlo, Rogue musitó a Psylocke.

-Inhumanos, Sir Parquagh? – aquella dama renacentista que luchaba por mantenerse visible bajo sus mantos, parló.

-Recuerda a Madame Medusa, milady? – adoptando un tono más cordial y acorde a la dama de orígenes británicos, él contestó con otra pregunta.

-Sí, por supuesto- abriendo grande sus ojos azules, la mujer fantástica replicó con un atisbo de emoción al reconocer ese nombre.

-Se dan cuenta de que Peter parece saber más de su mundo que ella misma? – divertida, Loki parló.

Movimientos verticales de cabeza se volvió una moda en la sala del apartamento, confirmando tácitamente lo que anteriormente se había preguntado. Tres arácnidas se abstuvieron de decir algo al respecto, siendo que dos estuvieron en el campo de batalla y atestiguaron vestigios de aquel mundo renacentista, mientras que la fémina restante pudo apreciarlo gracias a sus poderes.

-Podemos agregar a la lista que estamos haciendo de Peter la facultad de conocer sobre universos paralelos y lo que habita en ellos? – con una mano en alto para volverse el foco momentáneo de atención, Kitty preguntó.

-Ni lo dudes, Katherine- replicó Julia, quien a pesar de ya saberlo, no podía negar que la lista iba a crecer más y más.

-Tienen una lista con las habilidades de mi hermano? …Están empezando a asustame – descreyendo aquello, Teresa reprimió un escalofrío mientras musitaba la sentencia.

-Bueno, ella es parte de ese selecto grupo junto a varias personas más en una ciudad apartada de la nuestro. Por lo que dudo que Johnny y Ben puedan llegar pronto, sino que dentro de unas horas…si es que no vuelven con Lockjaw para echarme- explicó el ex fotógrafo, viendo de reojo la reacción de su sobrina al tratar de precisar el motivo por el cual tenía una presencia intermitente la integrante de Four from the Fantastick, pero susurrando la última parte.

-Eh? A qué te refieres con eso? – sospechosa por el último comentario, Kang inquirió mientras miraba fijamente al castaño, quien no pudo evitar arrugar su entrecejo al notar la cicatriz que ella tenía.

-Awww…no le gusta verte la cicatriz que tienes- como tantas veces lo hizo antes, Janet se mofó esta oportunidad de su amiga.

La dama en cuestión trató de hacerse con Benjy como método de defensa, pero terminó fallando en su misión cuando Jennifer se lo negó con rapidez al abrazarlo y voltearse para alejarlo de su alcance.

-Mira, mira…se está poniendo roja- siguiendo el curso de acción que The Wasp inició, Mockingbird señaló el rostro de la Fantastic Four.

-Ya cállense! – exclamó Susan, enseñando un ligero tinte rosáceo en su pálida y tersa tez.

Recapacitando de que había hablado tal vez de más, y el incremento de su sentido arácnido al ser foco de varias miradas, el asombroso hombre araña bajó a Valeria de su pecho antes de mirar a su hermano y darle una clara orden en silencio de cuidarla con sus poderes de ser necesario.

-Iré a ver cómo está ella. Ten cuidado y llámame ante cualquier inconveniente…además trataré de ver si tu padre sale de su laboratorio- alejándose del numeroso grupo de blondos y cerrando la puerta al salir, donde él resaltaba notablemente, el Parker se hizo el sordo ante la cuestión de Kang.

-Pfff…suerte en eso, Peter- bufando ante la ingenuidad del trepa muros, la esposa del antisocial científico masculló.

-No seas tan duro con él, solo quiere ayudar- creyendo que lo pronunciado fue con saña, Felicia no perdió tiempo en resguardar la buena voluntad del hombre que la enamoró tiempo atrás y dejó ir por un error de su parte.

Un suspiro atinó a liberar entre sus labios la Storm, exasperada de siquiera saber que su esposo está sumergido en estudios aún en un mundo alterno, ignorante del mundo que le rodea. Masajeando los ojos para reprimir el imperioso menester de llorar y gritar por la frustración que le invadía de solo recordarlo, la rubia consiguió recapacitar cuando las pequeñas manitos del joven acompañante que todas tenían alcanzaron a tomarle el brazo diestro.

-No soy duro con Peter. Estoy muy agradecido con tenerlo a mi lado cada vez que va al Edificio Baxter, pero algunas veces desearía que dejara de intentar arreglar cosas que ya no tienen solución- respondiéndole a la ladrona de joyas con vestimenta de temática felina, la hermana de Human Torch alegó.

-Acaba de ignorarme? – externamente molesta por el hecho, e internamente conflictiva al verle adoptar un semblante taciturno por un segundo, la futura versión malvada de Ultimate Invisible Woman murmuró.

Tal interrogante hecha por la versión femenina de Kang generó risas en la sala, ya que el rostro de la mujer era algo que nunca pensaron ver en un villano, ni siquiera en aquellas presentes que pertenecían a un bando radical y caótico.

-Qué pasó, Sue? No te gusta ser ignorada por la arañita? – hallando hilarante el poder tomarle el pelo a la heroína capaz de volverse invisible, Wanda cuestionó irónicamente.

Antes de que la romaní pudiese percatarse, la rubia había elegido obviar su sentido de rectitud y le quitó el almohadón que Medusa tenía en su regazo, lanzándolo con excelente precisión al rostro, lo que hizo que Maximoff dejara se tener su mueca bromista.


Solo un desliz de su parte bastó para tener nuevamente aquella mirada cian que tanto apreciaba y atemorizaba al mismo tiempo en lo más profundo de su ser. No únicamente la rubia con la cicatriz en su ojo lo miró de esa forma, sino que el resto también parecía acusarlo de algo que no era su culpa, tal como la Susan Storm que iba a visitar lo hizo luego de todo el embrollo que Octavius le dejó en su regazo tras perder contra la mentalidad de Osborn durante su famosa Goblin Nation.

Aún podía sentir la viscosidad que le generó la sangre de los pies heridos que tenía aquella rubia que su sobrina trajo con el portal. Parte del tótem quiso temblar al oírla gritar, sin admitir que uno de sus peores sueños era el verla lastimada junto a su familia, todo producto de aquel rezagado sentimiento que solo salía a flote con el propósito de molestar a Human Torch.

-Mejor termino con esto rápido- refiriéndose a que no quería generar discusiones con su presencia en el Edificio Baxter, Peter expresó sus pensamientos en voz alta.

-Alguien puede aclararme de nuevo el por qué no nos dimos cuenta de que él se siente tan mal siempre? – quiso saber Elizabeth Braddock, demostrándose acongojada por las gesticulaciones repletas de tristeza y soledad que acomplejaban al vigilante de Queens.

-Por las infinitas capas de máscaras que se ve obligado a llevar frente a quienes lo rodean. Tanto para evitar mostrarse como en realidad es, así para molestar a sus enemigos también- confesó Black Cat, quien a pesar de no tener el nivel de confianza que Susan poseía con el castaño ausente, conocía mejor que otras mujeres al implicado.

-Pero eso no es sano para él! – alegó con ímpetu, agudizando la voz de manera inconsciente, cierta mutante capaz de volverse intangible.

Ese último comentario sumergió en un silencio avasallador la sala donde se reunían, siendo que ni siquiera el bebé que Jennifer Walters sostenía pronunció sonido alguno, estando más interesado en las delgadas falanges verdes que acariciaban distraídamente su estómago y empezaban a adormecerlo.

-Quién se hubiese imaginado que Spiderman, el héroe que uno pensaba como sencillo, resultó ser una persona mucho más compleja de lo que deja ver? – pensó audiblemente Ophelia, apreciando que aquel arácnido era más que una máquina de hacer chistes malos.

Llevándose sus manos hasta la cara, el vigilante notó la ausencia de su máscara y guantes, haciéndole maldecir entre dientes por su descuido. Algo que le estaba pasando mucho últimamente desde que lo llamaron desde la escuela de Franklin y Valeria.

Viendo periféricamente el umbral que daba a la cocina, una idea surgió en la mente de la araña, donde se cuestionaba si las inesperadas invitadas y niños tendrían hambre. Con el tema implantado en su psique, optó por relajarse con esa labor por unos minutos antes de ver cómo se hallaba la fundadora de los Fantastic Four e intentar llevarle algo para que coma también.

-Emparedados sin bordes para Franklin y los demás conservándolos, además de una sopa de pollo para Sue y tal vez una de esas paletas heladas, que Johnny guarda, para su garganta- continuó hablando solo el tótem arácnido, usurpando momentáneamente la cocina y preparando todo con asombrosa velocidad.

-Jean…- comenzó a hablar Emma Frost, solo para callarse cuando un par de orbes en ascuas le fulminaron con la intención de agujerear su cabeza.

-Cierra la boca- advirtió Phoenix, no queriendo oír nada respecto a su hija obsesionada con el primogénito de Invisible Woman.

-Pero…- trató de continuar la Reina Blanca antes de sentir un férreo apriete en su pierna derecha, donde la mano siniestra de la mutante pelirroja estaba sujetándola mientras empezaba a esbozar una apócrifa mueca simpática.

-Pero nada, cariño. Una palabra más al respecto y haré que Namor te siga a todos lados como un perro faldero- en un dulce tono para no perturbar la paz del niño presente, la Grey amenazó de forma efectiva.

Mientras, en otro sector de la sala, las mujeres sentadas que se hallaban más cerca de donde Susan Storm estaba, se dedicaban a observarla fijamente con grandes muecas lúdicas bosquejadas en sus gráciles rasgos, escondiendo a la perfección por dentro algunos vestigios de celos.

Suceso que paulatinamente inquietaba a la rubia de uniforme azul, removiéndose en su lugar y reacomodándose algunos mechones sueltos por detrás del oído izquierdo.

-Segura de que ustedes son solo buenos amigos? – escéptica luego de escuchar lo murmurado por el hombre araña, Julia Carpenter inquirió.

-Estás insinuando algo? – veloz, refutó con otra interrogante Invisible Woman, no agradándole la posible idea que tuviese en mente la antigua Arachne.

-Yo? Nada en absoluto…- optando por guardarse su comentario para evitar la furia que era capaz de invocar la madre de Franklin y Valeria Richards, terminó diciendo Madame Web.

Soltando un suspiro de alivio al terminar y cubrir la comida con un film transparente, Peter guardó todos los utensilios en sus respectivos lugares ya que sabía del disgusto que tenía la rubia fantástica cada vez que descubría algo sucio o fuera de lugar. Se lavó las manos y sacudió descuidadamente como solía hacerlo en la soledad de su apartamento, recordando inmediatamente que no era exactamente este su hogar para hacer y viéndose obligado a secar nuevamente la mesada donde varios platos y vasos estaban depositados.

-Uno, dos…cinco? – notando un minúsculo detalle que antes había llamado su atención, el castaño recontó los pares de elementos que había en el lavavajillas, cuestionándose por el número impar que actualmente había.

Todas las heroínas y villanas también compartieron la confusión del Parker, hallando extraño la enumeración de elementos pertenecientes a la cocina. Tal era el número que dijo Peter, que todas ellas se percataron de demás aliteraciones mostradas en el lugar enseñado.

-Un momento…Susan, Reed, Ben, Johnny, Franklin, Valeria…son seis! – frunciendo el ceño, Anya procedió a usar sus dedos para contar a cada integrante de la familia fantástica.

-Tal vez alguien ya no vive allí y solo va de visita? – hipotetizó la hermana de Spiderman después de saber a lo que se refería la arácnida latina.

-Es una buena posibilidad, aunque también…- dándole su apoyo al pensamiento de Teresa, la abogada de arácnida con raíces británicas alegó.

-También qué? Dices que ella…- interesada en lo que la antigua agente de HYDRA tenía en mente, Viper expresó.

-Es una posibilidad, no lo sé en verdad- contestó Jessica, viendo de reojo el serio rostro de la protagonista fílmica.

Rápidamente su atención se dirigió a cuanto conjunto de cubiertos y muebles hallaba, confundiéndose más y más con el pasar de los segundos debido a que faltaba un juego de los seis que supuestamente siempre habían durante sus visitas. Iba a continuar con su investigación cuando inmediatamente recordó que cierta rubia lo necesitaba, por lo que la araña tuvo que dejar su curiosidad de lado y tomar la comida antes de encaminarse a la habitación de Susan.

-Amo el cómo pasa de estar enfocado en un tema particular para luego recordar algo más importante- refiriéndose al semblante de concentración que Peter tenía por un instante y que posteriormente mutó a uno de iluminación, Emma musitó entre risas.

-Tiene esa facilidad para sorprendernos últimamente- recordando con cariño el tiempo compartido con él, la fémina mitad Kree complementó con los pensamientos de la telépata rubia.

Peter podía ver cómo la figura dormitaba pacíficamente, con su pecho subiendo y bajando metódicamente. Un rastro de sudor se denotaba en las sábanas, haciéndole saber que ella sudó en sus sueños como un medio de defensa que su cuerpo poseía para aclimatarse. Depositando la charola sobre la mesa de luz, donde tuvo que hacer a un lado la jarra que previamente Franklin había traído, el tótem tomó asiento en una silla y procedió a quitarle la toalla húmeda de la frente a la Storm.

-Debes mejorarte, Susan. Tus hijos te necesitan, todos lo hacen. Eres la mujer más fuerte que he conocido en mi vida, siempre sales adelante- murmuró el hombre de ojos chocolates luego de estrujar la toalla y acercarla hasta el rostro de la emblemática heroína con el fin de quitarle el sudor que corría por su frente.

Una vez más, Invisible Woman eliminó disimuladamente una rebelde lágrima que inició su descenso a lo largo de su mejilla izquierda, todo por culpa de las dulces palabras que su amigo era capaz de expresar con tanta honestidad.

-Estás bien? Necesitas algo? – depositando preocupada la mano derecha sobre la pierna siniestra de la rubia, la Inhumana presente le preguntó a su amiga.

-Tranquila, solo…solo me hizo sentir protegida como mujer el accionar de Peter- negando rápida con un meneo de cabeza, Susan expresó en un susurró, dándole una tenue sonrisa tranquilizadora.

Aún se preguntaba qué lo retenía en el Edificio Baxter. Recordaba claramente cómo lo habían mirado y las palabras que le dijeron para que se marche. Pero también rememoraba que los niños intentaron todo lo posible para que lo escucharan, queriéndoles explicar el motivo de sus erráticos actos que solo trajeron dolor a su vida en niveles insospechados.

-Peter? – la voz cansina de la mujer acostada sacó de su ensueño al arácnido, quien fue tomado por sorpresa pero lo disimuló a la perfección cuando los ojos azules de ella lo miraron.

Le dolió al hombre divisar el cansancio reprimido y una angustia que desbordaba de sus facciones adultas, donde a pesar de todo aquello no podía negar la belleza que irradiaba con tanta naturalidad. Incluso aquellas contrapartes que se encontraban a unos metros de distancia le rememoraban al ex fotógrafo de las distintas etapas que tuvo en su vida la fantástica mujer, ya sea que las vio en persona o a través de la Gran Red que había en Loomworld.

Reconocimiento se tradujo en las miradas de variopintas tonalidades pertenecientes a las mujeres, indiferente de las edades o filiaciones. La expresividad que conseguía transmitir a través de sus ojos el vigilante de Queens, era algo que todas desearon al menos una vez en sus vidas.

Preocupación y amor profundo denotaban las orbes color chocolate del varón, enfocados directamente a una sola persona presente en aquella recámara del Edificio Baxter. Una mirada tan cálida que indefectiblemente volvió a despertar un sinfín de sentimientos maliciosos en las espectadoras, comenzando a sentir envidia desenfrenada, pudiendo tranquilizarse al cabo de unos segundos posterior a recordar la caja con numerosos cassettes que se localizaba a metros de distancia.

-Él la ama- por lo bajo, para que solo Natasha le oyera, Barbara Morse dijo.

-Sus acciones hablan más que mil palabras- a pesar de que le dolía por dentro de su psique, la espía rusa alegó en un tono de voz similar, refiriéndose a que él ni siquiera debería de estar en el recinto de los Fantastic Four.

-Sí, Susan. Soy yo- distraídamente siguió deslizando sus dedos por el sedoso y húmedo cabello de la fémina, el castaño.

-Sue- solo dijo ella, mirando fijamente al hombre sentado a su lado que me cuidaba con cariño.

-Eh? – deteniéndose por un breve momento con su mano enredada en el áureo cabello de ella, balbuceó sin comprender el dueño de Parker Industries.

-Llámame de nuevo Sue. Cómo lo hacías antes…- complementó su idea previa la enferma mujer, queriendo sentarse por sí sola pero comenzado a toser bruscamente.

-Cuál es la diferencia? Sigue siendo tu nombre, no? – desconcertada por el pedido, Hope cuestionó a la rubia con habilidades concebidas por una tormenta cósmica.

-El cariño es distinto. Me llamaba Susan cuando nos conocimos las primeras veces, siendo una muestra de respeto y distancia social. Pero escucharle decir Sue significa algo totalmente diferente para mí, es saber que podemos confiar en el otro con cualquier problema que tengamos, conscientes de que haremos lo que sea necesario para ayudar- explicó la interrogada, obviando que las demás mujeres habían puesto suma atención a sus palabras.

Nada más se requirió decir para que comprendieran, y debido a esto, un fugaz atisbo de celos se encendió en las heroínas que más tiempo habían compartido con el trepa muros, así como una pseudo-villana de pelo blanco y un expresivo avatar perteneciente a una monarca europea.

Acto que preocupó al tótem y rápidamente se sentó en el borde de la cama para ayudarla mientras reacomodaba las almohadas en su espalda.

-Te dije que estás enferma, Sue. No deberías moverte tanto- sin darse cuenta de que había dicho el apócope del nombre que ella tenía, el Parker la amonestó, lo que generó una calidez en el interior de la dama.

-Vaya…no tuviste que hacerte rogar mucho para conseguir que te llame así- incapaz de reprimir una sonrisa ladina, Loki enunció.

-Por favor, abstente de decil algo al respecto- mirándola por el rabillo del ojo izquierdo, la Maximoff le pidió.

-Por qué debería? – interesada por el motivo de tener que silenciarse, la Jotun cuestionó.

-Porque el karma suele ser una perra total con todo el mundo y de seguro pasarás mucha vergüenza cuando llegue el turno de ver tu película…y eso hará que nos riamos en tu cara- espetó estoica Julia.

-Y? – encogiéndose de hombros, la deidad embustera desestimó el posible problema de tal acusación.

-Se lo contaremos a Thor- recurriendo a su última carta del triunfo, Rogue acotó.

Lo cual hizo palidecer un poco a la fémina de larga cabellera azabache y vestimentas verdes con detalles áureos.

Era notable para él el cansancio que la aquejaba, ya que con claridad oía los quejidos sibilantes que daba cada vez que movía un brazo o simplemente su cabeza. Hallando relajación al sentir la fresca mano en su frente, Invisible Woman abrió sus ojos nuevamente para luego tratar de voltearse para ver a la araña.

-Me duele todo el cuerpo…- confesó la Storm, dibujando una mueca divertida en Spidey.

-Me recuerdas a Val cuando se enferma, e incluso a Franklin- llegando a su mente algunas memorias de cuando eran más pequeños los hijos de la fémina, replicó Spiderman.

Mientras las adultas tapaban sus labios para no dejar ver las comisuras alzadas por lo divertido que encontraron la respuesta del Parker, las más jóvenes eran un caso totalmente distinto, pues la propia Laura Kinney fue quien soltó la primera risa entre sus labios cerrados, contagiando consecuentemente a las dos que compartían el sofá con ella.

-Laura! – trató de llamarle la atención Kitty.

-Déjala, está disfrutando del momento- Emma le pidió a Shadowcat luego de mirar velozmente a la Storm con el fin de corroborar que no estuviese ofendida.

La verdad es que Invisible Woman hubiese deseado poder defenderse, mas las constantes risas ahogadas de las invitadas pudieron con su fuerza de voluntad, doblegándola a tener que sofocar un grito de exasperación y vergüenza.

-La gran Susan Storm haciendo fanecas como una pequeña niña. Cuándo se lo diga a Johnny, tendrá diversión para más de una sem…HEY! - parló Jennifer jocosa, soltando luego un grito indignado cuando su carga le fue arrebatada.

-Ven, pequeño. Sé que tú defenderás a mami, no? – sosteniendo nuevamente a Benjy contra su pecho, la rubia fantástica habló suave y maternal.

-Mama! – izando sus regordetes brazos, exclamó el mini Parker.

-Tonto- solo dijo ella, moviendo apenas su mano derecha para golpear con suavidad el muslo de su improvisado enfermero, al mismo tiempo que movía su cabeza en el sentido de la extremidad que tenía en su cabeza.

-Auch- ironizó dramáticamente él, conformándose con ver como la rubia seguía los movimientos de su mano en busca de confort.

-Papa! – clamó el párvulo, girando la cabeza para tratar de fruncir el ceño pero resultado con una cara tan adorable que Medusa se vio en la necesidad de tomar sus cabellos para que no lo abracen por instinto.

-Es un exagerado, Benjy. Ni siquiera le hice daño- se defendió Invisible Woman, distrayendo al nombrado con algunos besos antes de sentarlo sobre su regazo.

-Por la cara que está haciendo todavía, creo que no quedó muy convencido sobre el ataque a mi hermano- batallando por no formar una amplia mueca lúdica, Teresa avisó, notando que el niño de nuevo trataba de mirar mal a las adultas.

-Ni siquiera te dolió, exagerado- acusó Susan, dejándose reposar en el respaldar de la cama bajo la comodidad de las almohadas mientras en su regazo se apoyaba una bandeja con la comida que la araña le había traído.

-Qué dije sobre los spoilers? – Jessica Drew refunfuñó, observando a la mesías mutante.

-Por qué me miras a mí!? Yo no dije nada de nada! – asustándose por la expresión de Spiderwoman, exclamó Hope.

-Cómo que no!? – gritó la británica, lista con un almohadón en sus manos.

-Ella tiene razón, no dijo nada. Fue Invisible Woman quien habló- compadeciéndose de la joven pelirroja, Ophelia advirtió a la pelinegra de ojos verdes.

Buscando confirmación en las demás, quien asintieron tácitamente, la esposa de trabajo que Spiderman poseía quiso disculparse con la Summers, solo para toparse con la imagen de que la susodicha estaba abrazando a X-23 en busca de refugio.

-Felicidades, traumaste a una joven. Veo que HYDRA sigue dentro de ti todavía- ponzoñosa, comentó Viper, recibiendo luego ella el golpe del mullido objeto.

-No estoy fingiendo, en serio dolió. De haber estado casado contigo te habría demandado, aunque JJJ habría tenido un día de campo al saber que su amenaza arácnida es golpeado por la mítica Invisible Woman- sonriendo genuinamente por primera vez en mucho tiempo frente a ella, Peter comentó al mismo tiempo que levantaba una cucharada de sopa hasta los labios de la fémina para que comience a comer.

Ocultando un rubor que avasallaba sus pómulos, el cual el héroe confundió con fiebre, Susan aceptó el ofrecimiento de comida que le daban ya que sabía de antemano lo imposible que era discutirle cuando él se encargaba de alimentar a sus hijos en un estado similar.

-Ese rubor…es por lo que dijo o porque te da comida en la boca? – mostrándose sospechosa de las reacciones que la rubia fantástica tenía, Anna Marie inquirió.

-…- en un volumen muy bajo respondió la interrogada, siendo que las demás supieron que algo dijo ya que movió sus rosáceos labios.

-Perdona, no te escuchamos. Podrías repetirlo? – acercándose más, a pesar de estar a varios asientos de distancia, Carol Danvers exigió cordial.

-Dije que…dije que ambas- comenzó a responder la Storm, deteniéndose por un instante, soltando un suspiro y confesando al final.

Unas palmaditas en el brazo derecho por parte de She-Hulk le demostraron lo orgullosa que estaba por ella al revelar lo que sentía.

-Está sabrosa? – preparándose para acercarle otra cucharada del potaje, Peter indagó para saber si lo que le hizo era de su agrado.

-Mucho en verdad. No deberías de haberte molestado- paladeando el sabor a pollo que brindaba la infusión, la Storm comentó, lista para aceptar otra porción.

-Es lo menos que puedo hacer por ti. Después de todo este tiempo y los problemas que Otto ocasionó en mi ausencia…- desestimó él, murmurando la última oración.

-Si es por eso, a nosotras nos debe muchas comidas! – clamó Captain Marvel ante lo oído, señalando con apuro el televisor.

-Te recuerdo que ya no es parte de los Avengers…- soberbia, Rogue alegó.

-Genial, ya comenzaron de nuevo- siseó agotada, Madame Web.

-Y tampoco es un mutante, por lo tanto tampoco es un X-men- de inmediato refutó la piloto de la Fuerza Aérea.

-Bah! Eso lo podemos solucionar con ellas apenas llegue- indicando distraídamente al dúo de mujeres casi adultas que fueron protagonistas de los filmes previos, Psylocke dio su opinión.

La mano con la que ella lo había golpeado anteriormente se mantenía en el muslo del tótem, para consecuentemente apretarle con las pocas fuerzas que tenía con la intención de llamarle la atención y dirigirle una mirada llena de dolor y arrepentimiento que por poco hace tirar la cuchara al castaño con el fin de abrazarla como en los momentos en que le contaba sobre sus discusiones con Reed.

-Lo siento, Peter. Realmente lo siento, no debí desconfiar de ti. No cuando tú me ayudaste muchas veces y de distintas formas. Incluso yo misma fui poseída una vez y tú te negaste a abandonarme o negarme ayuda- con una amalgama en su voz llena de lástima y ronquedad, Sue dijo al punto de llorar.

Motivo que causó la inmediata acción de dejar la bandeja sobre la mesa por parte del adulto e inmediatamente abrazarla con cuidado para evitarle más dolores corporales que los que su fiebre le provocaba.

-Está bien, actuaste como debías en realidad. Fui un peligro para tus hijos y para ti, principalmente. Si Otto hubiese hecho algo a ustedes mientras tenía mi cuerpo, juro que no lo soportaría y habría hecho algo estúpido- masajeándole la espalda, que a pesar de estar mojada por el sudor no le importó, el Parker le confesó sus temores.

Todas habían vivido el cambio de actitud que Spiderman tuvo durante aquellos meses donde su cuerpo fue usurpado, conviviendo con el arrogante ser que se transformó, e inclusive padeciendo las disputas que surgieron cada vez que alguien empezaba a sospechar por sus caóticas y erráticas acciones.

Por ello mismo, notar el rostro de Peter Parker, el hombre bajo la máscara, era algo totalmente fuera de lo común. Las expresiones, las emociones, los infinitos sentimientos que callaba, todo eso eran perceptibles una vez que todas sus defensas caían, dejando tan solo al hombre que daría todo de sí por el bien de otro.

-Cuando se refiere a hacer algo estúpido, está hablando de…? – pausando sin darse cuenta la película, Jessica viró su atención a la mujer que debía de velar por el bienestar del tótem arácnido.

El sutil movimiento vertical de la cabeza perteneciente a Julia Carpenter envió un terrorífico escalofrío a las invitadas, enfocándose primeramente en aquellas que habían visto los dos cassettes previos y empezaban a generar emociones de manera pausada. Aunque la peor reacción provino de la principal protagonista de turno, soltando un súbito grito de pavor que tapó con la extremidad superior izquierda.

Atestiguar la cristalización en las orbes azules fue la respuestas a todas las preguntas de lo que Susan Storm podría sentir respecto al arácnido héroe, debido a que acto seguido ella buscó paz con el pequeño niño que palmeaba la cabeza blonda suavemente mientras la llamaba madre.

Esas palabras no calmaron mucho el espíritu de la fundadora de los Fantastic Four, la cual se aferró con ahínco al hombre que había compartido muchas mañanas, tardes y noches hablando, trabajando o simplemente cuidando de sus hijos, niños que no estaban para nada relacionados con él pero que cuidaba como si fuese el mismísimo padre.

Las palabras dichas por él había sido más que certeras en el pensamiento que tuvo ella, y por eso mismo fue que le dolía peor de lo que se imaginaba. Porque él mismo aceptaba hacerse a un lado por su bienestar. Porque ella no quería imaginarse lo que sería de ella y sus hijos si algo le pasara al tótem que era una constante en su vida desde que lo vio discutir con su hermano y ser receptora de un ramillete de flores.

-Eres tú. Eres Peter y nada más importa ahora. No sabes cuánto me alegra saber que eres tú mismo. No tienes ni idea de cuanto te extrañé- con su cara pegada al pecho masculino, Invisible Woman parló con voz rasposa, tosiendo al final y recibiendo nuevamente un masaje para calmarse.

Una escena similar se llevaba a cabo en el apartamento, pues Susan había recogido sus piernas sobre el sofá con el fin de reducir el espacio entre ella y Benjy, como también el evitar que cayera a un costado por error. Empleando tal postura, la adulta dedicó los siguientes momentos a colocar su oído diestro sobre el pecho del infante, relajándose con el palpitar de su corazón.

-Si debo apostar por quién elegiría Peter entre una de las tres películas que vimos…Esa mujer definitivamente es la que ganará- admitió la Reina Blanca del Hellfire Club a su compañera de asiento.

Jean escuchaba atenta a cada palabra de la telépata rubia, desmenuzando el significado obvio de estas y controlándose para no estallar en una furia posesiva incitada por el ente que parecía reconocer a la perfección lo que en verdad era ese bromista héroe con temática arácnida.

-Sí…Susan Storm es en definitiva la única entre nosotras capaz de darle a Peter lo que necesita, así como él puede ser recíproco- derrotada por tener que aceptar ese fáctico hecho de momento, Phoenix declaró.

-Ya, ya…relájate y trata de respirar lentamente para evitar que tosas nuevamente- hablando lo suficientemente bajo para que solo ella lo escuche, Peter le pidió que siguiera su consejo sin darse cuenta que había acomodado el oído izquierda de la fémina sobre su corazón, solo para darse cuenta de su acto cuando la calidez de su exhalación errática se filtró a través de su traje.

Acatando el pedido del trepa muros, la fantástica mujer halló paz en el latido del corazón ajeno, sensación que hace mucho tiempo no reconocía y de alguna forma se negaba a dejar ir. Su expectoración se detuvo gracias a esto, sonriendo levemente ante la frescura del cuerpo de Peter que aclimataba el febril que ella tenía por su enfermedad.

-Mejor? – cuestionó él, alejando levemente a la rubia de su cuerpo.

-Siempre- por reflejo contestó la blonda que fue cuestionada en la grabación, haciendo que la Parker en la sala plasme una sonrisa en su cara.

Teresa había visto, mentalmente, lo ocurrido horas atrás, apreciando las expresiones que Kinney y Summers tuvieron a medida que observaban sus filmes, cuyos cassettes actualmente eran sujetados posesivamente para atesorarlos en el futuro. Pero algo diferente había en la mujer rubia adulta cada vez que la imagen de su hermano aparecía en pantalla, un ensoñador brillo de cariño que solo pocas personas eran capaces de emitir, reconociéndolo al instante.

-Oye…- llamó Parker a la fantástica mujer.

-Sí? – notando que le hablaban luego de un codazo por parte de Medusa, Susan alegó.

-Cuídalo- fue todo lo que la castaña dijo previo a regresar su vista al filme, dejando paralizada a la heroína por unos segundos antes de esbozar un gesto que escondió al besar la cabeza de Benjy.

-Sí, gracias- regalándole una cansada sonrisa que no le quitaba lo bello a sus ojos, Susan respondió mientras se dejaba acomodar nuevamente contra el respaldar de la cama.

-Venga, termina de comer y te daré un postre- incentivándola a terminar la sopa para su propio bien, Spidey bromeó mientras le enseñaba la paleta helada.

-Me mimas mucho, Peter- terminando de saborear la última cucharada del potaje, la dama de cabellera áurea se expresó.

-Encima te quejas? – incrédula ante la acusación de la fémina enferma que mostraba la película, Captain Marvel clamó.

-Le estás hablando al televisor, Carol- comunicó Julia, divertida a pesar de ser receptora de una mala mirada.

-Aun así, ella tiene razón. Sabes lo que daría para que Peter me mime así? – confesó Black Cat, jugueteando con su antifaz negro para evitar sentirse mal por los celos que avanzaban dentro suyo.

-Estarías dispuesta a enfermarte y ponerte en grave riesgo solo para que él te cuide? – alzando la ceja diestra, Silver cuestionó sin creer lo que alguien daría por un momento así.

Hasta Lockheed miró a Felicia esperando una respuesta, la cual nunca salió de sus labios ya que prefirió guardar sabio silencio para no demostrar lo desesperada que sonaba ya.

-Acaso está mal eso, Sue? Si quieres, me lo como yo…- alzando una ceja de manera interrogante, el cabeza de red procedió a quitarle el envoltorio al postre y atentar a lamerlo, solo para soltar una risa al ver la mueca de enojo en ella.

-Nunca dije que no quería- actuando de la misma manera que su hija, reafirmando los pensamientos del hombre al saber que era algo hereditario, se quejó la Storm.

-Eres una niña haciendo esa cara, Susan- recalcó la abogada de tez jade, valiéndose un zape invisible en la parte posterior de la cabeza.

-No te burles. Puede que hagas algo peor en tu película- estoica mientras deslizaba su pulgar izquierdo por la respingada nariz del mini Parker, contestó Invisible Woman.

-En serio? Y qué podría ser peor? – viendo fatua la amenaza de su amiga, Jennifer buscó saber.

-El nombre Bastet te dice algo? – replicando con otra interrogante, la Fantastic Four habló lúdica.

-…Voy a matar a esa araña chismosa- juró por lo bajo la prima de Bruce Banner.

Demostrándole que había dejado atrás su faceta de hombre cauto, Susan aceptó gustosa el helado, sintiendo cómo el ardor en su garganta amainaba paulatinamente. Viendo con sus ojos azules al castaño preparando los utensilios usados en la bandeja listo para retirarse, ella aguantó el dolor de sus articulaciones para estirar su extremidad superior derecha hasta la izquierda de él, mientras sostenía la paleta con la siniestra suya.

-Pasa algo? – queriendo saber el motivo de sus actos, él le formuló su duda, notando algo extraño en ella pero sin saber qué en determinación.

-…Quédate un minuto más- pensándolo detenidamente en su mente, la miembro de los Fantastic Four logró hablar.

-Grrr…- el gruñido de Laura tomó desprevenida a Hope, quien seguía aferrada a ella.

-Y ahora por qué te enojas? – alejándose con premeditación, la portadora más joven de la Fuerza Fénix habló.

-Debo asegurarme de que ella no me quite el primer lugar junto a Peter- sin despegar un segundo los ojos verdes del televisor, aclaró Laura Kinney.

Entre el gesto manual de la joven pelirroja que no sabía bien qué pensar al respecto, y las reprimidas carcajadas que ciertas mutantes atentaban con soltar desaforadamente, una determinada rubia miró fijamente a la hija de Wolverine.

Una mirada que internamente escondía una revuelta de pensamientos y emociones, donde el cerebro y el corazón lidiaban constantemente para inclinar la balanza a un lado después de todo.

El sobrino de May Parker únicamente esbozo una mueca de aceptación, apretando la mano con cuidado para transmitirle su presencia mientras esperaba a que ella terminara su paleta helada, abstrayéndose con esa simple y entrañable escena delante suyo, grabándola en su mente como otra de las tantas maravillas que Susan le regalaba con su sencilla personalidad, consolidando así otra vez las emociones que tenía por ella ocultos.

Por primera vez en su vida, Peter estuvo celoso de otro hombre. Uniéndose a la larga lista de enamorados que tenía Invisible Woman.

-En qué piensas? – con voz más suave, esta preguntó a un hombre perdido en sus pensamientos.

-Yo…nada. Nada en particular- mintió el subestimado héroe neoyorkino.

-Es obvio que miente- espetó Natasha al notar un peculiar gesto apenas perceptible en la fas del castaño.

-No es bueno en ello si somos sinceras- acotó Bobbi con una simpática mueca.

-Te equivocas. Él es muy bueno ocultando cosas, de las cuales recién nos estamos enterando ahora por ejemplo- corrigió Black Widow el punto de vista de su colega espía.

Ninguna se atrevió a refutar esa explicación, pues sus fundamentos eran bastante notorios como para ignorarlos.

-Vamos a tener una plática seria con él, cierto? – murmuró Felicia a la monarca de Symkaria que seguía muda a su lado.

-No puede seguir conteniendo sus emociones, le hará mal a la larga- expresó Silver estoicamente, al mismo tiempo que su cuerpo real veía con un dejo de melancolía desde su postración.

La enferma mujer optó por no inmiscuirse más, conociendo esa mala costumbre de él de querer guardarse todo para sí y no revelárselo, llevándola a pensar de que en algún modo estaba referido a su persona.

-Puedes decirme por qué estás con tu traje? Recuerdo que no lo tenías puesto la primera vez. Ocurrió algo con los niños sin mi supervisión? – notando que el vigilante portaba todo su uniforme menos los guantes y máscara, la hermana de Johnny Storm quiso saber.

-Alguien más siente que Valeria no la pasará bien en los siguientes minutos? – preocupándose por la niña genio que se ganó la reprimenda de Spiderman, Kitty Pryde preguntó luego de dejar que su mascota volara hasta donde las heroínas más jóvenes estaban.

-Cometió un error, no puedes esperar a que Susan le perdone el castigo- mirándola con sus penetrantes ojos azules, respondió Emma.

-Lo sé, pero es que…- trató de refutar lo que era cierto, Shadowcat.

-Entiendo que no te guste la idea, Katherine. Pero mi hija debe aprender de los errores también, no quiero criarla para que sea alguien soberbia bajo la creencia de que nadie es superior a ella- reconociendo la postura de pensamiento que tenía la mutante rubia, Invisible Woman complementó la idea.

En ese instante, Spiderman supo qué era aquella sensación en la parte posterior de su cabeza que tuvo momentáneamente. Viéndose en una encrucijada moral, él eligió por ser honesto ya que mentirle con algo como lo que acababa de suceder minutos atrás no era algo que terminara por agradarle.

-Recuerdas el Concilio de los Reed? – realizó su interrogante el héroe.

-El horror…- murmuró Susan con la mirada perdida.

-Ya deja de recordarlo! – exclamó Medusalith, abofeteándole la pierna izquierda, acción de la cual Benjy no tomó represalias ya que estaba entretenido mordiendo un mechón de pelo rojizo.

-No puedo! Será una experiencia que siempre recordaré como tenebrosa- suprimiendo a duras penas un escalofrío que recorrió a lo largo de su espalda, la protagonista estelar contestó.

Ajenas a la diversión que se manifestó con el miedo de la Storm y los banales intentos de la Inhumana en recordarle que eso había acabado, dos mujeres arañas cuchicheaban para molestia de Carol y Ophelia.

-Al menos ellas no tuvieron que experimentar el ver a muchos Spiderman…- despotricó Julia, quien a pesar de tener en cuenta que debía de hacer un mejor trabajo a partir de ahora, no pudo evitar contenerse.

-Shhh…que no te escuchen- se apresuró en tratar de silenciarla una inquieta Jessica Drew, creyendo que sus demás acompañantes estarían más que satisfechas con la información que les fue proporcionada.

-Oh, dios…dime que Valeria no hizo eso de nuevo…- percibiendo de regreso su migraña, la blonda dejó caer el palito de su helado.

-No, no! Gracias a dios, no! Ella solo…- agitando bruscamente sus manos con desespero, la araña se apresuró a quitarle un peso de encima, para después tragar saliva y proceder a contarle lo que en verdad pasó.

-Pobrecita…traicionada por su héroe favorito- Anya no pudo evitar hacer el comentario, uno que generó numerosas risas a expensas de la niña que vieron con anterioridad en la misma cinta.

-Pero fue por una buena causa- asistió Hope, creyendo que Peter tenía algo de razón en su accionar.

-Pero la traición persiste- cruzándose de brazos, defendió su postura Spidergirl.

-Si él no le contara toda la verdad a su madre, entonces Valeria creería que puede seguir haciendo sus experimentos- opinando igual que su amiga pelirroja, la fémina con garras de Adamantium parló.

-Pero…! – una vez más, la Corazon trató de imponer sus pensamientos, solo para ser interrumpida por un carraspeo proveniente de la sucesora de Cassandra Webb.

-Ellas tienen razón, Anya. Puede que la niña se sienta traicionada, pero será para su propio bien- con experiencia como madre, Julia explicó mejor.


Fin de la parte número uno de este tercer reaccionando!

Qué les pareció?

Les gustó?

Dejen sus comentarios, queridos lectores!

Nos volveremos a ver muy pronto (el sábado lo más seguro), pero primero dejaré que disfruten de este parte!

Saludos!