Hola de nuevo, queridos lectores!

La jornada de hoy les presento la segunda parte del reaccionando al fic Peter x Sue, el motivo de esto se debe a que el trabajo completo tiene un total aproximado de 60k de palabras.

En fin, muchísimas gracias por sus comentarios. Sí, sé que les hice esperar mucho, pero sepan comprender que era largo el trabajo.

Sin más retrasos, solo aclararé que no soy dueño de ningún personaje, todo corresponde a su respectivo creador o Marvel.


03 – SUSAN STORM (PARTE 2)

Kang buscaba aún una respuesta a su interrogante, mirando a las demás contrapartes suyas que le brindaron una mueca condescendiente que la hizo suspirar derrotadamente en señal de haber comprendido.

-Te molesta que no haya respondido? – la versión más joven de la villana futurista cuestionó con sorna.

-Pues claro- comentó Jean con una sonrisa tenue.

-Obvio- secundó Natasha de manera fría pero divertida en su interior ante el rostro de la villana en pantalla.

-Por supuesto- apoyó la moción Loki, saludando a Benjamin Parker cuando este volteó a verla con el pelo de la monarca Inhumana en su boca.

-Es demasiado notable- X-23 comunicó, estoica y anhelante de abrazar otra vez al infante de un mundo distinto, pero contentándose con un pequeño dragón perezoso.

-Lo tiene escrito por toda su cara- advirtió la propia Madame Hydra.

-Un poco…- admitió a regañadientes la dama con una cicatriz sobre su ojo.

Un avasallante e imperioso menester de someter a todas bajo una gran fuerza invisible fue lo que surgió en Susan Storm tras ver las orgullosas muecas que cada una de ellas enseñó ante el hecho de que Kang admitiera lo que supusieron.

-Pero lo que te carcome es no saber a qué se refirió con lo último que dijo, cierto? – la Storm, quien lucía un poco más adulta que las demás, acertó con su interrogante.

-Sonaba un tanto…roto? – murmuró confusa Malice.

La culpa de nuevo se apoderó de las mujeres que ya habían empezado a cambiar sus pensamiento en lo que respectaba el cabeza de red. Tantos secretos iban acumulándose, y las respuestas que requerían iban apareciendo a cuentagotas, hecho que las fastidiaba sumamente.

Sin embargo, aquello solo era una fracción de sus pensamientos, ya que por otra parte una lucha entre ellas empezaba a manifestarse bajo la idea de ver con quién el arácnido mostraba más apego, concluyendo con una felicidad que él y la mujer de turno compartían.

Lo iban a ayudar. Todo lo que guardaba recelosamente bajo una máscara de estridentes y falsas emociones ya no volverían a engañarlas.

-Nunca había visto al Príncipe de Arachne de tal manera- la monarca victoriana hizo su comentario, sosteniendo en su regazo a Valeria, quien no se quejaba al conocer distintas versiones de su madre que parecían quererla por igual que su progenitora.

Algo que sucedía similarmente con Franklin, donde Empress Hydra demostraba ser la más apegada junto a la que llevaba uniforme blanco y negro.

Un amargo reflujo realizó el intento de permanecer en la cavidad oral de la heroína fantástica, reconociendo lo que pudo haber pasado con sus contrapartes para verse tan cercanas a su hijo. Ese reconocimiento le revolvió el estómago y mareó por un instante, mas pudo controlarse al sentir un cambio de peso sobre su regazo, siendo el hijo de Spiderman que por seguir un rebelde mechón de Medusa, casi se cae.

-Cuidado, mi amor. Por poco te golpeas- con veloces reflejos que solo una madre experimentada tendría, Susan sujetó al risueño niño contra su pecho, sin dejar de pensar que al menos sus contrapartes tenían más en común con ella que sus aspectos físicos.

-Ustedes saben algo? – la fémina de vestido real perteneciente a Atlantis intentó averiguar a los jóvenes.

Un cruce de miradas se produjo entre los hermanos, quienes se debatían en saber quién sería la valiente persona en contar lo que había pasado hace tiempo con su familia y el hombre que los cuidaba desde que tenían memoria junto a su madre.

-Niños, qué ocurrió con Sir Parquagh? – la mujer de la época renacentista comenzó a mostrar más preocupación.

Un inentendible sonido, que solo las más cercanas consiguieron interpretar como una ahogada risa espontánea, hizo eco en el apartamento, ocasionando que las espectadoras regresaran su vista a Teresa Parker.

-Lo siento, es solo que me parece gracioso el cómo suena mi apellido dicho de tal manera- expresó la agente secreta con una sonrisa que muchos reconocieron como la que Peter e inclusive Benjy poseían.

-Genes Parker? – murmuró interrogativamente Bobbi a su acompañante.

-Genes Parker- confirmó la Romanoff.

-Sus caras los delatan. No tengan inconvenientes en decírnoslo, creo que todas estamos de acuerdo en que él es una de las pocas personas que no nos da problemas indistinta sea nuestra afiliación- la Storm que portaba una armadura latveriana miró a sus contrapartes, recibiendo asentimientos, aunque dos murmuraban por lo bajo que a pesar de pelear no lo odiaban.

Comprobando que todas ellas opinaban igual, Franklin le dirigió una última confirmación a su hermana menor, quien había estado mordiendo su labio en señal de nerviosismo hasta que finalmente meció su cabeza de arriba hacia abajo.

-Tío Peter no debería de estar aquí en casa. O en todo el Edificio Baxter para ser precisos…- dio inicio a su explicación el adolescente, ganándose los rostros sorprendidos de las distintas facetas de su madre.

Maldiciones fueron enviadas al villano que osó atentar contra la integridad del neoyorkino vigilante arácnido, para después proceder a auto infringirse insultos por haber sido tan obsecuentes al momento de auxiliar a un colega de trabajo que nunca habría dudado en darles una mano.

-Me siento tan idiota ahora que veo todo en retrospectiva…- apoyando los codos sobre las rodillas y tapándose el rostro con las manos, Spiderwoman farfulló.

Un tapeo en la espalda hizo que la británica alzara la vista, topándose con que la dirigente terrorista estaba tratando de consolarla, por lo que sin fuerzas para oponerse terminó aceptando el gesto.

-Al menos ves cómo son las cosas- declaró la villana de cabellera verde.

-Qué!? Y eso debido a qué!? – sentándose bruscamente sobre la camilla, aquella Invisible Woman curada por Peter exclamó.

-Es cierto, por qué Peter estaría vetado? – Ultimate Sue Storm indagó.

-Bueno…- jugueteando con sus deditos, la niña genio balbuceó incómodamente.

-Verán…- rascándose la nuca y cambiando de pie pivote para distribuir su peso corporal, el primogénito de Invisible Woman emuló la actitud de su hermana.

Hasta las mujeres con mayores defensas emocionales terminaron hallando agradable el nerviosismo de los jóvenes rubios que participaban en la película perteneciente a la madre de estos.

-Han pasado demasiado tiempo con la araña. Incluso yo puedo ver los manierismos que adoptaron tus hijos- la abogada cuya sangre estaba alterada por la radiación gamma, alegó.

-Era Peter y sus gestos, o Johnny y sus promiscuidades…Qué clase de madre crees que soy? – con cara de palo, la fundadora de los Fantastic Four terminó por interrogar a su amiga.

-Definitivamente la mejor- entrometiéndose en la plática, Wanda alegó lo que era una opinión unánime.

-Franklin. Valeria. Qué pasó con Peter? – caminando hasta estar frente al joven dúo, la reina Atlante realizó su interrogante.

-Hace un tiempo, hubo un accidente con tío Peter. Fue durante una lucha contra Dr. Octopus, donde al parecer este le inoculó un transmisor de señales en su nuca aprovechando que no tenía su sentido arácnido en esa época- la hija de Invisible Woman relató, recibiendo miradas acomplejadas de las demás que empezaban a imaginarse cosas.

Madame Web atinó a encogerse en su lugar, recibiendo un pseudo abrazo por parte de la mujer mitad Kree en el momento que Jessica volteó para fulminarla con la mirada, recordándose bastante bien la discusión que tuvieron durante el filme de Hope.

-Solo lo diré una vez más…haz tu maldito trabajo- el acento británico de la mujer araña denotó la furia contenida que poseía, dejando establecido lo único que ella necesitaba de Julia Carpenter.

-No pienso fallarle más a Peter, sé que me necesitó muchas veces pero terminé lastimándolo al final por ignorarlo- cabizbaja y sintiéndose en verdad culpable, la antigua Arachne respondió.

-No me gusta el rumbo que esta historia tomará- farfulló Ultimate Susan Storm.

-Algo me dice que esto ya le pasó al joven Peter que conocíamos- su contraparte villana del futuro complementó.

-Hubo otro Spiderman que sufrió usurpación de cuerpo?! – incrédula ante la mera idea de que eso le ocurriera a otra Peter Parker, exclamó Rogue.

Y sin que lo supiese ella, de no haberlo dicho, alguna de las otras mujeres habría hecho la misma pregunta.

-Ehm…- articuló a duras penas Julia, separándose del abrazo que Carol brindaba para convertirse en el foco de atención.

-Habla- frunciendo el ceño, la hermana del implicado comandó.

-Hubo un Peter adolescente que cambió de cuerpo con Logan- reveló al instante la dama de cabello rubio rojizo, convirtiendo segundos posteriores en el centro de atención por parte de más de una decena y media de mujeres.

-…Pobre Peter- inesperado para todas, la propia hija del mutante longevo y gruñón mostró piedad por el mal momento que su enamoramiento pasó.

-Hay peores destinos que la muerte. Spiderman se ha ganado todo mi respeto ya- en una extraña y extravagante muestra de respeto, Sarkissan declaró mientras se llevaba un puño al pecho.

-Como Valeria decía, Octopus le inyectó ese invento como parte de un plan malvado suyo. Uno que terminó funcionando a la perfección ya que durante una pelea que tuvieron en privado, tío Peter sufrió un intercambio de mentes y quedó atrapado en el cuerpo de un anciano que luego murió mientras que el Spiderman que conocíamos tenía en su interior la mente de un villano- resumió para que todas entendieran, Franklin.

Más de una de las adultas no pudo evitar emitir un sonido de asombro y temor, ya que nunca se habrían imaginado que le podría haber pasado algo por el estilo. Otra sección de la docena de blondas sintió un incremento de furia en sus mentes, listas para explotar toda la habitación con sus poderes hasta que nada quedara en pie.

En la sala, la situación no divergía demasiado de lo que mostraba el televisor.

Un chirrido agudo fue lo primero que resonó en la humilde guarida que la A-Force disponía, siendo la mano siniestra de Emma Frost la emisora de tal sonido al tener cristalizada dicha extremidad para después apretar con considerable fuerza un puño.

El resto tuvo sus propios métodos para descargar la ira de forma comedida. Insultos por lo bajo era lo más común, y estaban obligadas a susurrarlos por la presencia del inocente infante que atentamente veía la película. Los estrangulamientos a almohadones tampoco se hicieron de esperar, aunque Hope y Anya debieron de convencer a Laura para que desistiera de apuñalar el mullido objeto con sus extensiones metálicas. Algo en lo que fallaron Silver, Felicia y Loki, puesto que cada dio inicio a la masacre con los que tenían cerca, dejándolos con notables agujeros de cuchilladas o algunas rasgaduras paralelas que unas contráctiles garras felinas efectuaron.

-Bastardo…- repleta de odio por lo que Otto le hizo pensar respecto al castaño, Black Cat siseó venenosamente.

-No lo entiendo. Si lo que dicen es cierto, cómo es que Peter aún sigue aquí cuando debería estar muerto? Porque es él quien está allí fuera, verdad? – la que pertenecía a una facción de SHIELD se expresó luego de pararse ya que inconscientemente estaba caminando de un lado al otro.

-Esa…es una buena pregunta- sin saber si señalar a la Susan de la película, o a la que tenía cerca, Teresa Parker parló.

-Sí, es nuestro tío y no ese impostor que engañó a todos cuando claramente demostraba ser otra persona con la actitud que tenía y cómo actuaba ante el público- con leve enojo la niña genio proclamó, recordando cuanto ella y su hermano discutieron con sus padres.

-Pero estaba muerto, no? Cómo…? Cómo logró regresar? – hiperventilando previamente por no poder creer lo que escuchaba, la Storm que vestía como miembro de la Future Foundation, habló.

-Al parecer tío Peter siempre estuvo presente en el cerebro que ocupaba Dr. Octopus, por lo que este intentó varias veces purgarlo pero siempre fallaba ya que las memorias se hallaban escondidas. Pudiendo regresar por completo únicamente cuando Green Goblin casi convierte a toda New York en copias de él, para enfrentarlo y ganarle- el joven mutante realizó una sinopsis de todo el tiempo en que Superior Spiderman estuvo presente.

-Papa! Papa! Papa! – repetidas veces el mini Parker exclamó, sonriendo y alzando sus regordetes bracitos, los cuales Invisible Woman sujetó y comenzó a mecerlos de lado a lado como un festejo.

-Sí, mi amor. Papá le ganó al hombre malo. Papá es muy, pero muy fuerte- inclinándose levemente hacia delante para susurrarle al oído del niño, la rubia se dispuso a decirlo lo orgullosas que todas estaban del castaño por su victoria.

Contentas. Así se sintieron las heroínas y villanas que conocían un poco más al vigilante de Queens. Una necesidad de regodearse les invadió tras saber el cómo consiguió Peter vencer a uno de sus enemigos más insistentes y peligrosos.

-Venció a Superior en su propio campo de batalla, aún con todas las apuestas en su contra- rememorando el cómo se hacía llamar la versión desinhibida moralmente de Spidey, cierta ninja de púrpura dijo.

-Eso suena como el Príncipe de Arachne en realidad. Usar su fuerza de voluntad para sobresalir de los problemas incluso si las fuerzas están en su contra totalmente- la monarca victoriana dialogó son una sonrisa en su cara, rememorando los actos que el caballero araña hizo en su mundo.

-Definitivamente es el Peter Parker que conozco. Dando todo de sí para frustrar a los malos- nostálgica, Empress Hydra comentó mientras trataba de recordar la última vez que peleó contra él para luego dejar de aparecer en su vida, algo que la entristeció ya que la dejó confrontar repetidas veces a su ex esposo que no era para nada divertido.

-Miren esto, la fusión entre Susan y Viper extraña a nuestra arañita. Quién se lo hubiese imaginado? – repleta de ironía, The Wasp dialogó, haciendo que las nombradas se miren por un breve segundo mientras pensaban en lo pronunciado.

-Por el semblante que puso, diría que lo añora bastante. Casi como si no lo hubiese visto en demasiado tiempo- analizando las expresiones faciales de la rubia con vestido verde que salía en pantalla, Phoenix formuló una posible hipótesis.

Las últimas palabras de esa sentencia enviaron malos presentimientos a las heroínas, pues si lo que la rubia de los Fantastic Four implicaba en cuanto a su relación de amistad con el trepa muros significaba algo, entonces el que la contraparte malvada luciera de dicha manera no auguraba nada bueno.

-Crees que a su Peter le haya ocurrido algo? – Psylocke inquirió, obviando el temor que se plasmó en el rostro de Teresa.

-No…En verdad espero que no…- haciéndose presente la duda en su propia voz, Jean trató de darse esperanzas.

-Me alegro de saber que es él nuevamente, pero sigo sin saber por qué está vetado de este edificio? – aquella contraparte que lucía varios años mayor que las demás, dijo.

Antes de que alguno de los niños pudiese responder a esa interrogante, la puerta de la recámara se abrió repentinamente, ocasionando un respingo en todos los presentes y formando una barrera invisible delante de Franklin y Valeria, para posteriormente soltar una enorme bocanada de aire que contenían en sus pulmones. La esbelta figura de Peter en el umbral fue lo primero que todas vieron antes de notar la mujer que sostenía en sus brazos protectoramente que las miraba con un par de orbes azules cansinos pero llenos de determinación y reproche cuando se cruzaron con los de Valeria, quien hizo lo más sensato.

Comenzar a temblar.

-No dejarás pasar lo que ella hizo, cierto? – para estar segura una vez más, Teresa Parker inquirió.

-Hizo algo malo, si no la castigo entonces creerá que puede hacer lo que quiera siempre- afianzando su postura maternal, contestó la madre de Valeria Richards.

La castaña no pudo evitar sentirse triste por lo que la niña iba a padecer. Comprendía muy bien lo que Invisible Woman insinuaba, pero aun así ella sentía que no debían de ser muy severos con ella, no cuando ya había recibido parte del castigo al ver a una versión de su progenitora sufriendo dolorosamente.

-Ese castigo que Peter te dio, yo lo avalo- fue todo lo que dijo la dueño de los fatigados ojos cian.

-Pobre, Valeria. No podrá usar sus inventos por un largo, pero largo tiempo- recordando las veces que vio a la joven muchacha, expresó Spidergirl.

-Un precio razonable ante lo que ella hizo- demostrando sabiduría adoptada por los años de vivencia en un distópico futuro, Hope alegó.

Susan actualmente era transportada en un férreo abrazo contra el pecho del tótem que representaba el centro de la telaraña, envuelta en sábanas para que su cuerpo no sufra demasiado ante la diferencia de temperaturas, conformándose simplemente con la frescura que recibía de la piel descubierta que tenía el Parker. Sudor corría por su frente, perlándola y convirtiendo el sedoso cabello áureo en una seguidilla de hebras por culpa de esto, los cuales fueron peinados una vez que la araña la depositara en una camilla adyacente a la de su contraparte con los pies heridos.

Dicha heroína protagonista rápidamente se volvió el eje central de miradas recriminatorias, donde aún en silencio ella era capaz de escuchar en su cabeza las quejas de que ella disfrutaba en demasía la posición que compartía en el pecho de su confidente y amigo.

Y no era para injustificado el reproche tácito que recibía, ya que muy dentro de ella, ansiaba estar en tal postura para disfrutar de la comodidad y calidez que Spidey emanaba en un aura de protección instintivo.

-No te muevas mucho, solo te traje hasta aquí porque querías verlas en persona- advirtió el castaño, ocupándose en hacer de la camilla de Invisible Woman un lugar más cómodo por el momento, arropándola con las sábanas y sentándose a su lado para masajearle la espalda en caso de tener otro ataque de tos.

-Qué le pasa a ella, Sir Parquagh? – la integrante de Four from the Fantastick hizo su interrogante.

-Parquagh? – la actualmente enferma giró su cabeza con lentitud para mirar burlonamente al tótem.

-Es un hecho, empezaré a llamar a Peter de esa manera cuando lo vuelva a ver- notificó Felicia, cruzándose de brazos para demostrar cuan satisfecha se hallaba con su decisión.

-Y si no le gusta que le llamen así? – a pesar de que sonaba divertido llamar al tótem arácnido que resultó ser la remembranza de una antaña deidad, la hermana de Thor averiguó.

-Aprenderá a amarlo- sabiendo que podía ser muy convincente por momentos, la ladrona de joyas enunció.

-Mmh…tal vez lo tenga en cuenta- dando suave golpecitos a sus carnosos labios, la Jotun procedió a sopesar la sugerencia que Felicia había brindado.

Silver atinó a mirar de reojo al dúo, pensando mejor lo que ellas decían y optando por no mancillar el nombre de Peter con uno que no le pertenecía al universo donde vivían. Tal vez de esa manera ella podría tener mejor oportunidad que la peliblanca para disculparse con la araña cuando sepa que seguía con vida.

-Larga historia…de hecho la conté y no me creyeron- desestimó Peter en un principio, para luego desestabilizar la memoria de la blonda con el tono traicionado que utilizó el hombre.

-Es la de los vampiros y muchos tú, verdad? – el primogénito de esta habló.

Antes de que pudiese reaccionar, Elizabeth había logrado hurtarle la posesión del mando remoto con el propósito de pausar indefinidamente la cinta.

Arrojando el control en el lugar que ocupada luego de erguirse, la hermana de Captain Britain caminó hasta quedar frente el televisor, dándole la espalda al objeto y colocándose con los brazos en jarra mientras el fruncimiento del ceño empeoraba con cada segundo, enfocando toda su atención en ciertas arañas.

-Ustedes mencionaron algo sobre unos vampiros- comenzó a hablar la británica con fisionomía asiática.

-Nosotras nunca dij…- trató de excusarse Julia, solo para guardar silencio al ver la mano derecha de Braddock en alto.

-Permíteme corregir mis palabras. Ella, durante la película de Hope, soltó por un segundo algo sobre unos vampiros y Peter- señalando específicamente a la joven araña latina, Psylocke reformuló su sentencia, dejando bastante claro lo que pedía.

Anya solo deseó más que nada hundirse en su puesto, aferrándose como pudo a un pequeño almohadón contra el pecho mientras se esforzaba en no mirar los acusadores ojos de la mariposa mental. Ni siquiera se atrevía a girar la cabeza a los costados, sabiendo que lo encontraría miradas similares en busca de respuestas.

-Habla- comandó la X-men inglesa.

-Bueno…Peter peleó contra unos vampiros dimensionales- incómoda con ser observada de todos puntos, la Corazon inició su explicación.

-Franklin dijo algo sobre "muchos tú", a lo que me lleva a imaginar que se refería a múltiples contrapartes de Peter si lo de "vampiros dimensionales" significa algo. Por lo que ahora la duda radica en dos puntos. Uno, por qué nos enteramos recién ahora de eso? Dos, qué tenían de especial esos vampiros? – mientras las demás damas oían atentas, Bobbi dejó de lado por un rato su faceta laxa, enfocándose en un tema que parecía ser serio.

Soltando un contenido suspiro que denotaba fatiga, lo cual tomó desprevenido a varias, Jessica hizo un mero gesto a su pupila para que desistiera de responder ya que ella iba a tomar el cargo.

-Miren, ese problema fue algo personal por decirlo de la mejor manera. Si recuerdan bien, ya les dijimos antes que Peter y Benjy eran de suma importancia, al igual que Silk y Scarlet Spider. Cada uno de ellos son representaciones de tótems en todo el multiverso, donde Peter, nuestro Peter, es el más importante de todos. Alguien a quien debemos de cuidar. Los Herederos, así es como se llaman esos vampiros, son depredadores que se alimentan de energía vital, ya sea humana o cósmica. Son peligrosos, muy peligrosos- expresó la mujer araña pelinegra, valiéndose de numerosos ojos bien abiertos que no podían creer lo que escuchaban.

Un leve tono lleno de tremor caló hasta lo más recóndito de las oyentes, quienes en un principio estuvieron a punto de demostrar lo opuestas que estaban ante la idea de que esa pelea era algo personal. Saber que habían seres capaces de despacharlas, indiferentes a sus habilidades, la puso al borde, provocándoles un considerable aumento de miedo por lo que el castaño debió de sufrir al igual que el pequeño que tapeaba los brazos de Susan para que siguiera jugando con él.

-Pero noso…- Hope, en un vago intento que demostrar valía por el hombre al que pensaba depositar sus sentimientos, quiso hablar.

Mas nuevamente tuvo que llamarse a silencio cuando Jessica negó comprensivamente con la cabeza.

-No, Hope. Era un evento que involucraba a gente de temática arácnida principalmente. Aquellos que intentaron interponerse terminaron muertos en otros universos, incluso varios arácnidos murieron. Peter ya tenía experiencia luchando contra ellos, por eso podíamos confiar en él, pero cada uno de nosotros sabía que solo lo estresábamos más- incapaz de olvidar lo errático y cansado que terminó Peter al final de toda la batalla, Spiderwoman les reveló, haciéndole un ademán de manos a Psylocke para que ella se quedara con el mando de la videocasetera mientras retomaba su lugar.

Paralizada en su lugar, la mutante telépata de pie no supo cómo reaccionar luego de todo lo que escuchó. Había visto con sus propios ojos lo que Spiderman era capaz de conseguir si tenía un propósito claro, como lo fue durante la pelea contra sus colegas X-men poseídos por la Fuerza Fénix. Pero imaginárselo pelear contra uno o más seres que eran más que aptos para vencer a alguien de tal rango, era totalmente distinto ya.

-Si Peter llega a venir, entonces podrán hacerle todas las preguntas que deseen. Esto es un tema que influye primordialmente en su persona, y aunque nosotras estemos relacionadas de algún modo, no tenemos el mismo conocimiento que él- finalizó la actual Madame Web, quien a pesar no haber asistido durante la lucha, tenía pleno conocimiento de lo que implicó.

Renuente, los ojos de Betsy se enfocaron en el diminuto aparato que sostenía en la mano diestra. Se moría por invadir las mentes ajenas y buscar respuestas, pero una parte de ella, la que le rememoraba lo gentil que fue el trepa muros al quedarse a su lado al ser herida durante una pelea, terminó por hacerla desistir a sus impulsos.

-Sigamos viendo la película- declaró Psylocke, sentándose entre Rogue y Jean antes de reproducir la cinta.

-Exacto. A quien llama es una contraparte mía que era un grabador de noticias que se alojaba en la América colonial- explicó pacientemente el ex fotógrafo, sin darse cuenta que su trato con la rubia era observado meticulosamente por doce pares de ojos traídos por Valeria.

-Oh…perdón por no creerte aquella vez, Peter- disculpándose con un principio de ronquez, Sue se dio cuenta de lo cerrada que fue de mente con el hombre que tan solo sonreía a su persona, como si fuese lo más importante para él.

-Tú sabías al respecto? – enfocada la pregunta en Susan, aquellas palabras salieron de los labios pertenecientes a Felicia.

-Me lo contó, pero como mi otra yo dijo…era demasiado estrafalario. Al menos para mi punto de vista- decepcionada de sí misma, y asegurándose de pedir disculpas luego, respondió la interrogada.

-No es como que podamos objetar, porque cualquiera de nosotras pensaría lo mismo si escuchamos una historia sobre muchas contrapartes tuyas y vampiros de por medio- comprendiendo la línea de pensamiento de la descompensada dama, la agente de SHIELD dialogó.

-Lo sé, por eso no me enojé con ella. Sabía cómo pensarían algunas de ustedes- brindándole una mueca de aceptación, que incomodó e hizo bajar la mirada a la miembro de la agencia secreta, el Parker replicó previo a besar la frente de Sue, ponerse de pie y marchar en dirección a la salida.

Benjy soltó un sorpresivo chillido de alegría cuando unos labios se posaron en su frente en el instante que hizo la cabeza hacia atrás, siendo esta una recompensa por parte de la rubia ya que tenía un padre con un gran corazón puro que era capaz de comprenderla.

-Aunque diga eso, no me tranquiliza que se deba principalmente por cómo lo tratamos nosotras- cruzada de brazos, pero estirando un dedo de la mano derecha para que el niño juegue con este, musitó apenada Jennifer Walters.

-Y cómo lo trataban, si es que puedo saber? – curiosa, a pesar de ser algo malo en lo dicho previamente por la heroína, inquirió Teresa.

-…Mal- bajando la cabeza y apreciando la inocencia del mini Parker, She-Hulk confesó con vergüenza.

-Te vas? – la niña genio no pudo contener su curiosidad ante las acciones del trepa muros.

-No, solo voy a buscar los emparedados que les hice. Quieren ayudarme? – renegó él, ofreciéndole después al dúo de jóvenes el auxiliarlo, todo con el fin de darle a las blondas la privacidad que al parecer necesitaban.

El seco sonido de la puerta cerrándose fue lo requerido para que las doce mujeres en la habitación enfocaran su objetivo en la dueña del Edificio Baxter, quien sin querer molestar más al hombre que la alimentó y cuidó en menos de un día más que cualquier otra persona en su vida adulta, se recostó con cuidado. Sue continuaba con su mano en su frente, adorando internamente la sensación de cariño y cuidado que le brindó aquel pequeño acto de pura inconsciencia por parte de Spiderman.

-Ejem…- carraspearon al unísono Laura y Hope, girando sus cabezas a donde la protagonista del filme estaba, pues empezaban a sentirse amenazadas.

-Parece que algunas están celosas…- canturreó Anya ante el espectáculo que daban sus amigas.

Tan ensimismada estaba es su burla la joven, que solo despertó de dicho ensueño cuando las voces de sus mentoras le alcanzaron.

-…ya…nya…ANYA! – terminó por gritar Julia luego de varios intentos.

-Qué ocurre? – cuestionó la arácnida con raíces hispanas.

-Ven aquí si quieres vivir- le indicó Jessica a una ahora confusa Corazon.

-De qué me hab…EPP! Ahí voy, no me dejen aquí! – volteando a donde todas señalaban, Spidergirl comenzó a preguntar, soltando en consecuencia un grito al ver que la mesías mutante sostenía el pie derecho de X-23 y una garra metálica le apuntaba.

-Quita esa sonrisa- con un diminuto atisbo de celos en su voz, Malice comentó hastiada.

-Quítate ese traje de cuero- replicó Sue inmediatamente, bajando su mano y acomodándola sobre su abdomen junto a la otra para relajarse.

-Touché. Aun así, deja de hacerlo…es un tanto incómodo- la susodicha admitió que la respuesta era válida.

-Por qué lo sería? – no comprendiendo bien el razonamiento, la bruja de vestimentas escarlatas trató de averiguar.

-A lo mejor ella no está acostumbrada a sonreír de esa manera- la pequeña diseñadora de modas contestó a la duda.

-O tal vez ella sienta algo de envidia y por eso mismo le está pidiendo que quite la mueca- hipotetizó la villana terrorista, siendo esto más una experiencia personal de cada vez que veía a su ex esposo siendo feliz mientras ella no.

Aun si querían negarlo, ambas Avengers tuvieron que darle la razón a Viper. Invisible Woman, por su lado, solo escuchaba y mantenía la mente en blanco, no queriendo que su mente recree imágenes como lo hizo en las películas previas.

-Ella tiene razón, no deberías de permitir esto. No con Reed a unos metros de distancia- la integrante de Future Foundation dijo.

-No creo que eso sea válido, contraparte mía. O no has notado una diferencia en ella? – comunicó aquella Storm con capa verde latveriana.

-Qué diferencia dices, ella no…oh, ya veo- Ultimate Invisible Woman se percató del detalle, para así murmurar de forma empática ya que ella también había pasado por algo similar.

-Ver qué? – sentándose derecha en su lugar, cuestionó confusa Carol.

-No lo sé, la película no lo muestra- habló Bobbi, rascándose la cabeza y frunciendo el ceño.

-Debe ser una broma, no? De seguro querrá dar más drama a la situación! – protestó furiosamente Anna Marie, arrojándole al televisor un almohadón.

Objeto que casi consigue su destino, de no haber sido por una cúpula invisible que rodeó el aparato tecnológico antes de que las telépatas pudiesen reaccionar primero. Acto seguido, el decorativo complemento de los sofás fue eyectado hasta el pecho de la mutante con cabello bicolor, haciendo que suelte una bocanada de aire por el golpe.

-Si no quieres que destruya tu cassette apenas lo descubramos entre todos esos de la caja, tranquilízate- advirtió con firmeza la rubia fantástica, demostrando a todas lo dura que podía ser cuando se lo proponía.

-Por qué lo hiciste? – en la voz de Kang se delineó dolor y traición hacia la anfitriona del mundo en que estaba presente.

-Esa es la pregunta más estúpida que he oído en mi vida. Es más que clara la razón de su elección! Mírala si no lo comprendes! – quien era líder de HYDRA exclamó exaltadamente, como todo fuese una gran obviedad.

-Espera un segundo, no estarán sugiriendo lo que pienso. Cierto? – creando una conclusión viable luego de escuchar el tono con el que se hablaban todas las Invisible Woman, interpeló Mockingbird.

-Pues yo creo que sí- refutó la Reina Blanca, siendo un pensamiento símil al que tuvo también.

-…Acabar de leer mi mente? – tras un corto silencio, en donde unos ojos azules se enfrentaron a otros de tonalidad parecida, Bobbi Morse cuestionó a la X-men.

-De qué otra forma podría saber lo que estabas pensando? – como si se tratara de lo más obvio del mundo, Emma respondió con simplicidad.

La ex esposa de Hawkeye alzó rápidamente el dedo índice derecho, lista para acusar a la mutante de algo indebido. Mas tuvo que desistir después de unos segundos, llamando la atención de su compañera de asiento.

-Qué sucede? – Natasha Romanof interpeló.

-Por más que quiera, no puedo discutirle- derrotada, la espía rubia de SHIELD contestó.

-Pero…- la monarca trató de hablar.

-No vale la pena seguir con esto, es entendible. Todas podemos concordar con ello- la rubia que presentaba rastros de vejez en su fas, tranquilizó el animado ambiente de la habitación.

-Incluso si mi relación terminó hace mucho tiempo para vivir en Atlantis, estoy de acuerdo de que sus actitudes dejaban mucho que desear- la reina del pueblo submarino habló con magnificencia.

Con esas revelaciones de la Invisible Woman que portaba vestimentas de la realeza Atlante, las espectadoras finalmente supieron con seguridad a lo que se referían. Tan diáfano era el panorama, que al voltear para buscar concordancia con la susodicha que las acompañaba, solo se toparon con un semblante lleno de asombro.

La mismísima mujer tenía sus sospechas desde el instante que Peter estuvo en la cocina, pero escuchar las implicaciones de sus contrapartes terminaron por cimentar las teorías que conjeturó en su interior. Debido a esto, la rubia no supo cómo reaccionar, atinando a aferrarse al niño mientras mantenía la mirada perdida en el televisor.

Algo dentro de ella no parecía muy sorprendida por lo que hizo su versión enferma, pues siempre sopesó la posibilidad de que su tumultuosa relación matrimonial finalizara de tal forma ante los problemas que siempre surgían, ya sean por causas externas o simples disputas internas. Sin embargo, otra sección de su mente renegaba ante la idea que dividir su familia, creyendo aún que tenía salvación y lo que veía en Peter era solo amistad que nunca podría avanzar de allí.

-No quiero inmiscuirme en tu vida, pero tan solo te diré que te envidio. Desearía tener lo que tienes…- la Invisible Woman cuyos pies habían sido lastimados por Wolverine habló expresamente para la enferma mujer que estaba a una camilla de distancia.

La intención de esa oración no era dañina en ningún modo, pero la angustia que causó en algunas de las visitantes que Valeria trajo era demasiado notable. Esa gélida y ácida sensación que reptaba en sus interiores recordándoles sus pérdidas y en lo que las transformó en consecuencia. No lo dirían vocalmente, pero la envidia brotaba de sus ojos, ansiando más que nada tener la vida de ella y también la compañía del hombre con ojos color chocolate que a pesar de ser rechazado hacía hasta lo imposible para el bienestar ajeno.

-Ellas…- musitó sorprendida, viendo las gesticulaciones que esas versiones alternas de su amiga hacían, Medusalith Amaquelin.

-En verdad le envidian…- en una postura similar, Shadowcat no pudo reprimir lo atónita que estaba ante la oración de la blonda herida y la reacción en cadena que produjo al resto.

Por una breve instancia de tiempo, a las heroínas y villanas que atestiguaron las primeras dos cintas les urgió emular dicha mirada en dirección a la Storm, hallando imposible de renegar a la idea de que ella sería indefectiblemente una de las que mejor se vería al lado del ex fotógrafo. Tanto por cómo la rubia apoyaba desde hace años al castaño, así como él conseguía ignorar toda advertencia previa con el fin de estar a su lado para cuidarla.

Sue, por su lado, asintió cabizbaja. Las orbes cian enfocadas en sus tersas manos que se perlaban poco a poco con el sudor de su fiebre, anhelando que Peter estuviera de regreso para secarla como lo hizo con tanto amor anteriormente mientras sus hijos le hacían compañía. Asimismo, al igual que las demás, ella también pensó que estaría en la misma posición si viese a una Susan Storm de otro mundo teniendo una vida realmente feliz.

Una felicidad que la fundadora de los Fantastic Four estuvo a punto de perder muchas veces de no ser por la intervención que tenía por parte del Parker, el cual era su hombro para llorar y sus oídos para escuchar los lamentos que la aquejaban, como también lo fue viceversa. Dos almas atormentadas que se pacificaban en compañía de la otra incluso si la separación que tenía era abismal.

-Más de una vez casi lo pierdo todo. Por lo que no tienes ni idea de lo agradecida que estoy simplemente- acariciando con la yema de sus dedos izquierda la palma de la mano diestra, Sue murmuró honestamente mientras recordaba la frescura que le proporcionó la extremidad del tótem.

Decir que ya no podía contenerse, era una subestimación.

Susan dejó caer su faceta calma al oírse a través de las bocinas que adosaban el televisor. Paulatinamente sus reprimidas emociones por el castaño empezaron a aflorar, obligándose a esconder su cara en el pecho del pequeño que paró sobre sus piernas, dejándose abrazar torpemente por este al sentir que ella lo necesitaba.

-Mama…- balbuceó el mini Parker, valiéndose más de una decena de sonrisas orgullosas ante lo empático que era el niño.

-Peter…- siento que la calidez del párvulo era semejante a la de su progenitor, la heroína fantástica halló imposible llamar por este.

La grande, pero delicada, mano verde de She-Hulk se posó en la espalda de su amiga, dibujando circulares masajes para serenarla, acto que consiguió su acometido luego de que la Storm se recompusiera y esbozara una mueca agradecida.

-Mejor? – cuestionó la abogada.

-Sí…este pequeñín en verdad hace milagros- notándose que sus ojos estaban enrojeciéndose, Sue respondió mientras besaba la mejilla de Benjy y dejaba que Medusa lo tomara con su cabello para tener un rato.

La puerta volvió a abrirse, esta vez sin tanto escándalo, dejando pasar a dos jóvenes rubios primero llevando consigo una torre de vasos transparentes y una jarra repleta de zumo, así como luego les siguió por detrás un ex fotógrafo y actual científico, quien cargaba una bandeja con los emparedados que hizo salivar por nostalgia a más de una blonda.

-Preguntarles si tienen hambre parece algo tonto ahora que veo sus caras. Por favor, busquen asiento y tomen uno, no quiero ni pensar en el hambre que deben tener- sorprendiéndolas una vez más con lo atento y servicial que era, Peter se aproximó hasta fémina con uniforme de SHIELD.

-Anota servicial en la lista que tenemos, Betsy- avisó Jean a su colega mutante.

-Eso que rayos tiene que ver con el famoso puesto de docente que planean darle? – extrañada por lo pronunciado con anterioridad, Captain Marvel despotricó.

-Nada, pero siempre es bueno saber que a la mujer que elija entre nosotras, tendrá un cariño y atento esposo- sonriendo soberbia, los ojos verdes de la telépata emitieron un fulgor amarillento por un fugaz milisegundo, demostrando que tanto la mujer como el ente en su interior opinaban igual.

Insoportable encontraba Carol todo ese trato que las mutantes tenían para con el ausente hombre, rechinando los dientes sonoramente al punto de que Julia creía que desgastaría el esmalte de estos. Todas notaban que en cada oportunidad que las X-men hacían mención del futuro que Peter tendría con ellas, la piloto de la Fuerza Aérea perdía más y más la compostura.

-Cuánto falta para que empiece a tirar rayos fotónicos a todos lados? – por lo bajo preguntó por lo bajo Teresa a Kitty, sabiendo gracias a su trabajo las habilidades de algunas de las presentes.

-Mmh…tal vez una película más sobre nosotras- dudándolo, Shadowcat terminó por responder lo que suponía.

Sin demorarse un segundo, dicha mujer se hizo de un emparedado que se dispuso a probar inmediatamente, solo para detenerse y mirar al castaño con determinación antes de estirarse hasta su mejilla y besarla castamente.

En ese preciso momento, tres gruñidos hicieron eco en la sala del apartamento, donde la mayoría descubrió prontamente que dos de los sonidos provenían de Hope y Laura. No obstante, el tercero sí que dejó estupefactas, pues Susan Storm estaba disgustada con lo que su propia versión alternativa se atrevió a hacer.

-Se está volviendo salvaje! – declaró Wanda, ocasionando que varias estuviesen a punto de soltar carcajadas.

-Qué dijiste!? – aún rabiosa por el atrevimiento de su contraparte, Invisible Woman le gritó a la romaní.

-Nada! – escudándose en una Janet que parecía querer reducir su tamaño pero no podía por el férreo asimiento que Scarlet Witch tenía sobre ella, respondió esta última.

-Gracias, Peter- satisfecha con su curso de acción, la Storm hizo lo que creyó correcto.

Obviamente ese acto generó un secuencia de repeticiones que dejaban tieso al centro de la telaraña, donde este notaba cómo su sentido arácnido se alteraba cada vez que una de las blondas lo besaba cariñosamente independiente de sus estados conyugales o afiliaciones.

Suaves risitas escapaban de los labios pertenecientes a aquellas que miraban la escena, las cuales se hacían más difíciles de controlar cuando los celos de la protagonista principal eran notables no solo en la sala, sino que en la película también.

-Parece que el misterio de sus sentimientos ya fue resuelto- sacudiendo las manos como si hubiese trabajado de manera ardua, Spidergirl declaró satisfecha.

-Anya, querida…- la melosa voz maternal de Susan resonó con claridad en el apartamento, enviando mala espina al resto, indiferentes de su bando.

Por instinto, tanto humano como animal, la joven latina se negó siquiera a mirar los ojos azules de la mujer adulta, eligiendo agachar la cabeza, regresar a su lugar previo, quitar a Lockheed del regazo de Hope, y terminar por recostarse allí para evitar ser vista.

-Será este el fin de Spidergirl? – tentativa, Anna Marie la preguntó a Elizabeth Braddock, quien se encogió de hombros.

-Había olvidado lo sencillo y disfrutable que era una humilde comida hecha tranquilamente- saboreando el alimento, Empress Hydra susurró con melancolía ya que su vida sufrió un enorme cambio que la llevó a la cima del terrorismo.

-Tantas peleas y esconderse hizo que la comida sea un milagro que disfrutar- teniendo una actitud similar, la dama miembro de Future Foundation opinó.

-No soy capaz de recordar cuando fue la última vez que comí algo similar…- la monarca atlante se expresó, siendo que las pocas veces que iba a la superficie era únicamente para entablar diálogo protocolar.

-Tantos planes para mejorar el flujo del tiempo por solo una emoción que podría resultar no ser tan recíproca hizo que descuidara mi propia necesidad de satisfacerme con cotidianidades- esta vez quien habló fue Kang, sonriendo de forma vacua antes de sorprenderse al sentir una mano en su cara.

Habiéndose relajado de la burla que pronunció la hija de su difunto amigo periodista, Gilberto Corazon, la propietaria del Edificio Baxter entreabrió mínimamente sus rosáceos labios, dejándose hundir en su lugar del sofá al mismo tiempo que cerraba los ojos por un corto tiempo, concentrándose en procesar el dolor que sus otras yo demostraban, siéndole claro qué pérdidas en sus vidas eran los principales causantes del ameno tono empleado al hablar.

-Necesitan un descanso- advirtió Silver Sablinova, hallando rápidamente el denominador común en todas las damas de claros cabellos.

-Las que parecen buenas o las malas? – inquirió interesada, Loki.

-Ambas. Y las que son malas, tampoco lo parecen tanto si sus rostros tranquilos al estar cerca de Peter significan algo- señaló la fémina de blanca cabellera y vestimenta negra.

Felicia Hardy, al contrario de Invisible Woman, estaba estresándose con cada minuto que veía la cinta filmográfica. Cada escena, cada comentario, cada silencio. Todo estaba empezando a afectarla más de lo que esperaba, pues realmente notó la gran diferencia que había entre las dos mujeres cuando se refería a una relación íntima con el cabeza de red. Una relación que iba más allá de lo carnal.

La ladrona quería sentir de nuevo el cariño del arácnido, de la misma forma que la Storm en pantalla parecía estar a punto de recibir.

El pulgar siguió la trayectoria de la cicatriz que tenía la heroína venida a villana en el futuro, paralizándola en un principio para luego cerrar los ojos y dejarse llevar por la caricia que solo emanaba calidez. Una que no sentía en mucho tiempo ella.

-Oírte decir eso me dejó muy en claro que has cambiado desde la última vez que vi lo que hiciste- trayendo a la superficie de su mente las imágenes que la Gran Red le dio, Spiderman tranquilizó a la mujer.

-Es tan…comprensivo- como si tuviese dificultad de pronunciar aquella palabra, principalmente porque era un héroe confortando a una villana, Viper acotó.

Antes de que Spiderwoman pudiese percatarse, había depositado su mano derecha sobre el antebrazo siniestro de la terrorista, dándole un ligero apretó comprensivo que la peliverde agradeció, siendo la mujer araña una de las pocas personas con las que podía platicar cordialmente antes de sumergirme en una lucha de golpes y amenazas.

-Tal vez sea algo bueno lo que veas en tu turno- trató de darle esperanzas a la dolida mujer, Jessica.

-Si es que existe tal oportunidad- espetó Madame Hydra, un tanto escéptica.

-Tú…tú lo sabes? – sintiendo un temor al rechazo por razones que iban más allá de su comprensión, la villana del futuro farfulló con nerviosismo que no expresaba en años.

Un sereno esbozo hacia arriba de las comisuras de los labios fue toda la respuesta dada por Peter, quien continuó instintivamente delineando la cicatriz, como si ansiara eliminarla por tratar de restarle belleza al rostro de la fémina.

-No en profundidad, pero conozco algo de las vidas de todas ustedes- quitando mano de la cara de Kang, algo que ella estuvo a punto de reprocharle, Spidey alegó al mismo tiempo que caminaba hasta donde Sue estaba y se sentaba en el borde de la camilla con una toalla lista para usar.

Esa declaración provocó en Julia el fruncimiento del entrecejo, obligándola a elaborar decenas de sucintas interrogantes que orbitaban alrededor del vigilante arácnido de Queens. Ella, al igual que la gran mayoría, aprendía a grandes creces sobre la vida personal y pública del Parker, y tras esos nuevos conocimientos venían consecuentemente nuevas dudas sobre sí misma.

-Jessica, Anya…- llamó la actual Madame Web.

-Qué/Sí? – ambas féminas con habilidades arácnidas respondieron.

-Cómo fue es recuperé mis poderes? – preguntó finalmente aquello que carcomió su mente desde el día en que se despertó con los dones legados por Cassandra Webb de nuevo a su disposición.

Miradas enfocadas en el dúo interrogado presenció cómo estas se veían a los ojos antes de llegar a un tácito acuerdo de silencio, revelándoles que la respuesta era más fácil de lo que creían pero más difícil de creer para quienes siempre pensaban mal de tal persona.

-Peter…Fue Peter…Genial, debo de ser la peor persona del mundo…- asintiendo para sí misma en reconocimiento, la antigua Arachne se lamentó mientras hacía a un lado sus gafas rojizas para masajearse los ojos.

-De veras? Incluso sabes de que mundos son? – tras escuchar las palabras del hombre que veía por momentos más que un tío o un héroe, la niña genio clamó desde su lugar junto a Ultimate Invisible Woman.

-Sí, básicamente sé la numeración de sus dimensiones por causa del incidente que les conté hace tiempo. Respecto a presenciar los hogares de cada una de ellas, solo tres conozco en persona…o eso creo, Morlun fue un tanto agresivo como para dejarme ver el paisaje- replicó el arácnido, tornando el tono de su voz en uno más alegre a pesar de los peligros que pasó.

-Los universos están enumerados? – cuestionó Hope a su arácnida amiga, la cual seguía recostada sobre su regazo y el de Laura mientras jugaba distraídamente con Lockheed.

-No siempre…algunos tienes letras por ejemplo- bajo su experiencia como Web Warriors, la latina alegó, ignorando que muchas alzaron sus cejas ante la confirmación.

-Y Spiderman los conoce a todos? – esta vez fue Viper quien quiso saciar su curiosidad.

-Pues eso parece por lo que dijo- a pesar de que incluso ella desconocía la verdad respecto a tal detalle, Spidergirl volvió a responder.

Aunque la alegría en el hombre se transformó en alarma cuando una vez más su sentido arácnido se activó, teniendo consecuentemente la mano izquierda aferrada en un firme asimiento por parte de la febril mujer que parecía ocultar su temor en una capa de enojo.

-Me lo contarás todo de nuevo una vez que estemos a solas, entendiste. Todos los detalles sin importar lo crudos que sean- con determinación, la madre de Valeria y Franklin dejó muy en claro su pedido al vigilante de Queens.

-…Entendido. Ahora recuéstate de nuevo o harás que la fiebre suba- meditándolo por unos segundos, el castaño aceptó el trato, logrando calmarla un poco y dejando que la empuje con cautela hasta el respaldar donde mantenía su posición semi acostada.

Una determinación semejante adquirió la blonda fantástica de la sala. Siempre supo que su amigo, a pesar de contarle todo, algo guardaba para sí mismo con el propósito de no alterarla. Lo agradecía mucho el gesto caritativo, mas no podía perdonarle el negarle saber que pudo haber sufrido mucho más de lo que aparentó en sus pláticas.

-Bueno, parece que mi hermano estará en problemas si aparece por aquí…- picándole lúdicamente una regordeta mejilla a su sobrino, Teresa hizo mención.

-No. No estará en problemas. Solo…solo quiero que esta vez me diga toda la verdad, sin preocuparse en cómo me sentiré yo- aligerando el regio semblante, Susan bajó los tensos hombros y miró a los ojos de la Parker, siéndole sincera.

La castaña sonrió en consecuencia, asegurando lo que en un principio sospechó de la mujer adulta. Ella, en su mente, sería perfecta para su hermano. Ya sea en un romance real o platónico, ambos se protegerían con todo lo que tuvieran.

La docena de rubias provenientes de diferentes dimensiones, junto al dúo de jóvenes, pudieron ver el menester en los ojos azules de Sue Storm. Era una clara muestra de querer saber lo que le pasó al tótem para poder protegerlo la próxima vez con todo lo que tenía a su alcance, para evitar que este vuelva a usar un tono de alegría fingida en su voz o quitarle la penumbra en el reflejo de sus ojos.

-Como decía, sí Valeria. Conozco algunos de sus mundos. Por ejemplo, el de ella es uno donde yo soy un oficial de policía luego de retirarme como Spiderman tras una pelea contra Green Goblin donde perdí mi pierna. Ella, por otro lado, proviene de un mundo donde Ultron está en el poder y los héroes que quedamos tratamos de mantenerlo a raya mientras Logan y Sue han viajado en el tiempo para solucionar el problemas. Y ellas dos, son la misma persona básicamente, y su mundo es un poco más…frenético comparado con el nuestro- citando aquellos lugares que conocía ya sea por viajes o simples suplantaciones de memorias que Otto le dejó tras su partida, Peter dijo mientras señalaba a la Susan que tenía más rasgos de vejez, la que usaba un traje de Future Foundation, y finalmente a Ultimate Invisible Woman y Kang.

-Wow…eso si es informativo- atónita, Katherine Pryde alcanzó a balbucear.

-Tú crees? Acabamos de enterarnos que hay un universo en donde Ultron manda! – explotó Janet luego de ser sarcástica.

-Pero Susan y Logan viajaron al pasado para solucionarlo, por lo que no es tan desastroso- acotó Hope, siendo la experta en desfasajes temporales.

Aquello pareció dar efecto en la menuda dama, dejando de estremecerse ante la idea de sufrir bajo el yugo de la condenada máquina que su ex esposo creó años atrás y no hizo más que traer desgracias cada vez que luchaban contra este.

-Y qué quiso decir Peter con eso de un mundo más frenético? – buscando el rostro de Julia para que le responda su duda, inquirió Captain Marvel.

-Para no ahondar mucho en el tema, digamos que la mitad de las presentes estamos muertas- optando por ser escueta en su contestación, Madame Web parló.

-Qué pasa con la otra mitad? – temerosa ante la idea de estar muerta, Wanda interpeló.

-Traumada o sin poderes- sin quitar la vista del televisor, como si fuese una señal para continuar viendo la película, la mujer de pelo rubio rojizo respondió.

Sin embargo, el temor real de la encargada de la Gran Red era que se interesaran por saber qué le había pasado al Peter Parker de dicha dimensión. Algo que solo las arácnidas tenían conocimiento.

-Y las demás? – interesado por lo que escuchaba, ya que le recordaban a las historias que le contaba el cabeza de red antes de dormir cuando era un niño, Franklin indagó.

-Mmh…veamos, ella viene de un mundo colonial. Medioevo renacentista. Mundo donde Logan tiene el cerebro lavado por HYDRA. Tu madre optó por seguir siendo Malice. Ella se casó con Namor en lugar de tu padre. Tu padre fallece y ella luego contrae matrimonio con Doom. Johnny y Ben desaparecen, por lo que los Fantastic Four se desintegran y forman parte del plantel de SHIELD. Y finalmente, ella se divorció de tu padre para tomar el mando de HYDRA- resumió Spidey para los jóvenes, dejando de lado aquellos detalles poco favorecedores que las blondas inclinadas a la maldad hicieron, todo con el fin de no atormentar a sus sobrinos.

-Ja! Te dije que tu padre estaba loco! – parándose desprevenidamente, la deidad embustera señaló con un acusador dedo a la hija de James Howlett.

El infantil grito de Loki, en conjunto al reprimido grito de frustración que Laura dio en un almohadón, terminó por hacer que todas las mujeres rieran por la hilarante situación que se presentó, aligerando por completo el ambiente. Hecho que se volvió más sonoro cuando la Jotun se tomó la cabeza y musitó que estaba mareada por el brusco movimiento que llevó a cabo.

-Bu…Bueno…Para no haber visitado tales mundos, sabe mucho al respecto- controlando a duras penas su risa, Jennifer Walters dialogó.

-O al menos sobre Susan sabe bastante…- insinuó la monarca de Attilan, notando cómo la nombrada se esforzaba para no elevar las comisuras de los labios.

-Eso sonó como si Spiderman fuese un acosador- la portadora de una entidad cósmica enunció.

-No es como si Susan haría algo distinto de tener la oportunidad…- por lo bajo, y tras sentir sus pensamientos, dijo Betsy.

-Wow…- el sonido salió al unísono entre los dos hermanos, sacando risas a las rubias adultas que no pudieron creer lo fácil que aceptaron todo y cómo el hombre que las atendía fue capaz de abreviar de forma simple y concisa todo sobre ellas.

Pero debido a la diversión que tantas risas causó, Sue empezó a toser nuevamente, poniendo en acción a Peter quien no perdió ni un segundo para acunar la cabeza áurea contra su pecho y masajearle la espalda con la intención de calmarla. Los jóvenes atestiguaron por primera vez la fragilidad de su progenitora, y también lo sobreprotector que era el subestimado héroe neoyorkino para con ella, queriendo más que nada ayudarle.

Un empujón por parte de la Storm atacada por Logan hizo que Franklin se hiciera de la jarra con zumo, mientras que Valeria sostenía el cristal que la reina atlante le otorgó. Juntos procedieron rápidamente a aproximarse donde el castaño estaba, entregándole un vaso repleto de líquido que este agradeció al leerles las intenciones atentas que tenían y felicitándolos con una sonrisa acompañada de un guiño.

Las que eran madres en la sala no tuvieron chance alguna al tratar de reprimir sus preguntas internas sobre cómo actuaría el arácnido para con ellas y sus hijos en caso de estar en una posición similar que mostraba la protagonista del filme.

Un gesto tan normal en él, pero tan extraño para ellos de experimentar. La intensiva necesidad que el hombre poseía al querer ayudar ya que tenía el poder de hacerlo, consiguiendo la gran mayoría de las veces resultados positivos, y todo mientras espera nulas recompensas de ello, demostrando que su desinterés por retribución solo enarbolaba su imagen aún más.

-Tus hijos son muy atentos- dirigiéndole la palabra a la rubia protagonista, Bobbi mencionó.

-Agradezco que mis otras versiones ayudasen a darles un empujón. Nunca he querido mostrarme débil ante ellos, no merecen verme con tanto dolor- entristeciéndose por la idea de sus niños sufriendo por culpa de ella, alegó Susan.

-Algún día deberán aprender de tu estado- cauta, advirtió Black Widow.

La mirada azul se oscureció por un segundo en posesión de Invisible Woman, renegando a la idea primeramente, para luego anhelar que si llegaba a plantearse tal escenario, Spiderman estuviese a su lado para afrontarlo juntos.

-Vamos, Sue. Sigue mis latidos, te pondrás bien. Puedes hacerlo, tengo fe en ti. Eres la mujer más valiente y fuerte que conozco, esto no te detendrá- brindándole ánimos, el tótem dibujaba círculos con su mano en la espalda de Invisible Woman y depositaba castos besos en su cabeza con el fin de mantener su mente lejos del dolor, sin importarle el sudor que trasminaba su piel.

-Lo que dice tío Peter es verdad, mamá. Ya verás que te recuperarás! – siguiendo las acciones del trepa muros, Valeria arengó.

-Sí, mamá! Recuerda que tienes que castigar a Val por faltar a clases! – bromeó el primogénito de la dama rubia, haciendo que esboce una mueca alegre mientras que la nombrada exclamaba una queja.

-Hey! – protestó la niña genio, pateando la espinilla siniestra de su hermano mayor.

-Vaya…qué buen hermano el de la niña- divertida ante la relación fraternal de los jóvenes, expresó Silver a través de su avatar.

-Si debo de culpar a alguien por cómo actúan ambos, diría que es obra de Peter- frunciendo el ceño como si tratara de escudriñar meticulosamente la interacción entre los rubios fantásticos, Felicia Hardy concluyó.

-No exageres…- descreyendo que el apego de los hijos de Invisible Woman fuese tan grande por el tótem arácnido, la mandataria de Symkaria refutó.

Una ahogada risilla detuvo el diálogo, siendo la Storm quien escuchaba atentamente lo que hablaban y reaccionó de esa manera ante la ingenuidad de la dama con cabellera argentada.

-Definitivamente es culpa de Peter el que ellos actúen como verdaderos niños- concordando con lo que supuso Black Cat, la heroína fantástica acotó.

Pausadamente Sue detuvo su catarro luego de seguir los comandos del Parker, logrando enderezarse con cuidado para evitar que sus articulaciones estallen de dolor. La respiración se convirtió de una errática a una más serena, dando exhalaciones posteriores a hondas inhalaciones que resultaban con la percepción del aroma a jabón que Spidey tenía aún en su piel, disfrutándolo enormemente junto a las caricias que recibía en su cara al ver cómo el hombre a su lado corría los húmedos mechones hacia atrás antes de colocar sus labios en la frente.

-Eso no cuenta como un beso real, cierto? – sentándose derecha, como un animal atento, Laura le preguntó a las mutantes mayores.

La inquietud, junto al sentimiento de pérdida, se reflejaban notables en las verdes orbes de la clon/hija de Wolverine. Aun así, breve terminó siendo la demostración emocional de la joven pelinegra, ya que Emma se estiró hasta donde ella estaba con la finalidad de tomarle la mano y apretarla cariñosamente.

-No, querida. Así que no te preocupes, Peter puede hacerlo contigo también cuando menos te lo esperes- tranquilizó la Reina Blanca, quien de alguna manera agradecía al ausente castaño por derribar pausadamente las barreras que Laura Kinney había alzado para protegerse.

-Además, él está asegurándose de mi temperatura- compadeciéndose de la mutante, Invisible Woman serenó los ánimos de esta al expresar su suposición.

-Ardes- señaló la araña, apresurándose en tomar la toalla y humedecerla con agua de la jarra que el joven mutante había conseguido para su primera paciente, pasándola luego en la frente de la blonda con la esperanza de bajarle la fiebre.

-Lo ves? – señalando al arácnido del filme, Susan alegó, ganándose un asentimiento de X-23.

-Sue…yo que tú no estaría tan tranquila. Estoy viendo cómo eres en verdad cuando te enfermas- espetó la bella heroína líder de A-Force.

Toda gracia se esfumó del rostro perteneciente a Invisible Woman, consciente de que su secreto respecto a la delicada salud que poseía estaba siendo expuesto.

-Estoy bien- quiso engañar la Storm, pero fallando estrepitosamente ya que su voz era ronca y sudaba profusamente.

-Te regresaré a tu habitación- poniéndose de pie con intenciones de prepararse para alzarla, Spiderman comunicó terminantemente.

-Qu…qué? N…no, por favor- con dolor para alzar la cabeza luego de aferrarse instintivamente al traje rojo y azul del vigilante, Sue tosió entre palabras.

-Alguien está en problemas…- canturreó en un susurro Anya de nuevo, teniendo que ser silenciada por la mesías mutante al sentir la fulminante mirada de la rubia fantástica.

Aunque tampoco pudo sostener mucho tiempo tal semblante Susan, pues muchas muecas burlonas empezaron a serle dirigidas, recalcándole lo tierna que lucía con Peter al rogarle que no la lleve a descansar de nuevo.

-Y golpeaste a la araña porque te comparó con tu hija antes? – Viper pronunció con sorna.

-Oh, cállate! Yo puedo tratarlo así porque él es…! – exasperándose por la vergüenza que comenzaba a avasallarla, Invisible Woman por poco habló de más.

No obstante, esto no fue ignorado por el resto.

-No estás en posición de discutir nada, Sue. Necesitas reposar para dejar que la fiebre salga por completo de tu sistema, por mi parte buscaré algo que aligere tus molestias. Niños, quédense aquí y traten de hacer problemas. Ustedes por favor se los pido, cuídenlos por unos minutos- dirigiéndole primero la palabra a la blonda en sus brazos con brutal honestidad, Peter miró posteriormente a los hijos de esta y las contrapartes femeninas de la Storm con más calma.

-Ve, Peter. Ella te necesita más que nosotras, cuidaremos de los niños mientras tanto- comprendiendo que los nervios del Parker estaban haciéndole mella, Ultimate Susan Storm refutó.

-Puedes creerlo? Hasta tus otras versiones saben que no debes esforzarte más- acusó Jean Grey, quien a pesar de tener sus pequeñas diferencias con la mujer por culpa de su errática y obsesionada hija, se preocupada por la salud ajena.

-Ya lo sé…- musitó la implicada, no muy a gusto de verse tan deplorable.

-Además está la situación de Peter! De seguro debe de estar sumido en un mar de nervios con todo lo que ha ocurrido hasta ese punto! – tomándose la cabeza al mismo tiempo que se contenía de arrancar algunos mechones rojizos, continuó despotricando la telépata anteriormente conocida como Marvel Girl.

-Oye…ya es suficiente. Crees que ella, de entre todas nosotras, no sabe lo que siente Peter? Es la que mejor lo conoce- sujetándole firme la muñeca diestra, alejándola de la cabeza, Betsy declaró seriamente tras notar que la rubia parecía sentirse peor consigo misma.

Teresa pudo corroborar la veracidad en las palabras de la ninja púrpura, percatándose que las manos de la Fantastic Four se había cerrado con ahínco al punto en que sus nudillos empezaron a ponerse blancos.


Sin saber si debía reír o llorar por la impotencia que sentía, la fundadora de los Fantastic Four tan solo veía al hombre que ocupaba la habitación junto a ella dar vueltas de un lado al otro en busca de nuevas sábanas e incluso frazadas, así como también ropa para ella. Poco pudo hacer en su estado para oponerse a que la araña, con cuidado, le quitara las mojadas prendas que usaba, dejándola en una semi desnudez que incomodó a ambos pero internamente les gustaba.

-Perdóname por el atrevimiento…- se lamentó el castaño, desviando la mayoría de las veces su mirada, pero siendo atraído por fuerzas desconocidas a la delicada figura de Invisible Woman.

-Tonto…- apenas audibles para ella misma, aquel adjetivo cariñoso escapó inconscientemente de los labios de Susan Storm.

El resto, solo podía loar el autocontrol del castaño, pues sabían perfectamente que la posición en la que se hallaba podría haber tentado a cualquier otro hombre, más si la mujer con la que trataban poseía una envidiable belleza incluso con el paso de la edad en su contra.

Por ello mismo, las espectadoras dedicaron únicamente una divertida mueca por los intentos del castaño en luchar contra su anhelo propio, todo para asegurar el bienestar de su amiga.

-Se nota que ambos tienen un magnetismo- distraídamente mencionó la hermana del castaño, viendo cómo un largo mechón a su lado se movió por cuenta propia para taparle los ojos a Benjy.

-Ella sonríe tenuemente y él trabaja de manera ardua para evitar quedarse embobado- manteniendo su semblante divertido, Kitty acotó.

-Es…está bien, Peter. Conf…confío en ti- intercalando oraciones entre espasmos, la ojiazul sonrió cansada precedentemente a bajar los párpados, relajándose con el roce de la toalla que quitaba su transpiración.

-Tantos conocimientos en mi cabeza luego de que Otto me usurpara y no tengo nada relativo a la medicina, más allá de operaciones, como para ayudarte- con rabia que se hizo notar al rechinar sus dientes y usar un tono ronco, el sobrino de May Parker lamentó.

A ella le lastimaba escucharlo decir con tanto veneno aquellas palabras, hallando como medio de tranquilizarlo el abalanzarse, con las únicas fuerzas que le restaban y mermaban, a sus brazos. La sorpresa se dibujó en la cara del enojado tótem, cambiando inmediatamente a una de preocupación que obligó a tomar a la Storm por sus hombros, separándose y revisándola minuciosamente, con ojos que ella solo catalogó como los de un esposo/amigo dedicado a su pareja/amiga y no los de aquel usurpador que la obligó a vetarlo de su hogar.

Natasha tuvo que morderse la lengua mientras veía la escena, restringiendo el menester de comentar fríamente luego de que a su mente llegaran perfectas memorias de una destrozada personalidad que por miedo optó sepultar en lo más recóndito de su ser. Trataba de negarlo constantemente, pero cada manierismo del tótem arácnido derribaba su gélida personalidad con el impulso de un bólido, sucumbiéndola al deseo de lo ajeno.

Y por más irónico que luciese, la espía rusa no era la única en vivir actualmente lo mismo. Todas aquellas que, por mínimo fuese, vivieron algo con el hombre que representaba el centro de la telaraña, estaban acumulando un inmenso dolor por la pérdida de alguien que las habría abrazado y brindado calidez en sus más oscuros momentos.

Alguien que sin lugar a dudas les hubiese brindado amor en oleadas, como así también una lealtad envidiable. Alguien que no solo hubiese sido una pareja, sino también un amigo, un compañero, un guardián…alguien que haría hasta lo imposible por ellas.

-Sue? Sue, por favor responde! Estás bien? Te duele algo? Quieres que llame a un médico? – al borde de la desesperación y un sollozo del que desconocía su origen, el hombre de ojos chocolates realizó pregunta tras pregunta a una mujer que se dio cuenta de su error.

-No, Peter. Estoy bien, contigo siempre lo estaré…no temas, tú me estás cuidando muy bien…solo quise que dejaras de enojarte- intentando tener un control sobre su tos, la dama con habilidades de invisibilidad habló pausada pero con nitidez por primera vez desde que estaban en privado.

-Tienes idea del miedo que tengo por el simple hecho de que estés enferma? Alguna vez te has puesto a pensar que tus acciones me causan más estrés que mantenerme callado en una reunión de los Avengers? Lo que estoy conteniéndome para no llorar por creer que te puedo perder? – encontrándose compungido por todo lo que había vivido en el día desde que lo llamaron desde la escuela de Franklin y Valeria, el Parker finalmente dejó salir sus emociones embotelladas de tanto tiempo que no veía a la mujer que conocía todos sus secretos así como él los de ella.

Presuroso fue el movimiento que las manos de Invisible Woman ejecutaron, yendo directo hasta los labios con la única finalidad de ahogar un acongojado sollozo mientras imparables lágrimas comenzaban a deslizarse sin freno alguno por sus tersas mejillas. Finalmente había escuchado lo que tanto le afectaba a él su frágil salud, así como su mayor temor.

Una simple oración, pero cargada de emoción, terminó por devastar a la blonda, sumergiéndola a un mar de lágrimas que no podía detener incluso si lo deseara con todas sus fuerzas, resignándose a aceptar lo que las demás dijesen luego de ella.

-Vamos, Susan…- abrazándola, Jennifer se apuró en tratar de amainar su estado.

-Él- solo pudo decir la fantástica mujer, observando la congelada imagen mientras a su alrededor empezaban a reunirse las demás heroínas.

-Él es ideal, Sue. Él está demostrando lo que vales con solo estar a tu lado- hincándose frente al sofá de la nombrada, Janet aseguró al mismo tiempo que con sus manos borraba el rastro de lágrimas.

La madre de Franklin y Valeria no podía negarlo. Las mutantes no podían hacer caso omiso a las señales. Las Avengers hallaban banales los intentos de rechazo a la mera idea. Inclusive las villanas aceptaban lo que vieron con sus propios ojos.

Esta película no era para nada similar a las dos previas, donde la relación se construía a paso lento hasta alcanzar su objetivo. Todas las espectadoras sabían desde un comienzo, luego de escuchar sobre la amistad que Peter mantenía con la Fantastic Four, que la cinta en reproducción mostraría una historia totalmente distinta.

Ellas estaban viendo una historia de amor cuyos protagonistas no podían estar juntos por causas mayores.

De repente una hueca risa escapó de los rosáceos labios de la Storm, tomando por sorpresa a varias, incluido el pequeño Parker que le había sido entregado por la Inhumana para que ocupara su mente en pensamientos no tan deprimentes.

-Quién se hubiese imaginado que Peter estaba más dispuesto que Reed para amarme en la salud y en la enfermedad? – más para sí misma que para el resto, Invisible Woman monologó, dedicándole una amorosa mirada maternal al silencioso niño en sus brazos que tentativamente estiró su manito derecha y rozó la punta de la nariz.

En vísperas de que el hijo de Spiderman estaba cumpliendo su premeditado deber, cada una de las mujeres en pie regresaron a sus lugares para reanudar el filme.

Dedos delgados se entrelazaron en la espalda baja del héroe, aprisionándolo en una posición que si alguien entrara en ese preciso momento catalogaría como muy íntima. Cristalinos se pusieron los ojos azules de la mítica heroína, quien más conmovida no podía encontrarse, teniendo que reclinarse una vez más sobre su compañero y reposar su oído diestro sobre el tórax de él para oír su corazón, descubriendo estabilidad que frenaba el mareo causado por la fiebre.

Ansiaba dejar salir las palabras que ahogaba, notificarles los hechos que desconocía, conseguir aquello que más de una vez se cuestionó en privado en los tiempos en que se escondía detrás de las puertas y lo espiaba cuando jugaba con Franklin o Valeria, enseñándoles a ser niños y no experimentos caseros como Reed pensaba la mayoría de las veces.

Enmudecidas quedaron las invitadas al apartamento, viendo fugaces imágenes de lo que parecían ser recuerdos de la rubia si la situación ameritaba a ello. Apreciaron el instante donde Spiderman compartía su tiempo personal para jugar con niños que ni siquiera llevaban su sangre, encargándose de sacarles risas bajo la atenta mirada de su progenitora que por momentos hacía uso de sus habilidades para acercarse más al reducido grupo.

-Se lo ve tan…natural allí- con dificultad para elegir la palabra apropiada con el cual describir al relajado vigilante arácnido, enunció la hija de Mystique.

-En serio los espiabas siendo invisible? – conteniéndose para no esbozar una ladina mueca, Bobbi inquirió.

-Tenía curiosidad nada más- se defendió la interrogada rubia, aunque aquello no convenció a nadie.

-Seguro, cuñada. Seguro- dedicándole una rápida mirada de reojo, Teresa parló, ignorando luego les desencajados rostros de quienes le rodeaban al colocarle un nuevo mote a Invisible Woman.

-Te amo Peter…- con sus labios pegados en el torso masculino, Susan Storm susurró en un suspiro lo que sentía en verdad desde el día en que ese tímido muchacho le regaló un ramo de flores e hizo un corazón con telarañas en el suelo para gran enojo de Johnny.

-Te amo Sue…- murmuró muy por lo bajo Peter Benjamin Parker mientras hundía su cara en la coronilla femenina, expulsando de su pecho las secretas palabras que cobijó durante años.

Una lástima que ninguno de los dos pudiese escucharse con claridad al ser tan resguardos y no expresarse cuando estaban cara a cara, pero en su lugar conformándose con la paz que les daba el estar en los brazos del otro.

-Eso fue lindo y triste a la vez…- eliminando disimuladamente una solitaria gota salada que brotó de su ojo diestro, Jean Grey musitó, contemplando la carga que ambos protagonistas transportaban por años.

-Por qué no lo dijeron más fuerte? – a pesar de no ser su película, Wanda recriminó al televisor.

Esa interrogante trajo un poco de gracia al apartamento, aligerando la melancolía que el último diálogo consiguió.

Tristeza que Susan logró evadir por gracia del bebé que abrazaba mientras repetía en susurros las mismas palabras que su contraparte pronunció al castaño mayor.


Las puertas metálicas del elevador se abrieron silenciosamente, permitiendo el pasaje de dos hombres que platicaban amistosamente sobre la última reunión que habían compartido en Attilan junto a los Inhumanos luego de que se encontraran con bastante tiempo libre. Las manos en llamas del rubio se movían sistemáticamente, jugando con un par de bolas creadas por él como si fuese un mero malabarista callejero. Por otro lado, su acompañante de fisionomía similar a una roca anaranjada lo mirada impasible y de vez en cuando bufaba al verlo perder su concentración, lo que por poco le hacía quemar los muebles aledaños.

-Cuántas veces le he dicho que tiene prohibido hacer eso en casa!? – viendo de soslayo la pantalla en un inicio, Invisible Woman alzó bruscamente la cabeza para atestiguar con furia lo que su hermano realizaba como un juego.

El llamado de atención sorprendió principalmente a las últimas invitadas, las cuales no podían creer que la dueña de dicho lugar en pantalla estuviese más preocupada por el amueblado que por cómo reaccionarían aquellos dos hombres al saber que alguien prohibido estaba en el interior.

Aunque por otro lado, se pusieron en los zapatos de la Storm, comprendiendo que ellas también se enfurecerían si ven que alguien daña algo que les pertenece y costó obtener.

-Debo recordar azotarlo contra el suelo si llega a repetir ese jueguito en Attilan cuando vaya de visita…- murmuró la monarca de dicho lugar, cruzando la pierna izquierda sobre la opuesta mientras sus manos descansaban en su abdomen liso.

-Luego de que le dé un buen escarmiento, claro está- la fundadora de los Fantastic Four declaró complementariamente.

-Continúa así y un día de estos Suzie te arrojará de nuevo a la Zona Negativa- advirtió Ben Grimm a su colega y amigo fantástico.

-Oh, vamos! Ella sabe que solo es un accidente…además, siempre puedo culpar a unos de los experimentos de Reed- desestimó tranquilamente la posible amenaza el Storm, encogiéndose de hombros mientras palmeaba dicho sillón chamuscado.

-Mírala, está perdiendo la compostura poco a poco- dándole un suave codazo a Captain Marvel, Julia le avisó para que mirara en dirección a Invisible Woman.

-Su hermano ni siquiera está presente y ya le está dando migrañ…Hey! Qué tú no eres ciega? – sonriendo por lo divertido que encontraba las reacciones de la mujer fantástica, Carol alegó, al menos hasta que su mente recordó un pequeño detalle que había pasado por alto hace horas.

-Sí- afirmó la madre de Rachel Carpenter.

-Entonces cómo puedes ver? – confusa, la dama mitad Kree trató de averiguar.

Solo una sonrisa misteriosa fue la respuesta que receptó, viéndola regresar su atención a la cinta mientras Jessica y Anya le dedicaban una mueca similar a la que usó Madame Web.

-Sigo sin entender los motivos de él para tomar la decisión tan rápido, pero viéndolo desde el punto de vista de Suzie…es muy comprensible- recordando aquella plática que tuvieron los dos miembros restantes de los Fantastic Four, The Thing comentó.

-Bueno, era de esperarse. Recuerda que tanto mi hermanita como yo tenemos la misma actitud cuando se trata de algo así- acercándose a la cocina para abrir la nevera y sacar una botella con agua, Johnny dijo sin tantos detractores.

-Es cierto, pero al menos ella hizo menos berrinche que tú- aprovechó para mofarse del rubio, la enorme mole naranja mientras se preparaba un enorme emparedado.

-Luego de escuchar las opiniones de las doce Susan que tu hija trajo, deduciría que estabas más ansiosa que enfadada- la mandataria y mercenaria de Symkaria parló, haciendo que la nombrada en la sala asintiera positivamente.

-Puede ser. Pero Johnny también tuvo sus motivos en aquel entonces. Recuerdo que le dolió mucho lo que pasó- olvidándose de momento el enojo que tenía para con Human Torch, la mujer capaz de volverse invisible rememoró lo que fue el matrimonio de su hermano.

-Hey! Estaba en todo mi derecho! Crees que porque solo soy alguien de alma libre no puedo ser serio?! – exclamó en una rabieta infantil que solo sacó más risas a Ben.

-No- inició Jennifer con un semblante totalmente apático.

-Jamás- prosiguió Janet, padeciendo un escalofrío de solo acordarse de los coqueteos que trataba de darle hace años.

-Lo dudo mucho- Felicia Hardy continuó la seguidilla de negativas.

-Johnny y serio pueden ir juntos en una oración? – cuestionó en voz alta una escéptica Anya Corazon.

-A duras penas nada más- la propia Susan Storm contestó a esa última interrogante.

-Cerillo…puedes ser incluso Lockjaw si lo deseas, pero nunca serás alguien serio- dándole un bocado a su alimento, el rocoso hombre espetó burlonamente.

-Hijo de p…! – el rubio estuvo a punto de abalanzarse sobre la mesada de mármol hacia su compañero de equipo antes de frenarse estrepitosamente y escuchar risas provenientes de la habitación que solían usar como enfermería.

-Oh, oh…- como si previese un futuro desastre, Jessica dijo como si fuese una niña.

-Oh oh…- infantilmente Benjy imitó lo dicho por la mujer araña, enterneciendo el corazón de la inglesa ya que le recordó a Gerry, quien estaba al cuidado de su amigo Roger Gocking.

Por esa misma acción que el hijo de Spiderman hizo, ella se prometió tratar de jugar más con el pequeño, hallándolo adorable en su propia forma de ser, algo que parecía haber heredado indefectiblemente del hombre que apodó "esposo de trabajo".

-Cuánto a que el rubio pierde la compostura en el momento de ver muchas versiones de su hermana? – mirando a Laura, Hope decidió apostar.

-No caeré en eso, es como suponer que Rachel empezará a insultar a Peter apenas lo vea con su traje- la pelinegra con garras de Adamantium rechazó de inmediato, dando luego un claro ejemplo que ni la propia madre de la pelirroja nombrada pudo negar.

The Thing también detuvo sus acciones al oír las femeninas risas provenientes de la recámara que se hallaba a metros de distancia, generándole dudas sobre quienes estarían invitados al Edificio Baxter ya que notó previamente lo silenciosa que estaba la sala de entrada y varios pasillos.

Entrecruzaron miradas fugazmente, asintiendo de forma tácita antes de emprender su andar de manera cuidadosa hasta la puerta de la enfermería. En un parpadeo, el Storm hizo valer su apodo heroico como Human Torch, listo para generar un susto a su hermana mayor y las posibles amigas que este haya invitado. Ben, sin embargo, iba con altas expectativas de ver cómo se avergonzaba solo el inmaduro adulto mujeriego y libertino a su lado.

-Qué pretende con eso? – la hermana, y agente secreta, de Spiderman inquirió ante las acciones del rubio fantástico.

-Si no estoy errónea…creo que quiere asustarme- adoptando un semblante meditativo, Susan terminó haciendo una suposición ya que ni ella misma estaba segura.

De inmediato Natasha, Jennifer y Julia se palmearon la frente casi en perfecta sincronía, murmurando entre dientes lo incrédulas que habían sido al creer que Peter era alguien inmaduro cuando el propio Johnny Storm parecía esmerarse en ganar el primer lugar.

-Solo ruego que Peter en verdad me perdone…en verdad lo hago- dijo la antigua Arachne, musitando para sí misma el final de la sentencia.

-Quién crees que esté con mi hermanita? – cuestionó Johnny a menos de dos metros de distancia con respecto a la puerta.

-Con sus peores pesadillas…- con malicia que sorprendió a varias, Invisible Woman respondió.

Atestiguando tal expresión de la mujer fantástica, Jean atinó a dejarse engullir más por el sofá, como si tratara de esconderse entre Emma y Betsy, las cuales encontraron innecesario usar sus poderes y leer la mente de la pelirroja para saber lo que le pasaba.

-Pareciera que le temes a algo- habló sardónicamente la rubia telépata capaz de volver su fisionomía en diamante.

-Qué ocurre? Ahora te das cuenta que tu hija va a traerte problemas? – en una entonación símil a la de su colega, la hermana de Captain Britain inquirió.

-Con ustedes dos aquí, para qué necesito a gente como Apocalypse arruinando el día? – resignada y soltando un bufido poco femenino, la pelirroja volvió a reacomodarse en su lugar, eligiendo platicar luego en privado con la Storm en lo que respectaba la relación de sus hijos.

-Jen, Janet…Carol? No lo sé, puede ser cualquiera. Ella realmente necesita socializar un poco ahora que está libre- supuso sin saber muy bien quién podría estar al otro lado de la puerta, Ben.

-En eso tiene razón, Susan. Jan! – concordando lo dicho por The Thing, la prima de Hulk parló, para posteriormente llamar a la pequeña diseñadora de modas.

-Eh? – no habiendo prestado atención a la hermosa licenciada, The Wasp miró curiosa.

-Al salir de aquí nos vamos llevaremos a Sue de compras! – demostrando énfasis en su intención, Jennifer Walters estableció, al punto en que alzó la mano izquierda para silenciar a su compañera de asiento.

Obviamente Janet estuvo más que dispuesta a hacer ese sacrificio, esperando con ansias el momento.

El hombre con poderes de convertir su cuerpo en una masa ígnea rodó los ojos, sonriendo de lado al verse finalmente frente a la puerta de la enfermería y tomando el picaporte con cuidado para no fundirlo antes de abrir bruscamente para meter a la habitación con los brazos abiertos.

-Bah! No importa ya, porque sea quien sea que esté allí reconocerá el esplendor de Johnny…"Human…Torch"…Sto…- comenzó a gritar completamente emocionado, solo para abrir los ojos y encontrarse con doce caras iguales a la de su querida hermana junto a sus sobrinos que le sonreían lúdicamente.

Una inocente carcajada entre gorjeos replicó entras las paredes del apartamento, proviniendo de un absolutamente alegre Benjamin Parker, quien aún a su edad encontraba hilarante el espectáculo que llevó a cabo el hermano de la mujer que lo sostenía. Ese acto inesperado del infante dejó estáticas a las adultas, mas solo bastó el fallido intento de Viper en ahogar su risa para que las demás se unieran al cálido sonido que el pequeño hombrecito hizo.

-Tú…tú…tú hermano es increíble- costándole recuperar la compostura, Teresa Parker/Durand consiguió decir lo que pensaba del pobre rubio que lucía totalmente perdido en la congelada imagen del televisor.

-Por favor, no se lo digas en la cara. Solo harás que su ego llegue al nivel de Victor- rogó la blonda fantástica entre risas amenas, dedicándose a solo ver cómo Benjy trataba de mostrarles a todas una malograda imitación del cuerpo en llamas que Johnny tuvo.

-Linda entrada- la agente de SHIELD comentó con una ceja en alto y una sonrisa de felicidad.

-Idiota- dijo Malice, ocultando un dejo de broma en su tono.

-Ya me estaba preguntando cuándo aparecerías…- murmuró la rubia que vestía el traje de Future Foundation.

-Menuda demostración de afecto- ironizó Loki, recordándole de las veces que hacía comentarios similares cuando veía a sus hermanos.

-Y tú cómo saludas a Thor? – Mockingbird le preguntó a la Jotun.

-Me transformo en serpiente y le muerdo- encogiéndose de hombros, la deidad de cabellera azabache contestó.

-…Con razón el rubio del martillo te odia- atónita ante la revelación, Felicia musitó al mismo tiempo que se acercaba más a Silver.

-Johnny? – incapaz de contener su semblante de sorpresa, la fémina con pies en proceso de curación inquirió.

-Es extraño que no hubieses aparecido antes- Kang dijo, sosteniendo en su regazo a Valeria.

-Genial, apareció el niño- más en broma que en ofensa, Empress Hydra habló mientras reposaba su cabeza en el hombro de Franklin, quien había aceptado sentarse a su lado.

A ninguna se le hizo sorpresa el notar cómo las versiones corruptas de la protagonista principal parecían estar sumamente encariñadas con los hijos de esta, demostrándolo con abrazos, mimos o sencillamente estar sentado uno al lado del otro.

-Por qué no puedes ser así de amigable? – golpeando con comedida fuerza la extremidad inferior izquierda de Madame Hydra, Jessica acusó.

-No estoy atacando a nadie, conténtate con eso- cruzándose de brazos, lo que hizo resaltar su busto, la peliverde acotó con falsa molestia ya que en verdad estaba disfrutando de un momento de tranquilidad.

-De hecho, no atacas a nadie porque te obliteraremos de este plano existencial…- mencionó inocentemente Hope, aunque internamente sentía cómo el ente que poseía en conjunto a Jean Grey estaba de acuerdo con lo pronunciado.

-Esa no es la actitud de un príncipe real, Jonathan- queriendo corregir las actitudes de la contraparte de su hermano, la monarca medieval proclamó.

-Incluso en otro mundo actúas de la misma forma- señaló la dama de cabellos dorados y rasgos más adultos que las demás.

-Ni de adulto maduras…- entonándose sufrida, Ultimate Invisible Woman hizo saber sus pensamientos.

-Al menos no me tengo que preocupar que Johnny sea distinto en otros universos- en una amalgama de derrota y júbilo, Susan mustió lúdica al mismo tiempo que veía como el párvulo en su regazo abría y cerraba sus manitos con cada aparición de sus contrapartes.

-Aunque si deberías temer a la idea de un Johnny anciano que sigue actuando peor que Franklin- insinuó la reina de los Inhumanos.

Esa frase causó pavor en la aludida, atinando a engullir al pequeño Benjy mientras le rogaba que nunca fuese como su futura figura de tío.

-Ignoraré tu falta de respeto solo porque hace tiempo no te veo, Johnny- frunciendo el ceño lo la entrada de Human Torch, la mandataria atlante declaró.

-Ahora recuerdo por qué no quería que fueses a esa misión. Luces tan lleno de vida…- quien habló esta vez fue Baroness von Doom.

-Hermano, sabes no que no debes de hacer eso. Fuiste mejor educado- amonestó la rubia cuya fisionomía se hacía visible por momentos antes de regresar a la invisibilidad.

-Y así como Human Torch no cambia para nada en ningún universo, Invisible Woman es también lo mismo- señaló la mesías mutante mientras sus compañeras de asiento movían sus cabezas de arriba abajo.

La joven pelirroja en verdad no tenía ninguna queja para con la rubia, más allá de sus celos compartidos con Laura, ya que se daba cuenta con facilidad de la clase de relación que esta mantenía con el hombre que amaba. Por lo que en su mente estaba definido que si llegaba a perder contra la fantástica dama de áureos cabellos, sabría que al menos Peter estaría bien acompañado y sería feliz.

Inconsciente para la hija de Cable, principalmente por estar sumida en la película, las X-men telépatas esbozaron sonrisas de orgullo tanto por ella como por la pelinegra que empezaban a madurar psicológicamente, recurriendo a hacer berrinches infantiles para romper con un ambiente tenso o aprovechar la diversión del momento.

El rubio adulto simplemente bajó los brazos muy lento y apagó las llamas que envolvían cada centímetro de su cuerpo, retrocediendo temeroso unos pasos hasta chocar contra el pecho de The Thing, quien pasaba por un estado similar al de su compañero. Nunca en sus vidas se esperaron ver a doce copias exactas de la mujer que conocían, excepto por sus vestimentas o minúsculos detalles, delante de ellos mientras parecían haber estado platicando tranquilamente con Valeria y Franklin. Dichos jóvenes trataban con todas sus fuerzas el contener sus carcajadas, viendo obligados a tapar sus bocas con las manos para evitar que el sonido repercutiese en la habitación.

-Qué? Cómo? Cuándo? …Valeria! – balbuceando una interrogante tras otra, Johnny Storm no podía decidirse en cual versión de su hermana mirar, solo para hallar un común denominador a esta situación en la forma de su querida sobrina.

Una oleada de carcajadas a expensas de la niña genio no se hicieron de esperar, invadiendo cada resquicio del apartamento. No había persona alguna que pensara ya en pequeña Richards como alguien inocente, así como nadie se tragó el falso rostro de ángel que intentó emplear con su tío.

-Es usual el que ella cause problemas, no? – interpeló Silver Sablinova, interesada en los niños que Spiderman parecía cuidar desde pequeños.

-Estamos curados de espanto en el Edificio Baxter. Eso lo responde todo creo- en un gesto simpático que dejaba ver su amor hacia la problemática genio que tenía por hija, la Storm respondió a la duda.

-Al menos puedes decir con orgullo que los días aburridos no existen allí- brindó su opinión Bobbi, lo que le valió un trío de asentimientos por parte de Susan, Jennifer y Medusalith.

-Yo no hice nada- intentando poner su mejor cara de niña inocente, acto en el que falló ya que la propia Kang encontró imposible contener una risa, la hija de Susan Storm alegó.

-Niña…puede que convenzas a tu tío con eso, pero a mí no. Franklin, qué hizo tu hermana esta vez? – empujando a un lado al estupefacto Storm, Ben le dirigió la palabra al primogénito de sus amigos.

-Ehm…bueno…ella…- no queriendo revelar todo y poner en más apuros a su hermana de los que ya tenía, el joven se rascó la nuca en un acto reflejó que copió luego de ver tantas veces a Spiderman hacerlo frente a su madre.

-Este es el momento donde sabremos si Franklin va a traicionar a su hermana o no- disfrutando de la incertidumbre que el joven rubio presentaba, cierta mutante de cabellera bicolor hizo mención.

-Mmh…- formando una mirada escudriñadora, Kitty rumeó luego de apretar los labios en una delgada línea.

Tal cacofonía atrajo la atención de la sobrina de May Parker, quien solo elevó la ceja izquierda a modo de interrogación.

-Tengo mis dudas respecto a la traición fraternal…- adivinando lo que Teresa buscaba saber, respondió Shadowcat.

-Y eso por qué? – volteando para mirar a la dueña de Lockheed, X-23 cuestionó.

Un dedo hacia la derecha por parte de Katherine hizo que muchas siguieran la trayectoria lo mejor posible, alcanzando el objetivo que era una deidad embustera que solo esperaba tranquila la resolución de aquella breve plática.

-No está alentando a Franklin- determinó la mutante capaz de volverse intangible, al mismo tiempo que Loki aceptaba gustosa su análisis.

-Por favor…por favor díganme que solo inventaron algo que separa las personalidades de la gente en varias y no usaron el portal con el que trajeron al Concilio de los Reed- les rogó con imperiosa desesperación el rubio adulto, cayendo por poco de rodillas, lo que divirtió en demasía a la docena de Invisible Woman.

-…- ninguno de los dos mini rubios pronunció palabra alguna, tan solo se dignaron a mirarlo con un brillo travieso en sus azules ojos antes de ver cómo Human Torch se derrumbaba indefectiblemente.

-NOOOO! – golpeando el suelo con sus puños mientras se hallaba encorvado, Johnny gritó de tal forma que a muchos les hizo recordar a determinado dictador latveriano.

-Je! Ahora fue Human Torch el que hizo un "Doom"! – festejó Janet al ver la pose que adoptó el rubio fantástico.

-Sabes que si VIctor se entera que nos estamos burlando de él, vendrá y dará una rabieta. No? – Susan Storm, mientras liberaba una risilla ante la imitación burda que su amiga hacía, advirtió.

Como era de esperarse, ninguna tomó importancia de aquello.

Sin embargo si funcionó como catalizador para que todas comenzaran a recrear tal gesto, esforzándose en ser lo más exageradas posibles mientras ponían caras raras, acciones que terminaron creando un sinfín de carcajadas alegres que ignoraba toda afiliación que cada una poseyera, decidiendo que solo podían disfrutar de la tregua que les fue regalada.

-Todas vamos a irnos al infierno por esto…- negando divertidamente con la cabeza, Sue volvió a hablar.

-Bueno, al menos vamos a ir bien acompañadas- mencionó She-Hulk, señalando que inclusive Benjy estaba imitándolas, donde por la falta de coordinación alzaba ambos brazos y hacía cabeza hacia atrás mientras trataba de hablar de forma inentendible.

-Se dan cuenta que acaban de hacer su peor pesadilla una realidad? – mirando a Johnny primero, Grimm sonrió agraciado con la situación previo a parlarle a los jóvenes hermanos.

-Al menos de esta forma escarmentará y no le causará tantos dolores de cabeza a nuestra contraparte de este universo- respondió la agente de SHIELD, que se acercó hasta el dramático blondo y lo ayudó a ponerse de pie con el fin de abrazarlo, repitiendo el proceso luego con The Thing.

En un imprevisto y fugaz acto de agilidad que nunca se podrían haber imaginado en alguien de semejanza complexión física, Jennifer Walters prácticamente se lanzó hacia Betsy para quitarle el mando remoto. Objetivo que consiguió sin falla alguna cuando la mariposa mental abrió grande sus ojos y aterrada estiró hacia delante la mano derecha que sostenía dicho aparato, pudiendo solo ver un borrón verde que rápidamente regresó a su lugar previo.

-Qué…qué demonios fue eso!? – sintiendo el frenético latir de su corazón, Psylocke trató de averiguar, tomándose con ambas manos el pecho.

-Una She-Hulk salvaje- acotó Rogue, lo que le hizo ganarse un rechinar de dientes por parte de la ninja púrpura, así como una tácita promesa de dolor.

Por otro lado, la hermosa abogada de tez jade pausó la película y prácticamente estuvo a punto de hincarse frente a su amiga integrante de los Fantastic Four.

-Por favor. Por lo que más quieras, por favor. Deja que Valeria haga funcionar esa máquina y que Johnny quede traumado. Dicen en alguno lados que las terapias de shock son buenas para hacer madurar a la gente- imploró la prima de Bruce Banner, haciendo que Sue soltara un gemido lastimero y le quitara en un descuido el control remoto de la videocasetera.

-Siéntate. Hablaremos de esto luego- comandó la rubia, dejando el suspenso la posibilidad de que lleven a cabo ese plan, además de reanudar la cinta.

-No es que me moleste ser abrazado ni nada por el estilo, pero podrían explicarme cómo llegaron hasta aquí antes de que al cabeza de fósforo le dé un infarto? – quiso saber Ben mientras veía como algunas de las rubias le pedían un abrazo.

-Usé de nuevo el portal durante la mañana…perdón- confesó la niña, jugueteando con la máscara de Kang al mismo tiempo que pedía disculpas avergonzadamente.

-Oh, Val…espera, dijiste en la mañana? Acaso no tenías clases hoy? – compadeciéndose de la pequeña genio, la mole gigante se detuvo abruptamente y repasó lo dicho por la niña en su cabeza, realizando su duda repentina.

-Ay no…no, no, no, no….se van a enterar que Peter está allí- llevándose las manos a la boca para reducir el volumen de su aguda voz ante el creciente temor que sentía, Jessica dijo.

El sucinto razonamiento de la araña con raíces inglesas puso al borde de sus asientos a muchas féminas, comenzando a pedir dentro de sus mentes que el hermano de Invisible Woman no reaccionara tan mal, o que Ben Grimm no pierda la compostura y comience a destruir todo a su paso como si de una pelea contra Hulk se tratara.

-Mama? – habló el infante al ver lo que Spiderwoman había hecho.

-No pasa nada, mi vida. Solo está dramatizando- sabiendo que él no le iba a entender mucho, Medusa decidió proseguir luego de atraer la atención del infante con un mechón rojizo acariciándole el mentón.

-Ya fue castigada, Ben. Así que no te preocupes- sabiendo a dónde iba el foco del tema, la Storm que fue atendida por la amenaza arácnida de New York respondió.

-Creo que lo dicho por parte de Peter caló bastante hondo en Valeria- la contraparte vestida elegantemente de verde se explayó.

-Espera, qué? Parker estuvo contigo!? – dejando atrás su dramática representación de vivir en una pesadilla, Johnny Storm se puso de pie y prácticamente corrió hasta donde sus sobrinos estaban.

Aunque nadie se lo esperó para nada, cada espectadora entendió perfectamente lo frustrada y acongojada que Susan estaba sintiéndose ante el inocente error de su contraparte malvada líder de HYDRA.

-Mama…- por segunda vez en un lapsus de sesenta segundos, el sobrino de Teresa Parker reaccionó con un tono preocupado.

-Acaso él…? – atónita ante lo que hizo el bebé, Ophelia musitó una inconclusa interrogante.

-Es un bebé muy empático. Sabe darse cuenta que algo anda mal y quiere ayudar- aclarando las dudas de la terrorista, Madame Web observó anhelante al pequeño Parker que se removía en el regazo de la adulta para tratar de llamar su atención.

-Asombroso. Digno hijo de su padre- incluso como villana de un grupo que existía desde el albor de Captain America, ella reconocía lo que definía a Spiderman.

-Tío, él fue a buscarme a la escuela…- trató de empezar a explicarle, sabiendo que aún él y Ben eran renuentes a creer que la araña había sido poseído por Otto Octavius, un casi nervioso Franklin.

-Qué!? Y por qué hizo eso!? Acaso tu madre o padre no asistieron!? – tomándolo por los hombros al joven, Human Torch se puso más frenético con sus interrogantes, solo para ser abofeteado.

-Jonathan Lowell Spencer Storm! Suelta a mi hijo ahora mismo! – dejándose llevar por el instinto materno que llevaba orgullosamente dentro suyo, Invisible Woman le gritó al televisor, no sin antes colocar sus manos en los oídos del niño para evitar aturdirlo.

Una mezcla de miedo, sorpresa y burla se generó espontáneamente tras el grito, siendo entendible para todas las madres presentes que de haber sido ellas habrían respondido de la misma manera contra alguien que tratara mal a sus hijos.

Al final la burla predominó en la sala, siendo que varias comenzaron a maquinar planes de contingencia en caso de tener algún encuentro con Human Torch y este se ponga pesado con ellas, asegurándose de que pronunciar su nombre completo le detendrá lo suficiente como para permitirles huir sin ser notadas.

-Ya déjalo tranquilo, idiota! Peter fue a la escuela solo porque Valeria faltó y tendrá que asistir a clases de verano ahora. En cuanto a mi contraparte y el inútil de Richards, estaban imposibilitados de ir- la mandataria de HYDRA exclamó en la cara del rubio, tomándolo por sorpresa al igual que The Thing.

-Un momento Suzie…Parker fue a buscarlo y de paso se enteró sobre lo que hizo ella cierto? – sin molestarse en catalogarlas como diferentes, la enorme roca antropomórfica trató reordenar sus pensamientos.

-Eso es correcto, Ben- la joven Ultimate respondió esta vez.

-Por qué no pudieron asistir tus padres, Franklin? – sabiendo que él era mejor mediador actualmente que el impulsivo Johnny Storm, Grimm se dirigió al joven.

-Papá está en su laboratorio, incluso cuando fue a decirle algo hace un rato él me dijo que estaba ocupado. Y mamá está enferma, tío Peter la cuida ahora mismo mientras Val y yo estamos con nuestras otras mamás- dijo el primogénito de Susan Storm, revelando algo que las demás no sabían respecto a Mr. Fantastic, e ignorando inconscientemente el brillo rojizo en los ojos de su tío por parte de madre.

Demás estaba decir que todas notaron el peligroso fulgor ígneo que produjeron las orbes azules del Fantastic Four en pantalla. Una acción refleja que consecuentemente alertó a las féminas que observaban la película, provocándoles un apabullante tremor a sus esplendorosas figuras atléticas.

Un miedo por imaginarse que Spiderman saldría herido en una contienda contra Human Torch.

-No hagas algo estúpido, Johnny…No hagas algo estúpido, te lo ruego- conociendo mejor que nadie el poco temperamento que poseía su hermano, dijo Susan sin dejar de mirar la furia que este mostraba.

Aquellas que ya disponían de sus filmes, gruñeron guturalmente al punto en que la propia Hope tuvo que controlarse ya que en un arrebato su calzado comenzó a desgarrarse para dejar paso a una ósea garra similar a la metálica que poseía Laura. La adolescente con poderes arácnidos, por su parte, dejó de reposar su cuerpo sobre los regazos de sus amigas, olvidándose del miedo previo hacia Invisible Woman y reemplazándolo por ver posiblemente a su mentor herido.

-Juro que si tu hermano llega a tocarle un mísero pelo a Peter, lo mataré! – espetó entre tantos silencio expectante una iracunda Felicia Hardy, quien apenas era contenida en su lugar por Silver.

-Siéntate- comandó la monarca de cabello argentado, poco deseosa de ver una pelea allí mismo.

-No! Suficiente ha tenido que padecer Peter como para que alguien más venga a lastimarlo! – quitándose la mano que le sujetaba el antebrazo derecho de un aventón, Black Cat exclamó al borde del desespero.

-Tú eres la menos indicada para decir eso, Hardy. O quieres que te rememore tus fallas? – en una mortal calma, principalmente para no asustar al mini castaño que lucía entretenido en tratar de alcanzar a su tía mientras aún le tapaban los oídos, comentó la Storm.

-Por eso mismo lo digo, Storm. Porque sé cuánto lastimé a Peter y no quiero verlo así de nuevo. No si puedo evitarlo- cerrando los puños y lastimándose las palmas con sus garras, la ladrona de joyas reveló impotente.

Un último jalón de Silver consiguió que la pseudo-villana retomara su lugar, dejando tenso el ambiente pero rápidamente siendo amainado cuando Jennifer reprodujo el filme.

La sola idea de que su querida hermana y el tótem, que tuvo una actitud bastante desagradable tiempo atrás, estuviesen junto sin la supervisión de alguien hizo que Human Torch perdiera toda compostura. Alejándose bruscamente unos metros del numeroso grupo, quienes lo miraron confundidos para luego percatarse de sus intenciones, el Storm demostró una faceta completamente iracundo mientras apretaba los puños y rechinaba los dientes.

-Johnny, no! – trató de advertirle la dama proveniente de la America colonial.

-Tío, basta! – Valeria quiso imitar las acciones de la anterior.

-LLAMAS A MÍ! – en un estridente grito, que hizo eco en las paredes de la pseudo enfermería, el hermano menor de Invisible Woman convirtió toda su fisionomía en una explosión ígnea antes de dejar una estela en su camino como clara señal de que volaba directamente hasta la habitación de su hermana.

-No, no, no….- soltando inconscientemente a Benjy, lo que permitió que Teresa lo tomara antes de entretenerlo para que no se percate de sus alrededores, la rubia fantástica se abrazó a sí misma mientras el peor escenario que su mente recreó parecía volverse realidad.

-Demonios, que al menos una de ellas haga algo! – reclamó Carol, apretando un aledaño almohadón para evitar liberar una descarga fotónica a alguna pared.

Phoenix se vio en la obligación de cerrar los ojos y respirar hondo de manera repetitiva para serenar a la entidad que poseía, asegurándole que el arácnido sobrepasaría el dilema que mostrarían en la película. Que obtendría una victoria como otras veces.

-No peleará…- condenó Julia entre tanta tertulia.

-A qué te refieres? – Mockingbird buscó saber al respecto.

-Peter no peleará. No si de él depende el bienestar de Susan. No puede defenderse como debería con ella en mal estado- sintiéndose inquieta ante la idea del tótem siendo puesto en jaque por algo que muchos denominarían tecnicismo pero considerado por él como un objetivo primordial, la antigua Arachne parló acongojada.

-Maldición, tenemos que detenerlo! – Malice reaccionó inmediatamente, saliendo de la recámara con apuro.

-Intentará lastimar a Peter! – la miembro de Future Foundation la siguió rápidamente.

-No…En serio? – repleta de ironía, Loki siseó peligrosamente.

-Usen sus poderes, maldita sea! – reclamándole a aquellas que no podían escucharla, una siempre tranquila Natasha perdió la compostura.

La hermana del castaño tenía su mente dividida, lo primero que sentía era miedo por ver que su familiar estuviese a punto de tener algún percance sin que ella pudiese hacer algo por él. No obstante, lo siguiente que su cerebro reproducía constantemente, era el afligido rostro de la mujer rubia que declaraba ser la mejor amiga de Peter, aunque eso a ella poca concordancia le brindara ya si las declaraciones que le oyó decir significaban otra cosa.

-Por qué siempre tienes que ser tan impulsivo, Jonathan? – la monarca victoriana declaró, haciendo caso omiso al largo de su impetuoso vestido elegante mientras la dirigente atlante emulaba su accionar al esprintar a través del umbral.

-Espero que lleguemos a tiempo…- proyectando una superficie cóncava para movilizarles sin necesidad de sus pies, la blonda curada por Peter apenas llegó iba acompañada de una igual de preocupada Valeria.

-Mamá se pondrá peor si ve que ellos están peleando- Franklin proclamó, pasando por debajo del brazo derecho de Ben cuando este ayudaba a ponerse de pie la Susan Storm con rasgos más adultos.

Para ese momento, Susan tuvo que ponerse de pie y caminar hasta la cocina, haciéndose de una jarra con agua del refrigerador para servirse un vaso. No quería hablar con nadie por ese momento, o al menos con nadie que no fuese el vigilante arácnido que siempre estaba allí para ella en los momentos de más necesidad.

-Maldita sea la hora en que Otto se apropió de su cuerpo…- enojada, Jessica habló.

-Hey…no te culpes- compadeciéndose de la pelinegra, Madame Hydra palmeó su brazo.

-Pero si debo hacerlo! Tuve que ayudarlo! Pude haber evitado que siguiera causando caos con el cuerpo de Peter! – recordando el cómo la salvó de Illyana y Piotr, la mujer araña estuvo a punto de sollozar, tomándose la cabeza al mismo tiempo que Viper suspiraba y procedía a abrazarla.

-Venga, tú no eres así. HYDRA no te entrenó para que seas una bebé llorona- dejando fluir naturalmente su acento europeo, Ophelia trató de animar al menor mediante el enojo a la mujer inglesa.

Julia escuchaba atentamente todo, negándose a verlas por temor a romper en llanto, sintiéndose la principal responsable de aquellos malos momentos que afectaron al Parker. Solo pudo agradecer cuando Invisible Woman regresó a su lugar e indicó que continuaran con la cinta, siendo notable únicamente el enrojecimiento de sus ojos que muchas otras tenían pero disimulaban mejor.


Ignorante de lo que sucedía fuera de la habitación perteneciente a Sue Storm, Spidey se encontraba sentado en una silla al lado del dormido cuerpo de la heroína mítica. Parte de su atención se dividía en el perpetuo movimiento que hacía en el dorso de la pequeña y frágil mano derecha de ella con su pulgar, mientras que otra parte de su cerebro llevaba a cabo un esfuerzo inhumano para reprimir aquellas palabras que murmuró ahogadamente en la cabeza blonda minutos atrás, acusándose de lo estúpido que fue y el problema que podría haber causado si era escuchado.

Pero a fin de cuentas debía de admitir que todos sus esfuerzos estaban siendo en vanos con el simple hecho de ver lo tranquila que estaba Invisible Woman sobre la cama, con su pecho subiendo y bajando metódicamente, o sus pálidos labios rosáceos semi abiertos que dejaban escapar un fatigado suspiro con cada exhalación.

-Esa mirada…- murmuró Wanda con un poco de envidia, olvidándose que pronto tendría problemas el arácnido héroe subestimado.

-Está tan llena de adoración…- continuó Janet, recordando viejas épocas donde el hombre que fue su esposo podía verla de la misma forma por momentos.

Una imperceptible mueca de soberbia se plasmó en los gráciles rasgos de la fantástica fémina, feliz de saber que el tótem representante del centro de la telaraña era capaz de observarla en silencio tanto tiempo y sin perder en ningún momento su semblante protector para con su persona.

-Mira Benjy, ese es tu papá- optando por mostrarse ajena a la línea de pensamiento que las demás mujeres tenían en cuanto a su hermano, Teresa se dedicó a permitir que su sobrino observara el reflejo de su padre, lo que le hizo agitar sus brazos como si tratara de abrazarlo.

Peter sentía la rabia bullir en su interior, recordando lo que su sobrino le había dicho respecto a lo que Mr. Fantastic estaba haciendo en lugar de ocupar el lugar que él tenía actualmente. Recurrentemente se preguntó qué fue lo que Susan le vio, ya que obviamente estaba llevando realmente mal parte de "En la salud y la enfermedad" cuando citaron sus votos matrimoniales, siendo que él mismo estaba cuidándola e incluso fue mayor figura paterna para los jóvenes cuando el hombre con habilidades elásticas se sumergía en sus inventos que terminaban por explotarle en la cara tanto a él como el resto de equipo.

-Realmente mereces el mundo como regalo por cómo eres…- sonriendo de costado, el castaño susurró al mismo tiempo la mano de ella apretaba entre sueños la suya.

-No…es al revés- respondió a lo dicho por el Parker en pantalla una absorta Susan.

-Él se merece todo lo bueno que este mundo pueda ofrecer- la antigua miembro del Hellfire Club concordó con la rubia fantástica.

Muchas no pudieron evitar estar totalmente de acuerdo con lo dicho por la mutante, avalándolo con asentimientos.

-Hay que hacérselo saber cuándo llegue- dirigiéndole la palabra a X-23, habló convincentemente la hija de Cable.

-Papá deberá aceptarlo incluso si no quiere- refiriéndose al longevo mutante gruñón, la joven adulta pelinegra con garras de Adamantium enunció segura.

Una vez más, el centro de la telaraña sintió cómo su cuerpo se movía por sí solo sobre la delicada y esbelta figura de la fantástica mujer, acercando su rostro hasta el de ella y mirando con anhelo la comisura de los labios. Recuerdos arribaron a su mente, de aquel encuentro que tuvieron contra De'Lila, donde para hacer recapacitar al resto de los Fantastic Four la araña recurrió a lo que más ira les produjera. Desde ese día, Spiderman supo que su nerviosismo frente a la rubia había regresado, por lo que tuvo que saber controlarlo durante todos los años siguientes.

Al contrario de las veces previas, quien iniciaba esa clase de beso afectuoso eran las mujeres, todas permanecieron estáticas en sus lugares con sentimientos diferentes en sus interiores al divisar el paulatino movimiento del cabeza de red hacia los rosáceos labios de Invisible Woman.

-Lo hará? – atónita por el atrevimiento de vigilante de Queens, Jennifer musitó dubitativa.

-No lo creo. Sabe que no debe- opinó la inhumana de extensa cabellera rojiza.

-Tía May lo crio mejor que eso. Él respetará a una mujer siempre- esta vez fue Teresa quien habló, habiéndole tapado de momento los ojos a Benjy cuando este quiso voltear a ver la televisión.

Aun así, mientras las tres mujeres parecían ensimismarse en dicha plática de cómo Peter no concretaría sus acciones, Susan tenía un pensamiento totalmente inverso al de ellas pues básicamente estaba rogándole al castaño en la película para que redujera al máximo la distancia y unieran sus labios.

Un zumbido en su cabeza le advirtió de un inminente peligro, por lo que la araña reaccionó automáticamente, creando una considerable distancia entre él y Susan, para después disparar repetidas capas de telarañas a la puerta cuando esta se abrió tempestuosamente, queriendo dejar pasar una reconocible figura masculina envuelta en llamas, la cual terminó enredado por unos segundos antes de aumentar la temperatura con el fin de desintegrar los hilos de seda sintetizada en sus laboratorios.

Dos cosas sucedieron a continuación. Primero que nada, Susan chasqueó molesta la lengua en señal de lo que sentía al tener tal momento privado con Peter interrumpido. Lo segundo fue que de inmediato el miedo la abrumó, reconociendo que su hermano estaba dejándose llevar por una furia ciega que obnubilaba toda clase de pensamiento coherente, convirtiéndolo en alguien que atacaba primero y razonaba luego.

-Sigue, y lo más seguro seguirá, asombrándome el tiempo de reacción contra el peligro que Peter tiene- la mujer mitad Kree musitó, apretando contra su pecho al cojín que previamente estuvo a punto de despedazar.

-La seguridad de ella fue en lo que primero que pensó el arácnido- atisbando respeto por su enemigo, la terrorista peliverde dijo.

Las demás, a pesar de querer decir algo en relación a lo que vieron, optaron por permanecer lo más tranquilas posibles, dando tácitas plegarias para que el Parker no saliera lastimado como lo habían atestiguado en su batalla contra integrantes de la Fuerza Fénix.

-Aléjate inmediatamente de mi hermana, Parker! No dejaré que le hagas algo! – cegado de furia, Human Torch gritó, estirando sus brazos en paralelo al suelo, listo para arrojar una incandescente llamarada.

-Qué demonios te ocurre, Johnny?! – tratando de ganar tiempo para crear un plan y evitar que la mujer que cuidaba salga herida, el Parker rodeó la cama lentamente hasta quedar frente al iracundo hermano.

-Un hermano sobreprotector y un hombre enamorado enfrentados por la misma mujer…- para sí misma, la hija de Mystique comentó mientras dejaba reposar su cabeza en el hombro cubierto de Psylocke, evitando así el contacto de piel que pudiese causar problemas a ambas.

-La peor combinación posible para una situación como la que Susan está viviendo- complementó lo anteriormente dicho, Betsy.

-Podría pasar en tu historia, sabes? – sugirió Jean, viendo el inmediato cambio gesticular de la inglesa con cuerpo de asiática.

Cerrando los ojos y sacudiendo de momento la cabeza hasta el punto de despeinarse, la mariposa mental eligió hacer a un lado el último comentario de su amiga para concentrarse en la película.

-Te quiero lejos de aquí! Lejos de mis sobrinos! Lejos de mi hermana! – aumentando prácticamente al calor de una supernova si el brillo blanco en las manos representaba algo, el sobreprotector Storm proclamó listo para atacar.

-No acrecientes más la temperatura, Johnny. Sue está enferma, le hará mal! – desesperado por el accionar del miembro de los Fantastic Four, Spidey pudo divisar de reflejo de un espejo cómo el sudor brotaba de la pálida piel de la febril mujer.

Human Torch parecía estar cegado y en ese preciso momento Spiderman supo que pocas eran las opciones que tenía, siendo estas su supervivencia o proteger con su cuerpo a Invisible Woman. Era más que obvio para él cuál sería su respuesta, incluso si la meditaba cientos de veces en su cabeza.

-Sal de ahí, Peter. No vale la pena que pierdas tu vida por mí. Sal de ahí- realizando un sobrehumano esfuerza para no gritar todo aquello, Susan consiguió que sus compañeras de asiento le tomaran las manos y apretaran estas con fuerza, contrarrestando la que ella misma ejercía por los nervios.

El desespero creciente en la rubia era palpable ya, contagiando a sus pares heroicas cuyos sentimientos evolucionaban con cada demostración de humildad y empeño por parte de Spiderman. Un hombre que aún si tuviese la chance de escapar, entregaría voluntariamente su vida por alguien más, pero no sin antes dar hasta su última gota de sudor en salir victorioso.

-No puedes pedirle eso. Tú, quien lo conoce mejor que nadie, sabes que ignorará una orden de tal índole- mordiéndose la lengua en todo momento al mismo tiempo que sus rasgos faciales se negaban a enseñar los celos que tenía, Felicia Hardy le dio un fuerte golpe de realidad a la rubia.

-Yo…yo lo sé…pero no quiero verlo lastimado…no por mí- cabizbaja y temblando levemente, la mujer capaz de volver invisible replicó entrecortada, notando cómo unas diminutas gotas oscurecían la tela que recubría su regazo.

-Mujer tonta…por ti él moriría- desestimó la ladrona antes susurrar la última parte con gran dolor.

-Lárgate ahora araña o te inci…GASP! – estuvo a punto de amenazar una vez más el rubio, solo para que su cabeza perdiera su estado ígneo al ver que una burbuja translúcida se formaba a su alrededor, limitando el oxígeno necesario para la combustión.

Sin perder un segundo de aquella inesperada ayuda, el arácnido vigilante de Queens disparó una veloz línea de telaraña a donde la jarra con agua que usó previamente con Susan estaba, jalándola inmediatamente a las manos aún incandescentes del miembro de los Fantastic Four, produciendo una enorme humareda en la habitación.

-Te encuentras bien, Peter? Logró atacarte? – la Storm contra vestimenta monocromática cuestionó al llegar a la recámara.

-Sí, estoy bien Susan. Y no, no me hizo nada pero…- desestimando rápidamente las dudas de la fémina, el sobrino de May Parker se hincó a la derecha de la febril mujer que ocupaba la cama, apresurándose en quitarle la toalla de la cara y correr hasta el baño aledaño que había allí para regresar con un el retazo humedecido.

Una sucesión de aplausos estuvo a punto de manifestarse luego de la aparición tan esperada de las contrapartes que poseía la protagonista principal de la trama, mas aun así el tenso ambiente pendía sobre la cabeza del preocupado castaño que tantos problemas habían saltado, figurativamente, del fuego a sus manos.

-Discúlpame, pero lo que hizo tu hermano fue una estupidez y verdaderamente peligroso para todos en el Edificio Baxter. Sus manos brillaban incandescentemente! – se quejó Barbara Morse, indignada de las acciones que Johnny llevó a cabo sin pensar en los niños.

-Es demasiado impulsivo, y te lo digo yo que conozco a personas que pierden la paciencia rápido- amonestó Loki, referenciando a su hermano asgardiano dios del trueno.

-Ni siquiera necesitó de que Peter le dijera algo para que fuese tan imprudente- uniéndose a las protestas que tenían contra Human Torch, She-Hulk le hizo saber a su amiga.

-Si no es por ti y los niños, que al menos empiece a controlarse por su propio bienestar. Dudo mucho que a Crystalia le cause gracia el saber que algo le pasó, aun si ambos están separados y no quieren hablarse- la mandataria de Attilan, soltando la mano de Susan, declaró su consejo.

-Suzie…- el tótem oyó a sus espaldas la grave voz de Ben Grimm, seguido instantáneamente de sus bulliciosos pasos y dos jóvenes que básicamente pidieron permiso varias veces para pasar entre las doce Invisible Woman que interrumpían el paso.

-Mamá! – al unísono se hicieron saber Valeria y Franklin, donde la primera se subió a la cama para estar más cerca de su progenitora mientras el segundo se sentó en el borde con una mirada de preocupación.

-Awww…actúan tan lindos- enternecida por lo compungidos que lucían debido a lo que transitaba su progenitora, Wanda comentó lo que opinaba de las jóvenes blondos.

-No dudaron ni un segundo en correr directos a su madre- con una sonrisa ladeada, la telépata mutante rubia continuó la apreciación.

-Son buenos niños, Susan. Debes estar orgullosos de ellos- la antigua Arachne parló, al mismo tiempo que por dentro monologaba sobre si su hija hizo lo misma durante su periodo de inconsciencia.

Poco le hacía falta que le notificaran sobre aquello a la Fantastic Four, pues esos dos niños que llevó en su interior por meses en diferentes ocasiones eran lo más preciado que podía tener. Y como toda madre, ella sabía que sin importar el camino que eligiesen en el futuro, su amor por ellos nunca decrecería.

Tanta revuelta en la recámara hizo que la enferma mujer se removiera imperceptiblemente en la cama, alertando a su cuidador de su estado fuera de sueño, cosa que lo molestó un poco ya que sabía que la culpa la tenía Johnny. Peter usó la toalla para tapar la luz, evitando que los ojos azules de la rubia tuviesen problema alguno para enfocar o enceguecerse.

-Peter…tengo frío…- castañeando los dientes a pesar de la fiebre alta que emanaba de la piel sudorosa, la hermana de Human Torch quiso sentarse pero fallando al emitir un quejido que declaraba el dolor de sus articulaciones.

-Estarás bien, Sue. Es solo un escalofrío. Ten, aún hay agua en el vaso, bebe y verás que poco a poco te recompondrás- tranquilizándola una vez delante de gente, Peter le acercó el cristal repleto de líquido y la incitó a ingerirlo antes de recostarla nuevamente, esperando un eterno minuto antes de que el sueño la reclame.

-A pesar de estar viéndolo con mis propios ojos, me sigue pareciendo increíble su habilidad para permanecer calmo y lidiar debidamente en la situación que le fue presentada- admirando la efectividad el castaño, tanto en el ámbito público como privado, Katherine expresó.

-Tuvo que cuidar durante años a nuestra tía por cuenta propia mientras actuaba como héroe. Experiencia es lo que le sobra a estas alturas- respondió Teresa luego de destapar los ojos del niño y abrazarlo por detrás, dedicándoles algunos besos en la coronilla.

El tono en que fue dicho eso denotó bastante el sacrificio de la versión joven de Spiderman. Lo que debió dejar a un lado para devolverle todo lo que podía a esa mujer que lo crio junto a su deceso tío, convirtiéndolo indefectiblemente en un hombre con grandes valores y humildad cuando fácilmente podría haber elegido el camino opuesto.

-Dijo también que cuidó de Valeria, no es así? – cuestionó a la madre de la nombrada, Jennifer.

-De Val y Franklin, para ser más exactos. Y en ningún momento se quejaron de que Peter los tratase mal, sino que todo lo contrario- habiéndose tranquilizado al ver que la amenaza hacia Spiderman por parte de su hermano terminó, Susan contestó, dejando escapar la tensión en su cuerpo y reacomodando un rebelde mechón rubio que se mecía por delante del ojo derecho.

Los presentes apreciaron el momento en que el hombre con poderes arácnidos se llevó las manos a la cara y refregó con fuerzas sus ojos, como si la frustración lo consumiera por no ser de más ayuda. La burbuja que apresaba la cabeza de Human Torch y amenazaba con asfixiarlo desapareció luego de que la blonda con vestimenta latveriana se lo pidiera, permitiendo que Ben palmeara la espalda de su amigo mientras la agente de SHIELD y la reina atlante se fijaran de que estuviese en sus cabales antes de darle un breve escarmiento por sus actos.

-Ya te tranquilizaste? – sonando más adulto por causa de su tono ronco y aspecto cansino, el Parker le preguntó a quien consideraba como amigo a pesar de las diferencias.

Algo ocasionaba, en las heroínas y villanas, la grave entonación masculina de un serio tótem arácnido cada vez que hablaba para volverse el indiscutido foco de atención. Una ansiosa necesidad de guardar silencio y esperar con paciencia a que este terminase de concluir sus palabras, para posteriormente acatarlas sin discusión de por medio, casi como si se hallasen en trance.

No obstante, como surgía el anhelo de acatar cualquier pedido al escuchar tal voz, también les urgía el querer tener de inmediato al vigilante de Queens entre ellas para darle un tan necesitado abrazo y permitirle dormitar en paz mientras cada una se prometía cuidarlo de todo el mal que existía afuera.

Esos deseos tan primarios en ellas, nublaron de momento sus pensamientos, consiguiendo recuperar sus psiques al cabo de unos segundos y asegurándose por esto mismo evitar repetir la reacción, aunque muy dentro de cada una sabían a la perfección que esto no sucedería. No si con cada película por ver, más aprenderían de un hombre que conocía a la perfección el uso de múltiples máscaras y la creación de muchas más personalidades que ocultaban su verdadero ser.

-Qué haces aquí? – renuente a aceptar el hecho de que el Spiderman que tenía delante era el mismo que consideraba como familia y no la burda actuación que Otto mantuvo por más de un año, Johnny replicó con otra interrogante.

El castaño tan solo reaccionó de forma natural, alzando la cabeza y mirándolo como si fuera la persona más estúpida con la pregunta más estúpida hecha en la historia. La docena de blondas que ahora estaban en el interior de la recámara se rieron, al igual que The Thing y los más jóvenes.

Obviamente, esto fue replicado en el apartamento, donde ninguna hizo excepción a sentir lástima por el rubio y su infortunada interrogante que pareció provocar gran molestia en el trepa muros.

-Oh dios…Peter lo enviará al demonio…- entre risas que poco a poco amainaban, Carol pronunció mientras mantenía sus manos delante de la boca para evitar que fuese tan sonora su diversión previa.

-Olvídate de eso, solo espero que no lo termine noqueando por lo que le hizo a Susan- espetó Jean, la cual aún recordaba lo que le hizo a Colossus cuando habló mal de Hope y Kitty.

-Eso fue solo un error, no lo hizo a propósito- apresurándose en defender a su hermano menor, Invisible Woman alegó lo que en verdad había pasado.

Un suspiro soltó Natasha, captando la atención ajena cuando esta le dedicó una condescendiente mirada a la dueña del Edificio Baxter antes de regresar su vista al arácnido en pantalla.

-Lo sabemos…pero trata de explicarle eso a Spiderman- refutó la espía rusa de SHIELD y Avenger, ocultando muy bien en un mente una minúscula llamada que reprochaba su falta de posesividad para con el Parker.

-La estoy preparando para un ritual satánico que Daimon Hellstrom me pidió…Qué crees que estoy haciendo idiota!? – con serenidad la araña ironizó pensando que el rubio captaría la indirecta, solo para tener que gritarle en voz baja al mismo tiempo que le arrojaba la toalla que esta vez optó por no colocar en la frente de Sue.

-Wow…ese retazo no fue arrojado muy suave que digamos- notando cómo hubo un pequeño latigazo cervical en Human Torch, comentó Rogue, haciendo un gesto de dolor.

-A ti te sorprende eso? Cuando yo dije que lo enviaría al demonio, no me refería literalmente! – observando incrédula a la mutante absorbe poderes, la piloto de la Fuerza Aérea replicó vocalmente.

-Bueno…no podemos negar que Peter es bastante creativo cuando se lo propone- mencionó Laura, quien incluso ella quedó pasmada ante la retorta del ex fotógrafo del Daily Bugle.

Lamentablemente, aún si era claro el contexto al que se refirió X-23, sus palabras provocaron en ciertas damas, cuyas experiencias con el castaño iban más allá de una amistad, reavivaran determinados pensamientos que por un desliz fueron como señales luminosas para las psíquicas, lo cual las incitó a darles un vistazo.

-Vaya…- musitó Betsy con la mejor cara seria que disponía, no queriendo revelar lo que vio.

-Tío Peter…- dijo Val.

-Lo siento, lo siento…exabrupto de nuevo- se disculpó inmediatamente el ex fotógrafo del Daily Bugle al percatarse que tuvo otra reacción que Otto le dejó como secuela.

Tanto los avisos que su hija daba, como las disculpas de él, herían el corazón de la Storm. Tenía pleno conocimiento de que la película mostraba un escenario paralelo a lo que había ocurrido en realidad, tal como lo fue el caso de la joven mutante pelirroja, pero aun así no dejaba de ser doloroso para ella el ver lo mucho que debía sufrir Peter por culpa de un villano.

Por mera necesidad propia de querer abrazar a su confidente y amigo, estuvo a punto de romper el acuerdo establecido primeramente con las demás heroínas y villanas, sin embargo recapacitó de inmediato y desistió de aquello. Ergo, Susan no dudó ni un instante en pedir tácitamente la entrega de Benjy a sus brazos por parte de la tía de este.

-Ven como mamá, mi amor- restándole importancia a las miradas escépticas del resto, la rubia se halló feliz de sentir cómo el niño pequeño aceptaba gratamente los mimos.

-Cómo está Suzie, araña? – eligiendo ser el portavoz, la mole anaranjada quiso saber por el estado de su amiga.

-Cansada…febril…le duele el cuerpo…y gracias a Johnny, ahora tiene escalofríos. Pero sé que se pondrá mejor y para mañana el color habrá regresado a su cara junto a las fuerzas que la caracterizan- bajando la mirada y tomando instintivamente la mano de la heroína, Spiderman reveló.

-Mama! – clamó radiante el mini Parker, usando ambas extremidades superiores regordetas para asir la delicada mano femenina izquierda que trataba de peinarlo.

-Totalmente es su hijo- reafirmó Bobbi a Natasha, enseñándole la clara semblanza entre los Parker masculinos.

-Tanto en rasgos físicos como en lo caritativo- admitió Romanoff, prometiéndose pasar un tiempo con él cuando la película actual finalice.

-Sigues sin responderme, Parker- aún enojado, lo que le valió una bofetada en la nuca por parte de la Susan que fue herida por Wolverine, el Storm quiso saber.

-Geez…me llamaron de la escuela de los niños ya que al parecer sigo siendo el tutor de ellos, además de que ustedes no quitaron mi nombre de la nómina. Me enteré de que Val faltó una vez más a clases y debería asistir en verano, así como Franklin me dijo que Reed estaba en su laboratorio, ustedes dos en Attilan y Sue enferma…sin que nadie la cuide. Creo que eso simplifica bastante bien la razón de mi presencia a su lado- resumió todo lo sucedido desde la mañana el castaño, sonriendo mentalmente cuando sintió que la rubia se aferraba a él incluso mientras dormía.

Sin decirlo en voz alta, Susan amaba la explicación del Peter donde excusaba el motivo de su presencia para curarla. Demostrando un paso más de lo que los dos construyeron con el paso de los años a través de un simple accidente.

-Quién nombró como tutor de Franklin y Valeria a Peter? – inquirió curiosa Silver Sablinova.

-Yo- despabilándose, la madre de los dos niños nombrados volteó para responder.

-Mmh…- fue todo lo que la monarca de cabellos argentados murmuró, negándose a despegar sus ojos del cristal de la televisión

-Qué? Por qué solo haces "Mmh" y no especificas? – siendo ahora Loki quien padecía de intriga, trató de averiguar al mismo tiempo que tomaba la cabeza de Felicia y la jalada hacia delante para quitarla de su línea de visión.

-Hey! – se quejó la ladrona, quien menospreció la gran fuerza de la Jotun y se resignó a esperar como un felino aburrido.

-Algo me dice que Invisible Woman no había cortado todos sus lazos con Peter. Que permitirle seguir siendo el tutor de sus hijos era una señal por parte de ella y no un simple descuido- hipotetizó la mandataria de Symkaria.

Esto, por supuesto, trajo al instante muchas más reacciones repletas de estupefacción. Las indicaciones eran notorias ahora que Silver las esclareció, demostrando que tal vez era un plan a futuro de la propia Susan Storm en el filme para que Peter regresara a su lado mientras ella padecía de vergüenza ante la actitud que tomó.

-…Aún no me das confianza araña- resentido por lo sucedido con Superior Spiderman, Johnny comentó cruzándose de brazos.

-Cree en lo que quieras, sabes? A estas alturas ya poco me importan las opiniones ajenas…todos pueden ser poseídos por espíritus o reemplazados con Skrulls y a nadie le molesta, pero si me pasa a mí todos encienden sus antorchas y me persiguen con tridentes- demostrando lo fastidiado que hallaba el que lo señalaran con un dedo acusatorio, Peter dejó salir sus penurias, permitiendo que Valeria rápidamente buscara estar a su lado para demostrar que ella siempre lo apoyaría, acto que Franklin imitó.

La angustia del hombre conmovió a todas, enseñando al mundo lo injustos que eran con él, cuando solo deseaba ayudar a quien pudiese. La falta de aquel brillo vivaz en sus orbes chocolates junto a la voz quebradiza, solo aumentó el dolor en las Avengers, pues ella más que nadie habían estado en contacto directo con Superior Spiderman, escuchándolo hablar y pelear contra sus propios compañeros, rompiendo lazo tras lazo de manera indiscriminado.

Y ellas no solo ignoraron tales advertencias, sino que optaron por hacerlo a un lado, dirigiéndole vistazos de menosprecio, indiferencia o sencilla molestia que su presencia nada más provocaba.

-Ustedes no fueron las únicas en ignorar las claras señales…yo me dejé cegar por lo que Otto me hizo de nuevo, y con el cuerpo de Peter por encima de todo! – percibiendo en taciturno ambiente que las Avengers crearon, Black Cat aportó parte de sus emociones tras la experiencia de ser golpeada a manos de aquel retorcido Spiderman.

-Si vamos a empezar a culparnos, nunca terminaremos de ver esta película. Así que, por favor, dejemos en claro que todas…- Spiderwoman comenzó a hablar con énfasis.

-Yo no- interrumpió Viper, mientras Loki asentía de acuerdo con ella.

Una penetrante mirada verde por parte de la británica le hizo saber muy bien a la terrorista que sería objetivo móvil de varias explosiones venenosas si volvía a abrir la boca.

-...Dejemos en claro que todas, tuvimos nuestra racha de culpabilidad al no ver que rotundo cambio que Peter sufrió. Y que cuando regrese, nos disculparemos por no ayudarlo- estableció Jessica Drew, valiéndole numerosas confirmaciones tácitas por parte de las heroínas.

Todas le debían a Spiderman una disculpa, y pensaban retribuirle todo el dolor que padeció con la mejor honestidad posible.

-Qué no muestro preocupación? Dame un claro ejemplo de lo que dices! – herido por las palabras dichas, el rubio instigó nuevamente, recibiendo como respuesta única del tótem un dedo que señalaba a Malice.

-Ella. Y te recuerdo que aún no tengo muy bien aceptado el método que Reed usó para hacerla recapacitar- gruñendo por lo bajo, susurró peligrosamente el asombroso hombre araña.

Eso dejó irónicamente helado en su lugar al Storm, reconociendo y rememorando la reacción que este tuvo cuando le contaron el motivo del moretón en la mejilla de Invisible Woman hace varias años atrás. El blondo tenía viva en su mente el momento en que el tótem fue capaz de moverse incluso cuando She-Hulk y The Thing lo sujetaban para que no le hiciera nada a Reed, siendo una de las pocas veces en que lo vio lleno de furia desmedida.

-Esperen…Qué? Qué hizo Peter? – apreciando que Johnny se había paralizado en pantalla por la réplica del arácnido, Kitty averiguó.

-Y qué tiene que ver tu versión malvada con eso? – en igual de condiciones, la agente secreta de cabello castaño quiso saber también.

Incertidumbre se formó en el hermoso rostro de la ojiazul cuestionada, quien paulatinamente comenzó a fruncir el ceño tratando de concentrarse y hacer memoria, todo sin darse cuenta que la mujer a su derecha parecía estar sumamente incómoda ante tantos cuestionamientos.

-Ehm…Susan…- dubitativa, She-Hulk se arriesgó a llamar la atención de su amiga.

Para el sucinto terror de la licenciada, no solo la Storm viró con el fin de prestarle atención, sino que todas las demás hicieron lo mismo.

-No me está gustando tu tono de voz, Jen…- afianzando su abrazo a Benjy, el cual también miraba fijo a la prima de Hulk, mencionó Invisible Woman.

-Solo diré que a Peter no le gustó nada el cómo Reed lidió con Malice. De hecho, Ben y yo tuvimos que sujetarlo por más de diez minutos para que no lo matara- confesó la abogada de tez jade, rascándose la parte posterior del cuello.

Los ojos bien abiertos que Susan enseñó fue una demostración palpable de que ella desconocía esa información.

No solo la respuesta significó todo lo que Johnny necesitaba para reconocer a su amigo por completo, sino que Ben también lo hizo. Las gesticulaciones faciales y la tensión en el cuerpo del arácnido contestaban más que todo el interrogatorio que le habían hecho a Otto Octavius cuando usurpaba el cuerpo del nombrado anteriormente.

-Lo ves, tío Johnny? Te dije que él es nuestro tío Peter y no esa mala copia! Yo tenía razón! – notando la reacción en el hermano de su madre, la niña genio exclamó moderadamente para no despertar a su madre, reclinándose a donde Spidey estaba para que este deposite un beso en su frente.

-Papa! – el chillido de un pequeño tomó desprevenida a varias, las cuales rieron segundos luego al notar la faneca del mini Parker.

-Oh, ternurita…Está celoso de que su papá demuestra cariño a otros niños? – adorando las gesticulaciones del infante, Katherine voceó lo que muchas pensaban.

-Papa, papa! – como si entendiese lo que Shadowcat insinuaba, Benjamin retomó su llamado desesperado con un principio de lágrimas en sus ojos.

Solo su habilidad de ser intangible salvó a la mutante de los constantes ataques mullidos que recibió al hacer llorar al pacificador del grupo, siendo Anya la última en querer atacarla con Lockheed como objeto contundente, pero fallando estrepitosamente cuando Hope, Laura e incluso Emma se le abalanzaron encima para evitar un desastre.

-Cariño, mírame…Papá te sigue queriendo igual que a Valeria y Franklin. No tienes que ponerte mal, mi vida. Eres muy importante para él- intentando razonar con un niño que apenas comprendía algunas palabras, una maternal y paciente Susan dialogó mientras besaba las enrojecidas mejillas del párvulo hasta sacarle unos gorjeos que derritió numerosos corazones.

-Eso también va para ti, tío Ben. No te olvides que tampoco nos creíste en un principio, y fue después que empezaste a escucharnos igual que mamá- acusó Franklin a la mole rocosa, siendo despeinado por un agradecido Peter tras escucharlo hablar así de él.

-Papa…- con su labio inferior temblándole, habló de nuevo el bebé.

-Dios, no puedo verlo así! Ten, ahora es mamá quien te hace lo mismo- dejándose corromper por el acto del castaño, Jennifer imitó las acciones de Peter con el primogénito de su amiga.

Esto trajo un sinfín de risas por parte del bebé, quien generó la incertidumbre de She-Hulk sobre si estaba siendo manipulada por un niño.

-Admito que me equivoqué. Y pienso que tu madre opina lo mismo si dejó que Peter se le acercara tanto…así como todas ellas- refiriéndose ahora al vigilante con su nombre de pila, Ben Grimm respondió tranquilamente y señalando a la numerosa cantidad de féminas rubias presentes.

-Habla por ti, Grimm. A mí él siempre me cayó bien a pesar de su tozudez al no querer unirse a mi lado- Empress Hydra comunicó, sin darse cuenta del sentido en que sus palabras fueron tomadas, ya que Johnny parecía a punto de estallar, los niños de gritar jubilosamente y Peter sonrojándose levemente.

-…Qué? – agradeciendo que sobre su pecho estaba el hijo de su amigo, Susan se controló para no saltar de su asiento.

-Acaso ella insinuó que…? – la propia mandataria de HYDRA dejó inconclusa su interpelación debido al asombro que le poseía.

-Será que no la aceptó por ser una villana o por otra razón? – siguiendo el mismo curso de pensamiento, Betsy preguntó, al mismo tiempo que adoptaba una postura meditativa.

Ajena a la posterior discusión que le generó tras pausar la cinta, Invisible Woman repetía una y otra vez las palabras de su contraparte en su mente, imaginándose toda una vida completa con el castaño, sus hijos y el pequeño que parecía haber hallado comodidad en el seno de su pecho para dormitar por segundos.

Toda una vida completa en fugaces segundos.

Incluso las otras contrapartes de Invisible Woman optaron por mantener un silencio compartido, entrecruzando miradas cómplices ya que aún les era fresco el recuerdo del trato cordial e incluso amable por parte de la araña luego de sentarse y platicar con tranquilidad.

-Qué!? – sin medir el volumen de su voz, Human Torch exclamó, valiéndole un nuevo bofetón en la parte posterior de su cabeza y una telaraña en la boca por parte del castaño.

-Sí! Tendremos al fin un papá nuevo…aunque es en otro mundo- la enérgica Valeria alzó sus brazos y miró a su hermano, a pesar de susurrar la última parte para después mirar fijamente al tótem, quien alzó sus cejas con sorpresa.

Ya nadie se atrevía a comentar por temor a iniciar una nueva disputa.

Pero aquello no significaba que iban a dejar pasar en alto lo dicho por la niña genio, donde estableció un nuevo límite a superar en las demás espectadoras. Ellas sabían que la protagonista actual sería alguien que pondría la vara a una inalcanzable altura, pero ver el cómo él la cuidaba con amor, cómo lidiaba con los hijos de ella, e inclusive oírles decir que se amaban, todo eso era un duro golpe.

Por ello mismo sintieron que la forma cariñosa con la que esa joven rubia llamó al tótem arácnido, terminó por cimentar lo que sería una relación sólida en caso de que algún día se presentaran los condicionantes necesarios.

-Ups…parece que no lo pensaste muy bien, Val- el hermano de la niña genio entonó con una amalgama de burla y timidez, ya que el arácnido se encargó de mirarlo también.

-Niños, explíquense- llamó con calma el Parker, queriendo una respuesta más clara, además de ignorar los quejidos infantiles que Johnny Storm llevaba a cabo.

Varias de las féminas se percataron de la actitud sumisa que la genio presentó, algo que solo entendieron aquellos que compartieron una visión de la relación entre el castaño y los niños. Incluso los miembros de Fantastic Four aceptaban que Peter era más padre para los rubios que Reed Richards, pero no lo vocalizaban por el simple hecho de que The Thing era amigo y colega por años de Mr. Fantastic, mientras que Human Torch tan solo no quería ver a su amada hermana con su amigo.

-Lo que sucede es que te vemos más como nuestro papá que nuestro papá verdadero…- murmuró suavemente la niña, actuando como lo que realmente era cada vez que estaba cerca del hombre con traje rojo y azul.

-Val…- conmovida por la sencilla pero profunda explicación de su amada hija, Sue balbuceó en un susurro, relajándose en su lugar al punto en que su carga consiguió reacomodarse mejor para mirarla con los ojos entreabiertos.

-Para que un niño diga eso, en verdad debe de haber repercutido mucho la presencia de Peter en sus vidas- analizó Emma, comprendiendo un poco mejor la psicología de la gente.

De lado quedó la faceta científica de la que parecía estar orgullosa siempre la jovencita rubia, para que en su lugar salga a flote esa verdadera e inocente criatura que buscaba consuelo y reconocimiento de una figura paterna.

-No la rechazará- determinó con seguridad Hope, la cual notó que los ojos de su mentor carecían de negación ante la idea.

-Nunca se le cruzará esa idea por la mente- aseveró Julia desde unos asientos de distancia.

Un nudo se formó en la garganta del héroe subestimado, quien a pesar de sostener a Valeria en su regazo, nunca soltó la mano de la madre de esta. Muchos hubiesen dicho que estaba incómodo en la situación actual, pero las orbes cian de las rubias adultas confirmaron otro pensamiento. Añoranza y tristeza era lo que divisaban en las ventanas al alma del tótem, el primero por escuchar lo que siempre pensó de sus hijos/sobrinos, y lo segundo porque se dieron cuenta que él no sabía lo que la Invisible Woman anfitriona del mundo actual había hecho.

-Yo…yo…- incapaz de formar una sentencia completa, Peter tragó saliva antes de soltar la mano de Sue y ponerse de pie mientras sujetaba a la niña genio contra su pecho como si fuera una infante, algo que no molestó para nada a la susodicha sino que lo disfrutaba.

-Está desconcertado- apreció con una ligera sonrisa Janet, divertida por cómo actuaba el cabeza de red.

-Pero de una buena manera. De otra forma, no seguiría sosteniendo posesivamente a Valeria- comentó Medusalith Amaquelin, la cual manipulaba su larga cabellera para rozar los pies del niño que su amiga contenía, obteniendo adorables quejidos de protesta.

Reproches que cesaron cuando una fija mirada reprobatoria de Susan hizo desistir a la Inhumana, como si estuviese marcando territorio con su nuevo hijo de momento.

-Mio- gruñó la fantástica dama, envolviendo sus extremidades superiores alrededor del pequeño torso infantil.

La hermana de Spiderman se abstuvo de hablar, mas continuaba analizando profusamente las diversas variantes que dicho protagonista ausente en el apartamento podría tomar en caso de llegar.

-Tío Peter? – confundido por el repentino acto de la araña, el primogénito de Invisible Woman quiso averiguar.

-Johnny, Ben, pueden cuidar de Sue? Yo trataré de ayudar a Valeria y Franklin con el portal para regresar a todas ellas al lugar que pertenecen ya que es lo mínimo que puedo hacer luego del inconveniente que pasaron aquí con nuestros dramas- respondiendo sutilmente al joven mutante con palabras dirigidas a los tíos de este, Spiderman les pidió con la mirada a las doce féminas que lo acompañen.

-No sabe cómo reaccionar en verdad. No con palabras al menos- viendo la urgencia que tenía el sobrino de May Parker por salir de la habitación, Scarlet Witch dedujo.

-Pero no luce renuente tampoco. Solo está shockeado, casi como si ser padre le afectara mucho en realidad- mencionó Rogue, sin darse cuenta de la mirada aterrada que puso Susan y el desespero de darle más besos en la frente a Benjy.

-Eso es ilógico…digo, Benjy está aquí. Verdad? – frunciendo el entrecejo tras escuchar lo dicho por Anna Marie, Kitty señaló al dormido infante con pijama de Spiderman.

Un carraspeo detuvo la concurrente disputa, obligando a que todas viraran sus cabezas en dirección a Jessica quien maldecía a Peter por lo bajo ante los problemas que le daba a pesar de no estar presente.

-Benjy es hijo de Peter…pero no es de esta realidad- reveló Spiderwoman, tomando por sorpresa a todas ya que se habían encariñado con el mini Parker.

-Ya me parecía raro que mi hermano nunca me hubiese confesado que tenía un hijo. Ahora es más entendible todo- aceptó Teresa la realidad, sin dejar de mirar a su sobrino ya que poco le importaba esos pequeños detalles.

Ese bebé entre ellas era su familia, y siempre lo protegería de todo mal.

-Es como Rachel? – la portadora adulta de un ente cósmico interpeló, atestiguando cómo en su sueño el párvulo se llevaba un dedo a la boca.

-Sí, pero mucho más tranquilo- replicó Emma, aprovechando la oportunidad para tomarle el pelo a su colega mutante, lo que le valió otro golpe en la pierna antes de que Jennifer reprodujera de nuevo la cinta.

Viéndolo salir en silencio, roto por las risas de la niña que fue objeto de cosquillas de la blonda con pies en proceso de curación una vez que tendió sus brazos al tótem para pedírsela, los dos miembros restantes del grupo fantástico únicamente asintieron con la cabeza.

-Qué acaba de pasar, rocas? Acaso mis sobrinos insinuaron que la araña era un buen esposo para mi hermana? – sin comprender demasiado todo lo que pasaba en el Edificio Baxter desde que punto un pie de regreso, el hermano menor de Susan Storm inquirió.

La estupefacción en Human Torch alimentó el júbilo de la sala, siendo que las mujeres debieron controlar sus expresiones debido a cierto invitado dormido.

-Es el día de malas noticias para él, no? – incapaz de relajar la mueca alegre que enseñaba, Anya Corazon enunció.

-Qué crees? Solo por esto, voy a reproducir esta película todos los viernes a la noche- en un estado anímico símil al de la joven arácnida, Susan replicó luego de alzar su vista ya que estaba compenetrada en la tarea de trazar sus dedos en la araña que había impresa en la parte posterior del pijama.

-Vas a traumarlo de por vida si haces eso- jocosa, Jennifer advirtió.

-Pues que empiece a madurar y no hacer un escándalo por cualquier cosa- alzando el mentón, la blonda declaró con apócrifa molestia.

-Uy! Esto será una pelea más larga que la que hubo contra Beyonder…- haciendo un ademán de futura frustración, Bobbi clamó.

-Tu segunda peor pesadilla parece estar a punto de hacerse realidad- escondiendo la diversión en su voz con una mímica de seriedad, The Thing refutó.

-Genial…Sabía que tendría que haberme en Attilan y emborracharme en una de sus fiestas- queriendo descreer lo implicado, Johnny se llevó su mano a la sien antes de ver sobre una silla aledaña un cúmulo de ropa femenina que lucía húmeda, la cual miró despreocupadamente.

Solo Ben se hizo una idea de qué significaba ello.

-No! – exclamó sorpresivamente la mandataria Inhumana, siendo notorio el pavor en sus ojos.

-Oye, no grites…- masajeándose el oído diestro por el repentino alarido, Teresa refutó resentida.

Obviamente, tal aumento de volumen consiguió un desafortunado resultado, siendo que un diminuto bello durmiente se despertó asustado e intentó sentarse en el lugar donde estaba, arrastrando en el proceso, inesperadamente, a Susan.

-Pero qué…!? – expresó frenética Loki, viendo cómo consiguió la rubia sostener a tiempo al niño mientras la tela de su uniforme azul estaba pegado a las manos del niño que sollozaba.

-Tiene los poderes de su padre- maravillada por la habilidad, aunque molesta con Medusa por despertarlo, Carol dijo con admiración.

Mientras las demás empezaban a cuchichear por la capacidad de Benjy para adherirse a superficies como su padre, Invisible Woman estaba totalmente enfocada en su tarea de serenar a un asustado niño, meciéndolo de lado a lado y cantándole al oído, consiguiendo callar su llanto y ser liberada de su férreo agarre.

-Shhh…todo está bien, mi arañita guerrera. Mami no dejará que cierta bruja gritona vuela a asustarte- besándole la abotonada naricita que poseía el infante, la Storm dedicó una mortal mirada flagrante a la pelirroja.

-Lo siento, pequeñín. No fue mi intención- atemorizada por los ojos azules fijos en ella, y desconsolada por el miedo que infundió en el niño, Medusa respondió.

-Entonces por qué gritaste? – quiso saber la hija de Richard y Mary Parker.

-Es solo que no quiero más a Johnny en Attilan. Causa muchos desastres y Blackagar me echa la culpa a mí luego por no detener las fiestas que hacen- se explicó la monarca, dando gracia a las demás y un poco de pena comprensiva también.


La circulación de energía a través de la gran maquinaria tomó unos minutos, donde Peter les permitió a los jóvenes rubios despedirse de las contrapartes de su madre. De lejos podía ver la renuencia en ellas al querer despegarse de sus lados, como si ansiaran llevárselos a sus hogares. Él conocía las historias de trasfondo, ser uno de los ejes más importantes en la Gran Red le permitió el acceso a la vigilancia momentánea de los hilos que la componían cuando estuvo peleando contra Otto Octavius en su alter ego de Superior Spiderman.

No lo había dicho a nadie, pero esa experiencia le dejó una gran migraña, la cual empeoraba en los momentos en que tenía ataques de furia producto de ser poseído por largo tiempo. Pero aquello solo empeoró con el tiempo para el castaño, quien al no tener a alguien en quien depositar su confianza, ya sea porque lo hicieron a un lado gracias a Dr. Octopus, o porque con quienes compartió la maravillosa aventura inter dimensional mientras unos vampiros se lo querían comer simplemente no hallaban necesidad de compartir un momento con él a menos que estuviesen afectadas con feromonas.

Aunque en el día de hoy, Peter notó algo interesante desde que le llamaron a su número personal. Ese dolor que ya se le estaba haciendo cotidiano simplemente se detuvo cuando le dijeron el nombre de los jóvenes rubios, y finalmente terminó por establecer una paz interna al cruzar palabras con la febril mujer que tuvo bajo su supervisión por unas horas. El castaño sabía que ella era importante para él, demasiado de hecho, debido a eso es que nunca se permitiría que algo dañino le pasara si en su alcance estaba la cura para ayudarla.

Aun sin saber lo que pasaba por la mente del vigilante neoyorkino, heroínas y villanas debieron de aceptar que la actitud que tuvo al principio del filme había mutado rotundamente con el paso de los minutos, siendo actualmente un semblante mucho más relajado e inclusive alegre.

-Dime algo…- Silver Sablinova llamó la atención de la mujer que mejor parecía conocer al padre de Benjy.

-Sí? – respondió con una interrogante la Fantastic Four, posterior a voltear al niño sobre su pecho para que vea la película pues parecía no querer dormir de nuevo.

-Qué tan solo se siente en verdad Peter? – la mujer que manipulaba un avatar para notificarse sobre el mundo exterior, indagó, principalmente para saber más a fondo sobre el hombre con el que cooperó más de una vez.

El silencio provocado involuntariamente por la rubia puso de los pelos a todas, dándoles a entender que ella no estaba pensando la respuesta, sino que lidiaba con la cruel verdad que ocultaba.

-…Mucho. Son muy pocos los que él cataloga como verdaderos amigos- a sabiendas que su revelación lastimaría a muchas, Susan optó por ser honesta.

Tragando con dificultad aquella noticia que temían escuchar porque se imaginaban algo similar, cada una regresó su atención al televisor, esperanzadas de que la cinta finalizaría con prontitud para poder relajarse y estirar las piernas.

-Peter? – la voz suave y mano pequeña pertenecientes a Kang sacaron de sus pensamientos al susodicho.

-Ocurre algo, Susan? Necesitas ayuda? – sin saber el motivo del acto de la villana futurista, Spidey interrogó.

-Da un poco de envidia ver cómo es capaz de tratar tan bien a una villana- espetó la mandataria terrorista, ganándose una ceja alzada de la arácnida británica.

-Si no fueses tan fanática de Red Skull o Hitler, mucha gente te hallaría agradable de pasar un rato- refutó de inmediato Jessica Drew.

-Pfff…eso ni siquiera tú te lo crees- bufando a modo de burla, Bobbi aportó su opinión.

Opinión que fue respondida con un almohadón en la cara.

-Wow…esto sí que quita el estrés- atónita por lo bien que se sintió golpeando a una enemiga con un cojín mullido, Ophelia monologó.

-No, a mí nada me sucede. Pero eres tú quien me preocupa, hace minutos que estás callado- revelándole sus observaciones, ella se expresó mientras se le aproximaban su versión joven además de la monarca atlante.

-Yo…solo pensaba- restándole importancia al hecho de que no pertenecieran a su mundo, el adulto halló confianza en ellas ya que eran igual a la mujer que estaba en otra habitación ahora mismo.

-En ella, no es así? – esbozando una sardónica sonrisa si las comisuras de los labios significaban algo, Ultimate Susan Storm alegó.

Demás estaba decir que esa pregunta hecha por la contraparte de Invisible Woman fue respondida. El rostro del tótem que representaba el centro de la telaraña lo decía todo, siendo que este enseñaba una extraña timidez al bajar la mirada y un suave color en sus pómulos, el cual combinaba a la perfección con su corto cabello despeinado.

Las dos jóvenes que antes se vieron en sus películas, sintieron leves atisbos de celos, pues por primera vez divisaban una faceta totalmente nueva en el hombre que las había conquistado, deseando haber sido al menos una de ellas quien consiguiese un resultado parecido.

El resto, sabía muy bien que volver a apreciar un Peter Parker introvertido en relación a una de ellas sería un objetivo casi imposible de conseguir. Siendo ese "casi" un condicionante que colocaban como última esperanza ya que no anhelaban decir que serían nulos los resultados.

Finalmente, Susan prefirió demostrar una actitud similar a Spiderman, dedicándose a ver el ascenso y descenso parsimonioso que Benjamin Richard Parker hacía al respirar y ver con suma atención la filmación, a pesar de no entender nada.

Las yemas de las falanges masculinas rozaron la frialdad de los comandos que tenía delante, representando de tal forma su estado dubitativo para contestar. Por más que ansiara negarse, Peter tenía demasiado frescas las palabras dichas por Valeria, y el sentimiento que acarreaban. Una extremidad se colocó nuevamente entre sus omóplatos, enviándole un escalofrío poco desagradable ya que la calidez que emanaba lo obligó a creer que si esta se iba él perdería el equilibrio.

-Sin respondernos, sabemos tu respuesta. Qué te detiene? – curiosa por lo tímido que resultaba ser aquel extrovertido vigilante que nunca se callaba cuando peleaba, la agente de SHIELD pronunció luego de acercarse al grupo que se iba incrementando.

Peter no quería hacerlo público, no quería demostrar miedo sin tener su máscara puesta, su protección contra el mundo luego de ser objeto de burlas y convertido en un paria incluso tras años de trabajo en equipos. Eran contados con los dedos de sus manos las personas que aún comprendían al Parker, siendo el día de hoy una gran suma para ese recuento.

-Es tan tímido sin su máscara…sin más múltiples máscaras que porta siempre- murmuró audiblemente Elizabeth Braddock, al mismo tiempo que muchas más afirmaban de acuerdo.

-Yo…Fénix…Ambas deseamos abrazarlo…Hacerle saber que ni está tan solo como piensa- parló la mesías mutante, inconsciente que otra mutante de cabellos rojizos tenía un sentimiento equivalente que mantuvo callada.

-Abrazarlo, besarlo, contenerlo…darle felicidad- absorbida con la imagen proyectada del científico y CEO de Parker Industries, una ladrona de joyas consiguió decir, al mismo tiempo que su voz amenazaba con quebrarse.

Ella más que nadie sabía lo que perdió por una estúpida decisión apresurada, y lo que ocurrió consecuentemente agrandaba más y más la brecha entre ambos, lastimándose en un infinito juego poco gracioso que alguna vez creyó ser una brillante idea.

-Está casada…eso es lo que sucede. Yo no soy esa clase de persona que destruye hogares. Nunca me perdonaría si sufren por algo que hice, Otto ya tuvo su oportunidad cuando poseyó mi cuerpo- librando un contenido suspiro, el castaño viró su cuerpo para enfrentar las numerosas orbes azules que lo hipnotizaban.

-Oh dios…- nadie se preocupó en saber verdaderamente quién dijo eso, pues de inmediato muchas otras réplicas similares hicieron eco en la sala del apartamento.

-No se deja corromper por menores. No se atreve a interferir en matrimonios- enumeró la Reina Blanca, ignorando los reclamos de Laura y Hope que se sintieron identificadas con la primer aparte.

-Es…es…es lo que toda mujer desearía- trastabillando en la dicción, Barbara Morse explayó, bajando los hombros como si estuviese decepcionada de sí misma.

Natasha, compadeciéndose de las malas decisiones y experiencias desafortunadas que su antigua relación tuvo, palmeó la espalda de su colega espía de SHIELD.

Apenas reveló lo que pensaba, confusión invadió al hombre adulto tras ver cómo todos los blondos frente a él sonreían extrañamente, como si supieran algo que desconocía. Tampoco era de mucha ayuda que ni siquiera pestañearan tras tener su vista fija en él, lo que le hizo reacomodarse sobre sus pies con nerviosismo, preguntándose por qué su sentido arácnido no le advertía nada.

-Dije algo gracioso para ustedes, verdad? Es lo único que puedo pensar por el modo en que me miran…Aunque también puede ser que tramar algo, pero lo dudo ya que mi sentido arácnido no me dice nada…- habló rápidamente el hombre, divirtiendo a las doce mujeres adultas y dos jóvenes.

-Pobrecito…por qué lo haces sufrir? – incapaz de negar que hallaba tierna la actitud introvertida del hombre araña, la antigua Miss Marvel le recriminó a la protagonista de turno.

-Tal vez se deba a que mis otras versiones saben algo relacionado a mi contraparte enferma que Peter aún no notó- hipotetizó Invisible Woman, mientras se dedicaba a tapar repetidas veces la visión de su diminuto compañero, haciendo que se mueva de lado a lado con frenesí y júbilo.

-Mmh…- farfulló sin decir algo en específico la Avenger, cruzada de brazos de mirando por unos largos segundos a la fantástica dama rubia.

-Ella tiene razón. De otra manera el sentido arácnido de Peter le hubiese advertido como ya lo dijo- apoyando la teoría de Sue, dialogó Madame Web.

A regañadientes la fémina mitad Kree aceptó la posibilidad de que ello fuese cierto. Aun así, el resabio de maldad permanecía en su cabeza, recordándole que Peter había sufrido por diversas causas a lo largo de su vida, y ella sabía que de seguro estaba en dicha lista extensa.

-Extrañaba verlo así de inquieto, Príncipe de Arachne- negándose a contener una risa, la reina victoriana se expresó.

-Siempre es algo relajante el disfrutar de sus manierismos, Sir Parquagh- estando de acuerdo con la opinión anteriormente dada, la miembro de Four from the Fantastick dijo mientras recuperaba su visibilidad corpórea pero se mantenía oculta bajo su capa.

-Pareciera como si te costase manipular tus poderes- notando que en repetidas ocasiones aquella mujer renacentista era visible por segundos nada más, The Wasp dijo.

-Eso, o solo no le gusta ser vista- opinó Scarlet Witch, la cual deseaba poder hacer lo mismo en ocasiones para dejar de ser el centro de atención.

-Acaso insinúas que se deja ver por Peter más que cualquier otra persona? Porque desde que él aparece junto a ella, deja de ser invisible- razonó por la lógica empleada, Psylocke.

Indecisa, ya que ella misma no sabía cómo replicar ante la última suposición, Susan permaneció tácita por los siguientes segundos, debatiéndose internamente si su versión alterna estaba actuando de tal manera solo porque se sentía a gusto con la presencia de su confidente y amigo. Parte del cerebro, la que era aún fiel a un matrimonio prácticamente deshecho por los años de inadecuada atención, declara que lo dicho por la mutante era solo una tontería. No obstante, el lado contrario de su psique, compuesta por la mujer que buscaba amor y la científica que ansiaba reconocimiento, estaba totalmente de acuerdo con la opinión expresada anteriormente.

-Por algún motivo, siento que añoraré cómo actúas- la dirigente de Latveria murmuró en voz alta.

-Me gustaría seguir viéndote todos los días de esta manera, pero sé que no me corresponde este lugar- aquella Storm atacada por Wolverine explayó, habiéndose movilizado todo este tiempo gracias a sus poderes.

-Ella parece ser la que más cariño le tiene a mi hermano- apreció la agente Parker al mismo tiempo que aprendió un poco más sobre los comportamientos de su familiar ya que mínimas eran las ocasiones donde podían compartiendo tiempo junto a May o Kaine inclusive.

-La Kang no se queda atrás tampoco si nos fijamos bien. Desde que Peter la aceptó por quien era ahora, ella parece más preocupada por él- Katherine Pryde parló respecto a la villana que lucía serena y feliz de compartir tiempo con el arácnido.

-Creo que debo poner más esfuerzos en mis intentos de que te unas a mi lado- la rubia con elegante vestido esmeralda que acentuaba sus curvas, dialogó, hallándolo internamente mucha mejor compañía que su antigua pareja con la cual se pelea siempre.

-Olvídalo, esa es la que peor lo tiene con Peter. Se le nota que está prendida por él- la araña con raíces británicas expresó.

-Jessica! – horrorizada ante la indirecta, Spidergirl exclamó el nombre de su mentora.

-Qué? Solo digo lo que veo- enarcando una ceja, la Drew respondió sin darle mucha importancia.

-Por mi parte, estoy empezando a planear visitas a la superficie. Tanto tú como mi hermano son personas que quiero volver a ver…y divertirme con sus discusiones- la monarca atlante comunicó jocosamente, regalándole al vigilante de Queens una mueca alegre.

-Hace tiempo que no hacemos una reunión, será interesante ver las caras de todos cuando sepan que ahora eres un oficial de policía- proclamó la dama con rasgos más adultos, sin notar que la mirada de Peter se volvió momentáneamente amarga al darse cuenta que ella no sabía de su destino en ese mundo.

Ese gesto caló hondo en las féminas, algunas más que otras, reconociendo al instante por el opaco brillo en las orbes color chocolate que algo malo había ocurrido y solo él lo sabía.

-No podrá ver a su propio Peter…- con pesadez en la entonación, declaró triste Susan.

Las mujeres arañas que habían conocido otros universos cerraron los ojos por unos momentos, acompasando sus respiraciones para no agitarse cuando oyeron a Benji gorjear alegremente, sonido que las destrozó un poco por dentro y estuvieron a punto de soltar lágrimas por el destino que le deparó al infante luego de aquella guerra.

-He notado que tú has hecho lo mismo por mí el día de hoy, que lo que yo hice por ti cuando pudimos recuperarte de tu cautiverio durante la tiranía de Ultron- agradecidamente parló la miembro de Future Foundation que viajaba en el tiempo junto a Logan para salvar a todos.

-Hasta hoy no era capaz de comprender realmente el motivo por el cual no podía pelear contra ti en mi hogar. Ahora ya entendí y me alegro de nunca haberlo hecho- Malice, quien en su habitual inestabilidad mental que solía tener en su universo, se mostró durante largo tiempo en sus cabales, dándole una sonrisa de reconocimiento al tótem.

-Es un hecho, todas las villanas tienen algo por Peter. Ninguna puede atacarlo…y ninguno de los Spiderman de sus mundos es capaz de pelear contra ellas- hizo su comentario con una amalgama de recelo y sorna, Natasha.

-Eso significa que tengo oportunidad de algo con él? – lúdica, inquirió Madame Viper.

-No, eso significa que a la menor chance de insinuártele, él te rechazará. Solo funciona con las versiones alternas de Invisible Woman- rebatió instantáneamente la deidad embustera, viendo de reojo a la peliverde mientras comenzaba a pensar que era una nueva contrincante.

-Ya lo veremos, transformista….ya lo veremos- dedicándole una mirada similar a la recibida, la dirigente terrorista murmuró retadora.

Todas, incluyendo a Valeria y Franklin, apreciaron la serenidad que adoptó la araña, relajando sus tensos músculos antes de alzar a una feliz niña genio y despeinar al joven mutante quien hizo morisquetas como método de queja. Las doce notaron lo natural con que lucían juntos, como si de hecho él fuera el padre de ellos, brotando en algunas de ellas las memorias de sus propios arácnidos con los que hicieron amistad y lo vieron estar a su lado para cuidar de sus hijos.

-Saben, a pesar de que cierta personita faltara a clases y en su lugar se pusiera a jugar con algo que no debería, ha sido un grato gusto verlas…e incluso ayudarlas- enviándole una mirada de reproche a la susodicha para posteriormente besarla paternamente en la frente, Spidey divisó a cada una de las Invisible Woman.

-No la dejará vivir con ese error, verdad? – sonriendo ampliamente por la audacia del adulto en mofarse de los errores que cometió la niña, Jean Grey dijo a modo de interrogación.

-Bueno, es casi como nosotras recordándote los errores de Rachel…- negándose a mirarla, Elizabeth hizo mención mientras lentamente se alejaba de la pelirroja.

-Agh! Ya me tienen hart…HMPH! – ruborizándose por las constantes burlas que recibía con respecto a ese tema, Phoenix trató de abalanzarse sobre la mariposa mental, teniendo que ser retenida a último momento por Emma en su forma de diamante mientras Benjy aplaudía feliz.

Hilarante. Solo así podían catalogar la escena que plantearon las mutantes, donde podían ser ellas mismas en la privacidad de sala con sus discusiones banales e intentos de asesinatos que se veían frustrados por interrupciones o golpes de almohadones.

-Al menos alguien está disfrutando el espectáculo, no es así pequeñín? – habló She-Hulk, girándose para dedicarle unas cosquillas al estómago del infante que se revolvía en su lugar.

-Me vas a recordar siempre lo que hice, pap…tío Peter? – inflando sus mejillas y cruzándose de brazos sin temor a caer gracias al agarre del castaño, la hija de Susan Storm le preguntó, casi llamándolo por un mote más cariñoso y familiar pero retractándose rápidamente.

Pero no lo suficiente para que todos los demás no lo notaran.

Eligiendo no haber escuchado con claridad el traspié de la niña, Peter volvió a besar en la frente a la implicada.

-Es lo más posible. Al menos hasta que termines satisfactoriamente tus clases de verano y te permita usar tus inventos de nuevo pero moderadamente- haciéndose respetar por el tono serio empleado que impresionó a las rubias adultas, la araña habló.

Una risa ahogada se escuchó por parte de la blonda fantástica, quien ni ella misma creía que su hija podría cumplir tal penitencia sin reducirse a actuar como una verdadera niña a punto de realizar un berrinche estridente y amenazando con irse a Latveria para conseguir libertad de expresión.

-Eso sí que será divertido de ver- declaró Susan, sentándose un poco más derecha y haciendo que Benjy tenga mejor posición sobre su regazo.

-Crees que intentará sabotear el castigo? – la reina de los Inhumanos trató de averiguar.

-Me sorprendería que no lo hiciera…o que Johnny y Ben la ayudaran- se sinceró la madre de dicha niña genio.

-Pero papá…! – se quejó con un mohín en un principio, dejando pasar un segundo antes de abrir enormemente sus azules ojos inocentes y llevar sus manitos a la boca, enfrentándose a una divertida visión chocolate del tótem.

-Pero nada, Valeria. Si no lo haces por mí, al menos hazlo por tu madre- Spiderman respondió, no queriendo sacar a la luz una plática que, a pesar de amar ser llamado de tal manera, no era el momento de llevarla a cabo.

-Lo aceptó- viendo con sorpresa que esta vez el arácnido no se había inmutado ante el mote cariñoso, expresó Silver.

-…Esto significa que somos familia de alguna manera? – luego de un tácito instante, Teresa no pudo contener su curiosidad, inclinándose hacia delante para poder ver mejor el rostro de la Fantastic Four.

-Eh?! Yo…no…yo…- balbuceó entrecortadamente la implicada, quien al no saber muy bien qué decir, ya que muchas imágenes volvieron a invadir su cabeza, terminó hundiendo su rostro en el corto cabello castaño del párvulo que abrazaba.

Por otro lado, lo que nadie notaba, era que Laura Kinney había vuelto a apuñalar un pobre e inocente almohadón aledaño. Definitivamente ella debía de tomar el asunto en sus propias manos apenas Spiderman apareciera entre ellas.

-Está bien…- aceptando a regañadientes el trato y despidiéndose mentalmente de sus inventos, la niña genio procedió a rodear con sus bracitos el cuello del héroe y esconder su cara allí.

-Eh…tío Peter? – golpeándole con ligereza el codo derecho, el joven mutante con poder más allá de lo inimaginable murmuró.

-Sí, Franklin? – con su cuerpo meciendo instintivamente a Valeria como cuando esta era una bebé, el vigilante de Queens alegó.

-No te molesta que Val te haya dicho papá? – rascándose la nuca en un tic que las féminas encontraron entrañable, el joven quiso saber.

Un breve silencio arrasó en el laboratorio, siendo perturbado al oírse un pitido electrónico indicó que la carga del portal estaba completa y lista para su funcionamiento. Spiderman soltó un bufido lúdico, concentrándose primeramente en sostener correctamente a la niña con un brazo y así poder usar su otra extremidad para atraer al muchacho en un abrazo y depositar un beso en su coronilla antes de despeinarlo juguetonamente con una mueca que alejaba los temores de ambos jóvenes.

-Por qué ríe? Se está burlando de los niños? – cuestionó Rogue, quien al igual que las demás, estaba teniendo dificultades para leer correctamente el comportamiento del castaño.

-Disiento de ello. Pareciera más que nada una expresión nostálgica- aun si padecía del mismo percance que la X-men de cabello bicolor, cierta espía rusa comunicó con un poco de seguridad.

Esa última observación y el cómo Peter se aferraba a los niños Richards prendió varias alarmas en la mayor parte de las heroínas, siendo la protagonista principal la única que evitó el contacto visual porque empezaba a suponer lo que hizo reaccionar así a su amigo.

-No…No me lo creo…Susan, dime que no…- abriendo grande sus verdes ojos, la licenciada repitió enérgicamente de manera negativa una fugaz idea que se le vino a la superficie del cerebro.

Un vistazo de reojo por parte de la nombrada solo empeoró las suposiciones de She-Hulk, quien lucía desesperada por ponerse de pie y alejarse lo más rápido posible de su amiga mientras se jalaba del cabello.

-Decirte ella no a qué? – interpeló Black Cat, percibiendo un nudo en el estómago ya que presentía algo malo para ella.

-Que Franklin y Valeria son hijos de Sp…- empezó a revelar la bella abogada de tez verde, solo para ser interrumpida por una sonora palmada en el muslo izquierdo.

-Qué demonios, Jennifer!? Cómo se te pudo haber ocurrido algo así!? Que tenga un matrimonio lleno de baches con Reed no significa que le fui, soy o seré infiel! – recriminó absolutamente iracunda la Storm, sin darse cuenta que Medusa se había apresurado en quitarle al mini Parker que casi queda en medio de la discusión.

-Pero él…- quiso alegar la prima de Hulk.

-Pero nada! Cómo…? Cómo siquiera…? Agh! Olvídalo mejor! – continuó despotricando Invisible Woman, poniendo en guardia a varias de las presentes pues ya habían presenciado cuán enojada podía ponerse si se le provocaba lo suficiente.

Acto seguido, Sue optó por ignorar a su amiga ante de retomar su posesión del pequeño Benjy y besarlo con ahínco en las mejillas mientras murmuraba maldiciones a su colega de tez jade.

-Te confieso algo? No es la primera vez que me lo dice, así como tú tampoco- revelando algo que solo él y Sue sabían, el subestimado héroe neoyorkino comentó, sorprendiendo a los jóvenes de cabellos áureos heredados por su madre.

-De verdad!? – exclamó Franklin.

-Cuándo?! – emulando su exaltación, Valeria gritó.

-En sus primeras palabras. Recuerdo que mis hijos te llamaron así las primeras veces y tú parecías estar a punto de desmayarte…- trayendo desde lo más profundo de su memoria, la integrante de Future Foundation contestó mientras trataba de ocultar su sonrisa con las manos ante la fingida indignación del castaño.

-Ahí tienes tu respuesta- espetó aún enojada la mujer que vivía en el Edificio Baxter, solo para perder el ceño fruncido al sentir la manito del bebé en su nariz, calmándola.

-…Perdón por suponer mal- con la cabeza gacha, a modo de que su cabellera formara una especie de cortina alrededor de su fas, Jennifer Walters se disculpó.

Y al igual que antes, la manito de Benjy se posó en su coronilla, dándole torpes palmadas que para la mujer adulta se sintieron como cariñosas y suaves caricias.

-A mí no me engaña, eso si me hace familia con ella. O no? – por lo bajo, Teresa le susurró a Kitty, quien divertida asintió tentativamente.

-Más o menos- haciendo el ademán correspondiente con la extremidad superior diestra, la mutante dueña de Lockheed replicó.

-Admito que no sabía cómo actuar en ese momento…las dos veces. Pero tampoco me convertí en una gelatina viviente, Susan- acusó defensivamente el tótem arácnido, queriendo buscar su respeto de nuevo pero fallando cuando todas intentaron tapar sus muecas alegres tras sus manos.

-No lo sé, Peter. Yo también recuerdo que en ambas ocasiones sostuviste a mis hijos y comenzaste a mirar de un lado al otro buscando ayuda- uniéndose a la diversión, la rubia agente de SHIELD dijo.

-Debió de ser lo más tierno en el mundo, verdad? – imaginándose la situación, ahora que conocía la faceta tímida del siempre vocal hombre araña, preguntó la monarca de Symkaria.

-Peter, literalmente, temía moverse del lugar por temor a hacer llorar a mis bebés- acotó la interrogada, esbozando un gesto repleto de amor por la memoria de aquel momento al cual desearía regresar en cualquier momento.

Incluso si ese mero pensamiento le aterraba de sobremanera ya que implicaba demasiadas cosas que trataba de evitar en las últimas horas. Cosas que todas seguramente pensaban hacer, lo que le hacía cuestionarse el por qué ella no.

Soltando un gemido repleto de frustración y vergüenza, Peter se dejó besar y abrazar por los niños, para después quedar asombrado al sentir que nuevamente una a una las adultas se acercaban e imitaban el accionar de la niña genio, agradeciéndole por lo bajo la amabilidad que tuvo al recibirlas a pesar de la primera desconfianza que comprendieron.

Y por supuesto dejando al pobre castaño con la imagen de un hombre que realmente se emocionó mucho la primera vez que los jóvenes blondos le llamaron "papá", algo que no solo los divertía sino que también los ponía felices ya que era algo que desean decir hace tiempo.

Medusalith y Jennifer no dijeron nada por respeto, pero notaron fácilmente que la mujer sentada entre ambas mordía de forma imperceptible el labio inferior al mismo tiempo que sus orbes zafiros se aguaban ya que podía notar el súbito sentimiento de soledad que acorralaba otra vez a su íntimo amigo.

Tal vez se equivocaban, pero por el momento, ninguna de las espectadores presentes negaba que aquella mujer que protagonizaba el cassette en reproducción era quien mejor que nadie conocía cada una de las actitudes del vigilante neoyorkino. Y quizás, por ese lazo que les unía, era que los dos reaccionaban de manera similar ante el dolor ajeno.

La máscara ocultaba muchos misterios del hombre que la portaba. Secretos que se revelaban de manera lenta y dolorosa, mostrándoles con punzante énfasis que las bromas recurrentes eran nada más que una tapadera para que ese hombre anhelante por una familia se protegía.

-Bueno…creo que es hora de regresemos a nuestros hogares- no sonando muy convencida, la monarca victoriana tomó la palabra.

-Sí…extrañaré a Franklin y Valeria- acercándose para abrazar a los nombrados por última vez, la regia mandataria de HYDRA se expresó.

-Y a Peter también si esos fugaces vistazos dan a entender algo- sardónica expresó Anya Corazon, vocalizando lo que esa versión alterna hacía disimulada.

-Anya…- masculló la mesías mutante, no queriendo seguir experimentando los celos que la película le hacía sentir.

-No me negarás lo que dije, verdad!? Se lo nota que quiere tenerlo! – excusó la latina, apuntando con las dos manos al televisor.

-Grrr…- retrocediendo a como era antes, X-23 gruñó para demostrar su disgusto.

-Me gustaría que se queden- por lo bajo dijo la niña genio, quien a pesar de no soltar del agarre que tenía sobre la araña, estiraba un brazo para permitir que cada Invisible Woman la saludara.

-Es verdad. Prefiero estar con ustedes que con el Concilio que trajo antes mi hermanita…esos días fueron solo problemas- recordando lo sucedido cuando Spidey era parte de Future Foundation durante la ausencia de Human Torch, el mutante pre adolescente proclamó al mismo tiempo que Baroness von Doom se aferraba a él con fuerzas.

-De hecho, preferiría enfrentarme a una decena de diferentes Johnny que a ese Concilio…un momento, creo que eso sería igual o peor de tratar- queriendo emplear un ambiente lúdica, Peter rápidamente se dio cuenta de lo peligroso que podría resultar ese escenario, haciendo que su cara pierda algunos colores.

-Dios no te oiga, Peter. Porque si llega a ocurrir, sé a quién culpar- estremeciéndose ante la idea de ver muchas versiones de su hermano menor, Invisible Woman se apresuró en enunciar lo que pensaba.

-Eso debería decirlo yo! – acusó inesperadamente la dama de extenso cabello rojizo sintiente.

-Y tú por qué? – confundida, Viper quiso saciar su curiosidad.

-Porque te aseguro que querrán ir a Attilan e iniciar una bacanal! Yo no quiero eso! – pronosticando una posible catástrofe, la Amaquelin clamó, demostrando su temor a través de los ojos.

-Eres un tonto, Peter. Pero uno entrañable. Ahora apresúrate y has funcionar ese portal, quiero ver si todo se ha solucionado en el mundo al que pertenezco. Dejar sola a Shadowcat contra Wolverine no es el mejor de los escenarios hipotetizados con Fury- la Storm que miró primero sus pies en proceso de sanación alzó la vista para amonestar cariñosamente al hombre con traje rojo y azul, para finalmente pedirle que dé inicio al invento que la trajo hasta el universo actual.

-Esperen…qué? Hay no…por qué yo contra Logan? – irguiéndose de forma brusca, la mutante de pelo castaño terminó quejándose del destino que su contraparte padecía.

-Quizás porque eres quien más probabilidades tiene contra él? – Phoenix formuló su interrogante, siendo para todas el claro recordatorio de su destino ante las garras del longevo hombre.

-Eso no lo hace mejor, Jean! – volvió a reprochar la X-men, dejándose caer en su lugar y apoyando la cabeza en el hombro de Teresa.

Apenado por lo que debía de hacer ya que las presencias de ellas en lugar de ser un problema resultaron ser un bálsamo para sus problemas, Peter depositó a Valeria en el suelo y procedió a introducir uno a uno los cifrados para que el portal. Numeración que la niña genio desconocía debido a que aleatoriamente ella dejó que su invento tomara las decisiones, mientras que él las conocía gracias a la Gran Red.

El reflejo de unos sorprendidos agentes gubernamentales se hizo visible en la disrupción espacial que la araña y los rubios crearon, significando de esa forma que la Invisible Woman partidaria de SHIELD era la primera en despedirse. Sin perder más tiempo para evitar demasiado consumo energético, Spiderman introdujo código tras código, abriendo y cerrando brechas en el portal, enseñando a los jóvenes que veía como sus hijos y estos como su padre una secuencia de escenarios diferentes que los maravillaba realmente.

-982. 311. 1610. 1112. 13584. 1720. 13074. 61112. 99315. TRN584. TRN667. 14850- siendo capaz de ver los códigos introducidos por el tótem arácnido que representaba el centro de la telaraña, Hope no contuvo su asombro ante la memoria del castaño.

-Esos son los universos a los que pertenecen? Y Peter se los sabe de memoria? – en un estado símil al de la hija de Cable, Carol interrogó a las dos mujeres de temática araña que estaban sentadas a su lado.

-Que no te sorprenda si él sabe muchas más localizaciones. Como lo dijo antes, durante su pelea no tuvo mucho tiempo para fijarse en el paisaje pero si en los alrededores- explayó Jessica, quien por su cuenta también había visitado algunos mundos alternos.

-Pero algunas cifras alcanzan hasta los seis dígitos! Estás insinuando que él es capaz de recordar todos esos? – apuntando sistemáticamente a Hope y el televisor, Captain Marvel preguntó nuevamente.

-…Existe la posibilidad- desconocido incluso para ella, Julia fue quien respondió esta vez.

Fue solo el método veloz que empleó la araña lo que evitó que los niños se entristecieran, algo que las mujeres agradecieron al voltearse y mirarlo cada vez que era su turno, transmitiéndole un semblante que durante años el Parker vio en la mujer que conocía sus secretos y que amaba incluso si poco a poco le costaba ocultarlo más tiempo.

Cuando la Storm que se sostenía con una proyección de su poder para moverse libremente se acercó hasta el portal, donde se podía ver cómo Fury y Elektra lidiaban con una sollozante Shadowcat, esta se detuvo por un segundo antes de llamar a sus hijos y susurrarles algo a sus oídos, haciendo que estos sonrían de tal forma que incomodó a Spidey pero que rápidamente hizo a un lado la especulación por ser eso solamente.

-Estoy con vida…- musitó Kitty, viendo con desgano aquella escena.

-Y eso te pone triste? – notando el tono de voz cansino en la mutante, la agente Parker inquirió.

-Significa que Logan está muerto- soltando un suspiro retenido, la interrogada alegó.

-Venga, no te deprimas…es otro mundo del que hablamos. Cosas muy locas pueden pasar allí, como por ejemplo que acabes junto a mi hermano- moviendo el hombro donde ella estaba apoyada para motivarla, Teresa no perdió su repentina oportunidad de sacarle un rubor al bromear.

Acción que todas tomaron nota y se percataron que lo de ser bromistas era algo genético en los Parker.

-Eres la última- pronunció la amenaza arácnida, alejándose de los comandos para aproximarse a la fémina.

-Eso parece, no? Oye…- devolviéndole la interrogante con otra mientras usaba una sonrisa encantadora, Susan dudó un segundo luego.

-Te ocurre algo? Sientes dolor? Quieres que te acompañe para asegurar que nada te suceda? – demostrando una vez más lo sobreprotector que era con ella, sin importar realmente a qué versión pertenezca del multiverso, el Parker se encorvó levemente y acarició el rostro de ella bajo la atenta mirada de Valeria y Franklin.

-Fiel hasta el final…- negando divertida, Susan monologó.

-Está enamorado de ti, qué esperabas? – impuso su opinión Emma Frost.

-No lo dije para una burla. Solo me parece muy tierno de su parte el acompañar a mi contraparte hasta su hogar por su propia seguridad. Es algo que él haría por cualquiera de nosotras indiferente a cómo lo traten. Está en su naturaleza- se explicó mejor la madre de Franklin y Valeria, paralizando al resto por la revelación y avergonzándolas en el proceso.

La duda que plasmaba el rostro de la rubia se contorsionó en uno de satisfacción, confundiendo al hombre de ojos chocolates en un comienzo antes de notar que la ojiazul miraba a los jóvenes.

-Lo ven? Les dije que sería un buen papá para ustedes. Y tú, no cambies por favor. Mantén esa pureza que te caracteriza y adoro, por favor. Tanto para mi contraparte como para ellos- hablándole a los niños primeramente, Invisible Woman emuló la acción del tótem y acarició el rostro masculino por última vez, deslizándose posteriormente hasta la brecha dimensional.

-Decías? – con pomposidad, la Reina Blanca volvió a dirigirle la palabra a Susan, quien no pudo dejar de evitar que otra versión suya fuese capaz de notar la química que tenía con el trepa muros.

-Yo…- logró pronunciar ese único monosílabo la fémina en cuestión sin dejar de ver la imagen en el cristal del aparato tecnológico.

-Has perdido, Sue. Tú misma le diste una bendición- declaró con modesta condescendencia una esbelta y atlética She-Hulk, quien quiso aprovechar el estado anonadado de su amiga para hacerse con el infante.

Solo para que este le mirara fijamente antes de retorcerse en su lugar y abrazar como pudo el cuello de la rubia.

-Mama- enfatizó posesivamente el niño, sin querer abandonar la calidez maternal que emitía Susan.

Viéndola por última vez, reunirse con un grupo que fue tomado por sorpresa, Peter espabiló su mente que aún repasaba las palabras que le fueron dichas previo a cortar el suministro energético del portal a través de los comandos, no sin antes borrar los datos registrados para evitar futuros accidentes.

En el tácito ambiente del laboratorio, un suave sollozo seguido de un quejido suave hizo que la araña miraba a la niña genio y la tomara en sus brazos, comprendiendo que la reunión con diferentes versiones de su madre resultó ser algo que le gustó y no quería verlas marcharse. No obstante, Franklin supo mantener su compostura, demostrando una madurez que pocos jóvenes de su edad tenían, siendo un rasgo que a pesar de usarlo pocas veces era reconfortador para quienes lo rodeaban en una situación similar a la actual.

-Vengan, niños. Vamos a ver cómo está su madre, porque conociendo a su tío Johnny de seguro hizo tanto bullicio que terminó por despertarla- sosteniendo con su brazo derecho a Valeria y apoyando su extremidad siniestra en la espalda del muchacho mutante, el cabeza de red emprendió camino a la habitación de la enferma mujer.

-Esa imagen. Ese simple fotograma demuestra que se han aceptado como familia- tuvo que admitir Wanda al ver el trío, rememorando su época compartida con dos hermosos niños que llamó hijos.

La felicidad plasmada en un pequeño alzamiento en las comisuras de sus labios demostró lo mucho que significaba para Spiderman el tener alguien que lo aceptara de corazón. Una y otra vez repitieron en sus psiques la oración emitida por la última Invisible Woman en partir, corroborando ineludiblemente que él era alguien tan puro, tan bondadoso con los que amaba, que se volvía doloroso de ver.

Principalmente porque muchas de las presentes lo habían herido física y emocionalmente. Lastimaduras que profundizaban hasta lo más interno de su ser. Mas ello no le impedía seguir adelante. Poner un pie delante del otro y hacerse más fuerte, todo con el fin de seguir cuidándolas cuando no se lo merecían, cuando el dolor que pudiesen sentir era bien ganado.

Algunos no pudieron soportarlo más, empezando a sollozar en silencio, manteniendo fijas sus miradas en el suave gesto facial del hombre con poderes arácnidos, castigándose al ver lo que cualquiera de ellas pudo conseguir por cuenta propia pero optaron por no hacerlo, ya sea debido al egoísmo o el temor.


-…Y así fue como finalmente pudimos regresarlas a sus hogares- terminando de contar todo lo sucedido, Peter Parker limpió el sudor que perlaba la cara de una pálida Invisible Woman dormida.

Más de un corazón volvió a comprimirse con la escena mostrada, donde atestiguaban lo leal que era el Parker adulto al pasar tanto tiempo junto a una mujer que ni siquiera era capaz de escucharle atentamente, al mismo tiempo que se dedicaba diligentemente a cuidarla.

-No sé que decir ante eso…- meditándolo por largos segundos, Natasha comentó, enfocando su visión en un punto fijo entre el suelo y el televisor, demostrando lo perdida que estaba.

-Tanta determinación en cuidarla. Tanto empeño por el bienestar de quien ama- abstraída por lo compenetrado que se divisaba el rostro masculino, continuó hablando la romaní.

Había logrado, junto a los niños y Ben, tranquilizar a un volátil Johnny Storm que parecía más que listo para llevar a cabo un extenso y minucioso interrogatorio. Simplemente la actitud del rubio y la preocupación que tenía por la hermana de este, hizo que Spiderman pensara en los informes que tenía en su oficina para no sucumbir ante la necesidad de gritar nuevamente gracias a las secuelas de Superior Spiderman.

Haciéndolo a un lado, el castaño había ingresado a la recámara de la Storm para chequear el estado de salud, comprobando que aún continuaba dormida. Avistando ese hecho, la araña sabía que poco podía hacer en ese caso, por lo que se dirigió a la cocina para prepararles la cena al resto de los Fantastic Four y los niños. Para poder finalmente estar tranquilo al saber que todas las tareas domésticas del Edificio Baxter estaban cubiertas por el día, y así dejándole vía libre para cuidar personalmente a la rubia adulta.

-Sue…hasta cuándo dormirás? No es divertido hablar solo, no cuando he logrado conseguir tu amistad de nuevo- triste susurró el arácnido héroe, dejando a un lado el paño y reclinándose con cuidado sobre la cama desde el borde para no despertarla, con intenciones de peinarla.

-Perdón, Peter…- como si pudiese sentir en los más primigenio de su alma el dolor que aquejaba al ex fotógrafo, se disculpó Invisible Woman, dedicándole una compungida mirada cian.

Algo incentivaba a las demás espectadoras a dejar de ver la película. Era sumamente diferente la interacción existente entre los protagonistas actuales si se comparaba a las dos películas previas, pues esta vez todas eran conscientes de la relación que tenían, y los sentimientos que ocultaban tontamente por temor mientras el universo parecía funcionar a favor de ellos para que estuviesen juntos.

Les dolía ver la escena, pero sin importar lo que les deparara, ellas continuarían.

Inconscientemente, la dama de cabellos áureos parecía seguir el tacto del hombre entre sueños, soltando pequeños suspiros cálidos que generaban cosquillas en él.

-Eres tan caprichosa sin que lo notes…- sonriendo al ver cómo cada vez que quitaba su mano ella fruncía el ceño, Peter habló en voz baja.

-No lo soy- para diversión del resto, Susan pareció molestarse con la comparación hecha.

Aun así, esto fue rápidamente refutado con claras pruebas cuando la pequeña mano siniestra de Benjy se posó en la mejilla derecha de ella e intentó acariciarla como vio a su padre hacerlo, consiguiendo que la adulta cerrara los ojos y siguiera la calidez de la extremidad.

-Mama! – exclamó victorioso el niño, despertando de su ensueño a la rubia fantástica que atestiguó las burlonas muecas de sus acompañantes.

-Benjy! Eso no se hace, niño malo! – buscando de inmediato al culpable, Susan no perdió el tiempo y regañó al bebé.

Quien pareció ponerse triste, pero rápidamente soltó un gorjeo que contagió al resto, y en menor medida a la afectada pues cada vez eran más las similitudes con su padre.

Pasando unos largos minutos con ese infantil juego antes de dedicarse a deslizar sus falanges a lo largo del extenso pelo para evitar que se enrede, Peter fue poco a poco cerrando los párpados y recostando la mitad superior de su cuerpo en el colchón de la gran cama, junto a la mano izquierda de la Storm.

-Espero que no te moleste si llego a dormirme aquí, Sue. Ha sido un largo día lleno de emociones. No te preocupes, estaré atento a cualquier necesidad que requieras- manteniendo su dicción coherente a pesar de la fatiga, el vigilante de Queens cerró por completo los ojos y apoyó la mejilla siniestra sobre las sábanas aterciopeladas, acariciando distraídamente la mano femenina que tenía al lado con sus propios dedos.

Lágrimas comenzaron a juntarse en los ojos de villanas y heroínas, compadecidas por los manierismos caritativos del tótem arácnido, quien inclusive en su estado de extenuación juró que estaría listo para protegerla de cualquier mal.

El aumento de dificultad para evitar sentir algo por el castaño se hacía notable para la hermana de esta, quien solo podía observar en silencio el desarrollo de los hechos que podrían conducir a un mejor destino para su familia, algo que necesitaban con desespero luego de todos los malos golpes que recibieron a lo largo del tiempo.

Sue, en particular, solo dedicó una ligera sonrisa desbordante de amor al castaño adulto antes de hacer lo mismo para el infante sobre su pecho, el cual la miraba fijamente por un extenso minuto previo a cerrar sus ojitos y descansar la regordeta mejilla donde el palpitar de su corazón se sentía más.

-Duerme, mi amor…mami te cuidará- susurró la Storm, deslizando sus delgadas falanges entre el cabello castaño corto del infante.

Un par de ojos azules se abrieron pausadamente, perturbada por el roce que le generaba cosquillas y confort al mismo tiempo. Con cuidado, Sue Storm giró su cabeza para ver el causante de dicha sensación, poniéndose contenta y reprimiendo una risita ronca al ver cómo Spiderman trataba de conciliar el sueño mientras se preocupaba por ella al mismo tiempo.

-A alguien le gusta la atención que recibe…- canturreó Janet, recuperándose de la tristeza que le invadió previamente.

-Cállate, Jan. Es mi momento de disfrutar- alegó en voz baja la implicada, tentada a golpearla con un muro invisible.

A pesar de que sus articulaciones ardían por la fiebre, el cuidado recibido le permitía lidiar de mejor forma, algo que nunca se esperó ya que por lo general necesitaba de medicamentos o un doctor. Ella no estaba demasiado segura, pero le pareció escuchar todo este tiempo la voz del tótem, relatándole parte de lo que sucedió en el día así como también de lo que sus hijos hicieron.

Tras pensarlo brevemente, Invisible Woman llegó a la conclusión de que nada de aquello había sido un sueño, sino algo real ya que la voz del castaño era reconocible luego de pasar años oyéndolo en sus reuniones donde se apoyaban mutuamente por sus relaciones, cuidaban a Franklin y Valeria, o simplemente gozaban de un tiempo en paz hablando sobre noticias o lo que hicieron en dicha jornada.

Un movimiento reflejo de su pequeña mano acariciada hizo que el Parker se despertara imprevistamente, con parte de su cabello despeinado y los ojos entreabiertos por el reflejo de la luz, pero aun así listo para asistir a la rubia. Toda esa reacción sobrepasó por completo los limitantes de la blonda, quien con dificultad se sentó y rio divertida por cómo lucía el hombre que la cuidaba.

Ni un segundo esperaron las féminas para empezar a reír por lo desaliñado y soñoliento que lucía Spidey, pero incluso así estaba listo para pelear.

-Yo…no…lo siento, pero debo tomarle una fotografía a esta imagen- pausando de momento la cinta entre carcajadas que le quitaban el aire, Psylocke proclamó mientras rebuscaba entre sus pertenencias el teléfono móvil que le pertenecía y procedía a hacer capturas.

Obviamente, las más jóvenes no dudaron en emular las acciones de Elizabeth, como así tampoco lo hicieron algunas de las Avengers presentes mientras ignoraban las quejas de cierta terrorista que también deseaba hacer lo mismo para alegrar un día donde sus planes fuesen arruinados por SHIELD u otros factores.

-Ocurre algo? Te duele nuevamente el cuerpo? Quieres que te traiga algo? – tan servicial como siempre lo era con ella, Peter lanzó una andanada de preguntas.

-No, Peter. Estoy bien bajo tu cuidado. Ahora ven, acércate- tranquilizando los nervios de la araña, la fantástica mujer habló con ronquera antes de mover su mano izquierda en un ademán para que su acompañante se aproxime.

-Eh? Por qué? – obedeciéndola, el sobrino de May Parker intentó averiguar, solo para callarse cuando ambas manos de la ojiazul se posaron en su cabeza.

-Ese hombre no puede ser más distraído solo porque no se entrena, cierto? – Ophelia cuestionó a la mujer que siempre molestaba llamándola "hija".

-Tiene su encanto esa actitud- admitió finalmente la ex agente de HYDRA, gesticulando una ladina mueca torcida mientras observaba de reojo a las manos de Carol que intentaban imitar los movimientos de Susan en la película.

-Mientras no gruña y eructe cada cinco segundos, cualquier hombre tiene encanto hija…- espetó la peliverde con una mirada cansina.

-Hasta cuándo seguirás con eso? – girando los ojos, Spiderwoman inquirió exasperada.

Molesta, Viper se cruzó de brazos y fingió no escuchar aquella pregunta. Poco necesitaban las demás para saber de quién hablaba, y tampoco podían culparla mucho, pues ese hombre no era fácil de lidiar.

-Tu pelo, parece que hubieras ido a un mal peluquero y dejó la mitad del trabajo hecho- formando una sonrisa con sus pálidos labios rosáceos, la hermana mayor de Johnny Storm declaró, encargándose de peinar al hombre con lentitud, disfrutando de la sedosidad entre sus finos dedos.

Una vez más, Spidey cerró sus ojos y se dejó llevar inconscientemente por la sensación, emitiendo un gemido ronco que ruborizó a la fémina, quien tan solo agradecía a su estado febril el hecho de sus pómulos rojos actualmente.

Cierto trío de jóvenes que estaban a punto de alcanzar la madurez se removieron en sus lugares al escuchar tal sonido que escapó de la garganta de Spiderman, rememorando las veces en que este podía hablar de manera seria y con una voz más grave que la de costumbre, resaltando lo masculino que para ellas parecía ser.

-Me gusta…- musitó la hija de Logan, quien planeaba hacerle algo similar al castaño para obtener un sonido como el que acababa de escuchar.

-Si, definitivamente a mí también…- abrazando contra su pecho el cassette de su filme, Hope opinó de igual manera que su amiga.

-Ohhh…ya quiero que sea mi turno- lastimera, farfulló Spidergirl como si fuese una niña.

-Te escuché, sabes? – pronunció Invisible Woman, deteniendo sus caricias y ganándose en consecuencia un quejido lastimero.

-De qué hablas? – confundido ya que desde que ingresó a la habitación ella estaba durmiendo, el Parker inquirió.

-Todo. Desde cómo despediste a mis contrapartes, hasta cómo mis hijos finalmente te dijeron por cómo te ven. Por como yo te veo para ellos, Por como tú fuiste el hombre que los encaminó a ser buenos y recordarles siempre que son niños- reveló la blonda, acomodándose en su lugar y dejando caer la sábana que cubría el torso, mostrando una camiseta que la araña encontró entre los cajones de un mueble cuando la obligó a cambiar de muda.

-Sue, yo…lo siento, si te molesta les pediré que no lo hagan más…- creyendo por error que era algo que ella no sentía de su agrado, el castaño se disculpó.

Ninguna podía creer lo que escuchaban salir de los labios de Peter. La apología por algo que él sentía como su mayor logro pero que podría ser un disgusto para alguien que le importaba mucho. Y lo peor de todo, es que cada espectadora sintió cómo el arácnido en verdad pensaba algo así.

-Qué tan lastimado estás, Peter? – sin querer analizar más la psique del castaño para saber lo que le motivaba, Emma Frost terminó por formular una interrogante que la carcomía desde hace horas.

-Qué tanto tardaremos en sanarte? – preguntó para sí misma Jean Grey, quien en su interior podía sentir las vivaces llamas del ente cósmico rogando por dejar de ver ese rostro triste.

-Me dejarás siquiera entrar en tu vida? – al igual que las dos telépatas previas, la hermana de Captain Britain inquirió en su monólogo.

-Por qué? No te acabo de decir que es algo que tarde o temprano iba a pasar? Que incluso después de todo este tiempo, tú eras la única persona que los crio a mi lado, e incluso estuvo conmigo en todo momento? – comprendiendo el temor de la araña, Susan no pudo enojarse con él, sin embargo dejó que su frente se apoyara en la de su cuidador para acortar la distancia entre ambos.

-Tú no deberías decir eso, Sue…Qué hay de Reed? Él es el padre de Franklin y Valeria, y no olvidemos que también es tu esposo…- reprimiendo esa ansiedad que lo incitaba a mover tan solo unos centímetros su rostro hacia delante para terminar lo que iba a hacer antes de la perorata de Human Torch, Spiderman se expresó con dolencia.

-Le duele mucho no poder besarte. Se le nota a la legua que te ama- notando cómo unos esporádicos movimientos inconscientes de la cabeza la hacían querer cerrar la brecha, la reina de los Inhumanos comunicó.

-Y le duele mucho más saber que si lo hace, estará rompiendo la confianza de alguien- la abogada de tez jade notó ese detalle con facilidad.

Ese era el dilema que definía la vida de Peter Parker. Su amiga y confidente lo sabía, ya que decenas de veces lo había escuchado e intentado ayudar, tal como él lo hacía en sus momentos de debilidad que presentía en su matrimonio repleto de falencia. Por eso mismo, fue que Susan sintió que debía de contener la respiración por un momento y tratar de ordenar sus pensamientos con respecto al hombre que defendía responsablemente a todos los que podía bajo el pseudónimo de Spiderman.

Debía hacerlo, ya que ella era quien estaba en el extremo receptor esta vez.

Nuevamente, aquella mueca lúdica que antes vio en las doce Invisible Woman y los dos niños se repitió en la enferma mujer que el tótem tenía delante. Una gesticulación que no solo hacía lucir atrevida a la dama incluso si estaba pálida, cubierta de sudor por su fiebre y con el pelo revuelto, sino que también aumentaba el nerviosismo innato del vigilante de Queens y reduciéndolo a aquel joven que le regaló flores hace tiempo.

El héroe sintió que la mano izquierda de la heroína era removida de su lugar y posteriormente posicionada frente a sus ojos. Mirándola con curiosidad y confusión, las orbes chocolates tardaron tan solo unos segundos en hallar la ausencia de un objeto en el dedo anular, lo que lo llevó a rápidamente enfocarse en la vista cian que sonreía.

En ese instante Peter comprendió todos aquellos detalles y palabras ocultas que rodeaban al Edificio Baxter desde que entró junto a Franklin e interrogaron a Roberta en la recepción.

-Ja! …Al fin se dio cuenta- soltando una simple risa que apenas podía ocultar el sentimiento de derrota, Felicia acotó al mismo tiempo que trataba de ser feliz por el hombre que alejó estúpidamente antes.

-Quizás lo sabía, pero se negaba a creerlo. Al pensar que algo por el estilo jamás podría ocurrir- la mercenaria de cabellos argentados complementó, mirando todos desde su reposo a través su avatar.

Esa observación recibió nula discusión, recordando cómo inició toda la cinta, donde en todo momento se dejó en claro que ese Peter en pantalla era alguien con problemas personales que no solo le afectaban a él, sino a aquellos que pertenecían a su círculo íntimo. Un hombre atemorizado de sus vivencias y las explosiones de ira que asustaban a una pequeña genio que le aceptaba con los brazos abiertos por verlo como su padre junto a su hermano mayor.

-Te equivocas, Peter. Ya no hay un Reed Richards en mi vida. Lo único bueno que puedo salvar de mi antiguo matrimonio son esos dos niños por los que daría mi vida una y otra vez. Los niños que criamos y educamos juntos aunque la gente opine distinto- bajando su mano hasta el pecho del vigilante para ubicarla sobre su palpitante corazón, la mítica miembro fundadora de los Fantastic Four comentó mientras suspiraba al sentir que dicha extremidad era cubierta por una mano más grande.

-Nuestros hijos…nuestros bebés…nuestros…- repitió por lo bajo, apenas audible siquiera para sus acompañantes aledañas, Susan mientras abrazaba con suavidad a Benjy y besaba su cabecita.

Ver su propia cinta le hizo revivir muchos recuerdos a la rubia fantástica. Memorias que atesoraba principalmente por lo alegres y vivos que Franklin y Valeria parecían estar cada vez que Spidey se acercaba para jugar o sostenerlos mientras ella trataba de estabilizar nuevamente su ritmo. Remembranzas tan preciadas que recelosamente guardó para sí misma y jamás contó a alguien, no hasta el día de hoy, donde muchas atestiguaron el alcance de su lazo con el castaño, una unión que nunca rompería.

Nunca en su vida Peter fue alguien malicioso, pero por algún motivo le fue imposible evitar la formación de una sonrisa suave en su cara tras escuchar a la rubia. Una mueca que Susan Storm vio y apreció por lo feliz que hacía lucir por primera vez en mucho tiempo a su amigo y confidente. La distancia entre ambos se redujo casi por completo, con las puntas de sus narices rozándose, permitiéndole a él percibir un atisbo de perfume mezclado con sudor, mientras que ella se conformaba con el aroma a jabón.

Una fugaz mirada de Teresa hizo que todas comprendieran el menester de no interrumpir la escena, pues de los recuerdos que le dieron, sabía que siempre festejaban cuando una pareja estaba a punto de besarse.

Tal era la tensión que ambos habían mantenido durante años que finalmente se rindieron y se permitieron seguir sus instintos que ahogan en lo más profundo de sus seres. El roce que tímidamente compartieron significó un logro, una libertad, una alegría. El tacto febril de la rubia se complementaba con el templado del castaño, moviendo los labios paulatinamente a un lento ritmo antes de tener que separarse para recuperar el aire.

Aquello fue la gota que derramó el vaso.

Liberados estaban los reprimidos sentimientos que sentía desde hace años para con su amigo. Unas emociones que creyó prohibidas, ergo bloqueó desesperada para evitar la tentación cuando era joven. Cuando su voluntad flaqueó el día que casi regresó un tierno e inocente beso de esos labios suaves durante una pelea contra De'Lila.

Nada hizo ya para contener las lágrimas que derramaban sus enrojecidos ojos azules. Recién ahora comprendía que ambos se tenían envueltos en los dedos del otro, incapaces de estar separados a menos que desearan un punzante dolor en sus pechos. No podían mentirse, no al menos el uno hacia el otro, pues hace tiempo si lo hacían para uno mismo al negarse el amor que escondían e intentaban confundir.

-Te amo, Peter. Yo…dios, qué me pasa?...Yo desearía que estuvieses aquí- aumentando ligeramente la fuerza de su abrazo, pero sin llegar al punto de lastimar al dormido niño, Susan Storm consiguió expresar esas sencillas por incisivas palabras que eran capaces de cambiar la vida de alguien.

Jennifer, a su lado, también contenía sus lágrimas al ver la fluctuación de sentimientos que la rubia tuvo. Por lo que, decidida, la abrazó y besó su cabeza, dándole todo su apoyo, permitiéndole llorar libremente toda su angustia y felicidad entremezclada hasta calmarse, pudiendo así retomar la película.

Tomando más coraje, Spiderman se inclinó nuevamente para juntar su boca contra la de ella, empujándola poco a poco hasta recostarla sobre la cama. Eterno les pareció el minuto que mantuvieron la posición hasta que una vez más se separaron, dejando que Invisible Woman fuera cubierta con las sábanas y un paño limpiara su frente, todo bajo el cuidado de él.

-La última vez no pudimos tener nuestra cita. Qué te parece si esta ocasión la llevamos a cabo una vez que te cures? – tratando de no alzar demasiado la voz ya que notó cómo el sueño atentaba con adormecer a la Storm, el Parker ofreció esperanzadoramente.

-Nada me haría más feliz- logró decir ella antes de dormirse, sintiendo apenas cómo sus labios eran presionados ligeramente por otros.

Con ese último diálogo por parte de Invisible Woman, la pantalla del televisor se oscureció poco a poco, dando a entender que la película había llegado a su fin momentáneo.

Pausándola, She-Hulk dejó a un lado el mando remoto de la videocasetera para poder así voltearse correctamente y abrazar con ambas extremidades superiores la menuda figura de su amiga que sostenía contra su pecho a un mini castaño inconsciente e ignorante de lo que pasaba a su alrededor.

-Llévala a una de las recámaras, Jen. Que descanse por un rato, se lo merece- habló Carol, comprendiendo que la Fantastic Four no estaba en la mejor de sus cabales ante semejante revelación.

Tras un asentimiento silencioso, la fémina de gran complexión deslizó su brazo derecho por debajo de las rodillas de Susan, sujetándola con firmeza contra su pecho y transportándola hasta una habitación vacía, exactamente donde habían hallado por primera vez al pequeño Parker, dejando así a solas al resto que entrecruzó miradas por un eterno minuto.

-Wow…- atinó a musitar Loki, haciendo hacia atrás su cabeza al mismo tiempo que se tomaba la frente.

-Qué. Demonios. Fue. Lo. Que. Vimos? – pronunciando cada palabra por separada para darle más énfasis a su sentencia, cuestionó con los ojos bien abiertos Barbara Morse.

Nulas contestaciones abundaron la sala. Nadie se atrevía a dar siquiera una respuesta respecto a la película, demostrando así lo mucho que les había afectado aún sin ser ellas las protagonistas.

-Acabamos de ver lo que sería si mi hermano y esa mujer confiesan sus sentimientos en lugar de seguir reprimiéndolos al mismo tiempo que viven una mentira cada uno- triste por la realidad que debían de enfrentar los protagonistas de la pausada película, Teresa Parker decidió refutar.

-No. Definitivamente no. Fue mucho más que eso. Fue el amor que en verdad se tienen sin pronunciar aún las palabras- rebatió Julia luego de cerrar los ojos y respirar hondo para calmarse.

Medusa se abstuvo de realizar comentario alguno, apoyando ambas manos sobre las rodillas con el fin de impulsarse hacia arriba y poder caminar para liberar tensiones en sus agarrotados músculos. Acción que muchas más imitaron entre quejidos y reclamos en que la cinta había durado incluso más que la de Hope y Laura juntas.

-Además de lo obvio…Qué aprendimos de Peter esta vez? – Phoenix interpeló, esperanzada de cambiar el enfoque.

-Que él posiblemente ame a Susan como ella lo hace ahora- declaró inmediatamente Carol, solo para caer de nuevo sobre el sofá al receptar un furibundo cojín mullido en medio del rostro.

-Dijo que sin obviedades! – aun manteniendo la postura que le delataba como la lanzadora violenta, Anna Marie gritó, sin importarle que posteriormente reciba una fulminante mirada por parte de la híbrida humana/Kree.

-Spiderman sabe un sinfín de universos paralelos a este, tanto su numeración como lo que ocurre en ellos- para amainar el ambiente dijo Wanda, la cual por dentro se cuestionaba si existía un mundo donde aún no habían mutantes como ella lo proclamó.

Muchas realizaron movimientos afirmativos ante ese punto, reconociendo el potencial que acumulaba en su lista el castaño ausente de momento.

-También aprendimos que ninguna de nosotras realmente se preocupó por él cuando fue suplantado por Otto Octavius- la espía de SHIELD que poseía rojizos cabellos, explayó.

-Al menos lo reconoces…- murmuró Teresa, aun molesta con ese detalle, tratando de serenarse al ponerse de cuclillas y enfrentar en un duelo de miradas a Lockheed, quien terminó ganando al darle un inesperado lengüetazo bífido en la frente.

-Elizabeth, recuerda que debemos obligar a Rachel a pedir disculpas una vez que llevemos a Peter al Instituto- volteando hacia la derecha para dirigirse a la mariposa mental, insinuó Emma Frost.

-Y si no quiere? – preguntó Psylocke con una ceja enarcada.

-Pues quemamos sus fotografías de Franklin Richards- golpeando su puño derecho contra la palma de la mano opuesta, con el fin de dar más énfasis a la idea, sentenció la hija de Cable.

Las mutantes aprobaron aquella resolución, pero las demás simplemente parpadearon repetidas veces ante lo cruel que sonaba la sugerencia. Efectiva, pero en verdad cruel. Incluso Madame Hydra dio un paso en dirección a Jessica para sentirse protegida.

-Hey! Tampoco podemos olvidarnos las cosas que aprendimos de Benjy! – luego de hacer algunas elongaciones, Felicia clamó con voz moderada, pues no quería que sus gritos despertaran al hijo de su ex pareja.

-Muy cierto. Primero que nada, no es de este universo- dando inició a una nueva lista de descubrimientos, parló Silver Sablinova.

-Segundo, ciertas personas parecían conocerlo de antes…- mirando mal a las mujeres con poderes arácnidos presentes, Loki enunció, para después pensar en dónde dejar su casco.

-No era nuestro secreto para revelarlo- se defendió la actual Madame Web, lo cual le valió varias murmuraciones poco complacientes.

-Y tercero, tiene poderes como su padre! Ahora habrá que vigilarlo cuando esté en el suelo, lo último que quiero es descubrir que anda por el techo- temiendo por las posibles travesuras que el infante pudiese ocasionar, Janet van Dyne se preocupó en recalcar dicha observación

-Maldición! – farfulló la Jotun, quien tenía pensado en colocar su casco en lo alto de una repisa cercana.

Compartiendo una serie de risas por esto último, las mujeres terminaron siendo afectadas por un impasible silencio, cruzando miradas por momentos antes de divisar la negra pantalla del televisor que les aguardaba con infinita paciencia mientras un símbolo verde indicaba su estado de pausa.

-Qué hacemos ahora? Continuamos sin ellas? – interpeló Bobbi, acercándose al sofá donde descansaba el control remoto.

-No. Susan merece saber cómo termina. Esperemos un rato- determinó con firmeza la monarca de Attilan, yendo en dirección a la cocina para refrescarse.


Final de tercer one-shot!

Aunque no lo crean, sufrí mucho para terminarlo. (básicamente tripliqué su contenido original)

Pero como siempre les digo, disfruté mucho de hacer las reacciones.

En fin, qué les pareció la historia?

Se divirtieron?

Fueron capaces de sentir cómo algunas mujeres comenzaban a darse cuenta que lo iban a tener difícil con Peter?

Sorprendieron las invitadas de esta ocasión?

Qué les pareció las interacciones de Benjy? (y su relación de amor/odio con Jennifer)

Acaso esta película le dio un poco de esperanzas a las villanas por esperar algo con el trepa muros?

Carol seguirá sufriendo las burlas de las X-men?

Felicia dejará de sentirse culpable algún día?

Susan y Peter tendrán una plática en privado en el futuro?

Desean un epílogo para esta historia?

Quienes creen que sean las siguientes en llegar al apartamento? (pueden ser 1 o 2, heroínas o villanas)

Bueno gente querida, ya conocen el sistema. Dejen sus comentarios, opiniones, críticas, dudas, preguntas, ideas, etc. No lo hago para molestar, pero es la única manera que tengo para saber lo que quieren y cómo mejorar.

Saludos, nos vemos en la próxima y no se olviden de dejar sus reviews!