Muy buenos días, tardes y noches amados lectores!

Antes que nada, FELIZ NAVIDAD!

Ahora sí, quiero pedirles disculpas por la extensa demora que tuve para presentarles el siguiente capítulo dedicado a nuestra amada y mítica heroína fantástica.

Responder a cada uno de los comentarios sería extenderme demasiado (aunque eso no significa que aprecio mucho el que ustedes dejen sus opiniones al final, ya que me gusta saber lo que piensan al respecto). Por eso mismo, haré un resumen de respuestas como siempre:

A – Creo que demás está decir que la decisión de un epílogo fue unánime.

B – Lamentablemente, y como ya lo he dicho antes, la publicación de los one-shots respetará el orden original con el que los presenté (por lo tanto, el siguiente es el de Wanda)

C – En verdad estoy muy, pero muy tentado de poner a Karla Sofen (Moonstone) como una de las invitadas para el próximo capítulo.

D – No se preocupen, las aventuras de Benjy con las heroínas y villanas aún no han terminado.

E – De nuevo, muchas gracias por hacerme saber que esta historia les está gustando. Me hace feliz saber que mi objetivo principal de entretenerlos se está cumpliendo.

F – Respecto a las preguntas sobre mis proyectos de Resident Evil, solo diré que están empezando a escribirse.

Sin más detractores, solo me queda aclarar que no soy dueño de ningún personaje, todo corresponde a su respectivo dueño y MARVEL.


03 – SUSAN STORM (EPÍLOGO)

Congoja era lo único que podía demostrar la líder de A-Force mientras cargaba en sus brazos a una sollozante Invisible Woman, quien a su vez llevaba como un preciado tesoro al hijo del hombre por el cual tenía sentimientos encontrados. Nada convencería a la abogada de que su amiga y el infante lucían perfectos juntos, inclusive con el estado emocional que padecía la blonda, pues de manera inconsciente se aferraban el uno al otro como salvavidas.

-Quieres que me quede? – ofreció la peliverde luego de recostar al dúo sobre la cama, dedicándose a masajear la espalda de su colega heroica para amainar la tristeza que le poseía.

Solo un movimiento negativo por parte de la Storm fue lo que requirió Jennifer Walters para saber que ella debía de tener un momento a solas para reordenar sus pensamientos. Dejando escapar un suspiro entre los oscuros labios carnosos, She-Hulk depositó un suave beso en la cabeza de su amiga, rodeando posteriormente la cama para repetir dicha acción con el mini Parker.

-Esperaremos afuera hasta que salgas. Puede que tu película tenga escenas post créditos como las dos anteriores- declaró la licenciada de tez jade, cerrando la puerta de la recámara a su paso, dejando a solas al silencioso par de invitados que tenía en la base temporal.

Oyendo los herrajes concluir el proceso de bloqueo, Susan empezó a sollozar nuevamente, tapando los labios con la mano siniestra al mismo tiempo que sujetaba contra el pecho al infante dormido, anhelando únicamente tener a ese hombre que plagaba sus pensamientos con imágenes cálidas que nunca existieron pero el filme ayudó a crear.

Sin percatarse, los espasmos que ella sufría despertaron al niño de corto cabello castaño, quien al ver a su nueva figura materna tan triste no perdió el tiempo y estiró ambos bracitos en señal de querer abrazarla.

-Mama…- llamó el hijo de Spiderman, palmeando el mentón de la Fantastic Four.

-Benjy…Lo siento, no quise despertarte…Mami no está triste, mi amor…Solo…Solo…- conmovida por lo empático que era el bebé, Invisible Woman declaró sus disculpas, hablando entrecortadamente y fallando al final en tratar de explicar sus razones.

Un gorjeo le respondió a la adulta, seguido de más palmadas en el rostro puesto que se arrastró como pudo sobre el colchón, arrugándose en el trayecto su pequeño pijama rojo y azul. Sin ser capaz de emitir oraciones complejas, Benjamin Parker se contentó con explayarse mediante caricias o gestos vívidos.

-Eres un ángel, querido. Eres tan parecido a tu padre…cómo desearía que estuviese aquí mismo para verte y hacerlo feliz. Para que ambos lo hagamos felices- limpiándose como pudo las mejillas, la dama fantástica habló, depositando esporádicamente besos en las diminutas extremidades superiores de su acompañante.

-Mama! Papa! – comprendiendo apenas lo que ella dijo, el hijo de Peter Parker no tardó en alegar eufórico.

La mítica heroína de rubia cabellera libró una sutil risa que animó al bebé por completo. Varios segundos estuvieron de tal forma, dándole vida al taciturno ambiente que existía con anterioridad, para consecuentemente caer en el reconocible silencio donde la fémina se dedicó a acariciar las facciones suaves del castaño.

Deslizaba Susan el dedo índice derecho por la respingada nariz del infante, mesmerizada por los grandes ojos claros de este, el cual no pestañeaba por largos ratos para estar atento a lo que la rubia le hiciese. En el instante que Benjy soltó un tierno bostezo por culpa del repetitivo cariño, Invisible Woman se movió apenas en la cama, recuperando la antigua posición que tenía, donde el mini Parker descansaba contra el seno de su pecho.

-Eres tan parecido a Peter…no quiero ni imaginar cuántos pensarán en el futuro que eres él pero con ojos azules- atinó a pronunciar en voz alta sus pensamientos la madre de Franklin y Valeria.

Cerrando por un breve tiempo los ojos, la hermosa mujer acunó lo mejor que pudo, gracias a la experiencia que le precedía, a Benjy con el fin de gratificarle la mayor cantidad de calidez maternal a sabiendas que ninguna de las presentes era su verdadera madre.

Un tarareo adormecedor hizo eco en la habitación, encargándose de un único propósito. La mujer capaz de tornarse invisible, a pesar de no hallar una clara respuesta al dilema que tenía, hizo a un lado sus problemas personales y enfocó toda la atención en aquel pequeño ser con poderes heredados de su padre, murmurándole una cancioncilla como aquellas que dicho castaño adulto y ella hacían para sus hijos con Mr. Fantastic.

Fuera de la recámara, donde el resto de las invitadas se localizaban, esperaban pacientes a que Jennifer se les uniera y relatara lo sucedido allá dentro. Unánime era el pensamiento de que también estarían en un estado símil al de la blonda fantástica si ellas hubiesen protagonizado el filme que aún estaba en la casetera, actualmente pausado.

-Cómo se encuentra? – inquirió la reina de los Inhumanos, sosteniendo entre sus manos un vaso de agua el cual mecía de lado a lado con suavidad.

-Agotada mentalmente- mientras se masajeaba el puente de la nariz, la prima de Bruce Banner alegó.

-Y Benjy? – a sabiendas que el pequeño pacificador acompañante que tenían se había ido con la Storm, trató de averiguar Anya Corazon.

-Hasta el momento en que cerré la puerta, dormía muy tranquilo- esclareció la abogada de tez jade, gesticulando una ligera sonrisa que las demás emularon por instinto.

-Creo que deberíamos ser más cuidadosas de ahora en más, pues cada vez que él intentaba dormir siempre lo despertábamos de alguna manera- razonó Jean tras rememorar las veces en que el infante cerraba sus ojitos por breves minutos.

-Sería lo más lógico, pero te podemos asegurar que nadie promete nada…- asintiendo comprensiva ante la idea, la romaní no pudo evitar sincerarse.

Tales palabras confundieron a varias, siendo apenas unas pocas espectadoras quienes se imaginaron la razón de ello, teniendo que posteriormente controlar sus lúdicas muecas.

-Y por qué dices eso? – la mesías mutante interpeló luego de quitarle un almohadón a su amiga pelinegra, recibiendo un gruñido de advertencia por lo bajo.

Nada respondió la hermana de Pietro Maximoff, dignándole únicamente a dirigirle la vista a la ninja de púrpura, quien entendiendo el petitorio decidió abrir la boca.

-Peter irá con nosotras al Instituto- estableció de forma apática y serena, Elizabeth Braddock.

-Él no hará eso, es un Aven…HMPP! – inmediata resultó la réplica sonora de cierta piloto de la Fuerza Aérea, no pudiendo concretar su sentencia cuando la hija de Cable le arrojó un mullido objeto al rostro.

-Ya…eso respondió mi duda- fastidiada al imaginar que tal grito pudo despertar al hijo de su mentor e interés romántico, Hope farfulló antes de tomar asiento en uno de los sillones.

Bufando, Carol siguió con la mirada a la joven pelirroja, al menos hasta que un codazo a las costillas terminó por desconcentrarla, enfocándose en las verdes orbes de su amiga británica, la cual le reprochaba tácitamente sobre sus actitudes repetitivas y que estaban incluso hastiándole a ella.

-Suficiente- Jessica Drew declaró.

-Pero…- hizo el esfuerzo de defenderse la fémina mitad Kree.

-Dije, suficiente- haciendo brillar en un tenue fulgor verde su puño derecho, Spiderwoman reiteró su pedido.

Resignada, y dándole la razón a su amiga, Carol arrojó cansina el almohadón hacia atrás, permitiéndole aterrizar sobre un desocupado sofá antes de liberar un contenido suspiro que no tenía ninguna intención de ser oculto. Compadeciéndose de la rubia Avenger, tanto Wanda como Bobbi palmearon su espalda en muestra de apoyo, lo cual fue recompensado con una fatigada sonrisa.

-Está molesta, no? – expresando una interrogante obvia, Kitty observó carente de malicia alguna a Danvers.

-Cometió un error con Peter, y no sabe cómo compensarlo. La mera idea de que él venga con nosotras, le irrita de sobremanera- la mutante portadora de un ente cósmico con aspecto aviar, contestó.

-Y esa actitud es lo que le impide notar que a pesar de todas nuestras burlas, la decisión final radica en él. Peter es quién tiene la última palabra- complementó la Reina Blanca, manteniendo inconscientemente la distancia con la fémina capaz de volverse intangible.

No muy lejos del grupo mutante, la hermana biológica del tótem arácnido analizaba a cada una de las presentes, tratando de dilucidar si eran tan allegadas al castaño como lo demostró la única ausente actual. Con tales imágenes aún grabadas en su mente, sumado a las reacciones propias individualmente tuvieron, Teresa ya había conseguido un aproximado perfil de las heroínas y villanas.

Sin embargo, todo hilo de pensamiento profuso se interrumpió al sentir una figura pararse a su diestra, obligándola a virar la cabeza y descubrir una mata de pelo blanco, cuya dueña parecía más entretenido con mirar el suelo a enfrentarla.

-Tan mal es tu relación con mi hermano, que te niegas a verme la cara? – especulando luego de realizar una fugaz pesquisa, la sobrina de May Parker dijo.

-Eso sería un eufemismo- antes de que Black Cat pudiese mover los labios, cierta monarca de Symkaria contestó a la pregunta.

-Como si tú tuvieses derecho a reclamarme algo, mentirosa- replicó Felicia con ímpetu, recordándole a Sablinova que ella tampoco estaba libre de culpa.

-Wow…Peter sí que sabe elegirlas…- parpadeando un par de veces repetidas, Teresa Parker/Durand parló en voz alta sus pensamientos.

El dúo de mujeres poseedoras de claras cabelleras resistió el impetuoso menester de hacer un mordaz comentario, mas aun así tuvieron que darle la razón a la castaña, ya que si algo estaban aprendiendo con las tres películas que se reprodujeron, es que cada fémina tiene un carácter fuerte e incisivo.

Anticipándose a cualquier diálogo que pudiese surgir en la sala, la cacofonía de un picaporte girando detuvo a todas en sus lugares, haciéndoles ver de inmediato la puerta en cuestión. A paso lento y cabizbaja, principalmente por la carga que llevaba, Invisible Woman hizo acto de aparición, dejando entrever un ligero enrojecimiento en los pómulos así como los ojos, demostrando que no hace mucho había dejado de llorar.

Veloz de pies, Janet acortó la distancia, buscando con la mirada algún indicio en la blonda que le indicara el obligarla a regresar y descansar en la recámara. Sin embargo, la formación de una fantasmal sonrisa detuvo sus pasos, siendo esta una mueca que más de una vez ella misma hizo tras los problemas personales que tuvo a lo largo de la vida.

-Estoy bien, no te preocupes- adivinando lo que tanto carcomía a la menuda diseñadora de modas, Susan comunicó en voz baja.

Ninguna fue engañada luego de esa contestación.

Ergo, la blonda fantástica en realidad no se sorprendió cuando más de una heroína, indiferente a sus afiliaciones, le brindaron apoyo tanto física como emocional. Momentos en donde aprovecharon para ver celosas el apego que demostraba tener en sueños Benjy para con su acompañante.

-Debe de haber estado muy cansado tras tanto jugar con Lockheed- deslizando tentativamente el dedo índice derecho por la tersa mejilla del infante, Kitty hizo mención.

-Así es, pero veo que también heredó algo más de su padre que los rasgos físicos y poderes…- refiriéndose a cómo se removió en su lugar Benjy luego de la caricia dada por Shadowcat, la integrante fundadora de los Fantastic Four notificó.

-Es propenso a estar atento con todo lo que le rodea por muy pequeño que sea. Debe de ser su sentido arácnido, no? – en un análisis rápido de las reacciones del mini castaño, así como todas las anteriores que atestiguaron, la rubia espía de SHIELD teorizó.

El simple asentimiento por parte de Susan hizo que muchas lucieran una amalgama de preocupación y sorpresa. Incluso Ophelia halló intrigante el suceso, no pudiendo creer demasiado que tal criatura tierna llevase una carga a una edad tan joven, debido a que ni ella misma, en sus estándares personales, haría algo similar a un párvulo.

-Hay algo que puedan hacer ustedes para que él pueda descansar profundamente? – triste por la noticia de su nuevo sobrino, Teresa interpeló a las mujeres telépatas y adeptas a la magia, al mismo tiempo que intentaba alejar de la mente el constante recuerdo de Peter padecía del mismo trastorno si las palabras de Susan eran veraces.

Intercambiando miradas, Loki, Emma, Wanda, Betsy, Julia y Jean, consiguieron llegar a un acuerdo. En pleno conocimiento de que el niño era importante para mantenerlas en calma, ninguna era tan desalmada como para restringirle sus propias necesidades, mucho menos sabiendo quién era su padre y cómo este estaba afectándoles de manera pausada con cada filme en reproducción. Por lo tanto a nadie le sorprendió que la deidad asgardiana diera un paso al frente y rozara con cariñosa cautela las sienes del mini Parker, emitiendo apenas un ligero fulgor verde producto de las artes mágicas.

-Con eso será suficiente. Debería de poder dormir un hora al menos sin despertarse en caso de que gritemos o alguien se queje…- dijo la Jotun, enfatizando primariamente la última parte de la sentencia al fulminar con la mirada a Captain Marvel.

La cual ni se molestó en guardar compostura al enseñarle el dedo medio de la extremidad superior diestra.

-Gracias- tanto Susan como Teresa hablaron al unísono, incomodando temporalmente a la pelinegra pues no mucha gente se tomaba la molestia de mostrar alegría por sus actos.

-No fue nada…además, espero que disfrute de jugar con otra clase de animal que no sean dragones- desestimó inmediatamente Loki, bajando la mirada para tomar ventaja del momento y jugar con el suave cabello castaño.

-Con qué está soñando? – frunciendo el entrecejo ante la elección de palabras que tuvo la deidad embustera, cierta mutante con garras metálicas inquirió.

Por un minúsculo segundo, toda reacción de vida en la pelinegra, de vestido verde con toques dorados, se detuvo en forma abrupta. No era que a ella le molestase su elección, pero con el historial que presentaba el resto en cuanto a las acciones que tomó infinidad de veces en contra…una migraña era lo mínimo que le aguardaba.

-Fenrir- sin atreverse a mirar al resto, la Jotun respondió.

-Como el…? – quiso preguntar Anya.

-Sí- rápida, afirmo la hermana de Thor.

-Y no le pasará nada a…? – imposible de no reconocer el nombre de la bestia del Ragnarok, Rogue fue incapaz de finalizar su interrogante.

-No, es un cachorro y lo puse para que estuviese junto a Benjy nada más- alejándose un poco del pequeño Parker con el propósito de ir a su lugar previo, la asgardiana terminó por confesar, generando alivio en todas las demás espectadoras.

Inclusive si muchas de las presentes querían decir al respecto, terminaron por abstenerse al notar la serenidad que emanaban determinada mujer fantástica y la hija del deceso matrimonio Parker. En vísperas que el par se encaminaba directo a uno de los sofás, de inmediato las imitaron con interno entusiasmo por ver lo que posiblemente tenía para mostrar la película, aún si esto les causara un poco de celos.

-Nadie necesita ir al baño o beber algo? – buscó saber la susodicha protagonista de turno, quien se acomodaba en su lugar con el fin de acunar lo mejor posible al dormido bebé contra su pecho.

-Lo hicimos mientras tu estabas…- Spidergirl respondió, aunque no terminó la sentencia por incomodidad y respeto al momento crítico de la mujer invisible.

-Entiendo. No te preocupes, no me siento mal por eso, solo estaba un poco…emocionada nada más- desestimó con una gentil mueca la mítica heroína fundadora de los Fantastic Four, tranquilizando así a la hija de su difunto amigo Gilberto.

Barbara Morse, siendo quién poseía dominio del mando remoto, alzó la mano y agitó de lado a lado para captar la atención de las presentes en un mudo pedido de confirmación para reproducir la cinta. Viendo cómo todas las demás invitadas asentían, Mockingbird se apuró en adelantar el filme, dejando pasar unos cuantos minutos en el cronómetro de la casetera hasta que señales de cambio en la imagen indicaron que sí había algo más para ver.

Demostrando así que luego de tres películas, las escenas post créditos se habían convertido en un patrón lineal.

-Lista? – la espía blonda cuestionó a la protagonista de turno.

-Ya es demasiado tarde para echarte atrás- acotó She-Hulk a su amiga, mirándola de reojo mientras se moría de ganas por sostener al niño que apaciblemente descansaba.

-Además quiero ver cómo sigue actuando mi hermano para con tu versión alterna- continuó Teresa, satisfecha por ver a su sobrino estar complacido con el cariño maternal recibido.

-Tienen razón…no hay vuelta atrás. Reprodúcela, por favor- dedicándole un último vistazo a Benjy para besarle la frente, Susan Storm le dio el visto bueno a la agente secreta, quien acató el pedido de manera inmediata.

Una tenue mueca de alivio se plasmó en el masculino rostro del adulto castaño, quien observaba con absoluto amor la diminuta figura de una niña rubia que finalmente había conseguido sumergirse en los etéreos brazos del sueño. Poco podía moverse el varón, teniendo suma cautela para no despertar a la joven ya que después de todo estaba sentado a un costado de ella, habiéndose encargado con anterioridad de ayudarla a dormir.

-Descansa, mi hermosa niña genio…- tras conseguir erguirse, el arácnido héroe neoyorkino musitó antes de inclinarse sobre la durmiente figura y depositar un casto beso en su frente.

Todo el esfuerzo del mundo tuvo que recrear otra vez la madre de dicha joven en pantalla, no queriendo derramar más lágrimas ante mucha gente por lo conmovida que estaba. Por reflejo, la mujer que obtuvo sus poderes gracias a una ola de radiación cósmica emuló las acciones del castaño, besando la manito izquierda del bebé ya que su opuesta estaba aferrándose al uniforme.

-No se equivocaron al llamarlo "papá". Sus acciones responden por sí solas- admirando lo diligente que era para con la joven rubia, enunció Medusalith Amaquelin.

-Creo que ellos influencian principalmente en Peter- razonó Jean Grey.

-Expláyate- requirió la belleza romaní.

-Con los más jóvenes, Peter naturalmente demuestra una faceta serena y hasta paternal- siguiendo el pedido de Maximoff, la mutante pelirroja adulta esclareció.

Por instinto, la muchacha sonrió, para luego girar sobre su costado derecho y envolverse en las mantas, convirtiéndose en una especie de animalejo que tan solo anhelaba resguardarse del frío hasta el próximo día.

Un leve chillido por parte de la araña con raíces latinas se escuchó claramente en el apartamento, valiéndole ser el centro de atención por todas las féminas y un pequeño dragón púrpura que había estado caminando sobre el regazo de varias heroínas para llegar hasta donde Benjy estaba.

-Y eso por qué? – enarcando la ceja siniestra, trató de averiguar la joven pelinegra de ojos verdes.

-Ahora tengo con qué burlarme de Valeria cuando visite la próxima vez el Edificio Baxter- sin molestarse en ocultar su júbilo, Anya le respondió a la hija de Wolverine.

-Puedes entrar, Sue- apenas audible, el ex fotógrafo del Daily Bugle llamó, observando por encima del hombre diestro una larga cabellera blonda que se asomaba por el umbral de la puerta.

Sin esperar a una réplica, Invisible Woman ingresó a la recámara de su hija pisando con cuidado para no emitir sonido alguno por los tacones que llevaba, los cuales combinaban con el elegante vestido de tonalidades argentadas que le sentaba a la perfección si el anonadado rostro de su actual pareja significaba algo.

Silbidos burlescos hicieron eco con claridad en el lugar, avergonzando a la Fantastic Four en el proceso, situación que empeoró en el instante que suaves golpes de codo por parte de Jennifer y Teresa a cada lado suyo conectaban en las costillas.

-Basta, no sigan…- rogó Susan, luciendo un apenas perceptible tono rosáceo en las mejillas, dándole vida a su fas luego de las lágrimas que hubiese derramado a solas en la habitación que She-Hulk le prestó.

-Hey! Peter no está aquí para poder burlarme de él, por lo que tú eres lo más cercano a lo que estamos viendo- se excusó la agente del servicio secreto que llegó a la localización actual mientras apuntaba a Viper.

-Admitamos que Spiderman te aprecia. Y eso es más que suficiente para tomarte el pelo- demostrando una ladeada mueca sardónica, la prima de Bruce Banner dijo.

-Wow…- él musitó, estirando la mano derecha hasta ella para que la tomara e invitara a que diese un giro completo con la finalidad de hacer flamear el extremo inferior de la vestimenta.

-Gracias, Peter. Tú tampoco luces nada mal- alegó ella en voz baja, cerrando de momento los ojos cuando percibió las falanges masculinas despejando su fas de algunos mechones rebeldes.

-Awwwww…se tratan como si fuesen adolescentes- así como antes lo hicieron Wanda y Janet, la arácnida de pelo azabache sacó provecho de la situación y expresó sus pensamientos.

Pensamientos que fueron respondidos por un almohadón que la implicada principal arrojó gracias a sus poderes, dedicándole posteriormente una flagrante mirada que intentaba perforarle la cabeza a pesar de que poco efecto tuviese ya que Jessica se divertía más aún.

-Cállate- exigió imperativamente Invisible Woman.

-Oh, vamos! No seas así, sabes que solo bromeamos- demostrándole con un aireado además a las demás espectadoras que tenían muecas de diversión, la mujer araña oriunda de Gran Bretaña alegó.

Corroborando lo dicho por Spiderwoman, asombro se estableció en la cara de Susan, descubriendo que efectivamente todas estaban divirtiéndose con el intercambio de halagos que su contraparte fílmica y Peter tenían. Haciéndole desear que en realidad ocurriese en ese preciso instante.

Finalizada la sucinta demostración de afecto, la dama fantástica se dispuso de arreglar el nudo de la corbata oscura que usaba el tótem araña, encargándose de que quedara pulcro y radiante para lo que iban a compartir durante aquella noche, una que disfrutarían posterior a asegurarse que todos en el Edificio Baxter estuviesen descansando.

Inconscientes, cada uno acortó la distancia que existía de por medio, consiguiendo apoyar sus frentes con el propósito de compartir la calidez corporal que poseían. Peter mantuvo la atención diligentemente en el concentrado rostro grácil de la mujer, asimismo Susan no podía evitar rozar con las puntas de los dedos la expuesta piel del cuello del varón. Con dificultad se pudo escuchar la risa que él liberó ante las caricias, vengándose segundos posteriores al reclamar los rosáceos labios de ella, tomándole las manos consecuentemente.

Varias reconocían dolorosamente que aquella mujer en la pantalla podría haber sido cualquiera de las presentes, solo si hubiesen actuado en el momento adecuado, dejando de lado el temor interno que ocultaban. Ver las películas abrían paulatinamente sus ojos, quitando el velo con el que tapaban secretos pasados para seguir adelante sin importarles el efecto colateral en quienes les rodeaban.

Por esto mismo, nunca supieron que el hombre con poderes arácnidos podían haberles ayudado en cualquier instante, así como también enterarse de las dificultades que él atravesaba con asistencia de pocas personas de confianza. Se culpaban de ello, mas también comprendían que la falta de confianza construida a sus alrededores de manera defensiva había asumido gran parte de responsabilidad debido a malas experiencias antañas.

En base a estos pensamientos, cierta espía rusa cerró por un segundo los ojos e inhaló profundo, en un intento de esclarecer la mente y recuperar la gélida compostura que le caracterizaba, queriendo más que nada sofocar algunas emociones no tan reconocibles por otras personas.

-Recuerdos? – musitó por lo bajo, Bobbi.

-…Sí- revelando nuevamente los azules ojos que poseía, Natasha respondió desganada.

-Venga, aún debemos verificar que los demás ya duerman- flexionando apenas el brazo derecho para hacer que su acompañante caminara a la par, Spiderman parló, guiando a través de los pasillos.

-Aún no me dices cuál es tu plan para esta noche…- agradeciendo tácitamente al envolver la extremidad superior del trepa muros con sus delgados brazos, Invisible Woman mencionó, acompasando el ritmo de su andar con el de su pareja.

-Una cita, quizás? – sugirió Hope en voz alta, pensando que ni ella o Laura habían tenido una de manera correcta en sus películas.

-No se me ocurre otra cosa a mí…- concordando ante la hipótesis de la mesías mutante, dijo la líder del grupo terrorista.

Una mirada cuestionadora por parte de la licenciada hacia su amiga fantástica, hizo que esta última luciese confusa, teniendo que encogerse de hombros al final.

-Me gustaría decirte algo distinto a ellas, pero Peter puede ser una caja de sorpresas cuando se lo propone con aquellas personas que le gusta- reveló Invisible Woman luego de, inconscientemente, darle a Teresa su sobrino para que lo sostuviera ya que era su única familia presente en el momento.

La castaña, además de estar satisfecha con ver cómo dormía Benjamin, hallaba gratificante el conocer a su hermano desde otro punto de vista, preferentemente de alguien que tenía profundos sentimientos por él.

Traviesa resultó ser la mueca que esbozó el vigilante de Queens, con la cual evitó responder de forma vocal. Aunque esto molestase mínimamente a la fantástica dama capaz de volverse translúcida, la implicada decidió aceptar renuente tal gesto, sabiendo a la perfección que poco faltaba para saber en lo que el castaño había gastado tantas horas en solitario luego de pedirle que tomara un baño y se vistiera elegante.

Algo que nunca le requirió ya que siempre le halagaba en el día a día, incluso cuando recién despertaba y lucía un revuelto peinado que él dedicaba minutos para domarlo.

Solo verle gesticular una ladina sonrisa, hizo que todas supiesen que algo tramaba Spiderman. Muchas veces le habían visto hacer esa misma mueca cuando tenía parte de la máscara doblaba mientras luchaban contra algún villano o en las esporádicas reuniones de grupo que establecían.

-Tiene un plan- aseguró Julia, reconociéndole que a pesar de ser poco ortodoxos en momentos, eran efectivos.

-A estas alturas debemos saber que él eventualmente es capaz de tener al menos una idea clara en caso de que algún problema ocurra- rememorando las distintas hipótesis brindadas durante la película de Hope, Wanda comunicó.

Una extrañada mirada de Janet provocó que la romaní recapacitara mentalmente las palabras pronunciadas, abriendo grande los ojos y girando con brusquedad la cabeza en dirección a la blonda protagonista de la cinta.

-No me refería a ti como un problema, Susan- se disculpó de inmediato la hija de Magneto, alzando ambas manos para enfatizar su sentencia.

-Lo sé, no te preocupes. Aunque he de admitir que tu análisis de Peter es muy correcto- esbozando una suave sonrisa tranquilizadora, Invisible Woman respondió, acordándose de las veces que vio esa misma mueca cuando el castaño jugaba con Franklin y Valeria.

-Espero que valga la pena- con apócrifa molestia, la Storm desestimó al mismo tiempo que aminoraba la marcha al ver que estaba frente a la puerta que correspondía al habitáculo de su primogénito.

-Estar a tu lado lo vale. Y lo que te aguarda, será algo que recordarás por siempre- aseguró Spidey, girando el picaporte con cuidado y empujando el trozo de madera que les separaba de su destino.

Numerosas cejas se elevaron al oír lo sugerido por el arácnido de New York. Solo un pensamiento resonó al unísono en sus psiques, una idea que a ellas mismas, poniéndose en el lugar de Susan, les haría más felices que nada.

-No. No lo hará…- murmuró estupefacta cierta ladrona de joyas.

Aún si Felicia pronunciaba aquello para sus oídos solamente, sabía que en caso de suceder, nada podría recriminarle. No después de apreciar los sinceros semblantes de pura felicidad que ambos protagonistas eran capaces de compartir con el simple hecho de estar caminando uno al lado del otro.

-No…él…Peter…- un último vago intento realizó Black Cat, susurrando de manera entrecortada, con Silver Sablinova y Loki como únicas testigos que guardaron silencio.

Más allá del control que tenía sobre el autómata, la monarca de Symkaria simpatizó con la pseudo villana, al punto de comandar a su avatar en palmearle comprensivamente el brazo diestro a Felicia.

Un vistazo de reojo por parte de las orbes azules, le notificaron a su dueña de la seriedad con la que hablaba el ex fotógrafo, creando un sentimiento de ansiedad por su parte que aumentaba paulatinamente con el pasar del tiempo. Cada día era una sorpresa ahora que tenía al que catalogó como confidente durante años, recibiendo besos y abrazos como así también ejecutándolos a la inversa en los momentos más inesperados, confirmando que estarían el uno para el otro en cualquier menester.

Saliendo de la ensoñación a la que se sumergió inconscientemente, Susan se apuró en hundir el rostro en el torso de la araña, al mismo tiempo que él daba batalla para no reírse con la imagen que les recibió en el interior de la habitación. Ardua era la tarea de serenar a la blonda en ese instante, pues ver cómo Franklin roncaba con toda libertad en sincronía que pateaba el rostro de su tío de blondos cabellos, era en verdad hilarante.

Algo similar ocurrió en la sala del apartamento, donde agradecían que el mini castaño no pudiese despertarse con la cacofonía ya que más de una soltó una sonora carcajada ante la imagen enseñada por el cristal del televisor.

La madre del joven en pantalla luchaba por no parecer avergonzada ante los manierismos de su familia, sin embargo esto poco duró ya que rápidamente emuló a su contraparte, ocultando el rostro entre las manos con el fin de ahogar algunas risas esporádicas.

-Qué le pasa a tu hermano? Cómo es que no se da cuenta que le están pateando la cara!? – exclamó Shadowcat, descreyendo que alguien pudiese continuar durmiendo como si nada ocurriese a su alrededor.

-No estará muerto verdad? – en duda, como lo estaba Kitty, inquirió la Reina Blanca al mismo tiempo que observaba con anhela la serena figura del infante con recientes habilidades arácnidas.

-Emma! – reclamó perturbada, Jean, propinándole una bofetada en el muslo a su colega telépata.

-Qué!? Tal vez tengo razón! …Y no me vuelvas a golpear o la próxima será un puñetazo adiamantado en tus costillas! – se defendió la blonda mutante en un tono similar de voz, para consecuentemente regresarle la bofetada a la pierna izquierda.

Renegando entre dientes por el punzante dolor que le quedó tras el golpe, Phoenix notó cómo Elizabeth lucía absolutamente concentrada.

-Piensas en algo especial? – masajeando aún la zona afligida, Jean trató de indagar.

-Tal vez Emma tenga razón, o no recuerdas cómo se puso cuando vio a todas las versiones alternas de Susan? – parló la mariposa mental, recibiendo numerosos cabeceos afirmativos por parte del resto que se acordaba de tal escena.

-Sue…Ya…Los despertarás…- mordiéndose la lengua para demostrar que tenía mejor autocontrol que la fémina, el Parker rogó.

-Pero Peter…Ellos…Ellos…- apretando su agarre alrededor de la cintura masculina con el propósito de pegarse más a su cuerpo y ofuscar las tentativas risas, Invisible Woman musitó entrecortada.

Indefectible, la propia rubia fantástica presente entre las espectadoras tenía un duro trabajo al querer reprimir su diversión, lo cual no era auxiliado de manera alguna por aquellas que le conocían, sino que se dedicaban a empeorar para que recuperara al completo sus buenos ánimos.

-Quién hubiese previsto que la elegante y madura Susan Storm fuese tan sádica al ver el sufrimiento de su hermano- sin malicia alguna en las palabras explayadas, Anna Marie no dejó de ver por un segundo el televisor, atesorando el rostro calmo del castaño.

Rápida reaccionó Sue, alzando la vista hasta donde la mutante de cabello bicolor estaba, sin poder creerse lo que escuchó y las implicaciones que tenían. Situación que comenzó a decaer estrepitosamente cuando varios sonidos de decepción y negatividad llegaron a oídos de ella, poniéndola nerviosa al mismo tiempo que las jóvenes junto a Teresa contenían sus risas.

-Lo ves, Jessica…Así es como se comienza. Primero gozando la desgracia de tu familia, luego causando caos en el círculo íntimo, y finalmente liderando un esplendoroso grupo que busca lo mejor para el mundo- asintiendo orgullosa a los actos que la contraparte de Invisible Woman hacía en el filme, Madame Hydra alegó.

-Primero que nada, ese fue el peor ejemplo que puedes darle a alguien. Y segundo, de qué grupo hablas tan bien? Ni siquiera SHIELD ostenta a tanto- con cara de palo, Spiderwoman se ocupó en destruir la apócrifa realidad de la terrorista peliverde.

Para sorpresa de las más jóvenes, Natasha y Bobbi reafirmaron la validez de tal acusación con un ferviente asentimiento.

El castaño no luchó contra el impulso de la rubia, pues su interior percibía las vibraciones que provocaban las ahogadas carcajadas, deleitándose con la desbordante alegría que en las últimas semanas estaba demostrando la heroína. Un eterno minuto corrió en el reloj, donde por fin la fantástica fémina se separó del castaño, dando unos pasos a donde su hijo estaba y elevándolo con ayuda de una translúcida proyección cóncava en dirección a la cama que había a pocos metros de distancia, donde Peter sacó algunas revistas que se hallaban encima para posteriormente mover las mantas.

Esta vez fue el turno del varón adulto en mirar cómo la mujer que amaba arropaba comedidamente a Franklin, sentándose a un costado de este, creando un imperceptible cambio de peso en el colchón. Caras graciosas hizo el joven cuando su madre comenzó a peinarlo, de la misma forma que solía hacer durante la niñez del implicado, siendo notorio cuánto amaba el rubio la atención incluso si desconocía de este acto.

-Peter arropando a Valeria, y tú haciendo lo mismo con Franklin. En verdad se ven como unos verdaderos padres que se preocupan hasta el último momento por sus hijos- admiró la menuda diseñadora de modas.

Nada dijo respecto a ello, la fémina de blondos cabellos. Tal escena no era específicamente privilegiada para el filme, pues ocurría la mayor parte del tiempo en su vida cada vez que Spiderman iba de visita al Edificio Baxter y los niños terminaban durmiendo a su lado después de pasar horas jugando.

-Aún recuerdo cuando era más pequeño. Era tan tierno…- nostálgica, Katherine Pryde rememoró hechos pasados, donde el joven rubio le hizo compañía en Latveria.

-Acaso insinúas que ya no lo es? – burlona, Hope inquirió.

-Comparado con Benjy? Obvio- encogiéndose de hombros y sin dudar por un segundo en -responderle a la mutante de un distópico futuro, Shadowcat demostró su pensamiento, al mismo tiempo que maldecía tácitamente porque el mini Parker estaba dormida ya que le gustaba su energía y manierismos adorables.

-Roguemos para que Rachel nunca te escuche decir eso en voz alta…o pensarlo siquiera- enunció Laura, casi como si predijera un mal augurio.

Mala fortuna que se demostró con el leve tono pálido en las mejillas de Jean, y el fulminante ver de Susan hacia la mujer previamente mencionada.

-Todos mis bebés son tiernos- declaró firme la fundadora de los Fantastic Four, apresurándose a tomarle la diminuta extremidad inferior diestra de un dormido Benjamin Parker.

-Duerme bien, mi pequeño- comentó la matriarca Storm, besándole la frente al adolescente y parándose instantes luego con ayuda del castaño que había aprovechado la paz del lugar para reacomodar al dormido Human Torch sobre el sofá.

-Descansa, campeón- estimó Spiderman en un último vistazo, dándole así la chance a la ojiazul para que cerrara la puerta de la recámara sin soltar en ningún momento la mano derecha de él.

Las orbes color chocolate permanecieron estáticas en la delgada espalda expuesta de la integrante de los Fantastic Four, quien aún no volteaba. Comprendiendo en el tácito ambiente lo que ella sentía, el sobrino de May Parker aguardó el tiempo necesario, cerrando los ojos y masajeando distraídamente el dorso de la pequeña mano suave con el pulgar.

-Crece tan rápido…- los pensamientos de ella se vocalizaron en un tono audible, aligerando el asir a la perilla y virando la cabeza para saber lo que el trepa muros hacía.

Consciente del efecto que causaba en la rubia sentada a su derecha, Teresa soltó un breve suspiro contenido previo a virar la cabeza en dicha dirección y ofrecerle tácitamente aquel pequeño sobrino que acababa de descubrir horas atrás.

-Segura? – preguntó la Storm ante la oferta.

-Venga, sé que te mueres por sostenerlo de nuevo. No has soltado su piecito desde hace un rato- esbozando una mueca gentil que, para todas las presentes, caracterizaba a los Parker, la espía secreta alegó.

Realmente no se hizo de rogar la rubia, quien estaba jubilosa de compartir su calidez con el pequeño niño, quien parecía reconocerla pues asió el azulado traje de la adulta con sus manitos antes de seguir emitiendo un ligero ronquido enternecedor.

-Está aprovechando el momento porque sabe que crecerá- enunció Julia de manera estoica para no demostrar que ella también hallaba adorable al tótem que representaba el Vástago, ergo anhelaba sostenerlo.

-QUÉ!? – dramática, Felicia por poco se pone de pie al exclamar.

-Cómo que crecerá? – manteniendo el tono de voz perturbado y dolido, Hope inquirió.

Madame Web solo atinó a negar divertida en silencio, haciendo caso omiso al vago intento de las demás invitadas al querer acercarse al infante, siendo consecuentemente repelidas por una recelosa rubia de ojos azules que manifestaba proyecciones translúcidas a su alrededor.

-No seas egoísta, Susan. Tú ya tuviste a Franklin y Valeria- acusó la pelirroja mutante adulta.

-Cuándo sea tu turno, podrás tenerlo e incluso defenderlo con tu lado oscuro. Pero mientras la película siga, él no se irá de mi lado. Es mí bebé. Mío y de Peter- defendiendo inquisitivamente al joven Parker, Invisible Woman dejó que las palabras fluyeran inconscientemente de su boca.

Llegando a sorprenderse ella misma al final, por lo que tuvo que bajar la mirada y ocultar un imperceptible tono rosáceo en las mejillas.

-Gracias a dios, no soportaría otro año más con Johnny siendo un adulto con mente de un niño pequeño- bromeó el arácnido tras abrir los ojos, percibiendo gracias a su sentido de precognición un golpe al pecho, el cual permitió conectar ya que se lo había ganado en buena honra.

Desgraciadamente, She-Hulk fue tomada desprevenida con dicha línea del vigilante arácnido, emitiendo una sonora carcajada que de inmediato se expandió, en diferentes tonos, con el resto de mujeres. Tanto heroínas como villanas se burlaban a costa del ausente Human Torch, sin darse cuenta en verdad que habían reaccionado contra una broma de Peter Parker.

-Peter! – clamó la hermana del rubio fantástico, reprochándole al castaño en pantalla como si este fuese capaz de oírla.

-No puedes decirle nada de nada, Susan. Dio justo en el clavo- habiéndose recuperado de la sucinta falta de aire que padeció por las risas, acotó la reina de los Inhumanos.

-No lo defiendas! – una vez más reclamó Invisible Woman a la dama de extenso cabello rojizo sintiente, maldiciendo que no la tenía al alcance de su mano para golpearla con un almohadón.

-Ahora lo ven? Les dije que él podía hacer buenos chistes- mirando por encima del hombro diestro, Laura dijo en voz audible, silenciando en su totalidad la sala.

Janet quiso excusarse, mas sus palabras murieron rápidamente, bajando incluso la mano izquierda hasta su regazo y bajar la mirada, tratando de saber lo que había ocurrido sin que lo notara. Tales acciones de respuesta que tuvo The Wasp hizo que sus colegas Avengers se compadecieran y la engulleran en un masivo abrazo, murmurando a modo lúdico que ya se le pasaría el trauma.

-Creo que Peter la rompió…- musitó divertida, Silver.

-Tú crees? – ironizó Felicia, sin molestarse en borrar la mueca jocosa del rostro.

-No seas así! – le reprochó ella en voz baja, volviendo a darle otra bofetada en el brazo cuando vio que no dejaba de mantener su mueca sardónica.

-Vaya…no fue tan diferente su reacción a fin de cuentas- la hermana de Spiderman le dijo a Medusa, quien bufó resignada.

Como si de instinto se tratase, Anya se agachó presurosa y volvió a recostarse sobre los regazos de sus amigas, cubriéndose la cabeza en el proceso mientras trataba de no temblar.

-No fue un spoiler! No puedes golpearme, Jessica! – exclamó la arácnido con raíces hispanas, tomando la mano de Hope para presionarle el dorso y obligarla así a expulsar una garras como las de X-23 pero óseas.

-…Pero si no dije nada esta vez- atónita, Spiderwoman murmuró, moviendo las manos en un ademán de desconcierto.

-Pero lo pensaste- espetó apática, Emma.

-Leíste mi mente! – acusó la pelinegra de verdes orbes.

-No. Solo lo supuse…Gracias por confesar - gesticulando una mueca de satisfacción, la Reina Blanca dejó ver su faceta manipuladora.

-Ya, ya…solo bromeaba. Además, tienes razón respecto a Franklin, un día de estos solo pestañearemos y antes de darnos cuenta tendrá novia e incluso hijos- tomándole la extremidad superior, que infringía sutil daño a su bíceps, Spidey acotó previo a besarle los nudillos.

Aquellas palabras pronunciadas cargaban un incisivo significado que prometía un favorecedor futuro si ambos se lo proponían. La mera idea de que los dos viesen cómo uno de los jóvenes hijos fantásticos crecía día a día, les emocionaba, pues implicaba la carencia de fracturas en la unión que tenían.

Símil a lo que transcurría en la cinta filmográfica, las mujeres que debían atestiguar la vida que llevaban a cabo las contrapartes de Susan y Peter guardaron silencio. Principalmente por respeto, tanto para la situación privada que lograban conseguir, así como también el deseo que la pareja tenía para con un joven Franklin Richards.

-Abuelos- murmuró muy por lo bajo, específicamente al oído derecho del pequeño varón dormido en su pecho, Susan.

Tanto Jennifer como Teresa vieron de reojo a la mujer sentada entre ellas, cuestionándose en sus mentes la razón del por qué inesperadamente lució una ensoñadora mueca junto a un peculiar brillo en sus orbes zafiros.

-Ya no niega el desear estar junto a ella. Eso es bueno- cruzando la pierna izquierda sobre la opuesta mientras se reclinaba hacia atrás en el sofá, Barbara Morse comentó.

-El rostro de ella tampoco opina distinto- la espía rusa complementó, queriendo tener el menester de una verídica felicidad por los demás, pero fallando muy en su interior.

Dicha emoción contrariada no era exclusiva de Black Widow, sin embargo esta era quien mejor lo ocultaba gracias a los entrenamientos inhumanos que ejerció por años para ser quien era hoy en día.

-Y Valeria? – retomando el andar pausado, la Storm inquirió.

-Qué sucede con ella? – replicó con una interrogante propia el tótem que representaba el centro de la telaraña.

-Mmh…algo me dice que Peter no reaccionará muy bien- emitiendo un sonido de duda, dijo la deidad embustera.

-Cuánto a que saca a relucir su faceta sobreprotectora? – Betsy la propuso a la belleza sureña que tenía a su diestra.

-No crees que exageras un poco? Veo difícil que él llegue a tales puntos- la hermana de Nightcrawler respondió en sincronía que enarcaba una ceja castaña.

-Si, bueno…eso dijeron hace años de Logan también. Todas sabemos cómo terminó eso- acotó Jean Grey, reprimiendo un escalofrío por la memoria del mutante longevo cuidando de aquellas que estuvieron bajo su protección tiempo atrás.

Tras esas palabras, varias de las espectadoras notaron cómo Kitty y Laura perdían toda emoción en sus caras, actuando de manera contigua al sujetar contra sus pechos un mullido almohadón bastante agujerado, o un adormilado dragón morado que mecía pausadamente la cola.

-Ya basta, Logan/ Déjame ser feliz, papá- al unísono hablaron las dos mutantes, ganándose miradas despavoridas del resto que trataban de imaginarse lo que Wolverine hizo.

Hasta la mismísima Ophelia Sarkissian cuestionaba la psique de su odioso ex esposo como para traumar de tal forma a quienes veía como hijas.

-Cómo ves su futuro? – especificó la blonda adulta, alzando imperceptiblemente las comisuras de los labios al notar lo tenso que se puso su acompañante.

-…Envuelta en un sweater y sin novio hasta que tenga cuarenta años- pensándolo meticulosamente, Peter se detuvo para responder en un ronco tono que enseñaba lo serio que veía ese dilema.

-…- boquiabierta, Mockingbird apenas reaccionó por instinto para detener la cinta de momento.

Sin poder articular palabra alguna, Julia solo atinó a alzar la comisura de los labios previo a mover las manos en dirección a la pantalla en un ademán de querer intentar comprender la motivación del tótem araña para que dijese algo como eso.

-Dios mío…- en un estado de desconcierto, emulado por la gran mayoría, Anya Corazon balbuceó.

-Bozhe moi…- la hermosa espía rusa parló en su idioma natal lo que pensaba del momento.

-Por All-Father…- inclusive la propia Jotun no pudo esconder su asombro, pues solo había insinuado tal reacción como broma.

Una amalgama de emociones se hizo presente en el apartamento, pues ninguna sabía si sentirse feliz de que el castaño fuese alguien muy protector de su familia, o perturbadas de lo serio que lucía al decir las medidas preventivas que tomaría.

-Pobre niña- recuperando la facultad del habla, Teresa sacó de su ensueño a las espectadoras.

-Pobre? POBRE!? Está casi al mismo nivel de sobreprotección que Logan tiene! – mirándola como si estuviese loca, exclamó Shadowcat mientras intercambiaba miradas entre la hermana del arácnido y la hija del mutante longevo.

Más que nada para que esta última asintiera con fervor.

Por temor a querer indagar más sobre el tema, y evitar en el proceso que más personas se traumen con las respuestas del Parker adulto en pantalla, Bobbi oprimió el botón de reproducción para poner en marcha nuevamente la película.

-Eres un exagerado- jocosa, Susan bufó, retomando la caminata hasta el ascensor principal, tal como lo hacían en todas sus citas.

-Le doy toda la razón- complementó la rubia fantástica en la sala.

-Como si tú no actuaras igual con tu hijo! – incapaz de contenerse, Jean le recriminó.

-Perdona? – girando la cabeza para ver con mejor detalle a la telépata pelirroja, al mismo tiempo que Emma intentaba mantenerse estoica, Susan Storm habló.

-Sabes perfectamente a lo que me refiero- cruzándose de brazos por debajo del busto en forma instintiva a como lo haría la rubia a su izquierda, Phoenix alegó sin temor alguno.

-Tal vez así sea, pero no puedes negar que deseas lo mismo para Franklin- refutó al instante Peter, sorprendiendo a la dama cuando oprimió el botón que indicaba el último piso del Edificio Baxter en lugar de descender hasta planta baja.

La Reina Blanca, previniendo lo que ocurriría, tomó apresurada un aledaño almohadón y lo preparó para defenderse en caso de que la situación fuese a mayores.

-Ja! Incluso Peter opina lo mismo que yo! – como una joven que ganó una discusión, la portadora de una entidad cósmica se puso de pie y señaló acusadoramente con el dedo índice diestro a Invisible Woman.

-Tú…- tentada a golpearla con un muro invisible, la hermana de Johnny Storm farfulló entre dientes.

-Admite que tiene razón en eso. O de otra manera, dejarías que tu hijo se acerque a su hija- Carol aportó su opinión.

-También ya lo has demostrado con el bebé de Spiderman- enunció la líder terrorista de vestimenta verde, observando cómo entre los gritos Benjy se mantenía sereno y esbozando una leve sonrisa entre sueños.

Arrugando el entrecejo, mas sin restar belleza, Invisible Woman le dedicó una apreciativa mirada al infante en su pecho, meciéndolo apenas para posteriormente darle un fugaz beso en la nariz, lo que le hizo moverse en el agarre hasta acunar la cabeza perfectamente sobre el seno siniestro de la fémina.

-Vale, acepto que no permitiré a ninguna interesada cerca de mi bebé- enamorándose cada vez más de la ternura irradiada por el párvulo, Sue se recostó en el lugar que ocupaba, viéndose como se hundía entre Jennifer y Teresa para que el mini Parker tuviese una mejor postura.

Solo una mirada le dirigió la mujer al ex fotógrafo, preguntándole en silencio su plan. No obstante, más silencio perturbado por un ligero zumbido de las maquinarias fue lo que recibió por parte de él mientras la giraba sobre su eje para enfrentarla e inclinarse con la finalidad de unir sus labios. Algo entre dientes susurró el vigilante de Queens, haciendo reír a la heroína antes de repetir la muestra de afecto y responderle de la misma manera, luchando internamente por no sucumbir ante las ansias de continuar hasta el final del viaje.

La interacción captó la atención de algunas féminas en particular. Claro estaba que varias señales de envidia se hacían más claras por lo íntimos que se mostraban los adultos en el televisor, tal como Danvers que batallaba consigo misma para seguir viendo el filme sin tratar de imaginarse a ella en el lugar de la protagonista, o el caso de Silver Sablinova, quien a través de su avatar rechinaba los dientes por la impotencia que tenía al no poder estar en verdad junto al trepa muros por vergüenza de su estado.

-Qué murmuran? – intrigada por la sutil intercambio de palabras que Peter y Susan tuvieron en la escena del elevador, Janet van Dyne trató de averiguar.

-Creo que números…Algo respecto a "doscientos trece" y "doscientos catorce"- en un estado similar de confusión que la diseñadora de modas, la bruja escarlata contestó a la duda.

-Están…? Acaso están contando los besos…? – hipotetizó, no muy segura de ello, la monarca de Symkaria.

La observación paralizó el respirar de Susan por una pequeña fracción de segundo, imaginándose que lo expresado por la mercenaria de cabellos argentados era cierto. Trató de ponerse en el lugar de su contraparte, intentando recrear las ideas que ella pudo tener con Peter para recuperar el tiempo perdido. Citas, abrazos, caricias y besos fueron los notorios puntos principales que le hubiese gustado emplear cada vez que estuviese a solas con él…los que anhelaría repetir en la vida real si las acciones necesarias fuesen tomadas.

-Susan…tienes alguna idea de lo que podía ser? – percatándose de lo tácito que era el ambiente alrededor de la nombrada, Medusalith Amaquelin interpeló.

-Yo…También pienso que están contando lo besos- renuente a querer certificar la suposición de Silver, terminó por responder con desgano Sue, sin dejar de notar que el vigilante arácnido estaba guiándola hasta el último piso del Edificio Baxter.

Una ladeada mueca de satisfacción se posó en el semblante de la agente secreta, feliz de que su hermano disfrutara de la relación que tenía con la rubia a su lado. Incluso si era poco el tiempo que compartieron juntos ya siendo adultos, ella le deseaba todo lo mejor a su hermano mayor.

Un inoportuno timbre que indicaba la culminación del ascenso les hizo separarse a regañadientes, no sin antes darse un beso fugaz y acomodarse sus ropas, eliminando algunas arrugas que apenas se divisaban. Tomando una bocanada de aire que expandió el plexo del hombre con cabellera castaña, este se preparó para la etapa final de su planificación, observando de soslayo a la rubia en el preciso instante que las puertas metálicas se abrieron de par en par, revelándole un paisaje totalmente distinto al que conocía.

Atrás quedó el tono gris cemento que caracterizaba ese último piso, donde por lo usual estaban alojadas algunas cajas con objetos en desuso que Johnny arrojaba. En su lugar, una vivaz flora verdosa pendía desde el cielorraso, decorando cada centímetro con una entrañable imagen amalgamada entre taciturnas luces cálidas y cintas de seda blanca atadas a capullos de rosas níveas. Todo rodeando una única mesa con un par de sillas, así como una cena que se mantenía tapada para conservar su calor, y unas velas que hacían resaltar con su fulgor aquella velada que les aguardaba, en simultaneo que una perceptible melodía sonaba de fondo a través de los parlantes en las paredes gracias a la configuración previa que fue establecida.

En un rápido movimiento, Invisible Woman hizo que la extremidad superior diestra dejara de masajear la pequeña espalda de Benjy para aventurarla hasta su boca, sellando los labios rosáceos con el fin de aplacar un sucinto grito de maravilla.

-Aguarda…yo he estado en el último piso del Edificio Baxter, y no es así- ignorando las acciones de su amiga, She-Hulk recapacitó en lo que rememoraba de tal lugar.

-Qué no ese es el lugar donde Johnny arroja sus pertenencias en desuso? – compartiendo el sentimiento de escudriñamiento, la menuda diseñadora de modas capaz de reducir su tamaño trató de saber.

-Pues si es como ustedes lo describen, debo aclararles que no se parece en nada a lo que estamos viendo- la antigua Arachne comunicó, empezando a sospechar lo que ocurría.

Las jóvenes, por su lado, permanecías admirando cada detalle llevado a cabo por el hombre al que guardaban cariño, siendo que ninguna falta les hizo para teorizar de quién fue obra todo aquello que se transmitía en la película. Y si bien dos de las tres ya tenían en su poder las correspondientes cintas previas, Spidergirl necesitaba ver la suya pronto, más que nada para saber cómo era posible que ella y su mentor estuviesen juntos.

-Este…este era tu plan, Peter? – fallando en coordinar la dicción, Invisible Woman interpeló al mismo tiempo que buscaba el rostro del susodicho.

-Quiero creer que es de tu agrado- hizo mención el sobrino de May Parker, liberando de su asir a la dama y dándole espacio para que aprecie cada centímetro del lugar.

-Es precioso- en un suspiro dejó libre sus pensamientos Susan.

De manera refleja, la rubia fantástica se mordió el labio inferior mientras daba una profunda inhalación para tranquilizar su exaltado corazón. Saber que el hombre al que le dio toda su confianza durante años hizo lo que se mostraba en el televisor, terminó por cimentar en su totalidad toda idea a futuro que tenía.

-Es muy precioso lo que tu papá hizo para mí- repitió de nuevo la integrante fundadora de los Fantastic Four, excepto que esta vez las palabras fueron dirigidas al mini Parker.

Nada pudo ayudarla a impedir el aguar en sus ojos azules. Contemplar con inmenso cariño la decoración del lugar, con detalles que ella amaba, la tenía al borde del quiebre emocional debido a que no requería de mucho sapiencia reconocer toda la mano de obra empleada por el propio castaño.

-Cuándo tuviste tiempo de hacer todo esto? – quiso saber la dueña del Edificio Baxter, rozando con las yemas de sus delgadas falanges aquellas flores que se enlazaban entre las enredaderas.

-Cada día en que despertaba antes que tú, venía hasta aquí para limpiar y preparar lo necesario- confesó el vigilante de Queens, observando a través de un ventanal las estrellas en el cielo oscuro, agradeciendo tácitamente que la ciudad estaba calma por una vez en su vida.

-Tanta dedicación solo para complacerte. Es envidiable en verdad. De solo pensar que un hombre sería capaz de tomarse su tiempo para hacer algo así…- loando los esfuerzos del cabeza de red, la mariposa mental pronunció.

Villanas y heroína estuvieron en absoluto acuerdo con la observación, deseando que aquellas relaciones pasadas hubiesen tenido al menos un ápice de entusiasmo que el castaño parecía mantener luego de amar en secreto a una mujer por más de una década.

-Está a cargo de una empresa. Lidia con New York como héroe a toda hora. Y aun así tiene tiempo para relajarse con Susan y prepararle una sorpresa- en un estado parecido al de la ninja púrpura, Anna Marie enunció.

Por otro lado, la hermana del hombre en cuestión se empeñó en ver las habilidades que este tenía y desconocía. Se hacía la idea de que todo se debiese a la fémina a su lado, e inclusive a la mujer que lo crio como una madre.

-Desde cuándo Peter sabe jardinería? – verdaderamente curiosa, la fémina de cabello castaño preguntó a quien tenía a la derecha.

-Ha pasado bastante tiempo conmigo y los niños en el vivero del edificio. Luego de algunas semanas él comenzó a ayudarme paulatinamente, por lo que no se sorprendería que el supiese como tratar a las flores que tengo- reveló la blonda fantástica con una serena mueca nostálgica en el rostro.

Black Cat ladeó a un costado la cabeza, dejando caer algunos mechones sobre el brazo de Loki, al mismo tiempo que fruncía el ceño y observaba fijamente a la protagonista actual. Obviamente, esto captó el interés del dúo que estaba sentado a cada lado de ella, por lo cual no decidieron esperar más para saber qué le sucedía.

-Y ahora qué? – la deidad embustera averiguó.

-Es curioso lo que ella dijo- la ladrona de joyas dijo por lo bajo.

-Especifica, por favor- moviendo con sutileza la mano en un ademán para que prosiguiera, Silver insistió.

-En su apartamento solo tiene una planta en una maceta. Y a pesar de no estar mucho tiempo en ese lugar, nunca he visto que se muera por falta de cuidados- habiendo ignorado por años la diligencia de su antigua pareja con el cuidado de un simple plantín.

-…Si bien fue interesante la información, obviaré el detalle de que eres una acosadora compulsiva- aceptando que era bienvenido saber algo más del Parker, por mínimo que fuese, Loki no pudo dejar pasar el hecho de que la peliblanca se tomaba muchas libertades con el vigilante arácnido.

Una lástima para la Jotun, pues de haber susurrado sus pensamientos, Black Cat nunca le hubiese golpeado con un cojín mullido en el rostro.

-Te quedó verdaderamente hermoso…- deslizando los dedos de forma distraída por el velo blanco, Susan pronunció previo a voltearse y ver a su pareja ser iluminado por las velas.

Muda ante la imagen que recibía, ella atinó a acatar el silencioso pedido del tótem para que se acerque hasta donde estaba él, invitándola a tomar asiento luego de mover la silla con educación. Sin malgastar más tiempo, el castaño tomó el lugar opuesto, procediendo a retirar la tapa que cubría la cena, dejando salir un delicioso aroma capaz de convencer a cualquiera de la calidad que poseería el platillo.

-Peter, qué galán! – bromeó Bobbi, obteniendo varias risas.

-Debemos admitir que es básicamente el pack completo de lo que deseamos en todo hombre- la arácnida con raíces británicas parló, acordándose de las fallidas relaciones que tuvo con anterioridad.

-No te discuto para nada eso. Por lo que espero que no te moleste llamarlo papá luego de que intente algo con él- propuso Ophelia, gesticulando una maliciosa mueca hambrienta, planeando diversos escenarios para compartir tiempo con el tótem que representaba el centro de la telaraña.

-Juro que te dejaré irreconocible si vuelves a insinuar algo similar en la próxima hora- Jessica advirtió, dándole una forzada sonrisa de amabilidad en simultáneo que sus manos emitían un fulgor verdoso esporádico por las explosiones venenosas que anhelada propinarle a la mandataria de HYDRA.

-No debiste – fue todo lo que ella comunicó, recibiendo su porción y teniendo su copa de vino a disposición.

-Tal vez así sea, pero yo deseaba hacerlo Sue. Nada me ocurrirá por ser quien te dé algo como esto cuando la oportunidad se presente…Además, fue divertido ver cómo en ningún momento notaste los raros movimientos que Ben hacía cada día- negando pausadamente divertido, el Parker alegó sincero, separando su porción de comida y bebida.

Susan quiso enfadarse, en verdad lo intentó, mas aun así desistió porque no ansiaba arruinar la velada. No al reconocer el trabajo del castaño en todos los elementos predispuestos antes de su llegada. Por ello mismo, alzó serena la copa repleta del líquido tinto para querer hacerla chocar contra la del Parker.

-Vaya…pareciera que no te gustó el saber que pudo ocultar algo tan bien frente a ti- la licenciada de tez jade expresó, dándole un suave codazo en el bícep derecho a la fundadora de los Fantastic Four, extrayéndola de su propio mundo mental.

-No estoy enojada- pudiendo patearle la pierna siniestra aún en su recostada posición, Invisible Woman enfatizó en tales palabras tras recapitular los dichos de la prima de Hulk.

-Pues tu contraparte no está pensando lo mismo- usando un mechón rojizo de la larga cabellera que le caracterizaba, la monarca de Attilan dijo lúdica.

-Agh! Son las peores amigas que pueden existir! – en apócrifa molestia, Susan exclamó en forma moderada.

-Para eso existimos/Nunca lo olvides- tanto Jennifer como Medusa replicaron en sincronía, generando un gemido lastimero en la implicada, además de unas risas ahogadas en Teresa y Katherine.

-Por qué brindamos? – interpeló el hombre araña, observando directamente a las orbes zafiros de la bella mujer frente suyo.

-Qué tal…por nosotros? – ofreció la mujer invisible, bosquejando una linda mueca lúdica en el proceso, a sabiendas que solo se ganaba más el amor de su pareja con tal acto.

-Para ni hagan un brindis- desganada, farfulló Emma, reconociendo que ese memorándum era innecesario para el castaño en pantalla.

-Emma…- trató de llamarle la atención, Phoenix.

-Qué? Solo señalo lo obvio- manteniendo en volumen de voz, la Reina Blanca se explicó.

-Mmh…demasiado predecible. Sin contar que básicamente nos recordamos eso todos los días en cada preciso momento- refutó Peter, moviendo apenas la copa para evitar que chocara contra la opuesta.

Orgullosa de concordar con Spiderman, Frost vio altaneramente a Jean, la cual a regañadientes tuvo que admitir su pequeña derrota.

-Perr…HMPH!- masculló la pelirroja, pero sin poder finalizar su insulto ya que Betsy le acertó un directo golpe al rostro con los accesorios del sofá.

-Sin insultos, por favor- declaró la hermana de Captain Britain.

Un siseo escapó de los labios masculinos al sentir la punta de los zapatos femeninos golpearle en la pierna derecha, valiéndole una mueca de satisfacción a la atacante. Iba a quejarse, pero rápido desistió de aquello tras notar lo concentrada que lucía.

-Sigues pensando en un brindis? – inconscientemente formuló su duda en un tono jocoso, lo cual perturbó la serenidad de la blonda.

-Quieres otro golpe en la pierna? – atinó a advertir la madre de dos jóvenes dormidos actualmente.

-Cuánta violencia hacia Peter…- como si estuviese decepcionada de la mujer adulta en cuestión, Hope Summers hizo mención.

-Pobre de él…- en una extraña muestra de jovialidad bromista que pocas veces empleaba, Laura Kinney se alió con su amiga mutante a las burlas.

Spidergirl solo les dedicó una mirada de incredulidad, buscando respuestas luego en las demás integrantes de los X-men, para receptar únicamente tácitas contestaciones que se basaron en el encogimiento de hombros.

-Estoy rodeada de hipócritas- suspiró la latina, lo que generó risas en sus mentoras.

-Aún recuerdo cuando dije que por razones como esta, JJJ tendría un día de campo al saber que la amenaza arácnida era violentado por la maravillosa y fantástica Invisible Woman- virando la cabeza hacia la izquierda para dedicar una dramática mirada al cielo nocturno, Spiderman dialogó, moviendo a tiempo esta vez las piernas para percibir la fallida patada de la fémina.

-Ya no seas tan exagerado, Peter. Y déjame pensar- mostrando una faneca que acostumbraba a enseñar cuando estaban en privado, ya que se sentía más libre, la hermana de Johnny Storm habló con vehemencia.

Aún si varias querían estar molestas ante la idea de que los medios continuaran vilipendiando la reputación del arácnido héroe, ellas tampoco podían negar que hallaban hilarante la idea de que el hombre de ojos color chocolate se convirtiese en la comidilla de la ciudad en caso de hacerse público el padecimiento de violencia por parte de una mujer como Susan.

-Hostigado por la mítica Invisible Woman…pobre de mi hermano- al igual que lo pronunciaron anteriormente X-23 y la mesías mutante, Teresa emuló un tono de decepción.

-Ni siquiera le dolió- refutó al instante la rubia.

-Cierto, pero eso te no te da derecho de aprovecharte- dándole la razón en un comienzo, la agente secreta concluyó luego su idea.

-Como usted lo desee, Srta. Storm- en una amalgama de genuina amabilidad y sentimiento lúdico, el castaño brindó el tiempo que necesitase la adulta mujer.

Nada respondió la pensativa dama, resguardándose en su ajetreada psique al mismo tiempo que estiraba la mano izquierda para sentir que el arácnido aún permanecía frente a ella, acción que se llevó a cabo de inmediato por parte del Parker luego de que este cambiara de agarre la copa con vino.

De haberse dado cuenta, Susan habría notado un sutil brillo de adoración en el varón, asimismo que ocultaba dificultosamente un nerviosismo interno, como si temiera lo que fuese a ocurrir en el futuro próximo. Casi como si captara la tensión en él, la blonda dio inicio a un lento masaje con el pulgar sobre el dorso de la mano masculina, receptando los ligeros cambios cada vez que rozaba los tendones.

Con desconocimiento de la propia protagonista, un poco visible rastro de lágrimas empezó a deslizarse por los pómulos. Nada en el mundo podía hacerle quitar la atención del televisor, anonadada ante lo enamorado que parecía estar el hombre que la conocía mejor que nadie hasta el día de hoy. Cada segundo que pasaba, era un momento más en el que ella no lograba concebir razones para evitar lo inevitable. Para negarse a ser feliz.

Por su parte, otras de las invitadas al apartamento si notaron la respuesta emocional de Invisible Woman. Empatía y recelo se convirtieron en el común denominador de numerosas féminas, variando según la experiencia que tuvieron en el pasado con el ex fotógrafo del Daily Bugle, lo que les hizo maldecir internamente por nunca apreciar al máximo lo que él era capaz de brindarles si tan solo ellas hubiesen cooperado para mantener sus relaciones.

-Podría haber sido yo…- rendida a seguir enojándose, Felicia dejó caer los hombros, murmurando con desgano.

-Podría haber sido cualquiera de nosotras- corrigió la sentencia Silver, sin notar que Natasha había movido afirmativamente su cabeza.

-Pero al menos tú no le diste más desgracias que alegrías como yo. Nunca fui lo suficientemente caritativa con él, no cuando lo primero que hice fue reprocharle para que vuelva a ponerse la máscara- bajando la mirada hasta las afiladas garras azabaches del traje que llevaba, se lamentó la ladrona de joyas.

Incluso en el exclusivo caso de nunca recibir aquel mensaje telefónico para pasar horas frente a un televisor y atestiguar lo que su vida podría haber sido al tomar otras decisiones, Black Cat estaba muy segura de que nunca recibiría nuevamente la completa confianza del trepa muros. No con todo el daño que le hizo con acciones tanto físicas como verbales. Y saber eso en verdad le lastimaba por dentro, más cuando deseaba sostener en sus brazos al dormido niño entre ellas e imaginarse que era un fruto del amor con Peter.

-Ya sé- despabilándose de los pensamientos, ella declaró entusiasmada, elevando de nuevo el brazo que sostenía la copa para incentivar a su pareja.

-Segura? – trató de averiguar el tótem araña, desligando renuente las entrelazadas falanges.

-Brindemos por mis otras yo- segura de sí misma, Susan Storm tomó por sorpresa al castaño previo a chocar por fin los cristales y paladear consecuentemente el frutal sabor del vino.

Paulatinamente el anonadamiento se esfumó de los rasgos masculinos, dejando entrever una simpática sonrisa ladeada, comprendiendo el ulterior motivo que las palabras llevaban. Desde el día en que las demás Susan, traídas por Valeria, regresaron a sus respectivos universos, tanto él como ella platicaron sobre cómo estarían viviendo en la actualidad ya sean acompañadas por versiones alternas del arácnido o no.

-Le agradó la idea- atestiguando el gesto complaciente en el varón, dijo Shadowcat.

-Teniendo en cuenta que su principal prioridad fue el bienestar de Susan, sumado posteriormente al cómo tranquilizó y sociabilizó a las contrapartes multiversales de ella…es comprensible- razonó tranquila la actual Madame Web.

-Se imaginan siquiera un sinfín de Invisible Woman acompañadas por un número equivalente de Spiderman? – Wanda cuestionó, haciendo que varias pensaran en situaciones similares pero con ellas como protagonistas.

-Me lo imagino…y solo se me ocurre decirle que no sea tan egoísta. Que al menos deje a un Peter libre para que esté conmigo! – la deidad embustera clamó, dedicándole una flagrante mirada verde a la fundadora de los Fantastic Four.

-Lo quieres al menos? – poniéndose a la defensiva del castaño, además de incrementar de manera leve el asir a Benjy, Sue Storm trató de averiguar.

La interrogante pareció callar de momento a la Jotun, algo que confundió a muchas e hizo que voltearan a verlas, descubriendo un genuino semblante de confusión. De haber estado en su usual faceta sardónica, Loki nunca dudaría en responder afirmativamente mientras efectuaba una alusión con motivos ulteriores. No obstante, parte de ella permaneció dudando de sí misma.

-Oye, estás bien? – la Reina Blanca le preguntó a su ex colega de La Cabala.

-…Sí. Continuemos viendo la película- siendo constante el mirar un punto fijo del televisor, la hermana de Thor alegó, procediendo posteriormente a dedicarle un fijo vistazo a Benjamin, queriendo nada más el protegerlo de los temores de Odin.

-Por las demás Sue que puedan existir y son felices- complementó Spiderman en su faceta civil, deseando mentalmente que cualquier araña muerta durante la cacería de Morlun y su familia haya revivido para que puedan hacer felices a las rubias fantásticas.

-Salud! – exclamó Jessica, como si ella fuese parte del brindis.

-Salud! – le imitaron las demás damas, aceptando que solo se trataban de otras versiones de la rubia heroína.

Mujer en cuestión que agradeció por la muestra de afecto con un alzamiento en las comisuras de sus labios.

Una vez que ambos bebieron de sus copas, procedieron a disfrutar de la velada, siendo que la mujer soltó un involuntario sonido de complacencia que expresaba lo sabrosa que hallaba la cena, hecho que hizo reír por lo bajo al hombre unos años más joven. El menester de parlar era absolutamente superfluo en esos eternos minutos de paz, acostumbrados a aprovechar en las últimas semanas aquellos repentinos silencios cómodos donde los dos podían sencillamente abrazarse y mirar cómo los niños jugaban o apreciar la naturaleza del vivero personal que la rubia siempre atendía con diligencia mientras él le auxiliaba con lo que necesitara.

Fugaces miradas cómplices se dieron entre bocados, regalándose imperceptibles sonrisas o guiños. La verdad es que estar de esa manera, con la música sonando de fondo, les relajaba en su totalidad luego del día que tuvieron. Una jornada como cualquier otra, donde sus pláticas variaban desde situaciones normales, hasta inclusive tener pequeños desacuerdos que duraban escasos minutos, para posteriormente regresar al afectuoso clima que les definía.

-Por qué no dicen nada? – trató de saber la hija de Cable, siendo una de las que menos experiencia tenía en el ámbito amoroso.

-Están disfrutando del silencio, Hope- le esclareció la fémina mitad Kree.

-Lo cual me parece casi imposible si mantengo en mente las actitudes que conocía previamente de Spiderman- complementó She-Hulk, algo que las demás le dieron la razón.

Continuó pareciéndole una rareza a la joven adulta pelirroja, aun así le gustó lo aislados del mundo que parecían estar el uno con el otro, algo que en su propia película pasó solo cuando uno de ellos dormía.

-Es lindo el no hablar en momentos así- en voz alta parló sus pensamientos la mesías mutante.

-Son pequeños detalles que crecen poco a poco en las relaciones. Y se aprecian mucho- habló la rubia espía de SHIELD.

-Deberíamos hacer esto más seguido- interrumpió el mutismo la fantástica heroína.

-Tal vez, más pronto de lo que te imaginas, esto se vuelva una costumbre- mencionó el trepa muros, limpiándose los labios al terminar su plato segundos luego de su acompañante.

-Vaya, vaya…pareciera que nuestro apuesto hombre araña está planificando a futuro- lúdica, la líder terrorista se mofó a cuesta de la protagonista actual.

-Nuestro? – inquirió Jessica Drew a la mujer que la entrenó de joven.

-Todas estamos en la misma condición de ver una película con Spiderman. Qué pensabas con lo que me refería? – se explicó Ophelia, enarcando una ceja mientras se cruzaba de brazos.

-No, nada…- rápida, Spiderwoman se apresuró en negar, teniendo un pequeño recuerdo de cómo había respondido anteriormente Black Widow.

Por alguna razón, tanto las Avengers como X-men notaron un semblante de orgullo en la espía rusa.

-Eso sería muy lindo de tu parte, Peter- reacomodándose un rebelde mechón áureo por detrás de la oreja siniestra, la Storm replicó de manera suave y añorante.

Por unos minúsculos segundos, las orbes color chocolate se fijaron en sus opuestos más claros, tratando de memorizar todos los detalles posibles en su mente, no deseando olvidarla nunca, incluso si perdía el último suspiro en el proceso. Tomándola por sorpresa, el vigilante se irguió de su lugar y tendió las manos en dirección a la fémina, invitándola a pararse y seguirlo hasta el centro de la habitación.

No sabía el por qué, pero de forma inesperada, la respiración de la Storm se agitó. Sus pupilas se dilataron, la boca se resecó, y su corazón empezó a palpitar tan frenético que casi creyó haber corrido una maratón sin detenerse a respirar. Una idea surgió desde el lugar más recóndito de su ser, un pensamiento que nunca creyó imaginarse, algo que solo en sus sueños podría haber visto.

-Él hará eso, cierto? – aprovechando el enlace telepático que compartía con sus colegas mutantes, Emma Frost interpeló.

-Estoy muy segura de que así será- la hermana de Captain Britain opinó.

-A menos que Peter en verdad se tome la molestia de hacer sus citas tan memorables, entonces sí. Él hará lo que piensas- dijo la portadora de una fuerza cósmica.

Notando de reojo el cruce de miradas entre sus compañeras de equipo, Anna Marie golpeó suavemente la pierna derecha de Psylocke para captar su atención, hecho que ocurrió segundos luego y recibió una muda respuesta de que luego se enteraría gracias a un sencillo ademán.

-Peter…? – estupefacta, Invisible Woman realizó el intentó de llamar a su actual pareja, recordando cómo siempre que deseaban bailar él le preguntaba primero.

-Bailemos, Sue- comando en un tono ronco Spiderman, dejándose llevar por el ritmo lento de la canción que reverberaba en las paredes del lugar.

Dedicándole un vistazo final, la ojiazul agachó la mirada y colocó la cabeza contra el pecho del héroe, cerrando los ojos para oír mejor los latidos, desconcertándose por lo rápidos que eran, casi como si él estuviese agitado.

-Está nervioso- notando los diminutos rasgos que declaraban tal estado emocional, Romanoff señaló en voz alta.

-Tan fácil te diste cuenta? – siendo que le había tomado su tiempo para descubrir lo indicado, trató de averiguar Captain Marvel.

-Cuando te enteras de que Spiderman nos engañó durante años con un perfecto acto gracias a sus máscaras, tiendes a estar más atenta a las acciones que toma- esta vez fue Bobbi quien respondió al mismo tiempo que Teresa esbozaba una melancólica mueca al saber lo que su hermano hacía para protegerse.

-Se imaginan lo que SHIELD haría si supiese todo esto? – la romaní trató de reprimir un escalofrío ante la interrogante que expresó.

-Depende de quién esté al mando- Viper rápidamente alegó, haciendo que muchas la miren curiosas mientras Mockingbird pausaba de momento el filme.

-A qué te refieres? – Kitty cuestionó.

-Si hablamos de Hill, le dará caza hasta saber todo sobre él. Pero si es el bastardo de Fury, no me sorprendería si él lo conoce en persona ya realmente- la dirigente de HYDRA explicó su razonamiento.

-Fury nos conoce en persona. Nuestros padres fueron agentes después de todo- Teresa aportó su conocimiento, sin molestarse en seguir ocultándolo pues existía la remota posibilidad de que su hermano tuviese una relación con la peliverde en una cinta.

-…Eso definitivamente va a la lista de Peter- tras un breve silencio, Medusa musitó algo que todas avalaron.

-Han pasado muchos años desde que nos conocimos, cierto? – cuestionó el castaño, aprovechando la altura para hundir la nariz en la blonda cabellera y embriagarse en el floral aroma de los cosméticos que usaba en el baño.

Desconocido para su dueña, el corazón de la mujer empezó a latir en un ritmo semejante al del tótem araña. La pregunta formulada plagó la psique tranquila de ella con cientos de escenarios diferentes, descreyendo que lo que estaba pensando podría ocurrir justo ese día.

Al igual que en la pantalla, el ya acelerado corazón de Invisible Woman se mantuvo palpitando sin parar, llegando inclusive al punto en que Benjy se removió en su lugar y soltó un pequeño gorjeo, provocando en la adulta que lo protegía el tener que reacomodarse en su lugar para que este termine acunado entre sus brazos.

-Estás incómoda? – la abogada de tez jade preguntó, basándose en las movimientos esporádicos que la rubia daba.

-Para nada, es solo que no quiero verle despertar con dolores- se excusó Susan, algo que muy pocas se creyeron pues notaron desde hace unos minutos lo abstraída que se hallaba del mundo.

Demostrando sus años de experiencia como madre diligente de dos niños, la fundadora de los Fantastic Four terminó por tomar una mejor posición en el sofá, siendo que Benjy al final tuvo su cabeza en la curvatura del cuello femenino al mismo tiempo que recibía caricias en la espalda, más precisamente en el bordado emblema de araña que tenía en la parte posterior del pijama.

-Sí…más de diez años…Es tanto tiempo ahora que lo veo en retrospectiva, sabes? Tanto tiempo donde podría haber actuado, pero por miedo no lo hice. Por miedo y respeto a ti, la mujer más hermosa e inteligente desde mi punto de vista. Una mujer a la cual le compartí mis secretos más profundos y no me temió, sino que me abrazó y recordó que siempre podría volver a un lugar- respondiéndose a la interrogante previa, el sobrino de May Parker continuó hablando.

De nada le valía ya a la protagonista en la sala el contenerse.

Y eso, por supuesto, fue notado por las dos mujeres que estaban a su lado, brindándole apoyo al abrazarla o depositar un beso en la coronilla áurea de cabellos que poseía.

Para la Parker, las lágrimas que derramaba aquella que se denominaba confidente del trepa muros, significaban lo mucho que en verdad apreciaba las palabras que los parlantes del aparato electrónico transmitían. Para She-Hulk, por otro lado, ver de nuevo el sollozo de su amiga por una razón que no fuese tristeza, la dejaba en shock.

La madre de Franklin y Valeria quiso alzar la vista para dilucidar lo que ocurría con el hombre a su lado. No obstante, a pesar de todos sus esfuerzos, el cuerpo no le respondía más allá del involuntario reflejo de danzar a la par de la armoniosa melodía.

-Una mujer de la que aprendí mucho al sentarme y escucharla. Alguien que, con el tiempo, me dio los mejores regalos que alguna vez pensé recibir. Dos hermosos niños que me tomaron por sorpresa al llamarme "papá" con ahínco mientras agitaban sus regordetes bracitos, tratando de sujetarse a mis manos, sacándome más una lágrima- prosiguió con el monólogo el hombre con habilidades arácnidas.

Las palabras se ahogaron en la garganta de Susan, resignándose a sellar los labios en una delgada línea antes de cerrar con ímpetu los ojos en un vago intento de retener las lágrimas. Decisión en la que falló, teniendo que refugiarse en el bebé dormido que cargaba, dejándose llevar por su calidez.

-Mama…- balbuceó tiernamente entre sueños el mini Parker, incrementando su agarre al traje azul de la mujer adulta.

-Mami está aquí, mi amor. Y pronto papi vendrá también para jugar contigo- recomponiéndose a duras penas, la dama capaz de volverse invisible respondió en un dulce tono maternal.

-Papa…- como si puede oírla aún en su estado de inconsciencia, Benjamin Parker llamó por su padre, generando una oleada de enternecimiento en todas las mujeres.

Ninguna duda tenía ya la heroína, quien emocionándose ante las verídicas palabras del castaño, comenzó a humedecer paulatinamente la parte anterior del amplio torso, depositando un casto beso sobre las ropas a la altura del corazón sin despegarse un centímetro de él para no perder el ritmo.

-Por esto mismo. Por todas las experiencias que llevamos a cabo juntos, pero separados en realidad…es que deseo arreglar ese pequeño detalle- declaró Peter Parker, alejándose un poco de la bella mujer adulta y limpiándole los pómulos con todo el amor que era capaz de profesarle.

Del saco, específicamente un bolsillo interno localizado en la izquierda, el castaño extrajo una peculiar cajita azul marino al mismo tiempo que hincaba la rodilla diestra, quedando a merced de la mujer y la futura respuesta que fuese a dar.

Sonrisas se dibujaron en las caras de todas las mujeres, algunas por genuina alegría al ver cómo una pareja que pasó años compartiendo la compañía del otro en las buenas y en las malas pudo al fin unirse. Otras, a pesar de estar también con un semblante feliz, escondían cierta envidia hacia la situación, un momento tan memorable que muchas anhelan tener con la persona que les brindó un sinfín de emociones recíprocas.

Susan Storm era un caso totalmente ajeno a lo que le rodeaba. Ella había dejado de prestar atención al mundo exterior, siendo su única prioridad en dicho instante el bebé que sostenía y la escena de la película. Una secuencia de fotogramas que solo se imaginó mas nunca creyó ver con sus propios ojos azules.

-Felicidades…cuñada- el tono juguetón entrelazada a la voz de Teresa despabiló a la rubia heroína.

-Eh? Sí…yo…gracias- habiendo sido tomada por sorpresa, Invisible Woman consiguió responder por instinto en lugar de darse cuenta que era una broma por parte de la agente secreta.

-Peter…- llevándole las manos a la boca con el fin de ahogar un grito de júbilo, Invisible Woman consiguió pronunciar, sobreponiéndose a la sensación de tener un nudo en la garganta.

Tomando una profunda bocanada de aire para recomponerse y aligerar los nervios que no sentía desde que era un joven, el vigilante de Queens enfocó la mirada chocolate que poseía en los de la mujer, para posteriormente sujetar con firmeza la tapa de la caja y abrirla con certidumbre, exponiendo a la vista un pequeño pero delicado anillo que reflejaba a la perfección las luces de los alrededores.

-Recuerdan cuando dije que él estaba nervioso? – inquirió Natasha a su compañera de asiento.

-Sí- al unísono replicaron todas.

-Bueno, ahora en definitiva sí lo está. Incluso le tiemblan las manos! – indicó Mockingbird, siendo que las espectadoras del apartamento divisaron la respuesta involuntaria que tenía Spiderman en su cuerpo.

-Bueno, si tú estuvieses en su posición, también estarías nerviosa- refutó, luego de empatizar con su esposo de trabajo, Spiderwoman.

La sentencia provocó que algunas viraran sus miradas para enfrentarla.

-Por qué estaríamos en su posición? – Janet, vocalizando la duda de varias, interpeló.

-No lo sé, tal vez porque una podría ser quien se le proponga a su pareja. O no? – ironizó en un comienzo la mandataria de Symkaria ante la ingenuidad de la pregunta.

-Jessica tiene razón, Janet…Algunas veces, somos nosotras quienes debemos dar el primer paso- Susan Storm apoyó la ideología de la mujer araña, al mismo tiempo que gente como Loki, Silver, Medusa y Emma asentían.

-Vale, tal vez sea cierto. Sin embargo no te veo muy disgustada con que Peter se te haya propuesto primero- aceptando que algo de veraz tenían los dichos de la británica con poderes arácnidos, The Wasp aprovechó para mofarse de su colega fantástica, lo que le valió ser golpeada por Wanda luego de que Susan le diera una silenciosa orden.

-Esta es la decisión más importante de mi vida y quiero hacerlo junto a ti, Susan Storm. Quieres casarte conmigo? – luego de una ardua lucha interna donde reinó sobre los temores pasados que susurraban al oído, Peter Benjamin Parker consiguió expresar el único que su corazón y mente concordaron por primera vez.

En respuesta a su proposición, el hombre apenas pudo reaccionar cuando un borrón rubio se le abalanzó con ímpetu, ocasionando que él solo riera de felicidad pura antes de besar profusamente los rosáceos labios de la mujer mientras le colocaba el anillo en el dedo anular izquierdo.

Posterior a esa escena, el cristal del televisor se oscureció por completo, denotando así la conclusión del filme al aparecer el ya reconocido cuadrado verde de sutil tamaño. Con esto en mente, Bobbi se puso de pie tras un tenso esfuerzo, procediendo a pulsar el botón de retroceso y luego tenderle el control remoto a la fémina que tuvo su extenso turno.

Eliminando el translúcido camino de lágrimas que surcaban sus mejillas con el dorso de la mano derecha, Susan aceptó el mando de la videocasetera, permitiendo al mismo tiempo que Teresa y Jennifer se pusiesen de pie para estirar sus cuerpos.

-Juro que si vemos otra película igual de larga, tendremos que pensar en pedir comida por delivery porque mis alacenas no durarán mucho- la líder de A-Force anunció, viendo a Carol acercarse a la cocina y empezar a hurgar entre los muebles.

-Por qué hay comida para perro? – la piloto de la Fuerza Aérea inquirió, enseñando a todas un par de latas.

-Quién de nosotras se llama Medusa y tiene un perro con el tamaño de un auto como mascota? – replicó con otra interrogante la abogada.

-HEY! No recuerdo que te quejes de Lockjaw cuando necesitabas viajar a un lugar específico en tiempo récord! – ofendida por lo que decían de su fiel amigo canino, la mandataria de los Inhumanos parló, habiéndose aproximado al reproductor de VHS para recuperar el filme de Invisible Woman.

Dicha mujer en cuestión tomó ansiosa el cassette que le entregó la Amaquelin, debiendo dejar a un lado el control momento previos. Ya con ambas extremidades superiores ocupadas con motivos existenciales que cambiaron el rumbo de su vida, Sue le dedicó un largo beso en la frente a Benjy.

Para luego proceder a que Natasha, anticipándose a una peliblanca y pidiéndole permiso a la Parker presente, sujetara con absoluto cuidado al hijo de Spiderman. Meciéndolo de lado a lado con torpeza debido a su inexperiencia con infantes, Black Widow no pudo evitar sonreír ante las muecas que dormido hacía el castaño.

-Es lindo, verdad? – preguntó la Fantastic Four, abrazando actualmente la cinta que pensaba atesorar por años.

-Demasiado- dijo la espía pelirroja.

-Pues aprovecha porque hay varias queriendo mimarlo- acotó la tía del implicado, observando cómo heroínas y villanas deseaban pasar un rato con el joven Parker mientras el descanso duraba lo necesario para reponer energías.


Final del epílogo correspondiente a Invisible Woman, gente!

Espero que les haya gustado a pesar de haberme demorado mucho en su publicación.

Sé que lo querían mucho, por eso vuelvo a pedir disculpas por el retraso…aunque tan malo no fue, pues resultó ser un regalo de navidad!

Bueno, a lo de siempre…Qué les pareció?

Lo hallaron divertido?

Gustó el cómo Susan pasó un tiempo a solas con Benjy para reflexionar?

Se esperaban que las mujeres decidieran darle un merecido descanso al bebé? (teniendo en cuenta que se despierta ante el menor ruido)

Dio gracia lo sobreprotector que son Peter con Franklin y Valeria, así como Susan con Benjy?

Aquellas mujeres que tuvieron alguna relación con Spidey conseguirán su redención en sus filmes?

Les sorprendió la propuesta final del tótem a la dama fantástica?

Quienes piensan que son las siguientes invitadas? (OJO! Yo ya avisé antes de que existe la posibilidad de que no todas las que aparezcan tengan su película)

Muy bien, queridos lectores...me imagino que se saben de memoria lo que siempre les digo al final. Sean amables de dejar sus comentarios, reviews, opiniones, críticas, dudas, preguntas, etc. Solo de esta manera sabré lo que quieren o cómo mejorar el fic.

Saludos, pasen una feliz navidad y hasta la próxima!