Bienvenidos una vez más a una actualización de esta querida historia, gente!
Cómo están? Qué me pueden contar de sus vidas? Están de vacaciones, estudiando, trabajando?
Por mi parte, estoy en el ocaso de mis vacaciones, pues el primero de Febrero debo de regresar a mi trabajo en un laboratorio (soy químico en caso de que tengan curiosidad).
En fin, no sé aún cómo agradecerles el apoyo que le brindan a este trabajo. Es decir, los incontables comentarios, los guardados en favorito e incluso quienes me siguen…Es mucho como para asimilarlo, pero me pone feliz.
Feliz porque algo que hago con esfuerzo tiene su recompensa al saber que les alivia el día a día (aunque me demore mucho en escribir).
Tal vez lo sepan, o tal vez no, pero el tiempo pasa y todos vamos creciendo. Y esto significa que las responsabilidades se van acumulando, pero de igual manera me hago un tiempo todos los días para sentarme y escribir lo más que pueda en el sinfín de ideas que tengo.
Por eso no puedo enojarme cuando algunos exigen presentaciones rápidas, porque alguna vez yo fui así, y comprendí que los demás tienen sus rutinas ya hechas. Que cambiarlas afectaría mucho.
Pero bueno, dejémonos de tanta plática y vayamos al punto más importante.
La historia.
Solo diré lo de siempre. Lean, disfruten y dejen una review al final (no sean tacaños, son como trescientos sesenta personas que le han dado favorito y solo comentan treinta como mucho).
No soy dueño de ningún personaje, todo le corresponde a su respectivo creador y MARVEL.
04 – WANDA MAXIMOFF (EPÍLOGO)
Demostrando una faceta que dejaba estupefacta a cierta piloto de la Fuerza Aérea, el pequeño arácnido entre todas las féminas se esmeraba en alcanzar las manos de una risueña Karla, quien generaba por varios segundos una carga fotónica que acaparaba toda la atención del infante antes de intercambiarla a su otra mano, lo que obligaba al niño a intentar gatear hasta dicho lugar.
-Mama! – chilló eufórico Benjy, dejando sus ansias de atrapar la luz brillante para empezar a aplaudir.
-Qué sucede? Acaso ya te rendiste? – cesando el juego, Moonstone inquirió mientras se recostada de lado en los almohadones que acumuló a lo largo de la cinta que seguía siendo adelantada.
No tan lejos del dúo, una monarca de extenso cabello rojizo vigilaba atentamente la interacción, lista para intervenir en caso de que algo extraño sucediera. No negaba que algo innato tenía el niño, al punto de derribar numerosas defensas mentales que varias de las presentes tenían, para rendirse a la ternura que irradiaba de manera natural y buscar diferentes formas de animarle o tranquilizarlo según la situación.
Si alguien le preguntara, no sabría contestar con total veracidad del por qué su pelo parecía tener autonomía propia en algunos momentos cuando sostenía en brazos al pequeño Parker, o alguien aledaña a su persona lo tenía. Era una reacción instantánea, algo natural en ella que se produjo cuando años atrás, contra el seno del pecho, abrazó a un bebé que se convirtió en el motivo por el cual vivir ante cualquier situación extraña.
Por un segundo, Medusa cerró con fuerza los ojos mientras apretaba los dientes por aquella pérdida debido a las decisiones del rey Inhumano, mas una palmada en la pierna se encargó en esfumar aquellos pensamientos con rapidez, obligándola a virar la cabeza hacia la derecha para ver el preocupado semblante de Mockingbird.
-Ocurre algo? – trató de indagar la espía blonda de SHIELD, recibiendo a cambio un sutil movimiento lateral de cabeza por parte de la interrogada.
-No. Solo viejas memorias que traen poca alegría- confesó Amaquelin al mismo tiempo que observaba al único varón del apartamento gatear hasta donde cierta mandataria terrorista estaba.
-E imagino que él es quien las provoca, no? – una vez más preguntó Bobbi Morse, realizando un cabeceo en dirección al joven Parker.
-Sí…No…Es un tanto complicado de explicar- afirmando y negando al instante, la pelirroja tuvo que soltar una desganada risa corta para demostrar lo confusa que estaba.
-Te entiendo. Benjy…su presencia no es lo que nos perturba, pues es realmente encantador. Pero lo que genera en nosotras es lo que más desconcierta, un recuerdo constante de lo que tuvimos, tenemos o tendremos- más reflexiva de lo que la mandataria de Attilan se hubiese esperado nunca, la Avenger detalló lo que internamente sufría.
Medusalith tan solo requirió verle el rostro a la agente secreta para reconocer que ella también estaba afectada en verdad. Un atisbo de pena interna que disimulaba casi a la perfección, y se eliminaba en su totalidad cada vez que se embelesaba con los manierismos del mini castaño. Debido a todo ello, la Inhumana liberó un suspiro antes de hundirse más en el asiento y dejar de vigilar al Parker, esperanzada de que nadie en la recámara era capaz de lastimarle intencionalmente.
-Ni se te ocurra darle un beso- siseó peligrosamente Romanoff a la fémina que actualmente abrazaba al minúsculo arácnido.
-Te recuerdo que mi hija se deshizo de todo el veneno que suelo llevar- apática, y molesta por la interrupción, Viper acotó mientras se dejaba palpar las mejillas por algunos segundos.
-Hay riesgos que no ansío comprobar- frunciendo el ceño, al punto de convertir en una las rojizas cejas, Black Widow reveló lo que era su verídico pensamiento.
-Escúchame mald…! – Ophelia, hastiada, comenzó a elevar la voz.
Solo para ser interrumpida por un par de manitos que de forma inesperada se posaron sobre los labios, extremidades que segundos posteriores, para terror de muchas de las presentes, fueron llevadas a los propios labios infantiles como si se tratara de un inocente beso compartido.
Paralizadas e incapaces de emitir sonido alguno, todas las mujeres en el habitáculo temieron lo peor, imaginándose el hipotético escenario en donde el padre del castaño reaccionare de la peor manera posible hacia ellas por lo sucedido. Donde finalmente atestiguarían en carne propia el terror que era capaz de infundir y ninguna podría hacer algo para defenderse.
-Ben…Benjy…? – llamó, sobreponiéndose al ahogo que sentía, la hija de los decesos Richard y Mary Parker.
-Tesa! – en respuesta gritó el niño, estirando los bracitos hacia la nombrada.
Algo que la implicada acató apurada, abrazando sobreprotectoramente a su sobrino mientras musitaba un sinfín de palabras que se asemejaban a promesas de cuidado en simultáneo que muchos besos en las mejillas infantiles le sacaban risotadas repletas de incomprensión.
-No vuelvas a hacer eso, Benjamin Parker! Quieres matarme de un susto?! – incapacitada para restringir sus emociones, la hermana de Spiderman le recriminó al pobre infante.
Niño que entendió instintivamente lo que trataban de decirle, pues recuerdos de su propia madre entonando una voz similar llegaron a su mente. Debido a esto, el aumento de humedad en los ojos y un labio inferior que comenzaba a temblar se hizo notorio para las heroínas y villanas del lugar.
Costándole lidiar con el miedo que padeció por el incidente previo, la castaña atinó a realizar suaves caricias en la cabeza del párvulo mientras lo mecía de un lado al otro, pidiéndole que se calme en susurros. Aunque esto último posiblemente también se tratase de un deseo para sí misma en lo que ignoraba al resto.
-Ma…Mama…Mama…- suplicó el pequeño con poderes arácnidos, aferrándose a las ropas de su tía mientras buscaba con la mirada a cualquiera de las presentes que respondieran al llamado.
Por motus propio, las piernas de Jessica Drew se movieron, cruzando toda la sala desde la cocina y posicionándose a la siniestra de Teresa, inclinando sutilmente la cabeza y enfocando las verdes orbes que poseía en los azules de su contraparte sollozante. En un tácito diálogo con la pariente del afectado, que ignoraba el procedimiento con el cual lidiar en una situación como la actual puesto que actuó por reflejo, el niño fue entregado directo al seno de la Avenger.
-Shhh…no llores, pequeño. Mami está acá y te va a cuidar. Nadie te hará daño- la mujer araña con raíces británicas parló, tomando asiento en uno de los sillones aledaños.
-Mama…Mama…Papa…- aún entre lágrimas por el susto y fatiga por el extenso día, Benjy trató de invocar a su progenitores para gran dolor de las mujeres.
Pues era claro que ninguna de ellas era en realidad la madre del mismo.
-Tranquilo. Tu tía solo se puso así porque te quiere mucho y se asustó. Todas nos asustamos. Por favor, ya no llores más. Puedes hacer eso por mí, querido? – amoldando el tono de voz a uno comprensivo, la antigua integrante de HYDRA suplicó con una minúscula sonrisa en simultáneo que llamaba tácitamente a Teresa para que se sentara a un lado.
-Anda, Benjy. Hazlo por mí. Ya no volveré a gritar- complementó la sobrina de May Parker, deslizando el dedo índice diestro por la enrojecida mejilla del niño.
Falange que fue objetivo de un férreo asir que negaba todo intento de liberación por parte del joven arácnido perteneciente a otro universo, asimismo que permitía a Spiderwoman acunarle la cabeza en la curvatura del cuello. De manera lenta, el variopinto grupo que se alojaba estacionariamente en el apartamento se aproximó al foco de atención que era Benjamin, optando por turnarse para dedicarle largos mimos en el corto cabello o la espalda cubierta por el pijama que se asemejaba al uniforme de cierto vigilante oriundo de Queens.
-No quise que esto pasara- Madame Hydra notificó un tanto alicaída, demostrando así cuán veraces eran sus palabras.
La reprobatoria mirada que Natasha propinó rápidamente fue aplacada cuando Susan posó una mano sobre el hombro izquierda, lo que le hizo virar la cabeza en consecuencia y ver a la blonda cerrar los ojos antes de realizar un ademán negativo, explicando tácitamente que creía en lo que la terrorista dijo.
-Pero…- Black Widow quiso continuar.
-Lo que dice es cierto. Nunca se esperó que Benjy hiciera tal cosa, de hecho ninguna se lo esperó porque lo veíamos natural- la mesías mutante tomó la palabra, luego de golpe un par de veces su sien con los dedos para indicar que había usado telepatía de sus colegas.
-Además de que todas sabemos que yo soy quien más cuidado tiene con él para evitar lastimarlo- la belleza sureña acotó, alzando ambas cejas en el instante que Mystique asió la mano derecha mientras en rostro se mostraba indiferente.
Drew, en su paradójico mutismo, percató cómo el mini castaño había aligerado el agarre al uniforme de ella, siendo un claro indicativo de que estaba relajándose con los arrullos que recibía. Agradable hallaba la calidez que transmitía el infante contra su propio cuerpo, en simultáneo que un sentimiento de añoro por regresar a casa se incrementaba a cada segundo para repetir estas mismas acciones con cierto bebé travieso.
-Te han dicho que eres buena con los bebés? – la voz de Ms. Marvel se oyó en toda la sala, llevando en sus manos un biberón con agua que Jean le había pedido.
Tal ingenuidad acarreaban las palabras de la joven heroína, que imperceptible resultó el escalofrío que sintió Spiderwoman, principalmente porque cerca de ella estaba la mujer que con insistencia declaraba ser la figura materna durante años por sus servicios en el grupo terrorista. De todos modos, Jessica supo fingir a la perfección un estado calmo, regalando una simpática mueca mientras veía cómo el hijo de Peter Parker tomaba el recipiente con líquido cristalino con las dos manitos y bebía gustoso para deleite de sus espectadoras.
-Admito que antes detestaba siquiera la idea de tener uno cerca, pero luego de ciertas aventuras que involucraron a este pequeñín, debo decir que no son tan malos como parecen- rápida para inventar una excusa que no atrajera tanta atención a su persona, la pelinegra europea alegó.
Mas esto no espantó la fija mirada que Viper mantenía sobre ella, sospechando que una mentira había entrelazado. Lamentablemente, las amigas de la mujer araña y todas las telépatas se reservaron comentarios, creyendo poco propicio el que determinadas entidades supieran de algo tan delicado como la vida privada de Drew.
No obstante, una interacción impensada retrotrajo cualquier posible diálogo que Madame Hydra iba a hacer, ya que toda atención que tenía en la pelinegra se movilizó donde el bebé estaba. Aquella botella de agua de la cual él bebía ahora mismo estaba siendo ofrecida con una radiante sonrisa a pesar del aún enrojecido rostro, mueca alegre que Benjy se encargaba con diligencia de esconder con una regordeta mano por momentos.
-Vaya…Parece que incluso con todo el súbito descontrol que hubo hasta hace un rato, él quiere seguir jugando contigo- el avatar de la mercenaria de cabellos argentados habló, entregándole el mando remoto de la videocasetera a la dueña de la cinta pausada.
-Odio decir esto, pero ese niño nos tiene envueltas en sus dedos- masajeándose el puente de la nariz, Kitty Pryde mencionó un poco más tranquila, tomando asiento en uno de los muebles desocupados con Lockheed en el regazo.
-Mama! – el grito del implicado, observando a la mutante y el dragón, generó que todas tuvieran dificultades para suprimir sonrisas sardónicas.
-No! Lockheed es mío por ahora, no sucumbiré a tu engañoso encanto! – dramática, lo que hizo girar varios ojos en las presentes, Shadowcat respondió altiva en lo que abrazaba al morado dragón.
Ignorando si este se removía incómodo o lanzaba gritos que se podían interpretar fácilmente como pedidos de auxilio.
-Oh, vamos Katherine! Mírale cómo hace con su labio, realmente quiere jugar- la Reina Blanca expresó mientras señalaba el intento de faneca que Benjy realizaba, algo que X-23 vio y se contuvo de expropiarle dicho niño a Spiderwoman.
-Pues lo siento, pero no sucederá. Además, ya es hora de que duerma no creen? – renuente, aunque claro era su estado bromista, la fémina capaz de volver intangible remarcó algo que varias notaron.
-De veras? Hey, Benjy! …Oh, qué lindo…y tú por qué bostezas también? – curiosa por lo dicho previamente, la arácnida con raíces latinas trató de comprobar aquello al llamar la atención del párvulo y realizar consecuentemente la mímica de abrir grande la boca al mismo tiempo que estiraba los brazos.
Lo cual fue replicado con torpeza por el mini castaño.
Así como también por Janet.
-Creo que está más que claro que también está dándome sueño. Ver tantas películas en un solo día cansa por si no lo sabías…- espetó The Wasp, sin molestarse en mostrar vergüenza o cualquier otro sentimiento símil.
-Cof…anciana!...cof – llevando a cabo una apócrifa tos para esconder su burla, la Jotun clamó, para luego atrapar en pleno vuelo uno de los pocos almohadones que quedaban en los sillones.
Divertidas con la interacción que la Avenger fundadora y la versión femenina del primer enemigo que tuvo la anteriormente mencionada, cada una de las presentes decidió que era hora de tomar un asiento aleatorio poder visualizar lo que sería la escena final correspondiente a la última película del día.
Ansiosa por divisar lo que podría esperarle en la escena post créditos, Wanda ni siquiera dudó en apresurarse a tomar el lugar a la siniestra de Jessica Drew, empujando en el trayecto a Madame Web y obligándola a sentarse junto a Anya, lo que le valió segundos luego una fulminante mirada cubierta por un par de gafas rojizas.
-Era necesario? – inquirió Carpenter, cruzándose de brazos.
-Mi película. Mi escena post créditos. Mi turno con Benjy- enumeró la romaní, indicando primero el mando remoto, luego el televisor y finalmente al infante que rápido le tomó la mano derecha al verla cerca suyo.
Frunciendo el ceño, la antigua Arachne prometió internamente que si en un futuro cercano veían un filme de ella con Peter, tomaría retribución en muchas de las actitudes que tuvieron las mujeres para con ella. Mientras tanto, debería de conformarse con las palmadas compasivas que Anya Corazon le dio en el regazo.
-Venga, dejémonos de hablar y terminemos por el día de hoy- siendo la última en tomar lugar en uno de los sillones, lo que dejó a Laura en el suelo junto a Moonstone, la ladrona de joyas declaró,
Dedicándole un imperceptible asentimiento a Hardy, la bruja caótica extendió el brazo que sostenía el mando remoto y presionó el botón de reproducción, donde la pantalla negra se mantuvo tiesa durante unos tres segundos antes de enseñar una imagen.
Serenidad era lo que el delicado rostro de la adulta fémina con cabello castaño, manteniendo los ojos cerrados en simultáneo que inhalaba y exhalaba en un parsimonioso compás monótono, sumergida totalmente en las buenas memorias que los últimos meses había conseguido gracias a la ayuda de una persona especial. Debido a esto último fue que su momento de relajación parecía tener instantes de perturbación, pues de forma inconsciente las comisuras de sus rosáceos labios se alzaban milimétricamente, complacida por tenerlo cerca la mayor parte del tiempo.
-Eh? Qué no estabas en los Bosques de Wundagore? – desconcertada con el cambio de paisaje, pues se notaba más urbano, la joven pakistaní inquirió a la protagonista del filme actual.
-Pues si…- en un estado símil, la romaní dijo sin quitar la vista del televisor, aunque emulando sin saber la mueca que su contraparte realizaba al sentir que Benjy había aprovechado la cercanía de la mano diestra para palmearla.
-Comparado a lo que vimos antes, se nota un gran pasaje de tiempo- tras analizar algunos detalles, como la fisionomía de la Avenger en pantalla, Natasha aludió.
Ligeros céfiros mecían las delgadas barras metálicas que componían un aledaño llamador de ángeles, generando en consecuencia una peculiar sinfonía adormecedora en simultáneo que algunos mechones revoloteaban sin orientación alguna, entorpeciendo la concentración que tenía al realizar la postura del bailarín, lo que la obligó a bufar internamente y cambiar a la asana que buscaba asimilarse a un árbol.
-Wow…- ante una mejor visión de la romaní, la mesías mutante musitó.
Notable resultaba el mejoramiento físico de la Avenger que padeció problemas depresivos en la historia, siendo que ya no estaba tan delgada como en un inicio y su piel era por lejos todo lo contrario a demacrada. Sin contar obviamente que la paz en el rostro de la misma demostraba haber alcanzado un punto máximo de felicidad con lo que le rodeaba.
Teresa, por su lado, le dio un leve codazo en las costillas a la mujer araña que estaba a su izquierda, lo que le hizo girar la cabeza con el fin de averiguar lo que desea. Algo que la castaña respondió al indicar a Benjy, obteniendo en consecuencia una risa ahogada por parte de la británica, quien no perdió el tiempo y repitió la acción del codo con Wanda.
-Qué? – perturbada por el golpe, la hija de Magneto preguntó.
-Mira- fue todo lo que Jessica dijo, antes de que su compañera heroica fuese incapaz de reprimir un arrullo al ver el intento de Benjamin por replicar la asana.
-Definitivamente tienes más elongación que yo…- una voz femenina se oyó a meros metros de distancia.
-Pues la necesitará…- murmuró por lo bajo Black Cat, solo para que Silver le propinara un golpe en la pierna al mismo tiempo que veía de reojo cómo Carol Danvers alzaba los brazos por reconocerse en pantalla a pesar de que no saliera aún.
-Tienes que recordarnos que tú estuviste con él en algún momento? – retórica fue la pregunta que la mercenaria de Symkaria hizo, molestándose luego por la sonrisa socarrona que la peliblanca adoptó.
Suceso que obligó a la relajada mujer el abrir sus ojos y enseñar al mundo unas vivaces pupilas verdes, capaces de transmitir tácitamente una emoción absolutamente opuesta a la que su visitante vio tanto tiempo atrás, cuando la miseria y el dolor era moneda corriente en el día a día de sus vidas.
-Así que a esto te dedicas últimamente, Wanda? – inquirió la figura invitada, descendiendo sobre el balcón que tenía una amplia vista de Manhattan.
-Bueno, no es por ser presumida, pero diría que la mayor parte de la mañana sí- cerrando nuevamente los ojos, la romaní cambió de postura a la del guerrero previo a dar su respuesta.
Numerosos asentimientos se vieron reflejados en la sala del apartamento, concordando en silencio así que muchas realizaban dicha disciplina para olvidarse por algunos momentos del frenético mundo donde viven y las rutinas diarias que les brinda.
-Definitivamente es algo que empezaré a practicar de ahora en más- acotó la mutante de cabellos rubios.
-Con todo el bullicio que hay en la mansión? – enarcando una ceja, Laura Kinney preguntó mientras doblaba las piernas contra el pecho y asentaba el mentón sobre las rodillas.
-…Okay, tal vez deba pensarlo mejor- manteniéndose callada tras aquellas palabras, Frost soltó un suspiro y aceptó la cruda realidad.
-No puede ser tan malo, o sí? – la némesis de Captain Marvel trató de indagar.
Todas las que habían estado presentes durante el primer filme cruzaron fugaces miradas, eligiendo guardar silencio con respecto a unos diablillos azules que eran capaces de aparecerse en cualquier ubicación. Sin importar que esto dejara en la ignorancia total a Karla Sofen.
Nada dijo la recién llegada, comprendiendo que su aparición definitivamente había acabado con el calmo ambiente de la bruja escarlata, por lo que solo debía de esperar el tiempo suficiente si deseaba hablar con ella. Lo que terminó sucediendo después de que la castaña realizara otra vez la postura del bailarín y finalizara con la del árbol.
-Es la forma en cómo saludo al día…por los últimos años al menos- declaró la hija de Magneto, yendo a una cercana silla donde descansaba una rojiza bata para poder hacerse de ella y cubrir su cuerpo.
-Tenías razón. La brecha de tiempo era bastante- inclinándose hacia delante, debido a que Janet estaba en medio, Psylocke le dirigió la palabra a cierta espía rusa.
-Y tal parece que ha conseguido curar varias de sus heridas- acotó She-Hulk al escuchar lo que la ninja con raíces europeas dijo.
-Eso es bueno. Tal vez nuestra Wanda pueda hacer algo similar- alegre por el éxito ajeno, Mockingbird no pudo evitar pensar en la misma dama que solo estaba a unos metros de distancia.
Como la implicada lo había dicho antes, estaba mejor tanto física como mentalmente, mas no era suficiente para quienes poseían un claro conocimiento del dilema psicológico que padecía, por lo que anhelar el bienestar por ella era lo mínimo que siempre hacían en silencio.
-Pues déjame decir que ha estado funcionando de maravilla- gesticulando una honesta mueca de orgullo por el logro ajeno, la dama abrió los brazos.
Dejándose así engullir en un férreo abrazo donde las palabras estaban de sobra al momento de explayar qué tanto se extrañaron. Separándose segundos posteriores con el propósito de realizar un exhaustivo análisis visual a Maximoff, corroborando que su salud física estuviese en óptimas condiciones, lo que sacó más de una risa suave a la implicada cada vez que la invitada realizaba un quejido de aprobación.
-Awww…cuánto cariño- se mofó la deidad embustera, gozando aún más cuando la rubia a su lado cerró los puños para abstenerse a golpearla.
-Tenías que arruinar lo que parece ser el reencuentro entre ambas? – Jean Grey inquirió, cruzando la pierna siniestra sobre su opuesta para estar más cómoda.
-Era yo o la enana de allá- presumiendo de haber hecho algo banal, Loki replicó tranquila en simultáneo que se señalaba primero y luego a The Wasp.
Lo que atrajo la atención de la misma, provocándola lo suficiente como para atentar a erguirse previo dar una rápida pesquisa a sus alrededores.
-Ella es más pequeña que yo! – acusó inmediatamente a la araña latina, Janet.
-Estoy en vías de desarrollo aún- Spidergirl respondió, compartiendo un semblante apático con Lockheed.
-…Maldición- callada por unos instantes, la diseñadora de modas se hundió en su lugar al darse cuenta que todas eran más altas que ella de un modo u otro, teniendo que soportar las risas que se generaron espontáneamente.
-Ya, es suficiente. Estás actuando igual a Peter- propinándole una juguetona bofetada que solo le dio al aire, la hija de Magneto parló y dio unos pasos atrás.
Desconocido para ellas mismas, todas las que interactuaron con Spiderman podían asegurar la veracidad de aquello, siendo víctimas de ansiosas corroboraciones que les provocaban un amalgama de ternura y frustración.
-Acaso él ahora…? – enarcando de forma curiosa una ceja, la figura de blondos cabellos comenzó a formular su interrogante.
-Está durmiendo- a sabiendas de lo que quería decir la rubia, Wanda respondió tranquila mientras deshacía el nudo trenzado que tenía en el cabello.
Grande abrió los ojos la protagonista de la cinta en reproducción, pues recién ahora se percataba del detalle más importante que la escena enseñaba. Asimismo, un emoción floreció en el seno de su pecho.
La mera idea de compartir tiempo con el arácnido le había parecido demasiado sugerente en la hora pasada, donde aprendió varias facetas ocultas del vigilante que solo mostraba cuando quienes le rodeaban se habían ganado la confianza suficiente como para no herirlo. Sin embargo, saber que su contraparte convivía de forma tan privada con Peter le daba esperanzas de tener algo similar si se lo proponía.
-Mama…- llamó Benjy al gatear sobre el regazo de Jessica hasta el de Wanda, siendo acunado de inmediato por esta última y soltando un gran bostezo de fatiga.
-Quieres dormir como papá, no? Pues descansa todo lo que quieras- dejando salir su lado maternal, la bruja caótica musitó para no interrumpir la película.
Inclusive si no prestaba demasiada atención debido a que intentaba domar el alborotado pelo que se mecía de lado a lado gracias al viento, la ojiverde sabía que su amiga y colega de trabajo estaba buscando algún indicio de que su relación con el hombre anteriormente nombrado fuese total y llanamente pura.
Con cuidado, para evitar realizar un sonido estruendoso que pudiese perturbar al varón, la romaní abrió milimétricamente la puerta que tenía detrás de ella, dejando entrever una habitación a oscuras donde en medio de esta se localizaba un hombre dormitando boca abajo sobre una cama.
-Siempre dejo que duerma unas horas más de las que él quiere. Incluso apago algunas veces su alarma. Tiene un oído muy sensible y es capaz de oír cualquier ruido, lo que le impide descansar la mayor parte del tiempo- explicó la dama que previamente buscaba paz interior, procediendo a cerrar con cautela la puerta de la recámara.
Invisible Woman miró de reojo a quienes estaban sentadas en el mismo mueble que ella, esbozando posteriormente una imperceptible mueca de orgullo cuando la romaní sintió que la observaban, diciéndole en silencio que era un buen trabajo el que hacía al dejarle dormir a Parker.
-Era cierto lo que decían. Benjy heredó la forma de dormir de su padre- parló, sorprendida por lo escuchado, la reina de Attilan.
-Pero…vive en New York, cierto? Cómo hace para descansar? No es un robot, necesita dormir- la belleza sureña trataba de entender cómo era posible que el oriundo de Queens pueda relajarse con todos los aspectos negativos que tenían sus habilidades.
-Años y años de experiencia. Es la única forma en que ahora puede controlar los sentidos desarrollados que tiene. De otra manera ya se habría vuelto loco o destruido cosas con su fuerza por ejemplo- la actual Madame Web contestó a la interrogante que Rogue hizo, aunque internamente también trataba de aplacar los pensamientos relacionados a problemas que el castaño sufre.
Nada hizo para aminorar los ánimos alzados que las espectadoras consiguieron al oírle decir aquello, pues de manera veloz y sincronizada, numerosos pares de ojos se enfocaron en la serena figura del bebé que apareció junto a la caja de cassettes en la guarida de A-Force. Un dolor en el pecho sintió la mayoría ante la simple idea de los inconvenientes que tendría a futuro el infante si no llegase a controlar sus poderes como pudo hacerlo Spiderman.
-Mi don…mi maldición…- clavando las uñas en el cuero azabache que le recubría las piernas, las palabras escaparon inconscientemente de los labios de Black Cat como si repitiera algo que oyó en el pasado.
-Tampoco ayuda el que se la pase toda la noche cuidando New York…aunque con tu ayuda últimamente por lo que vi en las noticias- complementó la fémina de cabellera áurea, mas finalizando con una ladina mueca jocosa.
-Ugh! Ni lo menciones! – masajeándose las sienes, y sospechando que la paz anteriormente conseguida se esfumaba con prontitud, Wanda espetó en un tono moderado.
-Me pregunto qué habrá hecho tu otra yo…- habló audiblemente la mutante capaz de cambiar su fisionomía.
-Por qué me miras? Ni siquiera sé en la clase de problemas que se mete Peter- a sabiendas que se refería a su persona, Scarlet Witch detuvo las caricias que suministraba al rostro de Benjy para poder responder con honestidad.
-Buen punto- reconociendo lo verídico que era aquella contestación, pues la película le había enseñado mucho de un hombre que creía superfluo, Raven Darkholme concordó.
Sin contar que lucía también un tanto avergonzada, como si sus actos presenciados por numerosos testigos no la dejaran en una buena posición mediática.
-En serio, qué hiciste? – la fémina de tez azul interrogó de nuevo a la protagonista después de ver el rostro de quien salía en el televisor.
-No lo sé! Tal vez algo estúpido…- exclamó en voz baja la romaní, incómoda por los actos de su contraparte.
-Disculpa? – ofendida por la creencia de que hablaban de su hermano, Teresa interrumpió.
-No me refiero a Peter- se apresuró en complementar su expresión Wanda, lo que calmó a la agente.
-En fin…ha pasado bastante tiempo desde la última vez que nos vimos, Carol. Cómo están lidiando sus problemas los Avengers? – reinando sobre sus emociones fluctuantes, la hermana de Quicksilver interpeló, dedicando al mismo tiempo unos segundos para asegurar el nudo de la bata escarlata.
-Aunque no lo creas, aún sobrevivimos. Puede que tengamos algunos problemas de comunicación, pero poco a poco vamos mejorando en la confianza que se pierde por momentos. Sin contar que algunos en el grupo todavía están resentidos por lo fuerte que la araña les golpeó durante el incidente de Otto Octavius- la antigua Miss Marvel, si su cambio de uniforme indicaba algo, alegó.
Inesperado para muchas, los rostros de concentración que Ophelia y Karla mantenían se resquebrajaron al oír lo que Captain Marvel había dicho, obligando a Maximoff el pausar de la película con apuro antes de cubrir los oídos del bebé que tenía en brazos.
-Shhh…! No sean tan escandalosas! – en un susurro exclamó recriminatoriamente Susan al dúo de villanas, tentada de encerrarlas en proyecciones de burbujas translúcidas.
-Pero acaso no escuchaste la idiotez que dijo? Confianza? En los Avengers? Es la razón principal por la cual los atacamos de sorpresa siempre! – pudiendo controlarse para hablar, mientras que Moonstone era sofocada por Laura con un almohadón con el fin de callarla, Madame Hydra alegó.
Las integrantes de dicho equipo heroico trataron de contrarrestar las burlas explícitas de Sarkissian, mas el recurrente memento de las peleas que tuvieron contra el grupo terrorista no hacía más que reivindicar toda clase de acusación dirigida hacia ellas, siendo la guerra civil entre héroes el caso más directo.
-Algo de ello me habló Peter, aunque por momentos guarda silencio ya que recuerda el deceso de la dirigente que Symkaria tenía. Sabía que eran conocidos, pero verlo tan roto en aquellos días me dolía mucho- tras un suspiro disimulado y abrazarse inconscientemente, Scarlet Witch narró brevemente los sucesos que conocía desde su punto de vista.
-Oh…- a través del avatar presente en el apartamento, Silver Sablinova pudo solo balbucear una simple onomatopeya de sorpresa.
Pues a pesar de haber oído el cómo sufrió Peter antes por ella, volver a escuchar las consecuencias de sus elecciones provocaban una esperable respuesta de melancolía que sus facciones no podían disimular.
-Bienvenida al club, amiga- derrochando ironía por las vueltas que daba la vida, Felicia dialogó resignada en simultáneo que ofrecía la mano izquierda para que la mercenaria pudiera tomarla.
Compadeciéndose de la castaña, Danvers brindó otro abrazo para serenar los ánimos, entendiendo a la perfección que algunas elección debían de tomarse primero y luego las consecuencias se afrontarían sin temor alguno, haciéndose cargo por completo en una clara demostración de madurez.
Solo alguien de mente obtusa se negaría a notar el lazo que la romaní y el arácnido habían creado entre el dolor y las penurias, para posteriormente ir fabricando nuevos sentimientos positivos en simultáneo que se apoyaban el uno al otro en los momentos más complicados, recordándose que no tenía por qué temer cuando la soledad era un término desconocido ya para ambos.
-Lo superará, Wanda. Contigo a su lado, él sabrá llevar mejor ese dolor- en un gesto de simpatía, la piloto de la Fuerza Aérea le hizo saber, dándole unos últimos masajes circulares en la espalda de la castaña.
La extremidad superior diestra se aferró con aún más ímpetu al receptar la frase pronunciada por la versión fílmica de Carol Danver, consiguiendo sacarle un inesperado siseo de dolor a Black Cat por un breve segundo. Percatada de esto, la monarca de Symkaria liberó la mano de la ladrona como si en llamas estuviese, para luego pedir perdón.
No le era de mucho agrado entender el por qué le desagradaba la idea del castaño buscando confort en alguien más por su culpa. No cuando ella misma podía convocarlo a una reunión privada por medio del Wild Pack, demostrándole que nunca había fallecido, y así poder disculparse genuinamente.
Aceptaba lo egoísta que sonaba en su mente todo ese utópico plan. No obstante, la cruel realidad le destinaba algo no tan lindo en caso de que ambos cruzaran caminos de nuevo. Lo sabía, le dolía admitir que nada volvería a ser lo mismo, y solo deseaba estar lista para ese momento, porque muy dentro suyo sabía lo roto y traicionado que Spiderman terminaría acabando.
-Dios…qué he hecho? – masajeándose los ojos para nulificar la posibilidad de que el resto notara sus lágrimas, la dama de cabello argentado monologó.
-Eso lo sé. Incluso me lo agradece cada vez que le veo triste e intenta guardar todo dentro de sí. Pero así como él me ayudó antes, puedo ver con facilidad que le cuesta en algunos momentos el lidiar con ciertos temas- la portadora de poderes caóticos respondió más serena, sentándose en el barandal del balcón ante la atenta mirada de su compañera.
-Todos llevamos de manera distinta el sufrimiento. Sin embargo, es como ya te lo mencioné…ustedes han conseguido fabricar un lazo bastante envidiable- demostrando una faceta comprensiva, la ojiazul avaló un hecho que varios habían atestiguado.
-Haces lo mismo que él hizo por ti. Eso habla muy bien de ti- la sobrina de May Parker parló.
-Dirás eso por cualquiera de nosotras? – curiosa por la aceptación que Teresa mostraba hacia algunas de ellas, trató de averiguar Spiderwoman.
-No. Solo con aquellas que han demostrado un verdadero afecto hacia mi hermano. Como así también las que han…cómo decirlo…evolucionado en carácter- observando que Wanda pausó la cinta para poder escuchar la plática, como el resto de las féminas, la agente secreta de cabello castaño intentó explicarse.
Impávidas, heroínas y villanas hallaron demasiado justo el juicio del pariente directo que Spiderman tenía. Eran lo suficientemente conscientes para saber que el enamorarse a simple vista o con un mero comentario era nada más que un sueño infantil, algo producto de fantasías pertenecientes a un cuento para contar de noche a los niños.
-Me parece justo- para asombro de muchas, Kamala fue quien aprobó el método restrictivo que Teresa tenía.
Sumidas en un paradigmático mutismo que solo era roto por la cacofonía del exterior o la respiración del párvulo dormido, Scarlet Witch vio lo propicio que era el reanudar el cassette.
Mas una ceja enarcada de la romaní le hizo replantearse la última parte de su sentencia, pues fue capaz de percibir el sutil tono con el cual habló.
-Está bien…muchos estamos envidiosos de la relación que mantienen. Satisfecha? – girando los ojos en una amistosa muestra de camaradería, y resignada a compartir el secreto a voces que los Avengers tenían, Captain Marvel dialogó.
-Mucho- con una empalagosa sonrisa burlona, Maximoff espetó.
-Lamentablemente no podemos decir eso aquí y ahora, no? – mencionó, sardónica, Shadowcat a la romaní.
Más de un bufido se hizo eco en dicha sala donde todas estaban reunidas, encontrando sumamente divertido aquel eufemismo que en un inicio les pudo haber molestado. Un memorándum de quién, entre todas las presentes, era la que ocupaba un lugar privilegiado en la vida del trepa muros.
-Susan dejó muy altas las expectativas- la licenciada de tez jade acotó, soplando un rebelde mechón oscuro que se había entrometido en su visión al desprenderse de la oreja derecha.
-Por qué lo haces sonar como si fuese mi culpa? – quiso defenderse la fundadora de los Fantastic Four.
-Porque lo es- apática, Emma espetó lo que muchas empezaban a pensar.
Ateniéndose instantáneamente a eludir un par de bofetadas que la blonda trató de propinarle, lo que las llevó a tener un infantil juego de persecución en el balcón. Aunque esto no perduró demasiado ya que un pequeño choque contra una silla, lo que produjo un chirrido metálico, hizo que un quejido masculino se hiciera eco en la habitación aledaña, deteniendo al dúo de damas al instante.
-…Mama- el sonido estridente proyectado por las bocinas del televisor ocasionar que Benjy se retorciera en los brazos de la bruja caótica mientras que esta última usara las delgadas falanges derechas para cubrir el oído siniestro del bebé.
Ocasionando, asimismo, que Julia se apropiara del control remoto que Wanda había dejado en el apoyabrazos del sofá y rápidamente disminuyera el volumen de la película.
-No sé cómo hace su madre para evitar todos estos inconvenientes. Realmente la admiro- Psylocke brindó su opinión al respecto, pues no sabría muy bien cómo adaptarse a una situación similar en un hipotético futuro.
-Wow…pensé que exagerabas con lo de su audición aguda- musitó anonadada la fémina mitad Kree, viendo a su amiga acomodar dicho mueble pues se había enganchado en su ropa.
-Tiene sus puntos buenos y malos si lo analizas bien- respondió la bruja escarlata, dedicándole primero una mirada de odio a la silla por entrometerse en el camino segundos atrás y procediendo luego a pararse frente al paisaje neoyorkino.
-Qué tiene de bueno escuchar todo cuando solo quieres dormir? – en voz alta, e incapaz de suprimir su indignación con lo que debía sufrir Peter, Hope preguntó.
-Es cierto. Debe ser horrible vivir con una eterna migraña. Ni siquiera yo tengo tan desarrollados mis sentidos como él- acordó Spidergirl, pensando en profundidad el dilema que básicamente era el día a día de su mentor.
-Qué tiene de bueno el escuchar todo mientras duermes al punto de…bueno, no poder dormir- en un tono interrogante, Danvers trató de averiguar.
-Hope…- sin dignarse voltear para ver el rostro de la joven pelirroja, Jessica Drew le llamó.
-Ya sé, ya sé…Laura, haz los hono…HMPH! – rendida ante el karma del universo, la mesías mutante concedió el permiso a la hija de Logan para que le golpeara con un almohadón.
Algo que la pelinegra hizo incluso antes de que terminara de hablar.
-Ese es el punto malo, Carol. El bueno funciona cuando está despierto y estamos rodeados de gente que no soportamos, lo que significa que solo debo sutilmente susurrar mis ganas de irme para ser escuchada por él- Maximoff explicó, ponderándose del hecho que se permitía realizar en ciertas ocasiones con su pareja.
Apenas tuvo tiempo la blonda para cubrirse los labios ya que una sonora risotada atentó con hacerse oír por todo el vecindario, descreyendo en su totalidad lo que acababa de escuchar. Aún si hallaba hilarante la situación dada, no podía dejar de admitir que tal relación le provocaba aquella envidia de la hizo mención previamente, donde ambos castaños habían conseguido complementarse a un nivel excepcional.
-Solo ustedes, Wanda…solo ustedes- realizando un vaivén negativo con la cabeza, que le hizo despeinarse mínimamente, la heroína de cabellera clara mencionó.
La mera acusación hizo nada para menguar el buen humor de la romaní, ya que fácilmente había captado el mensaje dado, interpretándolo como un visto bueno de su relación. Un tema que varias veces trató en privado con el arácnido, temiendo a las malas opiniones que el resto de la gente tendría, pues ella era vista con malos ojos por los mutantes mientras que él era vilipendiado por la prensa de New York cotidianamente.
-Geez…suena tan inocente ese detalle cuando se explica con ese contexto- The Wasp, derrotada por el recuerdo de lo que le había sido revelado en la película de Hope, comentó mientras se hundía en su lugar casi al punto de querer hacerse pequeña para desaparecer de la vista de todas.
-Por qué dices eso? Acaso hay algo que no sepamos? – la madre de Nightcrawler inquirió a su hija.
Ningún sonido emitió la belleza sureña, decidiendo mantener un semblante cabizbajo en simultáneo que frotaba la mejilla izquierda como muestra de incomodidad por un tema que relativamente involucraba a gran parte de las presentes.
-Bueno…Alguien dirá algo? – notando el súbito mutismo, Karla se irguió de su cómodo lugar en el suelo entre los almohadones hasta quedar sentada para ver mejor las caras de las heroínas.
-Saben que si no lo hacen ustedes, lo haré yo…- con la demostración de un rostro disconforme, Loki advirtió pues Teresa también lucía levemente confundida por unos segundos antes de que imaginarse el por qué.
Lo que le hizo aumentar el respeto hacia su persona ante los ojos de la Jotun.
-Lo que Janet quiso decir es que Peter, gracias a su audición, fue capaz de oírnos más de una vez hablar mal a sus espaldas- Natasha contestó para simplemente no alargar demasiado la espera, aunque aquello no denegaba el arrepentimiento entrelazado a cada palabra que pronunció, corrompiendo a los ojos ajenos su mítica imagen de mujer gélida.
-…No sé por qué me esperaba algo más grave- mirando a la nada por una fracción de segundo, la villana rubia descartó la importancia al dilema del resto para luego volver a echarse sobre los mullidos almohadones.
Sin dignarse a mirar cómo la mayor parte de las heroínas lucían semblantes estupefactos y repletos de dolor al saber cómo eran vistas por otras personas.
-Ahora bien, mi visita era por dos motivos. Primero, ver cómo estabas- tomando una profunda bocanada para armonizar sus ideas, Captain Marvel dejó en claro los propósitos que le movilizaban.
-Lo cual fue respondido, cierto? – intuyendo un posible razón de la inesperada aparición que le brindó la blonda, Scarlet Witch acotó mientras emulaba la actitud que veía frente a ella.
-No te pases de lista, brujita- realizando el esfuerzo de sobreponerse al sombrío peso que dejó sobre sus espaldas Moonstone, Carol le dirigió la palabra a su colega Avenger.
-No preguntes obviedades entonces- por reflejo la hermana de Pietro Maximoff alegó, dándose cuenta luego de lo que la rubia intentaba llevar a cabo.
-Correcto. En cuanto a lo segundo, todos queremos saber cuándo regresarás a ser una Avenger- realizando un asentimiento para responder a la pregunta, Carol procedió consecuentemente a decirle la siguiente parte de su misión.
De inmediato el humor de la romaní desapareció, estableciendo una fas ilegible para la piloto de la Fuerza Aérea, provocándole un sentimiento de apabullamiento bajo la creencia de haber tocado un tema frágil, pues recordaba claramente que la última intervención de la bruja caótica fue contra los mutantes cuando estaban en posesión de la Phoenix.
-Estás vacilando en tu decisión? – confusa por la actitud que la protagonista de la cinta puso, Jean hizo su pregunta.
-Creo que sí. Aunque si lo pensamos bien, estamos hablando de una versión mía que tiene una relación pseudo estable con Peter- analizando sus propias facciones, la romaní formuló una hipótesis viable.
-El mismo Peter que te ayudó tiempo atrás. Lo comprendo, también tomaría una decisión similar- asintiendo distraídamente, contestó Phoenix.
-Lo harías? – al oír lo que su amiga dijo, Pryde quiso corroborar.
Literalmente cinco segundos tardó la antigua Marvel Girl en hallar una fehaciente respuesta.
-Sí. Por qué no? Es decir, él no es una mala persona. E incluso está dispuesto a lidiar con mis problemas como si fuesen suyos, lo que indica una gran predisposición para enseñarme que no me abandonará en mi peor momento. Así que sí, dudaría si alguien me pregunta de querer volver a ponerme mi uniforme y luchar contra molestos Centinelas- respondió la madre de Rachel Grey, dejando sorprendidas a muchas en el proceso.
Mas las sospechas resultaron ser mal infundadas cuando vislumbró a la castaña soltando un sonoro resoplo al mismo tiempo que intentaba reacomodar su cabello, enseñando un semblante cansino que desconcertó durante unos instantes a la dama mitad Kree.
-No es que no quiera volver, porque luego de tanto tiempo en un exilio autoimpuesto extrañaba compartir batallas con ustedes. Pero si soy honesta, esta paz que conseguí al alejarme también es gratificante para mi mente y alma. Puedo ser yo misma sin sufrir el hostigamiento de la gente con sus palabras hirientes, relajándome en el silencio de mi apartamento o disfrutando de actividades mundanas con Peter. Incluso él, puedo decir por cuenta propia, opina de la misma forma- la hija de Magneto contestó con sinceridad, gesticulando de forma lenta pero segura una creciente mueca de felicidad a medida que las palabras eran emitidas.
Como era de esperarse para Emma y Betsy, la única miembro femenino de los X-men originales se puso de pie con el fin de acercarse a Scarlet Witch y chocar sus manos mientras sonreían por haber estado de acuerdo en un pensamiento profundo.
-Están felices solo porque estuvieron en lo correcto? – izando la ceja derecha, Carol le preguntó a la reina de los Inhumanos en voz baja.
-Lo dudo. Mis sospechas están en que su alegría se debe a estar por debajo de Susan en el orden de cariño por Spiderman- tras meditarlo por unos instantes, la dama de extenso cabello rojizo llegó a una suposición.
Una teoría que las telépatas anteriormente nombradas podrían corroborar como fáctica si llegasen a decir lo que vieron en la mente de Jean Grey y Wanda Maximoff.
-Sabes, luego de escuchar todo eso, creo tener buenos fundamentos para declararme envidiosa de tu situación. Aun así, quiero que sepas que respeto tu decisión. No puedo decir cómo responderá el resto, pero tengo por seguro que les haré entender tu elección de mantenerte al margen por el tiempo que desees- obsequiando una jocosa sonrisa en el inicio de su parla, Carol mutó aquel semblante a uno repleto de determinación.
-Ehm…Seamos honestas. Wanda barrería con cualquiera de los demás en el equipo. Tal vez Thor o Hulk muestren resistencia. Pero el resto? No lo creo- sincerándose, Bobbi remarcó un detalle que trajo un aumento de calor a la cara de la romaní.
-Incluso Spiderman? – cuestionó Ms. Marvel, pues últimamente su visión sobre el vigilante arácnido estaba cambiando poco a poco.
-…Sí? – Mockingbird, dubitativa al igual que la gran mayoría, alegó.
-Esa es una afirmación o una pregunta? – virando la cabeza para dirigirle la palabra a la prima de Hulk, la joven pakistaní inquirió.
-Mira, no lo sé muy bien. Si Wanda decidiera volverse una fuerza caótica imparable, Peter no tendría oportunidad alguna. Pero si Peter tiene tiempo suficiente para hacer un plan como sucedió en su pelea contra Magik y Colossus, entonces sí tendría una remota oportunidad- viendo que ahora ella era quien debía de responder a la incógnita de la pupila que Carol tenía, She-Hulk expresó sus fundamentos.
Satisfecha con la respuesta, Kamala asintió distraídamente en simultáneo que se reacomodaba en el sofá, reposando la cabeza en el hombro verde de la abogada a su izquierda. Lo que el resto no supo, fue que la muchacha en ese momento estaba acumulando un sinfín de datos que planeaba usar para sus historias.
Tácito fue el minuto que transcurrió de manera lenta entre las dos heroínas, permitiéndoles empaparse con la calma encontrada por el fallo tomado concienzudamente. Dudosa, mas valiente en simultáneo, la romaní extendió la extremidad superior diestra hacia su amiga en señal de cariño, lo que le fue respondido en el acto con un suave asir que posteriormente soltó para levitar hasta quedar a metros del balcón.
-Cuídense- sin el menester de expresar una despedida vocal, Danvers inclinó milimétricamente la cabeza previo a pronunciar lo que en verdad anhelaba para la pareja de castaños.
-Lo mismo para ustedes- acotó Maximoff, moviendo la mano izquierda en un ademán de adiós.
-Vaya, qué frías…ni siquiera un abrazo de despedida? – incapaz de contener las ansias de provocar cizaña contra su enemiga, Mystique habló.
Mortificando en el trayecto a Rogue, quien en ese preciso día estaba empezando a enmendar su relación con dichas Avengers.
-Por qué le daría uno? Ni que fuésemos a vernos por última vez. O es que acaso tú lo dices por experiencia? – para sorpresa de muchas, Carol se adelantó a la posible respuesta de Wanda.
Aunque su última frase no pasó desapercibida para nadie, pues la mueca ladeada que rebosaba de malicia le delataba.
-Serás una mald…! – llenándose de imprevista rabia, la mutante cambiaformas intentó ponerse de pie, mas una boca la haló del brazo derecho mientras otra le cubría la boca.
-Quieta y no grites. Tú te lo buscaste además- amonestó Anna Marie con una mirada que prometía dolor si tentaba su suerte de nuevo.
La ojiverde mantuvo en alto la extremidad siniestra durante unos segundos más, esperando ver la silueta voladora de la rubia perderse en el firmamento, para luego bajarla y cruzarse de brazos mientras dedicaba una última mirada a la transitada urbe bajo sus pies, donde cientos de personas llevaban a cabo sus vidas día a día de la mejor forma posible.
-Nos encargaremos de que este sea un buen lugar para vivir…- en voz alta dijo la romaní, procediendo después a dar media vuelta y caminar sigilosamente hasta la puerta que había cerrado con anterioridad.
Pausadamente el bosquejo de una sonrisa se iba dibujando en la fas de Maximoff, deseosa de poder tener un momento similar en la vida real. En su propia vida real. Una experiencia repleta de sentimientos positivos a pesar de existir altibajos emocionales, apoyándose el uno con el otro para complementarse.
Más que claro estaba, después de ver la tumultuosa ciudad que la pantalla enseñó, que su contraparte vivía en New York. Y eso significaba que indefectiblemente Peter realizaba sus rondas con envidiable diligencia, procurando el bienestar de mucha gente. De ciudadanos comunes hasta familias con poderes que decidieron vivir en el anonimato para no estar bajo las lentes de las cámaras.
Por ello mismo, el plan de involucrarse en la cotidianidad de Spiderman y ayudarlo en sus tareas no sonaba tan mal. Tenía en cuenta que la fatiga sería abismal, pero si con ello podía experimentar un poco del bien que el castaño creaba, estaría satisfecha. Principalmente porque en dicho lugar viviría cierto infante dormido que era sostenido contra su pecho para compartirle la calidez maternal que necesitaba.
Prudente, Wanda creó una pequeña abertura que le permitió fisgonear el estado de su pareja, soltando un tácito suspiro de alivio cuando notó que aún dormía boca abajo, ocupando específicamente el lugar que ella usaba por las noches, indicándole que extrañaba el calor que le brindaba. Satisfecha con su observación, ella se aventuró hasta dicha recámara que poseía una decoración similar a la que tenía en los Bosques de Wundagore gracias a la motivación del arácnido que siempre hacía hasta lo imposible por verla feliz.
Asentando ambas manos sobre el colchón, la bruja caótica amplió más la sonrisa al notar que la respiración del varón se mantenía estable, permitiéndose así el colocar las rodillas en el mueble y gatear cuidadosamente sobre la figura masculina hasta llegar a la espalda, donde bajó la cabeza unos centímetros con el propósito de realizar un camino de castos besos.
Mimos que provocaron un ronco gemido por parte del ex fotógrafo, indicándole a la heroína cuán satisfecho estaba con tales caricias.
Inmediatamente el apartamento se llenó de silbidos y sonidos que simulaban aullidos lobunos que solo conseguían avergonzar más y más a la pobre Scarlet Witch, quien no sabía dónde esconderse para gritar por la impotencia que tenía, como así también para evitar que Benjamin fuese despertado.
Algo que, tras bajar la vista, no sucedió en absoluto. Pues de hecho el infante parecía estar totalmente dormido, cansado del agotador día, y demostrando como única reacción propia el aferrarse a la capa carmesí que la bruja previamente usó para cubrirlo mejor.
-Hay ciertos detalles que hubiese preferido no ver…- acotó Teresa, girado la cabeza a un lado con el propósito de eludir el estado de su hermano mayor.
-Comparto ese sentimiento- acompañándola en el momento, Invisible Woman complementó en un tono que dejaba entreoír un ápice de celos.
-Buenos días…- saludó Scarlet Witch mientras miraba el entreabierto ojo derecho del castaño.
-Buenos días, Wanda. Cómo estuvo tu plática con Carol? – a pesar de tener medio rostro hundido en la almohada, Peter Parker dedicó todo su esfuerzo en no dormirse con la suministración de cariño que la fémina le daba.
-Espera…Qué? – parpadeando repetidas veces, Betsy Braddock atinó a realizar una simple interrogante en voz alta.
-Estuvo escuchando todo? – en un estado símil, Julia produjo otra pregunta.
-Ehm…chicas? – llamó Hope la atención de las demás al notar que gran parte no dejaba de lado el asombro.
Casi al instante, la mesías mutante suprimió el menester de removerse en su lugar cuando todas y cada una de las féminas a su alrededor giraron la cabeza para escucharlo que intentaba decir.
-Peter. Sentidos desarrollados. Mal sueño. Les suena algo todo eso? – enumerando algunos de los detalles más importantes que habían aprendido en las últimas horas, la hija de Cable mencionó.
Acto seguido, varias de las mujeres refunfuñaron por haberse olvidado de algo tan simple, ocasionando que figuras como Hope, Susan, Felicia o Teresa se rieran por lo bajo ante la ignorancia ajena.
Esto detuvo en el acto a la hija de Magneto, quien si bien llevaba bastante tiempo compartiendo con Spiderman un relación, aún existían pequeños detalles que le asombraban.
-Desde cuándo empezaste a escuchar? – quiso saber ella.
-Si te soy honesto, siempre me despierto cuando tú lo haces. Pero me quedo aquí porque me gusta oír tu respiración relajada al practicar yoga. Me adormece- confesó el trepa muros, volteando para ver el rostro de la Avenger.
Sin palabras quedó la romaní al escuchar tal confesión, conmovida por lo tanto que él amaba a su contraparte como para conformarse con algo tan banal como una respiración parsimoniosa. Pese a ello, la hechicera de vestimentas escarlatas supo finalmente lo que más apreciaba el ex fotógrafo del Daily Bugle en cualquier mujer que fuese su pareja.
Y eso traía una calidez en el pecho que le alentaba a no dejarse intimidar por Susan en caso de ver pronto al hombre araña.
-Okay…ni en mis días más malos puedo enojarme con él si me dice algo así- la terrorista de cabellera verde habló en simultáneo que apreciaba la fisionomía del arácnido una vez más.
Detalle visual que otras dos villanas y una joven no dejaron pasar, aunque esta última había optado tomar su teléfono móvil para realizar una fotografía. No obstante, cierto sonido de captura resonó bastante claro en la sala, convirtiéndola en foco de miradas lúdicas por su atrevimiento.
-Eso fue dulce, aunque de una forma extraña- la Reina Blanca espetó, guiada por el suave tono de voz ronca que Spiderman tenía en su estado de recién despierto.
-Es Peter- con una ligera elevación en las comisuras de los labios, Silver alegó mientras Black Cat asentía.
-Vale, cierto- Emma Frost concordó, consciente de que el castaño no era alguien común con respecto a sus manierismos.
Las orbes color chocolate se fundieron en sus contrapartes verdes por varios segundos, transmitiéndose sin palabras el profundo aprecio mutuo. Despacio, las manos del vigilante reptaron hasta las piernas de la dama, deslizándose por debajo de la bata carmesí y rozando ligeramente la tersa piel con las uñas cortas, consiguiendo finalmente alcanzar su destino en las caderas, las cuales sujetó con firmeza para impedirle algún posible escape.
Ella, por su lado, reclinó hacia delante de nuevo la cabeza, permitiendo que su cabellera se despliegue como una cortina alrededor del rostro masculino, como si se tratara de un velo de privacidad para el dúo, buscando de tal forma un mayor enfoque en los ojos que tanto tiempo buscó averiguar la coloración.
-Muy bien, horario de protección al menor- declaró la abogada de tez jade, procediendo a bloquear la visión de Kamala.
-Hey! No! Ya casi soy mayor! – de inmediato protestó la pakistaní, luchando para hacer a un lado la extremidad musculosa de Jennifer mientras el resto soltaba pequeñas risitas por la espontánea situación.
Solo cuando los verdes ojos Walters se toparon con los azules de Danvers, fue que ella le permitió seguir viendo a Ms. Marvel, pues la blonda le había dado un tácito permiso para que no interrumpiera. Obviamente esto le valió una fulminante mirada acompañado de una faneca por parte de Kamala, quien no aprobó el que la trataran como una niña cuando Anya y Hope estaban presentes en la sala también.
-Entonces…siempre esperabas a que yo terminara y viniera a despertarte para que tú recién salieras de la cama? – bajando el tono de voz, la romaní inquirió.
-Uhm…Tal vez- bajando las pestañas en el instante que una mano delineó cada rasgo facial, Spidey alegó en un áspero susurro.
-Benjy, quizás no me estés escuchando ahora mismo, pero quiero decirte que tu papá es un hombre malo. Y merece que le castigue por engañarme de tal forma- jubilosa por la interacción de su contraparte con Parker, la hija de Magneto le susurró al bebé dormido, meciéndolo con cariño para que siguiera durmiendo.
Hecho que sucedía sin problemas, al punto en que Benjamin ni siquiera reaccionaba cuando Jessica había decidido jugar inconscientemente con los pequeños pies, demostrando cuán cansado estaba.
-Eres una araña mala, Peter. Muy, pero muy mala- manteniendo el susurro en el oído diestro del nombrado, la manipuladora de magia caótica dijo, en simultáneo que hundía las falanges en el revuelto cabello castaño.
Debido a que había hablado en un susurro, solo Spiderwoman había sido capaz de receptar la similitud en los dichos de la romaní, por lo que simplemente la miró de reojo y dedicó una sonrisa maliciosa.
-Agradece que este pequeño manipulador está contigo, de otra forma te habría dado un correctivo como a Hope- la pelinegra británica comunicó.
-Muy gracioso que digas eso luego de ver cómo reaccionaste contra Dansen Macabre- el cabeza de red bufó jubiloso al recordar cierto evento que compartieron.
-Oh! Parece que ahora sabremos qué fue lo que te causó tanta vergüenza en mi charla- frotando las manos entre sí con ahínco, Captain Marvel parló en lo que miraba ávidamente a su amiga.
Mas rápido borró su mueca al ver que Wanda estaba prácticamente paralizada con la mirada fija en el cristal del televisor.
-Por dios…que no sea lo que yo pienso que es- sosteniendo al mini Parker con el brazo izquierdo, Scarlet Witch llegó la extremidad opuesta hasta la cara, tomándose la mejilla diestra mientras musitaba preocupada.
Una mención que desató un sutil aumento de calor en el rostro de la heroína, procediendo inmediatamente a erguir sobre la cintura del vigilante y propinarle unos ligeros golpes en el torso descubierto.
-Tú sabes demasiado bien por qué reaccioné así! – clamó Wanda al mismo tiempo que continuaba con el castigo hacia su pareja, quien se movía de lado a lado para eludir las bofetadas.
-Wanda, prácticamente le dijiste que si alguien me iba a dar un baile exótico, esa serías tú…y luego la noqueaste a traición- en un veloz movimiento de manos, Peter sujetó las muñecas de la mujer encima suyo y le replicó con cara de palo.
-…Demonios, Wanda! – tardando en reaccionar, Janet Van Dyne halló la capacidad de hablar tras un sonoro grito.
Algo que hubiese despertado a Benjy de no haber sido por los rápidos reflejos de Susan, quien proyectó una burbuja invisible alrededor de la cabeza de The Wasp, mitigando así gran parte del sonido.
-Podrías dejar de gritar por un momento? – siseó molesta, Natasha.
-Lo siento…pero admite que eso también te sorprendió! – se disculpó la diseñadora de modas, aunque el resto solo le vio mover los labios ya que Susan no había deshecho su proyección, por lo que el grito final se escuchó apenas.
-Ella tiene razón. Wanda…un baile exótico? – estando de acuerdo con su compañera de equipo, Bobbi dijo, para luego virar hacia la nombrada y cuestionarle.
-Y como si fuera poco, un ataque a traición? – uniéndose al amedrentamiento verbal, Laura acotó mientras miraba por encima del hombro izquierdo a la bruja caótica.
La dama en cuestión había elegido sabiamente quedarse callada y con la cabeza abajo, intentando soportar la vergüenza que le estaban haciendo pasar, sin contar que a meros metros de distancia estaba la mismísima hermana del hombre que defendió tras un aparente ataque de celos.
-Se lo merecía! A nadie le gusta que otra mujer intente robarle su esposo! – ofuscada, Scarlet Witch proclamó.
Ante las desconcertadas miradas de todas las mujeres, la hermana de Quicksilver pausó la cinta, entregó el infante a Julia por un momento, y procedió a erguirse con el fin de marchar hasta el baño, donde dio rienda suelta a sus emociones con un grito de alegría.
Saliendo segundos posteriores totalmente en calma pero con los ojos brillosos y una amplia mueca feliz que llenó de envidia a más de una.
-No me lo creo…- Katherine expresó pasmada, atestiguando la congelada imagen de la película.
-Destronó a Susan- alegó Jean Grey, ignorando voluntariamente las venenosos ojos de la nombrada ante tal suposición.
-Eso no me lo esperaba- tratando de comprender lo que acababa de pasar, Loki musitó.
La feliz "esposa" de Spiderman, por su lado, retomó su asir sobre Benjy con el fin de besarle las mejillas con ímpetu durante largo rato en una clara demostración de felicidad que, ante todo contratiempo, contagió a las allegadas. No porque en realidad se sintieran así, ya que estaban celosas y lo admitían, sino porque sabían del doloroso trauma que la bruja cargaba y la paz que encontró en brazos del trepa muros.
Solo para ser halada rápidamente contra el pecho del hombre araña, quien segundos posteriores estiró la extremidad superior siniestra hasta una mesita de luz aledaña y cogió un par de alianzas doradas.
-Lo sé. Y tampoco soy tan tonto como para caer en un truco tan estúpido como ese- besándole la frente a la castaña, Parker comunicó en tanto le colocaba el anillo a su esposa en el dedo correspondiente.
-Eso es cierto. Tiene una gran resistencia a mis feromonas- señaló Jessica al recordar las veces que intentó dicho engaño con Hulk para después probarlo con Peter y descubrir que era renuente a obedecerla.
-Pero sí cae en los engaños de cierta gata- complementó Anya, señalando distraídamente a Felicia, quien aún no entendía cómo era que el castaño estuviese casado con Maximoff.
-Bueno…- murmuró Susan por lo bajo.
-Qué? – sospechando que algo oculto había, Teresa le preguntó en un tono similar para mantener la privacidad.
-Peter me explicó que era una especie de juego entre ambos. Ella roba, él la persigue, ella deja caer las joyas, él la ve escapar, y así sistemáticamente. Es una rutina para olvidarse de algunos problemas que tienen- explicó de forma breve la madre de Franklin y Valeria Richards.
-Tiene que sea una maldita broma…- con cara de palo ante la relación complicada que su hermano tenía con la ladrona, la hija de Richard y Mary Parker masculló.
-Eso mismo le he dicho a Peter más de una vez- suspirando, la matriarca Storm le hizo saber, mas mantuvo callada el cómo él también lograba recriminarle algunas actitudes a modo de broma.
-Casi lo haces con Octavius…- enseñando un semblante de aflicción, la hija de Magneto mencionó un dato que por poco destruye la felicidad que ambos habían creado.
-Pero tú lo evitaste. Me impediste ir a verlo cuando iba a morir, y luego usaste tus poderes para deshabilitar el implante que me fue colocado en la nuca- sin darle tiempo a entristecerse más, el científico replicó mientras dejaba que la romaní emulara lo que él hizo antes con la argolla de oro.
El escuchar lo que había evitado y ver cómo religiosamente intercambiaba el accionar de colocarse las alianzas con el subestimado héroe neoyorkino, hizo que un nudo en la garganta se le formara a la romaní, absolutamente conmovida por la totalidad de cariño que el hombre tenía para con su persona.
Una lucha por sonreír y llorar se hizo presente, comprendiendo finalmente aquel dilema que Susan había sufrido durante su película. Asimismo, un entendimiento más se agregó a dicha lista metafórica de logros que había empezado a crear con respecto al castaño, donde su ética y valores alcanzaban límites insospechados cuando debía de empatizar y perdonar.
-Asombroso…- usando el adjetivo con el cual se le mencionaba más de una vez adjunto al nombre heroico, habló Wanda.
Adoptando una postura sentada, el sobrino de May Parker dejó que las delgadas piernas femeninas le rodearan la cintura en lo que él se proponía a deshacer el nudo de la bata con el fin de acariciar la sección abdominal con cuidado absoluto, como si le aterrara romper algo ante la menos muestra de fuerza en sus falanges. Acción que la bruja con poderes caóticos percató y no dudó en cubrir las manos, gozando del calor que las extremidades masculinas propiciaban a su persona, como así también a alguien más.
Previo a notar la reacción natural de su cuerpo, lágrimas comenzar a ser derramadas a lo largo de las tersas mejillas pertenecientes a Scarlet Witch. Reacción que las demás notaron y vieron confundidas hasta que revisaron la imagen del televisor, pudiendo rápidamente dilucidar lo que ocurría y consecuentemente empezar a bosquejar sonrisas de orgullo por el deseo a cumplir que dos personas lastimadas tenían.
Un anhelo que merecían tener en realidad para contrarrestar todo el daño que la vida les había hecho.
-Felicidades- la voz de Julia rompió el entumecimiento que Maximoff tenía, obligándose a girar la cabeza y ver que Julia le hablaba con genuinidad.
-Enhorabuena, Wanda- de nuevo, la bruja caótica viró su atención directo a Teresa, quien gesticulaba una mueca de alegría.
-Ambos merecen ese bebé- Rogue, para gran sorpresa de la hermana de Pietro, se expresó también con un suave semblante de júbilo.
Más voces resonaron en los oídos de la hechicera, al punto de que para ella era una gran cacofonía incomprensible que le aturdía. No obstante, entre tantos sonidos, un ligero ronquido preponderó por encima de todos, siendo el origen aquel diminuto Parker que llegó de improviso con un regalo para ellas.
-Escuchaste, Benjy? Tal vez tengas una hermana o un hermano. Qué te parece esa idea? Verdad que es fabuloso? – mirando al dormido infante que sostenía con el brazo izquierdo, Wanda parló apenas audible en simultáneo que masajeaba su abdomen con la extremidad superior derecha por unos segundos antes de reanudar la cinta.
-Solo llevamos ocho semanas y ya quiero tenerlo en mis brazos- apoyando la frente contra la de su contraparte masculina, Wanda Maximoff murmuró.
-No eres la única. Y esta vez me aseguraré de que nada ni nadie nos arrebate esta felicidad- cerrando los ojos luego de notar que su esposa lo había hecho, Peter Parker dejó en claro su nuevo propósito de vida.
Con ese diálogo final, el televisor oscureció su cristal por completo, siendo el único detractor ese peculiar cuadrado verde que en más de una ocasión habían visto y conocían a la perfección su significado. En vísperas de ello, Wanda simplemente oprimió el botón de retroceso para después dejar reposar el mando sobre el apoyabrazos. Todo con el fin de abrazar con ahínco la pequeña figura de Benjy contra su pecho mientras procedía a llorar en silencio para no perturbarlo.
Sin esperar a que alguien dijera algo, Carol se apresuró a llegar hasta donde la castaña de vestimenta carmesí estaba, hincándose frente a ella y dándole un leve apretón a las rodillas para indicarle de su presencia. Este acto no pasó desapercibido para el resto, pues poco a poco fueron acercándose a quien fue la protagonista de turno con el fin de darle una muestra física de apoyo antes de proceder a elongar o en ciertos casos, bostezar por la fatiga física y emocional con la que cargaban.
-Wanda…- llamó a la susodicha, Spiderwoman.
-Quiero a mis bebés, Jess. Quiero a mis bebés de nuevo…- entre lágrimas consiguió decir la bruja, temblando pero sin dejar de mecer al niño contra su pecho.
Un rápido cruce de miradas con el resto de las Avengers no hizo más que compartir la tristeza que emanaba Maximoff, pudiendo solo consolarla con sus presencia. Inclusive las X-men empatizaron con la afligida heroína, donde una estoica Emma Frost se paró detrás de la misma con el fin de posicionar ambas manos sobre las sienes y usar su telepatía para amainar el flujo de pensamientos negativos.
-Shhh…tranquila. Respira profundo. Haz como en la película, serénate- la Reina Blanca aconsejó mientras mantenía los ojos cerrados para concentrarse en su tarea.
-Yo…Lo siento, yo…Yo no quería reaccionar así- demostrando una paulatina mejoría, Scarlet Witch tropezó con sus palabras durante los momentos que limpiaba su rostro.
-Está bien que reacciones así. Es natural. Pero no puedes dejarte vencer de esa forma tampoco. Tú reinas sobre tus emociones, no al revés- viendo a su ex compañera de La Cabala bajando las manos al sentirse satisfecha con su labor, cierta deidad embustera hizo mención mientras recordaba lo que sintió al ser separada de sus propios hijos.
Aliviada, un último beso en la frente de Benjy depositó Wanda, entregándolo segundos después a los brazos Carol para así erguirse y dedicar un cabeceo en señal de agradecimiento a todas las que le dieron fuerzas para superar el inesperado brote depresivo.
-Ve a tomar agua. Despéjate un poco. Luego te daremos tu cinta- apoyando la mano derecha en la espalda de la romaní para guiarla, Medusa indicó comprensivamente.
-Sí, tienes razón. No quiero que Benjy despierte por algún motivo y me vea así- batallando para esbozar una sonrisa, quien fue la actriz principal del cassette dijo mientras caminaba a paso lento, siendo detenida por instantes para recibir abrazos o besos en las mejillas de sus compañeras de equipo.
En la sucinta calma del apartamento, donde las únicas interrupciones eran algunos quejidos que realizaban heroínas y villanas estirarse, o lejanos ruidos de coches circulando por la urbe nocturna, cada una de las presentes dejó en claro lo cansadas que estaban al dar profundas bocanadas de aire con el fin de disimular suspiros o bostezos.
-Bueno…- dio inicio de nuevo a la plática Kitty, permitiendo que Lockheed volara hasta su hombro siniestro y enrollara la cola purpúrea alrededor del cuello con cuidado.
-Qué haremos ahora? – adivinando lo que Shadowcat pretendía decir, la interrogante fue pronunciada por Black Widow.
-A qué te refieres con eso? – Moonstone preguntó, aprovechando que estaban en un pseudo terreno neutral para acercarse al niño que Captain Marvel tenía.
-Karla…casi es medianoche. Estamos cansadas. Benjy está cansado. No seguiremos viendo películas- ansiosa por frotarse el puente de la nariz, aunque no pudiese por la posición actual, Carol le explicó de la forma más sencilla posible.
-Pero…- la joven pakistaní intentó interrumpir.
-Acordamos esto luego de la película de Susan. Además, qué excusa pondremos por regresar tarde a nuestros hogares o trabajos? Qué estuvimos viendo películas sobre posibles vidas junto a Spiderman? Sabes lo loco que suena eso? – compadeciéndose del incesante anhelo que Kamala tenía, la actual Madame Web comentó en lo que se acercaba a la mesa donde Susan y Teresa estaban para ordenar algunas de las cosas que habían comprado para el infante.
Tal réplica calló por completo a Ms. Marvel, quien se dejó caer sobre uno de los sillones desocupados mientras trataba de lidiar con la idea de que todas esas películas terminarían siendo un secreto entre ellas. Que nadie fuera del grupo, y las posibles nuevas integrantes, podría contar a amigos o familiares ya que incluso al ver los filmes creían que todo era algo utópico.
-Lo sentimos por darte de esta manera la noticia, pero lamentablemente es así. Hay demasiados datos privados de Peter como para que alguien extraño se entere. Lo último que deseamos es agregar más carga a su espalda, o en el peor de los casos, obligarlo a crear más máscaras- Elizabeth Braddock, acompañada de Spiderwoman, complementó al sondear la mente de la joven en simultáneo que regresaban de la habitación donde habían arrojado las armas de Viper o el casco y capa de Loki.
Algo que las villanas agradecieron, a regañadientes, mientras se las colocaban en sus respectivos lugares, pues sutiles advertencias de profundo dolor les hicieron saber el par de heroínas.
Risas provenientes de la mesa, donde se hallaban los materiales comprados a inicio de la jornada, hizo que la mayoría se aproximara, rodeándola en cuestión de segundos y dedicando algunos momentos para apreciar los conjuntos de ropa con temática arácnida que planeaban usar en el pobre niño dormido.
-Definitivamente necesitamos aprovechar el tiempo que tengamos con él y vestirlo con estos pijamas- incapaz de contenerse, Mockingbird sugirió.
Siendo avalada rápidamente por el resto, ya que demasiado agradable era verlo de por sí a Benjy con un símil uniforme de su padre pero en tamaño pequeño.
-Le compramos juguetes mañana? – doblando uno de los pijamas que tenía coloración monocromática, Hope Summers preguntó en voz alta.
-Unos muñecos de felpa no sería mala idea- gustosa de la idea, Felicia dijo, con varias ideas en su cabeza.
-Una pelota de goma para que juegue con Lockheed? – aportó Rogue su grano de arena a la charla.
-No es mala sugerencia- la propia Maximoff respondió, ansiosa por escuchar de nuevo la contagiosa risa del mini Parker.
-…Definitivamente tomaremos muchas fotografías para mi hermano- abstraída del mundo mientras mirada el bolso con ropa para bebé, Teresa confesó.
Varios sonidos de afirmación y asentimientos demostraron el apoyo a tal moción.
-Okay. Entonces…nos volvemos a ver mañana aquí? – Janet preguntó lo que sin saber era una duda general.
-No es por ser egoísta. Pero creo que no cabremos todas si el número de gente continúa aumentando como hasta ahora- confesó la prima de Hulk, indicando de manera distraída con la mano a todas las presentes.
Quienes aceptaron la crudeza de sus palabras sin problema alguno.
-Qué piensan si vemos las cintas que faltan en la Mansión X? – ofreció Laura, lo que sorprendió a muchas.
-Es cierto, eso podría funcionar- apoyando indirectamente la idea que tuvo la hija de Logan, Phoenix declaró.
-Pero qué no vive mucha gente allí? Digo, es una escuela- Spidergirl recordó el pequeño detalle que dejaron de lado.
-De eso no te preocupes, se soluciona fácil- la Reina Blanca del Hellfire Club replicó, desestimando el problema.
-No pensarás matar a nadie, verdad? – asustada por la seriedad con la que habló la rubia, Susan inquirió.
-Qué va! Solo necesito enviarlos lejos por una semana con suficiente dinero como para que no molesten- bufando divertida ante la sugerencia de Invisible Woman, terminó revelando su plan Emma.
-Y si no quieren ir lejos? – curiosa, Carol interpeló.
-Créeme, se irán lejos quieran o no- fijando su gélida mirada en la cian de Danvers, la mutante capaz de adoptar una fisionomía adiamantada alegó.
Satisfechas con la planificación, principalmente porque les causó un poco de pavor la seguridad con la que Frost comentó su eficaz proyección, todas las presentes observaron cómo la fémina mitad Kree reacomodó al hijo de Spiderman en su brazo derecho mientras se apresuraba a asir la correa del bolso que llevaba la ropa.
-Qué crees que haces? – de inmediato cuestionó la monarca de Symkaria, no agraciada con la acción de Captain Marvel.
-Eh? Me voy a casa? Por qué preguntas? – confundida, Carol respondió con sus propias interrogantes.
-Quién te dio permiso para irte con Benjy? – la espía rusa de SHIELD preguntó estoicamente.
-Nadie. Pero yo…- quiso defenderse la rubia Avenger, mas fue interrumpida.
-Sabes cuidar de un bebé? – averiguó la sobrina de May Parker.
-Sabes alimentarlo como se debe? – quien antiguamente fue Arachne formuló su duda.
-Sabes cambiarle el pañal cuando lo necesite? – prosiguió Jean Grey con la interrogación.
-Sabes bañarlo? – Raven Darkholme no perdió su oportunidad para hablar.
-Sabes calmarlo si se despierta llorando? – la madre de Franklin y Valeria cuestionó con dureza.
Tácito el ambiente se convirtió al terminar el sinfín de indagaciones, deteniendo a Carol en el preciso momento que se predisponía a girar el picaporte con el propósito de marcharse como si fuese algo cotidiano. Dándose cuenta que cualquier respuesta a dar, sería absolutamente negativa, y conllevaría a que Benjamin Parker no descansaría en su hogar por la noche.
Aun así, y totalmente abnegada, la rubia piloto de la Fuerza Aérea realizó lo que para muchas significó su sentencia de muerte. Con apuro giró el picaporte, abriendo la puerta y cerrándola a su paso para luego levitar escaleras abajo lo más rápido que podía, dejando al resto de heroínas y villanas estupefactas por la osadía.
-Carol! – sin perder ni un segundo, Medusa corrió hasta la salida del apartamento llamando por su compañera de A-Force.
-Maldita rubia oxigenada! Regresa aquí de inmediato! – sujetándose de la baranda que las escaleras tenían y mirando hacia abajo, Karla Sofen exclamó eufórica.
Situación que empeoró cuando varios metros abajo se asomó el rostro de la fugitiva, enseñándole el dedo medio de la mano izquierda y desapareciendo acto seguido.
'CLICK!'
-Espero que no les importe si la mato por secuestrar a mi sobrino- el sonido de una pistola se hizo eco en la actual soledad del apartamento, donde una decidida Teresa Parker salió y comenzó a descender con envidiable tranquilidad las escaleras mientras una clara misión se formulaba en su mente.
De más está decir que nadie le reprochó a la castaña, ya que todas y cada una siguió su ejemplo de darle caza a la antigua Miss Marvel.
-Ustedes vayan adelantándose, yo pondré llave para asegurar los cassettes que mañana seguiremos viendo- avisó She-Hulk, corriendo de un lado al otro en el interior de la humilde base que su equipo heroico femenino poseía, bloqueando ventanas y puertas, además de apagar luces.
Fin del epílogo correspondiente a Scarlet Witch, mis amados lectores!
Realmente espero que tanta paciencia por parte de ustedes haya valido la pena.
Sí, admito que demoré bastante en escribir esta actualización, pero en verdad quiero que mis trabajos salgan lo mejor posible, ya que ustedes y yo lo disfrutamos de un modo u otro.
Ahora, a lo de siempre para no perder la costumbre!
Qué les pareció esta parte?
Se divirtieron?
Tuvieron otros sentimientos?
Les gusta la paulatina evolución como personajes que tienen las mujeres en este fic?
Benjy seguirá siendo el pacificador de todas?
Esperan la aparición de Peter en algún momento?
Creen que más mujeres harán acto de presencia?
Carol sobrevivirá para ver demás películas?
Quienes pueden ser las posibles futuras invitadas?
Okay, lectores. Tal vez les parezca molesto esto, pero en verdad les agradecería si tuviesen la amabilidad de compartir sus dudas, preguntas, opiniones, sugerencias, etc. Pues solo así sabré en qué mejorar para que los futuros trabajos sean de sus agrados.
Saludos, pórtense bien, tengan salud, y hasta la próxima!
