"A veces sabes a primera vista que esa persona es tu destino, otras pasas toda la vida buscándola..."
Cerré el libro sobre mis manos deteniéndome en aquellas palabras y la verdad que se contenía en ellas, y es que yo había encontrado a la persona que se robaba mi aliento, esa en la que piensas noche y día, que te invade de agradables emociones, esa que con su sola existencia te hace feliz.
Los músculos de mi cara formaron la media sonrisa que últimamente solía caracterizarme al pensar en ella, esa sonrisa de idiota enamorado que solo me causaba Sakura.
-Xiao-Lang!
La voz de mi hermana me devolvió a la realidad, seguramente había notado que de nueva cuenta había tomado su libro favorito, me levante de la cama y me encamine hacia la puerta, pero era demasiado tarde Feimei se había auto invitado a mi morada y solté un suspiro como respuesta a su atrevimiento.
-Claro adelante Fei, ya sabes que puedas pasar cuando gustes, digo por que no importa si un día estoy en calzoncillos...
-Hay ya basta Xiao-Lang, crei que ese pésimo humor se había ido cuando volviste con Ying Fa pero veo que lo agrio lo traes de Papá.
-Muy chistosa...
-Escucha mas te vale que me trates bien hermanito por que lo que traigo aquí merece que me des tu mejor sonrisa – Menciono triunfante
La sonrisa petulante de la mayor de mis hermanas me hizo pensar que algo se traía entre manos, siempre que Feimei tenia un regalo para mi yo tenia que hacer algo a cambio y apuesto a que esta no seria la excepción.
-Vamos suéltalo Fei, que es esta vez?
-Hay hermanito ya no puedo hacerte regalitos sin que pienses mal de mi
Alli iba de nuevo, su perfecto monologo de la dulce dulce hermanita, sus largas pestañas subir y bajar mientras sus ojitos marrones intentan convencerme de la pureza de su alma negra.
-Ajá! Que te compre quien no te conoce Feimei, suéltalo sabes que terminare ayudándote.
-Verdad que soy irresistible! Ahora dime, por que Touya Kinomoto no cae ante estos encantos.
Vi a Feimei recostarse cómodamente sobre mi cama mientras hacia un puchero de niña pequeña, y yo sentía como toda la sangre se me helaba y se me iba a los pies, acaso había dicho...Touya Kinomoto, ese Touya?
-Oh no,no,no,no! No y rotundamente No Li Feimei!
Me levante exaltado de la cama, dando vueltas como un león enjaulado de un lado a otro por la habitación mientras esta mujer, mi hermana o ex hermana quizá me pedía el mas alocado de los favores.
-Que?! Acaso solo tu puedes tener una relación con los Kinomoto, el hermano de Ying Fa es un bombon, debe ser genética, imagínate a nuestro hijos Xiao Lang!
Decir que podría haber vomitado en ese justo momento era poco, sentí mi rostro cambiar de color y mi estomago se revolvió, hijos? Estaba loca! Ni siquiera yo había pensado en una locura así con Sakura y ella simplemente quería ir y enamorar al amargado de Kinomoto.
-Suerte con eso Fei, yo paso de largo, gracias! Deseo seguir con vida y si no te molesta con mi hombría intacta!
-jajajajajajaja Le tienes tanto miedo a Touya?
-Miedo dices? Repítelo!
Feimei me miro con una sonrisa burlona sobre sus labios mientras sentía los puños cerrarse a mis costados, ella era tan malvada jugando con mi punto débil "el orgullo", yo no le tenia miedo al amargado ese es solo que no podía ir y decirle, "-Hola cuñado fíjate que mi hermana esta enamorada de ti, acéptala si? Seremos una hermosa familia feliz" JA-JA-JA Por favor...
-Salgamos en un cita doble Xiao Lang! Es todo lo que pido, Siii?– La blanca sonrisa de mi hermana destelleo frente a mi
-Como planeas que eso funcione dime?
-Tengo el plan perfecto!
Resignado tome asiento a orillas de la cama masticando la Pop Tart que yacía sobre la mesita de noche desde la mañana y me dispuse a escuchar su disparatado plan.
-Ajá, soy todo oídos...
-Cual es tu ópera favorita?
-Mia? Que no debería ser la de ese sujeto?
-Responde no arruines mi plan!
-Bieeen – Rodé los ojos – El fantasma de la Ópera, ya lo sabes.
-Y sabias que la obra se presentara este Sábado en Tokio?
-Que!? – La mire con sorpresa
Okey, ahora si tenia toda mi absoluta atención, note como lentamente saco del bolsillo trasero un cuarteto de boletos y los coloco triunfante frente a mi brillante e ilusionada mirada de cachorro. No era cierto! Jamas había podido verla en Hong Kong y no importa cuantas veces intentara conseguir boletos siempre estaban agotados. Y esta chica con suerte tenia justamente 4 boletos.
-Acepto demonio! Donde firmo?
-jajajaja Lo sabia!. El trato es el siguiente, como la obra es en Tokio obviamente no te dejaran ir solo con Ying Fa.
-Ja! Es que tu no conoces a ese sujeto , es un obsesivo y un celoso con su hermana, será el primero en decir que se va de chaperón con nosotros.
-Perfecto! Ahí es donde entro yo, tu dulce y responsable hermana mayor que también ira a cuidar de ustedes almas inocentes.
-Jajaja Deja el teatro Fei. ¡Acepto!
-Uyyy quien te quiere lobezno! – Estrujando sus mejillas
-Oye! No rebases el limite
-Ying Fa y tu tienen el Palco y Touya y yo estaremos en la platea. Asi tendrán su espacio.
-Gracias?... – La miro con sarcasmo.
-En sueños me llamaba...esa voz que me llama y dice mi nombre...¿Estoy soñando otra vez?
Lo único que sé, es que el Fantasma de la Opera esta aquí...dentro de mi mente...
La silueta de mi hermana desapareció en el umbral de mi puerta mientras su voz seguía entonando mi opera favorita por el pasillo. Me limite a dejar salir una carcajada, dios me había dotado de un cuarteto de hermanas fastidiosas y adorables que siempre se encargaban de meterme en los líos mas interesantes. Ahora lo único que importaba es que vería esa exquisitez de la literatura gótica a lado de mi persona favorita. Esa que como para el Fantasma de la Opera era mi musa.
La tarde caía sobre Tomoeda adornando de tonos rosados el cielo, el reflejo del atardecer se divisaba desde mi ventana mientras escuchaba el chirrido de las cigarras y el refrescante viento de Verano se colaba en la habitación. Deje la caja a medio empacar sobre el suelo y asome la cabeza, me encantaba sentir el viento a esa hora del día y descubrir que era la hora exacta en que Syaoran regresaba a casa después del conservatorio de música, recosté mi cabeza sobre mis brazos mientras esperaba paciente que aquella cabellera chocolate apareciera en la verja, repitiendo el mismo ritual de siempre, colocaba el violín en el suelo, buscaba las llaves en todos sus bolsillos , verificaba la hora en el móvil y luego recordaba que la verja estaba abierta y no necesitaba las dichosas llaves.
Se adentraba con pasos lentos, rozando la yema de sus dedos contra los arbustos de aquel caminito empedrado, se pasaba la mano por el cabello antes de tocar la puerta mientras alguna de sus hermanas lo recibían con alegría. Me encantaba admirarlo en secreto, haciendo todas esas cosas cotidianas de las que era testigo de forma intrusa, de esa forma podía sentir que conocía cosas de él que nadie mas sabia. Como que masticaba solo con el lado derecho, que era ambidiestro y que siempre tamborileaba los dedos al ritmo de alguna canción en su cabeza sobre la mesa.
Los ojos se me fueron cerrando de a poco mientras aquellas imágenes rondaban por mis memorias, la respiración se me hizo pausada, el clima era tan delicioso que solo quería descansar 5 minutos.
El sonido suave y melódico del violín se coló por mis oídos, mientras sentía el peso de mis parpados cubrir mi mirada, luchaba por retirar el sopor de la tarde sobre mis hombros mientras el sonido del violín se hacia cada vez mas claro, sabia perfectamente de donde provenían aquellas notas al ritmo de "Zelda", Syaoran llevaba semanas ensayando aquella melodía para el recital de Verano en el conservatorio.
Corrí la cortina para poder verlo y allí estaba, perfectamente concentrado en la cuerdas de aquel violín color azabache, podía notar que su frente estaba perlada en sudor sin perder un solo segundo de concentración, la intensidad con que tocaba llamo mi atención erizando todos y cada uno de los bellos en mi cuerpo, transportándome al verde Bosque de Kokiri y sus montañas, Legend Of Zelda era su videojuego favorito en el mundo por lo que había decido interpretar un Medley de canciones de Zelda para su primera presentación en solo en el conservatorio, yo me sentía tan orgullosa de él y estaba segura de que todos lo estarían por su forma de interpretar, cerré mis ojos disfrutando un poco mas del concierto en primera fila que tenia frente a mi, hasta que su arco resbalo y fallo una nota casi al final cortando de tajo la canción.
-Agggh Rayos! – Menciono frustrado por lo alto al tiempo que depositaba el violín sobre la cama.
Syaoran era esa clase de personas a las que les gustaba exigirse demasiado, era perfeccionista, perseverante, detallado y ambicioso con sus propias metas, su mente trazaba con una cosa y no descansaba un solo segundo hasta lograr su cometido, el era así de perseverante para todas las cosas en su vida, su constancia era una cualidad que admiraba de él. Aunque en este momento parecía muy estresado por su primer solo y lo único que yo veía en el era su increíble capacidad para la música, me preocupaba que no estuviera descansando lo suficiente.
-Cielo? – Menciono sorprendido al verme mirando hacia su dirección desde mi ventana
Sus labios se curvaron en una medica sonrisa y como acto reflejo la mía apareció también sobre mi rostro, hacia muchas cosas que deseaba decirle en ese momento, "Tocas maravilloso" , "Pareces agotado" "Ya cenaste" "Te amo" pero como siempre mirarlo sonriéndome de esa forma me dejaba sin aliento.
-Nena, esta todo bien? – Me pregunto ahora preocupado.
-Es...solo que es un placer escucharte tocar en primera fila
- Escuchaste esa horrible nota? – Me pregunto avergonzado
- A todos va a encantarles lo que haces Syao, estas esforzándote mucho y estoy muy orgullosa de ti amor– Conteste asomando casi medio cuerpo desde la ventana.
-Eres la mejor linda! Ahora por favor...quita esa hermosa vista de enfrente de mi por que el que se va a caer de bruces soy yo.
Me quede mirándolo como estúpida durante una fracción de segundo, hasta que su sonrisa maliciosa y sus ojos oscuros me dieron la respuesta, claro! En la posición que me encontraba el escote de mi blusa estaba dándole todo un espectáculo, me cubrí casi de inmediato y volví dentro de la casa.
-Li ! – Le grite avergonzada desde el piso de mi habitación, escuchando su sonora carcajada hacer eco desde el otro lado de su ventana.
- Voy para haya cielo, tengo algo que contarte. – Le escuche decirme en voz alta
Asome mi cabeza nuevamente por la ventana mientras el sonrojo aun cubría mi rostro y la sonrisa de oreja a oreja delataba lo feliz que me hacia tenerlo en casa. Agite mi cabeza con entusiasmo como respuesta mientras le lanzaba un beso al aire.
-Te amo nena!
-Yo mas!
Cuando me levante se había esfumado de aquel sitio por lo tanto me dispuse a correr para buscar algo mas lindo para recibirlo, llevaba toda la tarde empacando mi habitación y parecía que no terminaría nunca, desde cuando guardaba tantas cosas, me había descubierto como una posible acumuladora o algo parecido y lo peor es que no había rotulado las cajas y desconocía donde estaba mi ropa en ese momento, Touya tenia razón era un desastre.
El timbre sonó en muy poco tiempo y me mire con resignación al espejo, lo mas decente que había logrado encontrar en ese momento era un pants de gimnasia, una playera negra estampada con alguna serie de anime que le gustaba a Touya, tenis rosas, cero maquillaje y mi cabello atado en una cola alta. Solte un suspiro con resignación frente al espejo y Sali del cuarto de baño secándome el rostro con la toalla de manos.
-Vaya, no sabia que te gustaba X-Japan cielo
Levante el rostro con sorpresa desde mi posición y me encontré con la sonrisa divertida y aquellos ojos marrones que tanto adoraba frente a mi, Syaoran se encontraba recargado del pórtico de mi puerta con una sola pierna mientras me miraba divertido.
-Linda ropa – Continuo, mientras yo pasaba molesta golpeando su costado.
-No te burles Syaoran, no tengo nada que ponerme, no se donde quedo mi ropa.
-jajajajaja Eso veo cielo, esto parece un lindo desastre, que paso por aquí Godzilla?
-Uyyyy estaba a punto de besarte pero tal parece que tu y Touya tienen mucho en común.
-Hay vamos linda, vas a castigarme con el látigo de tu desprecio? A mi? Syaoran...Tu Syaoran?
Gire medio cuerpo hacia su dirección y claramente pude notar esos ojos de cachorro mirándome cautivadoramente, su boca fruncida haciendo un puchero casi creíble y sus ojos pestañear, solo pude rendirme ante su perfecta actuación y comenzó a reír sin control. De donde aprendía hacer esas cosas.
-Eres imposible Syaoran jajaja – Me acerque de dos grandes zancadas hasta la puerta y lo apreté contra mi, sus labios me buscaron de inmediato y sentí aquel cosquilleo por todo mi cuerpo al sentirlo tan cerca de mi.
-Hey, hey Mocoso! Chiflando y aplaudiendo!
Touya se acerco a nosotros interrumpiendo el beso que toda la tarde llevaba esperando, y nos separo mirando de mala gana a Syaoran.
-Que te eh dicho sobre besar a mi hermana en mi presencia mocoso?
-No sabia que estabas... - Siseo
-Ahora lo sabes – Termino Touya avanzando hacia las escaleras con aquellas miradas asesinas entre ellos.
Syaoran y yo lo vimos desapareces escaleras abajo mientras el ambarino a mi lado soltaba un pesado suspiro y se llevaba la mano ala cabeza.
-Feimei esta loca si cree que podre hacer esto...
-Hacer que Syao? – Le pregunte curiosa al ignorar el hilo de sus pensamientos
-Oh! Sobre eso quería hablarte cielo, ven!
Syaoran me tomo de la mano y volvimos a mi habitación, tomamos asiento sobre la cama mientras Syaoran tomaba mi Laptop entre sus piernas y ponía música, una manía suya, el no podía estar en ningún lugar si no había música, si no la escuchaba la pensaba, la escribía o la tamborileaba con los dedos sobre alguna superficie.
The Melancholy Of Haruhi Suzumiya comenzó a sonar por la habitación, mientras veía el movimiento de su cabeza seguir el ritmo y fingir que tenia unas baquetas sobre sus manos al ritmo de la batería, comenzó a reír.
( )
-Oh...Lo siento cielo
-Jajajaja no, esta bien, me gusta ver cuanto disfrutas esto.
-jejeje si bueno, mi padre no piensa lo mismo.
-Sucedió algo con tu padre de nuevo? – Pregunte preocupada
-No, no, el no importa en este momento, lo que te traigo no son mas que buenas noticias nena – Sus manos sostuvieron las mías y me miro con un brillo especial sobre sus orbes chocolate.
-Pareces muy entusiasmado, que es!? – Le sonreí de inmediato
-Quiero que vayamos a la opera juntos – Puntualizo mirándome como un niño pequeño en navidad.
-La...La opera? De vestido largo y todo eso, como en las películas?
-jajajaj bueno si quieres ir de vestido largo esta bien
-Es que...yo...jamás eh ido -Le dije avergonzada
-Oh no te preocupes cielo, va a encantarte te lo aseguro
-Pero yo no estoy acostumbrada a asistir a esas galas Syao, no soy como las chicas de sociedad que conocías en Hong Kong
-Sakura, mírame...no me interesa ir con la princesa de Gales, es la primera vez que veo esta obra y no podría ir con nadie mas que contigo.
-Tampoco haz ido?
-No a ver "El Fantasma de la Opera", Feimei de alguna forma consiguió 4 boletos para la gala de este sábado en Tokio.
-Wooow es la obra que siempre quisiste ver en Hong Kong no es cierto?
-La misma y tu iras conmigo preciosa.
-Pero es en Tokio, no se si papa pueda llevarme Syao, debe viajar el viernes por la noche a Hokkaido.
-Podemos decirle a...Touya, mi hermana también ira y será mas seguro.
-jajajaja no parece encantarte la idea
-La verdad cielo...no me fascina pero es que...Fei...
Mire a Syaoran moverse incomodo en su sitio y bajar un poco el volumen de la música, por un momento me preocupe, hasta que su mirada se cruzo con la mía y sonrió con complicidad.
-Me guardarías un secreto? – Me dijo sereno
-Siempre Syao – Conteste de inmediato
-A Feimei le gusta tu hermano... - Me dijo al oído de forma divertida y yo me separe de el mirándolo incrédula.
-Touya!- Dije tapándome la boca mientras comenzaba a reír
-jajaja El mismo, lo se es una locura. – Contesto siguiendo mi risa y recostándose sobre mi cama con las manos debajo de su cabeza.
-Tu hermana esta ciega jajajaja que le ve al amargado de Touya
-Yo le pregunte lo mismo, pero tal parece que Feimei lo ve como un adonis. "No es perfecto Xiao Lang" "No te parece tan guapo Xiao Lang"
-Jajajajajaja para por favor! Jajajajajaja – Me deje caer sobre la cama a un costado suyo y sostuve su mano.
- Feimei planeo todo esto para tener una cita indirecta con tu hermano, así que me incluyo en su macabro plan y para que accediera consiguió los boletos. No podía negarme pero me preocupa la forma en que tendré que pedirle a ese sujeto que nos acompañe.
-jajaja Todos en tu familia son así de decididos? – Syaoran me miro con una sonrisa y se encogió de hombros
-No lo sé, Feimei dice que es herencia de mi padre.
-Bueno pues dile a Fei que yo me encargo del resto, hablare con Papá para que le pida a Touya acompañarnos y de paso se porte bien contigo.
-Gracias cielo! – Syaoran me miro con agradecimiento y me estrujo entre sus brazos sobre la camas mientras sus labios tibios se posaban sobre mi frente haciéndome sentir cómoda entre tus brazos.
Dulces tardes de verano en su compañía...
La semana paso con rapidez, entre los ensayos para la presentación de Syaoran y los preparativos en casa para nuestra próxima mudanza, ni siquiera había notado que el verano se encontraba próximo a terminar y con el mi estadía en mi querida Tomoeda. Pero hoy no era el día para que comenzara a cavilar sobre mi partida, hoy era el día que tanto había ansiado Syaoran, y yo no tenia la mas mínima idea de como debía prepararme para un evento de ese estirpe, estaba nerviosa y casi tan emocionada como Syaoran con la obra, mi amado lobo se había encargado de hacerme un rápido resumen de su opera favorita, viendo la película y la verdad es que la historia me había atrapado casi de inmediato.
-Linda se puede pasar? – La voz de mi madre se oyó del otro lado de la puerta
-Adelante Mamá
-Ya sabes que te pondrás, Touya esta casi listo y tu sigues en la misma ropa de esta mañana.
Me volví a mirar frente al espejo y luego hacia las cajas con ropa que había vuelto a desempacar y la verdad es que no había encontrado nada apropiado.
-No se que ponerme – Apoye la cara sobre el tocador y me lleve las manos a la cabeza.
-Hmm eso pensé, sabes cuando conocí a tu padre, ir al teatro era toda una gala aunque quizá en estos tiempos no sea tan formal.
-Tu crees Mamá?
-Ven linda, quizá tenga algo en el armario que sea de utilidad.
Me levante del banquito frente al tocador y seguí a mamá a su recamara, ella se adentro con una enorme sonrisa al closet y mientras yo curioseaba en su tocador ella saco de un porta trajes un hermoso vestido largo color beige, mi madre bajo el cierre cuidado para dejarlo salir y note los diminutos cristales en la parte baja del vestido, era sencillamente precioso.
-Vaya... - Le dije apenas audiblemente
-Era mío, pero le hice unos pequeños ajustes para que te calzara bien, no es demasiado formal pero creo que es adecuado para un evento como este. Además estoy segura que a Syaoran le va a gustar mucho.
-¡Mamá es precioso! Muchas gracias- Abrase a mi madre con alegría mientras me adentraba al baño para cambiarme de inmediato.
Una vez lista pude verme mejor en el espejo de pieza completa en la recamara de mis padres, y el vestido no podía ser mas perfecto, mamá se acerco hasta mi colocando el broche que me había regalado Syaoran y que fuera de su madre, la imagen era perfecta. Me coloque apenas un poco de maquillaje y unos zapatos altos propiedad de mi madre también y me encamine escaleras abajo.
-Monstruo! El mocoso esta aquí, apresúrate a bajar.
-Ya te escuche hermano – Le conteste desde la parte alta de la escalera mientras veía como la mirada de mi hermano se hacia cada vez mas grande.
-Te...te vez, como un...monstruo
Las palabras de mi hermano quedaron perdidas en el unísono cuando mi mirada se encontró con el marrón en las pupilas de Syaoran, su mandíbula colgaba hasta el suelo y sus ojos estaban casi tan grandes como los de Touya, me sentí la mas hermosa en ese momento. Baje lentamente intentando no tropezar y en los últimos escalones él se acerco estirando su mano hasta mi para ayudarme a sostenerme de el, invitándome a tomar su brazo para partir de casa.
-Ah no bueno, disculpe usted caballero creo que le estorbo – Comento Touya con ironía mientras tomaba su saco y el paraguas de la puerta.
-Diviértanse cariño – Menciono mamá desde la parte alta de las escaleras agitando su mano
-No nos esperes despierta Mamá, te llamare mas tarde. – Le dijo Touya
-Señora Nadeshiko, Gracias por prestarme a su hija esta noche – Syaoran se detuvo en la entrada conmigo a cuestas formando una perfecta reverencia en torno a mi madre, ignorando los ojos de huevo cocido de Touya y partimos hacia Tokio.
La función comenzaba a las 9 de la noche en el Teatro Nacional de Bellas Artes en Tokio, siendo las 8:00pm nosotros descendíamos con bastante tiempo de sobra del taxi, Touya se ofreció para ayudar a bajar a una despampanante Feimei del coche mientras ella convertida en una perfecta dama de sociedad tomaba su mano con delicadeza y le entregaba una discreta sonrisa.
-Gracias Kinomoto eres muy cortes – Mencionaba cantarina la chica China.
Era mi imaginación o mi hermano estaba nervioso y ligeramente sonrojado con el contacto de ella, la hermana de Syaoran había pasado su mano por el brazo de Touya sosteniéndose apenas de el para dar pasos elegantes con aquellos enormes zapatos de aguja, moviendo sus caderas con una cadencia casi hipnótica. Mi hermano estaba perdido, quien podría resistirse a esa diosa griega a su lado.
-Cielo? Creo que Feimei no solo hechizo a Touya, estas absorta mirándola jajaja
-Habría que estar ciego para no voltear a ver a tu hermana Syaoran – Le conteste como lo obvio.
-Ohh que no te escuche decir eso, ya tiene el ego demasiado alzado jajajaja
-Hay pero que cosas estas diciendo Syao, ella es hermosa y tan perfecta que te lastima la vista.
Syaoran contuvo una sonora carcajada deteniéndose en el camino marmoleado para sostenerse el estomago mientras me miraba divertido y yo no entendía el motivo de su diversión.
-Que es tan gracioso Syao – Le pregunte casi contagiada por su risa
-Es que no la conoces amor, ella es una actriz casi perfecta! En realidad es malvada y manipuladora
-Ay Syaoran! Jajaja Cállate!
-De donde crees que aprendí a convencerte tan fácil cielo – Syaoran me había tomado por la cintura mirándome con aquel iris chocolate de forma hipnótica mientras se acercaba lentamente hacia mi robándome un dulce y corto beso, dejándome como normalmente lo hacia...hecha una idiota.
-Aja...ya lo creo, te enseño bien... - Le decía caminando de su brazo nuevamente mientras volvía a la tierra
Sakura caminaba a mi lado completamente absorta en cada detalle frente a ella, sus ojos brillantes y su sonrisa resplandeciente me hacían disfrutar aun mas de nuestra estadía en aquel lugar, todas las veces que había asistido con mi familia era cuadrado, aburrido y sobrio en exceso, rodeado de empresarios importantes por parte de mi padre y restándole toda la belleza y emoción a poder asistir a un lugar revestido de belleza como este. Ella no era así, Sakura disfrutaba de mi pasión por el arte deteniéndose a escucharme de lo que me apasionaba sin fingir interés en los detalles que le daba, jamás me interrumpía como mi padre o me decía que era una tontería desperdiciar mi tiempo siendo un artista trovador, ella creía en mi y su compañía era mi mayor aliciente.
El camino marmoleado custodiado por los amplios e iluminados jardines se fue acortando dejando frente a nuestra vista el precioso Palacio de Bellas Artes, una elegante pieza arquitectónica color marfil de los años 1900 con un estilo Modernista y Neo Clásico que lo hacia erguirse de forma majestuosa frente a nosotros.
-Señorita, seria usted tan amable de tomarse una fotografía conmigo? – Le pregunte haciendo gala de mis modales, mientras me miraba divertida y sus cejas se unían al centro de su cara formando un gesto gracioso.
-Sera un placer Señor Li – Contesto mostrándome el dorso de su mano para poder besarlo, acto que me genero gracia, adoraba su espontaneidad.
-Señorito, por favor- Respondí con fingida seriedad, mientras ella pasaba por mi lado y se detenía justo a la altura de mi oído derecho.
-No por mucho Joven Syaoran.
Sus palabras me dejaron como estatua a la salida del recinto, con la cámara instantánea en las manos y seguramente mi mejor cara de idiota. Que...que me había dicho?
-Que dijiste cielo?
-Que, quien? La señorita de hace rato, ah mira no lo se, creo que se fue por haya – Menciono señalando al interior del Teatro intentando no soltar la carcajada que escondía en los hoyuelos de sus mejillas.
-Ven aquí y repíteme eso, Kinomoto! – Sakura había intentado correr ocultándose torpemente detrás de los pilares de la entrada, haciéndome mas fácil poder tomarla por la cintura y volverla hacia mi para perderme en el jade de sus ojos.
-Me rindo, no puedo correr con estos zapatos Syao – Recito apenas a unos centímetros de mi, con su reparación jadeante y tibia sobre la piel de mis labios.
-Repíteme eso Sakura...
-Que? – Miro ella hacia otro lado, mientras regresaba suavemente su rostro hacia mi para poder besarla con intensidad.
Las manos de la ojiverde entre mis brazos se colocaron alrededor de mi cintura y detrás de mi nuca, enrollando una y otra vez mi cabello entre sus dedos, zambulléndose a la par mía en e mar de emociones que detonaba últimamente cada vez que nuestros besos demoraban mas de lo debido.
El corazón se agito con ferocidad dentro mío y la piel debajo de mis dedos ardía. Me separe lentamente de ella y abrí los ojos de nueva cuenta, sus orbes jade me miraban fijamente mientras su pecho subía y bajaba.
-Cielo, si no me detienes un día vamos a subir un nivel y no se que tan segura estés sobre eso.
-Completamente segura Syaoran.
-Ah...que...que cosa? Sabes de que estoy hablando? - Sakura me miro completamente seria y convencida de su respuesta y yo aun dudaba si de verdad ella sabia que yo hablaba de...de dejar de ser unos niños.
-Si Syaoran, se de que hablas, con quien mas podría ser si no es contigo – Sus manos tibias se posaron sobre mis mejillas y me miro con toda la ternura contenida en su mirada.
-Yo opino lo mismo linda – La bese una vez mas y me abstuve de continuar aquella platica en ese momento, Touya y Feimei nos miraban desde la entrada haciéndonos señas para darnos prisa y tome a mi compañera de la mano para comenzar a caminar.
-Cielo, tu cabello...acomódalo antes de ...
-Por que tardan tanto mocoso? Faltan 15 minutos para comenzar y aun hay que buscar los asientos.
-Ah, si lo siento, íbamos a tomarnos una foto.
Touya me miro de arriba hacia abajo buscando cualquier prueba que le fuera de utilidad para evidenciar mis encuentros clandestinos con Sakura y me limite a tragar saliva en ese momento, sintiéndome culpable bajo su escrutinio.
-Allí...- Señalo con la mirada y sentí mi vida pasar frente a mis ojos
-Que...
-TU AGUJETA HERMANITO! – Feimei se paro frente a mi colocando a Sakura entre ella y Touya y me hizo señas con la mano detrás de su espalda. Esa era mi señal para huir.
-Ah, si debo atarla, discúlpenme un momento iré al servicio los veo arriba.
Sakura avanzo con ellos mientras me miraba a la lejanía con mi hermana acomodándole el broche en el pelo y sonriéndome en complicidad. Esta niña me estaba haciendo perder la razón y todo rastro de compostura en sitios públicos, seguramente me esperaba una larga platica con Feimei en casa, demonios.
Cuando llegamos al interior del teatro me sentí sobrecogida por la belleza del lugar, deje a Feimei y a Touya unos pasos detrás de mi mientras me paraba al frente del palco observando maravillada los vitrales en la parte superior de la sala, y que podía decir sobre el imponente escenario y sus cortinas rojo carmín, los detalles en color dorado en los pilares y las marquesinas, los asientos de fina gamuza satinada detrás mío y los tapetes rojos bajo mis pies, agradecía a mi madre en secreto por haberme vestido acorde a la ocasión, aun sin ver la obra todo el lugar me había dejado sin aliento.
-Te gusta cielo?- La voz de Syaoran sonó a mis espaldas mientras caminaba con cautela en mi dirección y se posicionaba a mi lado para admirar la vista que nos brindaba el palco.
-Es fascinante Syaoran, gracias por traerme – Le conteste sinceramente agradecida mientras el me regalaba esa bonita sonrisa que tanto me gustaba y entrelazaba sus dedos con los míos.
-Feimei y Touya estarán sentados haya abajo, desde esa posición podrán vernos pero no importunarnos.
-Se sentaran en otro lugar?
-Feimei planeo todo muy bien, ella deseaba un momento a solas con tu hermano y bueno nos obsequio un poco de intimidad también
-Touya feliz, tan solo míralos hacen una hermosa pareja no crees?
-Estas delirando cielo jajaja
-¡Tercera llamada, esta es la tercera llamada y...comenzamos!
-Va a comenzar, toma cielo
-Que es...esto Syaoran
-Catalejos linda, por si deseas mirar mas de cerca
-Oh...
La obra comenzó con la hermosa voz de la soprano sonando por todo lo alto y ancho del recinto, yo me sentía cual niña pequeña, recargada sobre mis brazos a las orillas del balcón del palco mirando con absoluta atención hacia el escenario, sentía la mano de Syaoran sobre la mía y de vez en cuando acomodando el cabello detrás mis oídos para dejarme ver mejor. No volvió a mencionar una sola palabra durante toda la obra, su vista al igual que la mía estaban perdidas en el delirante mar de emociones que aquella operar te provocaba.
La escena favorita de Syaoran dio comienzo y lo vi a mi lado también recargado sobre sus brazos en el balcón, el órgano daba tonada a Phantom Of The Opera mientras Christine atravesaba el espejo siguiendo al Fantasma hasta las mazmorras completamente hechizada por su voz y su enigmática presencia, la piel sobre mis brazos se erizo y entonces otra voz que no era la del soprano se escucho a mi costado. Syaoran cantaba perfectamente toda la letra de la canción mientras yo lo miraba atónita perdida en su voz justo como Christine Daeé miraba en ese momento a Erik su ángel de la música.
La orquesta sonaba abajo con increíble presencia mientras los sopranos hacían gala de sus sorprendentes voces, yo no sabia hacia donde mirar, al escenario, a los músicos, o al chico a mi lado siguiendo perfectamente los acordes de su violín imaginario sobre sus dedos, Syaoran se dios cuenta de mi mirada intrusa y me sonrió ampliamente, esa era una de las pocas ocasiones en las que lo había visto completa y absolutamente feliz. Christine dejo de cantar dando por finalizado el primer acto y Syaoran me beso. Aquella noche no podía ser mas perfecta, y la llevaría en mis memorias el resto de los años que tuviera de vida.
!Buenas y agradables madrugas queridos lectores!
Les cuento que estoy muy contenta ya que al fin podre salir de mi Hiatus, ya que eh podido comprarme mi Laptop y volver a estos lares después de casi un año y meses de ausencia, de grandes cambios en mi vida, en mi trabajo y e general de enfrentarme a una catarsis bastante compleja en mi pequeño mundo. Sin embargo siempre es bueno volver al sitio y las cosas que se ama hacer. Son la 1:35 am y no quería irme a la cama sin traerles la continuación de esta historia que tantas veces a lo largo de este tiempo tuve infinitas ganas de seguir, y bueno entre tantos recuerdos y cosas por agregar me quede con este momento iconico en el que conocí la opera y se volvió parte de mis pasiones. Hay momentos , cosas y personas que camban la vida y este momento fue uno de ellos, espero poder transportarlos a esos momentos y que la lectura sea de su agrado, yo estoy muy muy feliz de poder estar de vuelta.
Dulces sueños!
Eli-Off
