Los personajes de esta historia pertenecen a CLAMP, la historia es de autoria propia
"Matisse - Eres Tu " (Inicio musical)
El rostro se me ilumino ante aquella sonrisa que tanto extrañaba y que automáticamente devolví, mientras mi corazón aun latía a mil por hora, mis ojos se negaban a dejar de mirarla, era como si hubiesen pasado siglos desde la ultima vez que estuvimos juntos, Sakura parecía mas delicada entre mis brazos, las curvas en su cuerpo se habían acentuado y aquel rostro dulce y aniñado del que me había enamorado se mostraba perfilado y delgado, con aquellos labios finos pero carnosos que me invitaban a besarle y aquellas orbes verde jade que resplandecían como nunca escoltadas detrás de enormes y tupidas pestañas.
Aquella hermosa flor frente a mi se había convertido en una divina y cautivadora mujer, la cual ignoraba por completo todas las miradas que se posaban sobre ella mientras esperaba en aquella mesa jugueteando distraìdamente con la cuchara dentro de su americano completamente frió. No me había costado trabajo encontrarla sin embargo me había dejado sin palabras cuando la reconocí a lo lejos, me había robado el aliento y aquel efecto que mi cerezo causaba en mi se había presentado de nuevo, dejándome como idiota a unos pocos metros de ella admirándola sin razón y sintiendo celos de todos aquellos que se atrevían a cruzar por su mirada.
Me arme de valor para acercarme a ella con la barriga llena de mariposas, llevaba mas de 5 minutos parado frente a ella y no me había notado, sonreí para mi mismo, ese tipo de cosas era lo que la hacia absolutamente linda. Me coloque a su espalda llenándome de su dulce fragancia mientras el corazón se me inchaba de felicidad, susurre un par de palabras a sus oídos esperando encontrarme con sus pupilas.
Se levanto de un brinco de su asiento mientras aquel vestido color amarillo caía grácil sobre sus piernas, sus labios se curvaron en una tierna sonrisa y me limite abrir los brazos esperando ansioso por recibirla. Apenas la sostuve su mirada verdosa se poso sobre mi deteniendo mi mundo y convirtiéndome en su satélite, sus brazos se colocaron al rededor de mi cuello acercando sus labios hacia los míos mientras mis manos recorrían con suavidad su espalda, pose dulcemente mi boca sobre la suya, saboreandola lentamente, deteniéndome en sus labios mientras el aliento escapaba de su boca erizandome de pies a cabeza. Mantenia los ojos cerrados, ignorando el tiempo transcurrir a nuestro al rededor, pero saboreando cada segundo de aquel beso anhelado, sosteniendo su rostro entre mis manos encontrándome nuevamente con sus brillantes pupilas.
-Te extrañe como un loco - Le dije apenas recuperando el aliento
-Y yo a ti ... - Respondió abrazándose a mi con tal fuerza que no eran necesarias las palabras, para saber cuanto nos habíamos extrañado.
Mi mano envolvió la suya mientras nuestros dedos buscaban entrelazarse como raíces, asegurando nunca mas volver a separarse, la lenta sincronía de nuestros movimientos en cada paso, en cada parpadeo, en cada mirada, nos hacia ver como un reflejo del otro.
Salimos de la parada de autobuses mientras los rayos del sol apuntaban directo a nuestros rostros, no había mas copas de los arboles para cubrirnos y el suave murmullo matinal había desaparecido dando lugar a una hilera de taxis y camiones del otro lado de la acera. Me sentí un citadino completamente extraño aquella ciudad, un punto medio entre Tomoeda y Hong Kong, como el limbo de mis dos mundos chocando entre si, edificios grandes y pequeños unos contra otros, personas andando a toda prisa por las calles.
-Te gusta? - Pregunto Sakura
-Es una sensación extraña, no me encanta pero tampoco me molesta. Debo admitir que es agradable salir de las 4 calles que me se de memoria en Tomoeda
Sakura me miro de una forma graciosa y comenzó a reír. El sonido de aquella risa que hacia eco en mi corazón, adoraba aquel sonido, sus ojos chispeantes y la forma en que sus labios se curvaban mostrando sus dientes mientras ella intentaba cubrir tímidamente aquel espectáculo de felicidad frente a mi.
- jaja ¿Que es tan gracioso? - Le dije mientras me acercaba juguetonamente hacerle cosquillas
-Nada, nada - Volvió a reír con fuerza
-Te burlas de este pobre citadino - Conteste haciéndola reír nuevamente
-Ya basta Syaoran, por favor, no puedo mas jajaja
-Deja de cubrirte el rostro y déjame verte sonreír - Le conteste a centímetros de su rostro - No quiero perderme de nada mientras este aquí, quiero llevarme cada gesto tuyo.
La tome entre mis brazos y robe de aquellos labios sonrientes aquel beso alimento del alma mía, mientras para mi sorpresa Sakura tiro de mi profundizando el beso , estampando sus labios con tal fuerza que podría jurar que tatuaba sobre mi su esencia.
-Prométeme que jamas volverás a desaparecer así Syaoran - Dejo salir, sosteniendo con fuerza mi camisa entre sus manos y temblando la mirada.
-Lo prometo - Respondí sin dejar de mirarla - Han pasado muchas cosas... - El nudo en mi garganta entorpeció el habla y desvié mi mirada vidriosa en un intento inútil por ocultar el dolor.
-Syaoran... - La tersa piel sobre la palma de sus manos acaricio con cariño el contorno de mi rostro, hasta girarme de vuelta hacia su preocupada mirada. Parecía tener un montón de preguntas en aquellos verdes ojos sin embargo...no pregunto nada.
-Estoy aquí contigo - Su mirada se desparramo sobre la mía atrayéndome con ternura al calor de su cuerpo, un abrazo tan sanador como la mas efectiva de las medicinas.
-Juntos ¿recuerdas?, siempre juntos Syaoran. Así este del otro lado del mundo - Sentí mi mirada cristalizarse instantáneamente, logrando aferrarme con fuerza a su figura, permitiendo que las lagrimas cayeran lentas sobre mis mejillas.
-Me has hecho tanta falta - Susurre sobre su cuello mientras inútilmente limpiaba aquellas gotas saladas con la manga de mi cazadora.
-Y tu a mi Syao - Respondió apretando aun mas el abrazo, mientras su voz se desquebrajaba un poco - Y nada va a separarnos.
La seguridad en sus palabras hizo temblar mi corazón llenándolo de culpa, aferrándome aquel abrazo .
- Claro que No...no lo permitiré. Y es por eso que estoy aquí - Le dije separándome solo lo necesario para poder mirarla de frente.
-Te necesito en mi vida, cada día de ahora en adelante. Y no importa lo que tenga que hacer o cuantos kilómetros deba recorrer, estaré aquí contigo.
Las verdes esmeraldas de Sakura se inundaron en lagrimas, salados ríos de llanto que dulcemente se mezclaban en el calor del mas tierno beso que me había regalado en mucho tiempo, ansiosos por pertenecernos.
-Te amo Syaoran - Menciono pegando con devoción su frente a la mía - Dime que sabes como alterar el tiempo y el reloj se detendrá en este día.
Reí intentando contener la avalancha de sentimientos sobre mi y me negué a su petición pegando aun mas mi frente a la suya. Que mas deseaba yo...
-Mi hada madrina me dio solo un par de días - Le sonreí mientras ella hacia lo mismo
- Pero no te preocupes algo se me ocurrirá. - Le dije haciéndole un guiño
-¿A, si? - Pregunto curiosa mientras me miraba de forma juguetona - ¿Y donde se supone que estas en este momento Houdini?
-Comprando discos con Eriol - Respondí cìnicamente
-Hasta Hokkaido, claro jajaja
-Digamos que omití ese pequeñísimo detalle - Respondí mirando algo que llamo mi atención a la entrada de la terminal de autobuses.
-¿Que pasa Syaoran? -
-Hay algo, que quiero hacer contigo - Le dije emocionado tomándola por la mano y arrastrándola conmigo.
A un costado de la entrada principal había una pequeña cabina de fotografías instantáneas, quería llevarme conmigo este día para rememorarlo y era la oportunidad perfecta. Quería una foto con ella, una que pudiera llevar siempre en mi bolsillo y que pudiera estrujar al extrañarla.
-Tomémonos fotos - Le dije emocionado
-¿Ahora?... - Respondió sorprendida
-Sì, justo ahora - Le respondí entrando primero, llamándola desde dentro para invitarla a sentarse a mi lado. Sakura me miro divertida, riendo ante mi espontanea decisión y tomo asiento a mi lado.
-Me encantas Syao - Susurro acercando su rostro a centímetros del mio.
La hermosa y cautivadora ojiverde a mi lado cerro la cortina de un golpe, estampando sus labios con candor sobre los míos mientras la primera fotografía era tomada. El color sobre mi rostro era tal, que la segunda fotografía seguramente me delataría mirándola como un idiota completamente ruborizado de pies a cabeza mientras ella reía a mi lado. En el tercer flashazo alcanzamos acomodarnos uno al lado del otro sonriendo a la par , mientras ella hacia caras graciosas haciéndome reír. La cuarta y quinta fueron tomadas haciendo seguramente algún gesto extraño, mientras que en la sexta fui yo quien decidió besarle y aun cuando el tiempo dentro de la cabina había terminado nos quedamos fundidos en aquel beso. La amaba, los cielos sabían cuanto y toda la falta que su presencia había hecho en mi vida. Después de muchísimos meses vagando sin rumbo fijo, hoy por fin tenia claro hacia donde quería ir y a donde quería llevar nuestra relación.
Después de un breve trayecto entre charlas e innumerables besos, Sakura me llevo al centro de la ciudad, a un callejón lleno de artistas y cafés bohemios a su alrededor, música en vivo y mesitas al aire libre rodeadas del verdor de los arboles que custodiaban con elegancia aquel pintoresco lugar. Sabia perfectamente que lugar era...
La tome de la mano y camine sin detenerme admirar demasiado, había un mesita al fondo del callejón, un local rustico rodeado de lucecillas colgantes y un olor penetrante y delicioso a café recién hecho, tenia una fuente al centro, un pequeño escenario donde seguramente tocaban música en vivo, caballetes de pintura y una estantería llena de libros que seguramente habían sido leídos incontables veces y entonces pude vislumbrarla ahí, en medio de este inspirador ambiente con su libro preferido entre las manos, escribiendo o disfrutando de algún pastel mientras la música sonaba, estaba seguro de que este era el lugar del que tantas veces me había hablado en sus cartas y en el que tantas otras me la había imaginado.
-¿Es aquí cierto?
- ¿Uh?
-Tu café favorito, es este cierto - Le conteste con una sonrisa, completamente seguro de mis conclusiones - Dice Sakura en todas partes.
-Ah ¿si?, Sherlok - Contesto divertida mientras levantaba una de sus cejas - Y cual es según tu, mi mesa favorita.
-Hmmm, déjame ver - Respondí caminando al rededor de las mesas
-Esta no, demasiado a la orilla no te daría intimidad suficiente si quieres leer o escribir - Continué caminando - Esta tampoco, no te gusta sentarte demasiado al frente y te molestaría la música tan fuerte ...
-Aquí es tentador, tienes una vista preciosa de todo el lugar pero seguramente la tomarías solo cuando vienes a comer o beber algo ...déjame ver, donde podría ser mi preciosa dama que podría usted hacer hacer de este lugar su templo zen - Acariciaba las mesas con la punta de mis dedos mientras Sakura reía divertida y curiosa a unos metros de mi, y entonces fue que la vi, una mesita al fondo junto a un enorme árbol cubierto de luces con la fuente de lado pero a una distancia suficiente de la música y los libros, entonces algo llamo mi atención sobre la estantería y cuando lo abrí reí para mis adentros, contenía su separador favorito.
-«Señorita Elizabeth, he luchado en vano y ya no lo soporto más. Estos últimos meses han sido un tormento. Vine a Rosings con la única idea de verla a usted. He luchado contra el sentido común, las expectativas de mi familia, su inferioridad social, mi posición y circunstancias, pero estoy dispuesto a dejarlas a un lado y pedirle que ponga fin a mi agonía.» - Recite caminando hacia Sakura con aquel libro en mis manos como prueba.
– «No comprendo.» - Contesto juguetona
-«La amo, ardientemente.» - Recite mirando aquellas esmeraldas y acercándola lentamente a mi para poder besarle.
Sakura sonrió ampliamente en medio de nuestro beso juntando su frente a la mía para después mirarme con devoción.
-Bien hecho Sherlok, me conoces muy bien
- Seria una vergüenza si no, ademas dejaste tu separador preferido aquí - Mencione mostrando aquel libro entre mis dedos
-Jajaja ¿Como sabes que es mi preferido?
-Pues por que yo te lo di, obviamente - Respondí cínico
-¡Que airoso! - Replico falsamente indignada
- Niegamelo corazón - Sakura tomo el libro de mis manos y me miro fijamente, como esas veces en las que sentía que su mirada me traspasaba y erizaba mi piel.
- Te amo profundamente Syaoran Li y lo haré de esta forma el resto de mis días, así que no, no te lo voy a negar, este es mi separador favorito - Menciono zarandeando el libro ahora en sus manos - y ah sido también el testigo de cuantas horas eh pasado sentada aquí extrañándote y deseando tenerte como te tengo justo ahora.
Su voz se desquebrajo un poco hasta que su mirada comenzó a temblar sobre la mía y las lagrimas amenazaban con bajar por nuestras mejillas.
-Por que nada es lo mismo sin ti Syaoran...
-Haces difícil no extrañarte Sakura Kinomoto - Atine a responder con el aire contenido en mis pulmones.
El corazón agitado de Syaoran contra mi pecho hacia que todo al rededor dejara de existir, la felicidad desbordaba en aquel momento y el mundo recobraba todos sus colores cuando estaba conmigo. Cientos de planes se trazaban en mi cabeza con su visita inesperada, quería llevarlo a cada rincón de esta ciudad, caminar hasta que nos dolieran los pies, fotografiarlo todo y asegurarme de que su presencia quedara grabada en todo Hokkaido, para así poder volver a estos lugares donde había estado con el y extrañarlo menos.
La euforia que sentía en ese momento me ponía bastante sensible, sentía un nudo enorme en la garganta que entorpecía todas las cosas que deseaba decirle a Syaoran y aunque había sido muy poco lo que había salido de mis labios en ese momento parecía haber sido suficiente para lograr conmover al castaño frente a mi.
-Haces difícil no extrañarte Sakura Kinomoto - Recito con la voz tan quebrada como la mía
-¿Puedo tomar su orden? - Interrumpió de repente el mesero asignado a arruinar nuestro momento. Syaoran y yo nos miramos en ese momento, liberando una tímida risa al unisono, tomamos asiento en nuestros respectivos lugares para así poder profundizar en nuestra charla con un café de por medio.
-Un espresso cortado y pastel de chocolate para mi - Respondió con gutural elegancia el lobezno mitad estrella de rock y mitad señor ingles, frente a mi .
- Latte y ...
-Struddel de manzana con ración doble de helado ¿Cierto? - Completo Syaoran mirándome con la mas amplia de sus sonrisas, mientras confirmaba el pedido al mesero .
-El mejor postre del mundo - Le dije con emoción, casi saboreando aquella masa hojaldrada.
-!Oh, no! Te equivocas pequeña, el mejor postre del mundo es el chocolate en todas sus presentaciones. Sentir su delicioso sabor en boca es una de las mejores sensaciones del mundo y si ademas agregamos una taza de café recién hecho, acentuara aun mas su gusto en tu paladar.
Aquella seña italiana tan característica fue citada por mi amado lobo, mientras claramente notaba como sus ojos se llenaban de jubilo tan solo imaginando aquel trozo de pastel.
-Que elegante joven Li , un contraste interesante con su indumentaria - Mencione juguetona observando sus vaqueros rasgados a juego con una chaqueta negra de mezclilla y polera blanca. - Hay mas sorpresas de las que deba enterarme acaso? - Respondí traviesa sin dejar de mirarlo
Syaoran reparo en su vestimenta monocromática y lo note sonrojarse levemente, escondiendo el rostro disimuladamente debajo de la bufanda. Gesto que me permitió ver a detalle los nuevos rasgos en su rostro anguloso y delgado. Algo que lo hacia ver bastante atractivo.
-Sorpresas cielo? - Recito algo nervioso - Pero si mi amor por el chocolate es un secreto a voces!
-No lo decía por el chocolate cielo, tengo frente a mi a un Syaoran muy diferente al que me despidió en Tomoeda - Permití que mi mano buscara la suya para tomarla con suavidad, en ese silencioso acto en el que pretendía dejarle saber que fuese lo que fuese estaría a su lado.
- Me dejaste saber tan poco de esta transición en nuestras cartas, que quiero saberlo todo, cada detalle, cada linea de este nuevo capitulo en tu vida Syao. - Lo mire curiosa mientras sostenía su mano entre la mía, esperando...
La sonrisa chispeante de Syaoran se apago de a poco, su mirada cabizbaja y el golpeteo de su pierna bajo la mesa me dejo saber que no estaba equivocada,algo pasaba. Apreté un poco su mano sobre la mesa como un acto reflejo, su semblante triste me partía el corazón, había una punzada en mi pecho que comenzaba a sentirse como una corazonada.
-Syao...¿dije algo malo?
-Eriol... es el único que sabe que estoy aquí. Ni siquiera traigo equipaje, solo se que esta mañana estaba en los laboratorios de su padre y mas tarde estaba abordando el primer autobús para poder estar contigo. - La mirada de Syaoran se levanto avergonzada frente a mi y apreté con fuerza su mano.
-Tienes razón cielo...no te lo eh contado todo, por miedo o por vergüenza, no lo se. Quizá también, por que quien esta frente a ti ahora es un un Syaoran completamente diferente al que dejaste y no sabia si me aceptarías...
-Syaoran no me importa si hoy eres Steven Tyler y mañana Frank Sinatra...lo sabes
Mire al castaño frente a mi sonriendo disimuladamente al tiempo que me devolvía una mirada cargada de tristeza.
- Mis padres se divorciaron... - Sentencio con pesadez, como si el peso de esas palabras se posara sobre su espalda.
- Espera, ¿Que?... - Aquellas palabras me parecían imposibles de procesar, los señores Li llevaban toda una vida juntos.
-Poco tiempo después de que te fueras, mi mundo se vino abajo, descubrí el motivo por el que mi padre vino a Tomoeda y la razón por la que insistió en quedarnos ahí , empezó a actuar extraño y a tener una actitud evasiva en casa, olvidaba cosas importantes, no llegaba a dormir, varias noches descubrí a mi madre llorando en silencio en su habitación...Habia una serie de cosas que estaban molestándome mucho de él y comenzamos a pelear todo el tiempo, ya no era solo por la música prácticamente discutíamos por cualquier cosa. Una mañana desperté temprano y los escuche discutiendo, se fue de casa olvidando llevar a Feimei de nuevo al colegio, mi madre lo justifico todo el tiempo y yo estaba furioso con ella... me decidí a confrontarlo pero unas calles antes de llegar a su oficina vi su auto aparcado fuera de una casa. Dicen que la curiosidad mato al gato ¿no es cierto? Bueno pues, esta vez el gato era yo, lo descubrí besando a otra mujer a través de la ventana, recibiendo con jubilo y afecto a otros hijos que no eramos mis hermanas o yo... y el resto es solo una nube de recuerdos borrosos en mi cabeza, claramente todo empeoro en casa ya que fui descubierto espiándolo aquel día, culpo a mi madre y a mi de todo y en pocas semanas solicito el divorcio. No vive mas con nosotros...
Los ojos chocolate de Syaoran se cristalizaron ante aquellas palabras, su mandíbula se tenso y saco un cigarrillo del bolsillo interno de su chaqueta mientras miraba a la nada. Nuestras bebidas llegaron en ese momento, no parecía haber mas emoción por el postre o por ninguna otra cosa, pero lo descubrí mirando con melancolía a unos metros de nosotros.
-Durante años, admire a mi padre mas que a nadie en el mundo, podía ser duro y anticuado pero jamas dude que fuera un hombre de un honor intachable, un buen esposo o un padre afectuoso. - La melancolía de su mirada se posaba en una mesa del café contiguo, donde un padre jugaba ajedrez junto a su hijo de unos 7 años, después de un corto silencio Syaoran continuo el hilo de su conversación.
-Cuando era un niño solía llevarme a dar largos paseos por el parque, siempre terminábamos en la misma casa de tè con una rebanada enorme de pastel de chocolate como postre. Con los años lo descubrí en varias ocasiones en el dormitorio de Feimei leyéndole o cantándole con mi madre antes de dormir. Pensaba que aunque no era un padre como el resto sus muestras de cariño eran suficientes. Pero aquel día... vi todo ese amor derramado en extraños, todo eso que creí pertenecía a mi familia, se sintió como una mentira, parecía tan malditamente feliz rodeado de todos ellos que me sentí un extraño invadiendo su mundo...
-Lo siento Syao - Atine apenas a contestar sin dejar de sostener su mano.
Sentí como el corazón se me iba al suelo en pedazos, me levante de la mesa de inmediato acortando la distancia que nos separaba con el alma llena de sentimientos encontrados y lo abrace con fuerza, dolorosas lagrimas comenzaron a caer en mi regazo una a una, las lagrimas de aquel niño herido a causa de la profunda decepción que le había causado la persona a la que mas amaba y admiraba en el mundo. Su propio padre.
Su sufrimiento me dolía muchísimo y en ese momento entendí todo, me odie a mi misma por no haber podido estar con el, cuando mas me necesitaba. Deje que Syaoran se desahogara mientras acariciaba su cabello con mesura, besando su mejilla con cariño esforzándome por contener las lagrimas que deseaban salir de mis ojos, siempre era yo la que acababa siendo consolada por él y esta vez deseaba ser el conforte que necesitaba ante esta horrible situación. Aunque lo cierto era, que no soportaba verlo así, su cara de pena me mataba y el llanto que derramaba llenaba de angustia mi corazón.
-Perdón - Susurro atribulado levantando el rostro de mi regazo
-¿Perdón, por qué? - Respondí sin lograr entender
-No vine aquí a contarte mis penas y amargarnos el día
-Syao, estamos hablando de que tu familia se fracturo - Levante su rostro con cariño para poder mirarlo a los ojos, sus lagrimas aun salían, pausadas y dolientes. - Y estoy segura de que has pasado por todo este sufrimiento solo, en silencio...y culpándote por todo- La voz se me quebró y sentí que me era imposible contenerme mas.
-Pero no es tu culpa cielo, y no hay nada de que avergonzarse ¿Me oyes? Sus malas decisiones tendrán consecuencias y eso no debe afectar a la persona buena que tengo frente a mi. Al hermano dulce y cariñoso ni al hijo bueno que eres. Habemos mucha gente aquí que te amamos tal cual eres.
Las lagrimas ya resbalaban inútilmente por mis ojos mientras me esforzaba por sonreirle. Syaoran hizo lo mismo y me beso corta y dulcemente en los labios.
-Te amo muchísimo sabes...gracias por llegar a mi vida Sakura.
-Yo te amo màs Syao, gracias por confiar en mi.
Una tierna y suave sonrisa de media luna se dibujo en sus labios. El mesero se acerco nuevamente a nuestra mesa, pero antes de poder siquiera probar nuestras bebidas, el móvil de Syaoran sonó con insistencia.
-Hola...Eriol, si, si, lo siento hermano, tenia el móvil en silencio.
-Syaoran te llame mil veces, me encontré a tu madre y a Fanren en el centro comercial, apenas logre quitármelas de encima. Creo que tu hermana sospecha algo, tienes que hablar con ella . Les dije que te habías quedado ensayando con Dante y que nos veríamos mas tarde de nuevo.
-Genial, no te preocupes yo me las arreglo, tu sigue con el plan inicial, nos vemos el Domingo temprano en la central de autobuses.
-Syaoran...
-¿si?
-Por favor, cuida tu salud.
-Ya empiezas a sonar como mi madre, Hiraguizawa.
-Solo tenlo en cuenta, te llamo mas tarde cuando tenga los resultados de tus laboratorios. Salúdame a Sakura, y diviértanse por mi.
-!Es un hecho! Adiós.
-Hasta pronto Li.
-¿Todo esta bien cielo? - Pregunto la castaña frente a mi, con un mohìn de preocupación
-Si cielo, no te preocupes - Respondí sonriendo
A pesar de que había sido bastante liberador el poder sincerarme con ella sobre ese peso tan grande que era la situación de mis padres, odiaba verla con ese semblante intranquilo sobre su rostro, sabia de sobra que se preocuparía hasta el tuétano de ahora en adelante y que la distancia no seria de mucha ayuda.
-Ven, vamos a caminar cielo - Me acerque a ella tomando su mano entre la mía y me dispuse a dejar lo de la cuenta sobre la mesa.
-Pero...eh. Los postres Syao
-¡Oh! - Solté su mano y bebí de un sorbo mi espresso frió
-Aggh sabe horrendo frió. Podemos pedir el resto para llevar. ¿No me decías que hay una biblioteca impresionante aquí? Y ese Club de Harry Pottà en el que pasas casi todo el rato? Muero por saber si el sombrero seleccionador concuerda conmigo y me envía a Slytherin.
-Jajaja Se llama Harry Potter, Syaoran. Y ya te dije cien veces que tienes mas madera de Ravenclaw que de Slytherin , pero bueno si insistes, podemos ir al club por la tarde. Hay partido de Quidditch.
-!Genial! Espera...¿no piensas jugar verdad?
-¿Por que no? - Menciono alzándome una ceja de forma bastante amenazadora
-Bueno, no te ofendas cielo pero...eres pésima en los deportes. Yo lo sè, tu lo sabes...
-Te sorprendería saber lo buena que soy jugando como cazadora. - Recito orgullosa
-Tengo que ver eso, no me lo puedo perder.
Ella me miro chispeante y sonrió en demasía. El mesero trajo nuestros postres y el café de mi castaña para llevar y comenzamos a caminar sin rumbo fijo de nuevo. En esa ciencia incierta que nos era ser tan solo ella y yo, coincidiendo.
Después de un rato recorriendo sus calles,debía aceptar que la ciudad me agradaba bastante, era fácil adaptarse a esa mezcla entre lo urbano y lo lugareño, me sentía como un pez en el agua a pesar de ser la primera vez que estaba aquí y me planteaba mas seriamente la posibilidad de venir a estudiar la universidad aquí.
Pasamos frente a una casona enorme y de pinta Colonial, de la cual salían un montón de estudiantes y me detuve un momento a su entrada. Se vislumbraba un jardín al fondo y un complejo de edificios a su interior.
-Es la facultad de Psicología - Menciono Sakura detrás de mi al notar mi curiosidad
-Hay buenas Universidades aquí, ¿cierto?
-Sì, es lo que mi padre me ha dicho. Tienes varias opciones de carreras para elegir y casi todos los complejos están cerca unos de otros.
Sakura se adentro al escritorio de información al fondo y tomo un montón de panfletos que me entrego posteriormente, en conjunto con un par de hojas membretadas con el nombre de la Universidad.
-Léelos, puedes llenar la solicitud después también y enviarla por correo. Tienen dormitorios y alimentos. La beca les incluye todo, hasta el servicio medico
La hermosa ojiverde frente a mi, ni siquiera se había dado cuenta de que lo único en lo que yo pensaba era en la posibilidad de estar mas cerca suyo.
- Y podríamos estar mas cerca también cielo. - Le respondí para después dejar un beso sobre sus labios.
-Si, también. La facultad de música no se encuentra muy lejos de la de enfermería.- Respondió mostrándome un croquis en la pared al tiempo que me sonreía tímidamente. Entonces note que llevaba también una solicitud para ella entre las manos.
-Estas...diciéndome. Que quieres ser enfermera Sakura!? - Conteste sorprendido, mientras ella hacia un movimiento afirmativo con su cabeza y me mostraba su solicitud.
-Podemos enviarlas al mismo tiempo, si quieres... - Menciono tímidamente.
-Por supuesto que SI, cielo. - Me acerque a ella para abrazarla con emoción
-Estoy muy sorprendido, en el buen sentido claro. Enfermera...Wooow - La separe un poco de mi para mirarla de pies a cabeza, me la imaginaba sin problema en ese uniforme blanco, con su sonrisa de mil soles llevando consuelo por los pasillos del hospital.
-Seras la mejor, puedo apostarlo. - Le dije sin dudarlo
- Syaoran - Respondió con los ojos cristalinos mientras me sonreía con ternura - Gracias.
-Vamos a enviar esas solicitudes, en Primavera, juntos como siempre.
-Sì - Contesto con una sonrisa de oreja a oreja
Salimos del edifico, en busca de algo para comer antes de irnos al partido de Quidditch, mi mente comenzó a divagar de repente en la Universidad, estábamos en nuestro segundo año de preparatoria y a un paso prácticamente de elegir el camino que seguirían nuestras vidas, mire un momento a Sakura, y la envidie por un instante. Yo apenas había reparado en lo que quería hacer con mi vida, siempre me había tomado la música muy en serio pero hasta ese momento me la plantee como algo que haría de forma profesional el resto de mis días.
Aun con una parte de mi mente divagando en mi futuro, logre concentrarme lo suficiente en el hermoso lugar al que mi cerezo me había traído, un restaurante pequeño pero acogedor, con comida típica de la región, las mesitas estaban abarrotadas de gente pero el dueño, un señor de edad avanzada y sonrisa afable parecía conocer muy bien a mi amada castaña, por lo que atravesando toda la hilera de mesitas nos llevo a un lugar apartado del bullicio, cercano al jardín con un estanque de peces Koi y los cerezos en flor dándonos un paisaje esplendoroso.
-!Vaya! - Mencione quedándome atónito
-Que tengan una estancia agradable - Menciono el anciano a nuestro lado sonriéndonos complacido mientras apretaba el hombro de Sakura
-¿Lo mismo de siempre, señorita Sakura?
-Si, y unos dumplings de pulpo también
-Esos van por parte de la casa, tómelo como un regalo para nuestro visitante - Termino guiñando el ojo hacia mi dirección mientras los miraba entretenido a lo lejos. Me parecía una interacción dulce y bastante familiar entre ellos.
Sakura tiene el don de hacer lazos con facilidad sin importar a donde vaya, algo que siempre le eh admirado, esa sonrisa encantadora, la forma en que hace cualquier charla simple y fluida de forma que sin importar que cosa le cuentes te hace sentir especial y confortado. Ese es su don y su magia.
-¿Te gusta? - Me pregunto mirándome con aquellas esmeraldas fijas en mis pupilas que ya se encontraban rendidas a sus pies.
-No solo me gustas, me encantas - Respondí sin pensar, mientras ella me regalaba una sonrisa tímida tiñendo de rosa sus mejillas.
-La comida, cielo
-Sì, también - Continué sin dejar de mirarla
-Ya basta Syao...no puedo pensar cuando me miras así - Contesto con las palabras torpes en sus labios, algo que me divertía.
-Pues no pienses y mejor bèsame - Apenas a unos centímetros de su rostro, con el aliento acariciándome los labios, me fue fácil tomarla de la nuca y acercarla a mi.
"Besame Mucho - Cesaria Evora " (Música para ambientar escena)
Con el alma llena de sentimiento y el éxtasis abrumador de sus labios mis penas se disolvían como agua, disfrutaba tanto de cada momento que me era regalado a su lado que el tiempo juntos parecía avanzar tres veces mas rápido.
Sentía la urgencia de fundirme en ella, una especie de extraña religión que me hacia sentir el miedo latente a perderle de nuevo sin piedad, mis manos acariciaban su rostro con torpeza y en sus besos yo encontraba el calor que me brindaba su amor. Me moría por tenerla a mi lado cada mañana y despertar encontrándola cada día en mi vida. Quería contarle al mundo que ella era la dueña de mis silencios cada que me perdía en mis sentimientos.
-Me muero por tener algo contigo - Mencione apenas soltando sus labios de los míos.
-Pero tenemos algo Syaoran - Respondió sin lograr entender
-Quiero entregarte el mundo un paso ala vez...sin distancia, busco que tu sepas que en tu voz me inundo y con mis palabras hacerte comprender, que seas solo mía.
Su sonrojo la delataba mientras su mirada se derretía en la mía.
-Soy solo tuya Syaoran, esa es la realidad. -Su tibia mano acariciaba mi mejilla.
-Se mi hogar Sakura - Le dije tomando valor para sonar serio
Sus ojos verdes se abrieron por un segundo, pude notar como contenía el aliento y su pecho subía y bajaba. Lo único que tenia en ese momento a la mano eran las flores sobre la mesa, así que tome una y la trenze en ese momento al rededor de su dedo, formando una sortija.
-Eres tu, lo se, la vida que yo quiero proteger.
-Syao...- Contesto con los ojos anegados de lagrimas
-No, no me respondas nada. Te daré una sortija decente, lo prometo. Y hasta ese momento, yo esperare tu respuesta.
-Te amo Syaoran, infinitamente - Respondió besándome cortamente con emoción - Y esta es la sortija mas perfecta que pudiste haberme dado. Pero yo también esperare, contigo, como siempre.
Me sonreí al mirarla tan feliz y descubrirme sonrojado. No había nada que pudiera darle aun pero parecía que lo tuviésemos todo.
-Estas lista para ese partido de Quidditch
-¡Sì!
-Pues vayamos a patear traseros.
¡Hi!
Bienvenidos de nueva cuenta. A pesar de el largo tiempo que me a tomado poder continuar con esta historia, deben saber que es por ustedes que continua y son la principal razón por la que existe.
Gracias por llegar hasta aquí y poder leerla, me llena de satisfacción y dicha poder transmitir hasta ustedes esta historia llena de matices y sentimientos, que como bien saben el tiempo ah sabido perdurar y la iluminación divina me permite compartirles.
Que este sea un año lleno de alegría y salud para todos y que nuestras historias continúen.
Seguimos luchando por seguir escribiendo y que la diosa de la inspiración nos acompañe.
Los espero también por Wattpad como: ElizzeLiBritannia
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