Editado el 17/09/21
O000O
Capítulo 4 - Nueva costumbre
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Saturn sentía como el estrés comenzaba a hacer mella en su cuerpo y mente, después de tener una semana llena de inconvenientes y momentos frustrantes. El nuevo proyecto de expansión energética en colaboración con el reformado Equipo Magma estaba presentando muchas complicaciones y estas comenzaban a pasarle factura a ambos, ya que estaban más iracundos y sensibles de lo normal.
El único problema del proyecto y el que más le estaba causado dolores de cabeza, se encontraban en el terreno impenetrable que le daba a la Montaña Stark su nombre. Esa roca dura solo dificultaba los trabajos e impedía que llegaran a la fuente de energía. Estaban en un punto en el que se quedaban sin soluciones factibles para aplicar y eso era algo a considerar si tenía en cuenta que el mismísimo Maxie ayudaba con el asunto.
Que un ecologista conocido por su extremismo estuviera refunfuñando con frecuencia y maldiciendo el terreno, debía que ser algo a tener muy presente. También era cierto que este campo no era su fuerte, a pesar de haber tomado un tiempo para empaparse de los temas referentes al mismo y no ser una carga, sino una ayuda para el experto en geología, pero la roca resultó ser un adversario formidable.
Saturn dejó que un suspiro cansado se escapara de sus labios y se llevó la mano a la frente para masajearse mientras sentía el comienzo de un dolor palpitante. Debía darse prisa y alistarse para partir de forma urgente a la isla en donde se encontraba la montaña, antes de que Maxie decidiera que la mejor solución para atravesar el suelo duro era dejar que la naturaleza lo hiciera y eso involucraba hacer erupcionar el volcán.
Ese era el único inconveniente de trabajar con el ecologista y le hacía preguntarse cómo es que aun no se había metido en problemas con sus "sutiles" soluciones. El zumbido de su Pokégear sacó a Saturn de sus pensamientos e hizo que detuviera sus acciones, antes de dedicarle una mirada de profundo resentimiento y desprecio al aparato.
Saturn estaba renuente a tomar la llamada, pero se recordó que todavía necesitaba estar al tanto de todo y que debía hacer razonar al ecologista si decidia perder la cabeza. Por lo que agarró el aparto y contestó con brusquedad.
— ¿Alguna novedad que notificar…? Apenas han pasado cinco minutos señor Asher — Saturn no esperó respuesta y simplemente continuó — Estoy alistándome para ir en este momento, aunque si encontró alguna solución milagrosa que no amerite encender ese volcán... Soy todo oído — Siseó al final.
Saturn se extrañó de no recibir de inmediato ningún arrebato o respuesta por parte del otro hombre mientras sus ojos se posaban en el otro aparato que descansaba en la encimera de su comedor, justo en el lugar donde reposaba su mano. Su cerebro aletargado tardó en procesar lo que acababa de hacer y palideció cuando logró hacerlo.
El Pokégear en la encimera era el designado para trabajo y eso significaba que el que estaba en su oído; y por el que estaba recibiendo una llamada, era el suyo de usó personal. En su interior rezó a cuanto Pokémon legendario conocía para que la persona que estuviera del otro lado de la línea no fuera la que él creía, pero Saturn conocía su suerte y lo más probable es que sus temores fueran ciertos.
— Uhm… ¿Saturn…?
Saturn maldijo su suerte en silencio
— ¿Llamó en mal momento? — Se podía sentir el nerviosismo en la voz de Dawn, al otro lado de la línea.
Ya estaba acostumbrando en gran medida a su mala suerte, pero comenzaba a pensar que en algún momento de su vida fue maldecido por un Mismagius, porque las manchas de los muchos malentendidos que surgieron a lo largo de la misma eran dificiles de borrar. Finalmente aceptó su destino y dejó escapar un suspiro cansado, antes de tomarse un momento para ordenar sus pensamientos revueltos mientras seguía escuchando los movimientos inquietos por el auricular.
— Lamento mucho haberte respondido así — Saturn se disculpó con Dawn, apenas logró estabilizar sus pensamientos — Sé que no es excusa, pero hemos estado teniendo algunos inconvenientes con el nuevo proyecto y… he confundido el Pokégear que contestaba — Rio sin ánimos mientras sentía su propia vergüenza acentuars en su rostro — Aunque es mi culpa por no revisar el remitente — Admitió
Saturn casi siente la necesidad de reirse de la situación, ya que en el pasado jamás se hubiera disculpado o dado razones a sus acciones con nadie que no fuera Cyrus, pero después de todas las cosas que ocurrieron, se había convertido en un mal necesario en su día a día. Todavía le resultaba denigrante e incomodo, pero debía recordarse que ya no era un comandante orgulloso, sino una persona más en este mundo.
— Pero bueno son cosas que no vienen al caso… — Saturn carraspeó decidido a cambiar el tema — Así que... ¿Cómo has estado...? Ha sido un tiempo desde tu última visita… Incluso estaba algo preocupado — Dejó salir lo último en voz baja.
Saturn se mordió la lengua y se preguntó si quedaba algo de su antiguo orgullo en él, pero ya era demasiado tarde para retirar las palabras y aunque no le gustara admitirlo eran verdad. Había extrañado a la mocosa que constantemente revoloteaba y molestaba a su alrededor, a pesar de que esta aviso con antelación su ausencia.
Esas últimas dos semanas que pasó sin tenerla cerca lo afectaron más de lo que le gustaría admitir y contribuyeron al cúmulo de estres que cargaba sobre sus hombros. Nunca esperó que esos casi ocho meses de "amistad" pudieran calar tan profundo en él y que la chica terminaria por ocupar un lugar especial en su rutina diaria, uno con suficiente relevancia como para hacerlo pasar por episodios vergonzosos, en donde olvidaba la usencia de la adolescente a su alrededor.
— ¿Tú? ¿Preocupado por mí? — Dawn se burló — ¿Estoy hablando realmente con Saturn o llame a un número equivocado?
Saturn resopló en fingido enojo mientras Dawn parecía divertirse con su pequeño "desliz".
— A decir verdad... — Saturn sonrió con malicia — Casi pienso que huiste para buscar otra organización a la cual trincar sus planes malévolos — Su sonrisa se suavizó al escuchar la risilla del otro lado de la línea — ¿Quizás si te equivocaste de número y estabas buscando al líder de esa organización?
— No digas tonterías — Dawn respiró con pesadez para parar su risa — Oye… ¿De verdad podemos hablar o estás muy ocupado?.
Saturn entornó los ojos, ante la voz vacilante y nada característica de la joven.
— Si es así… puedo llamar en otro momento, no hay problema.
Saturn no tenía ni fuerzas ni ánimos para tratar con una adolescente deprimida, así que dejó escapar un suspiro cansado y tomó el Pokégear laboral para revisarlo. Buscó alguna llamada reciente y leyó el aviso de Maxie sobre su transporte, mientras calculaba el tiempo que le tomaría ir al helipuerto y el que tardaría en llegar el helicóptero por él.
— Cómo siento que te conozco lo suficiente para inferir que te enojaras y me retaras si no te digo... — Saturn comentó en tono casual y apresurado mientras ignoraba la queja del otro lado de la línea — Debo hacer un vuelo urgente a Montaña Stark, pero... aún tengo tiempo suficiente, antes de que vengan por mí — Concluyó para después agregar en tono déspota fingido — Así que cómo me siento amable... te dare unos minutos de mi precioso tiempo para hablar, ya que de lo contrario deberás hacer una cita previa con mi secretaria y esperar tu turno como todos los demás.
Parte del estrés de Saturn se disolvió, al escuchar la risa burbujeante de Dawn. Se permitió relajar su expresión y sonreír mientras cerraba los ojos para concentrarse en el sonido.
— ¡No hagas eso! ¡Es aterrador! — Dawn se quejó en voz ahogada aun por la risa
— Oh bueno… Definitivamente extrañaba eso — Saturn tarareó en voz baja — Creo que de verdad me voy a sentir traicionado, si me dices que fuiste a buscar otra organización a la que arruinar sus planes.
Las palabras de Saturn tomaron por sorpresa a Dawn que dejó de reír y comenzó a balbucear algo incoherente. No iba a admitir el doble sentido de su comentario, pero si se deleitaria de la voz nerviosa y confusa del otro lado del aparato.
— Uhm… yo… este…
Saturn no pudo evitar soltar una carcajada.
— ¡OYE! No te burles ¡TONTO!
Saturn tuvo que luchar contra la tentación de seguir molestando a Dawn, cuando vio que el tiempo estaba en su contra. No quería provocar la ira del ecologista y mucho menos darle motivos para dar inicio a su sugerencia extremista, así que decidió dejar el asunto para otro momento o quizás para más tarde, cuando todo estuviera más tranquilo o milagrosamente solucionado.
— Está bien... Mis más sinceras disculpas... — Saturn arrastró las palabras para escuchar el resoplido de Dawn, ante su disculpa nada creíble — Mocosa... sé que soy alguien muy generoso, pero el Sr. Asher ha estado bajo la misma presión y parece que no se lo está tomando este asunto mucho mejor que yo, así que no exageremos y no me hagas tentar suerte con él.
El silencio cayó momentáneamente sobre ambos, antes de que se escuchara un suspiro de Dawn.
— Lo sé, pero... ¿Cuándo aprenderás a decir bien las cosas y dejar de aparentar que aun sigues siendo el malo?
Saturn no pudo evitar sonreír, al darse cuenta que la chica lo había entendido.
— Solo quería informarte que… voy a ir de nuevo contra la elite. Solo…
La información entró mucho más lento en el cerebro de Saturn de lo que le hubiera gustado, pero cuando logró procesar las palabras no pudo más que sentirse avergonzado. Había olvidado por completo el motivo inicial de todo el asunto general con la adolescente y ahora que lo mencionaba ni siquiera se había puesto a pensar en el progreso que estuvo realizando en todo ese tiempo.
— Creo... — Saturn arrugó el ceño y carraspeó — Que ya hemos tenido esta conversación y cómo dije en su momento... Estás más preparada para esto — Escuchó como Dawn quería objetar, pero no la dejó — Eres el entrenador más fuerte y valiente que conozco. Estoy seguro que te irá muy bien y más ahora que sabes que no debes subestimar a tus oponentes — Rio con malicia — Mocosa entrometida... Recuerda que nadie te pudo detener en aquel entonces y barriste el piso con todos nosotros, con una organización delictiva completa, así que... ¿Quien te detendra ahora de hacer lo mismo con todos ellos? — Se encogió de hombros — Son muchos menos miembros a los cuales humillar.
Saturn aprovechó el silencio que se formó para continuar acomodando los documentos que debía llevar, cuando escuchó un murmullo ahogado y una respiración entre cortada. Se detuvo en seco y analizó alarmado el sonido, ya que en ningún momento su intención fue la de hacer llorar a la joven.
— ¿Dawn? ¿Estás bien…? — Saturn miró receloso el reloj — No estoy en posición de sugerirlo, pero si quieres…
Era muy consciente que estaba muy cerca de su límite y el tiempo parecía no querer darle tregua, pero tampoco podía dejar que la adolescente entrentara a la elite de la región en ese estado. Sabía que no necesariamente tenía que ser el causante de este momento sensible, ya que había descubierto que la muchacha era tan llorona como terca, pero si lo había llamado a él de todas las personas.
— ¡No! ¡Ni se te ocurra! — Dawn se apresuró mientras sorbía su nariz — Estoy bien, solo… — Suspiró — Gracias Saturn… yo, no te defraudare... La próxima vez que escuches de mí, será junto a la noticia que vencí a la liga.
Saturn resopló divertido de la declaración y de la voz ligeramente nasal mientras se preguntaba que tenía que ver él allí.
— La verdad solo quería escuchar tu voz, antes de enfrentar a Aaron.
— ¿A quién? — Saturn sintió como el calor subía por su cara — En serio… que pocas ganas tienes de mantener tu imagen pública limpia, mocosa.
Saturn no perdió la esperanza de que Dawn hubiera tenido la decencia de ir a un lugar privado para llamar, porque de lo contrario ahora el hombre tenía material para usar en su contra y eso lo molestaba de sobre manera. Era cierto que las cosas con la liga y las autoridades de Sinnoh se habían calmado, pero aún se mostraban un tanto desconfiados y más con su reciente alianza con el Equipo Magma, aunque ya no era la vigilia obscena de antes.
— Saturn...
La voz de Dawn sacó al nombrado de sus pensamientos
— A mí no me da vergüenza decir que soy tu amiga.
Saturn sonrió ante esa declaración y se recordó que casi todas sus interacciones terminaban en una discusión por alguna cosa tonta, aunque siempre llegaban a una solución que ameritaba que él cediera a la caprichosa joven. No es cómo si le afectara realmente el hecho, puesto que siempre eran cosas triviales y el rostro triunfante de la joven ahora le resultaba más entretenido que frustrante.
Eso le hizo darse cuenta que hace tiempo que había dejado de parecerle desagradable Dawn y estaba hasta un poco agradecido que hubiera tenido la suficiente valentia para detenerlos, aunque todavía no lograba entender cómo es que ella se veía como una constante molestia.
— Creo que a mí tampoco — Saturn se sorprendió de sus propias palabras y chasqueó la lengua al escuchar el jadeo sorprendido del otro lado — Sabes que… mantenme informado. Estaré en la montaña Stark y eso es solo un vuelo rápido para estar en la liga por si necesitas un hombro sobre el cual llorar.
Saturn arrugó el ceño y miró de reojo a su Toxicroak que se burlaba por detrás de él
— ¡Ya verás que lo lograre! ¡No voy a ir a ti llorando! — Dawn declaró con voz firme.
Repente una voz chillona y muy conocida, al igual que desagradable para Saturn, se escuchó al fondo.
— Uhm… Barry quiere tener una última batalla conmigo, así que debo cortar.
Saturn entornó los ojos, al confirmarse su persección auditiva.
— Hablamos después, Saturn. Suerte en el trabajo y esperó buenas noticias sobre ese proyecto.
— Por favor patea el trasero de ese rubio ruidoso y de toda esa liga de estirados molestos.
Dawn rio ante el comentario y ambos cortaron la llamada.
Saturn dejó salir un suspiro mientras redirigía sus pasos para tomar sus Pokéball y engancharlas en su cinturón. Ignoró a su Toxicroak que todavía rodaba por el suelo demasiado divertida por lo que había oído y pasó por su lado dispuesto a dejarla atrás, aunque este apenas lo vio irse no dudó en ponerse al día con su entrenador.
— Oh… pensé que solo te ibas a seguir revolcando — Saturn siseó al Pokémon que solo soltó un resoplido burlón — No sé por qué aun te tengo conmigo — Se quejó.
Saturn descendió del helicóptero para ser recibido por Maxie y un puñado de miembros de ambos equipos. El hombre mayor lo escaneó con la mirada, antes de darse la vuelta y comenzar a guiarlo en silencio por los pasajes de la nueva instalación en la isla.
Era irónico que el motivo que conecto a ambos hombres fuera su pasado delictivo, pero le había servido a Maxie para dar uso a sus conocimientos y a Saturn para conocer una fuente de energía bastante interesante. Ahora que la Nueva Galaxia se estaba tomando en serio el asunto energético, su prioridad era encontrar formas de generar energía renovable y que causaran el menor daño ecológico posible, así que el mejor representante para tal tema era el Sr. Maxie Asher, incluso si sus antiguos métodos no fueron los mejores.
La Central Termoeléctrica que ambos estaban levantando en Sinnoh, era apenas el primer paso de muchos planes que querían desarrollar en las dos regiones, pero primero necesitaban superar el terreno duro de la montaña y hacerlo colaborar con la causa. Estaba seguro que si demoraban un poco más en el asunto o no daban con ninguna solución posible, el Sr. Asher realmente reactivaria el volcán solo para ver si de esa forma lograban penetrar el suelo y llegar por fin a la lava.
— ¿Es cierto que hoy se enfrenta a la liga?
La repentina pregunta descolocó a Saturn, quién parpadeó confundido en dirección del hombre de cabello rojo
— Señorita Maple me informó que hoy estaría visitando las instalaciones de la liga de Sinnoh para apoyar a la señorita Berlitz — Maxie agregó para aclarar a su desconcertado colega.
— Ah… eso — Saturn aún estaba sorprendido por el repentino interrogatorio — Así parece… — Frunció los labios — Su error fue confiarse y subestimar a su oponente, así que dudó que lo vuelta a repetir — Se encogió de hombros — ¿Iremos directamente al campo?
El cambio de tema no pasó desapercibido para Maxie, pero dejó al otro hombre estar y en cambio asintió en respuesta.
— Si… — Maxie suspiró con pesar — Aparentemente es lo mejor compartir ideas, ya que estando en el mismo terreno podemos observar mejor el problema y... quizás dar con una solución... — Entrecerró los ojos — También es más fácil hacerse entender de ese modo...
Saturn no pudo evitar que una sonrisa maliciosa tirara de sus labios mientras miraba a Maxie que solo le regresó una mirada aguda y un rostro serio.
— Déjame adivinar…— Saturn tarareó e ignoró el resoplido de su socio — ¿Esto es una sugerencia de la señorita Maple? — Detalló como el ojo de Maxie tembló ante dicha declaración.
Se creó un silencio entre ambos, antes de que el ecologista suspirara.
— De la señorita Maple y Archie… — Maxie soltó con cierta renuencia.
Saturn dejó su burla, al escuchar el nombre del otro ecologista de Hoenn con quien aún no había tenido oportunidad de conversar. El líder del Equipo Aqua era tan conocido como su homólogo de Magma, pero aun no estaba tan seguro si con él también podría trabajar como lo estaba haciendo con con el Sr. Asher.
Aunque esto era un tema muy independiente, ya que pudiera o no trabajar con él todavía planeaba expandir sus horizantos en todas las direcciones que le fueran posibles. Quería hacer posible el sueño por el que se había unido al Equipo Galaxia, solo que ahora no tenía pensado destruir el universo para hacer uno mejor.
— Como sea… — Saturn sacudió la mano para restar importancia al asunto y aliviar la tensión de su socio — Empecemos de una vez con esto ¿Dónde me cambio? — Se señaló a sí mismo — Porque dudó que me vayas a dejar bajar así
Conocía suficiente al hombre para saber que no era opción ir en traje a una inspección en el campo, así que en cambio vestía con un atuendo que le recordaba sus tiempos en el Equipo Galaxia, ya que había comprado esa ropa de forma inconsciente por el mismo motivo. Su subconsciente aún le costaba asimilar que habían caido hace casí tres años y que él llevaba todo ese tiempo trabajando duro en limpiar el nombre de la organización, tal y como Cyrus se lo había pedido.
Sacudió la cabeza y espantó los pensamientos innecesarios, antes de buscar al líder ecologista.
— Debería haber unos monos térmicos en los casilleros de la tercera habitación — Maxie señaló vagamente, antes de agregar — En realidad no creo que vaya a ser necesario, pero es mejor estar prevenidos sobre cualquier cosa y lo que sea que se oculte detrás de la piedra.
El hombre se señaló a sí mismo y su atuendo, uno muy similar a los antiguos uniformes de su organización.
— Veo… — Saturn miró de reojo a su socio, al notar por fin su vestimenta — Siento que estoy siendo reclutado por el Equipo Magma — Declaró en broma mientras se ponía al día.
— Hubieras sido una adquisición interesante en mis filas — Maxie admitió con una pequeña sonrisa para sorpresa de Saturn — Aunque ahora eres algo similar… — Agregó mientras volvía a su expresión seria y comenzaba a revisar los folios en sus manos — Entonces... te espero por allá — Se dio medio vuelta y comenzó a alejarse.
Saturn entró en la habitación indicada e hizo una mueca al ver el traje rojo y negro en sus manos. Dejó escapar un suspiro derrotado, antes de comenzar a vestirse y una vez listo, siguió a Maxie a las profundidades de la montaña, aunque se tomó unos segundos para revisar su Pokégear por si algún mensaje o llamada se le había pasado.
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Fin del capítulo 4
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