O000O
Capítulo 13 - Primeros pasos
O000O
— Esto... — Saturn miró con disgusto el local en donde se encontraba — ¡Es ridículamente incómodo!
Saturn resopló irritado mientras apoyaba un codo en la mesa para descansar la barbilla sobre su mano y clavar la mirada en la campeona al otro lado de la mueble, la cual mantenía toda su atención en su bebida y no en el irritado hombre frente a ella. Se encontraban en un renovado local a las afuera de Ciudad Slaterport, en la Ruta 109 de Hoenn, muy cerca de la que era una de las playas más populares de la región.
Aunque la verdad de todo el asunto era que había sido secuestrado, apenas puso un pie en Hoenn, por un Archie y un Crawdaunt casi tan grande como el primero. Hubiera estado más enojado de lo que estaba, sino fuera porque no era el único afectado por dicho plan malévolo, ya que el líder Magma también se encontraba en el lugar y parecía incluso más irritado que él.
— ¿Me pueden explicar que hago yo aquí...? — Saturn siseó — Digo... porque entiendo lo de Maxie, pero esto no parece la típica reunión que tendría con... — Hizo una mueca y soltó un suspiro lleno de cansancio — Está bien... con Archie me espero cualquier cosa, cuando dice la palabra "reunión" y "mojarse" en la misma frase, pero esto — Señalando el local lleno de bañistas incomodos por su presencia — No es un poco...
La trampa empezó con Archie convocando a Saturn, de un momento a otro, a una "reunión de emergencia" y solo le indicó que llevara toda su predisposición para mojarse, así como un par de mudas por si lo primero pasaba. Si algo había aprendido de sus inmersiones con el líder Aqua, era que los "accidentes" venían de la mano con ellas, llámese bromas del fornido hombre o peleas inesperadas que terminaban con alguien dándose un chapuzón forzado o tirado por la borda con toda la mala intención, pero nunca pensó que su llamado iba a terminar en un secuestro y en unas vacaciones forzadas propuestas por May.
— Piensa en esto como una recompensa por todo el trabajo que han hecho, Saturn — May respondió con simpleza — Además... ambos están demasiado sumergidos en el trabajo y prácticamente no hacen nada más, algo que no puede ser bueno — Entrecerró los ojos y miró de reojo a ambos varones — Además... Archie a está un poco... — Arrugó el ceño ante el recuerdo de su medio espectáculo en la inauguración y su propia perdida de formas, solo evitada por el par de Sinnoh, antes de carraspear — Irritable... incluso más de lo normal y empieza a afectarme... cómo se habrán dado cuenta — Suspiró — Así que un par de días de descanso en su elemento y con las personas con las que mejor se lleva, no le vendrían mal, ¿no?
La sonrisa que se formó en el rostro de May decía que no esperaba respuesta a su pregunta, pero no perdió detalle de la expresión consternada de Saturn y la disgustada de Maxie.
— Tranquilos... todos saben y están informados acerca de esto. Además tengo el apoyo de sus segundos al mando, los cuales están colaborando para la causa, así que pueden relajarse, ya que ellos se encargaran de todo el trabajo y eso involucra también tu trabajo, Saturn — Esta vez la sonrisa de May cambio a una burlona — Por otro lado... ¿Qué hay de malo en que un montón de "ex-delincuentes" estén sin supervisión y pasando un rato de dispersión? Ustedes no son ni la sombra de lo que fueron antes o por lo menos si realmente quisieran serlo... ya habrían hundido a ambas regiones — Suspiró — No les falta poder ni conocimiento para hacerlo, aunque yo se que eso no forma parte del pensamiento de ninguno, aunque algunas veces sus acciones y comentarios difieran de esa idea.
— No entiendo quién te dio el derecho de tomar esta decisión por tu cuenta — Saturn se levantó y golpeó la mesa con las palmas abiertas — Reconozco que Tabitha, Courtney, Shelly y Matt pueden hacer un muy buen trabajo, pero ese trabajo es algo que...
— Ay por Rayquaza... Cálmate — May abanicó su mano para restar importancia al acto de Saturn — Estas siendo muy dramático, ¿No Maxie...?
El hombre en cuestión se estremeció y miró de reojo a la campeona, antes de suspirar y enfrentar a su socio. Él tampoco estaba contento con la situación, ya que para descansar prefería estar en un lugar menos vistoso, pero eso no decía que no entendiera lo que quería hacer May.
— Aunque... no apoyo del todo esta salida forzada — Maxie hizo una mueca y frunció los labios en dirección de May, antes de volver a fijarse en Saturn — Verdad es que a todos nos vendría bien un respiro del trabajo y de las preocupaciones que vienen con ellos, así como de las constantes inspecciones a las que siempre estás sometido — Siseó con fastidio — Saturn... tú eres el que más necesita esto, ya que no tienes a nadie que te ayude a aligerar las cosas y siempre estas bajo supervisión... está bien que no sea tan estricta como antes, pero...
— No necesito a nadie... — Saturn se volvió a sentar y soltó un suspiro — Estoy perfectamente bien llevando las cosas solo...
Saturn se cruzó de brazos y arrugó el ceño mientras aprovechaba para buscar al homólogo faltante, harto de la conversación con la pareja, pero no esperó ver lo que vio. La escena que se encontró fue tan ridícula, que parpadeó varias veces y se frotó los ojos para asegurarse que sus ojos no le estaban jugando una mala pasada.
El fornido e intimidante líder del equipo Aqua estaba sentado en otra mesa apartada de todos, pero no ajena a la mirada consternada de más de un cliente o transeúnte ocasional, ya que llevaba una cangurera de bebé en la que portaba a un Spheal recién nacido de piel rosa, que alimentaba con un biberón lleno de lo que parecía un batido de bayas. Saturn seguía sin ser capaz de creer lo que estaba viendo, pero cuando buscó alguna explicación de su socio o de la campeona, se encontró con ambos parecían sentir pena ajena.
— Ah... Esa es la principal razón por estas vacaciones... — May suspiró — No sabes lo irritable que se pone cuando tiene un recién nacido de sus Pokémon y bueno... Solo ignóralo — Tarareó.
— Lo que me faltaba... — Saturn resopló y entornó los ojos — Archie con el instinto maternal activado... — Volvió a fijarse en Maxie, solo para sentir como el calor ambiental del lugar aumentaba «¿Cómo puede estar con cuello de tortuga en este calor...?» Suspiró con resignado con su situación, antes de mirar con disgusto el helado, que May había ordenado para él
— Ahora no cambies el tema... necesitas un asistente — May sonrió al ver al varón retorcerse en incomodidad — Necesitas a alguien de confianza a tu lado.
— Tengo muy presente que necesito un "asistente", pero... no he pensado ni conseguido a nadie que logre simpatizar lo suficiente conmigo para... — Saturn se estremeció ante una extraña sensación — ...Tener mi confianza.
Saturn buscó la mirada de May, solo para sentir cómo todo el calor se escapaba de él para dejarle una sensación fría, al ver la sonrisa maliciosa que la mujer le dedicaba. No le gustaba esa sonrisa, ya que siempre significaba cosas malas o vergonzosas para alguno de ellos.
— Entonces... que te parece ofrecerle el puesto a Dawn — May propuso casualmente.
Saturn estaba a punto de refutar la sugerencia, pero al ver cómo la sonrisa de la campeona caía para quedar en una expresión melancólica y extraña, se tragó sus palabras y la miró confundido.
— Ha... estado actuando extraño últimamente y... siento que necesita algo en que ocupar su tiempo, su cabeza — May suspiró para después mirar con seriedad al varón — Sé que hicieron las paces aquel día, porque ella misma me lo dijo, pero... — Vaciló un momento, antes de hablar — No te has preguntado... ¿Por qué no ha retomado sus visitas a tu oficina y solo deja sus encuentros a momentos casuales? Ella no era así... — Suspiró — No sé exactamente qué ocurrió y aunque me gustaría sacarle la información, siento que ella no me lo permitirá — Frunció los labios — De cualquier manera... esto podría ser la excusa perfecta para que retomaran su antiguo contacto y dejes de parecer un puberto ansioso cada vez que se reúnen ¿no te parece? — Una pequeña sonrisa burlona tiró de sus labios.
Saturn parpadeó momentáneamente confundido, hasta que la realización llego a él y observó indignado a la campeona.
— La que se comporta como "un puberto ansioso" es otra — Saturn siseó en voz baja a la mujer — Aunque si reconozco que pensé retomara sus antiguos hábitos después de hablar, pero... — Frunció el ceño y permaneció en silencio por un par de segundos, antes de tomar el helado y probar una cucharada del mismo — Supongo que podría hacerle la sugerencia la próxima vez que la vea — Se encogió de hombros mientras saboreaba el hielo en su boca — Con ella cerca las cosas son más fáciles y no sufriría de tanto acoso.
— ¡GENIAL! — May exclamó sobresaltando a ambos hombres — Y no te preocupes por encontrar un momento para ello, tendrás uno justo ahora porque también la he invitado.
— ¿¡Qué!? — Saturn exclamó exaltado y miró de forma acosadora a su socio — Por qué siento que tu falta de reacción es sospechosa.
Maxie permaneció impasible bajo la mirada de Saturn, antes de suspirar y asentir con los ojos cerrados.
— Por Arceus... — Saturn entornó los ojos y se cubrió con la cara — May... creo que te dije que dejaras de meterte en...
— Pero miren quien llego — May canturreó e hizo señas a la chica que entraba al local.
Dawn regresó la seña a la campeona y no tardó en ponerse al día con el trio. Saludo a May con su habitual familiaridad, pero con los dos hombres se limito a un gesto respetuoso que generalmente solo iba para Maxie, así que Saturn se estremeció ante el trato ajeno que ahora recibía.
May se rio para sus adentros, al ver la expresión de disgusto e incomodidad que Saturn siempre ponía al recibir las nuevas formas de Dawn. Era demasiado obvio que el trato distante que la chica le estaba dedicando no le agradaba, pero parecía que su orgullo impedía que emitiera quejaras al respecto y eso era algo que planeaba solucionar.
«Porque ambos son unos aburridos y necesitan un empujón...» May pensó mientras la sonrisa en su cara crecía, algo que asusto a Maxie, ya que pudo sentir como una mano lo agarraba con fuerza del hombro en anticipación de lo que iba a decir.
— Lamento la demora, pero tuve algunos problemas con Saki al venir aquí — Dawn suspiro — Anda bastante flojo desde que paso más tiempo en casa y...
— ¡Chicos! ¿No tienen calor? — May declaró interrumpiendo a Dawn — Porque yo sí de solo ver a esta tortuga vestida con tanta ropa — Canturreó y apretó su agarre sobre el hombro de Maxie — Dawn, ¿puedes vigilar a la "mamá foca" y cuidar de que Saturn termine su helado? mientras hago que este "genio brillante" vista algo más cómodo, antes de que le dé un golpe de calor.
Dawn, que se había sentado junto a la campeona, asintió confundida y solo pudo observar como la mujer se llevaba casi arrastras al líder de Magma. La pareja quedo momentáneamente en silencio mientras una procesaba lo que acababa de ocurrir y el otro maldecía a la mujer que no abandonaba su espíritu entrometido.
Saturn suspiró para sus adentros, consciente que él tendría que romper el silencio.
— Si te preguntas quién es "mamá foca" está en aquella esquina... siendo asquerosamente ridículo — Saturn habló sin mucho interés mientras señalaba en la dirección de Archie y revolvía su helado, que comenzaba a derretirse.
— Yo... — Dawn inició en un balbuceo hasta que sus ojos vieron a Archie — Estoy viendo lo que...
— Sí, es exactamente eso... — Saturn miró brevemente a Dawn, antes de suspirar — Oye... — Arrugó el ceño y dejó su helado para fijarse exclusivamente en la chica — Me puedes explicar... ¿Qué es esta actitud extraña que has empezado a tomar? — Preguntó ganando la atención de la mujer
— ¿Qué... quieres decir? — Dawn preguntó confundida.
— Quiero decir que después de nuestra conversación esperaba verte invadiendo mi oficina como siempre hacías o incluso la instalaciones de los muchachos con la excusa de visitar a May, pero... — Saturn chasqueó la lengua — Siento que las evasivas sigues... así que si esto es por lo que hice o dije allá en la inauguración...
— Ya no tengo una excusa para ir allí... — Dawn susurró mientras bajaba la mirada.
Otro silencio incomodo siguió a esa declaración, en la que Saturn no podía creer lo que acaba de oír mientras que Dawn se retorcía en su asiento y jugaba con la hebilla de su equipaje. Saturn soltó un suspiro cansado y se tapó la cara con una mano, al tiempo que se preguntaba si May había pensado en esta posibilidad o las cosas se estaban dando de forma tan fortuita.
— Creo que... — Dawn empezó de forma nerviosa — Voy a llevar mis cosas a mi habitación en el hotel... — Declaró de forma apresurada y estuvo a punto de incorporarse, pero se detuvo al ver como el varón levantaba la mano para detenerla.
— Es un poco irónico que después de tanto tiempo, en el que entraste a todos los lugares como una buena entrometida, ahora necesites de una excusa que nunca precisaste — Saturn no puedo evitar reír de la situación y de la expresión abochornada de su acompañante.
— Es por eso mismo... — Dawn se quejó mientras se cruzaba de brazos y desviaba la mirada — Ahora sé que lo que hacía estaba mal y... me gustaría corregirme, reconocer que no soy el centro de todo esto y... que bueno... necesito... justificar mis actos y hacerlos por un capricho egoísta, ya que...
— Sí, sí... lo que sea — Saturn interrumpió, ganándose una mirada irritada de la entrenadora — ¿Quieres una excusa? Pues te daré una — Sonrió entretenido de la expresión sorprendida que Dawn le dedicó — Cómo has podido ver... parte de este plan malvado surgió del hecho de darme unas vacaciones, porque según el trío de Hoenn, necesito delegar un poco mis obligaciones para poder tomarme un respiro del trabajo... — Tamborileó la mesa.
— Comparto esa idea, pero eso... ¿Qué tiene que ver conmigo? — Dawn preguntó con cierta impaciencia.
— Estaba pensando en ofrecerte el puesto como mi asistente — Saturn se encogió de hombros — Allí tendrías tu excusa para ir y venir sin parecer entrometida mientras al mismo tiempo puedes hacer algunas cosas para aliviar mi carga de trabajo.
Otro silencio incomodo se formó, algo que comenzó a cansar y aburrir a Saturn, pero cuando buscó la mirada de su acompañante la encontró observando la mesa con expresión confundida.
— Pero... yo no sé nada de esas cosas — Dawn admitió con vergüenza — No podría ayudar en nada... sería más una carga que...
— No te estoy pidiendo que hagas nada que no puedas o no quieras hacer — Saturn corrigió — Tampoco esperó que seas una genia y que estés para ayudarme en todo — Tamborileó la mesa — Solo necesito a alguien en quien confiar algunas labores y eres una de las pocas personas que tienen mi confianza... con el plus de que tampoco me disgusta tu presencia — Se mordió la lengua por el último comentario — En todo caso... es tu decisión si aceptas o...
— !No! — Dawn golpeó la mesa sorprendiendo a Saturn — Digo si... — Susurró avergonzada — Acepto el puesto de asistente... si de verdad estás dispuesto a tener a alguien tan torpe y entrometida cerca... yo... prometo esforzarme en dar la talla y ayudarte o por lo menos recordarte descansar.
Saturn sonrió entre entretenido y satisfecho por la respuesta apresurada de la chica.
«Interesante...» Saturn pensó divertido — Claro que sí, porque con tu presencia me quita mucha de la desconfianza de la liga — Se burló
Dawn hizo una mueca indignada y miró de reojo al varón.
— ¿Ese es el verdadero motivo del repentino ofrecimiento?
— Tómalo como quieras — Saturn le dedicó una media sonrisa y un rápido encogimiento de hombros, antes de levantarse — Porque después de que terminemos con estas "vacaciones" vas a empezar, pero primero... Llevemos a Archie a que acueste a su cría en la cabina, antes de que saque su instinto maternal contra esos niños que no paran de chillar.
Dawn apenas reaccionó a las palabras de Saturn, recordó que ella debía vigilar al otro hombre, alguien que no había visto ni una sola vez desde que notó su extraño comportamiento. No tardó en incorporarse para tomar su equipaje y ponerse al día para ayudar a persuadir a Archie, aunque sus preocupaciones fueron infundadas, ya que la vista del fornido líder se iluminó, cual madre orgullosa, cuando la reconoció y se apresuró en presentarle su nueva adquisición.
O000O
Saturn se volvió a preguntar cómo había sido convencido para aceptar tan loca idea, mientras observaba el paisaje que la playa le ofrecía e intentaba ignorar la escena que comenzaba a desarrollarse delante de él. Hizo una mueca de disgusto, cuando sus ojos buscaron de forma inevitable a Dawn y a May, solo para encontrarse con otro grupo de hombres con intenciones de coquetear con el par.
Había llegado a la conclusión de que todos en aquella playa tenían problemas visuales, porque no podía haber otra explicación para tantos intentos, que eran normalmente disuadidos por la campeona, de forma extrañamente amable, aunque los más insistentes eran echados a patadas por Archie y su Crawdaunt. Algo curioso si tenías en cuenta que su atención aparente estaba en el Spheal rosa, que todavía cargaba y que comenzaba a preguntarse como podía con el peso de aquel Pokémon, pero parecía lo suficientemente atento para fijarse en las chicas e ir contra todo aquel que intentara propasarse con ella.
curioso como el instinto maternal del hombre no estaba únicamente enfocado en el Spheal, que todavía cargaba, sino que también podía fijarlo en las chicas y contra cualquier estúpido que se atreviera a tocar de más.
«Aunque puede que yo sea el que tenga algún tipo de problema» Saturn admitió con irritación mientras cerraba los ojos.
Porque cada vez que dicho evento se daba, su irritación aumentaba por algún motivo y sentía una sensación incomoda retorcerse en su interior. Sacudió la cabeza para alejar esas tontas conjeturas y decidió atribuirlas a algún comportamiento infantil contagiado por su cercanía con Archie, así como ocurrió en el evento de inauguración, antes de buscar fijar su atención en otra cosa.
Saturn desvió la mirada de lo que estaba ocurriendo, confiando en que Archie aparecería en cualquier momento o que la campeona terminara por hartarse de la repetitiva situación, para fijarse en Maxie y como este tenía el ceño más arrugado de lo normal o por lo menos lo suficiente para que nuevas líneas se marcaran en su cara.
Esto le sacó una sonrisa a Saturn y le hizo recordar que no era el único fastidiado con la situación. Ambos estaban bajo la sombra de una gran sombrilla y cuidando las pertenencias de todos, aunque su Toxicroak era la que estaba en esa labor mientras se burlaba cada tanto de su entrenador.
— Recuérdame porque aceptamos estas "vacaciones" — Saturn preguntó a su acompañante mientras tomaba un sorbo a su bebida fría — Porque no veo a ninguno de nosotros dos estando aquí de forma voluntaria...
— Porque estamos muy "encerrados" en el trabajo — Maxie siseó en voz baja, antes de cruzarse de brazos y suspirar — A mi parecer... esto es una pérdida de tiempo.
— Concuerdo — Saturn asintió e hizo el amago de revisar su Pokégear.
Chasqueó la lengua al encontrar su mano vacía y recordar que sus comunicadores habían sido confiscados por May, así como no era la primera vez que hacía dicha acción. Soltó un suspiro cansado y se dejó traer contra su asiento, antes de cubrirse el rostro con el brazo y soltar un gruñido.
— Son tan insistentes porque ambas están mostrando demasiada piel.
El susurro irritado de Maxie llamó la atención de Saturn, que despejó su rostro para echarles un rápido vistazo a las dos mujeres sin encontrar nada extraño en sus bañadores, antes de volver a fijarse en su acompañante. Solo con ver su vestimenta podía entender el motivo de su comentario, a pesar de haber abandonado el suéter de cuello de tortuga que siempre llevaba, todavía vestía con una camiseta térmica por debajo de la camisa playera que llevaba y supuso que May lo obligo a ponerse el bañador, porque conociéndolo estaría vestido como si fuera a bucear en vez de a simplemente pasar el rato.
— Creo... que estás siendo algo anticuado allí — Saturn entornó la mirada para volver a cubrirse el rostro.
— Me lo dice el que gruñe cada vez que un chico intenta hacer un movimiento por...
— No sé de qué estás hablando... — Saturn interrumpió e ignoró la risa de este.
— Lo que digas... — Archie suspiró al ver cómo May le hacía señas a Saturn y a él — Parece que nos están llamado.
— Diles que no cuentan conmigo — Saturn se recostó de costado y miró de reojo a su Toxicroak renegar — Anda tú si quieres, yo...
— Tú también vienes, pequeño bribón.
Saturn se preguntó, mientras era alzado con suma facilidad por Archie, cuál era el sentido de estas supuestas vacaciones si constantemente lo estaban obligando a hacer cosas que no quería. Entrecerró los ojos en dirección a su Toxicroak, que lo despedía con la mano y una gran sonrisa burlona.
O000O
La venganza para Saturn llegó de forma muy inesperada, pero él no desperdició la oportunidad que se le estaba entregando en bandeja de plata, así que agarró el bote de crema hidratante y vertió una gran cantidad en su mano, antes de empezar con la tortura.
— ¡Saturn! — Dawn chilló mientras se aferraba al mueble donde estaba recostada — ¡Ten más cuidado! — Lloriqueó adolorida, cuando Saturn pasó la mano con crema sin cuidado por su espalda quemada — ¡SATURN!
— Es tu culpa por no usar protector solar y estar tanto tiempo bajo el sol de forma descuidada, así que aguántate... — Saturn ignoró las quejas y estremecimientos de Dawn mientras continuaba con su labor — Además... necesito que me repitas porque estoy haciendo esto yo y no se lo pediste a May... tu sentido de autoconservación está por los suelos... — Susurró para sí lo último.
— Te lo pedí a ti porque estabas libre y sin hacer nada... — Dawn siseó por el dolor y miró irritada al varón — Además May está ocupada con Maxie, que está mucho peor que yo, y Archie está ocupado siendo espeluznante con el Spheal ese...
— Oh... me encanta saber que soy la última opción — Saturn canturreó mientras aplicaba más fuerza en su trato, ganando otro gritillo de Dawn.
En un arrebato Dawn agarró una almohada cercana y la lanzó de lleno en la cara de Saturn, quien detuvo sus movimientos y observó el objeto ofensivo que ahora descansaba en sus antebrazos. La habitación quedó sumergida en un tenso silencio, que fue interrumpido por la risa nerviosa de Dawn que paro de golpe, al ver la expresión maliciosa que Saturn le dedicó.
— Saturn... no quise hacer eso, pero estabas siendo poco cuidadoso y... — Dawn miró su alrededor e intentó deslizarse fuera del alcance del varón — ¿¡Podemos... negociar!? — Preguntó nerviosa mientras seguía forcejeando para escaparse del agarre de Saturn.
— Sabes... — Saturn canturreó con malicia mientras presionaba intencionalmente sus dedos en la piel quemada y sensible — Yo no hubiera hecho eso teniendo la piel tan... delicada.
Dawn se estremeció ante la sonrisa que le dedicó.
O000O
— ¡Dawn! ¡Saturn! Voy a pedir comida y me preguntaba si ustedes tienen alguna... — May dejó de hablar, cuando abrió la puerta de la habitación.
Los nombrados se paralizaron y buscaron a la campeona que los observaba con los ojos muy abiertos desde la puerta, aunque no tardó en cambiar su expresión de confusión por una traviesa y cargada de malicia. Ambos se estremecieron ante la vista y los posibles pensamientos que ella implicaba.
— Oh... perdón por interrumpir — May habló genuinamente arrepentida — No hay apuro... por favor continúen.
Saturn y Dawn se encogieron, cuando la puerta fue cerrada y escucharon la risa de la mujer mientras se alejaba. Saturn fue el primero en reaccionar y ser consciente de la situación en la que acababan de ser visto.
Soltó un suspiro cargado de resignación, antes de sacar a Dawn de encima de él para poder enderezarse y admirar su cuerpo. No solo su ropa estaba descolocada y levantaba en lugares extraños, sino que tenía la molesta crema en todos lados.
— Sabes que esto nos saldrá caro, ¿verdad? — Saturn resopló mientras se pasaba la mano por la frente, solo para hacer una mueca de disgusto al sentir la crema que lo recubría — ¡Le acabas de dar leña para quemar por meses o incluso años! — Se lamentó, antes de mirar a Dawn que todavía permanecía donde la había dejado.
Dawn parpadeó un par de veces, antes de bajar la mirada a sí misma para después detallar a Saturn y entender de que hablaba.
— ¡Oye! ¡No es solo mi culpa! — Dawn se excusó — ¡Tú también contribuiste e iniciaste toda la pelea! — Se incorporó para encarar al varón, que se tensó y apartó la mirada — Nada de esto habría ocurrido, si me hicieras untado la crema como una persona normal y no como si intentaras arrancarme la piel en el proceso...
La reacción de Saturn extraño a Dawn, por lo que se detuvo a una distancia prudente mientras este le daba la espalda.
— Muy bien, pero ¿¡podrías arreglarte!? — Saturn se masajeó la sien mientras intentaba mantener su mente en otra cosa y no en todo el malentendido que acababa de crear
Dawn parpadeó desconcertada, antes de mirar su propio estado y sentir el calor subir por su rostro. En algún momento de su forcejeo, su blusa se había descolocado y dejaba más a la vista de lo debido. Se apresuró a acomodar sus ropas lo mejor que pudo y volvió a buscar la mirada de Saturn, solo para encontrarlo murmurando posibles acciones de May.
Dawn frunció los labios y entornó los ojos ante lo dramático que podía ser Saturn, antes observar el lio de cosas en el suelo, que habían dispersado en su pequeña pelea, hasta que diviso no muy lejos de ella el frasco de crema. Una sonrisa siniestra tiró de sus labios mientras se acercaba en silencio y tomaba de nuevo su arma para un último asalto.
— Por Arceus... Esa mujer no me va a dejar en paz... la voy a tener que escuchar todo el día con lo mismo una y otra...
Saturn cortó su lamento para estremecerse, al sentir como dos manos se deslizaban por debajo de su camisa y embarraban su espalda con la crema fría. Apenas logró detener a Dawn, cuando sus manos ya habían abandonado su espalda para comenzar a aventurarse por su pecho.
Tuvo que morderse el labio y tomarse un par de segundos para calmarse, porque no estaba dispuesto a admitir nada de lo que sentió algo en ese instante. Se giró para encarar a la mujer descara e insensata que se había atrevido a hacer tal jugada con él.
— ¿Tú estás loca? — Saturn preguntó pasmado — ¿No eres consciente de que tus acciones pueden tener consecuencias o qué? — Levantó una ceja — ¿Eres aunque sea mínimamente consciente del peligro?
— Oh... vamos — Dawn entornó los ojos, antes de resoplar — Como si me fueras a hacer algo, Saturn.
Saturn tuvo sentimientos encontrados sobre esa declaración y no quería saber el motivo real de esos sentimientos, así que se limitó a arrastrar a Dawn fuera de su habitación y hasta el pasillo de cabina que compartían. Observó de reojo a la mujer por un par de segundos, antes de agregar en un susurro cargado de irritación e indignación.
— Mocosa — Saturn siseó — Te recuerdo que sigo siendo un hombre… por si lo has olvidado, porque yo sigo recordando que eres una mujer, aunque muchas veces no lo parezcas — Cerró la puerta con fuerza y caminó disgustado mientras buscaba un cambio de ropa, dispuesto a tomar un baño quitarse la sensación pegajosa de su cuerpo.
Mientras una Dawn avergonzada se hacía consciente de todo lo que acababa de hacer y pasar, al tiempo que caminaba hacía su propia habitación y rogaba caer en una trampa de arena en ese momento.
O000O
Fin del capítulo 13
O000O
