Los personajes de esta historia no son míos, son de Rumiko Takahashi.


5°. En La Pesadilla De Akane.

Ranma ya no aguantaba más, tenía el cuerpo lleno de heridas. Sus tres rivales lo habían convocado a una montaña. Iban a firmar la paz, pero en lugar de eso lo atacaron a traición y lo hirieron.

No podía andar y tenía un brazo inutilizado. Pero sus rivales no estaban mejor. Kuno no volvería a hacer poder usar su espada de madera nunca más. Ryoga tenía roto los dedos de su mano derecha y Mousse tenía la nariz rota y le faltaban la mitad de la dentadura. Pero a pesar de todo el chico de la trenza no aguantaría otro ataque.

Se arrepintió de haber sido un iluso. Akane lo aviso, le suplicó que no fuera. La chica tenía un mal presentimiento. Pero él, al principio, casi se rió de ella. Pero al verla tan alterada se puso serio. Recordó el momento que se separó de la chica.

HORAS ANTES

-No pasará nada, iré y al cabo de las horas volveré. - dijo el chico riendo a su prometida. No quería verla en estado. Le dolía dejarla asustada y preocupada-tenemos que seguir ensañando para la función de teatro de nuestra clase. Debemos representar la mejor obra, ganar a la clase de Nabiki. No dejaremos que Kuno y tu hermana nos venzan. Ganaremos el premio para nuestra clase.

- ¡No! - dijo la joven no muy convencida- No… nos vencerán- dijo ella llorando- Te estaré esperando.

Akane sabía que no convencería a su prometido. Los dos se despidieron en la puerta del dojo. Ella llorando y abrazada a él. Y el chico por alguna razón que no supo, no pudo reírse de ella. Le limpió las lágrimas del rostro y la besó en la frente.

-Volveré, y entonces te diré algo importante. Algo que te debía decir hace tiempo. - y se fue. Aunque a cada paso que daba tenía ganas de volverse atrás, abrazarla y confesarle lo que sentía por ella… pero no pudo.

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Ranma aún recordaba el olor personal de la chica, ese aroma que lo volvía loco. Debía vencer a esos tres y volver a Nerima... pero sabía que no lo lograría. Esos chicos habían jugado sucio. Lo habían engañado, lo drogaron, sólo así lo vencerían. Los vio atacar y tuvo un escalofrío, no escaparía de ese ataque. Vio la imagen de una chica de pelo corto y...

-¡Akane!- murmuró y recibió el ataque de sus rivales.

Akane corría en busca de su prometido, estaba nerviosa, algo no iba bien. No se fiaba de los tres rivales de su prometido, no respetarían la tregua que pidieron. Algo le decía que era una trampa para deshacerse de Ranma. Y tener dos de ellos el terreno libre con ella y el otro con Shampoo.

Nada más desaparecer Ranma de su vista. Entró al dojo y preparó todo para ir detrás de él y hacerlo volver. Pero el tren que cogió el chico se le escapó por diez segundos.

Tuvo que esperar veinte minutos más, para coger el siguiente tren. Llegaría tarde, muy tarde. Fue todo el camino corriendo. Al llegar a la montaña, desde lejos oyó los ruidos de la lucha. Ranma estaría combatiendo.

Cuando llegó, la imagen que vio la aterrorizó.

Ryoga sostenía por el cuello de la camisa a Ranma. Su prometido estaba caído y no podía defenderse. El chico de la cinta se preparaba para dar el golpe de gracia.

-No es personal- dijo Ryoga, pero luego se lo pensó- sí, si lo es. Ahora Akane será libre, la hemos librado de ti. No te la merecías. Ahora podrá elegir a alguien mejor… alguien como yo…

El chico no siguió, oyó un ruido en su espalda y se giró. Vio cómo se acercaba Akane, la chica estaba llorando y muy furiosa.

Se había desecho de Mousse. El chico-pato no parecía respirar.

-Akane Tendo ven a mis brazos- dijo Kuno y fue lo último en decir en vida

-Akane… te tengo… que decir…que te…- empezó Ryoga, pero… vio Akane lanzándole un puñetazo y…el alma del chico se fue a visitar a sus antepasados.

La chica se abalanzó sobre su prometido y acostó la cabeza de este en su regazo.

- ¡Ranma!¡Ranma! - lo llamó.

El chico abrió los ojos y la miró. Subió su mano y acarició la cara de su prometida.

-A… Aka… Akane… te quie…ro- y la mano del chico cayó flácida y sus ojos la miraron sin verla, la había dejado sola.

Ella lloraba, se sentía abandonada, vacía… esos tres le habían quitado la vida.

- ¡Ranma!, ¡Ranma!, ¡Ranma! - lo llamaba y zarandeaba con la esperanza que el chico le contestase. Pero el chico no reaccionaría nunca.

Sintió un nudo en la garganta y notó que nunca superaría esa pena.

¡RANMAAAAA!- gritó con fuerza.

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El gritó se oyó en toda la casa.

Akane se encontró sentada en su cama. Estaba llorando y le dolía la garganta por el grito. Respiraba muy rápidamente como si estuviera cansada.

La puerta de su habitación se abrió y entró Kasumi.

-Akane, ¿Te pasa algo? - preguntó la hermana mayor.

Akane se abrazó a ella.

-Ranma… esos lo mataban… moría en mis brazos- le contó Akane llorando sin poder contenerse.

-No pasa nada ha sido una pesadilla- dijo con tristeza Kasumi, intentando calmarla- ya ha pasado todo.

La chica de pelo corto tuvo un presentimiento.

- ¿Y Ranma? ¿Dónde está mi prometido? - preguntó, en el pasillo estaban todos menos él.

Se levantó y salió de la habitación y pasó por el medio de su familia, que la miraban tristes, y se dirigió a la habitación del chico.

La encontró vacía, salió llorando, aún estaba medio dormida, pero había algo que se le escapaba, algo le decía que es sueño no era de toda una pesadilla, y bajó al primer piso.

-No lo ha superado- dijo Nodoka- cada noche tiene la misma pesadilla.

-Si, para ella fue un golpe muy fuerte, fue quien peor lo pasó. - respondió Kasumi- aún este medio dormida. En estos momentos no se acuerda de lo que realmente pasó….

Akane visitó todas las habitaciones del primer piso. Cuando estaba en la cocina decidió ir al dojo.

Iba andando muy lentamente. Y cuando entró encendió la luz vio un bulto en medio del dojo. Se movía rítmicamente de forma lenta. Era una persona durmiendo y se acercó. Y miró al chico. Ranma dormía en el dojo. Akane movió la cabeza para despejarla de los restos de la pesadilla que aun la acosaban.

Se acercó al chico y se arrodilló a su lado y lo miró. Observaba como el chico respiraba mientras dormía. Los ojos cerrados y totalmente destapado.

Le acarició la cara, cuando dormía parecía un ángel, pero una vez despierto… era burlón, bocazas y descarado. Siempre la insultaba. Pero no podía evitarlo, se sentía atraída por el chico, como el chico se sentía atraído por ella.

- Si sigues así, te resfriaras-dijo la chica, y lo tapó, aunque sabía que en pocos minutos Ranma volvería a estar destapado.

- ¿Ya has vuelto a despertar a la familia? - preguntó él abriendo los ojos.

- ¿Cómo…? ¿Desde cuando estás despierto? - le preguntó ella asustada.

-Desde que tú chillaste, seguro que has despertado a medio barrio, - y añadió burlón- esta vece a todo Japón… ¡vaya grito has dado!

Akane lo miró enfadada, y él a ella con una sonrisa sarcástica, pero realmente la estaba analizando. La chica tenía los ojos rojos, había llorado, se la veía nerviosa, lo había estado buscando. Debía hacerle olvidar pronto esa pesadilla, por eso se burlaba de ella.

- ¡Eres un insensible!, no sé por qué me preocupo por ti- dijo enojada la joven.

- ¡Por qué eres tonta!, es algo que tienes en ti. En tus genes, es un fallo en el proceso de tu creación- dijo el chico con burla.

- ¡Te odio!, ¡te odio! - dijo la chica furiosa.

- Al menos sientes algo por mi- se rió el joven con tristeza- es bueno saberlo.

La joven estaba cada vez más enfadada. Su familia desde la puerta del dojo comprendió la estratagema del chico, pero ella no la vería.

Siguieron peleando un rato y al final la chica le dio con el mazo.

Lo miró, el chico estaba grogui, sin sentido.

-Haber si aprendes, no soy como una de tus prometidas.

Y se dirigió a la puerta, cuando notó que alguien la cogía del brazo, se giró y vio a su prometido que la miraba serio.

- ¿Ya estas mejor? ¿Ya se ha acabado tu miedo? - preguntó el chico.

Ella lo miró y al final comprendió la estratagema, el chico la insultó para que olvidarse su pesadilla.

- ¡Serás…! - dijo la chica- me has engañado.

-Si- dijo él. Vio como Akane se dirigía a la salida y corrió detrás de ella- espera no te vayas- pidió el chico- quédate un rato… ¡por favor!

Ella lo miró y se tranquilizó.

-Un rato, sólo un rato. Di algo que no debas y me voy. -le advirtió ella.

Él asintió y los dos se sentaron en el tatami. Y él le preguntó la pregunta que no esperaba.

- ¿La has vuelto a tener? ¿Has vuelto a tener la pesadilla?

Ella lo miró extrañada. Le resultaba raro que él se preocupara por eso.

-Si. - contestó ella.

-Y nunca has hablado conmigo de ella, se lo has contado a Kasumi y a… mi madre… pero a mí, nunca. - parecía dolido que lo excluyese en ese asunto.

- ¿Para qué te lo voy a contar?,¿Para qué te rías de mí? - dijo ella furiosa.

Él bajó la cabeza triste, ella no quería su ayuda, él mismo se lo había buscado.

-Yo sólo quería que…- y se calló. La miró con tristeza, no la entendía y así lo expresó - ¿Por qué estás así? Hace un rato me acaricias y ahora me insultas…eres contradictoria.

- ¡Por qué eres un insensible! Me culpas de lo que pasó.

-Yo no te culpo de lo que paso, no te culpo de nada… no fue culpa tuya, fue de esas tres. Jamás te echaré en cara lo que me pasó. No debió pasar, debí estar más atento. Si lo hubiera estado… no tendríamos esta discusión. -el chico la miró y la vio triste. Al instante supo que pensaba ella- Ellas te echaron la culpa a ti y tú la asumiste. No es verdad, Las culpables fueron ellas. No estés triste ni te culpes, yo no lo hago, ni haré.

-Yo no quise pelear con ellas, me acorralaron, -dijo ella llorando- se querían deshacer de mí, y casi lo lograron, y cuando estaban a punto de darme el golpe de gracia…

-Me puse por medio y lo recibí yo. No me arrepiento de haberlo hecho, lo haría miles de veces, por ti lo haría siempre- contestó el chico. - sólo me arrepiento de haber llegado demasiado tarde, si hubiese llegado antes, no hubiera dejado que acertarás el reto,.ni que ellas te atacaran.

-Yo... no pude hacer nada por ti. Te tuve en mis brazos por un momento te creí muerto. Te salvaste por poco. Estuviste una semana en coma.

-Como me paso a mí en Jusenkyo, allí fui yo quien te tuvo en mis brazos, y tú no reaccionabas- la miró y sonrió- esta vez pasamos una buena temporada en el hospital. Esas tres fueron a verme y las eché. Le dije que no quería volver a verlas. Si se acercaban a mi… o a ti las mataría y con una de ella estuve a punto de hacerlo.

-Pero no te has recuperado- dijo ella.

-No del todo, queda poco. Y volveré a ser el Ranma de siempre. - la miró y le sonrió- no te culpes y deja de pagarlo conmigo… y contigo misma. Sueñas con ese día y me ves morir, ¿Verdad?

Ella lo miró sorprendida, ¿Cómo lo sabía? No creía que Kasumi o Nodoka se lo hubieran contado, se lo prometieron. ¿Nabiki? Se podría haber enterado de alguna forma y venderle la información al chico.

- ¿Cómo lo sabes?, ¿Quién te lo ha dicho? - dijo la chica asombrada.

-Tu cara, tus ojos, tus gritos. Hace semanas que no duermes bien. Estás a todas horas bostezando, estas un poco demacrada, y has pedido peso. Te da miedo la hora de ir a dormir.

Ella lo miró, no sabía cómo se había dado cuenta el chico. Fue entonces vio que, tras esa fachada de insoportable, Ranma era muy observador respeto a ella. La debía conocer bien para darse cuenta de cosas que habían pasado desapercibido para el resto de personas.

-Desde que me salvaste tengo pesadillas…en la que mueres. Durante un tiempo fue muy parecido a cuando me salvaste, pero morías por culpa de ellas. Pero desde que esos tres se pusieron en contacto contigo y te pidieron que firmaseis la paz. Las pesadillas han cambiado, ahora te veo morir… a manos de ellos. No me fio de ellos, no quiero que vayas, no te dejaré ir. Lo pasé muy mal mientras estuviste en el hospital. Me ha cogido miedo perderte. No quiero perderte, no quiero que vayas. -acabó ella llorando con desesperación. - ¡no quiero que me dejes sola!

Él la miró, no la haría cambiar de opinión, no lograría convencerla para que le dejará ir.

-Di mi palabra, debo ir, aunque no quiera, no quiero ir. No estás recuperada de cuando te atacaron. De lo que pasaste cuando pensabas que me podía ir. Tienes pesadillas, no te puedo dejar. Tengo que estar contigo… pero debo acabar con esto. Debo solucionarlo, como solucioné los de mis pseudo-prometidas.

Ella lo miró, algo lo atemorizaba a él también, y de golpe lo descubrió.

- ¡Tú también tienes pesadillas…en la que yo… muero! - dijo la chica. - por eso sabes que yo también las sufro. - ella lo sospechaba desde hacía meses.

Él la miró y sonrió con tristeza, bajó la cabeza.

-Empezaron días después de volver de China. Te veía como cuando estuvimos allí. Tú con mi camisa y sin reaccionar… pero en esos sueños no volvías en ti y morías…Después del ataque de esas, a veces cambian y veo como ellas te hacen el ataque final… y no puedo moverme, es como si fuese una estatua. Veo cómo te matan… y te despedazan… sin poder salvarte.

-Somos idiotas- dijo ella- si de un principio lo hubiéramos hablado ahora estaríamos mejor. Debí contártelo al principio, como hice con tu madre y mi hermana.

-Yo también te lo debí contar…pero pensé que te reirías. El gran Ranma Saotome con miedo de que… su prometida muriese. Creía que… no sé cómo decirlo…que tú… pensarías que te valoraba mucho. Y…

- ¿Tienes miedo?, ¿Miedo de perderme? - preguntó ella sonrojada.

El chico se puso rojo.

-Yo…es lo… que más temo. - balbuceó el joven- que venga un idiota y te vayas con él…o te mate.

Ella se quedó congelada, se acababa de declarar, aunque de formar indirecta lo acababa de hacer.

- ¿Tú...? ¿Tú me quieres? - y añadió con timidez-…aunque sea un poco.

No se esperaba la respuesta del chico.

-No te quiero… aunque sea un poco-se calló, vio como los ojos de ella se llenaban de lágrimas. Ella se desesperó, ese ingrato nunca la quiso. Él se acercó a ella y le habló al oído, sabía que la familia estaba espiándolos y no quería que se enteraran. - yo… yo… yo te quiero… aunque sea un mucho.

Ella abrió mucho los ojos por la sorpresa. Ahora ya sabía lo que sentía el chico. Le contestó en la oreja.

-Yo también te quiero… aunque sea un mucho.

Los dos se miraron durante un rato, deseaban no tener cerca a su familia para poder expresar con libertad lo que sentían.

- ¡No te dejaré ir a ver esos tres! ¡Antes te ato o rompo las piernas! - amenazó la chica.

- ¡Eres un poco violenta! Sabes qué debo hacerlo, di mi palabra… ¡un momento!, no la di, realmente dije que si podía iría.

-No, me tienes que cuidar- dijo ella y con una expresión traviesa- ¡vamos a ser papas!

- ¿Como? Pero si tú y yo no hemos hecho eso… aun.

- ¿Qué le has hecho a mi hijita? - preguntó un furioso Soun- confiaba en ti. - la familia había entrado en el dojo y quería saber la verdad. Que había pasado entre los dos jóvenes

-Yo no… no hemos hecho nada, si lo hubiera intentado yo estaría muerto, ella me hubiera matado. - dijo Ranma defendiéndose asustado, ya se veía casado.

-Lo emborraché y lo seduje cayó pronto en mi trampa, él mismo se metió por decisión propia, como si realmente lo quisiera. - notó que Kasumi y Nodoka la miraban con escepticismo, ellas sabían que era mentira.

- ¡Es mentira! - dijo Kasumi- no quieres que esos tres le tiendan una trampa.

- ¡Vale, es mentira…! -reconoció ella con fastidio- pero usaré cualquier cosa para evitar que vaya a esa reunión con esos tres. No me fio de ellos. No irá, creo que piensan traicionarlo.

-Eso es por qué lo has soñado. - dijo él. - no podemos vivir así, Akane. Tenemos tanto miedo que nuestras rivales ataquen al otro que tenemos pesadillas y nos las creemos. Debemos superar eso. Somos amigos ¿No? Pues afrontemos esto juntos. Si seguimos cada uno por nuestro lado caeremos. Pero tienes razón no debo ir a ese lugar, y no iré… por cierto esa mentira, que íbamos a ser padres…- puso un tono siniestro-me la pagarás. Lo haré realidad... en unos años

Ella se rio, él cumpliría su amenaza, esperaba que con ansia que lo hiciera.

Al cabo de los minutos volvían a estar solos.

- ¿Cómo que estás durmiendo aquí? - preguntó ella.

-En mi habitación hace mucho calor, y no podía dormir- dijo él.

- ¿No fue por mis gritos? - preguntó la chica, y continuó con timidez y pesar- creía que no te dejaba dormir.

-Hace meses que no duermo bien, que tengo muchas pesadillas. Vine aquí por si estando fresco...

- ¿Y no me escúchate? - preguntó ella.

-Te oigo a cada momento, si estás nerviosa, aunque lo ocultes yo lo noto. Si estas asustada o triste yo lo noto. Cuando gritaste te escuché… incluso creo que te oí gritar antes que el grito saliese de tu boca.

Ella lo miró sonriendo, ahora sabía que sentía el chico por ella. Hacía meses que se habían librado de las tres chicas. Solo le faltaban librase de los chicos. Y no sería al día siguiente, ese día era para ellos dos.

- ¿De verdad que no te iras? - volvió a preguntar ella.

- ¡QUE NO! Me quedaré aquí contigo. -dijo el chico enfadándose.

Ranma se acostó. Volvía a tener sueño, ella lo miró y se acostó con él.

- ¿Se puede saber qué haces? - preguntó asustado él- como aparezcan nuestros padres, en pocas horas estaremos casados.

- ¿Tanto te molesta dormir conmigo? - preguntó la chica triste. - ¿o casarte conmigo?

-Para nada, me gusta mucho tanto dormir contigo, como casarme contigo. Pero… sólo que somos aún muy jóvenes para casarnos. Antes debemos disfrutar de nuestro noviazgo.

-Te lo he dicho, usaré cualquier cosa para detenerte aquí, y prefiero esto a atarte o romperte las piernas. Cuando te fuiste a China fui una completa idiota, no me despedí de ti, no quería que te fueras, tenía un mal presentimiento, te lo debí decir e intentar que no fueras. Ahora no te libraras de mí. Me va gustar ser tu novia, y en un futuro tu esposa– lo besó y se quedó dormida, agarraba con fuerza a la camisa del chico.

-No. No me dejarás ir, y yo tampoco quiero que lo hagas- dijo el chico sonriendo. Con el dorso de la mano le acarició la cara-a mí también me gustará ser tu novio y estoy deseando ser tu esposo, pero antes tenemos que acabar nuestros estudios, aun somos unos críos paraa casarnos, quiero salir contingo, al cine, a cenar o donde sea, quiero disfrutar de nuestro noviazgo, y sé que tú también quieres eso.

La besó en la frente y él también se durmió. Esa noche fue la última noche que tuvieron esas pesadillas y el principio de una historia que los dos jóvenes sólo habían visto en sus mejores sueños.

Fin


Nota del autor:

En el la historia se habla de un ataque que recibió Akane, puede que lo suba más adelante... si me decido a escribirlo.