7°. El Reto.
- ¡Eres tonto!, me has avergonzado- dijo la joven furiosa- es algo que saben hacer incluso los niños de diez años. Y llega el señor Ranma y falla.
-¡No soy tonto!. Me he equivocado- se defendió el chico- tú me pasaste los apuntes. Tenías mal la formula. Pusiste un "+" en lugar de un "×".
Ella lo miró furiosa.
- ¡Déjame ver donde me equivoqué! - contestó ella enfadada. El chico le enseñó el problema- yo no me equivo…- miró sus apuntes era cierto su signo "×" parecía un más un "+" que un "×"- Bueno… yo… me…- dijo ella riendo con una risa falsa. -…equivoqué- y en seguida se volvió a enfadar. - pero tú te debiste dar cuenta. Si no hubieras faltado a clase.
- ¡Si no hubiese tenido que perseguir a Shampoo que te robó el trabajo de manualidades! Al menos lo recuperé sin tener que prometerle ninguna cita, ni que lo rompiese- dijo con alivio el chico- te lo devuelvo y ¿Me lo agradeces?... ¡no!, me abofeteaste, con la excusa que aproveché para besar a Shampoo. Y todo por qué te engañó el idiota de Ryoga.
- ¡No lo insultes!, se equivocó. - dijo Akane- Ryoga es más leal como amigo que tú…- dijo la chica. Pero –"¿Qué estoy diciendo? Si nos ha traicionado siempre que ha querido. Si ha tenido la menor oportunidad de atracar a Ranma lo ha hecho" - pensó la chica, pero no daría su brazo a torce delante Ranma.
–¿Qué estás diciendo? Si nos ha traicionado siempre que ha querido, si ha tenido la menor oportunidad de atracarme lo ha hecho- dijo Ranma, poniendo en palabras los pensamientos de la chica. - ¡Es un pervertido! - ¿Se equivocó Ryoga? Pero si estaba en complot con la gata para arruinar nuestra relación. Suerte que es tonto y lo contó mal y se delató. La paliza que le di se la mereció. Con amigos como Ryoga ¿Quién necesita enemigos?
- ¡Lo que tienes envidia y celos! - contestó iracunda la chica- tienes celos de todos él que se me acerca.
- ¿Yooo? - preguntó rabioso el chico- ¿Y tú no los tienes?,¿Cuantas veces me has mandado a volar por que se ha acercado una de esas tres? – la miró enfadado-Ya ni lo sé. Se me acerca una, me abraza sin que yo lo pida... y ya estoy volando por cortesía del puño de Akane. ¡Nunca me crees!.
- ¡Eres tonto! Podías decirles que dejen de hacerlo- dijo Akane- pero no, te debe gustar. Por qué no haces nada para impedirlo.
- ¡Lo mismo se puede decir de ti! Siempre te está abrazando el baboso de Kuno, y aunque lo mandas a volar siempre vuelve- Akane lo miró furiosa, le había devuelto la pelota. - Yo no puedo hacer lo mismo con ellas… ¡soy un hombre!, y un hombre no le pega a una mujer, aunque esas tres se lo merezcan.
Ella lo miró en eso le daba la razón... pero no se lo diría, no pensaba darle esa satisfacción al chico. Lo miró con consideración, y con un tono chulo dijo.
-Ni podías desembarazarte de ellas, eres muy tonto, te toman el pelo como y cuando quieren. Sólo hace falta mirar tus notas. Aunque no son malas…- y puso una sonrisa irónica- No son… … ¿Cómo lo diría yo?... no están a la altura de un "artista marcial" de tu talla.
Ranma detectó la ironía en la última frase de la chica y se propuso hacerle tragar sus palabras.
-Las tuyas tampoco son…excelentes. Dejas que desear en labores del hogar. Y nuestra diferencia en otras materias no es tanta. Y te supero en educación física, en eso no me ganas, eres buena, pero te dejas superar por otras que no te llegan a la suela de los zapatos.
Ella lo miró furiosa. Cada vez estaba más enfadada., él sabía cómo picarla, pero ella a él también.
-Si, pero para ti esa distancia, la que separa mis notas de las tuyas, es… ¡insalvable! - y lo miró con una sonrisa irónica.
Se giró y lo que oyó a continuación la dejó helada… eso era imposible.
- ¿Es un reto? Pues lo acepto. No sólo pienso llegar a tu nivel. - puso también una sonrisa irónica- te pienso superar-ella lo miró asombrada.
-Eso no pasará. Eres demasiado inepto para ganar ese reto. Si eso pasa… te invito por un mes a lo que tú quieras, me podrás pedir lo que tú quieras y yo te tendré que obedecer. Pero si tú pierdes, tú serás mi esclavo durante un mes. - estaba bromeando, pero estaría bien tenerlo un mes a su servicio, aunque no abusaría, tarde o temprano él se vengaría...
-Eso está por ver. Te pienso vencer Akane. Y acepto tu reto- hizo una pausa-Un mes. Te tendré un mes para lo que yo quiera... Y acepto tu última condición, pero nunca seré tu esclavo, porque ganaré yo, y tú serás mi esclava.
- ¡No te lo permitiré! - contestó Akane airara. - si tú mejoras, yo también lo haré. Y de esa forma jamás me alcanzaras.
-¡Eres una prepotente y una presumida!, y después dices de mí. No necesitaré mucho para avanzarte. – dijo el chico.
Los dos se miraron desafiantes. Y entonces escucharon una voz.
-No dudo que se superaran, ustedes son capaces…pero no será hoy. ¡Salgan los dos al pasillo!
Fue entonces que descubrieron que se habían peleado delante de sus compañeros y de su profesor, que los expulsó de clase.
En el pasillo los dos se miraban desafiantes. No se dejarían vencer por el otro y menos ser su esclavo, el otro podía tener malas ideas y ponerlas en práctica.
-Estamos aquí por culpa tuya- dijo la chica, refiriéndose a su castigo el en pasillo.
-Has empezado tú- se defendió el chico- y no me vencerás.
-Eso está por ver. Siempre he sacado mejores notas que tú.
Ranma sonrió, acababa de tener una idea de cómo vencer a su prometida.
Habían pasado un mes. Los dos chicos habían cambiado. Fuera del Furinkan su comportamiento era casi él de siempre, tenían alguna pelea por tonterías, pero estas peleas casi habían desaparecido, su relación había mejorado, sólo un poco.
Pero una vez que pasaban la puerta de entrada de la escuela… se volvían en fieros rivales, se enfrentaban para superar al otro. El rendimiento escolar de Akane había mejorado mucho… pero él de su prometido también. La chica no se lo creía, Ranma estaba cumpliendo su amenaza de iguálala. Pero ella aún creía que no la superaría. Aunque los dos chicos estaban entre los mejores de su clase.
Los dos jóvenes pasaban el tiempo en casa o estudiando o entrenando. Toda la rivalidad que tenían en la escuela, en el dojo se volvía amistad. Cooperaban haciendo los deberes o buscando nuevas técnicas de lucha. Sus padres estaban asustados, estos no eran sus hijos.
Habían hecho los exámenes finales de un trimestre y Akane se reunió en el patio con sus amigas para ver los resultados.
-Hola, Akane… has mejorado mucho, tienes la segunda mejor puntuación del Furinkan. Hay mucha distancia con el tercero.
- ¡La segunda! - dijo sorprendida y alegre- ¿Quién es el primero? -sonrió traviesa, y dijo en voz muy baja y con un tono irónico- ¡chúpate esta Ranma!, no podrás llegar a este nivel.
Sus amigas la miraron sorprendidas, la alegría de Akane no era normal, ahora podía pedirle a Ranma cualquier cosa, estaba pensando en pedirle que la entrenase de verdad, alguna cita... la chica pensaba en muchas cosas que pedirle a su prometido.
-Tendrás que mirarlo tú misma… ¡no te lo vas a creer! - le contestó una de sus amigas.
Fueron donde estaban las clasificaciones y las miraron. Akane fue levantando la mirada.
-Kuno que bajo has quedado, ¡para ser el hijo del director! - dijo mirando la nota del hijo de director y su vista fue subiendo- ¡Nabiki…! no está mal- y fue buscando la de Ranma, no la encontraba- es imposible que saque tan buenas notas- encontró la suya- Je, je no me superaras Ran…- acababa de ver quién era el primero, se quedó blanca. Eso era imposible, dio unos pasos atrás espantada, y gritó de horror. ¡Eso era una pesadilla!
Ranma estaba en su aula sentado en su mesa, hablaba con sus amigos cuando entró Akane, miró hacía el chico.
Ranma tragó saliva, Akane estaba furiosa, y él no sabía por qué.
-Te dejamos Ranma, no sé lo que le has hecho a Akane… pero está muy enfadada. - dijo uno de los chicos asustado ante el mal genio que parecía tener Akane.
-Yo tampoco lo sé, llevo semanas sin insultarla. - dijo asustado Ranma.
La chica se acercó a la mesa de su prometido, apoyó las manos en la mesa del chico y lo encaró.
- ¿Cómo lo has hecho? - preguntó la chica con furia.
- ¿Cómo he hecho él que? - preguntó extrañado él.
- ¿Cómo conseguiste ganarme? Era imposible, seguro que hiciste trampas.
El joven se enfadó por lo que insinuaba la chica.
- ¿Está diciendo que me copié? -contestó furioso él.
-¡No encuentro otra explicación!-exclamó Akane.
- ¡Lo que yo creo es que la señora Akane no soporta que yo la superé!
- ¡Eso es mentira! - contestó ofendida la chica- lo que yo pienso es que hiciste trampas.
Ranma estuvo tentado de pedirle que lo acompañase a la azotea y explicarle la forma que utilizó para aprobar… pero al haberlo acusado de tramposo delante de sus compañeros, debía limpiar su honor delante de ellos.
-No me he copiado… pero si he utilizado un truco para superarte, pero no es ilegal.
Ella lo miró, no lo creía, pero él parecía sincero. Ranma empezó a explicar su truco para aprobar.
-Sabes cómo aprendo una nueva técnica de lucha.
-La miras y la intentas memorizar. Eres un genio, logras aprender…sólo… mirándola una… o dos veces- acababa de descubrir que utilizó para progresar en los estudios. - ¿Me estás diciendo que usaste para estudiar la misma técnica que utilizas para aprender una técnica de lucha? - preguntó ella asombrada.- mirar los libros y memorizar lo que ponen.
-Si. Lo que vale para aprender una técnica, sirve para aprender cualquier cosa.
Ella lo miró asombrada.
-Pero. ¿Por qué no lo has utilizado siempre? Serías el mejor alumno de la escuela.
-Se me ocurrió después de tu reto, mientras estábamos castigados en el pasillo. - dijo el chico. - pero en algo tienes razón, si la hubiera descubierto antes sería el mejor estudiante.
-Lo que eres un vago, no te gusta estudiar.
-Me aburro estudiando. Los profesores no saben explicar, son muy aburridos- respondió Ranma- Tú misma opinas lo mismo, también te aburres en clase.
El chico tenía razón, ella también se aburría en clase. Si tuvieran mejores profesores, el nivel de la clase subiría mucho. Pero como el director Kuno era tan tacaño y pagaba tan poco, tenían profesores muy malos.
-Vale, de ahora en puedes utilizar este truco para ser el mejor… pero yo también lo utilizaré.
-No te dejaré ganar y en cuanto a la promesa…- dijo poniendo una cara de pervertido.
Akane se temió lo peor, le iba a pedir algo...
-Akane, respeto a la apuesta... – repitió el chico-Te pongo tres condiciones.
Ella se enfadó, se imaginaba algo pervertido.
- ¡Di! - dijo furiosa- no te consentiré…
Él la miró y sonrió.
-Primera: Pasemos de la apuesta, sólo ha servido para motívanos, aunque he ganado… no te exigiré nada- ella se quedó asombrada, su prometido no le pediría nada, eso era nuevo. -Segunda: ¿quieres… venir conmigo a… tomar algo, o al cine… u otro sitio?
Ella lo miró y se quedó congelada.
- ¿Mes estas pidiendo… una cita? - dijo ella sonrojada. Se la estaba pidiendo delante de todos.
-Si- dijo el chico sonrojado…- si… qui…quieres, claro. - aclaró el joven con timidez.
- ¡Si!, ¡si! y ¡sí! - contestó ella alegre, que el chico la invitase, era lo que más deseaba de hacía mucho tiempo. Y lo miró intrigada.- creo que hay una condición más.
-Si… la revancha… ¿La quieres? La revancha por ganarte en los exámenes.
-¡Si…! ¡y no me ganarás esta vez!- y lo miró tentadora- y te pondré una condición.
-¿Cual?- preguntó el chico asustado.
-Eso lo elegiremos entre los dos, aún queda mucho tiempo para eso.- lo miró con timidez, el chico había cambiado. Estar estudiando juntos tanto tiempo lo había cambiado, ella se había dado cuenta hacía semanas que no era el mismo Ranma de siempre. Le había pedido incluso una cita ¡y delante de todos sus compañeros de curso!, aunque tenía una sospecha- Creo que hoy no será la ultima vez que me invites, ¿verdad? - lo miraba tentadora y él cayó en sus redes.
-No… hoy es la primera de vez y habrá más veces… tantas como estrellas hay en el cielo.
Los dos se miraron y se sonrieron. Para los dos jóvenes empezaban una nueva etapa y querían disfrutarla al máximo.
Fin
