20º. La noche de la bruja.
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La luna llena sobre Nerima, el viento aullaba con insistencia. No presagiaba nada bueno, ese viento traía malos presagios. El viento parecía lamentos de alguna alma en pena y las sombras que se movían parecía fantasmas, era una noche para quedarse en casa a contar historias de terror.
Cuatro figuras vestidas totalmente de negro se movían por el solitario barrio. Nadie que pasase por la calle las vería, ni la oiría, se movían con un hechizo que las ocultaba a los humanos normales.
-No pueden estar lejos- dijo la mayor de las cuatro- debemos detenerlas.
-Si la dejamos huir será terrible- dijo la hermana mayor- esas brujas son terribles. No tengáis piedad. Ellas acabaran con nosotras sin pensarlo. - miró a su hermana pequeña, era la primera cacería de esta- ¡Akane, no te separes! Es tu primera vez, y esas irán por ti.
Akane miró a las otras tres brujas y bufó.
-No me siento preparada. ¡No sé por qué he venido!
-Es tu deber- dijo Kasumi- eres la que tienes más potencial. Serás nuestra líder, es hora que empieces a aprender.
-Sabéis lo torpe que soy. Puedo ser un estorbo. - replicó la hermana menor.
-Lo que te pasa es que querías que estuviese aquí Ranma para que te protegiera. - dijo Nabiki con una risa traviesa- ¡pues no! ¡Ahora está durmiendo! Tú misma le suministre la opción para que se durmiera. Duerme como un lirón, como nuestro padre y tío Genma. Dormirán hasta que salga el sol y no se enterarán de nada. Esta faena es de mujeres, los hombres no están capacitados para ella.
-Pues el abuelo…- se defendió la chica.
-El abuelo fue excepcional, era un caso aparte. Ranma también lo es. Pero no está dotado para la magia. Y si lo estuviese, sería extremadamente poderoso. Si se pervirtiera no podíamos pararle.
-No creo que estemos capacitadas para vencerlo, aunque él no tenga poderes mágicos. -continuo Kasumi- tú debes protegerlo de seres mágicos y él te protegerá del resto de rivales. Pero jamás debe saber que eres una bruja.
Akane miró a las otras tres mujeres con fastidio, no le gustaba ser una bruja. Si alguien se enteraba le traería mala fama. Si Ranma se enteraba… se burlaría de ella. Estaba inquieta algo le decía que iban a tener problemas, que esa noche no sería una pelea normal entre brujas….
-Venga sigamos, debemos encontrarlas y vencerlas. Debemos proteger nuestro territorio. Recordar que durante generaciones hemos defendido Nerima de la invasión de otros grupos de brujas. - animó Nodoka.
-Debemos defender nuestro clan, nuestras compañeras esperan eso de nosotras.
Todas asistieron y se alejaron en busca de sus rivales.
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Desde lo alto de un tejado una sombra vestida de negro observaba a las cuatro brujas. Las había estudiado, serían presas fáciles. Era un cazador y su deber era eliminar seres malignos. Estas cuatro mujeres no lo eran... pero en futuro podían representar un peligro a tener en cuenta. Si actuaba ahora…
Movió la cabeza, esas brujas buscaban a alguien. Si esperaba a que lucharan contra esa persona, tendría menos problemas.
Las cuatro brujas se encontraron con quien perseguían. Las sorpresas que se llevaron tanto ellas como el grupo rival fue enorme. Ya se conocían, pero ahora unas lucharían por defender su territorio y las otras por conquistarlo… no era la primera vez que se enfrentaban. Aunque Akane no había estado en esa lucha esa vez. Nodoka y las dos Tendo mayores las pusieron en fuga.
- ¡Mira a quienes tenemos aquí! - dijo una de las rivales, esta chica tampoco había participado en el anterior combate- esa familia de plebeyas, no sólo han estado usurpando durante generaciones el derecho que pertenecía a mi familia de ser las jefas de clan, si no que la más inútil de ella quiere quitarme a mi adorado Ranma.
Akane miró a las cuatro mujeres que tenía delante. Eran Cologne y las otras tres prometidas de Ranma.
-Kodachi eres una traidora. Ayudas a un clan rival sólo por qué quieres ser jefa del clan y quedarte con Ranma. ¡Te van a traicionar! Todas buscáis el mismo objetivo- le contestó Nabiki.
- ¡Nabiki! ¿Cuánto quieres por unirte a nosotras y luchar contra tu familia? -tentó Ukyo.
Nabiki las miró, todas pensaron que aceptaría, pero la joven se rio y negó con la cabeza.
- ¡Mi fama de mercenaria ¡- contestó con ironía y riendo-ese sería el peor negocio de mi vida. Lo siento, pero paso. Debó vivir con mi familia. No quiero que me maten.
Las cuatro rivales las miraron y sonrieron.
-Ahora nos desharemos de vosotras y nos quedaremos con vuestra zona y con Ranma.
Akane las miró mal. Ranma era suyo, lo ganó con justicia, cuando las echó del dojo al día siguiente de la boda fallida.
-No deberíais habernos vuelto a retar. Vais contra las reglas. - dijo Nodoka- entre un desafío y otro deben pasar seis meses, y sólo han pasado cuatro semanas desde la última vez.
-Hemos cambiado las reglas-Contestó Cologne- a mi clan le interesa apoderase de esta zona. Es una zona rica en magia. Vosotras no sabéis aprovecharos del poder.
-No podemos permitir que os hagáis con nuestro sector. Sois brujas perversas, usareis la magia para cumplir vuestros deseos. Se tiene que usar para ayudar a la gente y a la misma zona.
- ¡Kasumi ser una idealista ¡-Dijo Shampoo- nosotras vencer. Y matar a Akane, y Ranma ser nuestro esclavo- y las tres jóvenes invasoras se rieron. -Ahora prepararos para morir.
Y los dos grupos se lanzaron al ataque. Usarían ataques físicos y mágicos. Y cuando los dos bandos iban a coalicionar.
Del cielo cayó una figura. Era un hombre e iba vestido de negro y enmascarado. Los dos grupos de brujas pararon de golpe y lo miraron con terror. Parecía muy fuerte, pero no podía parar durante mucho tiempo los ataques mágicos. Un hombre no estaba preparado para tener mucha fuerza mágica de defensa, ni de ataque. Pero en el tiempo que pensaban como atacarlo, él podía haber las derrotado.
Intentaron atacarlo y él se defendió.
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El cazador siguió al grupo de las Tendo, no lo habían detectado. Las vio encontrase con sus rivales y desafiarse. Las invasoras eran siniestras, a esas debía neutralizarlas ya. No debían atacarse o provocarían mucho daño en la zona. Y cuando los dos grupos intentaron atacarse, él se metió en medio.
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Los dos grupos miraron al cazador espantadas. Akane lo miró con curiosidad, lo estudió, ese cazador era fuerte, parecía muy preparado, aparte de cazador… era experto en artes marciales, lo intuyó al instante. Debían huir o ese hombre acabaría con ellas. La joven se dio cuenta que el cazador las estudiaba, aunque el hombre echó un rápido vistazo a los dos grupos, las estaba analizando una por una. La joven de pelo corto se dio cuenta que su enemigo se paró más tiempo en mirarla a ella que a las demás. Aunque el hombre llevaba la máscara negra que le tapaba la cara, Akane detectó que ese hombre sonreía. Ese rival las depreciaba, no las consideraba dignas de luchar contra él.
La joven Tendo iba proponer una retirada estratégica, y de golpe Shampoo cometió el peor error de su vida y atacó al cazador. Akane la miró con terror, esa loca las había condenado a todas.
- ¡Huyamos! - gritó Nodoka- mientras esa loca se suicida, escapemos. No podemos vencerlo. Es demasiado fuerte para nosotras. – la mujer miró a sus rivales, iban a atacar al cazador, serían vencidas. Esas locas tampoco estaban al nivel que ese hombre. Era el momento para escapar.
Akane volvió a mirar al hombre y negó con la cabeza.
- ¡No! -dijo mirando a sus hermanas- ¡No vamos a poder huir! No nos va a dar esa oportunidad- dijo la chica- nos va a cazar y destruir sin problemas. - y pensó en Ranma, daría cualquier cosa por tener al chico a su lado. Él sabía cómo salvarlas. Se le escaparon unas lágrimas y deseó ver a su prometido por última vez. Y lo llamó -¡Ranma! No cumpliré la promesa de ir contigo al cine mañana, no quiero dejarte solo.
Mientras, Shampoo atacó al hombre, fue un ataque físico y su contrincante lo esquivó con demasiada facilidad. La joven siguió atando y el cazador esquivando. Cuando la joven se dio cuenta que el hombre la superaba llamó a sus compañeras. Pero ellas estaban tan asustadas que se quedaron clavadas en el suelo, sin reaccionar.
-Venid, debéis ayudarme- y las otras dos jóvenes se unieron a la refriega. Pero pronto se vio que no eran rivales para el hombre de negro.
Shampoo saltó y retrocedió, alejándose de su rival, elevó la manó murmuró algo en el idioma de las brujas y lanzó un potente hechizo con la forma de una bola. Era un hechizo de petrificación. Y cuando iba a impactar en el cuerpo del hombre, este levantó la mano y lo detuvo.
- ¡Es imposible! - gritó Cologne asustada- ¡Huid es también un brujo! Y muy poderoso.
Los dos grupos de brujas miraron como el hombre con la mano libre rozaba la bola hechizadora y la alteraba. Cambio de un color azul a uno rojo. Y se la devolvió a Shampoo. Esta la recibió de lleno y… se transformó en una espantosa rana. Cologne miró espantada a la que hasta hace unos segundos era su bella bisnieta. Miró al cazador con rabia.
- ¡Esta me la pagas maldito! - dijo la anciana y se lanzó sobre el hombre.
Akane vio como el cazador la esperó pacientemente, y cuando tenía la mujer encima, le lanzó el mismo hechizo que lanzó a Shampoo. Cologne transformada en rana saltaba furiosa. Ukyo y Kodachi se giraron para huir, pero de nada sirvió. A los pocos segundos eran dos ranas más.
Las cuatro mujeres de clan Tendo vieron la escena espantadas. Ahora les tocaba a ellas caer. Oyeron reír al hombre. Era una risa ronca, transformada por algún medio. Era una risa que les sonó a la producida por un loco. Ese hombre disfrutaba con lo que había hecho.
- ¡Ahora os toca a vosotras! - dijo el hombre. Esa voz alterada podía pertenecer a cualquiera.
Akane se dejó caer al suelo. Vio como el cazador les lanzaba un hechizo. Como este se dividía en tres e impactaba contra sus hermanas y Nodoka. Vio como las tres caían al suelo inconscientes.
Se levantó del suelo y empezó a retroceder, si era la última debía ser por qué su enemigo sería cruel con ella. Lo miró y él a ella. Y la chica notó que caía, no sintió dolor, sólo que caía y todo se volvió oscuro.
Abrió los ojos y se incorporó. Estuvo un rato mirando a su alrededor. Se miró las manos, y sonrió, al menos no la habían transformado en rana. Se acordó de golpe de sus hermanas y miró a su alrededor. Las vio sentadas en el suelo, parecía que se acababan de despertar.
- ¿Qué ha pasado? -preguntó la joven Tendo.
-No lo sé- contestó Kasumi- acabamos de despertar. No sé por qué ese cazador no nos ha hecho nada. Nos podía haber hecho cualquier cosa. Pero se ha ido sin rematarnos. Tampoco sé lo que ha pasado con nuestras rivales. Pero algo me dice que han tenido peor suerte que nosotras.
-Parece ser que su único objetivo eran tus rivales, a nosotras sólo nos ha dejado inconscientes. - continuó Nabiki. La hermana mediana miró su reloj- creo que hemos dormido unos diez minutos.
-Nada indica que no vuelva a acabar su faena- advirtió Nodoka- volvamos al dojo, allí estaremos a salvo.
Todas estuvieron de acuerdo y se retiraron al dojo.
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Desde lo alto de un tejado el cazador las observaba.
-Os dejo en paz, por ahora- se fijó en la más joven, era una buena presa. No sería fácil cogerla, pero si muy divertido. La chica se notó observada y se volvió hacía donde pensaban que la miraban, pero no vio a nadie. El cazador hacía unos segundos que salió de allí, faltó poco para que ella lo descubriese. La chica notaba que había algo que se le escapaba, que había algo raro en el cazador, algo que la perturbaba
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Las cuatro mujeres llegaron al dojo y entraron al dojo.
-No hagáis ruido- dijo Nodoka
-Están durmiendo, la porción les sigue haciendo efecto- comentó Kasumi- pero puede haber vuelto el viejo maestro.
Las chicas dijeron que si y…
- ¡Llegáis tarde! Llevó mucho rato esperándoos, es muy tarde, No debéis salir tan tarde de casa- dijo una voz.
Las chicas se asustaron. Delante suyo sentado en el suelo del salón y con la pistola encima de la mesa estaba el cazador. A las cuatro se les heló la sangre. Ahora se arrepentían de haber drogado a los hombres de la casa, aunque no serían de gran ayuda, tal vez Ranma... Se sabían cazadas y acabadas.
-No os preocupéis, no pienso acabar con vosotras. Sólo quiero hacer un trato. -dijo el hombre.
Ahora que lo tenían tan cerca notaron que era muy joven. Debía tener la misma edad de Akane, como mucho la de Nabiki. Pero a pesar de eso había demostrado ser excesivamente peligroso.
- ¿Y qué te hace pensar que firmaremos un trato contigo? - preguntó Nabiki- antes deberíamos saber que ganamos contigo.
El joven las miró y lo oyeron reír.
-Ya sabía que hablarías ¿Nabiki, ¿no? - preguntó el chico. - me han hablado de ti. Y no bien, eres una mercenaria, capaz de vender a tu hermana y su prometido por unos pocos yens. -miró a Kasumi- Kasumi, la que cuida de la familia, amable y simpática, la antítesis de Nabiki. – siguió con Akane- Akane- la joven creyó oír que pronunció ese nombre con deleite- la heredera del dojo, un poco gruñona…pero con gran corazón. La futura líder del clan de bruja de Nerima- miró a Nodoka- la madre del prometido de Akane, durante años separada injustamente de su único hijo.
El chico estaba bien informado, era extraño parecía que conocía a todas y sabia como eran todas.
Akane miraba a la joven sorprendida. Notaba que conocía al joven, y vio cómo se movía. Abrió mucho los ojos, ya sabía quién era. El chico se sintió observado y al mirar a la más joven de la Tendo la vio sonreír.
- ¿Hasta cuando vas a seguir mintiendo? - le preguntó la joven.
-Creía que había distorsionado bien la voz- contestó el joven. - ¿Cómo me has reconocido?
-No lo sé- dijo ella sorprendida- te he reconocido y punto. Me he dado cuenta que desde el principio sabia quien eras, pero me lo negaba yo misma. Tú también me hubieras reconocido si yo fuese vestida como tú.
Él asintió. Y rió.
- ¡Akane! ¿Lo conoces? ¿QUIEN ES TÚ AMIGO? Si no te ha dado cuenta, ¡ES UN CAZADOR, POR SI NO TE HAS DADO CUENTA! - dijo exasperada Nabiki. - Nos quiere cazar.
-¡No!, no nos hará nada. Podía habernos matado, sólo nos atacó para distraer a nuestras rivales. ¿Eran tus objetivos?, ¿Verdad Ranma?
Nodoka y las dos hermanas mayores miraron a los dos jóvenes sorprendidas.
El cazador se quitó la máscara y todas vieron al joven prometido de Akane. El chico las miraba de forma burlona. Pero pronto adquirió un aspecto serio. Iba a proponerles algo, y no les iba a gustar.
- ¿Cómo te has atrevido a atacar así a nuestras rivales? - dijo Nodoka- no debías interferir. Era cosa nuestra, los hombres no…
-Soun y mi padre son unos inútiles- dijo Ranma enfadado- yo no sólo soy cazador, soy brujo- la miró desafiante-esas ratas eran asunto mío y sólo mío, son mis rivales. Las últimas semanas me han dado muchos problemas- miró a Akane- nos han dado mucho problemas- y añadió con rabia- me debían mucho, y las he castigado como se merecen. Hacía meses que quería vengarme de ellas. Las que no debíais meteros sois vosotras. Os he tenido que atacar para que no sospecharan nada.
-Esta es nuestra zona pertenece a nuestro clan- dijo Kasumi furiosa. Ranma la miró y sonrió. Era la primera vez que veía a la chica furiosa- tú no debes participar. Hazlo y te convierto en gato.
Ranma la miró furioso.
- ¡No me jodas Kasumi ¡-Gritó furioso. - Sabes que estoy maldito y odio a los gatos. Esa amenaza es de muy mal gusto. Sabes lo que siento- Kasumi se asustó, nunca el joven le había hablado así. A la chica se le escaparon las lágrimas. Ranma la miró y se arrepintió de haberle chillado- lo siento Kasumi – se disculpó- aún estoy furioso por la última vez que esas harpías atacaron a Akane. No quiero que os pongáis en peligro. Volver a salir de noche y os detendré. - miró a las cuatro mujeres- De ahora en adelante no participareis en las luchas. Sólo lo haremos yo… y Akane.
- ¡No eres nadie para darnos ordenes- dijo Nabiki- apoyaré a mi hermana en transformarte en...
- ¡Eres tonta! - contestó Ranma- con lo buena que eres para la manipulación. Y lo corta que eres para otras cosas. -Ranma la miró. La chica se quedó paralizada- ¡Nabiki! La porción que me habéis dado, ¡dormiría un rebaño de elefantes! Y no me ha hecho efecto. He detenido el hechizo de Shampoo. ¿No te has dado cuenta de algo?
Akane lo miró sorprendida
- ¿Eres inmune a la magia? - dijo la chica.
-Si- respondió con una sonrisa triste. - ahora sí. Ojalá lo hubiera sido cuando fui a Jusenkyo.
Nodoka que había estado callada se encaró con su hijo.
-Ahora me dirás como eres brujo y cazador. Tu padre no lo es.
Ranma miró a su madre y sonrió con tristeza.
-Ignoras muchas cosas, mamá. Pero tiene razón, mi padre no es cazador, por qué es un inútil. Pero su padre si lo es. - y se quedó mirando a su madre- y tu padre también lo es. -Nodoka se quedó helada, eso no lo sabía. Ignoraba que su propio padre fuera un…- y no es lo único, mis dos abuelas eran… son brujas.
- ¡No es posible! - respondió sorprendida la madre del chico- mi madre debía ignorar ese dato de mi padre.
-No, mis abuelas sabían lo que eran mis abuelos, y ellos que sus mujeres eran brujas. Los matrimonios mixtos eran..., son comunes. Mi padre no siguió las enseñanzas de su padre, huía de sus entrenamientos como cazador. Aunque no hizo lo mismo cuando le enseñó kempo. Años después se fue con su amigo Soun Tendo en busca de del maestro Happosai.
Nodoka miró a su hijo asombrado. El chico sabía más ella sobre eso.
- ¡Ranma! ¿Cómo sabes eso? - preguntó Akane.
Ranma bajó la cabeza y tuvo un escalofrió.
-La culpa fue de mi padre. Cuando tenía doce años me dejó durante un año al cargo de mis cuatro abuelos. No me preguntéis por qué lo hizo, nunca me lo contó y no creo que fuese por algo muy legal. Mis abuelos me entrenaron como cazador y me sometieron a un duro entrenamiento en artes marciales… y mis abuelas como brujo. Era el único heredero y tuve que aprender por narices, quisiera yo o no. Si pensáis que mi padre está loco por los entrenamientos que me hizo pasar, es que no conocéis a mis abuelos. -El joven se estremeció-Fue el peor año de mi vida. Por suerte cuando volvió mi padre me hicieron olvidar todo con un hechizo. Recordé todo cuando despertó Akane como bruja. Mi misión es protegerla a ella. Y entre los dos proteger nuestro clan.
Nodoka se estremeció recordaba lo rigurosa que era su madre. Aún tenía pesadillas del entrenamiento a la que la sometió. Miró a su hijo, el joven no había tenido suerte. Ser entrenado por las cinco personas más locas de Japón.
- ¿Tú y Akane combatiréis solos? - preguntó Kasumi- nos subestimas. No sabes lo fuerte que somos.
-Te equivocas Kasumi. Sé lo poderosas que sois, pero con nosotros dos ya basta. No es necesario que nos arriesguemos todos. Estaréis a tanto de todo, nos ayudaréis y planearemos todos juntos, pero no participaréis en la lucha. - el chico bajó la cabeza y habló con tristeza- no os quiero perder a ninguna, sois lo más importante que tengo. Si vinieseis con nosotros, no podía luchar con libertad. Estaría más atento a que a vosotras no os pasase nada que a la lucha.
Nodoka lo miró y sonrió.
- ¡De acuerdo! De ahora en adelante eres el jefe del clan, tú y Akane. Acuérdate que, según nuestra tradición de brujos, es como si estuvierais casados. - miró a los dos jóvenes, se abrían sonrojado, pero no se quejaron, ni protestaron, sólo se miraron y sonrieron. Miraron a Nodoka y asintieron.
-Estamos de acuerdo, de ahora en adelante seremos marido y mujer… pero debe ser mantenido en secreto- dijeron los chicos a la vez de forma muy ceremonial. De ahora en adelante se consideraban casados, dejarían para más para adelante legalizar ese compromiso, pero desde esa noche dormirían juntos, ocultándoselo a los padres y a sus conocidos.
- Y ahora a dormir que es tarde y mañana hay que levantarse pronto. -dijo Nodoka. La mujer miró a los dos más jóvenes- mañana tendréis que ir a la escuela, y tendréis sueño y os costar levantaros y estar despiertos.
Todas se levantaron y se dirigían a sus habitaciones, pero Ranma seguía sentado. Estaba blanco, debía comunicarles una noticia horrenda.
- ¿Ranma, que pasa? -preguntó asustada Akane- ¿Es algo relacionado con tus prometidas? ¿Qué hiciste con ellas?
El joven la miró.
-No, a ellas sólo las mandé a su lugar de nacimiento. Allí recuperaran sus formas. No tendremos problemas con ellas en meses. - miró a su madre asustado- ¡Mama! He recibido una carta de los abuelos, ¡De los cuatro! - Nodoka miró a su hijo espantada, se imaginaba lo que iba a decirles Ranma, la mujer tuvo un escalofrío. Tuvo el presentimiento de que iba a pasar algo muy, muy malo-Llegan dentro de unas horas, y no vienen de visita, han comprado una casa. ¡Vienen a quedarse a vivir!
Nodoka se dejó caer en el suelo espantada y dio un grito de horror. Eso era la peor noticia que esperaba. Si la vida en Nerima era complicada, ahora con esos cuatro locos sería aún peor. Les iba a tocar vivir una horrenda pesadilla.
FIN
