Notas:

Los personajes de esta historia no me pertenecen.

En cursiva: Comentarios de un personaje durante un recuerdo.

En negrita: Comentarios de un personaje gritando o estando enfadado.

Alguna parte de esta historia puede ofender al lector o lectora. No la he hecho para molestar a nadie. Por cierto, no hay lemon.


29º. El complot.

.

Akane no podía dormir, se movía en su cama furiosa.

Esa tarde había tenido una pelea con ese energúmeno que tenía por prometido. Cuando volvían para casa se habían encontrado con las otras tres prometidas de Ranma que se abalanzaron sobre él. Y ese chico no hizo nada por quitárselas de encima. Ella furiosa se fue y lo dejó solo. Y cuando el chico volvió a casa… Ranma, furioso, le echó en cara que no le ayudó a deshacerse de esas tres locas, palabras textuales del chico. Ella, no menos furiosa, le contestó que él no hizo nada por deshacerse de esas. Y ahí comenzó la pelea.

Comenzaron con los insultos habituales, al final ella sacó su famoso mazo y lo mandó a volar. Él le gritó que se vengaría. Y fue la ultima vez que se vio al chico en casa, no volvió a la hora de la cena, ni después, ni después de después.

Ahora en la cama la chica se movía furiosa. En estos momentos estaría con algunas de sus otras tres amiguitas, estarían haciendo…

- ¡Aaaargh! - gritó furiosa al imaginarse una escena no para menores.

- ¡Quieres callar! - le gritó Nabiki desde su habitación- si tu prometido no está es porque debe pasarlo muy bien.

Akane calló, esa chismosa tenía razón debía estar con alguna de esas tres, o con las tres. Pero su imaginación viajó por otro sitio. Vio a Ranma sentado en un bar de mala fama, con sus tres rivales bebiendo con chicas de dudosa reputación.

- ¡Aaaargh! - gritó furiosa al imaginarse eso. Lo que hicieran esos tres le daba igual, como si se iban nadando a Hawái, pero lo que hiciera Ranma era muy diferente.

- ¡Esta noche no dormiremos! - gritó Nabiki- la culpa es tuya por mandarlo a volar. Podías ser más femenina.

- ¡Cállate bruja chantajista! - contestó Akane. Nabiki no debió decir eso. No debió desafiarla cuando estaba enfadada. Akane no quiso reconocer que su hermana tenía razón, o eso fue lo que más le dolió.

La joven no aguantó más y se levantó. Iría en busca de Ranma y al encontrarlo le pegaría una paliza y lo traería a casa. Ese pensamiento le trajo una imagen. Ranma herido tirado en la calle, solo sin que nadie lo ayudase, lo habían encontrado sus rivales, lo llevaron a tomar algo, lo emborracharon… y aprovechando que no se podía ni mover le pegaron una paliza.

Akane estuvo a punto de gritar. Debía salir a encontrar a su prometido y tráelo a casa, Ranma debía… La joven se quedó parada, todo eso no debía estar pasando. Su prometido debía estar en el tejado… y al bajar se resbaló y se cayó al… la chica negó con la cabeza debía dejar de pensar cosa mala, pero cuando se encontrarse con Ranma rompería con él. Estaba harta de que la ignorase y mirase a esas tres.

Cogió la bata, se la puso encima del pijama, bajaría a la cocina y tomaría algo para tranquilizarse.

Cuando abrió la puerta de su habitación, se encontró a Nabiki a punto de entrar. La hermana mediana estaba furiosa, Akane la llamó bruja chantajista. Muchos la llamaban bruja por meterse en todo, y muchos más la llamaban chantajista por usar lo que sabía para ganar dinero. Pero nadie, hasta hora, había osado en unir sus dos apelativos más queridos, Akane pagaría cara esa ofensa, literalmente lo pagaría caro.

- ¡Que sea la última vez que…! – dijo Nabiki señalando con el dedo a su hermana. Akane miró el dedo, tenía ganas de morderlo, eso haría. Nabiki jamás volvería a señalarla con ese dedo… ni con ninguno. Era hora de enseñar educación a su hermana mediana. – Como te decía…

Y en ese momento.

- ¡Aaaargh! - se oyó gritar- ¡Ranma! ¡Me vuelves loca de placer!

Esa voz salía de la habitación de Ranma. Akane la reconoció, era esa gata. Ranma estaba con Shampoo. Ranma la estaba engañando con la chica china, no creía que fuese capaz de hacer eso, en la casa que vivía como invitado. Ese chico era un desagraciado. Cuando lo pillase lo mataría y después le pegaría una paliza.

La chica se dirigió hacia la habitación de la joven enfurecida. Entraría y los pillaría con las manos en la masa, y allí mismo mataría a los dos sin pedir explicaciones. Usaría toda su fuerza para matar a su ya ex prometido.

Toda la familia se reunió a lado de la puerta de la habitación del joven. Desde dentro salían los gemidos y sonidos de alguien teniendo relaciones sexuales.

- ¡El ingrato se tu hijo esta mancillando mi honor! Esta pegándole el salto a mi hijita. Cuando salga de esa habitación lo mataré- le dijo un furioso Soun a un panda que jugaba con una pelota.

- ¿Hijo? ¿Qué hijo? Yo sólo soy un panda adorable- decían los carteles del panda.

- ¡Qué vergüenza! - dijo Nodoka- mi hijo trayendo deshonor a la familia. Y mi marido no teniendo el valor de parar esto. No se puede tolerar esto. - sacó la katana, y señaló al panda- os haréis los dos el seduce, tan pronto como sea posible.

El panda se puso blanco, como si lo hubieran lavado con un detergente anti manchas. Se vio perdido por culpa del idiota de su hijo.

-Pobre Akane- comentó Kasumi- Tener que oír como su prometido la engaña.

- Déjalo, no es necesario. – contestó Akane- nos obligaron a ser prometidos, él es libre de estar con quien quiera- lo decía sólo de boquita, la joven lo estaba pasando muy mal. No podía acabar de creerse que su prometido la engañarse delante de sus narices. Esa ofrenda la pagaría con la vida.

- No te crees eso ni tú- dijo Nabiki con una sonrisa- te mueres de rabia. Se te nota en la mirada. Y ¿por que esta destorciendo tu zapatilla?

Akane tenía en sus manos una de sus zapatillas que destorcía con furia.

-No es lo que pensáis- dijo la chica. Hacía rato que la habitación de Ranma permanecía en silencio. Y de golpe empezó de nuevo a oírse a la pareja gritar, pero…

-No parece la misma chica- dijo Kasumi.

-Ese espabilado de Ranma ha metido dos chicas en su habitación- dijo Nabiki- nunca pensé que fuera tan listo.

Akane reconoció enseguida la chica con quien gozaba ahora Ranma, era Ukyo. Primero Shampoo y ahora Ukyo. ¡Ese Ranma era un libertino!

- ¡Lo mataré! - chilló una ofendida Akane- ¡Lo matare! ¡y haré salchichas con su cuerpo!

Todos las miraron asustados, Akane estaba fuera de si, la traición del chico le dolió, le dolió mucho. Vale le había pegado al chico, lo había mandado a las nubes, el chico se prometió vengar. Pero esa venganza era excesiva. Ahora ella se vengaría de él. No lo engañaría con nadie, sólo lo mataría un poco.

Soun miró a su hija con rabia. No podía ver sufrir a su hija. Ese ingrato de Ranma lo pagaría caro, engañar a su hijita con dos chicas.

-Ahora entraremos en la habitación de ese desaprensivo y lo echaré de esta casa. Y olvidaremos que ha existido. - dijo Soun. No quería volver a saber de Ranma. Genma y Nodoka podían estar el tiempo que quisieran y superar la vergüenza de tener un hijo así.

Y entre Soun y el panda forzaron la puerta, demostraron saber cómo se abría una puerta, debió ser una de enseñanza que le dio su maestro. Y entraron a la habitación donde Ranma cometía tal delito.

Akane era la última en entrar en la habitación y cuando iba a entrar, alguien le picó en la espalda.

- ¿Qué pasa a ir dentro? ¿Por qué entráis todos? - le preguntó alguien, ella se giró.

.

Soun entró en la oscura habitación seguido por toda la familia, y encendió la luz. En el futón de Ranma había tres personas. El de medio, Ranma, se ocultó bajo la sabana. Las otras dos personas eran Ukyo, y Shampoo. Ukyo se trapo los pechos, pero sonreía, se consideraba vencedora. Shampoo, sonreía, y mostraba sus pechos, esa mujer no conocía la vergüenza. Todos en la habitación la consideraron una fresca. Las dos chicas le habían ganado la partida a Akane, ahora Ranma, elegiría a una de ella… o tal vez a las dos.

- ¡Yo que te di cobijo y comida! ¡Te di a elegir a una de mis preciados tesoros! ¡Te perdoné los destrozos que causaste! - decía Soun- ¿y cómo me lo pagas? ¡Deshonrando mi casa y a tus padres! ¡Engañando a mi hijita! ¡Quiero que te vayas inmediatamente de mi casa! ¡No quiero vete más! ¡No te acerques a mis hijas, sobretodo a Akane!

- ¡Eres un pésimo hijo! ¡No has deshonrado! Hoy te harás el sepuku. - dijo Nodoka llorando avergonzada por el comportamiento de tan mal hijo.

-Te creía más tonto, pero veo que te pasa de listo. - dijo Nabiki- mira que hacerlo aquí delante de la familia, podíais haberlo hecho en muchos sitios, no os hubiéramos descubierto.

-Aquí mejor- dijo Shampoo con satisfacción- aquí descubrirnos toda familia y poder llevarme a Airen a...

- ¿Qué escandalo es este? ¿Qué hacéis todos en mi habitación? - dijo alguien, todos se giraron y vieron entrar a Ranma, seguido por Akane, que sonreía con satisfacción.

.

UNOS MINUTOS ANTES.

-Akane era la última en entrar en la habitación y cuando iba a entrar, alguien le picó en la espalda.

- ¿Qué pasa a ir dentro? ¿Por qué entráis todos? - le preguntó alguien, ella se giró, y vio a su prometido que la miraba con preocupación, ella se giró hacía la habitación.

-Nada Ranma, que ahora estás ahí dentro haciendo el amor con Shampoo y Ukyo. Te vamos a dar una paliza y echar de casa. - se quedó parada, miró a Ranma y miró a la habitación, volvió a mirar a Ranma, a la habitación. Repitió el proceso varias veces, y…

La chica abofeteó a su… ¿prometido? Estaba confusa, como podía Ranma…

- ¿Qué estás haciendo? ¿Por qué me golpeas?¡ No he hecho nada!

- ¿Cómo que no has hecho nada? En estos momentos estás teniendo sexo con esas dos…- no encontró un apelativo pata referirse a las dos chicas que estaban ahí dentro.

- ¿Te has oído? ¿Cómo puedo estar en dos sitios a la vez? ¡Eso es imposible!

- ¡Explícamelo tú! ¡Infiel!

- ¿Infiel? ¡!¿No te has parado a pensar que ese de ahí dentro no soy yo! No te soy infiel, Nunca lo he sido. Por una vez creerme.

Akane lo miró.

- ¡Por ahora te creo! Pero como descubra que el de dentro eres tú… ¡os mato a los dos!

-Pues entremos y veamos quien me suplanta. Pero sea quien sea me la pagará, hacerse pasar por mi y usar mi habitación y esta casa como lugar de citas, es imperdonable.

Y eso entraron en la habitación.

.

EN EL PRESENTE

.

Dentro de la habitación todos miraban a Ranma y al cuerpo tapado por las sabanas, repitieron el proceso varías veces. Las dos chicas del futón miraban a Ranma y al futón asustadas.

Todos se hacían la misma pregunta, y fue Soun quien la hizo. Se abalanzo sobre Ranma, él que entró por la puerta.

- ¿Cómo puedes engañar a mi hija con esas? - Soun negó con la cabeza, -esa no era la pregunta que quería hacer. ¿Cómo puedes estar en dos sitios a la vez? ¿Quién te ha enseñado esa técnica? – y Soun y Genma lo miraron, querían aprender a usarla, la necesitaban para escapar del viejo maestro o utilizar ese truco para hacer chanchullos.

-No he engañado a Akane. No tengo ninguna técnica para replicar mi cuerpo, ¡esa técnica no existe! - miró a su familia, se dio cuenta que no lo creían. Se habían creído tanto que ese que ocupaba el futón era él, que ahora no creían que estaba delante de ellos- lo que pasa que ese de allí- dijo Ranma apuntando al que se escondía en su cama- no soy yo. Es alguien que me ha querido jugar una mala pasada para que quedase mal con los Tendo y mi familia. – miró a las dos chicas- Me habéis traicionado con vuestro amante- dramatizó un poco, parecía dolido-considero mi relación con vosotras acabada. No me puedo casar con alguien que me engaña de esta manera.

Las dos chicas estaban asustadas, con lo que habían hecho su relación con Ranma estaba rota. Todo lo que habían hecho no servía para nada. Habían lanzado su maravilloso futuro con Ranma a la basura. Nada que dijeran serviría para recuperar al chico.

Todos, incluso las dos avergonzadas chicas, miraban al bulto que se tapaba bajo la sabana y se preguntaban ¿Quién era el que había estado con las dos prometidas de Ranma?

Ranma se acercó al futón, cogió la ropa de las chicas y se las tiró. Las miró con dureza.

- ¡Vestiros y salir de esta casa! ¡Y salir de mi vida! ¡Erais mis amigas, ahora no sois nada! - el joven estaba furioso- ¡Y en cuanto a ti! ¡SAL DE UNA VEZ! ¡DEJA DE OCULTARTE COMO HACES SIEMPRE! ¡SAL DE UNA VEZ O TE SACÓ YO! - gritó el joven.

Quien se ocultaba bajo la sabana empezó a moverse, y sacó poco a poco la cabeza, hasta que sacó la cabeza y todos descubrieron con sorpresa quien era el falso Ranma.

- ¡Ryoga! - exclamaron todos.

Las dos ex prometidas lo miraron asustadas, luego sorprendidas y por último furiosas, ese chico las había engañado.

- ¡Sucia rata! ¡Tú engañar a Shampoo! Nosotros no quedar en esto- dijo una furiosa Shampoo, había perdido todo, cuando se enterarse su abuela y las matriarcas tendría problemas graves. – ¡Tú deber estar ahora con Akane!

- ¡Me engañasteis vosotras! - dijo Ryoga, también se sentía engañado- una de vosotras me metió en la habitación de Ranma-el chico parecía desorientado.

- ¡Es mentira! ¡Nosotras no te engañamos! - dijo Ukyo. Estaba desesperada, no sólo había perdido a su amigo de la infancia y futuro esposo, había perdido con un imbécil su honor.

-Me importa un bledo quien engañó a quien, pero vestiros y largaros de aquí. Ya os he dicho que no os quiero ver. - Ranma miraba a esos personajes con odio. Miró a Ryoga- ha traicionado la confianza que habían tenido en esta casa hacia ti. Tu comportamiento no es digno de un invitado. A más a traicionado a la pobre Akari, no se merece tener un novio como tú.

-Akari lleva toda la semana buscándote- Akane entró a la conversación a saco, sin preámbulos, quería acabar pronto y perder de vista a esa gente- está preocupada por ti, ha venido varias veces, llama varías veces al día preguntando por ti- lo miró con asco- ¿y como se lo pagas? Engañándola con esas dos. Como te ha dicho Ranma no te la mereces.

-Él no tiene nada que decir, siempre va detrás de otras. Tampoco te merece.

Ranma y Akane lo miraron con rabia. Ese chico se estaba justificando, como siempre le echaba la culpa a su rival por los follones donde él solo se metía. Ranma cansado se acercó a su rival.

- ¡Desaparece! No te quiero volver a ver. Ya no significas nada para mi, has dejado de ser mi rival. Tienes cinco minutos para estar en la calle- lo miró de forma siniestra- si en ese tiempo no estás en la calle- se acercó a Ryoga, y le habló tan bajo que sólo lo oyó el- le cuento tu secreto a mis padres y a la familia Tendo.

Ryoga lo miró asombrado, después asustado. Pero se enfureció y miró a Ranma con mucho odio.

- ¡Siempre te he odiado! Siempre sobresaliendo. Siempre quitándome lo que quería. Primero en la escuela la comida y la popularidad, yo era el más conocido de la escuela y llegas tú y me dejas en segundo plano. Después ya sabes lo que me quitaste- se defería a su humanidad en Junsenkyo- Después te interpusiste entre mi destino y yo -se refería a Akane- hice todo lo que pude y allí estaba tú para impedir que yo triunfase- el chico se enfureció, se levantó y desnudo, ante la turbación de Akane, de sus hermanas y Nodoka, atacó a Ranma- y ahora… ahora me humillas delante de…

No pudo seguir Ranma le pegó un puñetazo y lo mandó a volar.

-Ten un poco de vergüenza, que estás delante de mi madre y tres señoritas- dijo Ranma, miró a sus dos ex prometidas- y cuando digo señoritas no me refiero a vosotras. - el chico miró a su madre- mamá puede ayudar a estás dos chicas a salir de casa.

La madre del joven asintió, pero antes dijo.

-Que bien dotado está ese joven para recibir golpes. De ahora en adelante va a recibir muchos, el mismo se lo ha buscado- miró a las dos ex de su hijo y ordenó tajante- ¡vestiros! ¡Os quiero fuera en dos minutos! - nadie pudo contradecir a Nodoka y minutos después Ukyo y Shampoo dejaron el dojo y no volvieron a entrar nunca. Las dos empezaron a pelearse allí, llevaron su pelea por todo el barrio, y destrozaron todo a su paso. Su nuevo objetivo fue Ryoga, las dos lo reclamaron como suyo, y ninguna cedió a ese derecho.

Ryoga tuvo un mal aterrizaje, supo lo que sentía Ranma cuando Akane lo mandaba a volar. Oyó lo que dijo Ranma cuando lo golpeó. Se vengaría de él. No pudo, desde ese momento, y durante mucho tiempo, su vida fue un infierno. Lo siguieron las amazonas para casarlo con Shampoo. La asociación de vendedores de Oyokomuyakis le puso la cabeza a precio, todos vendedores de esa comida lo buscaban para entregarlo al padre de Ukyo, su destino era casarlo con Ukyo. Y para rematar, su novia lo buscaba para casase con él, no lo dejaría a esas dos locas. Hasta que resolvió ese problema el aprovechado de Ryoga sufrió una constante prosecución.

Las otras dos chicas que participaron en ese complot, durante un tiempo persiguieron a Ryoga. Cuando su novia lo consiguió. Volvieron a hogar natal y deshicieron sus vidas y con el tiempo lograron olvidar ese nefato día.

Todo se había resuelto, Ranma demostró su inocencia. Le pidieron perdón, pero el chico seguía enfadado, ¿Cómo era posible que se creyeran que podía estar en dos lugares a la vez? Y peor ¿Serle infiel a Akane? Tardaría en perdonarlos por creerlo culpable.

Los padres de Ranma se habían ido a dormir, Soun también. Kasumi tardó un poco más en hacerlo. En el comedor sólo quedaban Ranma y Akane… y Nabiki.

La hermana mediana miraba a Ranma, no se creía de toda la historia, había algo que se le escapaba. Había algo raro en la historia.

- ¡Ranma! ¿No tienes algo que contar? - preguntó la hermana mediana.

Ranma la miró, y sin demostrar ningún sentimiento.

-Nada. Tienes mucha imaginación. ¿Qué piensas?

- Creo que todo fue un a trampa que le hiciste a esos- dijo Nabiki con presunción- De alguna forma engañaste a esos tres.

Ranma miró a esa joven y sonrió.

-Tienes un exceso de imaginación. Piensas mal, y piensas que todos somos como tú. - contestó el chico.

- Venga, Ranma tiene razón. Siempre pensando mal. - dijo Akane

- ¿Has visto como se ha deshecho de esas otras? - preguntó Nabiki a su hermana- lo ha hecho como si no le importaran. Para él no ha significado nada dejar de estar prometido con ellas. Ha encontrado la excusa perfecta para quitarse de encima a Shampoo y Ukyo.

Akane miró a su hermana, no podía ser, Ranma se sentía dolido, le dolió esa traición. Nabiki era muy imaginativa.

- ¡Venga Nabiki! Ranma se sintió dolido. ¿Verdad Ranma?

Ranma miró a su prometida, se levantó.

-Si sólo me preguntáis tonterías me voy. Iré un rato al dojo y después me acostaré. Mañana tengo fiesta y no tengo prisa por levantarme. -iba a salir, pero Nabiki le preguntó.

-Te has deshecho de dos, …

-Sólo me queda Kodachi… y Kuno -dijo Ranma he hizo un gesto demostrando alegría. -Ryoga no creo que vuelva y Mousse tengo mis dudas, ojalá empiece a perseguir a Ryoga, aunque puede que venga. - se dio cuenta que había hablado más de la cuenta, y como siempre cambió de tema-No sé que tonterías preguntas Nabiki. No tengo ganas de oír tus necedades- y dicho eso abandonó el comedor dejando a las dos hermanas solas.

-Akane, tú no creerás…

- Lo siento Nabiki, me voy a dormir. No he dormido mucho. Mañana como Ranma tengo fiesta. Me levantaré tarde. – miró a Nabiki- pero debes ir al Furinkan. – y Akane salió del comedor.

Nabiki miró por donde salió su hermana. Ranma no era inocente, sabía que él sabía algo, que esos tres estuvieran en el dojo… y Ranma apareciera de repente … todo parecía un complot. Antes de irse a la escuela podía sacarle información a Ranma y para eso debía pedir ayuda a Akane. Pero ese día tanto Ranma y Akane tenían lo que ellos llamaron fiesta. En realidad, fueron expulsados dos días, como toda su clase, por boicotear la última locura del director. Podía despertarlos, negó con la cabeza. No era bueno despertar a esos dos para preguntarles algo así, esos dos tenían un pésimo despertar.

Nabiki subió a su habitación, tenía mucho sueño, se acostó. Y cuando caía en el sueño recordó que Ranma dijo que iba al dojo, ¡Eso era un aviso!, Estaba diciéndole a Akane que quería hablar con ella! Luchó con todas sus fuerzas contra el sueño, perdió esa batalla, segundos después dormía a pierna suelta. Se despertaría tarde, en el Furinkan la esperaba un pasillo y un cubo con agua.

.

Ranma en el dojo practicaba, en un momento se giró y delante suyo a pocos centímetros se encontró a su prometida que lo miraba sonriente.

- ¡Ak... Aka… Akane! - exclamó sorprendido. No se esperaba a su prometida. La miró, si ella estaba allí era por que quería explicaciones. No estaba seguro de dárselas. Disimularía- ¿Qué haces aquí?

- He venido a que me cuentes todo. Nabiki tiene razón, sabes más de lo que dices. - y lo miró de forma inquisitiva. Mientras sonreía, ese tipo de sonrisa no le acababa de gustar a Ranma, cuando la chica sonreía así buscaba información- tu me pediste que viniera.

-Yo no sé de que hablas, no te pedí nada.

-Si lo hiciste, dijiste que venías al dojo, eso era una invitación a que yo viniera. -Akane sonrió traviesa- Últimamente a veces tienes estos deslices, no te das cuenta y me pides algo, que vaya algún sitio, lo haces sin ser consciente. Querías contarme algo, y me has citado aquí sin darte cuenta.

Él se asustó, otra equivocación sin darse cuenta, esa mujer lo hacía actuar sin pensar. Ahora debía contarle la verdad, no podía ocultarle nada a Akane, o casi nada, la chica sabía cuando mentía. Y tampoco podía hacer una retirada, eso sólo sería postergar un tiempo el momento de confesar la verdad. Tarde o temprano debía contarle a Akane la verdad, pero siguió disimulando.

- No sé de que hablas- contestó el chico

- Si lo sabes. No me mientas.

-No te miento, no sé nada.

- ¿Por qué no me lo cuentas? – dijo ella algo furiosa- Creía que confiabas en mí.

-Esto es mejor que no lo sepas- dijo el chico, ella lo miró de una firma que él cayó bajo su embrujo, al final se rindió, pero no quería contárselo, callar era lo mejor- es algo que te va a asustar y horrorizar. He debido ir en contra de mis principios.

Ella lo miró asustada, ¿Ranma fue en contra de sus principios? ¿Qué debió hacer? Ella se enfureció, algo le decía que debía saberlo.

- ¿Te has vuelto idiota de repente? - chilló Akane ya más enfadada- ni eso me puedes contar. ¿Por qué has ido en contra de tus principios?

-Por que… debía … proteger a algo- dijo el chico tenía la cara roja, hablaba entrecortado.

- ¿Proteger? ¿Qué debías proteger? . ¿Alguna de tus amiguitas?, ¿Qué es lo bastante valioso para ir en contra…? - aunque seguía furiosa supo al instante lo que era.

-Tú. ¡Tú eres lo más valioso! ¡Te debo proteger por encima de todo! ¡Por encima incluso de mi propia vida!, ¡Eras tú a quien debía proteger! ¡Esos tres planearon el ataque definitivo contra mí… y contra ti. Planearon algo horroroso y yo tuve que defendernos de ese ataque- miró a la chica. Ranma había hablado de nuevo sin pensar. El chico se quedó blanco, pero decidió no echarse atrás. Se sentó e indicó a la joven que lo imitara- siéntate ahora te lo cuento. Te vas a enfadar y mucho.

La joven estaba asustada, algo le decía que ese ataque no sería como los demás, por lo que había dejado entrever su prometido, había algo turbio en ese asunto.

Y el chico le empezó a contar.

- ¿Recuerdas que cuando nos enfadarnos y me mandaste a volar? - ella asintió. No sabía que vinculación tenía con todo. - mi aterrizaje fue malo, tarde en levantarme, me dolía todo el cuerpo. Cuando me recuperé volvía hacía aquí por los tejados, en por donde tengo menos posibilidades de tener un encuentro con algún elemento desagradable, y si me encuentro con uno y vamos a distinto nivel, él por la calle y yo por el tejado, tengo posibilidad de que no me vean y escapar de él. Venía enfadado contigo, muy furioso. Tenía ganas de vengarme de ti.

La chica lo miró furiosa.

- ¿Qué planeabas? ¿Tantas ganas tenías de humillarme? - ella estaba muy alterada, tenía ganas de pegarle otro mazazo- ¿Tanto me odias?

-No te odio… yo nunca te he odiado.

- Y entonces… ¿por qué siempre me insultas? ¿Por que nunca te comes lo que cocino? No sabes lo que duelen tus desprecios. - la chica se sentía hundida, quería saber por qué el chico no sentía nada por ella, aunque un momento antes le había dicho que era importante para él.

Él la miró y sus ojos relampaguearon de rabia, ella se empezó a asustar, pero no rebajó su enfado. Entonces el chico se clavó las uñas y sangró.

- ¿Ves? Yo también sangró, no soy de piedra - dijo él, ella seguía sin entender, el chico también estaba furioso- tú también me insultas. Me llamas raro, afeminado. A mi también me duelen esos insultos. También me duelen tus desprecios, me duele que sonrías a los demás y a mis sólo malas caras.

Akane lo miró sorprendida. En sus peleas, ella no era la única dañada, ella también atacaba y él también se sentía dañado, tal vez por eso el chico la atacase y la insultase. Vio el dolor del chico, alargó la mano para acariciar la cara del chico, pero este giró la cara. Ella se entristeció, pero no se enfado. Compendió que el joven estaba dolido y ella tenía la culpa.

-Lo siento Ranma, yo no sé que decir, tal vez yo también sea una bocazas, y me enfade pronto- la chica se disculpaba, debía hacerlo, no siempre la culpa era del chico.

-Yo también lo siento, me deje llevar por la rabia. Tanto acoso de esas locas, tanta persecución de esos para retarme. Las locuras de mi padre y el tuyo. Happosai y la chantajista de tu hermana. Estaba harto furioso y cuando tú llegaste y me gritarte estallé y lo pagué contigo. No pude controlarme, ya no aguantaba más. Necesitaba desahogarme. Había sido un día pésimo.

El chico bajaba la cabeza avergonzado. No era normal que él pidiese perdón.

- ¿Y por qué no te fuiste al dojo a desahogarte…? - lo miró y sonrió a formar de disculpa- ibas a hacerlo y yo fui a por ti enfada, -él asintió. – lo siento esa pelea fue culpa mía. - sonrió - sigue contando y abrevia que tengo sueño y tú también.

- ¿Por dónde iba? sí, iba por los tejados, pensando en vengarme de ti. No seas mal pensada, quería comerme tu postre, o escóndete tu libro, o cualquier cosa parecida. Algo infantil- ella sonrió, o Ranma era muy infantil o nunca quería dañarla de verdad- iba totalmente metido en mi mundo, cuando de golpe oía que alguien decía tu nombre y el mío, tuve un escalofrío, y me acerqué a donde se oía esas voces, y desde arriba vi a los tres que nos visitaron esta noche.

Ella lo miró supo al instante que esos tres habían planeado algo terrorífico.

-Sigue contando.

.

-Hace algunas horas- empezó Ranma como si contara un cuento. -vi en el callejón a dos de mis presuntas prometidas y a Ryoga. Me tumbé en el techo para no delatar mi presencia y de allí ví y escuché todo.

-Hoy Shampoo recibir, esta medicina- oí decir a Shampoo, mientras enseñaba un frasquito- con esto no tener problemas para quitar a Akane, del medio. Y Airen ser mío.

Los otros dos chicos la miraron incrédulos.

- ¿Qué es? - preguntó Ukyo con un tono de ignorante.

-Poderoso afrodisiaco. Si dar a Airen se volverá loco de deseo, y hacer amor primera chica que ver.

Yo al oír me asusté y estuve a punto de bajar y hacerle hablar, pero lo consideré mejor y seguí escondido, quise saber que planeaban.

-Si, pero allí estará Akane que te impedirá que pongas en marcha tu plan. - le contestó Ukyo.

- Para eso estar Ryoga- y sacó otro frasquito y se lo dio al chico- tú darle esto a chica violenta y ella darle y ella se volverá una tigresa contigo.

Yo me quedé en blanco y paralizado. ¡Nos iban a dar un afrodisiaco para poder tenernos!

.

En ese momento Ranma se calló y paró de contar, Akane lo miraba con una cara de terror. La chica temblaba de miedo, de rabia, de impotencia.

- ¿Estás diciendo que hemos estado a punto… de ser utilizados, como…? - no pudo continuar, la chica cerraba el puño con fuerza.

- Si, intentaron dróganos con la esperanza que nos entregáramos a ellos, y por lo que vi. Por los efectos que hizo esa droga en ellos… lo hubiéramos hecho, a estas horas tu y yo… seriamos una vergüenza para nuestra familia. Esos nos hubieran arruinado la vida.

Akane hacía esfuerzos por no llorar. Estaba terriblemente furiosa, su vida y la de Ranma no valían nada. Hizo un esfuerzo y…

-Sigue… debo saber como continua.

-Los tres salieron para distintas direcciones, habían quedado a una hora. Entrarían cuando estuviéramos durmiendo. Yo me quedé un rato allí, estaba paralizado por lo que oí, no creí que fueran capaces de hacer algo así.

El joven cerró los ojos y aspiró aire, un rato después soltó aire y continuó el relato.

-Yo planeaba, dejar entrar a Ryoga entrar en tu habitación, y yo entrar después de él. Y pegarle una paliza antes que te hiciera algo. Pero tú podías despertar y pensar algo extraño…. Y golpearnos a los dos. Tampoco podía pararlo fuera de la casa. Debía ser algo que lo dejara para siempre fuera de circulación, tanto a Ryoga como a ellas dos.

- ¿Qué hiciste? - preguntó ella.

-Al llegar a casa, vi tu uniforme escolar tendido y tuve una idea. Lo cogí me transformé en chica, y me lo puse. - y Ranma recibió un mazazo de Akane

- ¡Pervertido!

- Fue necesario- se defendió el chico. Frotándose con la mano donde le pegó la chica. Esperé a Ryoga, y cuando llegó me hice pasar por ti. - no se enfadó, sólo se justificó

.

Ryoga entró en la casa, forzó la puerta y la dejó sin pasador para que entrase sus cómplices. Yo desde la oscuridad lo vi. Tragué saliva lo que iba hacer no me gustaba. Estaba deseando pegarle una paliza, pero me contuve. Me acerque a él.

-¡Hola Ryoga!- le dije forzando la voz. - ¿a qué has venido tan tarde? Están todos . Sólo yo estoy en pie.

Antes de entrar, para coger valor había tomado un poco de ese afrodisiaco, y al escucharme se puso tenso. Imagina lo que pasó por su cabeza. Se lanzó sobre mí y me abrazó, me empezó a sobrar, me recordó a Kuno. No, este era peor. Tuve que pararle lo pies, y aun así volvía a atacar.

- ¿Qué te pasa en la voz? Suena diferente y pareces más baja. - me preguntó- He venido por ti Akane, hoy tú y yo tendremos una noche de amor.

Me seguía acosando y tocando, y yo seguía conteniendo las ganas de ponerlo en orbita, y esas ganas a cada momento eran más y más grande. Pero me tuve que contener.

-Me ha cambiado la voz por culpa de Ranma, me he resfriado. El otro día ese tonto adoptó un constipado… y nos lo ha pegado a toda la familia.

- ¡Ese maldito Ranma! - gruñó ese pervertido sin dejar de meterme mano. Yo molesto le quitaba las manos, pero me las volvía a poner. Cada vez me quedaba menos paciencia y a él menos tiempo para ir a visitar la luna- Hoy te haré olvidar a ese miserable- sacó el frasquito con el afrodisiaco y me lo dio- tómate esto, te hará ver la vida de diferente manera. -Yo se lo quité, me giré y disimulé tomármelo, al ver eso se alegró, y me abrazó- ahora tú y yo…

No aguante más y lo deje K.O. Lo subí a mi habitación y lo acosté en mi futón y bajé me transformé en chico, me puse mis ropas y esperé un rato hasta que llegaron las dos chicas.

.

Ranma miró Akane, la chica lo miraba seria. Durante todo el relato había permanecido callada y expectante. Ella vio los cambios de humor del chico, cada vez más furioso cuanto más avanzaba el relato. Para él fue una humillación tener que hacer ese papel. Aunque aguantó mucho, Ranma tuvo demasiada paciencia. Debía haber mandado a Ryoga a las nubes antes de entrar en la casa.

-Venga sigue que te queda la parte de las chicas.

-Para abreviar, tengo sueño… y tú también. Mañana si quieres podemos hablar más. – Akane asintió, al día siguiente, cuando los dos estuvieran más calmados ya hablarían de eso- Ella llegaron, poco después de que yo acabase de vestirme. También habían bebido ese mejunje y me lo ofrecieron a mi. Yo simule beberlo. Se comportaron como Ryoga. Yo tenía que quitarles las manos de encima de mí, me sentía igual de humillado que con Ryoga, y a ellas no podía darle un golpe- el chico se estaba enfureciendo de nuevo, no le gustaba hablar de eso- en un momento, ya cansado de su acoso, les dije que subía a mi habitación, que ellas esperasen cinco minutos, les dije que tenía que prepararme… y subí y me oculté en el pasillo, y vi como subían y enteraban en mi habitación- el chico respiró- el resto ya lo sabes.

Akane estaba furiosa, rabiosa. Se levantó del suelo y empezó a andar. Iba en una dirección y de golpe se giraba e iba en otra. Ranma esperó que ella se calmara, que asimilase lo que le había contado.

- ¡ESAS MAL NACIDAS… ¡Y ESE ESTUPIDO PUERCO! - gritó de golpe- me lo voy a cargar cuando los vea. – miró con rabia al chico, Ranma se pensó que tenía los minutos contados- …y tú no lo impedirás, o te mató a ti también.

-Pero…

- ¡Nada de peros! - dijo la joven furiosa- ¿Sabes los que nos han intentado hacer?

- ¡Si Akane! ¡Lo sé! ¡Maldita sea!, ¡Akane yo estaba allí! ¡Lo oí en primera fila! – ahora era él el enfadado y ella la asustada. - nos intentaron drogar para que cumpliéramos con sus locos deseos. No me voy a justificar por revolverles la pelota. Puedes que veas que les quite su honor. Pero al intentar atacarnos de esa forma… quitarnos nuestro honor delante de la familia… no merecían compasión. Jamás los perdonaré, no esperaba eso de ellos.

Akane lo miró, el chico se sentía fatal. Había perdido la confianza de esos tres…los había considerado sus amigos. Se sentía perdido ya no podía confiar en nadie. Y lo compendió.

-Cuando dijiste que te habían traicionado, no te referías a que esas dos te pusieron los cuernos, si no que planearon junto a Ryoga retozarnos la vida- el chico asintió- para ti eso fue una traición. – pensó en algo- Nabiki tenía razón. No te importó deshacerte de esas dos. Parecía que te pusieron la ocasión en bandeja, para hacerlo.

Ranma la miró y sonrió con tristeza.

-Aunque te parezca malvado, hacía mucho tiempo que deseaba encontrar una forma de deshacerme de ellas. Romper el compromiso que ellas creían que tenían conmigo. Desde siempre han utilizado cualquier cosa para separarnos. Te hicieron perder la memoria. Las píldoras del amor. El túnel rompe parejas. La caña que quiso utilizar contigo Ryoga y yo fui pescado-Akane sabia que él odiaba hablar de ese suceso, se puso en ridículo por culpa de Ryoga- y ahora esto. -no me arrepiento de lo que he hecho, ellos no lo harían, ¿Por qué debo hacerlo yo? Ya estoy cansado, nos hacen algo para separarnos… y somos tan tontos y los perdonarnos. Pues se ha acabado. Ya no perdono ni olvido.

Akane sabia que eso era mentira, Ranma se cuestionaba lo que había hecho, pero tenían razón, ellos no lo harían. Se abrazó a él, el chico se puso rígido, pero al poco tiempo sus manos subieron y poco a poco fue abrazando a la chica. Se sentía tan cálido el abrazo de la joven que Ranma se abandonó a él.

-Vamos a dormir. Estamos cansando. Mañana ya hablaremos y con el día veremos esto desde una nueva perspectiva. - dijo la chica- no te tortures, ellos jamás se han arrepentido de lo que han hecho. No te diré de lo que has hecho este bien, tampoco te diré que está mal. Sólo que lo hecho lo que has visto justo. Si no lo hubieras hecho ahora tú y yo estaríamos condenados- la joven tuvo un escalofrío al pensar en ello.

Y los dos abandonados el dojo y se refugiaron en sus habitaciones.

.

Ranma, en su habitación, pensaba en el futuro. Akane en la suya hacía lo mismo. Lo que no sabían los dos eran que pensaban exactamente lo mismo.

-Mañana con toda posibilidad vendrán Kuno, su hermana y posiblemente Mousse…- murmuró Ranma.

-… Nabiki los llamará y los informará- murmuró Akane- nos vamos a tener un día tranquilo. Lo mejor que podíamos hacer…

-…Akane y yo es irnos todo el día. - el chico sonrió con maldad, y sacó el frasquito que le quitó a Ryoga- podía usar esto con esos tres. Ya me imagino a Mousse y Kodachi. Pero y Kuno contra quien puedo utilizar esto- y tuvo una malvada idea. - se lo pudo dar a…

-…Nabiki, así nos desaseemos de esa vampira y de sus chantajes- la chica sonrió con maldad, le había quitado un frasquito a Ranma cuando lo abrazó- el sábado toda la familia se va de vacaciones y sólo nos quedaremos en la casa…

- … Akane y yo, y podía utilizar el afrodisiaco conmigo y Akane y…- el chico negó con la cabeza estaba pensando como habían hecho esos tres. No, se desharía de los otros tres sin necesidades de esa porquería- no necesito esto.

El chico se levantó del futón se acercó a la ventana la abrió y lanzó con fuerza el frasquito que había quitado a Ryoga. Él frasquito voló y chocó con un frasquito idéntico, el lanzado por Akane.

Los dos chicos se metieron en sus camas. No necesitaban ayudas para nada, ni para deshacerse de los rivales restantes, ni para conseguir salir a la persona querida. El sábado sería un día especial, por qué ese día conseguirían al fin al otro sin ayuda de nada. Esa noche durmieron tranquilos, en sus maravillosos sueños sólo salían ellos, sin rivales ni problemas, eso sería una buena premonición del buen futuro que les espetaba.

.

.

FIN.

.

.

EPILOGO.

.

Ryoga se volvió un fugitivo, huyendo a cada hora de tres grupos que lo buscaban continuamente. Huyendo de Shampoo, de Ukyo, y de su novia. Las tres con el mismo objetivo, hacerlo pasar por el altar. Huyendo al menor, para su desgracia nadie huye para siempre y cayó en una trampa tendida por su novia Akari. A las pocas horas paso a ser a estar casado, su libertad acabó. Su derrota frente al clan Saotome fue total cuando años después, sus dos hijitas se casaron con los hijos gemelos de Ranma y Akane, y adoptaron el apellido Saotome.

Shampoo después de ser castigada, fue casada con Mousse, el chico consiguió lo que quería. Pero ella no lo vio igual, en un principio, después quedó totalmente enamorada de su marido, pero este se volvió en el jefe de un grupo que sacó a su aldea del pasado. Mousse y había vivido en Japón lejos de las opresoras leyes de las amazonas, y le gustó esa libertad. El joven unió a los jóvenes y al final derrocaron a las matriarcas y modernizaron su aldea. Para disgusto de Shampoo su marido, y no ella, se volvió en parte del consejo del pueblo, es más se volvió el jefe del pueblo. El mayor disgusto de la amazona llegó cuando su hija huyó en contra de su voluntad a Japón. Y acabó casada con el tercer hijo de Akane y Ranma. Su hija consiguió lo que ella no, conseguir atrapar a un Saotome

Ukyo al no conseguir ni a Ranma, ni a Ryoga, se casó con su camarero, como los otros dos que participaron en el complot fue feliz, y como los otros dos tuvo su disgusto. Sus hijitos se enamoraron de las dos hijas mellizas de Ranma y Akane. Dos replicas de Akane y Ranma chica. Ukyo suplicó a sus hijos que no se casaran con ellas. Pero los dos chicos no sólo no le hicieron caso, si no que también adoptaron el apellido de sus mujeres.

Salvo esos disgustos esas tres personas fueron felices.

Mientras Ranma y Akane formaron una familia numerosa. Tuvieron días buenos y malos. Pero salieron adelante. Aunque no pudieron esperar aquel sábado para declarar su amor. Al día siguiente de ese ataque, en un parque ellos dos a solas…


Notas del autor:

No los tres que participaron en el complot recibieron un castigo por planear eso. La vida no lo trató mal.

En el manga y el anime. Tanto Ranma como Akane son idiotas. Los rivales planean separarlos, ponen en marcha esos planes, les salen mal. Y Ranma y Akane los perdonan. Aquí Ranma ya se harta y como dice ni perdona ni olvida.

Agradecimientos:

A Btaisho: gracias por tu comentario, y si esa es la noticia. Esperan un bebé.

A Ranma84: como siempre agradezco tus comentarios gracias.

A terry mhel: me alegró que te gustó. Pero por ahora no veo una continuación. No logró verla, aunque eso puede cambiar en el futuro… pero no muy cercano.

Gracias a todos lo que leen y siguen mis historias.