32ª. La destrucción de Ryoga

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Nacer, crecer, amar, tener descendencia… y por último morir. Todo eso significaba vivir y Ryoga había añadido a eso disfrutar y aprovecharse. No sabia cuando todo había cambiado, él siempre había sido un buen chico, aunque tímido. Nunca se había aprovechado de nadie… sin embargo, desde que sobre él cayó la maldición de cerdito ahogado, había comenzado a cambiar.

Empezó a aprovecharse de su cuerpo maldito para satisfacer sus deseos ocultos. Gracias a su cuerpo de cerdito podía comer, o dormir con la prometida de su rival y a la vez vengarse de este. Y no sólo dormir si no verla como se cambiaba de ropa, sólo no osaba meterse con ella en el baño, eso podía tráele problemas, si le caía agua caliente.

A la vez, con eso podía vengarse de Ranma, provocándole celos y haciendo que Akane se pelease con él cuando Ranma intentaba separar al cerdito de su novia. Aunque Ranma más de una vez se había vengado, aunque eso también le traía problemas a Ranma con Akane.

Pero, Akane no era la única chica con quien compartía lecho y comida, estaba también su propia novia, Akari Unryu. Pero esas dos chicas ya no eran las únicas. Gracias al pésimo sentido de orientación del chico, siempre andaba perdido por todo el país. y en cada ciudad encontraba a alguien que lo alimentaba, alguien con quien compartir lecho, aunque fuese convertido en cerdo.

Allá donde fuese siempre encontraba a una chica que lo cuidaba como su mascota y lo alimentaba y con quien dormía por la noche. Ryoga como cerdito tenía muchas dueñas y muchos nombres distintos. Y si en un principio sólo fue Akane, ahora en cada sitio que llegaba había una chica de la que… ¡aprovecharse!

Si, ¡aprovecharse! Era lo que una parte de sus pensamientos le decían que hacía, pero…

-No es aprovecharse- se decía él- no tengo la culpa de ser tan adorable como cerdito y que las pobres chicas se queden encantadas con tener una mascota tan guapa como yo.

No reconocía que se había vuelto un aprovechado que disfrutaba de la inocencia de los demás y si a parte podía disfrutar viendo de como las chicas se cambiaban delante suyo. Pero él a eso no lo llamaba aprovecharse.

Sabía que Ranma no opinaba igual que él. Que a ese chico no le hubiese gustado nada saber que en cada ciudad tenía una Akane, o más, que lo cuidaba. Si Ranma lo hubiera sabido… se hubiese espantado y le hubiese dado una paliza. Ranma era tan echado a la antigua, tan conservador, ni si quiera era capaz de espiar a Akane cuando se cambiaba, ¡Ranma era un idiota!

Acababa de dejar la casa de Ayumi, una chica esbelta, con buenas caderas. Un busto para quitar el aliento. Unas caderas impresionantes, y un culo que ¡uf!… tenía mejor figura que Shampoo, y eso decía mucho. Aunque Ayumi era un poco pervertida, pero era también una excelente cocinera, mejor que Ukyo, aunque no tan buena como Kasumi. Estaba transformado en cerdito, se había dado cuenta que con esa aparecía conseguía más beneficios que siendo hombre.

Si tenía suerte podía llegar a casa de Sayaka, como todas las chicas de las que era mascota tenía unas medidas impresionantes y era guapísima, y su madre era una excelente cocinera.

Ser un maldito era genial, en su interior agradecía no haber tenido la cura para su maldición. ¿Quién quería una cura cuando podía ser la mascota de cientos de chicas que lo cuidasen y alimentasen?

Aunque no iba a negarlo, Akane y Akari eran sus preferidas. Eran sus diosas y todas las demás eran su harem. Ryoga se rió con ese pensamiento, no se dio cuenta, ni admitiría, que se había vuelto un pervertido, un degenerado y aún más machista de lo que él pensaba que lo era Ranma. Para él, el machista y degenerado era Ranma. La forma que ese "afeminado" trataba a Akane demostraba que no se la merecía. Vale que ese idiota siempre la cuidase, la vigilase, arriesgase su vida por ella… pero eso no demostraba nada…. Ranma era un idiota que no sabía como tratar a una mujer. Si fuese por él…

- ¡Oh!, ¡Es Marcus! - oyó decir. Ryoga se giró y vio a Kassandra. Esa chica era la hija del embajador de un país, ahora no recordaba que país. Vivía en una casa grande, con criados y cocineros. Kassandra era una niña rica, y muy, muy guapa, aunque algo tonta. Marcus era el nombre que esa chica le daba. El cerdito saltó sobre el pecho de Kassandra y se restregó en él mientras de los ojos del cerdito salían lagrimas, lagrimas de cocodrilo, falsas y muy utilizadas cada vez que se encontraba con una de sus cuidadoras.

-Hola mi niño- dijo Kassandra- ¿Dónde te has metido? ¿No te he visto en meses? - la chica lo miró sería y preocupada- ¡Estás en los huesos! ¡Te noto las costillas! - la chica negó con la cabeza- ¡Hoy te daré una buena comida! ¡Hoy te darás un festín!

Y así fue, P-chan, también conocido como Marcus, y otros muchos nombres más, se dio un festín. Durante varios días comió como un rey y durmió entre los pechos de esa chica… pero pronto añoró dormir entre los pechos de Akane e inició su viaje hacía Nerima. Mientras duró ese viaje, fue de pueblo en pueblo de ciudad en ciudad y siempre encontró un sitio donde comer caliente y dormir entre los brazos de una chica.

Y al final llegó a Nerima. Andaba por sus calles, más de una chica lo llamó, más de una vez estuvo tentado de hacer caso a esas chicas, pero tenía en su mente a Akane, y a Akari.

Si conseguía llegar al dojo Tendo… Akane lo abrazaría, le daría de comer y dormiría con él. Ranma se enfadaría, intentaría separarlo de Akane y esta se enfadaría y golpearía a ese imbécil. Pensaba en eso con maldad, provocaría a Ranma para que se pelease con Akane, no era la primera vez que lo hacía. Ese celoso de Ranma al final se enfadaría definitivamente con Akane y él tendría vía libre con la chica. Serían felices, y tendría a dos chicas para él, por que Akari no la dejaría, no renunciaría a su novia. Como dijo Mousse en China jugaría a dos bandas.

Iba por las calles, notaba que se acercaba a su objetivo, casi olía a Akane, su olor personal induraba las calles por donde pasaba, ese aroma lo conducía hasta ella… pero junto con el olor de Akane había otro, un olor repugnante, un olor nauseabundo, el olor de su rival, el olor del idiota de Ranma. ¿Qué hacía Ranma con Akane? ¿Como se atrevía a ir con ella?

Ese cerdito se enfureció, fue dominado por los celos, y siguió a esos olores que lo condujeron hasta la pareja, que no iban solos, menos mal. Los acompañaban un grupo de jóvenes vestidos con el uniforme del Furinkan, debían haber salido del Furinkan.

Ryoga los miró intrigados parecían ir en una dirección e iban bromeando, estaban muy animados. Ranma y Akane reían con todos, pero notó algo extraño, que en un principio no supo que era y tampoco le dio importancia, pero eso duro poco.

Ese grupo parecía ir a la zona de marcha del barrio, irían a celebrar el fin de curso, ¡con ocho meses de adelanto!, eso era una tontería, ¿Quién celebraba el fin de curso con tanto adelanto? Miró a los jóvenes que iban delante suyo. Sii, esos eran capaces de hacerlo, conociendo lo locos que estaban todos, podían celebrar el fin de curso con tanto adelanto, de ese grupo podía esperar cualquier cosa.

Los siguió a escondidas, aprovechó que era un cerdito para pasar desapercibido, pero el maldito de Ranma se giró varias veces. Ese imbécil tenía super desarrollados los sentidos, sobretodo después de volver de China. P- chan se salvó por haber tanta gente y ser tan pequeño. Pero eso lo advirtió, con Ranma debía estar siempre en guardia.

Como pensó ese grupo iba a la zona de marcha, era un grupo bastante numeroso, según parecía toda la clase de Akane y de ese apestoso. Estaban las amigas de Akane, los amigos de Ranma, incluso ese extraño Hikaru Gosunkugi, que tenía un aspecto aún más tétrico que lo normal. Ver a ese grupo le provocaba un sentimiento de… abatimiento, algo iba mal. No era normal, tenía un mal presentimiento. Fue entonces cuando se dio cuenta que en ese grupo no estaba Ukyo. Ni habían aparecido las otras dos prometidas de Ranma, ni el idiota de Kuno. Eso aumento ese mal presentimiento.

Ese idiota de Ranma, estaba muy cerca de Akane, demasiado, y aún no se habían peleado, eso aumentó más ese sentimiento que le oprimía el corazón. Fue entonces cuando se preguntó desde cuando empezó a insultar a Ranma. La respuesta fue clara, cuando se dio cuenta que era un obstáculo entre él y "su" Akane. Ese negado no se merecía a una chica como Akane, es más no se merecía a ninguna mujer a su lado. Ni siquiera las otras tres prometidas, por muy locas que estuviesen, Ranma no se las merecía. Ni el aprecio de las hermanas de Akane, ni la amistad de sus compañeras de clase, ni siquiera tener a su lado a su madre, ese tío egoísta de Ranma no se merecía a nadie.

Vio como todo el grupo entró en un local. Ranma y Akane parecían no saber donde iban, se sorprendieron al ver ese sitio. Parecía que sus compañeros le dieron una sorpresa. En ese momento su inquietud volvió a aumentar, pasaba algo y tenía que ver con su rival y con su amada. Pero pasase lo que pasase él lo impediría.

Se acercó al local, pero allí había un vigilante y no le dejaría entrar. Era un sitio donde se celebraban fiestas, reuniones, comidas, cenas. Debía haber otra entrada, una entrada por donde entraba la comida, las bebidas. Si podía entrar por la entrada de servicio.

Y La buscó y se perdió, anduvo por las calles de Nerima. Evitó que lo cogieran varías de sus dueñas, pero en ese momento lo principal era entrar donde estaba Akane y aléjala de las zarpas de ese idiota.

Iba andando cuando llegó a un lugar que conocía. Allí estaba el Neko-Hanten, y lo encontró ¿cerrado? ¡Imposible!, esa bruja de Cologne no permitiría tener cerrado ese local, para ella el negocio era lo principal. Como decía esa mujer "El yen es el yen". Se acercó con miedo, últimamente ese chico tenía activada continuamente la alarma contra los malos presentimientos. Y en la puerta del local había colgado un cartel.

"Por motivos personales cerramos de forma definitiva el Neko- Hanten. Nosotros volvemos a nuestro pueblo, y posiblemente no volveremos. Agradecemos la fidelidad que han tenido con nosotros tanto tiempo. Esperemos que disfruten de una larga y prospera vida. Mucha gracia: y adiós

COLOGNE. Propietaria del Neko- Hanten."

La mandíbula del cerdito chocó contra el suelo. Algo había pasado y ese malestar aumentó cuando encontró el Échanos cerrado y con un cartel casi idéntico. Ukyo había vuelto con su padre y no volvería.

Desde que se fue algo pasó, y todo había cambiado y sabía que lo le iba a gustar. Debía encontrar el local donde estaba Akane y lograr alejarla de Ranma y ese grupo tan molesto, siendo P- chan lo lograría al instante. En cuanto lo viese Akane lo cogería, lo acunaría y lo llevaría al dojo Tendo, dejando solo a Ranma y ese grupo de locos.

Ryoga estaba molesto, no quería nadie cerca de Akane, la quería para él solo. Que solamente le prestase atención a él, y a nadie más. ¡Akane era suya, y sólo suya! Eso se lo enseñaría a Ranma, y si este no lo aprendía, tenía un par de buenos puños para enseñárselo.

Iba pensando en como deshacerse del piojoso de Ranma, cuando de llegó al local, es más llegó a la puerta trasera. Estaban introduciendo mercancías y esperó un descuido y entró. Sin que nadie lo viese llegó a la sala de fiesta. Estaba muy adonadas y sonaba la música. Los compañeros de Akane bailaban, bebían y comían. Los dos futuros ex prometidos eran el alma de la fiesta, estaban junto, para Ryoga demasiado juntos.

Ahora iría hacía Akane se lanzaría sobre Akane y esta lo abrazaría, y provocaría los celos de Ranma. El cerdito sonrió con maldad, su triunfo era seguro. Humillaría a Ranma, como lo hacía siempre que era P-chan. Se animó el mismo, respiró hondo y…

Cogió impulso y empezó andar, después a correr, Akane sería suya, entonó feliz los ojos, y entonces la vio. Paró su carrera en seco, sus ojos se abrieron como platos, su boca chocó contra el suelo. Lo que ponía en esa pancarta no era cierto, eso era ¡imposible! Ya supo el motivo de su inquietud, porque se habían ido Shampoo y Ukyo, al fin lo comprendió todo.

Lo invadió una furia ciega. Miró con rabia a su rival, que distraído hablaba con unos chicos, pero miraba a Akane como un colegial enamorado. Y ella hacía lo mismo mientras hablaba con sus amigas miraba al chico. No consentiría eso, él se encargaría de destrozar esa relación.

Lo decidió, se preparó, atacaría a Ranma, este se defendería y lo atacaría… y Akane saldría en su defensa y Ranma se enfadaría. No se dio cuenta que siempre pensaba en el mismo plan, llevaba haciéndolo desde siempre. Aunque Ranma siempre había caído en esa trampa, él no tenía la culpa que su rival fuese un idiota.

Puso en practica su plan, corrió en dirección a Ranma, se preparó para saltar sobre el chico, hoy se vengaría de forma definitiva. Saltó sobre Ranma este se giró y se puso en guardia al sentirse atacado, se preparó para defenderse, Ryoga sonrió al ver como su rival se preparaba y…

Una mano cogió a P-chan y lo detuvo. El cerdito miró a la dueña de esa mano y vio que era Akane, que lo miraba con una sonrisa.

-Me alegro de verte- dijo la chica, y de golpe se puso seria. – no está bien lo que ibas a hacer. Ranma no te ha hecho nada para atacarlo. Te estás portando mal, es más no debías estar aquí. Hay mucho ruido. No es lugar para mascotas.

El cerdito seguía inquieto y moviéndose, se quería librar del abrazo de Akane y darle su merecido a Ranma, y encima Akane lo llamaba mascota.

-P-chan ¡para ya! ¡Te comportas como un cerdito malo! ¡Deja de molestar a Ranma!

Ryoga se asustó, no era normal que eso pasara. Akane no debía proteger a Ranma, si no a él. Y lo que ponía en la pancarta no podía ser cierto. ¡No era cierto! No lo creía.

- ¡Déjalo Akane!, sólo es un cerdo. No tiene inteligencia. Nunca la ha tenido. No puede hacerle entender que estamos de celebración. - dijo Ranma. Se acercó a P- chan y lo miró con una sonrisa de vencedor- Y que como es sólo una mascota no puede estar aquí. Si quieres lo saco a la calle y que se dirija donde quiera. -Estaré fuera un momento y después vuelvo.

-Si, hazlo Ranma, pero no le hagas daño, - y miró a P-chan – y tú no ataques a Ranma, o me veré obligada a castigarte.

Ranma cogió al cerdito que iba abatido. No entendía las palabras de Akane, ella siempre fue dulce con él, pero hoy no lo había sido, y había defendido a ese tonto. Si eso que ponía en la pancarta era cierto, entonces comprendía todo.

Ranma sacó al cerdito y lo llevó a un callejón y allí lo miró serio.

-Lo que pone esa pancarta es cierto. No te quiero cerca de Akane, cerdo aprovechado. Tienes Akari y vas detrás de mi Akane, y según sé de alguna más. - lo miró con desprecio- eres un sucio vividor, no te importan las chicas, sólo que te alimenten y dormir con ellas. No te mereces nada. Piensa lo que estás haciendo. Y ves con Akari, y deja de engañarla. Si te vuelvo a ver en brazos de otra chica, se lo contaré todo, que sepa como eres, vividor. Si te acercas a Akane, sea como Ryoga o como P-chan, no vivirás para contarlo.

El cerdito lo miró serio, y con cara de enfadado, e intentó atacar al joven, pero Ranma lo cogió con una mano y lo estampó contra el suelo.

-No lo vuelvas a intentar ¡cerdo! No me voy a contener y te destrozaré. No te quiero por el dojo-oyó gruñir al cerdo, supo que intentó decirle P-chan- si te lo puedo prohibir, yo dirijo el dojo junto con Akane. Has caso y has como los demás. Shampoo y su bisabuela al perder volvieron a China con Mousse. Ukyo tampoco logró nada y volvió con su padre. Los Kuno, tuvimos problemas con ellos, pero ya están resueltos. Sólo faltabas tú y ya lo sabes, vuelve con Akari y vuelve a ser el chico que fuiste, no un perro vividor aprovechado. Si me entero que vives de tu maldición iré a por ti y olvidaré que has sido mi aliado.

El cerdo se movía con intención de morder a Ranma y lo consiguió. Ranma enfurecido le pegó una patada y lo mando a volar.

P- chan voló durante unos minutos y vio con horror como se acercaba el suelo a una velocidad increíble. Se estrelló y se hizo un cráter hondo de donde salió a rastras el cerdito. Al salir del agujero se dejó caer en el suelo.

Era innegable, Ranma había aprendido a golpear de Akane, sus patadas podían rivalizar con los golpes de mazo de la joven.

Oyó un ruido y escuchó como lo llamaban

- ¡Ryoga! ¡Por fin te encuentro! -El cerdito se giró y vio a su novia Akari subida en su cerdo Katsunishiki - ¿Dónde te has metido estos meses? ¿No sabes la noticia? ¡Akane y Ranma se casaron! ¡Fue una boda sencilla, pero magnifica! ¡Como se miraban los dos, se comían con los ojos!, ¡Que guapos estaban!, ¡Que pasión pusieron al besarse! - con cada frase Akari sin saberlo iba clavando un clavo en el ataúd de Ryoga. El cerdito se iba deprimiendo más y más. - Aunque los obligaron a casarse, ellos fueron contentos a la boda como si lo estuvieran deseando. – y siguió contando la boda. Ryoga en brazos de la chica lloraba, su amada Akane se había casado con el idiota de su rival.

Se dirigían a la granja de Akari. Entonces la fiesta de los compañeros de Akane era… la celebración de su boda. La tristeza de Ryoga era enorme. Ya sabía el interés de Akane por Ranma, y el de este por Akane. Pero no podía creer que diesen ese paso, si no creía que se atrevieran a dar el paso de declararse, ¡se iban a casar! Pasaron por el Neko- Hanten y el Uchan's y al verlo cerrado supo que esas dos chicas al saberse vencidas renunciaron y se fueron. El no haría igual, lucharía por separar a esos dos y vencería' Akane sería suya, como lo era Akari y un motón de chicas más.

Y empezó a hacer planes de como destrozaría ese matrimonio, sin saber que no lo pondría en practica, Ryoga no sabía que con cada paso hacía la granja de Akari, era un paso más hacia su atadura con esa chica, que en pocos días estaría casado, que se le iba a acabar su libertad para ir de chica en chica, que sus días como un vividor se habían acabado. Había llorado por la perdida de Akane, pero por perder su libertad también lloró, pero esas lagrimas fueron de sangre.


Notas del autor.

Hola.

Esta vez le toca a Ryoga. Como ya le paso Shampoo en "La transformación" o a Mousse en "Re inventarse" es un capitulo con Ryoga como protagonista y como en el dedicado a Shampoo no he sido agradable con él.

En esta historia he tratado a Ryoga como un aprovechado y un mujeriego. No es la primera vez que lo pongo como aprovechado, que detrás de su aspecto formal es un gran vividor. Se que hay lectores y lectoras que os cae bien, pero eso no quita que se aproveche de Akane y la utilice para atacar a Ranma. En el manga y la serie lo retrata como alguien que no es de todo de fiar.

Aquí el protagonista es Ryoga. Ranma y Akane son personajes secundarios y sólo aparecen cuando están con Ryoga.

El yen es el yen. Es una adaptación de un decir de Cataluña, "la pela es la pela" que quiere decir que el dinero es lo principal. Cologne tiene el aspecto de mirar más por el negocio, por encima de su nieta. De otra manera Shampoo hubiera conseguido a Ranma desde el principio.

¿Lo que pone en la pancarta? Es la celebración de la boda de Ranma y Akane, es una felicitación a ambos por el enlace.

Desde aquí a mediados de abril os dejo un fic más.