34. Una traición.
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Akane llegó a casa llorando, ese traidor. Lo había pillado besando a esa gata. No había sido ella la que se lanzó sobre él. Fue Ranma quien la abrazó y besó. Besó a esa gata como hubiera deseado como hubiera deseado que hubiera besado a ella.
Lloraba de rabia, de ira, de impotencia. Los pilló en el parque. Los vio juntarse a la salida del Furinkan. Ella se agarró al brazo de él, y el muy maldito no la rechazó, los siguió.
Al llegar al parque alquilaron una barca, y ella disfrazada alquiló otra. Estaba furiosa, su prometido yendo con otra. Lo veía sonreír y hacerle cosquillas a esa arrastrada.
Dejaron la barca y ella hizo lo mismo. Pero tuvo problemas con el dueño de las barcas.
-No se como lo ha hecho, pero me ha traído la barca destrozada- dijo el hombre. Era cierto, Akane al ver lo que hacía Ranma iba arrancado trozos de la barca. La chica no hacía caso a ese hombre miraba a Ranma y cuando vio que Shampoo lo cogía del brazo, torció y rompió el remo que tenía cogido. El dueño de las barcas tragó saliva. Lo que tenía delante no era una mujer, era un monstruo, si le decía algo lo mataría y comería. Y la dejó ir.
Al alejarse esa "chica" se dejó caer al suelo.
-Tenía que haberle hecho caso a mi madre. No venir a Nerima, hay mucho locos.
Akane seguía furiosa a la pareja, tenía ganas de matarlos. Llegaron a un banco, Ranma se sentó, Shampoo lo hizo encima de Ranma. Akane estaba furiosa, su aura era negra, todos en el parque huían de ella.
Y de repente, el chico besó a esa… a esa… a esa…
Salió corriendo y llorando, tenía el corazón roto. Nadie lo repararía.
-¡Hola Akane!- oyó que le llamaban, se giró y vio a Ryoga, sonrió si Ranma la engañaba con Shampoo, ella no sería menos, allí estaba Ryoga con él podía… y después había otros.
Akane se acercó a Ryoga, lo miró sonrió y… de un puñetazo en la barbilla lo puso en orbita, y como pensó no fue el único. Golpeó a todos los que cruzaban en su camino. Ranma de ahora en adelante no sería el único a quien golpearía y haría volar.
Al llegar a casa no había nadie, no recordaban donde le dijeron que iba. Lloraba con desespero, y cuando iba a subir a su habitación a desahogarse, picaron en la puerta. La abrió y…
-Un paquete para la señorita Nabiki Tendo. Debe ponerme el sello en…- dijo el chico de servicio de mensajería.
Y Akane se lo puso, el sello de su puño en la barbilla. El hombre salió volando y se perdió en el horizonte.
Dejó el paquete en la mesa, y lo rompió de un puñetazo. Debía ser una cámara nueva ultimo modelo. Akane llorando subió a su habitación.
Y se lanzó sobre su cama, lloraba a mares, tenía la cama empapada. Había oído el teléfono y no le hizo caso.
Llevaba horas llorando cuando oyó la voz de Ranma y se asomó y lo vio llegar cogido de la mano de… ¡Ukyo!
¡ESE HOMBRE ERA UN MUJERIEGO!
Si no había tenido bastante con Shampoo, ahora llegaba con esa loca de la espátula. Ese chico tenía una legión de chicas a sus pies.
Lo vio tontear con la chica, abrazarla y… besarla. Akane tuvo ataque de rabia y celos. ¡Besaba a todas menos a ella!
-Espérame en un momento salgo- dijo de forma sugerente ese embustero a Ukyo. Y entró en el dojo.
Akane salió de su habitación hecha una furia. Echaría de casa a ese traidor y cuando iba a bajar las escaleras
-Oye Ranma, ¿Sabes quien roto mi envío?- dijo Nabiki.- me han enviado una cámara nueva ultimo modelo. Con cuatrocientos aumentos. de distancia. Cinco mil megapixeles. 32 Gb, ampliable a una tarjeta Sd de 100 Tb. Graba video en casi completa oscuridad. Una maravilla técnica. Ideal para espiar lo que hacen Akane y Ryoga en el almacén del Furinkan.
Pero si entre ella y Ryoga no había nada. Ryoga no era su tipo de chico. Su tipo de chico era Ranma… y… Ranma. No había nadie en su vida a parte de Ranma.
- Si alguien te ha roto la cámara, no es asunto mío.- dijo Ranma- no haberla comprado.- dijo el joven.
-Esto se ha de compensar de alguna forma- dijo Nabiki insinuadora.
Akane supo a que se refería su hermana.
-Te lo puedo compensar como tú y yo sabemos- dijo Ranma, no menos insinuante.
Y desde arriba de las escaleras, vio como se abrazaban, como se besaban, como se metían manos, como…
Akane estuvo a punto de chillar. Ese chico la engañaba con todos bicho con falda, menos con ella.
Nabiki se fue a buscar el culpable del destrozo de su cámara. Akane se fue triste a su habitación. Ranma la engañaba con todas, incluso con Nabiki. Cuando iba abrir la puerta de su habitación oyó subir las escaleras, se giró y vio a ese cínico que tenía por prometido.
-Hola Akane ¿Cómo estás?- preguntó el chico.
-¡De maravilla!- ironizó la joven.- me engañas con Shampoo, y con Ukyo y con Nabiki yo debo estar de maravilla.- estaba furiosa
Ranma la miró y sonrió.
-¿Estás enfadada por eso?- preguntó el chico quitándole importancia- no pasa nada, eso no es nada.
-¿A ponerme los cuernos lo llamas nada?- preguntó furiosa la chica.
-Si, soy un hombre, últimamente me sentía dominado por mi maldición y debía demostrar que era un hombre.
-¿No lo podías hacer conmigo? – preguntó la chica.
-Imposible, tú serás mi mujer debo respetaste hasta la noche de boda.
Akane lo miró asombrada.
-Ni un beso- preguntó la chica.
-No, ni un beso. Debo respetarte, hasta la noche de bodas. Nada de beso.
-¿Ni que yo te lo pida?- preguntó ella.
-Ni un beso- contestó él- y ahora si me perdonas me voy. Te dejo, te abandono y no volveré.
Y cogió una mochila y bajó las escaleras.
-¿Dónde vas?- preguntó ella siguiéndolo y llorando.
-¡Con mis amantes!- dijo él. Y salió a la calle.
Akane salió a la calle y vio una multitud de chicas jóvenes esperándolo. Estaban las tres locas, todas sus compañeras de clases, incluso la profesa Hinako… incluso Nabiki… y ¡Kasumi!. ¡No podía ser! ¡ Kasumi también estaba!
-¿Dónde vas?- preguntó ella.
-De entrenamiento con todas ellas- dijo él- me voy y no regresaré nunca.
-Pero si me habías dicho que me respectabas hasta la noche de boda.
-¡Te engañé! – dijo él riendo.- no me casaré contigo.
-Pero…
-No hay pero… y a ti te esperan tus… amigos. Te han montado una fiesta de agradecimiento.
Akane se giró y vio llegar a una multitud de chicos y hombres, entre ellos Ryoga y Kuno. A todos los que había pegado ese día, y se abalanzaron sobre ella, la despojaron de sus ropas, y una vez desnuda la vistieron con un sayo. La ataron a una estaca sobre una hoguera y… pegaron fuego.
-¡La bruja arde!- gritaron todos. Akane vio a Ranma y su harem en primera fila, sonriendo viendo como ardía.
-¡La bruja arde!- dijo Ranma y sus novias.
-¡Raaanma!, ¡Ayudarme! ¡No me dejes!...- gritó la joven, antes de que ardiese, pero Ranma no hizo nada y se quedó mirando como ella ardió.
Akane se encontró en el comedor de casa, sentada y estirando la manos como si quisiera coger algo, había gritado espantada. Delante suyo estaba Nabiki cámara en mano, mirándola asustada. Esa chica la estaba fotografiando.
Todo había sido un sueño. Se había dormido en el comedor. Miró a su lado y allí a su lado estaba Ranma, su esposo, se durmió a su lado. Llevaban casados dos años. Los casaron después durante las vacaciones entre primero y segundo de instituto. En pocos días empezarían la universidad. Hacía años que se libraron de sus rivales.
Ranma se despertó se incorporó, miró a su lado vio a su esposa.
-Hola cariño, ¡ Que bien he dormido!- dijo el joven.
Akane lo miró, recordó el sueño…
Sonó un plaff y Akane se levantó, se dirigía a la salida.
-¿Qué te hecho?- preguntó el chico- Ni te insultado, ni te he criticado.- dijo él llevándose la mano donde Akane lo había abofeteado. No entendía nada.
-Pero si me has sido infiel… y dejaste que ardiese en una hoguera… en un sueño - y no te lo voy a perdonar.. aún- contestó ella. Y salió de la estancia enfadada.
Nabiki miró a un Ranma perplejo.
-¿Qué le has hecho a mi hermana?- preguntó Nabiki- Akane estaba furiosa contigo.
Ranma tocándose la dolorida cara dijo.
-No lo sé, no lo sé- lo único que sabía que él no había hecho nada, y lo habían abofeteado. En resumen no comprendía a las mujeres, y a su esposa… menos.
Notas del autor:
Esta historia, como el ultimo fic que subí, me vino a la mente en la misma noche de insomnio, horas después de escribir esa historia y subirlo. Y todo es un loco sueño de Akane.
Las características de la cámara que compra Nabiki están muy exageradas. Miré por internet cámaras de fotos y exagere en mucho sus características. No creo que haya tarjeta SD de 100 Tb.
Aunque que Nabiki aprovechó que dormían para hacerles fotos.
