La historia no es mia los personajes tampoco son mios, pero digamos que yo solo me encargo de adaptar la historia asi que creditos para Rumiko Takahashi y Sheery, aqui estoy de nuevo a ver si puedo tener el capitulo antes de tres dias porque por los vientos que soplan esta historia en Booknet aun esta en proceso, asi que va ser larga eso seguro pero vamos a ver que surge de esta parejita un poquito dispareja. Sin nada mas que añadir pues aqui las dejo disfrutando de la lectura, posiblemente despues le traiga algo mas romantico mas suave. No se vamos a ver si me animo.
ENTRE TUS MANOS
Capitulo III
Mientras él hablaba por telefono, yo estaba sumergida en mis pensamientos, por mi cabeza no dejaba de ronrdar lo que habia sucedido hacia tan solo unos instantes atras, habiamos estado a punto de besarnos, y eso no podia ser, no podia besarme con el, debia tener cuidado.
Me sobresalte al escuchar un fuerte ruido, lo mire, tenia el ceño fruncido, rodee los ojos ante eso, como siguiera asi, esa seria su expresion natural, suspiro sentandose en su sillon mirandome.
— Anunciaremos el compromiso dentro de dos semanas. — Anuncio a lo que lo mire anonadada.
— ¿Dos semanas?, ¿Como le voy a decir a mi familia que tengo un novio y que me caso con el? — Pregunte mirandolo alterada.
— Ese no es mi problema, lo anunciaremos en la entrevista que tengo ese dia.
— No puede darme solamente dos semanas, es muy poco tiempo. — Dije mirandolo con cierta suplica, el me miro de forma impasible.
— Es lo que tienes dos semanas, te recomiendo que vayas tanteando el terreno... Cariño. — Un escalofrio me recorrio la espalda ante ese apelativo, suspire sabiendo que no le haria cambiar de opinion.
— Esta bien, dos semanas, pero, ¿Que digo si hacen preguntas?
— Contestar. — Dijo enarcando una ceja, entrecerre los ojos con ganas de tirarle algo en la cara.
— Me refiero, sobre "la historia de amor" entre ambos.
— Facil, llevamos un año de relacion secreta, un dia me confesaste tus sentimientos, yo te rechace, pero poco a poco me conquistaste con tu torpeza y tenacidad. — me quede mirandolo asombrada ante la facilidad con la que invento todo.
— Un momento, ¿Por que me enamoro yo primero? — Cuestione cruzandome de brazos.
— Soy el jefe, por lo tanto, yo decido la historia. — Chasquee la lengua mientras rodaba los ojos.
— Me importa poco eso, usted se enamoro, y usted se confeso primero.
— ¿Por que deberia dejar que sea asi? — Pregunto a lo que sonrei con cierta malicia.
— Facil, asi callara los rumores de que es gay... O impotente. — Sus ojos se agrandaron de la sorpresa, reprimi una carcajada, era algo comico verle esa expresion.
— No soy gay... Y mucho menos impotente. — Comento frunciendo el ceño.
— Eso es lo que se dice. — Dije encogiendome de hombros, agache la cabeza, escondiendo mi rostro con mi cabello, ocultando mi sonrisa.
— Puedo mostrarte, que no soy ninguna de las dos cosas. — Me sobresalte al escucharlo tan cerca, levante la cabeza encontrandome con su rostro muy cerca del mio, tenia una sonrisa ladeada. — Sobre todo... Que no soy impotente. — Senti como un escalofrio me recorrio la espalda ante su tono de voz ronco.
— So... Solo es un rumor, señor. — Comente levantandome nerviosa, escuche un suspiro de su parte.
— Deja de llamarme señor, eres mi prometida.
— Sigue siendo mi jefe. — Dije sintiendome incomoda ante el hecho de que era su "prometida".
— Mientras antes te acostumbres mejor, te recuerdo que solo tienes dos semanas, despues de eso, seras oficialmente mi prometida, y quedara extraño que me digas señor. — Suspire sabiendo que muy a mi pesar, tenia razon.
— Tenemos que hablar sobre la clausula 2. — Comente mirandolo, asintio apoyandose contra el escritorio mirandome fijamente, desvie los ojos algo nerviosa ante su penetrante mirada. — ¿Tendremos sexo siempre que usted quiera?, ¿Que mierda es esa?, ¿Acaso quiere decir que si no quiero, usted va a violarme? — Cuestione cruzandome de brazos.
— Por supuesto que no, ¿acaso crees que seria capaz de una cosa asi? — Pregunto mirandome ofendido, sonrei de lado encogiendome de hombros.
— Usted me esta chantajeando con la vida de mi hermano, ¿Por que no he de pensar que lo haria? — Conteste mirandolo con desafio, se incorporo, dio unos pasos hacia mi sin dejar de mirarme.
— Son cosas diferentes, nunca, y escuchame bien, nunca, pegaria a una mujer, y mucho menos le haria algo tan deporable como violarla. — Dijo con total seguridad en sus palabras.
— ¿Entonces?
— Entonces,ese punto olvidalo, tendremos sexo siempre que ambos querramos. — Me guiño un ojo a lo que yo rodee los ojos.
— Yo no querre, asi que, nunca tendremos. — Dije con intencion de darme vuelta, pero su mano en mi brazo me lo impidio.
— Creeme una cosa. — Tiro de mi estrechandome entre sus brazos. — Cuando consiga hacerte mia, seras completamente adicta a mi. — Coloco su mano en mi menton, susurro contra mis labios haciendo que me estremeciera.
Nos quedamos quietos mirandonos fijamente, sus dedos se deslizaron por mi mejilla acariciandola suavemente haciendo que sintiera unas leves cosquillas, y en mi estomago algo se revolucionara.
— De.. Debo ir a trabajar... — Murmure con torpeza, a lo que el asintio sin soltarme, intente liberarme, pero solo ejercio mas presion. — Señor... De. — Mis ojos se agrandaron al sentir sus labios posarse sobre los mios, fue un contacto tan leve que podia jurar que no sucedio, pero la locura en la que se encontraba mi interior, me decia lo contrario.
— Ve a trabajar, futura esposa mia. — Susurro en mi oido, al soltarme senti como el frio envolvia mi cuerpo, con una sonrisa ladeada se dio la vuelta volviendo a su escritorio.
De forma torpe me di la vuelta saliendo por fin de su despacho, como si fuera un zombie me acerque a mi puesto, donde me deje caer en la silla mirando hacia su puerta sin dejar de pensar en ese beso tan fugaz, y en lo que me habia causado.
El tiempo paso tan rapido que ni me habia dado cuenta que era la hora de la comida, hasta que el salio de su despacho, anunciando que iria a una comida de negocios, a lo que asenti, sin poder dejar de mirarlo, nos sostuvimos la mirada unos instantes hasta que el se marcho.
Recogi mis cosas caminando con lentitud hacia el ascensor, presione el boton esperando que llegara, una vez lo hizo entre presionando el boton de la cafeteria.
Al llegar busque con la mirada a Rin, sonrei al verla en una mesa completamente sola, me acerque sentandome a su lado haciendo que me mirase sorprendida.
— Aún sigues aqui... ¿No te despidio? — Cuestiono a lo que sonrei negando.
— No lo hizo, y siento mucho no haberte contestado los mensajes ni llamadas. — Dije mirandola con pena.
— No te preocupes por eso, pero, ¿Como no te despidio?, es increible, ese hombre jamas perdonaria ser insultado de esa forma.
— Aún no puedo contartelo, pero prometo hacerlo. — Dije guiñandole el ojo, me miro desconcertada a lo que solo sonrei. — Voy por comida. — Comente poniendome de pie.
Durante el resto de la jornada no hubo mas acercamientos entre ambos, yo trataba de evitarlo, algo un tanto complicado debido a que era su secretaria, por suerte, el tenia mucho trabajo debido a la proxima apertura un nuevo hotel en Sidney, Australia.
Suspire mirando su puerta con pesar, ya la hora de salida, y tenia que avisarle que me iria, volvi a suspirar llamando, escuche su voz al otro lado permitiendome la entrada.
— Señor, ya me voy, ¿Necesita algo antes de que me vaya? — Cuestione mirandolo, tenia los ojos clavados a la pantalla de su portatil.
— Puedes marcharte. — Dijo sin mirarme.
— De acuerdo, que pase una buena noche. — Comente, pero el no respondio nada, rodee los ojos dandome la vuelta, pero antes de cerrar, me gire mirandolo. — No deberia quedarse trabajando hasta tarde, puede perjudicar su salud. — Dije haciendo que sus ojos dorados se posasen sobre mi.
— Vaya, ¿Ya te preocupas por mi? — Cuestiono en tono burlon recostandose en su sillon.
— Me preocuparia por cualquiera que trabaja en exceso. — Conteste a lo que asintio sin borrar esa estupida sonrisa que comenzaba a ponerme de mal humor.
— Gracias por tu preocupacion, cariño.
— ¡No me digas cariño! — Exclame frunciendo el ceño, su sonrisa se ensancho.
— ¿Motivo?, ¿Acaso no eres mi cariño? — Cuestiono poniendose de pie.
— ¿Sabe que?, siga trabajando, me voy a casa. — Me di vuelta saliendo de su despacho azotando la puerta, mire con cierta rabia la puerta, pues habia escuchado una carcajada al otro lado.
Miraba la copa de vino que tenia adelante, aunque no la miraba, mi mente estaba en otro lado, para ser concreta, se encontraba en el despacho de mi jefe, en el momento exacto de ese beso que me habia dejado todo el dia descolocada, sintiendo en mis labios los suyos.
Un pellizco en la pierna me trajo de vuelta a la realidad, frunci el ceño mirando a Sango que reia con malicia, agarre un cojin dandole con el, siendo mi turno de reir.
INICIO PAUSA OPINION DE LA AUTORA
Dado que este es mi espacio y lo uso como mejor me parezca venia a decirles que aunque me encanta la historia, porque me encanta quiero decirles porque me pasa no se si alguien mas le pasa, pero yo disfruto de una historia cuando es mas narrativa que dialogo yo comprendo que el dialogo es parte crucial para entender ciertas situaciones pero a veces no lo veo tan necesario, por ejemplo, yo me lei hace mucho tiempo el libro de The Godfather (no se si asi se escribe bueno equis) y el libro super bueno porque a pesar de que no hay mucho dialogos tiene narrativas que explican muchas situaciones que a veces explican los dialogos, pero bueno cada quien tiene sus gustos. Solo queria decir esto, lo siento pero lo vi muy necesario. Hahaha
FIN PAUSA OPINION DE LA AUTORA
— Ya, ya, dejemos la pelea. — Dijo quitandome el cojin dejandolo a un lado. — ¿Que te tiene tan distraida? — Cuestiono mirandome con suspicacia, suspire rescostandome en el brazo del sofa.
— Voy a casarme. — Comente haciendo que comenzara a reir, me enderece mirandola. — Lo digo en serio. — Dije, inmediato su risa ceso, sus ojos oscuros se abrieron de la impresion y me miraba como si hubiera perdido la razon.
— ¡¿Como que vas a casarte?!, ¡¿Con quien?!, ¡¿Desde cuando tienes novio?!, y lo mas importante, ¡¿Por que diablos no me dijiste nada?! — Preguntaba gritandome con furia.
— Me caso con... Sesshomaru Taisho. — Anuncie sin mirarla, cerre los ojos al escuchar un grito salir de sus labios.
— ¡¿Con tu jefe?! — Asenti mirandola, vi como agarraba su copa bebiendose de un trago. — Comienza a explicarme bien las cosas Kagome, porque no entiendo nada, hasta donde sabia, tu, odiabas a ese caramelito. — Rodee los ojos ante ese apelativo que le tenia.
— Primero prometeme algo. — Pedi a lo que ella enarco una ceja. — Necesito que guardes silencio, lo que voy a contarte, no debe salir de aqui.
— Que me pidas eso me preocupa. — La agarre de las manos mirandola a los ojos.
— Sango...
— Te lo prometo, seras como un cliente de mi bufete, guardare el secreto. — Asenti sonriendo de forma nerviosa, respire hondo comenzando a relatarle todo sin importarme el maldito acuerdo de confidencialidad, necesitaba contarselo a alguien.
— Y eso es todo, y en dos semanas anunciara el compromiso. — Dije suspirando.
— Kag, esto es algo grave, ve a la policia, tienes el contrato donde se encuentra su firma. — Comento, pero negue con la cabeza.
— No, yo seguire con esto, por Souta, por mi familia.
— Tu no amas a ese hombre, pasaras el resto de tu vida con el, no puedes sacrificarte asi.
— Es lo justo, al fin de cuentas, yo fui la causante de la enfermedad de Souta, de que quizas deba someterse a una cirugia para poder seguir con vida, o que dependa para siempre de medicamentos... Y de las deudas de mi familia. — Dije sintiendo un nudo en mi garganta.
— Kagome, eso fue un accidente, no tuviste la culpa de nada. — Comento mirandome preocupada, negue con la cabeza.
— ¡Fue mi culpa!, ¡Yo iba conduciendo!, ¡Yo era la responsable de que nada sucediera esa noche! — Grite comenzando a llorar al recordar esa noche.
— ¡Fue un puto accidente,ese otro coche se echo encima porque el conductor iba borracho, no fue tu culpa. — Grito agarrandome por los hombros mirandome con tristeza. — Por favor deja de culparte.
— Nunca dejare de hacerlo, yo era quien queria salir de esa noche... Yo queria ir a esa fiesta, y el, solo se ofrecio a acompañarme porque mis padres no querian que fuera sola. — Dije en un susurro abrazandome a ella.
— Crei que esto lo tenias superado. — Comento acariciando mi espalda, estuvimos un rato abrazadas.
— Aunque lo veas como un sacrificio, yo lo veo como la salvacion de mi hermano. — Ella suspiro.
— Bueno, al menos no es un viejo pervertido, es un hombre joven, guapo, demasiado guapo. — Rei ante sus palabras.
— Pero es un idiota.
— Querida Kagome, para el sexo, da igual si es idiota, lo importante, es que sepa moverse.
— ¡Sango! — Exclame sonrojandome levemente, escuche su risa a lo que rodee los ojos negando con la cabeza.
— Oye... Lo de tu hermano.
— No te preocupes, estoy bien. — Dije interrumpiendola, ella suspiro.
— No estas bien, no puedes seguir culpándote, y menos cuando no fue culpa tuya. — Agarre su mano entre la mia.
INICIO PAUSA DE LA AUTORA
Ustedes me disculparan pero como dije antes este es mi espacio, y yo irrumpo cuando mas buena se pone la lectura pero solo venia a decir que hay partes de cuando estoy leyendo este tipo de novelas, donde tratan de pintar a su prota como la mas puritana cuando habla de sexo y cuando esta en el acto la pintan como si fuese una coneja en epoca de reproduccion (AHRRE CONEJOS) Y si me disculparan esa muy mala referencia de German Garmendia pero es que es verdad, puritana yo que casi no hago esas coshinadas, bueno en fin ya me desahogue ahora si las dejo continuar, O tal vez no JuaJuaJua LAS QUIERO
FIN PAUSA DE LA AUTORA
— Ese sentimiento, nunca desaparecera, asi que no te preocupes mas por ello. — Iba decir algo, pero cambie el tema, dandolo por terminado.
A la mañana siguiente desayunabamos mientras hablabamos de su nueva conquista, sonreia escuchandola, se trataba de un chico que conocio en una tienda, Sango amaba su libertad, nunca habia tenido una relacion duradera, si no recordaba mal, la mas larga fuere casi dos semanas, despues de eso, ella mando al chico a volar, aunque mas que relaciones amorosas, eran relaciones de solo sexo.
Siempre decia que no se enamoraria, que no se casaria, ni tendria hijos porque no iba con su estilo de vida, pero yo, mejor que nadie, sabia que eso unicamente era un escudo, ella solo tenia miedo, miedo de amar, y ser abandonada, miedo de tener hijos, y ser como su madre.
— ¡Kagome! — Grito zarandeandome.
— ¡¿Que?!
— ¡Que despiertes!, vamos allegar tarde al trabajo. — Dijo señalandome el reloj, rapidamente me levante de la silla corriendo a la habitacion de invitados para terminar de arreglarme.
Nos despedimos en la calle, subi a mi coche encendiendolo, un escalofrio me recorrio al escuchar que no arrancaba, lo intente varias veces pero no funciono.
Suspire llamando al seguro, espere unos cuarenta minutos, hasta que llego una grua para llevarselo a un taller, una vez llegamos al mecanico me comunico que me llamaria una vez supiera que le sucedia, con resignacion me toco llamar un taxi.
De camino a la empresa, miraba mi reloj con cierto miedo, llegaba casi dos horas tarde, el iba a matarme, tenia que prepararme para sus gritos.
Una vez que llegue corri hacia dentro del edificio, llame con insistencia al ascensor, podia notar ciertas miradas de lastima en mi persona, era bien conocido que el odiaba la impuntualidad, y era motivo para un Strike.
Cuando las puertas del ascensor se abrieron, me paralice al verlo de pie, con las manos en sus bolsillos, mirandome con furia, trague saliva, saliendo despacio.
— ¿Que son estas horas de llegar? — Cuestiono en un siseo que me hizo retroceder asustada.
— Se.. Señor, yo tuve un incoveniente. — Dije por lo bajo.
— ¿Cual?
— Mi coche no arrancaba, tuve que esperar a una grua, que tardo bastante en llegar... De verdad que lo siento mucho, no volvera a suceder. — Explique sin atreverme a mirarlo, pero sentia su mirada taladrarme, escuche sus paso acercarse a mi, sus dedos se posaron en mi menton levantandome la cabeza.
— La proxima vez, me llamas, y voy a buscarte. — Sus palabras me sorprendieron, esperaba un gran regaño por su parte, no esto, me dio una ultima mirada, se dio la vuelta volviendo a su oficina.
Hubo un comentario del primer capitulo no recuerdo quien, que decia que porque no explicaban la enfermedad del hermano, bueno aqui no se explica pero por lo menos se da un contexto de que fue a traves de un accidente de autos, vamos a ver si la autora original explica antes de terminar con la novela como sucedio el accidente y porque el hermano tiene esa enfermedad y porque necesita la cirugia para mantenerse vivo... O sea explicar bien cual es dichosa enfermedad, solo queria aclarar ese contexto en general, y wow tiempo record capitulo en menos de tres dias, vamos bien... Para que quede claro yo voy subiendo cap y comienzo con el siguiente para asi no perder hilo y claro evitar que pase lo mismo que con X Despecho y como se que aun es una novela en proceso espero llevar un poquito mas de la mitad de los capitulos cuando Sheery culmine con la novela... O vaya a la par con los capitulos no dejarlas comiendose las uñas por esperar tanto... Como sea ustedes me van a disculpar mi falta de signos de puntuacion pero yo no tengo un diccionario a la mano cuando estoy escribiendo asi que normalmente no se cuando la palabra lleva acento o no... Pero bueno disfruten su lectura ya no las molesto mas.
