40ª. Noche de reyes.

.

No era un día normal, ese día era la víspera de Reyes. Y llegaban los magos para traer a los niños y no tan niños regalos.

Desde hacía años Ranma y Akane se habían instalado de un pequeño pueblo de Cataluña en España. Allí lejos de su perseguidores podían hacer una vida tranquila y sin sobresaltos.

Allí habían criado a sus pequeños hijos gemelos, niña y niño. Habían montado un dojo donde enseñaban su arte y se habían hecho famosos en toda la región. Aunque seguían teniendo la doble nacionalidad, la japonesa y española, combatían en los torneos como japoneses, pero desde que salieron de Japón no habían vuelto, pero si seguían en contacto con la familia, aunque no decían done vivían.

Sólo llamaban o mandaban cartas cuando participaban en torneos en otros países, así nadie sabía dónde vivían.

La vida que llevaban aunque eran famosos era sencilla. Una casa unifamiliar, como la de muchos vecinos suyos, con dos planta y un garaje que cabían dos coches, y les quedaba espacio para entrenar.

Ese día era especial, era cinco de enero, pasarían los reyes y les dejarían regalos. Ranma y Akane, bajarían en coche hasta Barcelona y verían con sus hijos la cabalgata de Reyes.

Si los dos niños estaban nerviosos, el padrecito estaba aún más. El joven padre, le emocionaba ver contentos a sus hijos, y recoger los caramelos que se lanzaban desde las carrozas.

-¡Venga papa! Que llegaremos tarde y no tendremos un buen sitio – dijo Isamu Saotome , el chico.

-Si, vamos que quiero ver a Menchor, Gaspar y Baltasar.- dijo Netsuko su hermana gemela.

Ranmax miró a su esposa.

-Tienen razón, el sol pasado, nos tocó un mal sitio, y encima esa vieja gorda se nos puso delante y no nos dejó coger mucho caramelos.

Akane recordó a esa mujer, el año anterior, se pusieron en un buen sitio y llegó esa mujer mayor con sus amigas y con disimulados empujones lo fueron apartando.

Esa mujer no dejaba coger caramelos a los niños, los empujaba. Pero su delito fue mayor cuando Ranma fue a coger un caramelo y esa mujer lo puso.

-,Lo siento señor chilo yo no vel- dijo esa mujer con el acento que creen los españoles que hablan los chinos.

- Yo no soy chino, si no japonés.

- Es que chinos y japoneses se tan parecido que se pueden confundir.

-"Y a tu te puede confundir con una ballena"- pensó Ranma, pero cuando lo iba a decir lo acalló una mirada de Akane.

Ese año no pasaría. Bajaron hasta una ciudad cercana a Barcelona y fueron hasta allí en metro. Como el año anterior se pusieron en un buen sitio para ver la cabalgata… y como el año anterior llegó la mujer gorda con sus amigas, esta lo miró y sonrió.

-El chino tonto de la vez anterior- dijo la mujer.

-Baka-dijo Akane en Japonés.

-¿A quien llamas tú vaca?- dijo la mujer a Akane.

-A ti, y te llamado Baja con b y k. Que en japonés significa tonta o eestúpida. No vaca., con v y c.

La mujer la miró furiosa. Y con el culo empujó a Akane para moverla, pero Akane ni sintió el golpe. La chica japonesa miró a esa mujer.

-Esto te pasa por idiota- y la chica le dio un empujón y esa estúpida salió volando. Al día siguiente en varios periódicos se dijo que por el cielo de Barcelona cruzó y fue vista la estrella de los Reyes.

Las amigas de esa mujer se alejaron de los Saotome, que ese año cogieron muchos caramelos y disfrutaron con el paso de las carrozas con los tres Reyes.

Nada más acabar la cabalgata, dieron un paseo por las calles de Barcelona y se se marcharon a su residencia. Habían comido en la ciudad en un restaurante de comida rápida, de los que odiaban Ranma y Akane, pero adoraban sus hijos.

Nada más llegar a casa.

-Es hora de irse a dormir- dijo Ranma- o los Reyes no pasaran.

-Pero yo quiero verlos y ver los camellos- dijo Netsuko

-Ellos no pasarán hasta que estemos todos dormidos- dijo Akane.

-Pues yo los esperaré despierto- dijo Isamu- y oo atraparé, y los obligaré a taerme todos los regalos.

-Mira lo que dices- dijo Ranma- ellos saben lo que dices y piensas. Y te traerán carbón, por ser malo y travieso.

El niño se tapó la boca.

-Ya lo has dicho- dijo Akane- ellos lo saben, sólo si te acuestas rápido y te duermes pronto te perdonarán.

-Pero es que estoy nervioso- dijo el chico- y si se olvidan de pasar por aquí. A lo mejor por ser extranjeros, no quieren saber de nosotros.

-Ellos no miran eso- dijo Akane- ellos saben que sois traviesos, decís mentiras. Pero que no sois malo. Simplemente sois niños y os quedéis divertir.

-Pero papá a mi edad, ya entrenaba, viajaba por el mundo y para él no había ni Santa Claus, ni los Reyes Magos.

- En ese tiempo yo viajaba mucho y los Reyes no sabían donde estaba. -Akane miró a su marido con tristeza, lo que el pobre sufrió de pequeño. Por eso siempre era tan alegre con sus hijos, no quería que pasaran por lo que él paso- pero ellos se encargaron de darme un regalo muy grande por compensación por todos los años que no tuve regalos.

Akane lo miró asombrada,¿ Que le habían regalado, los Reyes Magos como compensación? Y de golpe comprendió. El seis de enero no sólo era el día de Reyes, si no que era el aniversario de boda de ellos.

-A parte fueron los Reyes Magos lo que hicieron que conociera a vuestra madre un día de lluvia, pero ese regalo me llegó meses después.

-Papa cuéntanos un cuento para dormir- dijo la niña.- Y entre los dos pequeños se llevaron a Ranma.

Akane preparó un chocolate caliente, esa noche hacía frío. Posiblemente negaría. Como se decía en ese país, lo Reyes llegarían con barba blancas.

Al poco el joven bajó. A su veintitrés años y padre de dos niños de cinco años, se lo veía más maduro, pero aún tenía cara de niño.

Ranma la miró, Akane no parecía tener veintitrés años, aun tenía cara de adolescente.

-¡Ranma! He preparado un chocolate caliente- dijo la chica.

-¡Gracias!- y el chico se lo llevó a la boca y se lo apartó enseguida.

-No me ha quedado mal- se defendió la chica- mira que te quedas sin Reyes.

-¡Crema¡, lo has hecho muy caliente, si dejamos un rato se podrá tomar.

-¿Sabes lo que me ha dicho Isamu?-preguntó la chica, Ranma negó- Que le gustaría que los Reyes le trajeran a sus abuelitas y a sus tías. Y que le dejemos algo de comer a los Reyes y a los camellos

Ranma la miró y sonrió con tristeza.

-A mi también me gustaría eso, pero no puede ser. Todo por lo que hemos luchado, todo lo que hemos hecho, todo lo que hemos ganado se podría ir a la porra.

Akane bajó la cabeza, echaba de menos a su familia.

-Algún día, los Reyes Magos nos traerán a nuestra familia, nos reunirán con ellos.

- Si, mientras me conformo con tener a mi lado, a mis y a ti, sois el mejor regalo que nunca he recibido.

-Para mi, tú y mis hijos también sois mi mayor regalo.

-Desde el día que te conocí te he tenido siempre a mi lado. Has sido mi apoyo, me has curado. Me has cuidado y consolado, sin pedir nada a mi lado. En esta noche sólo le pido a los Reyes que seas mi compañera por siempre.

- Tú fuiste el primero que se acercó a mi sin quererme ganar por un combate, el primero que se preocupó por mi, aunque nos pelearemos siempre, cuando te necesitaba haya estabas tú. Tampoco quiero nada, no quiero ningún regalo, sólo a ti y a mis hijos.

-Pero algún regalo nos caerá tanto a ti como a mi- dijo Ranma, sonriéndole.- debemos dejarles

-Si, algún regalo nos caerán- dijo Akane, ese torpe siempre destrozaba los buenos momentos, pero en eso también tenía su encanto.- Debemos dejarle algo a los Reyes, unos mantecados y polvorones y algo para beber, y algo para los camellos.

-Si algo pararla comer como jamón y algo para beber como un Chivas dice años.

Akane se rió de la ocurrencia de su marido y poco después se fueron dormir.

Eran las seis de la mañana, cuando el alboroto despertó al joven matrimonio.

-Diablos de niños. No pueden dormir hasta una hora más conveniente- dijo Ranma.

- Te doy la razón, pero deja que disfruten con sus regalos. Los dos jóvenes se miraron se besaron, e intentaronndormir… pero la puerta de su habitación se abrió y entraron los dos niños.

-Bajad ya- pidió Isamu- no veáis lo que nos han dejado los Reyes.

-Bajad y jugar con nosotros- pidió la hermana del niño.

A Ranma y Akane les tocó bajar y jugar con sus hijos. Ranma alucinó cuando vio su regalo y Akane besó a su marido cuando vio el suyo. Los cuatro Saotome pasaron un buen día disfrutando los cuatro como niños. Mientras tanto los Reyes volvían para oriente, en un año volverían a casa de los Saotome, a llevarles más regalos. Esos cuatro no necesitaban mucho para ser felices, sólo a ellos mismo.

Fin.


NOTAS DEL AUTOR:

Hoy es víspera de Reyes, en España es el día más esperado por los niños, y lo no tan niños, pues vienen los tres Reyes magos atraer regalo e ilusión. Son las fiestas que culminannlas Navidad.

El día cinco se celebran cabalgatas donde aparte de los tres Reyes Magos hay majorets, grupos culturales, y demás. Los últimos en desfilar son los carboneros, que traen carbón a los niños que se portan mal.

La mujer que Akane manda a volar es la pi típica maruja, que durante la cabalgata te aparta de tu sitio elegido y se lanza sobre los caramelos lanzados por las carrozas. Si alguien no sabe lo que es una maruja, sólo tiene que ver Shin Chan. La vecina cotilla es una maruja y la madre de Shin- Chan también.

Buenos niños y niñas, si queréis que lo Reyes os traigan algo, y habéis sido buenos, iros a dormir pronto. Si habéis sido malis os espera carbón.

Agradecimientos.

A todos los que leen mis historias. Muchas gracias. Quería acabar hoy está historia y estoy que me caigo de sueño. Si hay falta de ortografía la culpa es del cansancio, a alguien le debo echar la culpa.