Capitulo 6

"Pensamientos"

María se unió a la tripulación y aunque al principio le costó adaptarse, lo logro con bastante rapidez. Aun es una simple aprendiz, pero sé que en el futuro lograra ser una oficial de alto rango. También nos volvimos amigas para mi sorpresa, supongo que al tener casi la misma edad (¡solo es un año mayor que yo!) hizo que quisiera estar más conmigo. Ambas nos ayudamos mutuamente, yo le enseñe algunas formas básicas de pelea y aunque King, Queen o mi padre tenían el mismo tipo de fruta que ella no tenían tiempo o ganas para enseñárselo por lo que me toco a mi hacerlo. Gracias a mi amplio conocimiento de la serie le explique los fundamentos básicos y como emplear al máximo el poder que poseía.

También le dije que con "imaginación sería capaz de hacer cualquier cosa". Sé que sonaba como un montón de mierda, pero tras ver en el manga como Queen en su forma de braquiosario separaba su cuello y cola de su cuerpo para estrangular a Sanji y romperle todos sus huesos o Sasaki transformado en Triceratops giraba el volante de su cuello para girarlo en una hélice para poder volar… ¿Se puede saber que se estaba fumando Oda o los dibujantes al hacer esto?

Se sintió profundamente agradecida por mis enseñanzas y como me tome el tiempo de enseñárselo. No sabía cómo devolverme el favor ya que no tenía nada que pudiera enseñarme, hasta que me vio como intentaba arreglarme una mañana. Se horrorizo al ver como intentaba peinarme el pelo y tras una rápida explicación lo comprendió.

A ver, toda mi vida había estado rodeada de hombres y aunque mi padre me ha criado bien (sorprendentemente). Ninguno de ellos sabe nada de higiene femenina, así que ella se propuso enseñarme como debía limpiarme adecuadamente, cuidarme el cabello y como maquillarme correctamente. No sentí que fuera necesario al menos lo de maquillarme, pero ella fue muy insistente en que aprendiera. Según lo que aprendió de las cortesanas, la belleza es una de las mejores armas que tiene la mujer en su arsenal y no iba a permitir que no aprovechara mi belleza en todo su esplendor.

Tras varios desastres y horrores que será mejor que se queden en el olvido conseguí aprender a utilizar maquillaje y aunque no pienso usarlo cada día a lo mejor me resulta útil para alguna ocasión especial. Al fin y al cabo, mi yo al natural es fabuloso y con saber cómo cuidarme basta y sobra.

Pero dejando eso a un lado la vida prosiguió con normalidad con la adición de María. Intentando con cierto grado de éxito que en los entrenamientos con mi padre no destrozara todos los huesos del cuerpo. Preparar y mantener mi barco de escape en un estado óptimo, mientras intentaba evitar pensar en la posibilidad de estrellarme contra las rocas cuando bajara de la cascada (a ver si Raizo, Kinemon y Kanjuro lograron salir de Wano sin tener ni puñetera idea de cómo navegar y consiguieron salir vivos, mis posibilidades son bastante favorables)

Por último, me mantuve en contacto con los Kozuki y, a su vez, con el resto de sus aliados. María se sorprendió al saber de mi amistad con el "tonto señor de Kuri" y quiso saber porque soy amiga de esa "vergüenza de samurái", intenté explicarle las razones y las virtudes de Oden para hacerla entender porque me juntaba con él, pero fui incapaz de hacerla comprender y un poco harta de intentar justificarme, le dije en su cara que lo espiaba y recababa información para mi padre.

Eso la calmo y al fin me dejo tranquila con el tema. Hablando del tema sobre ser una espía, no es que fuera una experta recabando información confidencial ni nada. Básicamente le decía a mi padre los quehaceres de Oden y por donde se iba cuando viajaba por Wano, aunque no dije nada de que a veces se ponía a entrenar para no perder su técnica y conservar su forma física. Intenté imitar su régimen de entrenamiento, pero caí rendida del agotamiento después del segundo ejercicio, así que me contente con observar y memorizar su rutina ¿Quién sabe? Tal vez cuando sea mayor pueda beneficiarme al hacer estos ejercicios.

En cuanto a mi tiempo con Oden y sus allegados fue uno de los momentos más divertidos y felices. Más que unos vasallos que servían a su señor parecían una gran familia disfuncional y que a pesar de sus peleas y discusiones se amaban profundamente, aunque estaba claro que no confiaban completamente en mí. También tuve la oportunidad de poder conocer al fin a algunos aliados de Oden que aún seguían creyendo en él, como el daimyo de Hakumai Yasuie y Hyogoro de las Flores el jefe Yakuza de Wano.

No esperaba poder conocerlos tan pronto, parece que Oden sí que confía plenamente en mi o tal vez no le importe mi presencia.

…Seguramente es lo segundo

Yasuie es estricto, pero justo y generoso, ya que les dio dinero a los vasallos de Oden y los animo a educarse para que pudieran ser dignos de ser los vasallos de su señor y convertirse en los mejores samuráis de Wano. También es bastante perspicaz porque tenía sus sospechas desde el principio de Orochi. Cuando me conoció por primera vez supo al instante que yo soy la hija de Kaido y sospecho bastante de mí.

-Oden sé que no eres una persona muy ortodoxa, pero ¿estas seguro de poder confiar en la niña? Podría ser una espía

Antes de que Oden pudiera refutarlo, me adelante.

-No se preocupe, lord Yasuie. Oden sabe que estoy espiándolo por orden de mi padre, pero es básicamente para aparentar y así mi padre me deja tranquila

No sé por qué dije eso, tal vez porque el daymio era una de las personas más astutas e inteligentes de Wano o, como con María, no me apetecía estar dando excusas para justificar porque la hija del mayor enemigo de Wano se paseaba con la mayor amenaza a su gobierno. Aunque ver como el hombre se caía al estilo anime al oír mi respuesta fue divino. Tuve que contenerme las ganas de reírme para evitar ofenderlo, pero a Oden no le importaba y empezó a reírse a carcajadas.

- ¡Wahahahahahaha! ¡Y yo que pensaba que tenías preparada alguna excusa para justificar tu presencia, pero vas y lo admites abiertamente!

-Bueno, la verdad es que no vi ningún motivo para ocultarlo-admití encogiéndome de hombros- Seguramente ya sospechaba de mi al verme y no creía que ninguna excusa lo pudiera convencer

Yasuie habiéndose recuperado de la impresión, se recobró y comenzó a verme de otra forma- ¿Así que admites ser una espía? ¿Por qué razón lo dices tan abiertamente? ¿Acaso no eres leal a tu padre?

La risa de Oden se silenció y espero en silencio mi respuesta, en cambio, su pregunta me dejo sin palabras cuando comencé a pensarlo detenidamente.

¿Yo? ¿Leal a mi padre? ¿A Kaido?

Jamás. Había visto en el manga y en el anime todas las atrocidades que había hecho, sabía lo que planeaba con su proyecto de Nueva Onigashima y como Wano se convertiría en un páramo yermo contaminado bajo su gobierno.

Pero a pesar de todo eso, sentía… ¿afecto, por él?

¡¿Por qué?!, es un hombre despiadado, violento, belicista y sin olvidar que es un borracho empedernido…Podría hacer una lista de varias páginas enumerando lo hijoputa que es.

Y aun así no podía evitar recordar los momentos en los que me cuido cuando aún era un bebe o me sentaba en su regazo en las reuniones o cuando me conto sus batallitas de juventud. Dios ni siquiera puedo quejarme de cuando me entrenaba, se perfectamente lo fuerte que es y cómo se contiene cuando me golpea. Además, me explico que los Oni se hacen más fuertes con cada batalla y cada roce con la muerte*, él es el perfecto ejemplo ya que lucho desde muy temprana edad.

Al final comprendí que en el fondo se preocupaba por mí y comenzó a entrenarme tan joven para que pudiera estar preparada ante futuros peligros.

Me quiere… a su manera.

Ahora lo entiendo.

-He nacido aquí y considero Wano como mi hogar- explique a los presentes- pero no estoy ciega a lo que hacen Orochi y mi padre. Si pudieran esquilmarían todo el país y prefiero que eso no suceda.

Oden me miro, advirtiéndome que no me fuera de la lengua, pero no pensaba en revelar su secreto.

-Sé que mi padre no es una buena persona (eufemismo del siglo), pero en lo más profundo de mi ser no puedo evitar quererlo ¿Es raro que sienta afecto por él?

Me salió del corazón mi respuesta, sabía que jamás podría estar de acuerdo con Kaido en sus planes en lo referente a Wano y desconocía que más crueldades había hecho en el mundo. Pero una pequeña parte de mí siempre lo vería como a mi padre que estuvo cuidándome desde que era un bebe.

Sentí 2 brazos rodeándome y vi a Oden abrazándome.

-No es raro lo que estas sintiendo. Es normal que tengas estos sentimientos por tu padre-respondió Oden- Mi padre y yo nunca nos entendimos, él no lo dijo, pero sé que lo decepcione muchas veces hasta el punto de desheredarme y no ser el sucesor que él quería que fuera.

- Sin embargo, él siempre te quiso Oden- continuo Yasuie- A pesar de todas las gamberradas, destrozos e incidentes que provocaste, Lord Sukiyaki nunca dejo de amarte y sé que estaba orgulloso de que lograras transformar Kuri en una ciudad donde la gente pudiera vivir en paz.

-Lo se Yasuie- contesto y volvió a dirigirse a mí-Como puedes ver Yamato es completamente natural que sientas afecto por él. Después de todo es tu padre, aunque sin ofender, tu padre es un capullo.

No pude evitar empezar a reír al oír su contestación mientras Yasuie regañaba a Oden por decir esas cosas frente a una niña.

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Cuando vi a Hyogoro por primera vez me asombré de su enorme tamaño, al verlo de cerca pude ver que es una montaña de puro musculo y parecía que su pelo estaba en llamas. La verdad es que constataba mucho verlo en su mejor momento y luego ver como quedo cuando conoció a Luffy, desde luego la vida en la cárcel le pasaría factura. Aunque sus subordinados de la yakuza no parecían haber sufrido graves secuelas, debe haber sido la muerte de Akiko lo que debió destrozarlo.

Akiko**, la esposa de Hyogoro de las Flores, una mujer muy amable y con un gran corazón. No pude evitar sentir un gran cariño por ella.

Hyo (abreviatura de Hyogoro) tuvo algo de curiosidad al conocerme por primera vez, pero me ignoro en su mayor parte y se lo pasaba bebiendo y charlando con Oden. Todo lo contrario con Akiko, cuando me vio por primera vez me dio un abrazo de esos que te dejan sin aire, mientras decía lo mona que soy. No me esperaba esta reacción de ella, más tarde Oden me conto la razón de su comportamiento.

La pareja yakuza se amaba profundamente, pero siempre les falto una cosa: tener hijos propios. Lo habían intentado una y otra vez sin éxito, al final un médico les dio el fatal veredicto: Akiko era estéril, jamás podrían tener hijos. Aquello les destrozo y aunque Hyo logro reponerse, Akiko nunca perdió esos sentimientos de maternidad. Ayudo poder conocer a Momo e Hiyori cuando Toki los visito, pero debido a la amenaza que representa Orochi Lady Toki no quiso arriesgarse a volver a llevarlos a la capital.

En cambio, yo podía ir a la capital a mi antojo y mi seguridad estaba garantizada. Si me sucediera algo, Orochi sufriría las consecuencias. Al poco tiempo empecé a sentirme más cómoda con Akiko y pasamos mucho tiempo en compañía haciendo diferentes actividades. Me ayudo a poder completar mi enseñanza sobre cómo escribir y leer los kanjis que aún no entendía por completo (algo que le agradeceré toda mi vida porque apenas lograba avanzar por mi cuenta), me contaba antiguos cuentos de Wano sobre samuráis míticos y me enseñó a hacer origami.

Disfrute mucho pasar el tiempo con ella, a veces hasta iba a sola a la capital para poder visitarla. Ambas nos ayudamos mutuamente, a Akiko utilizar sus dotes de maternidad conmigo para poder cerrar el hueco que tenía en su corazón y para mi llenar el vacío que ignoraba que tenía por la ausencia de una figura materna.

No es que ansiara saber que paso con mi verdadera madre, además aun recordaba a mi madre de mi anterior vida y su recuerdo era suficiente para mí. Sin embargo, el tiempo que pase con Akiko fue como volver a mi antigua infancia y es algo que atesoro con gran gratitud. No creo que pueda llamarla mama, pero su sonrisa me hacía sentir como en casa y sentía que aligeraba la tensión del día a día.

Ojalá pudiera poder pasar más tiempo con ella, a lo mejor podíamos hacer…

Todo a su alrededor estaba ardiendo.

La casa en la que había vivido tantos años es pasto de las llamas.

Sus subordinados con una lealtad intachable yacían sin vida en un vano intento de defender a su jefe.

Ella con lágrimas en los ojos suplicando que liberaran a su marido, solo para ser acribillada sin miramientos.

Su marido siendo arrastrado por los matones de Kaido gritando de dolor viendo todo lo que amaba reducido a cenizas.

Tuve que excusarme para ir al baño, aunque no vomite sentía la bilis en mi garganta. No me había parado a pensar como de terrible es conocer el futuro, saber que la persona con la que estás hablando está a punto de morir o sufrir un destino peor que la muerte.

Miré el espejo y vi el reflejo de Yamato mirándome, yo no soy Yamato. Puede que tenga su cuerpo, pero no su ser. No aspiro a convertirme en Oden y no tengo la fortaleza mental de soportar 20 años de maltratos continuos encerrada en una isla de mala muerte. No, el plan de fuga es mi única posibilidad para ser libre de mi destino y así averiguar qué hacer con mi vida. No les debo nada a esta gente y aunque no he visto el final del arco de Wano, seguro que todo saldrá bien.

Sin embargo, me asaltaban recuerdos de mis paseos con Oden por todo Wano, como me mostro las maravillas de su país y los bonitos momentos que he pasado con Akiko…

No podía hacer nada, no soy lo suficientemente fuerte y el transcurso de los acontecimientos es inalterable. Pero ¿lo es?

Tenía una idea. Puede que el resultado sea el mismo, pero al menos podía darles la oportunidad de salvarse y mejorar su futuro.

Les debo al menos eso.

Más tarde tras despedirse de Aiko, ella vio un sobre en la mesa donde había estado haciendo origamis con la niña. Cuando abrió el sobre sus ojos se abrieron de horror por el contenido de la carta. Podría ser mentira, pero no haría ningún daño prepararse para lo peor. Cuando su esposo preguntara por la autoría de la carta, ella dijo lo siguiente.

-Una niña que lleva demasiada carga sobre sus hombros

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Pov Oden

5 años.

5 malditos años.

Durante estos 5 años arruino el nombre de su familia, se tragó su orgullo y se humillo para proteger Wano. No le importaba lo que el país pensara de él. Había estado cargando con este terrible peso durante cinco largos años con la esperanza de valdría la pena.

La visita de Orochi a Kuri había hecho añicos esa esperanza.

El shock de aquella revelación le dio la oportunidad a esa cucaracha de plantar su sandalia en mi cabeza y empujarme contra el suelo. Lo único que me impidió arrancarle la pierna a ese gusano en ese mismo momento fue el sentimiento de traición y furia al saber que todo fue en vano. Mientras Orochi estaba dando una perorata sobre como Wano se convertiría en el mayor fabricante de armas del mundo que apenas escuche, hasta que dijo algo sobre acusarme de alguna cosa.

- ¡Estoy seguro de que fuiste tú, quien los puso sobre aviso!

- ¿Avisar a quién?

- ¡No te hagas el inocente! ¡Hablo de Hyogoro, ese maldito yakuza que no podía controlar! -grito Orochi enfurecido- ¡Se lo entregue a Kaido para para que lo convirtiera en su subordinado, lo esclavizara o lo matara! ¡Me daba igual cual fuera el resultado con tal de quitarlo de mi vista!

Oden sintió que el suelo se empezaba a derrumbar bajo sus pies. Hyogoro, Aiko… no, no podía creer que les hubiera ocurrido algo.

-Sin embargo…-prosiguió el shogun- lo que debería haber sido una simple operación de captura ¡Se convirtió en una emboscada de la yakuza contra los hombres de Kaido! ¡La situación se degenero a una batalla campal que asolo 2 barrios de la capital!

Un rayo de esperanza floreció en Oden ¿acaso habían logrado salvarse?

- ¡Han muerto 47 hombres de Kaido por el precio de 6 miembros de la yakuza y por si fuera poco Hyogoro y la bruja de su esposa han conseguido escapar! ¡Decir que Kaido está disgustado es quedarse corto!

Al fin Orochi se alejó y dejo aplastarme la cabeza.

-Solo tú, podrías haberles advertido del ataque. Estas últimas semanas solo han recibido visitas de ti y de la cría de Kaido. Pero tranquilo no podrán ocultarse eternamente y si me entero de que les has dado cobijo…- siguió lanzando amenazas, pero no le podía importar menos al saber que sus amigos aún seguían con vida

Tenía que ponerse en contacto con ellos ¿tal vez Yasuie podría ayudarme? Antes de poder armar un plan, Orochi dijo algo que me helo el alma.

-Por cierto, Momonosuke y Hiyori ¿Qué edad tienen ahora? - prosiguió sin esperar una respuesta de mi parte- Los niños son lindos ¿no? Supongo que son extremadamente lindos ahora. Cuida bien de ellos.

Por si fuera poco, saber que todo su sacrificio fue en vano, ahora Orochi amenazo la vida de mis hijos. Sabía que no estarían a salvo mientras Orochi y Kaido gobernaran Wano, no podía protegerlos eternamente y aun con el apoyo de mis vasallos la seguridad no sería perfecta. La anciana Kurozumi tiene el poder de transformarse en otras personas, podría infiltrarse perfectamente en el castillo y asesinar a mis hijos.

Orochi regreso a su carruaje, dejándome en el suelo de rodillas.

- ¡Te dejare la construcción de las fabricas! -grito mientras se alejaba- ¡Quiero que tus ciudadanos trabajen día y noche haciendo armas! ¡No te preocupes si se mueren de agotamiento, siempre podemos conseguir más! ¡O si te cansas de bailar podrías trabajar en las fábricas y así contribuir en el progreso de Wano!

Luego soltó una risotada mientras se alejaba de Kuri.

Se quedó allí de rodillas viendo alejarse la caravana del shogun, tampoco se movió cuando empezó a llover. Sus vasallos siguieron detrás de él inmóviles esperando la respuesta de su señor. Al final no pudo soportarlo más grito al cielo y golpeo sus puños contra el suelo mientras enormes lágrimas caían de sus ojos, así como las emociones que tanto había reprimido se desbordaban, todo al mismo tiempo. No sabía cuánto tiempo había estado así, pero empezó a oír los pasos de una persona que se acercaba hasta detenerse frente a él.

Cuando alcé la vista vi a Yamato, llevando un paraguas, mirándome en silencio como si no pudiera atreverse a hablarme.

- ¿Lo sabias?

No especifico la pregunta, ella sabía a lo que se refería.

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Solo fueron unos segundos, pero para él le parecieron horas, hasta que respondió.

-Lo sospechaba

- ¿Por qué? ¡Porque no me lo dijiste o me avisaste de tus sospechas!- grito al final perdiendo la compostura durante un momento

Pudo verla estremecerse un poco, pero contesto rápidamente

-Orochi puede ser una cucaracha manipuladora y traicionera, pero incluso él sabe que solo puede gobernar porque tiene a Kaido protegiéndolo. En cuanto a mi padre-ella vacilo un momento antes de proseguir- nunca lo he considerado como un maestro intrigante*** siempre he pensado que quiere enfrentar sus problemas de frente y con maza en mano. Además-añadió- incluso si te hubiera advertido ¿de verdad te arriesgarías a que todo tu sacrificio fuera en vano, solo porque tenía unas sospechas?

A pesar de lo mucho que quería gritar a la niña y refutar su argumento. No podía encontrar fallas a su explicación. Se había tragado su orgullo durante 5 años creyendo que cumplirían lo prometido y con la esperanza de que sería la mejor forma que no dañaría a nadie.

Ahora solo queda una única opción.

-Supongo que entiendes que ahora solo puedo hacer una cosa

Ella solo asintió. Detrás mío mis vasallos escucharon atentamente lo que iba a decir.

-Voy a acabar con Orochi y Kaido

- ¡Hemos esperado todo este tiempo que diga eso! -respondió Kinemon

- ¡Oden-sama! ¿No es demasiado peligroso decir esto delante de la hija de nuestro enemigo? ¡Puede advertirles de nuestros planes! -dijo Denjiro

Yamato abrió la boca para responder, pero él se adelantó.

- No es nuestra enemiga. Sino, ella no habría advertido a Hyogoro sobre el ataque de Kaido ¿o me equivoco?

Aunque estaban detrás suya, pude sentir la sorpresa de mis vasallos ante mis palabras.

-No te equivocas Oden. Yo les avisé de que los hombres de Kaido iban a atacarlos, pero lo hice por Aiko

Mis vasallos murmuraban entre ellos de la sorpresa

- ¿Por Aiko? ¿Por qué? -pregunto Raizo

Ella sonrió levemente.

-Porque cuando estoy con ella se lo que es tener una madre.

Su respuesta los dejo sin palabras. No pude evitar sonreír, había visto como la niña pasaba el tiempo con Aiko y como le recordaba a su propia esposa pasando el tiempo con los niños.

-Pero te advierto que es muy probable de Kaido averigüe vuestro ataque. No me lo ha dicho explícitamente, pero estoy segura de que hay al menos un espía en tu castillo.

Quise negar sus afirmaciones, pero sé que no me diría esto si no estuviera completamente segura.

- ¿Y que se supone que debo hacer?

Aprovechando que estaba de rodillas, ella se acercó a mi oído y me susurro.

-Aprovéchalo a tu favor. Es muy probable que salga a vuestro encuentro cerca de los bosques de Udon y estará acompañado de al menos 10.000 subordinados. Pero la única cualidad que tienen es simple superioridad numérica.

Aparto la cabeza y observo a su alrededor asegurándose de que nadie la escuchaba.

-Los únicos que pueden ser una gran amenaza son los hombres de confianza de mi padre, King y Queen- a continuación, me conto sus puntos débiles, como por ejemplo que el fuego en la espalda de King es un indicativo de cunado era más vulnerable- Más tarde les informas a tus vasallos lo que te he contado.

Dicho esto, se dio la vuelta y se marchó rumbo a su hogar supuse. La lluvia comenzó a perder intensidad, seguramente pararía pronto. Antes de que se alejara mucho, uno de mis subordinados hablo.

- ¿Por qué?

Al darme la vuelta vi que era Ashura quien había hablado.

- ¿Porque te molestas en ayudarnos? ¿Acaso no eres la hija de Kaido? ¿Por qué te arriesgas tanto dándonos información?

Yamato se detuvo, no se dio la vuelta. Pero su voz empezó a oírse.

-Puede que sea mi padre, pero sé muy bien como es. Lo único que le importa es la fuerza y la violencia. Sé que convertirá Wano en un páramo desolado y sacrificará a toda su población cuando ya no le sea útil.

Un escalofrió recorrió a todo el mundo mientras imaginaban esa situación de pesadilla.

-He pasado los 8 años de mi vida en este lugar. Adoro ver los distintivos paisajes de cada región, disfruto con la comida de los puestos de la capital y he pasado los mejores momentos de mi vida con la gente de esta tierra- relato con una sonrisa- Puede que sea una forastera, pero me considero una habitante de Wano que quiere ayudar a que este paraíso pueda seguir en pie durante mucho tiempo

Dicho esto, prosiguió su camino, las nubes de lluvia comenzaron a despejarse y el cielo se coloreo de color azul. Como si el tiempo quisiera decirnos que aún no se había perdido toda la esperanza.

Más tarde, al atardecer de un sol rojo carmesí. Kozuki Oden marchaba junto con 9 hombres, convertidos en samuráis bajo su mecenazgo. Más adelante, esos hombres serian llamados los 9 Akazaya en honor a su fuerza y lealtad.

Su objetivo: la cabeza de Kaido

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¡Al fiiiiiiiiinnnnn!

Dios lo que me ha costado este capítulo, siento la tardanza. Pero entre que tenía que recuperarme de la operación en los ojos, mi perrito se murió este verano (17 años ha estado conmigo T_T) y este puto verano ha sido insoportable por este calor inhumano.

No puedo prometer que no vuelva a pasar, además se me ha ocurrido algo para poder ofrecer más historias a la gente y así no quemarme en el intento

Un saludo

*Es una teoría, pero no se puede negar que el estilo de vida de Kaido que desde muy temprana edad estuvo luchando en guerras desde los 10 años y seguramente provoco que fuera tan fuerte. La verdad es que los Oni son como los Saiyans: cuanto más luchan y sobreviven a situaciones de vida o muerte, más fuertes se vuelven, con la excepción de que no tienen una cola de mono ni pueden volverse en Super Saiyans. Imaginaos a Kaido en modo Super Saiyan, no quedaría nada en pie XD

**Tras ver el manga y el anime, vi que nunca nos dan el nombre de la esposa de Hyogoro. Así que le puse un nombre, Akiko, que significa "mujer que brilla con luz propia"

***Seamos honestos, las palabras "estrategia" y "Kaido" no creo que puedan ir de la mano