CAPÍTULO 6
FUJINO-BUCHOU
Ahora me parece que lo más correcto sería contar la historia entre el Cachorro y la tetona pelirroja, de otro modo no podrían entender lo que sigue y mucho menos los traumas de Kuga…
Natsuki: Ya te dije que no tengo traumas Araña y esa historia no te corresponde contarla.
Nao: Si la cuentas tu traumada, vas a traumar a las lectoras.
Natsuki: Tú no sabes todo lo que paso.
Nao: Tuve vista de primera fila, claro que se todo lo que paso.
Mai: Cierren la boca las dos, ahora me toca participar.
Nao: Otra, si la cuentas tú, las harás llorar.
Mai: Contigo se van a reír y no es el punto.
Natsuki: ¡La protagonista soy yo!
Mai: ¡Tú has hablado desde el principio y tú ya hablaste en el capítulo anterior!
Ambas: Pero…
Mai: ¡Cállense! Es mi turno
-¿Y que si eres un poco extraña? Creo que eso no te hace un fenómeno, te hace especial.
Natsuki siempre encontraba la forma de hacerme sentir bien, mientras yo lloraba en un rincón después de que Takeda me había llamado fenómeno al verme leer un manga yuri. Era muy inocente, solo teníamos 8 años y aquel manga era un simple shoujo-ai, pero a mí me encantaban aquellas historias de petites y onee-samas, eran como un príncipe y una princesa.
-Pero…pero, ¿Tu no crees que eso es raro?
-Etto…yo creo que Mai puede leer lo que quiera.
-Natsuki nunca dejara de ser mi amiga a pesar de que yo sea extraña ¿Verdad?
No podía soportar la idea de un día perderla, después de crecer juntas y ser siempre inseparables, después de tenerla siempre a mi lado protegiéndome.
-No, yo siempre estaré al lado de Mai.
La abracé como solo a ella podría abrazar, con el cariño y la necesidad que solo a ella le profesaba, un cariño del que en aquel entonces no conocía su naturaleza.
-Mai, debes dejar de llorar cada vez que te llamen de alguna forma, creí que a estas alturas ya estarías acostumbrada y sabrías lidiar con las bromas de Takeda.
Varios años después, durante la secundaria, ese sentimiento comenzó a tomar su forma definitiva.
En esa ocasión me hallaba llorando en la azotea del edificio de aulas después de que el mismo idiota de Takeda me llamo fenómeno tetón. Estaba segura de que ese idiota me molestaba solo por celos, por ser yo tan cercana a Natsuki y el solo un espectador que babeaba por ella.
-Pero mírame ¡Son enormes!
Ella se sonrojo ligeramente cuando me volví a quitar el suéter que llevaba para disimular y mis enormes pechos fueron evidentes, algo anormal.
-Etto…si, pero eso no tiene nada de malo.
-¿De verdad?
Ahora jugaba con sus índices y trataba de ver a otro lado, yo me estaba acercando.
-¡Oi! ¿Cuándo te he dicho mentiras?
-Entonces ¿A Natsuki le parece que son lindas?
-¿¡EEEEh!?
Todo su hermoso rostro se puso del color de un tomate y casi cae de espaldas por la sorpresa que le provoco mi pregunta. Ahora entiendo el porqué, pero en ese entonces lo único que quería era tener su aprobación y nada más, solo con eso era feliz.
La seguí viendo intensamente esperando una respuesta.
-Etto…s si, son lindas…Mai es muy linda.
Ahí lo supe, supe que más que una amistad con Natsuki quería una historia como las de esos mangas yuri que tanto me encantaban. Quería besarla y me imagine cientos de veces haciéndolo. Ese sentimiento que al principio fue un cariño fraternal, se convirtió poco a poco en una necesidad por tenerla cerca, luego mi corazón comenzó a latir fuertemente solo por pensar en ella y después de aquel día en la azotea simplemente supe que estaba enamorada, pero me limite solo a amarla de lejos, me conforme con eso, hasta que al entrar al instituto…
-Hola, mi nombre es Yuuki Nao.
-Kuga Natsuki y ella es Tokiha Mai.
Aquella mujer apareció en nuestras vidas, la araña Yuuki Nao. Se contaban muchos rumores terribles a su alrededor, entre ellos que le gustaba jugar con hombres y mujeres y que era una rebelde.
Recuerdo haber percibido su aliento etílico algunas veces por la mañana al llegar al aula de clases o verla entrando en bares de la mano de hombres o mujeres por las noches.
Le mencione a Natsuki que nos alejáramos de ellas, de inmediato me pareció una mala influencia para ambas, pero algo en ella le atrajo y nunca supe que fue, de pronto cambio totalmente su forma de ser. Sus calificaciones disminuyeron al igual que sus asistencias, siempre se saltaba las clases y ya nunca estaba conmigo, se convirtió en una desconocida y a mí me quemaba por dentro el pensar que tuviera algo más con esa chica.
-¿De que estas hablando?
-Hablo de que seguramente estas tras ella porque te gusta ¿No es cierto?
No lo soporte más y la encare, quería saber la verdad.
-Alucinas cosas Mai.
-Entonces ¿Por qué estas con ella?
-Simplemente me case Mai, me canse de ser la estudiante modelo y la hija perfecta. Me canse de siempre hacer lo que esperan de mí y Nao me ha mostrado que debo seguir mis sueños y no los ajenos.
-¿Y tus sueños son ser una rebelde, desobligada y buena para nada?
-Tú no lo entiendes.
-Entonces explícame.
-No vale la pena.
-Creí que éramos mejores amigas.
-Madura Mai
Quería evadirme, quería irse pero a donde volteaba yo le cubría el paso.
-¡Déjame en paz Mai!
-No
-¡¿Por qué carajos te importa tanto?!
-¡Porque te amo!
Oh no, cubrí mi boca de inmediato, esas palabras no debían salir pero en mi desesperación pasaron estruendosamente por mis labios y llegaron a sus oídos. Se quedó igual de congelada que yo, su rostro formaba una mueca de sorpresa monumental. No podía quedarme más ahí, lo había arruinado todo.
"Intente correr pero… ella tomo mi brazo, muy fuerte, tan fuerte que al principio me hizo daño y solté un gemido, ella reacciono aflojando el agarre pero dejándolo tan firme para no dejarme ir, me obligo a que la viera y me beso, declarándome su amor"
Eso me gustaría decir, eso hubiera pasado en un manga, pero jamás me pasaría a mí, ella me dejo ir, no dijo nada, no grito para que volviera, no fue corriendo tras de mi alcanzándome bajo la lluvia y besándome, diciéndome que también me amaba.
Creí que podría superarla, al sentir todo aquel rechazo y pensando que lo que ella sentía era aversión por estos pensamientos tan impropios que yo le profesaba, pero me equivoque, vilmente me equivoque. Unos meses después comenzaron los rumores sobre Natsuki y Nao y mi mundo se vino abajo. No era ella, no era su aversión, no era su rechazo…era yo, yo no era suficiente para ella y eso me destrozo.
No volvimos a hablarnos durante ese año de instituto, ni el siguiente. Pasaron dos largos años, yo hice nuevas amistades y aunque ninguna de las dos demostraron alguna vez ese amor que todos cuchicheaba yo me carcomía por dentro al pensarlas juntas.
Poco a poco me fui olvidando de ella, pero cuando crie que ya la veía con otros ojos…ella volvió…
-Perdóname.
Una noche me intercepto camino a casa después del colegio, era nuestro tercer año de instituto, estábamos a solo días de egresar.
-Sé que fui una idiota…
-No es así, entiendo que Nao te diera algo que yo no pude y no te culpo por nada.
-¿Nao?
-Ha sido tu pareja todo este tiempo, es obvio que…
-Nao nunca ha sido mi pareja, ella y yo somos simplemente amigas, ella solo…
-¡Basta! No quiero saber nada, Natsuki, no quiero tus excusas y no quiero tus explicaciones.
Un extraño silencio nos rodeó, extraño porque su sola presencia ya me era rara y hasta cierto punto incomoda. Pero no podía negar que mi corazón aún seguía latiendo al mil al tenerla cerca.
-Iré a estudiar a Tokio, Nao también.
¿Solo eso puedes decir después de negar que hay algo entre ustedes?
-Bien pos ustedes.
¿Qué más puedo decir?
-Quiero que vengas conmigo.
-…
¿Qué podría responder ante esa propuesta? Solo la vi extrañada, a la espera de una explicación.
-Espero me perdones por todo el sufrimiento que te hice pasar. Tal vez es muy tarde pero me di cuenta de que quiero estar contigo…
Continúo con un discurso de arrepentimiento y amor incondicional. Me pidió viajar con ella a Tokio y vivir juntas, me hizo tantas proposiciones que me hicieron volver a ser aquella chiquilla enamorada de su mejor amiga, fue como si por un momento la Natsuki de la que me enamore, volviera. Y me volvió a atrapar.
Nos hicimos amantes y creí que mi sueño de historia yuri se cumpliría por fin, estaba con la persona que había amado tantos años, era mi amante…pero no fue así. Natsuki ya no era la misma persona de la que yo me había enamorado, era fría, desobligada y coqueta con cualquiera que se le pasara por enfrente.
Toda esa última semana de clases me la pase pensando en la decisión que había tomado, en la promesa que le había hecho sobre ir con ella a Tokio. Ese no era mi sueño, era el de ella, pero yo la amaba y creí que lo más correcto era estar a su lado.
Pero no pude, el día que se suponía nos iríamos no pude dormir, no dejaba de pensar si era o no lo correcto, además ella ya no era la misma, ya no éramos unas niñas y yo debía pensar en mi futuro también. Unos minutos antes de la hora citada volví a recapacitar y a hacerme ideas de cuentos de hadas en la cabeza, así que salí lo más rápido que pude esperando encontrarla en la estación del ferri. Llegue 20 minutos tarde y apenas salía el ferri, solo pude verla sonriéndome con melancolía y despidiéndome con la mano…"se feliz" alcance a leer en sus labios.
Jamás pude olvidar esa sonrisa destrozada y ese mensaje que recibí un tiempo después, anunciando que ella no estaba enfadada conmigo, entendía mis dudas y esperaba fuera feliz.
Mis inseguridades al rojo vivo me quemaban por dentro, esto definitivamente no podía estar pasando, no con Fujino. Pero se había transformado totalmente de un día para otro, de ser incluso incomoda y molesta su presencia ahora me agradaba.
Finalmente volví a la mesa, pero ya no está ahí.
-Fue a la casa, creo que se sentía un poco mal. Deberías ir a ver si está bien, es tu prometida.
¿Mi madre diciéndome que vaya a ver si mi prometida está bien? El jodido mundo se va a acabar.
No dije nada más y me dirigí a la casa, para asegurarme de que Fujino estuviera bien ¡Eso! Llámala Fujino para que la vuelvas a ver como tu jefa y no como la hermosa, sexy y antójable mujer con la que deseas acostarte desde hace tanto. Un momento, que idiota soy, solo es eso, solo quiero acostarme con ella, no es algo más.
-Fujino.
Cuando entre ella estaba recostada en uno de los sofás de la sala de estar, la chimenea estaba encendida, ya que hacia demasiado frio, creo que está a punto de nevar.
Parecía que estaba dormida, me acerque y la vi cubierta con una manta, aun llevaba puesto el vestido. Sus mejillas estaban sonrojadas, pensé que tendría algo de fiebre, asi que acerque mi mano para comprobarlo pero…
-¿Qué sucede Kuga?
-Mi madre dijo que te sentías mal.
-Fue solo un pequeño dolor de cabeza, ya me siento mejor, descansare, si quieres puedes volver a la fiesta.
-Me quedare aquí un momento, estoy cansada también.
Nos quedamos calladas por un momento, pero mi mente seguía haciéndose una pregunta tras otra. Me senté en el sofá de al lado observando el danzar de las llamas en la chimenea.
Había tantas preguntas que quería hacerle pero no sabía si era el momento adecuado…
-¿Quién es la criminal?
¡Carajo! ¿Realmente lo pregunte? Que idiota soy, no lo pensé, pero desde que Suzushiro lo menciono me surgió esa pregunta y simplemente salió sin querer.
Al parecer no era la mejor pregunta para el momento, porque el rostro de Shizuru se volvió pálido e inexpresivo. Por un momento creí que iba a romper a llorar y sentí un ligero nudo en el estómago, pero al instante, como siempre, recupero su semblante habitual y simplemente contesto:
-Nadie importante.
-Conmigo no funcionan tus actuaciones, Shizuru. Esa expresión me dice que algo me ocultas.
-Ara, y ¿Desde cuándo le interesa a Kuga-han saber sobre mi vida privada?
No sé porque pero me dolió que volviera a utilizar mi apellido en vez de mi nombre, fue como retroceder todo el avance que teníamos. Pero eso solo hizo que mi curiosidad por saber quién causaba tales berrinches en ella se intensificara y algo más, ¿Celos? Celos de aquella desconocida criminal.
-Creí que tendríamos ya la suficiente confianza.
-Y yo creí que había quedado claro que esto es un negocio, no hay cabida para la confianza.
-¿Porque no somos sinceras y aceptamos que esto ya no es un simple negocio?
De nuevo la sorpresa en sus ojos, claramente no esperaba ese cometario, y yo tengo un as bajo la manga, uno que seguro no espera.
-¿O desde cuando te besas con tus negocios?
La sorpresa explota en su cara, incluso podría ver terror en ella ¿Tan malo es saber que realmente me beso?
-No sé de qué demonios hablas.
-Entonces refrescare un poco tu memoria.
¿Lo esperaba? ¿Podría haberlo evitado? ¿Es lo que quiero? No sé, no tengo idea de las respuestas a esas preguntas pero con Natsuki besándome de esta forma ciertamente no puedo pensar en ellas, o no quiero.
Sé a qué se refería, ese beso que soñé fue real, realmente me beso mientras ambas estábamos ebrias… "Carajo, deja de pensar Shizuru" Me reprendo a mí misma. Natsuki está sobre mí, acariciando mi cintura con una mano y mi mejilla con la otra, de forma lenta, dolorosa… esto… no es solo físico ¿O sí?
-No es solo sexo ¿Verdad?
Ella no se detuvo de su labor, siguió besándome.
-Claro que no.
Contestó desde mi cuello. Temí hacer más preguntas, temí molestarla con mi insistencia y solo me deje llevar.
-Shizuru, lo hablamos desde el principio, yo nunca te prometí una relación, te dije que no quería una.
Mi boca se secó, no podía articular palabra, no podía creerlo, me sentí utilizada y tan estúpida.
-Lo que paso ya fue, ahora déjame en paz, deja de buscarme ¿Qué no tienes dignidad?
Apreté mi labio, mordiéndolo hasta el punto que comenzó a doler. No me permitiría llorar, no frente a ella. Di media vuelta y me aleje.
-Déjame explicarte, me aleje porque mis padres supieron lo nuestro, me amenazaron con sacarme de la universidad.
Mis lágrimas brotaron, no sabía si eran de felicidad por estar de nuevo a su lado o de amargura por recordar aquellos días sin ella e imaginando que no me amaba.
-Sé que antes dije tonterías y te hice sufrir, pero ahora me veo en una relación contigo, Shizuru.
-Te amo- Solo eso pude decir y ella me beso por toda respuesta.
-Iré a estudiar a Londres, mis padres así lo quieren- Dijo al teléfono- Me comprometieron con el hijo de un socio de mi padre y sé que es lo mejor para mí.
Quise gritar, quise arrojar el jodido teléfono "¿Y yo que voy a hacer?" Eso pensé, pensé que no había más futuro para mí.
-Adiós Shizuru.
Y nada, solo el maldito bip del teléfono taladrando mi oído, poniéndole fin a estos años de altibajos, ilusiones, estupideces… solo nada.
-Shizuru, Shizuru ¿Qué pasa?
Sin saber los recuerdo llenaron de lágrimas mis ojos, me quede inmóvil sobre la alfombra y solo podía ver el preocupado rostro de Natsuki.
-Anh Lu.
-¿Qué?
Se enderezo sin entender lo que decía.
-¿Sabes que no es muy alentador que menciones a alguien más mientras te estoy besando?
Se veía molesta.
-La criminal, se llamaba Anh Lu, fue una chica con la que salí durante la universidad, nunca fue mi novia pero me enamore de ella como una idiota, se iba y regresaba constantemente y siempre la recibía con los brazos abiertos porque la amaba y no me importo incluso saber que me engañaba.
-¿Qué paso con ella?
-Se comprometió con un hombre rico y se fue al extranjero, nunca supe más de ella – Limpie mis lágrimas al saberme una visión patética por llorar ahora por algo que creía olvidado – Me costó mucho superarla – Dije ya más calmada – Incluso creo que jamás… jamás la supere… jure no volver a enamorarme, no volver a involucrarme con alguien así, me cerré al mundo en una jaula de trabajo duro y rectitud.
-Shizuru…
-Y me da tanto miedo esto, me da miedo estar contigo porque me confundes, siento que me conoces tanto y que podría estar contigo, pero no quiero volver a sufrir.
Hablaba a toda prisa como si solo vomitara mis inseguridades escondidas durante años tras mi sola amargura, no me sentía yo, no era dueña de mí, me estaba abriendo a ella, estaba tirando mis barreras.
-Realmente siento algo por ti y…
-¡Fujino basta!
Su rostro se tornó molesto, me sorprendió su reacción, la forma frívola en la que me grito. Simplemente se levantó.
-Es demasiado, yo no puedo con esto.
-Estoy contestando a tu pregunta.
-Te estas poniendo sentimental y cursi, es demasiada información y cambio por ahora, yo no puedo con esto, no puedo contigo y yo jamás te dije que quería algo más.
-¿Qué?
-Me conoces, yo no busco relaciones.
"No busco relaciones" esas palabras… y de pronto regresaba a mi época de universidad, Natsuki era Anh y yo solo una idiota tras una ilusión necia, tras una relación inexistente.
Lamento la tardanza, pero tengo una buena explicación, el capítulo ya estaba terminado pero decidir desenmascarar el pasado de ambas y poner también la parte de Mai, soy mala jajaja. Espero les guste y agradezco mucho sus comentarios. Coman frutas y verduras y Ja Nee!
