CAPÍTULO 8
Disfrutar de los retos, salir de situaciones complejas, enfrentar los problemas, sobre todo en el ámbito de los negocios, son algunas de las que considero mis mejores características, muchos me han llamado controladora; mis subordinados me llaman "perra" por ello, pero nunca me ha importado, mientras sigan trabajando eficazmente, lo que piensen o digan de mí no es importante pues es gracias a ello he logrado hacerme de un lugar importante y de renombre en el mundo de los negocios.
Siempre sé que decir y cuando decirlo, sé que hacer y cuando hacerlo; si algo no funciona me deshago de él, si tengo un problema lo soluciono, si este no puede ser solucionado, lo olvido.
Solo un problema en mi vida me ha marcado, uno que ya había dejado atrás, que creí olvidado, y por lo cual cambie drásticamente mi vida. Me escondí y logre seguir mi vida… hasta ahora.
El asunto con Ann Lu, ocurrido años atrás, durante mis años de estudiante universitaria, jamás había salido de mis labios, hasta que la conocí. Natsuki Kuga se escabullo tanto en mi vida y pensamientos que lo único que pude hacer fue alejarme de ella para protegerme. No me gusta mi lado vulnerable, ese lado recóndito que solo mi amor universitario había conocido y del cual se aprovechó, uno que Kuga descubrió e igual utilizaría para su beneficio si no me deshacía de ella de inmediato. Ambas son iguales y no permitiría que se interpusieran en mi vida y mis metas.
Tengo la vista puesta en la espalda de Kuga, quien acaba de salir de mi oficina después de gritonearme ¡A mí! Se ha atrevido a gritarme, en mi oficina, en mi empresa y sobre todo de forma que el resto de mis subordinados han escuchado nuestra discusión.
Al salir de la oficina para cerciorarme de que se ha ido, me doy cuenta de que todos me miran con curiosidad, con sorpresa, e incluso noto algunas sonrisas burlonas de las mujeres. Mi mirada gélida es suficiente para que regresen a sus labores de inmediato.
Fijo la mirada en Tomoe que se encuentra a mi izquierda, dirigiendo miradas entre incrédulas y escandalizadas de mí a Kuga quien ya entra en el elevador y me arroja una última mirada… teñida de dolor. Esa mirada hace que una parte de mi corazón se oprima y por un momento quiero ir corriendo tras ella, pero unos gritos escandalizados me sacan de mis pensamientos.
-¿Qué escandalo es este?
Haruka entra en escena seguida de cerca por su prometida, Kikukawa-han.
-Fujino ¿Qué está pasando?
-Nada que no pudiera solucionar sola, Haruka.
-Si llamas solución a gritonear en la oficina.
-Shizuru-onee sama ¿Permite que sus empleadas le hablen siempre de esta forma? ¿Permitirá que me hable así siendo que soy su prometida?
Casi había olvidado la presencia de mi prometida que ahora me observaba indignada por la clara falta de autoridad que inspiro mi persona en los últimos minutos. Puedo decir que este es el día más humillante de mi vida desde que comencé a trabajar y, al ver la ira en los ojos de Haruka al ser llamada "mi empleada", puedo saber que no hará más que empeorar.
-¿Quién es esta insolente Fujino? ¿Y porque dice que es tu prometida?
-Haruka-han, ¿Podemos pasar a mi oficina ahora?
Noto las miradas expectantes a mí alrededor y me niego a seguir ofreciendo este espectáculo y continuar tirando por los suelos mi imagen autoritaria.
-¡No me muevo de aquí hasta que me expliques que pasa! ¿Quién rayos es esta mujer y porque se atreve a llamarme empleada? ¿Qué gritos…
-¡Haruka-chan!
¿Eeh? ¿Esa fue…
-¿Yukino?
Había más sorpresa en el rostro de Haruka que cuando supimos que había obtenido el segundo lugar en el top de calificaciones de generación, después de mí, claro.
El habitualmente angelical y sumiso rostro de Kikukawa estaba deformado en una mueca de molestia y severidad, dirigida a su prometida.
-Fujino-san tiene razón. Esta conversación debería continuar en un lugar más privado ya que no es apropiado discutir estos temas en presencia de extraños.
Su tono fue bajo y calmado pero la mirada que nos dedicaba daba a entender que nos habíamos propasado, habíamos colmado la paciencia de la siempre tranquila Kikukawa-san.
-Pasemos a mi oficina entonces.
-Nada de eso Fujino. Iremos a otro lugar, vamos.
Haruka me tomo del brazo y me condujo hasta el elevador, fuimos seguidas de cerca por Tomoe, pero al parecer mi socia tenía otros planes. En cuanto entramos las 3 en el elevador, Haruka le impidió el paso.
-Esta será una reunión de viejas amigas, así que no etas invitada. Fujino te llamara después.
-Pero…Shizuru-onee sama.
Y el elevador se cerró, por alguna razón no tuve ganas de quejarme por las intenciones de Haruka de abandonar a mi prometida.
-¿A dónde se supone que vamos?
-Primero a quitarnos estos harapos formales y después a mostrarte lo que te has perdido en estos 3 años de amargura.
Enojo, rabia, indignación, decepción… eran solo algunos de los sentimientos que me embargaban cuando salí del edificio de Fujino&Suzushiro Cop. Después de encontrar a la implacable jefa en medio de su idilio con su nueva prometida.
Me molestaba, más que verla en esa situación, más que su indiferencia, el hecho de sentirme así de molesta por esa mujer. Sentimientos que jamás me había inspirado cualquier otra y Fujino vino a sacarme de mi zona de confort, justo ella tenía que ser.
-¿Qué haces aquí?
Nao me alcanzo cuando llegue a mi motocicleta.
-Se supone que tu trabajo termino hace media hora.
-Vine a hablar con Fujino.
Su sorpresa fue evidente, aunque su rostro cambio a diversión de inmediato.
-Araaa, así que la implacable Kuga vino a reclamarle a su ex prometida su engaño, que interesante.
Iba a reclamar, pero evidentemente era eso lo que había hecho.
-Cachorro, obviamente estas pasando por una crisis.
-¿En serio? – el sarcasmo fue evidente en mis palabras.
-Y ya sabes lo que tenemos que hacer – me observo con cara pervertida, pero no tengo idea de que habla- Carajo esa mujer te ha quemado las neuronas… obviamente me refiero a divertirnos como antes y buscarte una chica.
Claro, como no lo había pensado antes, si me quite de la cabeza a Mai de esa forma, saliendo con una tras otra y acostándome con quien me interesara, entonces obviamente es así como puedo olvidarme al fin de Fujino.
3 horas más tarde, después de que Nao se cambiara por enésima vez, salimos de mi departamento en dirección a uno de los clubes de ambiente más exclusivos de Tokio. Hacía años que no lo visitaba, generalmente visito lugares tranquilos, pero a la araña le pareció que esta era una situación especial.
Las luces y la música electrónica nos dieron la bienvenida, al igual que las mujeres más cercanas nos observaron con ojos de lujuria y eso no hizo más que aumentar mi ego, como siempre lo hacía cada vez que entraba en un lugar así. Casi había olvidado este olor a mujeres en busca de acción, a humo de tabaco, a seducción y mujeres hermosas. Y eso que apenas hacia 4 días que había visitado uno de esos lugares.
Como imagine, Nao ya había reservado en la zona VIP del segundo piso, así que en cuanto entramos nos dirigieron a un lugar exclusivo.
Extraño, pero a pesar de estar rodeada de mujeres hermosas y que además me veían con deseo, no tenía ningún ánimo de entablar conversación o llevarlas a un lugar más privado, esto está mal.
-Esa es muy linda.
Señalo Nao a una chica que me observaba pero desvié la mirada, no me inspiraba nada.
-La morena de la izquierda, es hermosa.
Definitivamente lo era, pero no…
-Kuga, no estamos buscando al amor de tu vida, solo a una mujer que te haga olvidar a Fujino. Si te pones exigente entonces no vamos a ningún lado. Solo elige una.
-Iré por un trago- tal vez así deje de pensar y solo actúe.
No recuerdo la última vez que le fue tan fácil a Haruka convencerme de salir de fiesta… aunque, para ser sincera, ni siquiera tuvo que intentarlo, simplemente no puse objeciones.
Después de 2 horas de rebuscar en mi guardarropa salimos de mi departamento, tan despampanantes como en aquellos años de universidad. Me decidí por un vestido color turquesa con vuelos hasta las rodillas, mientras ella ostentaba un entallado vestido color negro.
En serio extrañaba esto y ya poco o nada me importaba las incesantes llamadas de mi prometida.
-Parece una chica simpática- Ironizo Haruka después de que ignore la enésima llamada de Tomoe.
-"Simpática" no es la palabra que usaría para describirla- Realmente no lo haría.
-¿Cómo fue que terminaste con ella?
No sé si contestar a esa pregunta.
-Sé que hay más detrás de todo este circo tuyo Fujino, y sé también que eres reservada pero todos los sentimientos algún día van a explotar y entonces tal vez no este para apoyarte, así que fuera mascaras.
Fuera mascaras…no podría describir mejor lo que pasaría a continuación.
-Les conté a mis padres sobre el negocio con Kuga- sé que no lo esperaba, seguramente creyó que me seguiría guardando mis asuntos personales, pero supongo que ya explote, aunque no de la forma histérica que todas esperaban- Ambos estuvieron de acuerdo en arreglar por su cuenta mi compromiso, aunque sin hablar de mi mentira, debido a la deshonra que eso podría traerle a la familia. Por la noche ya habían acordado mi compromiso con Tomoe, era una unión que se venía planteando desde hacía tiempo y ya que el compromiso con Kuga no se había hablado más que con ustedes, sabían que no afectaría en lo absoluto el cambio repentino. No quisieron perder más el tiempo y supongo que Tomoe tampoco, es por eso que apareció en mi oficina esta mañana. Ya la conocía y se de los sentimientos que me profesa, siempre los he sabido y por ello me ha sido fácil fingir que sus pasiones son correspondidas. Al menos sé que con ella podre tener un buen matrimonio, tal vez algún día llegue a amarla.
No habló de inmediato, siguió concentrada en el camino rumbo al club que visitaríamos esta noche, doblo un par de esquinas, se detuvo en un semáforo y centro la vista en la guantera.
-Toma, creo que necesitas uno y yo también- saco una cigarrera de metal y después de tomar uno me la ofreció, tome uno también.
Hacía mucho que ninguna de las dos fumábamos, en su caso debido a que es un habito que poco le agrada a su prometida y en el mío porque simplemente un día decidí dejarlo y lo hice.
-¿Así que te das por vencida? Dejas atrás a Kuga solo por ser idiota y no haces más esfuerzo por recuperarla… Me sorprende de ti Fujino.
-Para Kuga esto fue solo un negocio…
-Ella siente algo por ti, solo que ambas fueron demasiado idiotas para aceptarlo en el momento adecuado.
-Kuga es una oportunista, nada más que eso. Seguramente su teatro de hoy en mi oficina fue solo para que regresara con ella y ver que más podría sacar de mí.
-¿Fue a tu oficina?
-Se enteró de mi compromiso con Tomoe y fue a reclamarme por mentirle y decirle que solucione los problemas con mis padres sin el tema del compromiso- y como cereza en el pastel- me llamo una cualquiera.
La sorpresa de Haruka fue tal que estuvimos a punto de golpear el auto del frente que se detuvo por un semáforo. Por su cara de asombro estaba segura de que si no tuviera la mandíbula pegada al cráneo, seguramente hubiera rodado hasta el piso… esperaba cualquier reacción, que maldijera, que cambiara de dirección a la casa de Kuga para reclamarle, incluso aunque no supiera donde vive…
Pero su risa resonó en el interior del auto, tan potente que creí que sus pulmones saldrían volando en cualquier momento y fue entonces cuando yo quise maldecir.
-¿De qué demonios te ríes Suzushiro?
-Te…te llamo…cualquiera- hablaba entrecortadamente mientras seguía riéndose…de mi… en mi cara.
-Haruka, el semáforo ya está en verde- los claxon del resto de los autos comenzaron a sonar, pero al parecer a esta mujer no le importaba – Haruka, los de atrás se están molestando.
-No… puedo…- las lágrimas le inundaban los ojos, pero al fin pudo conservar un poco la calma como para continuar conduciendo.
Simplemente me recargue en el reposabrazos y espere a que se calmara, esperando que no le diera otro ataque fuerte de risa, eso significaría un accidente y en realidad solo eso me hace falta para terminar de empeorar mi día.
-¿Has terminado?- pregunte cuando vi que se había tranquilizado y se limpiaba las lágrimas.
-¿Cómo es que niegas amarla cuando sale viva después de llamarte "cualquiera"?
Eso es cierto, muy buen punto. Con cualquier otro de mis subordinados me hubiera asegurado de que seguridad lo sacara de mi empresa, de que perdiera su trabajo y por si eso fuera poco, también me cercioraría de que nunca volviera a tener un buen trabajo en su vida. Sin embargo Kuga había salido de mi oficina bien librada.
-¡Por Kami! – Esto no puede ser.
No dijimos nada más. Doblamos una esquina y dimos con el club que buscábamos, al detenernos sentí nuevamente que mi celular vibraba.
-Y nada de celulares- Haruka tomo el móvil de mi mano y lo arrojo a la parte trasera de su Shelby – Esta será una noche de diversión, y para asegurarnos de que sea inolvidable…
No termino la frase, solo envió algunos textos. Obviamente ya sabía a lo que se refería, sonreí al instante y aún más ampliamente cuando bajamos del auto y en la entrada nos encontramos con Midori y Youko.
-Creí que nunca volveríamos a reunirnos como en aquellos viejos tiempos.
Midori nos abrazó en cuanto salimos del auto.
Las cuatro fuimos amigas desde el instituto, debido a los negocios que nuestros padres tenían juntos. Desde entonces fuimos las mejores amigas, salíamos cada vez que podíamos durante la universidad y las tres fueron mi mayor apoyo después de lo que paso con "la criminal".
-Que gusto que nos acompañes, Shizuru.
Me dijo Youko mientras me abrazaba también.
-No me lo perdería por nada. Es un gusto volver a salir con ustedes.
-Sobre todo después del desastre que has hecho con tu vida últimamente.
En el clavo Midori. No sé si me alegra o me incordia la excesiva sinceridad de mis amigas, entre ella y Haruka seguro que harán de esta una noche inolvidable, sobre todo si contamos que el candado represor de la segunda no nos ha acompañado esta noche, ósea su prometida.
-Basta, basta, esta noche no es para reclamarle a Shizuru su errónea interpretación de lo que son las relaciones humanas, sino para divertirnos como en los viejos tiempos.
-Gracias Youko- eso fue sarcasmo.
-Esta noche volverás a ser la Shizuru Fujino de antes.
Expresa Midori mientras me abraza y me arrastra dentro del lugar al lado de las otras dos mujeres. No sé por qué, pero con tantas arrastradas que me han puesto el día de hoy, siento que he perdido mucha de mi autoridad.
El lugar tiene buen ambiente, en cuanto entramos nos golpea el olor a humo de tabaco, una mezcla de perfumes femeninos y la inconfundible esencia del deseo. Definitivamente vuelve a mí la vieja Shizuru Fujino.
Midori habla con algunos contactos y nos dirigen al segundo piso sonde se encuentra la zona VIP donde ya nos espera un servicio con una botella de un buen whisky.
Justo cuando comenzaba a creer realmente que sería una noche divertida e inolvidable, el destino me grito en la cara que de divertida no tendría nada, pero de inolvidable si.
Debo decir que pocas cosas me divierten más que la estupidez humana, y los problemas en los que Kuga se mete, pero esto… esto realmente no lo esperaba y casi quiero morir de risa frente a las caras de incredulidad de las mujeres que tengo en frente.
Pero les explicare con detalle lo que pasa, para que puedan burlarse conmigo del cachorro y de las trabas risiblemente injustas que le pone el destino:
Todo iba a la perfección, después de un par de tragos el cachorro exigente se encontró a una hermosa pelinegra de ojos miel y piel pálida a la cual extrañamente le divertir sus aburridas platicas sobre vehículos, motores y demás chunches ingenieromecánicos* de los que Kuga hablaba.
Yo no me quede atrás y también busque una pareja, pero no nos enfocaremos en ella, ya que no importa para el caso y realmente no recuerdo su nombre, solo que tenía un cuerpazo de aquellos que incitan a moldearlo de pies a cabeza en cualquier parte que sea posible.
Bueno, regresando a Kuga. Ella y su nueva conquista, tomaron varios tragos, hablaron, rieron, bailaron, que parecía que sería la mejor noche de sus vidas. El cachorro estaba tan feliz como no la había visto desde que se peleó con la loca de Fujino.
Ambas chicas llevaban un par de canciones en la pista, yo me comía a besos a mi pareja y entonces el destino dijo "quítense que ahí voy"…
-¿Yuuki?
Solo pude alejarme con esfuerzo de los labios de la exuberante rubia en mis brazos, para tener una mejor visión de la prodigiosa figura de Fujino-Buchou, acompañada por Suzushiro y otras dos mujeres.
-Fujino.
No pude evitar dirigirle una mirada lasciva, esa mujer esta como quiere y lo siento rubia, pero es verdad.
Me dio la impresión de que estaba a punto de reclamarme, pero como caída del cielo (y justo al infierno) apareció Kuga, de la mano de su nueva conquista y riéndose como idiota.
-Kuga.
Parecía que el grito de Fujino seria amortiguado por la música, pero se le ocurrió gritar justo cuando esta cambiaba.
-Fujino.
Pude leer en los labios del cachorro.
Y por si fuera poco.
-¿Shizuru-sama?
Araaa, parece que la nueva conquista del cachorro conoce a la jefa.
-Nina...tu...y Kuga...
No sé quién sea, pero la implacable Fujino-Buchou parece al borde del desmayo ¡Por Kami! Parece que esto se pondrá muy bueno y afortunadamente tengo asientos de primera fila.
No hay mucho que decir, de nuevo lamento la tardanza, espero el capítulo fuera de su agrado y espero publicar el próximo pronto.
*Lo de chunches ingenieromecánicos, me salió neologismo de la manga XD.
