Los personajes pertenecen a la asombrosa S. M. Yo solo me divierto un poco con los personajes. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. La historia es de mi total autoría.
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POV EDWARD
Aún tenía en mi mente la agradable comida de ayer. Quién diría que la famosa y controversial Isabella Swan podría ser una persona sentimental, definitivamente me sentía avergonzado porque me había dejado llevar por los ridículos rumores que la rodeaban.
Era preciosa, ella lo sabía, todos a su alrededor lo sabían.
Sin embargo, había algo en ella… no era nada lo que había esperado. Conocía a cientos de actores y cantantes con menos fama, con un ego gigantesco.
Secretamente estaba deseando que firmara el contrato de Carlisle para poder llegar a conocerla mejor.
¿Qué pasa, Edward? ¿Algún interés por la chica? Una voz en mi cabeza se burló de mí.
¡Claro que no! Acabo de terminar una relación muy larga, hace apenas 3 días que encontré a Tanya con el maldito de Michael… solo necesito un tiempo para procesar todo esto.
Pero definitivamente Isabella Swan tiene tu atención, siguió.
Detuve mis pensamientos al darme cuenta el rumbo que estaban tomando. Si Isabella firmaba con Cullen E. sería una compañera de trabajo, solo mantengamos las cosas profesionales.
Me obligué a regresar a la realidad, desde hace unos 15 minutos que espero a Carlisle, quien está metido en su oficina desde hace una hora hablando con Tanya… Tendría una (probablemente larga) charla acerca de cómo sería nuestra relación pública.
Espero que la manden al demonio.
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POV ISABELLA
- No puedo creer que traigas eso puesto… - me decía Jasper por millonésima vez desde que me subí al coche.
¿Qué quieres, un vestido largo y una tiara? Finalmente miré hacia abajo, inspeccionando mi ropa.
Pantalones de algodón grises, los cuales amaba porque era súper cómodos, eran a la cadera y lo suficientemente amplios para sentirme relajada; blusa blanca con un corazón rosa en el medio, entiendo el punto de que es un poco transparente, pero es muy suave, me encanta, además traigo un ligero saco verde menta para censurar todo el conjunto. Mis lindas flats palo de rosa terminaban perfectamente el outfit.
- Me gusta mi ropa… Carlisle dijo que podía usar algo cómodo, cierra la boca, Jasper. – Contesté con sorna, aburrida de que siempre intentaran cambiar mi ropa.
Escuché a Jasper suspirar frustrado. Por ahora lo dejará.
Ok, entiendo. Ambos estamos ansiosos por la junta que estamos a punto de tener… Después de algunos años Cullen E. al fi logró que yo revisara el dichoso contrato.
Admito que fue culpa de Edward y su linda sonrisa moja bragas. Pero ese no es el punto ahora.
La comida de hace unos días de verdad me hizo ver las cosas en perspectiva, mi actividad principal sería estar alrededor de Edward durante al menos dos años (o al menos es el aproximado que me habían dado del contrato… pero eso se arreglará en unos momentos.) y tal parece que nuestra convivencia no será tan mala después de todo, quiero decir ambos somos perfectamente profesionales.
Dejando un momento de lado el hecho de que él sea mi amor platónico de adolescencia… él está en una relación. Sé que Tanya LaBow es la actriz del momento, es perfecta, su sudor debe oler a Chanel No. 5, por el amor de Dios.
- ¿Quieres dejar de moverte? Me pones nervioso. – masculla Jasper, entrando al estacionamiento subterráneo del edificio de Cullen E.
Esto está pasando.
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3RA POV
Edward Masen no podía estar más furioso con una persona, como lo estaba con Tanya LaBow, quien lo miraba con satisfacción; ni más decepcionado de alguien como lo estaba de Carlisle Cullen, su mentor, su aliado (o eso creía él).
- No puedes hablar en serio, Carlisle… - volvía a repetir el cobrizo, aún sin poder creer nada.
- Te lo advertí desde el principio, Edward. Tanya acaba de terminar de grabar una película, no necesitamos este tipo de publicidad en todos los periódicos. Entiendo que esta será una situación algo incómoda para ustedes, - miró de soslayo a Tanya, quien no podía ocultar su sonrisa. Carlisle se aclaró la garganta. – pero es necesario que los vean en eventos juntos, pasear juntos, cosas que suelen hacer normalmente. Si para cuando empiecen las grabaciones de tu película – miró a Edward solemne – no se ha solucionado nada, entonces lo haremos público. Por ahora no arriesgaré un buen negocio por peleas de cama. – los miró severamente.
Ese fue el momento en el que Tanya se dignó a lucir vagamente avergonzada, pero en el interior se regocijaba al saber que todo seguiría igual, al menos en apariencia.
Lo único que le quedaba era convencer a Edward que lo que hizo había sido un error y todo estaría solucionado.
- Vamos a casa, Eddie… podremos hablar más tranquilamente. – Tanya puso su mano en el antebrazo del cobrizo.
Este se sacudió deprisa para no tener que soportar su contacto nunca más.
- Yo no voy a ir a ningún lado contigo. – Tanya frunció el ceño y abrió la boca – Escúchame bien, Tanya. Ya no hay nada tuyo en esa casa, no quiero que vuelvas a poner un pie allí, tienes tu departamento. Decidiste faltarle el respeto a una hermosa relación de tres años, y ahora necesitas hacerte cargo de las consecuencias. Si estoy accediendo a todo este circo y a reunirme hoy contigo, fue por lealtad a Carlisle. No por ti, ni por la prensa, ni por mi reputación. Si por mi fuera, nuestros caminos no se volverían a cruzar nunca; pero soy un profesional y haré lo que mejor sé hacer… - el cobrizo se puso en pie y miró a la rubia altivo, dijo antes de volverse a la puerta para salir. – Actuar.
Tanya lo miró atónita, mientras que Carlisle lo miraba lleno de orgullo, él tampoco estaba cómodo con el acuerdo al que habían llegado, pero su deber era cuidar de los intereses de todos.
- ¡Carlisle, haz algo! – chilló la rubia, elevando su voz.
- Lo que hagan en privado no es mi problema, querida. Si me disculpas, debo pedirte que te retires, tengo otra reunión en unos minutos y debo prepararme. – le hizo una seña hacia la puerta, en su interior sintió una satisfacción culposa al ver la mueca de indignación que le dedicó Tanya antes de marcharse detrás de Edward a toda prisa.
La rubia salió deprisa para no perder al cobrizo, intentando tomar su brazo chocó de lleno con su ancha espalda.
- Eddie, por favor, solo necesitas escucharme unos minutos… las cosas solo pasaron… - el chico le lanzó una mirada de crudo desprecio que la hizo callar de inmediato.
Al otro lado de la sala se escuchó cómo el elevador se abría, la pareja del momento alzó la vista, tensándose al pensarse descubiertos. La rubia se enroscó rápidamente al brazo de Edward, quien luchó contra el reflejo de alejarla.
Isabella Swan entró con la barbilla alta y sus lentes oscuros aún puestos, su sola presencia llenaba la habitación. Su postura erguida y extensa demostraba a una persona que no temía ser vista. En primer plano, su cara no decía nada, tal vez incluso ni los estuviera viendo detrás de esos grandes y costosos lentes de sol; hasta que una de sus perfectamente depiladas cejas asomó por encima del borde de sus lentes.
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ISABELLA POV
- ¿Edward? – pregunté sorprendida, se supone que esta reunión sería privada. ¿Carlisle lo habrá llamado porque actuaremos juntos? Siempre se ha dicho de Edward es como un hijo para él. – No sabía que estarías aquí. – sonreí un poco, retirando mis lentes y colgándolos en el cuello de mi blusa. Caminé unos pasos hacia él… hacia ellos.
Rápidamente doy un repaso a la rubia pegada a Edward, esa debe ser Tanya LaBrow. Era casi de la estatura de Edward, su delgadez parecía casi enfermiza, había escuchado que las modelos llevaban dietas estrictas, pero, creí que lo de hoy eran los cuerpos voluptuosos. No sabía qué esperar.
Lo más resaltante en su figura era su sedoso cabello rubio fresa y su extremadamente estrecha cintura. Sus hombros ligeramente anchos daban una apariencia casi esquelética. Su apariencia no podía parecer más superficial, una típica mujer de portada, acostumbrada a todo tipo de lujos.
¿Qué era esta incomodidad? Todos sabían que Edward y Tanya estaban juntos desde hace algunos años. Sin embargo, algo se revuelve en mi interior al verlos en vivo y a todo color frente a mí.
La pareja dorada en todo su esplendor.
- Carlisle quería tener una charla rápida para hacernos cargo de unos asuntos. – Me alegró no haber estado usando falda. Dios sabe que esa sonrisa derretía bragas a diestra y siniestra. - ¿Tu qué haces aquí? – Una risita tonta salió de mis labios sin que pudiera evitarlo.
Contrólate, Isabella.
- Creo que a estas alturas todos saben qué es lo que hago aquí. – sonreí arrogante rodando los ojos.
Mi vista se desvió al resto de la amplia sala de espera, intentando despejar mi mente.
Escuché la suave risa de Edward y rápidamente me enfoqué en él y sus perfectos y blancos dientes. Un carraspeo rompió nuestra conexión y ambos volteamos hacia la rubia a su lado.
- Ah, sí. Ella es Tanya. – dijo de mala gana, dándome una sonrisa de disculpa, como si él tampoco quisiera que ella estuviera ahí.
Ella rápidamente se separó y se acercó a mí, tendiéndome la mano.
- Tanya LaBow, la novia oficial de Edward. – dijo airosamente, sonriendo enormemente.
Si, bueno. Nada nuevo flacucha.
- Isabella Swan. – dije secamente. No tengo ningún interés en empezar una conversación con Tanya.
Edward cambió el peso de su cuerpo de un pie a otro, incómodamente.
- Bueno, Isa. Espero verte por aquí más seguido. – dijo animadamente, guiñándome un ojo.
Sonreí con coquetería.
- Tu puedes verme las veces que quieras. – dije sonriente, regresándole el guiño.
Pasé a un lado de ellos, sintiendo la mirada de Tanya perforándome la nuca.
Al fondo de la sala, una puerta se abrió y Carlisle Cullen me reconoció rápidamente. Me brindó una gran sonrisa y salió completamente, caminando hacia mí.
- ¡Isabella! Me alegro mucho de verte, que bueno que llegas un poco más temprano, así no perdemos tiempo. – dijo amigablemente, dándome un pequeño beso en la mejilla.
Cuando nos separamos, Jasper se encontraba a mi lado, tendiéndole la mano en dirección a Carlisle.
- Terminemos con esto, chicos. – dije de manera graciosa, intentando sacudirme los nervios de encima.
Carlisle me sonrió y señaló hacia su oficina, dejándome entrar primero.
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Demonios, Carlisle es bueno negociando.
Después de lo que probablemente habían sido las dos horas más largas de mi vida, habíamos llegado a lo siguiente:
El contrato duraría aproximadamente dos años, lo que era lógico pues es un poco más de lo que duraría la grabación de la película, más el asistir a premiers, eventos y esa clase de cosas que suceden después.
No podría producir ninguna clase de material durante esos dos años. Técnicamente si puedo, pero legalmente todo lo que produjera durante ese tiempo sería propiedad de Cullen E. y por lo tanto mis ganancias sería prácticamente nulas. Y juro haber visto una sección en el contrato que decía que al terminar el negocio tendría que darle cierto porcentaje a Cullen E. si continuaba promoviendo dicho material.
Por otro lado, si Cullen E. llega a solicitarme algún tipo de material, aparentemente no habría mayores consecuencias más que un mínimo porcentaje de ganancia para ellos cuando terminara el contrato.
Cullen E. tendría libertad de cambiar mi imagen. Ahora, Carlisle prometió que no harían nada drástico y que hablaría con su personal para solo "pulir mi imagen un poco". Aún no sé cómo sentirme por eso.
Eran pocos los puntos dominantes en el contrato, pero hablábamos de mi imagen, mi esencia. Francamente no tendría gran impacto en mi vida personal (básicamente porque no tengo), fuera de las grabaciones era libre de hacer mi vida común y corriente, a menos que tuviera algún compromiso o Carlisle decidiera que debía asistir a algún evento. La única verdadera preocupación que tengo es la opinión de mis fans. No me gustaría que, solo por querer abarcar un público más amplio, pueda llegar a perder a las maravillosas personas que me apoyaban desde el inicio de mi carrera.
La imagen del rostro del Angela llegó a mi mente.
"– En nombre de todas las personas que te hemos seguido a lo largo de tu carrera… quiero pedirte que sigas tus sueños, tu felicidad será la nuestra y tu éxito lo sentiremos como nuestro… siempre habrá alguien apoyándote."
- Tengo que hacer una llamada, les daré unos minutos para que lo discutan en privado. – Carlisle fue muy amable al ver mi expresión indecisa.
Se puso de pie y nos dio una ligera sonrisa, caminando hacia la salida, cerrándola con un suave clic.
Escuché a Jasper suspirar a mi lado, por mi lado me deslicé un poco hacia abajo en mi asiento, apoyando la cabeza en el respaldo. Cerré un momento mis ojos, procesando la reunión completa.
- Dime lo que piensas… - dijo Jasper, acercándose un poco más a mi lado.
Giré mi cabeza hacia su dirección. Él me observaba atentamente, de verdad importándole lo que yo tenía que decir.
- Es un gran cambio. – susurré mirándolo a los ojos. Él tomó mis manos.
- Estamos aquí porque quieres explorar en el mundo de la actuación. Cuando hablé anteriormente con Carlisle, ambos coincidimos en que te falta muy poco para poder desarrollar tu máximo potencial. Él de verdad se siente honrado que decidiéramos venir aquí en lugar de Vulturi, sabe el esfuerzo que te está costando y lo que conlleva. Estoy contigo, Isa, haremos lo que tu decidas.
La respiración se me atascó en la garganta.
Lo sentía como un paso gigantesco en mi vida, ni siquiera cuando firmé con Charlie me sentí tan nerviosa como en este momento. Confiaba en Carlisle de alguna manera, pero el que Jasper estuviera tan seguro, que la persona que había estado a mi lado tantos años estuviera seguro de que este era un buen siguiente paso, hizo que la decisión no fuera tan difícil.
Entonces supe que era lo correcto.
Apreté un poco más la mano de Jasper en la mía. Le di una pequeña sonrisa que él me regresó.
Escuché la puerta abrirse suavemente de nuevo. Carlisle estaba de regreso.
- ¿Pensaron en algo? Podría pedir algo para que podamos almorzar si quieren discutir algo más conozco un excelente restaurante que puede enviarnos algo sencillo…
- Lo haremos. – ambos se sorprendieron al escuchar mi voz. Carlisle me miró esperanzado, sonriendo un poco. – Voy a firmar…
Sin perder tiempo, Carlisle se sentó detrás de su escritorio y abriendo un par de cajones, puso ante nosotros un pequeño montoncito de hojas con los términos que habíamos discutido anteriormente, dejando a un lado una pluma dorada de aspecto costoso.
- Estás tomando la decisión correcta. – dijo animadamente, mirando cómo firmaba el contrato.
Después de unos 6 o quizá 7 minutos de asegurar que todo el papeleo estaba completo, Carlisle añadió:
- En unos días será la fiesta anual de la empresa, me parece bastante adecuado el anunciar nuestro nuevo vínculo contigo, para que todos te conozcan. Espero verte allí.
Nada como una fiesta para levantarme los ánimos.
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¡Finalmente! ¡Aleluya! ¡Al fin, actualización!
Jajajaja sorpresa! Al fin pude terminar este cap, me faltaban varios detalles por pulir y no estaba segura de cómo exponer los acuerdos a los que llegaron Bella y Carlisle jeje pero al fin encontré el modo adecuado de plasmarlo de manera sencilla.
Espero les haya gustado, creo que después de este capítulo, lo demás debe ser relativamente fácil jajaja así que espero tener una actualización pronto.
Por cierto, estén pendientes de mis actualizaciones porque hoy cumplo mi primer año publicando fanfics en esta linda plataforma jajaj y quiero festejarlo con una nueva adaptación, así que durante el día estaré publicando algunas cosillas…
A demás de que hoy es mi cumpleaños jajaj sobreviví otro año y estoy muy orgullosa de mi jaja ha ido duro y cansado, pero estoy intentando vivir un día a la vez, rodeada de personas que me aprecian y que solo quieren lo mejor para mí.
Gracias a todas por el apoyo, por leerme y por apoyar mis proyectos n.n
No olviden dejar un lindo comentario para saber qué les parece y qué rumbo les gustaría que tuviera la historia.
¡Nos leemos pronto!
