—Mmm...
Twilight Sparkle se había levantado con el pelo enmarañado y los ojos hinchados de tanto llorar ayer en la noche.
Mientras se levantaba recordó los sucesos de ayer, el cómo sus amigas estuvieron largas horas haciéndole compañía luego de que la encontraron afuera arrodillada en el suelo llorando.
—Spike... — musito levemente la portadora de la magia, ya no podía llorar mas aunque quisiera.
Despacio camino hasta llegar a la puerta de su cuarto, cogió el pomo de la puerta y la giro, una vez afuera en el pasadizo se quedo viendo la puerta que llevaba al cuarto de Spike donde se encontraba este, saber que era la última vez que lo tendría cerca la ponía deprimente.
Soltando un suspiro cansino, Twilight se dirigió al baño a darse una buena lavada de cara y también arreglarse el pelo, ha de lucir horrible pensó ella.
Una vez llego a la puerta del baño su mano se movió para tocar la perilla, pero en eso la puerta se abrió de improviso revelando a Spike con todo el cuerpo mojado y con solo una toalla cubriendo su parte inferior.
Spike ni le presto atención a Twilight, solo paso de largo hasta ir a su cuarto donde entro.
El rostro decaído de Twilight paso a un fuerte sonrojo, no esperaba ver a Spike semidesnudo frente a ella, para ser sinceros ella nunca había visto a ningún chico semidesnudo en su vida, pero algo bueno había salido de ver eso ya que no estaba tan triste como antes.
.
—*Es raro no tener esa sensación de ser observado cuando me bañe* — pensó el dragón mientras se secaba el cuerpo con la toalla.
Una vez que se seco el siguiente paso era ponerse su ropa pero el problema era que...
—Ahora que me pongo — se dijo a sí mismo el dragón.
Ropa interior si tenía por suerte, lo malo es que no tenía una ropa casual para ponerse, la que tenía en Yukumo nunca llego a aplicarle su fuego especial ya que no lo veía necesario, ahora se estaba arrepintiendo, la otra opción era ponerse una armadura, no obstante esa pelea con el Rathalos negro lo había dejado seriamente lesionado pero no es algo que un buen descanso y una cuantas pociones no solucionen pero hasta ese momento no quería sobre esforzar su cuerpo con el peso de una armadura, Satoru muchas veces le había dicho que tenía que ponerse un limite el mismo cuando estaba recuperándose, Spike entendió claramente eso además no quería ganarse una reprimenda de Yoko si lo viera llevando su cuerpo otra vez al límite.
—Yoko — murmuro el dragón recordando a su compañera gatuna.
Puede que Saturo entienda su partida de Yukumo, después de todo por esto lo estuvo entrenando tantos años, sin embargo, Yoko era otro punto aparte, nunca le había dicho que se iría algún día, por dios ni siquiera se despidió de ella, ¿Le odiara? ¿Estará tan enojada que le querrá rasguñar toda la cara? ¿O estará sumamente triste con su partida?
Lamentablemente ya nada se podía hacer, le hubiera gustado no dejar a tantos amigos atrás en Yukumo en especial a Yoko que era su mejor amiga, aunque viendo los peligros que estaban apareciendo en Equestria era mejor que ella se mantuviera a salvo en Yukumo, pero en el fondo Spike deseaba que estuviera a su lado.
—Mejor me ocupo de mi problema de ropa — dijo el joven cazador dirigiéndose al cajón donde guardaba su ropa.
Lo primero que saco fueron unos pantaloncillos cortos los cuales a simple vista no le iban a quedar, busco otra prenda y encontró un par de casacas verdes de esas que le quedaban grandes cuando era más pequeño.
—Estas me pueden servir — paso su brazo por la manga de una de las casacas pero al hacerlo esta se rasgo ya que a diferencia del Spike de 13 años, sus brazos eran más gruesos y los músculos no ayudaban mucho — me va a tomar más tiempo de lo que pensé.
OoOoOoO
En el campo de entrenamiento detrás de una casa en Yukumo, una gata de pelaje azul oscuro observaba con un semblante triste el vacio paisaje.
—Que idiota soy Nya! — dijo en voz baja la gata.
Yoko se levanto temprano y apenas salió del cuarto se fue corriendo hacia el patio de entrenamiento porque usualmente a estas horas de la mañana es donde Spike entrena como rutina diaria, tenía la esperanza de verlo de vuelta pero al parecer fue en vano.
—Él... no va a volver — sus pequeñas orejas cayeron, sabía que llorar no le serviría de nada, ya lloro bastante anoche, pero eso no cambiaba que la ausencia de Spike causo un gran golpe en su estado emocional.
Si este primer día ya se sentía devastada, sin ánimos e incompleta, no quería ni imaginar cómo sería el resto de días sin él.
Satoru le aseguro que era importante que Spike fuera a aquel lugar, pero Yoko no lo quería, no quería que Spike se fuera de su lado, tal vez suene egoísta pero así era, por años ella busco un lugar al que llamar hogar, un lugar donde se sienta querida, al estar con Spike todos estos años, descubrió que no necesitaba un hogar siempre y cuando estuviera a su lado, al lado de alguien a quien quería y amaba... pero ahora que ese alguien se había esfumado, a Yoko no le quedaba nada.
—*Si tan solo supiera* — pensó Yoko.
Si tan solo supiera el lugar a donde se había ido Spike, no importaba a cuantos kilómetros este de Yukumo, ella cruzaría hasta el mar con tal de estar con Spike y aun con mas razón si iba a enfrentar bestias peligrosas el dragón, no lo dejaría solo, combatiría a su lado a los más grandes peligro porque no solo era su amigo sino su más grande amor.
—¿Quieres saber donde esta él? Nya! — A unos metros frente a Yoko apareció una gato dorado que la miraba con una sonrisa burlona — Si quieres saber donde esta Spike primero tienes que atraparme niña Nya!
El gato dorado comenzó a subirse por las paredes de la casa para luego huir. Yoko que ni bien escucho la mención de Spike y de su posible paradero no lo dudo dos veces y comenzó a seguir a ese gato dorado con la esperanza de reencontrarse con el dragón de pelo verde y si resulta que ese gato estuvo jugándole una broma pues por lo menos se podría desquitar con unos buenos golpes.
OoOoOoO
—Supongo que está bien — dijo el dragón admirando su nuevo e improvisado vestuario.
Su ropa actual consistía en el conjunto de su armadura Yukumo; si, se compro otra luego de romper la suya cuando se transformo en un enorme dragón, nada más porque le gustaba el estilo. Pero no llevaba las braceras ni el sombrero, sino su casaca... o mejor dicho chaleco morado ya que le había cortado las mangas, estéticamente no era tan vistoso, el color oscuro del pantalón y el polo Yukumo no combinaba con los vivos colores morado y verde de la casa... perdón chaleco, pero pese a ello era liviano lo cual no exigiría a su cuerpo en recuperación.
Ya con ropa puesta se sentó en su cama esperando a que llegara Zecora para ir a ver aquellas bestias que le había mencionado ayer, le dijo que venga temprano pero se acordó que no fue tan preciso con la hora.
Suspirando se tiro a su cama viendo el techo de su cuarto con aburrimiento, no tenía nada por hacer, no podía entrenar hasta mañana, no podía conversar con nadie porque primeramente no estaban sus amigos para conversar, lo único que tenia por hacer era afilar su arma ya que ayer en la noche solo limpio la sangre en la hoja, pero no estaba de ganas para eso.
Lentamente giro su cabeza hacia donde estaba su estante, ahí encontró un método de distracción.
Se fue hasta su estante y agarro uno de los últimos números del comic de las Power Ponies.
Seis años estando en otro mundo había hecho que olvidara el hilo de la historia mas no de sus personajes, uno en especial con el que se identificaba cuando tenía 13, se refería al pequeño ayudante de las heroínas que pese a no tener un súper poder, era el apoyo emocional de las Power Ponies.
—Ya recordé, habían secuestrado a su ayudante — solo le costó ojear unas páginas para recordar que en la nueva saga había aparecido un nuevo y misterioso villano que había derrotado fácilmente a las heroínas y en vez de acabar con ellas, solo tomo al pequeño ayudante y huyo con él — *¿Habrán sacado nuevos números en estos 6 meses?* — dejo el comic de nuevo en su lugar, tal vez iría luego a ver si sacaron nuevos números porque la saga estaba interesante, al menos el pequeño ayudante tenía un papel en esta aunque solo fuera la damisela en apuros lo cual era un poco decepcionante para Spike.
Estuvo recorriendo su cuarto examinado sus cosas las cuales eran pocas, se iba a dar por vencido y echarse en su cama hasta esperar a Zecora pero en eso se acordó de algo.
Con su brazo busco algo debajo de su cama, estuvo tanteando un rato hasta que sintió algo menos tosco que la madera de su cama.
Con cuidado saco el objeto debajo de la cama revelando una simple caja de cartón sellada con cinta adhesiva la cual no le costó trabajo remover.
—Siguen todas aquí.
Dentro de la caja había una docena de gemas de diversos colores, era el tesoro secreto de Spike.
Tomo una gema de color rojo, era un rubí que tal vez a vista de cualquier poni le parecería común y corriente comparadas con los rubís que encuentras en las montañas cerca de Ponyville, pero la verdad es que esa gema que sostenía el dragón así como del resto en la caja eran de un inmenso valor ya que eran las gemas más puras que Spike había recolectado, todas aquellas que encontraba las guardaba para algo especial, no, no era para prepararlas en un pastes de gemas, era para regalarlas cuando tuviera su primera cita con aquella chica que había quedado perdidamente enamorado que no era otra más que Rari...
Crash!
Con el ceño fruncido al recordar lo ingenuo que era su yo de 13 años, Spike se llevo a la boca todo del rubí que tenía en la mano, pero no paso mucho tiempo para que su rostro de molestia pasara a uno de disgusto.
—Las recordaba mas deliciosas — menciono el dragón al ya no encontrarle el gusto a las gemas como cuando era más pequeño, posiblemente eso se deba que para sus papilas gustativas era mas atrayente ahora el sabor de la carne.
El cazador dio un vistazo a las once gemas que quedaban en la caja, no les parecían apetecibles pero tampoco quería tenerlas cerca, la única opción era botarlas o venderlas, y como eran gemas costosas lo mas lógico era venderlas, de paso podría hacer tiempo hasta que llegara Zecora.
Con eso en mente Spike salió de su cuarto con la caja en mano y bajo hasta el primer piso dirigiéndose a la puerta. Al abrirla se encontró con unas sobresaltadas Applejack, Pinkie y Rarity que estaban a punto de tocar la puerta y no se esperaban a que Spike se apareciera.
—Si buscan a Sparkle está arriba — menciono simplemente mientras salía a la calle sin esperar a que le respondan.
Las tres chicas entraron en silencio pero la unicornio modista se detuvo en la puerta y giro a ver como Spike se alejaba mientras ella pensaba.
—*Eso no combina* — dijo al observar con detenimiento las ropas del dragón, sin querer una idea se le había ocurrido y por la sonrisa que ponía posiblemente era muy buena, no obstante, era mejor esperar a que las aguas se calmasen antes de ejecutarla.
.
Spike observo con detenimiento la joyería desde afuera, la última vez que vio aquella joyería era una tienda pequeña pero ahora había aumentado de tamaño y hasta exhibían sus productos en una vitrina.
Sin perder más tiempo el dragón entro y una vez adentro vio en el mostrador a un señor ya mayor, un poni terrestre con una Cutie Mark de un diamante en ambos cachetes.
El sujeto en cuestión se asusto al ver al joven que había entrado a su tienda, Spike lo noto pero ni le tomo importancia, simplemente camino hasta estar al frente de él y dejo la caja de cartón en el mostrador.
—Cuanto me das por estas gemas.
El joyero con un poco de nervios abrió la caja y se maravillo con las 11 gemas presentes, sin perder tiempo saco su lupa especial para gemas y las examino una por una y su asombro en ningún momento disminuyo.
—Esto es increíble, son gemas puras, todas ellas — Usualmente en su trabajo le suelen vender gemas con muchas impurezas adentro tales como pedazos minúsculos de tierra u otra sustancia, en cambio las que había traído aquel joven eran de las más perfectas.
—¿Cuánto? — pregunto impaciente.
—Bien cada una tendría un valor de 60 000 bits fácilmente y se venderían rápido si les aviso a mis contactos en Canterlot — divago el señor — Bueno joven cuales quiere vender.
—Todas — soltó seriamente.
—¿Todas?
—Algún problema — pregunto el dragón ya que el joyero tenía un gesto incomodo.
—Vera joven, no tengo el dinero suficiente para pagarle por todas, apenas si tengo para comprarle 2 — dijo desilusionado.
—Y que le parece si hacemos un trato — dijo Spike llamando la atención del señor — usted me paga por las dos gemas y yo le doy las 9 restante para que las venda también, si dice que se venden rápido entonces tendrá el dinero rápido, ya con eso yo volveré después para recibir el dinero que me debe de las otras 9 gemas.
—Mmm… — se llevo una mano al mentó y se puso a pensar en la idea del joven dragón, no sonaba nada mal y hasta de hecho vender esas 11 gemas significaría un gran beneficio económico para su joyería — ¡Es un trato joven! — Alzo su mano para estréchasela pero se olvido de pregunta algo importante antes — disculpa ¿cuál es tu nombre?
—Spike, me llamo Spike — le dijo mientras estrechaba su mano.
Una vez que recibió el dinero por las dos gemas salió de la tienda con una bolsa llena de bits, comparado con los zenis que había juntado con cada caza allá en Yukumo esa bosa era casi nada.
Antes de ir a la biblioteca se fue primero a un puesto de periódicos y revistas de moda donde también vendían comics.
Mientras el vendedor buscaba los comics de las Power Ponies que había pedido, Spike se puso a ojear los periódicos, las noticias no iban mas allá de lo acontecido en otros pueblos ajenos a Ponyville, cosas simples como inauguración de un hospital, aumento económico, problemas del clima, etc. Eso calmaba al dragón ya que no salían noticias como de ¡ENORMES BESTIAS ATERRORIZAN EQUESTRIA! o cosas así, pero si le intrigo una noticia que decía "Changeling, amenaza aun latente en Equestria".
—*Tendré que hablar con mi madre luego de eso* — su vista se paso a una de modas donde en la portada salía vistiendo una ropa demasiado elegante para su gusto, un unicornio con una sonrisa presumida y brillante cabellera rubia, era el tan conocido Principe Blue Blood cuyo aspecto le era desagradable pues le recordaba a otro rubio presumido que conoció, ojeo las otras revista de moda por mera curiosidad y se llevo la sorpresa que en la mayoría aparecía el narcisista ese, y en todas aquellas estaba grabado con letras pequeñas el nombre de la fotógrafa Photo Finish, pero era tan minúscula que hasta pareciese que no quería ser notada.
—Aquí están, los últimos números de las Power Ponies — Spike recibió los comics y pago por ellos.
Mientras caminaba de vuelta a la biblioteca sintió las miradas de los pobladores, desde que había salido sintió aquellas miradas pero como ahora habían más ponis transitando por el pueblo ser observado por tantos le parecía fastidioso.
—*Yo también puedo jugar a eso saben* — volteo y les dirigió una mirada fría a cada uno que se atrevía a mirarlo con desdén, era más que suficiente para que apartaran su mirada los pobladores.
Spike en silencio se mofo de ellos, que acaso creían que él iba a agachar la mirada o a correr asustado, el Spike de 13 años tal vez pero él no, era un cazador, que le lanzaran miradas de desprecio los pobladores no era nada comparado al ver los feroces ojos de un monstruo de 10 veces tu tamaño.
Nuestro cazador se detuvo en el centro del pueblo y se quedo observando los escombros del ayuntamiento, poco o nada le importaba el edificio, lo que hizo que se detuviera eran los recuerdos de su pelea con el Rathalos negro, la mas difícil que había tenido y de la cual apenas salió con vida.
—*Le debo una a Katsuro por su invento... y también una disculpa* — recordó como en su desesperación tubo que romperlo.
—¡AUXILIOOOOOOOOO! — pidieron tres voces gritando a la vez.
A lo lejos Spike pudo ver como una carreta roja venia a toda velocidad con tres niñas dentro de ella gritando por sus vidas.
—Algunas cosas nunca cambian — se dijo a si mismo soltando un pesado suspiro.
Como iba en línea recta la carreta el dragón cálculo su trayectoria, pasando por el lugar donde estaba parado y terminar estrellándose con la pila del ayuntamiento.
Se hizo a un lado y espero el momento justo.
—¡AAHHHHHHH!
Las Cutie Mark Crusaders aterradas vieron exageradamente su fin en aquella pila de madera, lo único que atinaron a hacer fue abrasarse las tres, cerrar los ojos y seguir gritando.
—Pueden dejar de gritar — pidió una voz grave.
Las tres niñas pararon sus gritos y se dieron cuenta de dos cosas, una es que ya no estaban viajando a una velocidad excesivamente peligrosa y dos, de que algo grueso las tenia enrolladlas de la cintura y las mantenía suspendidas en el aire.
—Así está mejor — bajándolas con su cola Spike las dejo en el suelo — tomen — les devolvió la carreta roja que había detenido con una de sus manos antes de que se estrellara — veo que no pueden evitar meterse en problemas.
—Perdone pero... lo conocemos — pregunto Apple Bloom ya que ese extraño les hablaba como si les conociera.
—¿No me reconocen? — pregunto Spike.
—Te me haces familiar — Scootaloo miro atentamente al sujeto y repaso en su mente, una cola, escamas moradas en algunas partes de su cuerpo, cabello verde — mmm... ¡AJA! — Dijo de improviso — no, no sé quién eres.
El cazador se llevo una mano a la frente con frustración, ¿Cómo es posible que no lo reconozcan? ¿Es que acaso tanto cambio?
—Olvídenlo — dijo mientras se iba — traten de no lastimarse y lastimar a alguien en el proceso — fue lo último que dijo partiendo a la biblioteca.
Apple Bloom y Scootaloo se despidieron del extraño muy confundidas.
—Estás segura que no lo conocemos — pregunto la menor de las Apple.
—Ya te dije no tengo ni idea... aunque aun se me hace muy familiar — opino la chica pegaso — tu que dice Sweetie Belle... ¿Sweetie Belle?
La hermana menor de Rarity no había respondido a lo que le dijo Scootaloo ya que estaba como en un trance con un gran sonrojo presente en su rostro murmurando cosas como "guapo, alto y fornido", todo eso mientras veía atentamente como se alejaba el joven dragón.
Mientras sus amigas confundidas hacían volver en si a Sweetie Belle, Spike ya estaba lo suficientemente lejos repasando en su mente alguna otra cosa que tenía que hacer esta mañana, no hubo nada pendiente por hacer así que más tranquilo se dirigió a la biblioteca pero se detuvo de improviso al ver algo que llamo su atención.
Nuestro cazador se quedo viendo un puesto de flores el cual era atendido por tres chicas que si mas no se equivocaba se llamaban Daisy, Lily y Rose, las tres únicas ponis que superaban en dramatismo a Rarity.
Al acercarse Spike al puesto las tres chicas se tensaron, hasta podía jurar que la de cabello rojo estaba a punto de desmayarse, es un misterio el cómo no entraron en coma luego del que el Rathalos ataco Ponyville.
—¿Cuanto esta? — pregunto simplemente señalando los girasoles.
—Di... diez bits el ra... ramo — hablo la chica de cabello verde ondulado que tenia por nombre Daisy.
—Llevare diez — dejo sobre el mostrador una moneda con el valor de 100 bits y se llevo él mismo las flores.
.
Ya luego de una corta caminata llego por fin a la biblioteca árbol, de detuvo en la puerta y antes de abrirla pudo escuchar varias voces y una en particular que rimaba en cada oración.
El dragón abrió la puerta y la sala se sumió en un profundo silencio, ahí reunidas estaban todas las portadoras de la armonía con Fluttershy y Rainbow que al parecer llegaron luego de que él se fue.
—Perdona por hacerte esperar Zecora — dijo mientras se iba directo a la cocina, al rato volvió con un florero lleno de agua donde había puesto los girasoles — voy a dejar algunas cosas y después partiremos — dicho eso el dragón subió al segundo piso para irse directo a su cuarto.
A las chicas les extraño que haya venido con flores sabiendo que él no era muy fanatice de ellas, acaso en ese otro mundo comenzó a tener otros gustos aparte de cazar bestias peligrosas, fue lo que pensaron las chicas.
Twilight simplemente suspiro decepcionada porque ahora ya no conocía nada de Spike, era un completo extraño con ese cambio de actitud tan fría con ella y con el resto, lo peor era que para él ella no era nadie.
La portadora de la magia sintió una mano apoyándose en su hombro, volteo su rostro y ahí pudo ver las caras de sus amigas que le ofrecían aquella sonrisa que indicaba que tendría siempre su apoyo, eso logro animar a Twilight que a pesar de lo que le había dicho Spike anoche no perdía las esperanzas de ganarse de nuevo su confianza, no le importaba empezar desde cero, con la ayuda de sus amigas iba a recuperar su amistad aunque sería un largo y duro camino no se daría por vencida.
—*Poderosa es la amistad así como de Twilight es su voluntad* — pensó Zecora al ver unidas a las portadoras.
—Ya podemos irnos — bajo Spike llevando la misma ropa con la que había salido.
La cebra fue la primera en salir de la biblioteca, Spike le iba a seguir cuando.
—Nosotras también vamos — declaro Twilight.
—Hagan lo que quieran, no me interesa — respondió secamente el cazador mientras se retira sin siquiera voltear a verlas.
Rainbow Dash apretó ambos puños y se contuvo las ganas de soltarle una lisura al dragón, le agrada más Spike cuando no era tan arrogante.
Así las chicas siguieron a Zecora y Spike hasta adentrarse en el bosque en búsqueda de aquellas criaturas que la cebra había mencionado.
OoOoOoO
Tal vez Yoko no era tan lista ni tan buena en la cocina como aquella vez que casi quema Aoi y Jaiiro cuando intento ayudarlos a preparar la cena, pero si de algo estaba orgullosa era de su velocidad, agilidad, flexibilidad y resistencia superiores a los de un Felyne promedio y que fue perfeccionando con el paso del tiempo, sin embargo, todos tenemos un límite de nuestras capacidades y Yoko lo sintió por segunda vez al llegar agotada a una zona de bosque muy alejada de la aldea Yukumo.
Fueron arduos y agobiantes minutos persiguiendo a ese gato dorado que hubiera dejado escapar de no ser porque sabía el paradero de Spike, eso la llevo a esforzarse hasta que sus patitas le dolieran de tanto correr solo para atraparlo y luego sacarle la información a medio de golpes, no importa si se lo iba a dar por las buenas, lastimosamente para Yoko todo su esfuerzo fue inútil cuando lo perdió de vista al caer ella agota en la tierra.
Con algunas lágrimas de frustración rasguño la tierra al perder la última oportunidad para encontrar a Spike.
—No llores niña Nya! — alzo su cabeza al oír aquella voz pero no estaba, ni a los alrededores — más arriba — levanto un poco mas su cabeza y ahí vio al gato dorado sobre la rama de un árbol.
El gato de un salto cayó al suelo a solo un metro de Yoko.
—Levántate niña que te diré donde esta Spike — agrego alegre el gato dorado.
—Tú... tú sabes donde esta Spike — soltó llena de esperanza la gata azul marino.
—Nya! ¡Por supuesto ya que yo lo envié allá! — se tuvo que agachar rápidamente para esquivar una piedra que iba directo a su cabeza.
—¡Tú, como te atreviste a mandarlo a ese lugar idiota aliento de pescado podrido Nya! — si no estuviera cansada por la persecución ya se hubiera lanzado a golpear al felino frente suyo.
—Tú al igual que él me gritan, Nya! Se nota que son el uno para el otro — tuvo que agacharse de nuevo por otra piedra arrojada por un sonrojada Yoko.
—¡Solo dime el lugar a donde se fue Spike Nya! — exigió aun con el sonrojo presente en su rostro.
—A otro mundo — dijo el gato dorado.
—... ¿Qué? — soltó confundida.
—Veras niña yo soy el dios de este mundo — dijo con orgullo el gato dorado mientras se llevaba una pata al pecho.
—Debes dejar las Vid Felyne Nya! — opino Yoko ya que creía que este gato dorado estuvo consumiendo tantas de esas hierbas que ya hasta comenzaba a alucinar.
—Nya! Al parecer tu eres de esas personas que dicen ver para creer, pues bien te lo mostrare.
Para sorpresa de Yoko un gato dorado idéntico salió de la espalda del que tenía al frente, luego otro y otro hasta que fueron seis gatos dorados los que rodearon a Yoko.
—Esta es una de mis habilidades que me permite estar presente en varios lugares a la vez, pero no la única también me puedo transformar, tal vez recuerdes esta.
Cinco de los seis gato se transformaron en unas luciérnagas de un brillo dorado, pronto la mente de Yoko recordó un evento que paso hace seis años.
—Nya! Tú me ayudaste esa vez en el volcán... y también distrajiste al Agnaktor — recordó haber visto algo dorado llamando la atención de aquella bestia que casi la rostiza viva.
—Ya estas comprendiendo niña.
—No me llames niña — le reclamo molesta — pero si todo lo que acabas de decir es cierto entonces...
Se le hizo un nudo en el estomago al darse cuenta por si misma de dos cosas, uno era que Spike estaba en otro mundo fuera de su alcance y dos es que aquel mundo era el mundo de su amigo lo cual significa.
—Ya no va a volver... — antes tenía la esperanza de que si sabia su paradero podía ir sin hacerse problema pero ¿Otro mundo? Eso estaba muy fuera de sus límites.
Perder para siempre a su amigo, estando otra vez sola en este mundo, cayó de rodillas y se abrazo a si misma temblando, no se había vuelto dependiente de Spike, podía continuar su vida sin él pero... como olvidar todo el tiempo que paso con él, las misiones de cacería, las charlas amenas que tenían cuando iban o regresaban de una misión, las noches en que dormían juntos, esas sonrisas que él le dedicaba todos los días, las caricias en su cabeza diciéndole buen trabajo o que la quería... ¿Cómo olvidar aquello vivido? Porque para ella una vida sin Spike nunca sería la misma.
—Puedo enviarte donde esta él — con los ojos llorosos Yoko levanto la cabeza viendo expectante al gato dorado — Te he estado observado tanto a ti como Spike Nya!, le tienes mucho aprecio al dragón, no dudas en arriesgar tu propia vida para salvarlo y para mí eso es más que suficiente para decidir enviarte al otro mundo donde esta Spike.
Yoko por primera vez en su vida no sabía que decir, el solo escuchar que podría reunirse con Spike fue suficiente para que su pequeño corazón comenzara a latir de la desbordante felicidad que sentía en aquel momento.
—¿Pu... puedo ir allí? — se levanto con una sonrisa nerviosa no creyendo aun que fuera posible mas el asentimiento del gato dorado frente a ella alejo toda duda pero no duro mucho cuando el dios de aquel mundo hablo.
—¿Y qué planeas hacer cuando llegues ahí?
Esa era una respuesta estúpida para Yoko, por supuesto que estar al lado de Spike, apoyarlo y... acaso volver a lo mismo que estuvo haciendo por seis años.
"No sé porque eres tan terca, acaso no quieres que Spike sea feliz al lado de alguien a quien puede amar"
La voz de la gemela resonaba en su cabeza y otra vez la inseguridad se apoderaba de Yoko, si tan solo Spike pueda verla más como una potencial pareja que como una simple amiga y compañera cazadora, pero siendo una felina eso era imposible.
—Nya! Para un dios no hay nada imposible — agrego de la nada sorprendiendo a Yoko.
—¿A qué te refieres? — pregunto la gata azul marino ignorando el hecho de que le haya leído los pensamientos.
—Te dije que puedo transformarme pero también puedo hacerlo con otros — agrego el gato con una sonrisa presumida.
—Nya! Ósea tu puedes volverme una humana o wyverian — De aquella forma podría llamar la atención de Spike, solo le bastaba que la viera diferente y ella se encargaría del resto, y tal vez si tenia algún atractivo femenino resaltante seria como un plus.
—Bueno... no del todo — lo que dijo el gato dorado la confundió — Veras yo puedo transfórmate en una humana si quieres hasta con todas las medidas, color de ojos, cabello y piel que desees, no obstante dicha transformación es como una ilusión que se deshará en un par de días.
—Entonces de que vale que me digas que puedes transformarme si solo se mantendrá por unos días Nya! — se quejo Yoko.
—Nya! De lo que yo te hablaba era de una transformación permanente — agrego.
—¿Y cuál es la diferencia?
—Que cuando tu cuerpo cambie adquirirá las características que supuestamente hubieras tenido si nacías con ese cuerpo, sin olvidar que no serás humana ni wyverian sino algo similar.
—¿Algo similar? Nya! Si no seré humana o wyverian entonces que seré — le reclamo sintiéndose insegura de tomar el riesgo.
—Sinceramente no lo sé, nunca hice esto en un Felyne — respondió el gato dorado.
Yoko ya no estaba tan segura como antes, era una difícil decisión entre tomar el riesgo en transformarse sin saber si eso llamaría la atención de Spike o seguir siendo una Felyne/ Melynx.
—*Aunque si sigo igual Spike me vera como siempre, pero que pasa si al cambiar no me reconoce* — negó con su cabeza, era imposible que el dragón no la reconozca o eso creía.
—Y cuál es tu decisión Nya!
—Yo... — miro a todos lado como si buscara una respuesta.
—No te sientas presionada niña Nya!, no es como si Spike tuviera a alguien que conozca en ese otro mundo y te lo pueda quitar.
Un fugaz recuerdo de hace años donde Spike entre sueños mencionaba el nombre de varias chicas, a una de ellas decía su nombre con mucha tristeza, alguien llamada Rarity.
—Acepto — soltó de improviso Yoko.
—¿Qué Nya?
—Dije que acepto esa transformación permanente — añadió decidida la gata azul marino.
—Bien si tu quieres, cierra los ojos — le indico.
—¿Por qué? Nya! — le miro con los ojos entre cerrados porque aun no confiaba de todo en él.
—Quieres que te ayude o no — a regañadientes Yoko cerró los ojos — ahora no abras los ojos hasta que yo te avise, dolerá así que prepárate Nya!
Una luz dorada comenzó a juntarse al rededor de la pata del gato dorado para luego ser lanzada directamente a Yoko.
—NYAAAAAHHHH!
El dolor era insoportable, es como si estiraran todos y cada uno de tus miembros mas allá de su límite, sintió su piel arder y su rostro rearmándose de una manera muy dolorosa, pese a todo eso Yoko aun se mantenía de pie, el dolor físico no la haría rendirse jamás porque a pesar de que muchos consideren a los Felyne como solo apoyo, ella se consideraba a sí misma como una cazadora y si no era capaz de soportar aquel dolor entonces no se podía considerar una.
Para suerte de Yoko todo acabo muy rápido, su respiración era pesada pero se mantenía firme.
—Nada mal *Aunque tengo el presentimiento que no le va a gustar* — pensó aquello ultimo el gato dorado observándola atentamente.
—Que... paso, espera... esa es mi voz — como mantenía sus ojos cerrados no podía ver su aspecto pero al escuchar su voz que era menos aguda que la de un Felyne le sorprendió.
—Nya! Te dije que esta transformación permanente es diferente además con tu nuevo cuerpo no creo que encaje la voz aguda de un Felyne.
—Si mi voz cambio... — intento llevarse una pata a su cuello pero en vez de sentir lo que suponía seria su patas esponjosas, sintió otra cosa, algo blando y suave como una almohada — *¿Unos guantes?* — pensó al sentir algo cubriendo sus manos o patas, o lo que sea que tuviera ahora.
Se sintió muy tentada abrir los ojos y ver su nuevo cuerpo pero el gato frente a ella le había dicho que no hasta que él lo diga.
—Si quieres abre los ojos niña.
Lentamente Yoko abrió los ojos y lo primero que vio fue... ¿Dos patas esponjosas yendo directo a su rostro?
—Nyaaaaaahhh! — grito mientras caía de espaldas a un portal que se cerró una vez lo traspaso.
—Eso fue por gritarme y arrojarme piedras como a un gato callejero Nya! — Menciono el gato dorado a pesar de que no estaba ella para escucharlo — espero te agrade el nuevo aspecto de tu compañera Spike, mientras tanto — hizo aparecer en su garra un mechón verde — supongo que es tu turno.
OoOoOoO
Un sonido seco de un objeto chocando contra el piso se escucho en una parte del Bosque Everfree.
—¡Cuando lo vea me las va a pagar Nya! — menciono una sombra de mediano tamaño la cual no se podía vislumbrar bien por el denso follaje que tapaba la luz del sol.
—¿Ah? — una vez la sombra se levanto, comenzó a examinarse detenidamente su cuerpo, estuvo así por varios segundos hasta que termino mirando a la nada para luego solo atinar a decir — ¡MENDIGO GATO HIJO DE TU...!
...
Spike y las portadoras de la armonía se encontraban internándose mas adentro en el bosque siendo guiados por Zecora la cual les narraba entre rimas él como encontró a dichas criaturas mientras buscaba ingredientes en el bosque alejándose mucho de lo que ella consideraba la zona segura de Everfree.
El pensamientos de todos los ponis era que apenas con dar un paso en el bosque ya estabas en peligro extremo, hasta incluso Spike lo llego creer cuando era más pequeño y no comprendía como Zecora podía vivir tranquila en este bosque, pero siendo cazador comprendió muchas cosas como que hasta en lo salvaje habían llamadas "zonas seguras" donde la presencia de depredadores era casi nula, claro que ubicar aquellas zonas seguras requerían de conocer el área como la palma de tu mano.
—*Luego le preguntare Zecora sobre lo que sabe de Everfree* — el conocimiento es lo más importante para un cazador, es lo que decía Satoru.
—Alto — indico Zecora.
Las chicas no sabían porque les decía que paren, pero pronto un olor nauseabundo entrón por sus fosas nasales.
De la espesura del bosque salieron cinco Timberwolf con algunas partes de sus cuerpos de madera ennegrecidas que los hacían ver más amenazantes.
Applejack y Rainbow fueron las primeras en ponerse al frente para defender a sus amigas.
—Manténganse atrás, nosotras nos encargaremos — dijo Rainbow mientras se preparaba para pelear.
Twilight ilumino su gema de su frente para ofrecerles su apoyo con su magia, pero antes que alguien pudiera hacer algo, Spike avanzo sin preocupación pasando de largo a Applejack y Rainbow hasta estar frente a los Timberwolf.
—Me recuerdan — les dijo cruzándose de brazos y expulsando una pequeña llama verde de su boca.
Los lobos de madera en primer momento no tenían idea de quién era aquel que se había acercado a ellos y pensaron en saltarle encima para atacar, no obstante al ver aquella llama verde saliendo de su boca les trajo a los cinco cuadrúpedos de madera un horrible recuerdo de una extraña criatura que acabo con casi toda su manada y había vuelto cenizas al alfa que se consumió en un fuego verde.
—Ya me recordaron, ¿no? — una pequeña sonrisa tenebrosa se formo en el rostro de Spike al ver como los Timberwolf retrocedieron temerosos.
Tan rápido como pudieron aquellos animales de madera emprendieron la huida, no les cabía duda que ese ser era el mismo que acabo con su manada y por poco con ellos también.
—¿Que paso? — fue lo único que atinaron a decir las presentes en el lugar.
—Cuando llegue aquí me tope con su manada, mas de una docena de ellos, solo algunos escaparon — menciono el dragón — Zecora hay que seguir, el tiempo apremia.
La cebra asintió y siguió guiando el camino, Spike avanzo detrás de ella al igual que las chicas solo que estas últimas aun se mantenían sorprendidas al ver como el dragón espanto a esos lobos de madera, aunque después de enfrentarse a un dragón en Ponyville ya se estaban haciendo la idea de que tendrían que esperarse eso de Spike.
Así siguieron caminando en lo profundo del bosque por unos minutos sin toparse con más depredadores por suerte.
Zecora se detuvo a medio camino poniendo en alerta al resto pensando que otro depredador posiblemente se acercase, no obstante la cebra a base de rimas les explico que cruzando aquellos arbusto estaban los cuerpos inertes de las criaturas que menciono, luego de eso dijo que tenía que tomar otro camino para recolectar algunas cosas ya que no quería volver a ver a esas criaturas que aunque estuvieran muertas no le traía una buena sensación estar cerca de ellas.
Despidiéndose de cada una y de Spike, partió por su propio camino.
—Si quieren esperar aquí háganlo, se los aconsejo — menciono fríamente el dragón que atravesó los arbustos sin esperar una respuesta de ellas.
—*Se cree mucho* — pensó Rainbow cruzada de brazos celosa de que Spike se esté luciendo tanto en este viaje y ella quede relegada.
—¿Y... cruzamos? — pregunto una dudosa Pinkie.
Ante tal pregunta, todas giraron a ver a Fluttershy la cual se encogió al sentir las miradas de sus amigas, sabía que si se negaba ellas se quedarían ahí para hacerle compañía, por otro lado ellas esperaban que aceptara para cruzar juntas y ver lo que había pero la chica amante de los animales tenía miedo de lo que le esperaba al otro lado que hizo que hasta Zecora se negara a presenciarlo de nuevo.
Al final Fluttershy asintió lentamente, lo hizo más que nada por sus amigas, esperaba no arrepentirse.
Ya con su amiga tímida aceptando cruzar fue más que suficiente para que todas lo hagan, pronto se lamentaron de su decisión.
—¡Qué horror! — grito Rarity.
—Por Celestia — murmuro Twilight.
Pinkie, Applejack y Rainbow lograron controlarse mas pero no significa que no les afecto lo que vieron, mientras que Fluttershy.
—Oh querida déjame ayudarte — con un abanico que tenia a la mano comenzó a darle aire a Fluttershy que se había puesto pálida por lo visto, por lo que la aparto para que no siguiera viendo.
—*Justo lo que me temía* — pensó Spike que agachado cerca a los cuerpos de las criaturas las examinaba con la vista.
Eran tres Jaggis como cualquier otro que te puedes encontrar, sin embargo, estos tenían algo peculiar, muy aparte de su cuerpo en descomposición y el putrefacto olor, era que presentaban algunas partes negras en sus escamas donde deberían de tener su color característico.
—*Acaso esto solo es superficial* — se pregunto Spike recordando al Rathalos negro — *No tienen heridas en sus cuerpos por lo que alguien no los mato, ¿Acaso murieron envenenados?... solo hay una forma de saberlo*
Twilight no entendía como Spike podía estar tan cerca de esas criaturas, si ellas que estaban más alejas no podía soportar el olor a un cuerpo en descomposición, pero pronto ella así como las que seguían observando se horrorizarían más con lo siguiente.
Las portadoras, a excepción de la portadora de la amabilidad que seguía semi desmallada, sintieron unas tremendas nauseas y asco al ver como Spike sin temor a ensuciarse las manos abría con una daga el estomago de una de esas criaturas desparramando viseras, órganos podridos, sangre coagulada y cantidad de gusanos a la tierra.
—*No está envenenado* — descarto esa posibilidad al observar el hígado del Jaggi que pese a estar podrido no se veía síntomas de un veneno como que estuviera en gran parte negro porque de todos los órganos este era el primero al que afectaba el veneno — *Tal vez en los otros*
Abrir los estómagos de las dos bestias sin asco o temor fue más de lo que los estómagos de las chicas pudieron soportar, arrojando todo lo que había desayunado vaciando sus estómagos en el arbusto más cercano.
—*Mas tarde examinare esto* — menciono el dragón guardando varias escamas en una bolsa de tela que tenía en su cinturón — *Eso me hace acordar que tengo que examinar el cuerpo del Rathalos tambien*
El dragón se levanto, tiro la daga ensangrentada y se giro para volver a Ponyville pero vio a las chicas sosteniéndose sus estomago y evitando dar arcadas porque ya no tenían nada vas que expulsar.
—¿Que paso? — pregunto una confundida Fluttershy que poco a poco se recuperaba del shock que recibió al ver aquellas criaturas.
—¡No mires! — rápidamente Rarity le topo los ojos, temía que viera lo que había hecho Spike con aquellas bestias, posiblemente la chica pegaso quede traumada de por vida.
—Se los dije — fue lo único que dijo el dragón mientras volvía por el camino y a ellas no les quedo de otra que seguirlo esperando que no tuvieran pesadillas con lo sucedido hace unos momentos.
.
Ya llevaban caminando un largo rato y dentro de poco estarían en Ponyville, en su camino se encontraron con un rio donde ellas pudieron remojarse la cara para refrescarse, también pensaron en beber un poco del agua pero se les fue la sed al ver a Spike lavando sus manos ensangrentadas.
—¿Cu... cuantas criaturas has matado? — pregunto de improviso Twilight.
La verdad aparte del asco al ver como abría el cuerpo de ese animal, a la portadora de la magia también le llamo la atención cuando vio el rostro de Spike que no mostraba sentimiento alguno al realizar dicha acción, como si ya lo hubiera hecho varias veces, le preocupaba que su antes amigo ahora solo viva para matar y nada más.
—Cientos, no me acuerdo el número con exactitud, mi libreta de cazador solo cuenta las misiones — respondió secamente el cazador.
Fluttershy pensó en preguntar si no sentía pena o remordimiento al matar a esas criaturas, pero al recordar el cómo mato al dragón que ataco Ponyville y como seguía sin importarle su muerte, se guardo mejor esa pregunta.
—Alto — ordeno el dragón.
Las chicas imaginado que sería otro animal se prepararon con Flutershy al centro rodeada de sus amigas ya que ella era la única que no era buena en las peleas, Rarity por lo menos podía defenderse con su magia.
Spike mientras tanto trataba de ubicar la dirección donde provenía el leve sonido, su oído no era tan agudo como su olfato pero aun así había aprendido a captar los sonidos diferente en el ambiente y ahora escuchaba unas leves pisadas lo que indicaba que el animal no era tan grande y venia solo, sin embargo, no por eso iba a bajar la guardia.
El dragón cazador se alisto, ni bien aquel animal apareciera expulsaría su fuego azul para traer su gran espada y acabarlo de un tajo, pero de un momento a otro su mente se puso en blanco cuando sus fosas nasales captaron un olor muy familiar y reconfortante.
Las chicas se asustaron al ver como algo salió de entre los arboles e invisto al distraído Spike.
—Te... encontré... Nya! — dijo la que estaba sentada sobre el pecho del dragón.
Spike al recuperarse del estrepitoso empujón recupero lentamente la visión y lo primero que vio fueron dos hermosos ojos color gris.
—Yoko — fue lo primero que atino a decir pero se enfoco mejor en quien estaba encima lo que lo dejo... la palabra confundido se quedaba corta.
Sentada en su pecho estaba una chica de piel que parecía bronceada, contextura delgada, un largo pelo azul muy oscuro... no, era azul marino pero había algo sobresaliendo de su cabeza eran... ¿Orejas de gato? ¿También una cola?, ambas eran azul marino y no acaba ahí ya que las manos de la chica parecían traer guantes que se asemejaban a las patas un gato, también traía puesto una extraña ropa que consistía en una falda corta con un pantaloncillo debajo y un polo que dejaba expuesto su vientre (Busquen en google imagenes Nekotoro, la identificaran rápidamente 7w7)
—¿Yoko? — El aspecto le hizo dudar de que fuera su amiga, no sabía qué hacer hasta que otra vez el olor entro a nariz — Yoko... ¡YOKO ERES TÚ!
—¡CUIDADO NYA! — pido a gritos la sonrojada chica ya que sin previo aviso Spike la tomo de la cintura y la alzo, sentir las firmes manos tocando su piel expuesta la puso nerviosa.
El dragón no cabía en alegría pues su gran sonrisa demostraba su felicidad al ver de nuevo a su amiga, tal vez haya cambiado pero no por eso deja de ser Yoko.
—¡Pu... puedes bajarme Nya! — le reclamo molesta y sonrojada.
—Lo siento me deje llevar — lentamente la dejo en el suelo pero apenas Yoko toco el suelo comenzó a golpear su pecho claro que no se sentía nada porque por la esponjosidad de estos guantes amortiguaban los golpes.
—¡Como te atreves a desaparecer sin avisar *Acaso tienes idea de cómo me afecto* a Satoru y a mí nos tomo por sorpresa *Pase la noche sola pensando que no volverías* no puedes simplemente irte sin pensar en los demás que dejas a atrás *Me dijiste que no me dejarías sola* idiota, estúpido, tonto, cabeza de Bagua!
Con ambas manos Spike sostuvo las muñecas de su amiga, esta última al ver que detuvo sus golpes alzo la mirada para encarar molesta al dragón, sin embargo, el joven cazador tenía un rostro de arrepentimiento.
—Lo siento Yoko, las cosas sucedieron rápido y no tuve nada de tiempo para pensar, en mi cabeza solo estaba el detener una amenaza y llegue a olvidar a mis amigos, a Satoru y a ti — ahora era la chica gata la que se sentía culpable de hacer sentir mal a Spike — pero — continuo Spike captando la atención de Yoko — ahora que estas aquí te prometo no olvidarte y esta vez estaremos juntos enfrentando de nuevo los peligros, como un equipo — dicho eso ultimo le regalo una gran sonrisa a la chica gata.
—De... de acuerdo, pero me debes algo po... porque aun sigo molesta — agrego desviando la mirada esperando que su amigo no note su sonrojo.
—Es un trato — siguió sonriendo mientras liberaba sus muñecas para disgusto de Yoko.
Mientras aquel reencuentro se daba entre estos dos amigos, seis espectadoras habían sido ignoradas completamente presenciando a Spike y aquella extraña chica.
No sabían que pensar primero Spike era frio y sin sentimientos, apenas les hablaba y ni siquiera les dirigía la mirada, pero ahora llegaba esta chica y su actitud cambiaba completamente, era amable, atento, sonreía y hasta mostraba una faceta que solo habían visto en... el Spike de 13 años.
En ese momento las portadoras comprendieron que Spike no se había vuelto frio y cerrado con todo el mundo, solo con ellas, mientras que con los que conocía y confiaba como aquella chica su actitud le recordaba al Spike alegre y amigable que conocieron.
Yoko sintió las miradas de otros, volteo a ver y se encontró con seis chicas con dibujos en los cachetes, algunas con alas o diamantes en la frente, pero al fin y al cabo chicas que estaban cerca a su Spike, su mente le comenzó a bombardear con los recuerdos de su sueño donde el dragón se alejaba de su lado siendo acompañado por seis chicas.
—¿Quienes son ellas? — pregunto con desde la chica gata.
Todas, salvo por Fluttershy y Pinkie se ofendieron por el tono en que lo decía la extraña, Rarity ya hasta pensaba en tener una acalorada discusión con esa jovencita sobre como dirigirse a otros ponis.
—No son nadie — respondió el dragón haciendo sentir mal a las portadoras.
Yoko ya pensaba reclamarle a que quería decir con eso pero al ver el ceño fruncido del dragón se guardo su reclamo, Spike estaba molesto y todo indicaba que con ellas, muy pocas veces por no decir casi nunca había visto a Spike molesto.
—*Si está molesto con ellas entonces no tengo que preocuparme* — pensó al saber que no tendría que mantenerlas a raya... por ahora.
—Vamos, hay que seguir — indico el dragón — verdad Yoko ¿Cómo es que llegaste aquí y también como es que luces tan diferente? — pregunto mientras caminaba.
—Es una larga historia pero en resumen un gato dorado que decía ser un dios me trajo aquí — explico Yoko caminando al lado del dragón.
—Pero eso no explica tu cambio — indico el dragón.
—Oh... pues veras... él me dijo que ibas a enfrentar grandes peligro Nya! y yo me ofrecí a ayudarte ya que sabes que somos compañero y... y entonces él me ofreció transformar mi cuerpo para en vez de ser una ayudante pueda ser mas como una cazadora — dijo Yoko entre nervios y desviando la mirada.
—Ya veo... nunca comprenderé a ese gato pero me alegra que estés aquí Yoko.
La chica gata suspiro mentalmente, no podía decirle el porqué de su cambio a Spike pero aun así estaba molesta con ese gato dorado, cuando se examino al llegar se dio cuenta que sus atributos femeninos eran casi nulos, era tan plana como la compañera cazadora de Kira y ahora estando al lado de Spike se percato que pese a que creció, seguía siendo pequeña, era como 20cm más pequeña que Spike.
—*¿Seré atractiva para Spike así?* — se pregunto ya que hasta ahora su amigo la seguía tratando como siempre.
Más atrás les seguía el resto de chicas cada una con diferentes opiniones de la amiga de Spike.
—*Es una mentirosa* — pensó Applejack ya que pudo ver claramente sus mentiras cuando hablaba con Spike, a los ojos de la portadora de la Honestidad ella era un mal ejemplo para el dragón.
—*¿Se molestara si le toco sus orejas?* — Fluttershy al ver las orejas y cola de gato de la chica quiso ir a acariciarle ya que le parecía tierna como un gatito pero luego de que les lanzo aquella mirada fulminante junto con esas palabras cortantes, lo pensó dos veces antes de acercarse.
—*Alguien nueva, espero le gusten las fiestas, ¿Porque tendrá esas orejas?* — fiel a su personalidad Pinkie solo tenía metida en su cabeza acercarse amiga de la chica de nombre Yoko según pudo escuchar y quién sabe, tal vez si se hacia su amiga eso le ayude a poder ser de nuevo amiga de Spike, la simple idea emocionaba de por sí a la portadora de la Risa.
—*Se ve en forma* — fue lo único que pensó Rainbow respecto a la extraña chica, aunque le molestaba el cómo se había dirigido a ellas pero tenía que admitir que poseía un cuerpo atlético y ágil, claro que no tanto como el suyo agrego ese último pensamiento la chica de pelo arcoíris.
—*A ella... le gusta Spike* — la siempre perspicaz Rarity pudo notar claramente los sonrojos de la chica o los nervios que la traicionaban cuando el dragón la tocaba, pero pese a eso Spike no notaba aquellas señales de enamoramiento lo cual alivio a Rarity — *Espera porque me siento aliviada* — No, no quería sentirse así, Spike merecía estar con alguien que se interese por él... pero no sabía porque le disgustaba esa idea.
Mientras tanto Twilight miraba con malos ojos a la chica que demostraba esa cercanía y confianza con Spike, estaba celosa de que ella se ganara toda la atención y el aprecio del que antes fue su amigo, hermano y asistente numero uno.
—¿Te fastidia? — pregunto el dragón al ver como Yoko trataba inútilmente de quitarse los guantes.
—Si Nya! trate de quitarlos cuando llegue pero es imposible si no puedo sostener nada — con sus dientes intento romper los guantes.
—Déjame ayudarte — Spike se detuvo y sostuvo de la muñeca a Yoko que la tomo por sorpresa, luego saco una daga y corto con cuidado el guante liberando la mano de su amiga, procedió a hacer lo mismo con la otra — ¿Mejor?
—Si... gracias Nya! — avergonzada concentro su atención en sus manos que claramente se sentía diferentes a las garras que poseía.
Inconscientemente Twilight comenzó a cargar magia en la gema de su frente, ver a Spike preocupándose por alguien mientras a ella la ignoraba le puso furiosa, si no fuera porque las chicas le hicieron entrar en razón posiblemente le hubiera lanzado un hechizo a la chica gata... pero no se arrepentiría del todo al hacerlo.
...
—¡Quien se cree ella, viene y se roba toda su atención, apuesto que no conoce tan bien a Spike como yo! — se quejaba Twilight caminando de un lado a otro en la sala de la biblioteca mientras sus amigas simplemente la observaban.
Ninguna aportaba algo a lo que decía Twilight, dejaban que ella se desquite gritando sola pero aun así les sorprendía esa nueva faceta suya.
Mientras todo eso ocurría en el primer piso, en el segundo piso, mas especifico en el cuarto del dragón se encontraba este último con su compañera.
Spike le había dicho que le acompañe a su cuarto mientras alistaba sus cosas antes de partir pero hasta ahora no le había dicho a donde.
—Nya! No sabía que te gustaban las flores — opino Yoko al ver un florero con bellos girasoles.
—No del todo — respondió el dragón mientras afilaba su Gran Espada Jinouga — Es un regalo para alguien especial para mí — su compañera se quedo rígida como piedra al escuchar lo que dijo Spike — a mi madre le gustan mucho los girasoles.
—Oh solo era ella — suspiro aliviada Yoko.
—¿Que dices? — pregunto el dragón cazador.
—Ignórame solo estoy desvariando un poco jejeje — agrego nerviosa la chica gata.
Una vez termino de afilar su arma, Spike repaso mentalmente su repertorio de armas, armaduras y objetos que tenia para traer con su fuego, había gastado unas cuantas pociones que tomo ayer en la noche para recuperarse por no olvidar la gran cantidad de escudos destruidos por ese Rathalos negro, si no se equivocaba aun le quedaba más de una docena de esos escudos.
—*Salvo por los escudos y una parte de la armadura Jinouga que perdí, estoy listo para seguir* — dejo el arma ya afilada sobre su cama y se dirigió a la puerta de su cuarto — Vamos Yoko, tenemos que partir.
—¿A dónde? Por si se te olvida hasta ahora no me has dicho Nya! — agrego molesta.
—A ver a mi madre — dijo simplemente Spike saliendo por la puerta.
—*Su madre...* — Se imagino a una mujer con los mismos rasgos de Spike y posiblemente más alta, ese simple pensamiento la hizo intimidarse pero se animo a sí misma para dar una buena impresión para ganarse a la madre de su amigo, ya con eso tendría la mitad del trabajo hecho según ella — ¡Espérame Spike!
Cuando llegaron al primer piso las quejas de Twilight cesaron para que el lugar se llenara de un profundo e incomodo silencio.
Spike caminando se fue a la puerta con Yoko siguiéndole.
—¿Ya te vas? — pregunto la portadora de la magia bajando la cabeza.
Deteniéndose a medio camino el dragón giro para verla, Twilight alzo la cabeza y vio los fríos ojos de su ex-amigo.
—Ayer te lo deje muy en claro Sparkle.
Twilight volvió a bajar la cabeza y apretó los puños de frustración al no saber que mas hacer porque una vez que Spike cruzara esa puerta no lo volvería a ver jamás, era un adiós para siempre.
—Si eso es todo.
Twilight alzo la mirada con los ojos llorosos y vio como Spike dándole la espada se alejaba en cámara lenta pero lo que ella veía en su mente era a su pequeño amigo y hermano el que se iba, maldecía a su mente por torturarla de esa manera haciéndole ver al pequeño Spike, al que ignoro, al que no aprecio y dejo de lado cuando más lo necesitaba, a ese pequeño Spike que perdió para siempre lo cual la devastaba hasta tal punto que lloraba todas las noches añorando con volver al pasado y arreglar todo de nuevo pero era imposible, ahora solo quedaba este Spike que la odiaba, la ignoraba y despreciaba por todo lo que había hecho, este Spike que estaba también a punto de perder como al pequeño, pero había una diferencia y era que Twilight no lo dejaría ir tan fácilmente, no importa si este no quería saber nada de ella o si tenía a alguien que ocupo el lugar que antes a ella le pertenecía, no se daría por vencida, quería volver a ser su amiga, quería volver a ser su hermana.
—¡Spike espe...!
Toc! Toc! Toc!
El llamado a la puerta callo a Twilight que estaba a punto de soltar todo en su interior para convencer a Spike de quedarse.
—¿Hay alguien ahí? — se escucho un voz tierna e inocente al otro lado de la puerta.
Ya que Spike era el más cercano a la puerta la abrió encontrándose a una chica pegaso rubia de ojos disparejos.
—Hola Spike es bueno volver a verte — dijo para sorpresa del dragón que lo haya reconocido tan rápido — tengo un mensaje urgente para Twilight.
El dragón dejo pasar a Derpy y está entre tropezones paso hasta estar frente a la portadora de la magia a la cual le entrego el mensaje que era un pergamino enrollado.
—Eso es todo — agrego la pegaso pero cuando estaba a punto de retirarse Spike la detuvo.
—¿Cómo es que me recociste tan rápido? — pregunto el dragón porque hasta ahora nadie había acertado de que él era el pequeño Spike.
—Es fácil, si miras a alguien a los ojos sabrás quien es y por todo lo que ha pasado — le respondió con una tierna sonrisa para luego retirarse a seguir con su trabajo dejando a un dragón confundido.
—*Va una* — con unos ojos vacios Yoko se grabo el rostro de aquella chica alada que se alejaba y que si valoraba su vida no se volvería acercar ni a sonreírle a su Spike.
—Oh oh oh que dice Twilight — pregunto impaciente Pinkie que para ella urgente podría ser algo divertido.
Twilight desenvolvió el pergamino llevándose una gran sorpresa.
—¡Es de la princesa! — grito sorprendiendo a sus amigas ya que luego del accidente de la boda, Celestia había contado toda comunicación con su alumna y que de la nada le envié un mensaje era algo de por sí muy extraño.
Spike al oír que mencionaron a su madre, le llamo mucho la atención del contenido de ese pergamino el cual era urgente, solo esperaba que no estuviera relacionado a las bestias del otro mundo.
Twilight siguió leyendo el mensaje, cada vez su rostro se ponía mas serio y un miedo comenzó a crecer en su interior pero no fue hasta que leyó la última parte en que ya salió a la luz toda su preocupación.
—¡Mi hermano y Cadence están en problemas!
-LIBRETA DE CAZADOR:
°Nombre: Spike
°Raza: Dragón humanoide.
°Sexo: Masculino
°Edad: 19 años
°Tamaño: 188 centímetros
°Características: Pelo verde con dos pequeños colmillos sobresaliendo de su boca, ojos verdes, algunas partes de su cuerpo tienen escamas color morado como las mejillas o las orejas que son puntiagudas, también presenta una cola morada con espinas verdes en la parte superior y al final de la cola tiene una forma de punta de una flecha.
°Rango: Veterano
°Felyne compañero: Yoko, una gata mitad Felyne y Melynx, color azul profundo como el color del océano en la noche, con un color azul más claro en sus patas, hocico y orejas, líneas negras en su espalda, ojos color gris y en su pansa el dibujo de una huella rosada (N/A: Información obsoleta próxima a ser actualizada)
°Misiones cumplidas:
- De una estrella: 12
- De dos estrellas: 26
- De tres estrellas: 65
- De cuatro estrellas: 89
- De cinco estrellas: 71
- De seis estrellas: 26
-RESPUESTA DE REVIEWS ANÓNIMOS:
Guest(1): A que extremo llegan ustedes solo por tardar en actualizar :'v, sobre Luna oye shi 7w7, gracias bro.
Dheyluz: No tarde tanto en este por lo menos :v
Alvaro: Jajaja la mayoría ya piensa en el LunaxSpike XD. Qué bueno que te creaste una cuenta men, así puedo contestar tus comentarios por PM más rápido y quien sabe tal vez te animes algún día a crear un fic. Qué suerte tienes de tener a Pinkie y a tu alicornio en tu casa, yo solo tengo OCs machos y uno de ellos me impiden escribir sukulencia o si no me quema vivo :'v. Nos vemos bro.
FanGirl: Y con Yoko :D, solo falta Celestia.
Black89: Puede que sí, lo pienso bien y está dentro de las posibilidades solo hace falta darle el contexto.
Nherugami: Me alegra que te guste bro y descuida no necesitas spamear el timbre porque aquí está la actualización :D
Ant: Spike comparte tan buenos recuerdos con ellas como los que yo tengo al lado de ella :v, aquí el próximo capitulo bro.
Un anonimo mas: Por ahora no mucho ya que el dragón se niega a entablar una conversación con ellas pero pronto bro.
Guest(2): Justo ahora :v
Guest(3): Ya esta bro espero lo disfrutaras.
Darphot: En este momento XD, escribo cuando me llega la inspiración, hay veces tarda :'v
-FIN DE RESPUESTA DE REVIEWS ANÓNIMOS:
The only 95: Que tal mis amigos lectores que siempre me recuerdan el salir con chaleco antibalas cada día :'v, verán tengo un anuncio que hacerles pero antes – el escritor rápidamente se pone una armadura Swat – el anuncio es que en unos días volveré a la universidad por lo que el fic de Spike The Hunter entrara en pausa por un… tiempo indeterminado.
El amado y odiado escritor tubo que esquivar varios disparos, cuchillos y trinches que fueron lanzados a su persona.
The only 95: Oigan también tengo responsabilidades, escribo por pasatiempo y también por ustedes pero esta pausa no será tan larga… bueno depende de que tan jodido esté este nuevo ciclo de mi universidad y ojo solo digo el fic de Spike The Hunter ya que ese es el que tiene los capítulos más largo y se me hace complicado sacarlos, el resto de mis fic pues no superan los 3K de palabras por lo que actualizarlos es más sencillo (Como mi fic principal al que nadie o pocos le interesa :'v), si veo que tengo tiempo y la inspiración esta de mi lado pues iré escribiendo el fic de Spike The Hunter progresivamente, bueno eso es todo amigos espero les haya gustado este capítulo por el que me tuve que amanecer interdiariamente, no olviden dejar sus comentarios para saber que tal les pareció, yo soy The only 95 nos leemos luego.
