The only 95: Que tal queridos lectores es bueno volver a verlos luego de mucho tiempo – siente la mirada reprocharte de sus lectores – oigan esta vez no tarde tres meses en actualizar… bueno en dos semanas se cumplían esos tres meses, algún día romperé mi record de inactividad :v

Steven: Dudo que ellos esperen tanto sin lincharte vivo.

The only 95: Mejor vete de aquí maldita sea – le reclamo a su OC.

Steven: Solo quería darle una última mirada a este capítulo – le entrega un USB rojo al escritor – ya sabes lo que va a pasar si metes lemon ¿no? – le amenazo formando en la palma de su mano un poco de fuego.

The only 95: Le quitas lo divertido a la vida, bueno volviendo al punto antes de actualizar el fic responderé los comentarios anónimo porque los otros ya los respondí por PM en sus cuentas.

-RESPUESTA DE REVIEWS ANÓNIMOS:

Lector occasional: Pues en eso te doy la razón, no me sentí del todo inspirado para ese capítulo (Tenia un poco de relleno), no tanto como el reencuentro de Spike con las mane6, pero descuida yo soy más de accion y trama y los capítulos que se vienen más adelante serán todo menos predecibles, saludos bro.

Nherugami: Pues dudo mucho que Yoko quiera compartir a su dragón, es egoísta la gata :v y descuida soy más de darle importancia a la trama que al romance en eso, saludos.

Christian: Has fila para la amenaza bro, aunque te aviso que la cola no avanza rápido :v. Gracias por cierto me alegra saber que hay gente que se toma un tiempo para disfrutar lo que escribo :'D. Pues eso lo veremos en este capítulo bro.

dheyluz: Tuve varias opciones para Yoko y todas tenían pechonalidad pero solo una lograba encajar en el carácter que demostraba la compañera del dragón, además con esas dos cosas adelante iban a entorpecer su agilidad y flexibilidad que como Felyne poseía.

Black 89: Oye me gusta esa idea de guardia lunar, tiene buena lógica tal vez si lo incluya, tendría que darle tiempo. Monn Dancer mmm… veré que puedo hacer con ella, si pienso incluirla, el cómo es lo complicado.

Guest (Todos): Mmm… pues en ese tipo de enemigos no creo que vaya va a funcionar en este fic mas que nada porque rompería con una trama que planeo desarrollar en el futuro (Cuando se revele entenderás porque), pero la idea me gusta y tengo otro fic que encajaría perfecto con eso. Me inspire en crear este fic más que nada en los juegos de Monster Hunter y los casi nulos fics de Spike como protagonistas, el nombre del villano principal es aun un misterio (Por cuestión de Spoilers) así como que tan poderoso es pero créeme te llevaras una gran sorpresa cuando se revele. Lo de la armadura súper OP lo dudo más que nada porque el lore de Monster Hunter no tiene de esas armadura, la gran mayoría te da resistencia tanto físicas como elementales así como una que otra habilidad de soporte como afilado de armas más rápido, pociones de curación curan hasta un 30% mas, etc y en cuanto armas las más poderosas tienen un gran filo durable e infringen mucho daño, pero obviamente sin entrenamiento previo hasta otro men con un cuchillo de cocina te derrotaría más rápido. Aprecio mucho que te gusten mis historias así como a tus familiares, me alegra saber que alguien disfruta lo que leo :). Spike tendrá que enfrentar muchos retos y enemigos en el futuro, que lo pondrán al límite tanto física como mentalmente.

uriel 99: Lo mismo que preguntaste lo respondí en el comentario de arriba. Pues aquí está el capitulo 25 :D, hubiera contestado antes pero no hay una manera con los comentario anónimos, con lo que tienen una cuenta en Fanfiction es más fácil porque respondo sus Review con un PM sin que tengan la necesidad de esperar a que actualice, lo cual lleva mucho tiempo XD.

-FIN DE RESPUESTA DE REVIEWS ANÓNIMOS:

The only 95: Ahora sí, ¡A leer se ha dicho!


En un tren rumbo a Canterlot, en uno de los vagones para pasajeros viajan las portadoras de la armonía que luego de recibir aquella carta enviada por la princesa Celestia, sin demora tomaron el primer tren para ir a verla.

—¿Hay algo más detallado en ese mensaje querida? — pregunto Rarity sentada cerca a la ventana y al costado de Twilight.

—No, en su mayoría solo dice de que Cadence y mi hermano viajaron a un reino que no especifica su nombre, de ahí en adelante la carta dice que necesitan urgentemente nuestra presencia en el castillo — conto una angustiada Twilight que temía por la vida de su hermano y su niñera favorita.

—Ustedes creen que la princesa ya no estará molesta con nosotros — opino tímidamente Fluttershy sentada al costado de Twilight, al lado donde transitan los que viajan en ese vagón.

—No es por ser pesimista pero yo lo dudo — agrego Rainbow que se encontraba frente a Twilight y entre Pinkie y Applejack.

—No seas así Dashi, apuesto que la princesa ya no está enojada con nosotras... no tanto, pero de cualquier manera le podemos dar un pastel como disculpa — dijo con una gran sonrisa conociendo muy bien los gustos de Celestia por las cosas dulces.

—Yo creo que el pastel va a ser lo de menos si se va a reencontrar con él — hablo Applejack señalando un lugar especifico del vagón.

Todas las chicas se enfocaron o giraron sus cabezas como es el caso de Twilight, Rarity y Fluttershy, para ver el final del vagón donde se encontraba Spike y su amiga sentados juntos.

Spike que miraba atentamente la ventana recordando aquellos momentos nostálgicos cuando veía el paisaje de Equestria, se sintió observado de un momento a otro, giro su rostro y su mirada estoica se encontró con la de las chicas que de inmediato volvieron a acomodarse en sus asientos como estaban antes.

Una gran pregunta surgió en la cabeza de las portadoras de la armonía y esa era ¿Como se lo tomaría Celestia al conocer a este nuevo Spike?, Celestia era un princesa bondadosa, amable y nunca fue partidaria de la violencia para solucionar los problemas, en esto último chocaba completamente con lo que representaba el nuevo Spike ya que al que ella considera su hijo era al pequeño y pacifico Spike, ¿lo seguirá considerando así luego de conocerlo?

Mientras tanto con nuestro cazador, lucía con un rostro apacible viendo la ventana pero por dentro sus sentimientos, ideas y temores eran un completo caos.

Al dragón no le interesaba lo que los ponis piensen de él, si lo consideraban un monstruo o hasta un asesino a sangre fría luego de ver como mato a ese Rathalos, le llegaba altamente como dice, no obstante, de entre todos aquellos ponis, solo de una le importaba que piense de él y esa era su madre.

Es por esto que con cada kilometro recorrido por el tren sus miedos se apoderaban muy dentro del dragón, soportaría que todos en Equestria lo vieran como lo hacía en Ponyville, menos su madre, el solo imaginar eso le hacía quebrar su temple forjado durante seis años como cazador.

Su ánimo decayó, tal vez al llegar de nuevo a su mundo lo primero que quiso hacer era reencontrarse con Celestia, ahora estaba dudando si esto era en verdad una buena idea.

No, tengo que avisarle sobre el peligro que se aproxima — pensó Spike.

—¿Cuanto falta? — pregunto una aburrida Yoko, aunque en un principio le fascino esta máquina llamada tren y se quedo embelesada por los hermosos paisajes que podía ver por la ventana, con el tiempo le llego a aburrir.

—Entre media a una hora aproximadamente — le respondió el dragón.

—Oh genial Nya! — al terminar la oración soltó un largo y sonoro bostezo que se escucho en todo el vagón.

Tomando el punto de vista de Yoko el cómo fue este día para ella se resume en una palabra... estresante. Se levanto temprano en la mañana, persiguió un gato dorado hasta el cansancio, su cuerpo cambio (Le seguía sin gustar su nuevo aspecto) viajo a otro mundo, se reencontró con Spike y por ultimo ahora estando ya en la tarde con el sol en su punto más alto, se encontraba viajando en tren, por todo esto era comprensible que estuviera cansada la chica gata.

—Si quieres puede usar mi hombro para descansar en lo que falta del viaje.

La proposición del dragón no solo llamo la atención de Yoko si no que también la hizo sonrojar levemente.

—¿No... No te molesta? — pregunto creyendo que tal vez lo incomode.

—Mientras seas tú, claro que no — le dijo regalándole una sonrisa.

Yoko no se hizo de rogar mas y con una cara de satisfacción apoyo su cabeza en el hombro del dragón, de paso aprovecho que lo tenía cerca para inhalar su aroma de esa manera relajarse más.

Twilight que disimuladamente los observaba, vio dicha acción con una gran molestia recordando como antes el pequeño Spike se dormía a su lado cuando tenían que hacer largos viajes en tren.

Ojala Celestia la aparte de Spike — pensó la portadora de la magia deseando que esa amistad acabase.

.

—¡Destino Canterlot, por favor bajen en orden!

—Yoko ya llegamos — dijo Spike moviendo con cuidado a su compañera que se había quedado profundamente dormida en su hombro.

—Mmm... Acepto Nya! — murmuraba con una boba sonrisa recostándose mas en el dragón.

—Yoko despierta.

—¿Qué? — soltó somnolienta Yoko mirando alrededor confundida.

—Apúrate antes que el tren comience avanzar — se levanto de su asiento el cazador.

—Oh si claro Nya! — agrego ocultado su desanimo al saber que lo de hace unos momentos solo era un sueño — Pero algún día voy a cumplirlo — pensó con determinación.

Varios ponis bajaron de los vagones del tren pero los que nos importan eran los del último vagón, donde un grupo de seis chicas bajaron para al rato seguirlos un par que llamo la atención de los ponis de alrededor.

Las portadoras avanzaron entrando al reino más elegante de toda Equestria, seguidos atrás del dragón y su compañera.

Yoko no podía creer lo extraño y fascinante que era el mundo de Spike, observando con detenimiento a los alrededores como aquellos llamados unicornio usaban esa misteriosa magia para levantar objetos.

Los ponis estirados de prendas lujosas y extravagantes veían con extrañeza, repudio y hasta miedo a los dos seres que caminaban como si nada por el reino de su amada princesa.

La chica gata pudo sentir claramente las miradas de esos desagradables sujetos y hasta estuvo a punto de gritarles pero una mano en su hombro la detuvo.

—Es una pérdida de tiempo discutir con ellos — le dijo el dragón que continuo hablando — en sus rostros solo hay sonrisas falsas, creen que lo material les traerá felicidad y les gusta ver al resto como inferiores para así elevar su poca autoestima que tienen.

Yoko no dijo nada y siguió caminando al lado de Spike pensando que este tenía razón y vaya que no se equivocaba, el dragón al pasar sus primeros años de vida en el castillo sabe de primera mano cómo son aquellos ponis de Canterlot y lo que son capaces de hacer por quedar bien frente a la Princesa.

Esquivando a más ponis transeúntes por el camino, por fin llegaron a la entrada del castillo que era custodiada por un par de guardias.

—Que no dijiste que veríamos a tu madre Nya! — pregunto Yoko.

—Sí y aquí se encuentra — respondió el dragón sorprendiendo a la chica gata.

Si su madre se encuentra ahí lo más seguro es porque debe ser una invitada de alto prestigio, porque era absurdo que su madre fuera algo así como la reina de estos seres, después de todo la madre de Spike era una dragona... eso era lo que ella creía.

Los guardias dejaron pasar a las chicas ya que todos conocían de las portadoras de la armonía, incluso dejaron pasar a Yoko que pese a su extraño aspecto que les hacia recordar a un gato creyeron que era una acompañante de las portadoras, además no parecía peligrosa si era más pequeña que cualquier guardia del castillo, no obstante, con el ultimo...

—¡Alto dragón! — gritaron ambos guardias a la vez apuntando sus lanzas muy cerca del cuello de Spike.

Las chicas así como Yoko se detuvieron para mirar atrás.

—Oigan déjenlo Nya! — reclamo la chica gata.

—Él viene con nosotras — salió a hablar Twilight.

—Lo siento señorita Twilight pero no podemos, luego de la invasión changeling la princesa nos exhorto a cada guardia estar alerta ante una posible amenaza — dijo el guardia que era un poni terrestre.

—No podemos dejar la seguridad de la princesa se ve en peligro otra vez — agrego con furia el otro guardia que era un unicornio por la gema que dejaba ver la abertura de su casco.

Ante la amenaza por parte de esos guardias cualquiera se hubiera puesto a la defensiva o exclamaría alterado dando motivos de porque no era peligroso, Spike era un caso muy aparte, aquellos guardias cumplían con su ley primordial el cual era mantener a su madre segura, respetaba eso y que lo amenazasen poco o nada le importaba, mientras él no se ponga hostil, ellos no atacarían y lo que menos quería era iniciar una pelea con toda la guardia real, no porque perdería, sino porque no quiere dejarle una primera mala impresión a su madre dejando fuera de combate a sus soldados.

Otra vez esos changelings — era lo que también ocupaba su cabeza y si lo mencionado por el guardia era cierto, que su madre se encontró a merced de esas criaturas... tal vez Spike tenga que hacerse una bonita armadura con ellos.

—Cuáles son tus intenciones dragón — hablo el guardia terrestre.

—Solo deseo hablar con la princesa — respondió serenamente.

—Crees que dejaremos que un monstruo como tú se acerque a nuestra princesa — le dijo a manera clara de insulto y desprecio al dragón.

Las chicas se habían quedado pasmadas y temieron que ese guardia haya tocado una parte sensible de Spike al llamarlo de esa manera, hasta ya se imaginaron al pobre siendo partido en dos por la gran espada del dragón, pero para su sorpresa Spike ni reacciono o titubeo cuando lo llamaron monstruo, permanecía igual de serio aun con las lanzas apuntando a su cuello.

—¡Oye idiota como te atreves a llamarlo así! — agrego furiosa la chica gata sosteniendo el hombro del guardia unicornio, no permitiría que alguien insulte a su amigo.

—¡No te atrevas a tocarme! — Empujo a Yoko que retrocedió bruscamente pero gracias a sus reflejos no se cayó — uhm fenome...

No pudo continuar hablando ya que algo se enrosco en su cuello apretándole y alzándole unos centímetros en el suelo.

—No me importa en lo mas mínimo que alguien quien no me interesa me insulte o me amenace — el cuerpo del guardia giro 180 grados y palideció ante los ojos draconianos que atravesaban su alma — pero nadie agrede a mis amigos — agrego Spike mostrando un lado agresivo logrando intimidar a los guardias reales — Discúlpate con ella.

—Lo si... siento señorita por insultarla.

—¿Y? — inquirió el dragón botando leves flamas verdes de su boca.

—¡Empujarle, perdone! — rogo el guardia que sentía como la cola del dragón se enroscaba más en su cuello.

—Acepto las disculpas Nya! — respondió Yoko que sonreía burlonamente, si hubiera querido habría evitado que la empujasen... pero sabía que Spike era muy sobre protector con los más cercanos a él así que se daría ese gusto de ver como la defiende y como extra, frente a las otras chicas para dejarles en claro cuánto se preocupa el dragón por ella.

—Bien — dijo Spike mientras bajaba al guardia — podemos hacer esto por las buenas dejándome entrar y si se sienten más seguros apuntándome con sus lanzas, o por las malas llamando a toda la guardia real, lo que decidan no afectara el resultado final — agrego el dragón cruzándose de brazos mientras veía fijamente a los guardias.

—Por las buenas — declararon ambos guardias que lo dejaron pasar, claro que siguiendo al dragón por detrás con sus lanzas apuntado su espalda.

—Oye porque no me ayudaste — enfadado el guardia unicornio le murmuro a su compañero.

—Iba a hacerlo pero entonces vi sus ojos y... — el guardia terrestre trago saliva al recordar la mirada amenazante del dragón que lo paralizo de miedo.

El guardia unicornio suspiro, también hubiera hecho lo mismo que su compañero si hubiera estado en su lugar.

Spike iba al frente con los guardias y mas atrás le seguían las portadoras junto con la compañera de Spike que no dudo ni un segundo en adelantarse para caminar al lado del cazador.

—Nya! hubiera sido entretenido ver qué pasaba si llegaban el resto de soldado — tal comentario de parte de Yoko molesto a las chicas por ver un acto violento como si fuera divertido y a los guardias les dejo un mal sabor de boca.

—No, prefiero evitarlo — agrego simplemente el dragón.

No me digas que estos soldados superan a un cazador — se quedo pensando Yoko viendo disimuladamente a los dos guardias que no parecían la gran cosa, tal vez estaba subestimando la fuerza militar de estos seres.

Lo que ella no sabía es que Spike no quería enfrentarse a ellos porque al fin y al cabo son los guardias de su madre, se encargaban de protegerla, no había ni motivos ni razones para pelear con ellos, amenazarlos si pero de ahí no quería pasar ese límite.

A todo esto, ¿Qué tan bien entrenados están?

Cuando era más pequeño, desde la ventana de su cuarto en el castillo veía con gran admiración como entrenaban los guardias solares, ya sea con espadas, combates cuerpo a cuerpo o usando magia, este ultimo obviamente solo por los unicornios. Sin embargo, en ese tiempo el era un niño y como muchos otros veían como algo genial a alguien blandiendo una espada o portando llamativas armaduras, lo que ignoraban la mayoría era que no importarse si tenias la espada mas filosa o la armadura más resistente, sin un riguroso entrenamiento para manejarlas te podrías hacer daño a ti mismo al dar un simple tajo al aire.

Eso era lo más importante para Spike, el entrenamiento, ¿acaso los guardias de su madre estaban lo suficientemente entrenados para hacerle frente a un Rathalos? Ahora que lo piensa, esos changeling redujeron a todos los soldados de Canterlot ya que esos dos guardias mencionaron que Canterlot había caído una vez.

O esos changeling eran muy fuertes o los superaban en número — pensó en aquellas dos posibilidades.

Con una cara de fastidio se llevo una mano a su cabeza, tenía muchas cosas que hacer y averiguar, francamente ya se estaba sintiendo agobiado.

—Nya! ¿Estás bien? — pregunto preocupada su compañera al ver la expresión en su rostro.

—Sí, solo... tengo muchas cosas en la cabeza — suspiro cansado el dragón, pero en eso sintió un leve golpe en su hombro de parte de Yoko.

—Si solo te pones a pensar solo en los problemas nunca hallaras la solución — le dijo su compañera con una pequeña sonrisa de complicidad.

Spike al escuchar esas palabras no pudo evitar esbozar una sincera sonrisa, ya sea su maestro o Yoko, ellos siempre encontraban la manera de aconsejarle o apoyarle cuando tenía dificultades.

—Me alegro que estés aquí conmigo Yoko, gracias por ser una gran amiga — manteniendo esa sonrisa acaricio la cabeza de la chica que pese a ya no ser una felyne, no le importo mostrarle su aprecio como antes lo hacía.

Les dolió a las chicas el ver como Spike la consideraba como una gran amiga ¿Acaso las había cambiado por ella? A la que más le afecto eso fue a Twilight que sintió una punzada en su pecho, pero claro todo ese dolor fue reemplazado por odio y molestia de parte de las otras portadoras cuando la chica gata giro para sacarles la lengua a manera de burla.

Espero con eso sepan su lugar — volvió su vista al frente, Spike no noto su acción por suerte.

Las cosas se complicaron al entrar al castillo ya que los guardias al verlo rodearon sin demora al dragón, por suerte no paso a mayores cuando los dos guardias solares que lo acompañaban les explicaron al resto que lo estaban escoltando a donde la princesa y que además tenían a las portadoras si salía algo mal, aquello ultimo les hizo tener un poco mas de seguridad a los soldados por lo que volvieron a sus puestos.

La reacción nerviosa y precipitada de los guardias de su madre era similar a la que tenía el pueblo de Yukumo luego de aquel golpe de estado en el que muchos inocentes murieron, aquella invasión de los Changelings si les había dejado secuelas, pero Spike esperaba que no hayan estado en un peligro de muerte como en Yukumo.

—Ya llegamos — dijo el guardia terrestre sacando a Spike de sus pensamientos.

Frente a ellos se encontraba un gran portón de madera hermosamente decorado con tallados a manos de un gran sol con bordes dorados.

El grupo se quedo quieto por un largo rato, sabían que atravesando el portón los esperaría la princesa, para las portadoras el volver a encontrarse con ella luego de aquel altercado no sería nada fácil, pese a ello y para sorpresa de las chicas, la primera que dio un paso fue Twilight.

No me importa si la princesa sigue decepcionada de mí, la vida de mi hermano y Cadence peligra — la portadora de la magia empujo levemente una de las puertas y pasó, el resto de sus amigas también le siguieron.

—¿Spike? — pregunto preocupada Yoko.

El dragón se había quedado estático, mirando a la nada mientras sus brazos temblaban de manera imperceptible, claro no para su compañera.

—Tengo miedo — murmuro el dragón sorprendiendo a Yoko.

Claro que el miedo del que habla Spike era el ser rechazado por su madre, el que ella no acepte que fuera un cazador y le diga que no lo quería volver a ver, esa sola idea hacían temblar y casi llorar como aquel pequeño dragón que era antes de desaparecer de Equestria.

Cogiendo valor avanzo con inseguridad, no sabía lo que le deparaba al cruzar las puertas pero rogaba que fuera lo mejor. Yoko también lo siguió confundida por las anteriores reacciones de Spike, ¿acaso le tenía miedo a la princesa de este mundo, tan atemorizante era?

.

Cuando Twilight y sus amigas pasaron el portón se encontraron con la sala llena de guardias cubriendo todo el perímetro de la sala y en el ostentoso trono de oro yacía sentada la monarca del sol con una mirada seria pocas veces vista en ella.

El ambiente se había vuelto tenso para las portadoras, esta era la primera vez luego de meses en que estaban en presencia de la Princesa y por la manera en que las miraba no cabía duda en que no olvidaba lo sucedido.

—Pri... princesa — Twilight fue la primera en hablar poniéndose delante de sus amigas — yo...

La chica unicornio fue silencia por el sonido de una puerta abriéndose, todos los presentes se enfocaron en un joven de extraños ropajes entrando en la sala del trono acompañado de una chica que curiosamente tenía unas orejas y colas de gato.

El lugar se sumió en un profundo silencio que fue interrumpido cuando la gobernante de Equestria se levanto de su trono para luego bajar las escaleras y lentamente caminar hacia los dos pintorescos personajes, todo bajo la atenta mirada de sus soldados y las portadoras de la armonía que tuvieron que hacerse a un lado para dejarla pasar.

Ver a su madre acercándose llenaba el dragón de sentimientos tan contradictorios como la felicidad y tristeza, regocijo y arrepentimiento, pero sobre todo el que más sobresalía era el temor, aquel sentimiento le impedía mover siquiera un dedo, pronunciar una mísera palabra o incluso mantener ese temple de seriedad que había construido con tantos años siendo un cazador, que se desmoronaba solo al verla.

Una vez Celestia estuvo frente a él, mirándolo con aquellos profundos ojos de tonalidad rosada que parecían hurgar en lo más profundo de su alma, por primera vez Spike quería huir con la cola entre las piernas, no soportaría el saber que su madre lo desprecie cuando se entere lo que escogió ser, no podría vivir con eso.

—Y… yo… — murmuro tímidamente el dragón.

Sin previo aviso y para sorpresa de muchos, la princesa abrazo fuertemente al dragón posando su cabeza a la altura de su hombro donde claramente se podían ver lágrimas recorriendo por su rostro.

—No… no tienes idea de cómo te extrañe — dijo Celestia con una voz entrecortada producto de la alegría de volver a ver a Spike.

Los guardias solares se confundieron ante el actuar de su princesa que ella no era usualmente tan cariñosa con extraños, las únicas que sabían de aquel recuentro entre madre e hijo eran las portadoras que por respeto decidieron no decir nada de momento para no arruinar el ambiente, no obstante si había alguien que no veía con buenos ojos a la princesa, esta era Yoko que tenía su mirada fija en ellos dos.

—Yo también te extrañe, mamá — pronuncio Spike devolviéndole el abrazo e igualmente quebrándose en lágrimas sin importarle que varios estuvieran viéndolo ahora mismo.

Cuando aquel dragón llamo madre a la princesa hubo varias reacciones de parte de los guardias que no comprendían lo que estaba pasando, preguntándose que desde cuando su princesa tenía un hijo dragón tan grande si del único que habían escuchado dentro de los muros del castillo era de un tal pequeño Spike, pero no podía ser él, el otro apenas era un niñito.

Su… madre — pensó Yoko sintiéndose más relajada de no tener que armar una escena, por poco arruina su oportunidad de ganarse a la madre de Spike aunque si se le hizo extraño el ver que ellos eran de dos razas distintas.

Celestia aunque un poco renuente rompió el abrazo, se seco las lágrimas con el dorso de su mano y con una sonrisa que no se le había visto en meses se dirigió a los presentes en la sala.

—Pueden darme un tiempo a solas con mi hijo por favor — pidió con amabilidad.

Las portadoras se retiraron de inmediato al igual que los guardias que no habían visto tan alegre a su princesa en mucho tiempo mientras que Yoko le dedico una última mirada a Spike antes de retirarse también.

Una vez todos retirados, Spike sintió dos manos sosteniendo sus mequillas que lo giraron lentamente para poder ver cara a cara a su madre.

—En verdad estas aquí... no puedo creer que en verdad estas aquí y no es un sueño — musito lo suficiente alto Celestia con sus ojos cristalinos a punto de llorar nuevamente.

Aquellas palabras solo hicieron sentir peor al dragón. Tal vez su tiempo fuera de Equestria fue más largo para él que para el resto, sin embargo, su madre no sabía si se encontraba bien o no, había desaparecido de un día para otro sin dejar rastro, poco importaba que fueran 6 meses, incluso si fuera una semana eso no hacia preocuparse menos a una madre al no saber nada de su hijo.

—Pero mírate cómo has crecido — siguió hablando Celestia al ver que su hijo ya prácticamente le llegaba a su altura.

—Dude que me reconocieras tan rápido — respondió el dragón viendo a su madre a lo que esta frunció levemente el ceño.

—Es imposible para una madre no reconocer a su hijo que crio desde pequeño y hasta le cambio los pañales.

—Por favor no menciones eso — rogo el dragón tapando su sonrojo de vergüenza con una de sus manos, solo ella podía hacerlo sentirse de vuelta como un pequeño dragón, era una suerte que su compañera no esté cerca porque lo más seguro es que se burlaría de él.

—Ji ji ji mira que sigues apenándote por eso — se burlo un poco Celestia — pero enserio no sabía que los dragones podía tal estirón en 6 meses, ¿Donde estuviste que ni Luna te pudo encontrar en tus sueños?

Ante tal pregunta Spike quito la mano de su cara dejándole ver el rostro serio de su hijo que la veía directamente.

—Es una larga historia... y tal vez no te guste escuchar pero es importante que lo sepas madre.

.

En los pasadizos fuera de la sala del trono, las chicas y Yoko se encontraban esperando pacientemente, los guardias que también salieron junto con ellas se fueron a patrullar el resto del castillo.

—La princesa lo reconoció ni bien lo vio — soltó aquella opinión al aire Fluttershy.

Eso me hace sentir mal — fue el pensamiento que compartieron Applejack y Rarity que fueron las que más dudaron al creer que ese joven dragón era Spike.

—Por algo es Celestia, ella lo sabe todo — aporto Rainbow.

—Si ella lo sabe todo, eso significa que también sabía que hace 6 meses le ocultamos de la desaparición de Spike — Pinkie se tapo la boca pero ya era muy tarde.

El comentario sin mal intenciones de Pinkie bajo los ánimos de las portadoras al recordar el más grave error que cometieron con el pobre dragón.

—Oye tú — Las chicas no se esperaron ver a su amiga Twilight dirigirse a aquella chica que conocía Spike — te llamas Yoko ¿no es así? — dijo la portadora de la magia con un claro tono molesto en su voz.

—Sí, que quieres Nya! — respondió de tosca manera la chica gata.

—Quiero que te alejes de Spike — le dijo sin titubear.

Al resto de sus amigas no les agradaba nada la nueva amiga que había hecho Spike, pero pese a ello también tenían que respetarla ya que seria hipócrita juzgar a los nuevos amigos del dragón cuando ellas mismas no supieron valorar su amistad, es por eso que no podían creer lo que Twilight le estaba diciendo a la nombrada Yoko.

—Nya! Y porque debería de hacerte caso — contesto de manera cortante plantándose frente a Twilight.

—Porque yo soy su amiga y también su hermana aunque no de sangre, y no apruebo que alguien como tú se junte con él.

Ahora si era oficial, Twilight había perdido la razón debido a sus celos, Rainbow y Applejack se prepararon para intervenir por si la compañera de Spike le saltaba encima a Twilight, pero aquello nunca paso, la chica gata solo sonrió ladinamente.

—Oh ya recuerdo, Twilight Sparkle — aquello tomo desprevenida a la portadora de la magia — y el resto son Applejack, Rainbow, Fluttershy, Pinkie y Rarity, no sé quien sea quien pero se sobre ustedes Nya! — dijo mirando fijamente a cada una.

—Mientes, no conoces nada de nosotras — respondió la chica unicornio.

—Claro que si se, las disque amigas de Spike que lo dejaron de lado cuando él mas las necesitaba — aquello tomo por sorpresa a las chicas.

—Co... Como es que tu — trato de hablar Rarity.

—Como es que lo sé, porque Spike me lo conto y me conto todo, ya que él confía en mí porque YO si demostré ser una buena amiga — añadió aquello ultimo con presunción.

—Cállate, eso no es cierto — respondió toscamente Twilight no creyendo aquello que menciono la chica gata.

—Si quieren créanlo o no, él se abrió conmigo, me conto sus problemas y temores, lo vi durante todo este tiempo esforzarse, lastimarse, caer y siempre levantarse para poder cumplir su meta, ahora nos apoyamos mutuamente y por ello no dejare que ustedes se acerquen a lastimarlo de nuevo — les advirtió parándose firmemente frente a ellas para demostrar su punto.

—Pues tú no evitaras que nos acerquemos a nuestro amigo — respondió desafianteTwilight.

Esto fue tomado como una declaración de guerra para las portadoras en especial para Twilight que ahora sabía que su puesto de amiga más cercana había sido usurpado por aquella chica de orejas y cola de gato.

Yoko frunció el ceño molesta por la terquedad de esas chicas, aunque no tuviera sus garras aun tenía sus puños para enseñarles por la fuerza que no debían que acercarse a Spike.

—¿¡Que está pasando aquí!?

Aquella voz autoritaria hizo temblar a las portadoras y desconcertar a Yoko, pronto en los pasillos apareció la Princesa Luna que venía sosteniendo una joven ave fenix que luchaba por liberarse de su agarre.

—Princesa Luna — dijeron al unisonó las chicas que no se esperaron a la regente de la noche a estas horas del día.

¿Princesa Luna? A de ser su hermana — Yoko se quedo observando a aquella princesa que lucía más joven que la Princesa Celestia.

—Creí que estarían hablando con mi hermana, que hacen aquí discutiendo con... — se quedo observando con extrañeza a Yoko — ¿Y tu quien e...? AU! — se quejo cuando el ave fenix comenzó a picotear su brazo — no importa dejare esta ave con Celestia para que la cuide y luego regresar a mis aposentos.

—Espere Prince... — trato de advertirle Twilight pero ya era muy tarde.

.

—Y eso sería todo lo que paso — termino de relatarle a su madre lo que había vivido esos 6 meses fuera de Equestria, o mejor dicho en otro mundo que no era Equestria, claro que omitiendo eventos como el de la Asesina de cazadores y el golpe de Yamato para tomar el poder en Yukumo.

Celestia no sabía exactamente que pensar, otro mundo, seres similares a los ponis pero que no eran ponis, enormes monstruos, un dios en la forma de un gato parlante y por último, y lo que más la sorprendió, su pequeño hijo volviéndose un cazador de aquellos monstruos.

—Vaya... yo... no sé qué decir — sabía muy bien que Spike no le mentía pero esta era una información difícil de procesar.

—Y aun falta más — agrego el dragón ganándose la atención de su madre — se están abriendo portarles que conectan ese mundo y este, sospecho que algunas de esas criaturas ya las pasaron, una en especial llego a Ponyville — la princesa se horrorizo al pensar en sus pobres ponis siendo alimento de esos monstruos — pero llegue a tiempo y... me encargue de él — agrego aquello ultimo evitando hacer contacto visual con su madre.

La monarca del sol no necesito pensar mucho para saber que ese "Me encargue de él" significaba que le dio fin a su vida.

—Spike, sabes muy bien que yo no apoyo la violencia y las muertes por mas justificadas que sean — el mencionado bajo la cabeza a cerro los ojos esperando lo inevitable — pero seria egoísta pensar que lo que yo profeso pueda funcionar siempre en otros lugares.

Nuestro amigo alzo su cabeza y con una mirada atónita vio a su madre.

—Siempre creí que la violencia y las muertes traerían la ruina a una sociedad, que nos volverían unos salvajes asesinos haciéndonos olvidar nuestros valores, le inculque eso a todos mis ponis — para ella los guardias y soldados eran un punto aparte, podían usar la fuerza solo para retener una amenaza y proteger a los civiles, pero jamás mataban — pero ahora escuchándote hablar de ese mundo en el que has vivido... seis años — aun le costaba creer eso ultimo — la amabilidad y unidad de su gente, los valores de los cazadores y el porqué cazan esas criaturas, me hace tener un punto de vista más amplio de las cosas.

Spike sintió como se libraba de un gran peso de encima al saber que su madre aprobaba que fuera un cazador.

—Aunque aun siento curiosidad por ese maestro tuyo, me gustaría conocerlo en persona y agradécele por haberte cuidado.

—Veré si eso es posible — en el fondo le agrado la idea que su madre y su maestro se llevaran bien ya que ambos eran las figuras más influyentes en su vida, pero claro traer Satoru a su mundo era un tema complicado y más si este encontraba un día libre en su ya de por si en su apretada agenda de trabajo como Gran Cazador del Gremio de Yukumo.

Paam!

—Hermana quieres cuidar de esta ave, de nuevo se metió a mi cuarto y me picote la cabeza mientras descansaba — pronuncio una molesta Luna entrando a la sala del trono.

Guardo silencio cuando vio a su hermana mayor acompañada de un joven de aspecto raro tanto en su ropa como en las características de su cuerpo como la cola y escamas que poseía. La princesa Luna estuvo a punto de preguntar quién era él pero el ave fenix entre sus brazos se libero y a toda velocidad se dirigió a Spike tirándolo al suelo.

—JAJAJA YA VASTA PEEWEE — rio el dragón cuando el ave comenzó a sobar su cabeza debajo de su cuello causándole cosquillas — ¡Oye eso duele! — ahora se quejo cuando el ave enfurecida comenzó a picotearle la cabeza — ya, ya lo siento por desaparece ahora detente por favor.

—Creo que es muy tarde — soltó Twilight que venía acompañada de sus amigas y Yoko, no llegaron a advertirle a tiempo a la princesa Luna sobre lo que estaba aconteciendo adentro.

—Alguien puede explicarme que está pasando aquí — exigió saber Luna.

Luego de una rápida explicación de Celestia sobre todo lo sucedido, Luna se retiro a sus aposento con un terrible dolor de cabeza, no era fácil aceptar que existía otro mundo y que el hijo dragón desaparecido de su hermana que por cierto estuvo buscando durante meses, resulta ser ese joven dragón ahora presente, mas tarde pediría una explicación más detallada ya que estaba cansada y en la noche le esperaría una ardua labor cuidando el sueño de sus súbditos.

—Vaya que has crecido Peewee pero ¿Qué haces aquí? — le pregunto el dragón al ave fenix que se posaba en su hombro.

—Luego que me entere que desapareciste — las portadoras desviaron la mirada cuando Celestia menciono aquello — Tu ave llego a mi castillo posiblemente buscándote, al ser los fenix muy inteligentes le explique las cosas y le pedí quedarse, de paso que Filomena le hacia la compañía y le enseñaba mas sobre ser un fenix al pequeño Peewee.

Spike acaricio la cabeza de su amigo fenix, no podía confiar en nadie más que en su madre para cuidarlo.

—¿Es tu mascota Nya? — Pregunto una curiosa Yoko acercándose a Spike para tocar al fenix ave pero tuvo que alejar su mano cuando el ave quiso picotearla — creo que no le agrado.

Celestia miro con curiosidad a la chica cuyas orejas y cola le recordaron a un gato, Yoko se tenso al sentir su mirada.

—Oh olvide presentártela — soltó el dragón pasando su brazo por el hombro de su amiga para apegarla más a él lo cual la hizo sonrojar — madre te presente a mi compañera y mejor amiga Yoko.

Los ojos de la princesa del sol se abrieron enormemente al escuchar lo que dijo su hijo.

—Mu... mucho gu... gusto pri... princesa, so... soy Yoko Nya! — tartamudeo nerviosa la chica gata alzando su mano temerosa de que cualquier acto pueda ofender a un miembro de la realeza como lo era la madre de Spike.

Celestia por inercia estrecho su mano con la chica, no podía creer que su hijo tuviera una pareja aun que no debía de sorprenderse porque solo viendo su físico parece que le había traído beneficios el volverse cazador y eso debía también atraer el interés de muchas chicas pero no podía concebir en su cabeza que su pequeño dragoncito que hace solo 6 meses le enviaba flores en su cumpleaños o el día de la madres, tuviera novia, pero al ver a la chica Yoko carcomida por los nervios y sonrojada, y a su hijo feliz presentándosela le hizo pensar que tal vez ella era la chica indicada que para su hijo por lo cual formo una sonrisa en sus labios, si su hijo era feliz ella como madre también lo era.

Lamentablemente la monarca del sol había mal interpretado a su hijo cuando este menciono a Yoko como su compañera refiriéndose a esta como compañera de cacería, pero Celestia lo entendió como una pareja sentimental.

—Mucho gusto Yoko, solo dime Celestia, estoy feliz de que mi hijo haya conocido a una chica tan linda y joven como tú — respondió Celestia avergonzando a la chica gata, aunque se quedo un poco pensativa al ver a Yoko, la chica parecía estar entre los 15 o 16 años mientras que su hijo según lo que le conto de como el tiempo avanza mas rápido en ese mundo, entonces él tendría 19.

Coff! Coff! Coff!

El forzado y fingido tosido de Twilight llamo la atención de la princesa y el par de cazadores, era notable la molestia de la portadora de la magia en su rostro, no solo esa chica se habia ganado la amistad de Spike sino también el aprecio de su ex-maestra.

—Oh verdad a lo que les llame — soltó una apenada Celestia porque sin querer había olvidado el tema central, pero no se le podía culpar del todo, volver a ver a su hijo sano y salvo luego de meses era gratificante para ella.

La seriedad se había apoderado de Celestia al tocar el tema.

—Verán esto es una información no revelada al publico — aclaro la princesa antes de proseguir — hace una semanas nuestros exploradores me informaron de un reino que había aparecido de la nada, un reino que en los libros de historia decía que había desaparecido sin dejar rastro, El Imperio de Cristal.

La única que tomo la información como una gran revelación fue Twilight. Ella había leído historias sobre ese antiguo reino, que relataban de un unicornio malvado que había tomado el poder asesinando a la princesa, gobernando con tiranía y esclavizando a los pobladores, de ahí en mas solo dicen que ese unicornio fue derrotado por Celestia, el unicornio como venganza puso una maldición al reino y tanto a él como al Imperio de Cristal y a sus habitantes no se los volvió a ver jamás.

Celestia les resumió en unos minutos lo que ya sabía Twilight agregando también que Luna la ayudo a someter al malvado unicornio en ese tiempo antes que ella fuera consumida por la oscuridad en su interior, algo que fue omitido en los libros de historia pero lo siguiente que les dijo no tenía precedentes.

—Cuando el Reino desapareció, entre la nada escuchamos un llanto, mi hermana y yo seguimos el origen de ese ruido y ahí pudimos ver a una pequeña bebe en una canasta, una alicornio rosa.

No hacían falta más detalles para aclarar quién era pues solo existe una alicornio rosa en toda Equestria.

—Era la hija de la princesa del Imperio de Cristal, al parecer uno de los sirvientes más cercanos de ella la escondió cuando ese unicornio tomo el poder, el cómo no desapareció con todo el reino es un misterio pero aun así ella sigue siendo la legítima heredera al trono del Imperio de Cristal.

—Eso significa que usted la envió a ella y a mi hermano a ese imperio — quiso saber Twilight.

—Efectivamente, los mande con grupo de guardias, en primera instancia pensaba enviar solo al grupo de guardias a explorar el reino más detalladamente, pero Cadence conociendo sus orígenes que yo le conté cuando tubo la edad suficiente, insistió ir y por supuesto Shining se ofreció para acompañarla, les dije que cada semana me informaran del estado del Impero de Cristal, pero desde que llegaron hace 3 semanas no me llego ningún informe — añadió con un tono preocupado.

—Eso no es posible, ni mi hermano ni Cadence son así — señalo la portadora de la magia.

—Puede que el correo se le haya desviado, usualmente pasa en Ponyville — recalco Rainbow al pensar en una pegaso mensajera de ojos disparejos.

—Es imposible, los mensajes de suma importancia son entregados directamente a mi — aclaro la princesa — de cualquier manera en la primera semana envié a una docena de mis guardias al Imperio de Cristal, al igual que la segunda semana envié otra docena a averiguar qué estaba pasando... ninguno ha vuelto desde entonces.

Las chicas reprimieron un grito de sorpresa al ver que el asunto era más complicado de lo que parecía, Spike comenzó a analizar la situación y Yoko aunque no entendía del todo el tema, sabía que dos grupos de 12 ponis o lo que sea, entrenados para pelear, no podían desaparecer así de la nada.

Hermano, Candence... por favor que estén bien — rogo en su interior una preocupada Twilight — Y princesa — hablo lentamente sin dejar que sus temores la dominen — usted nos llamo para ir a ayudarlos.

Celestia soltó un largo suspiro, desde el accidente de la boda corto todo contacto con su aprendiz, pero al ver sus ojos cargados de dolor, tristeza y arrepentimiento le recordó a ella misma el día que desterró a su hermana a la luna, pasando noches enteras llorando sola en su cuarto admirando desde la ventana el lugar donde yacía su hermana para luego en el día fingir una sonrisa frente a sus súbditos para hacerles creer que estaba bien cuando en realidad estaba destrozada por dentro.

Viendo a su aprendiz, dentro de si pensó en perdonarla, pero basto ver de reojo a su hijo para borrar ese pensamiento, ella no era quien para perdonar a Twilight, en quien caía tal decisión era en Spike, mientras él no la perdone y le de otra oportunidad, ella tampoco lo haría, pero claro eso no significaba que actuaria tan distante como antes.

—Así es Twilight — agrego de forma solemne la princesa — tú y el resto de las portadoras son importantes para esta misión, confió en que puedas lograrlo — miro al resto de chicas — confió en que todas puedan lograrlo.

Las chicas se miraron unas a otras sorprendidas, la princesa depositaba su confianza en ellas una vez más y aunque eso no significaba explícitamente que eran perdonadas por su error con el dragón, era un comienzo de reivindicación para ellas.

—Cuente con nosotras princesa — exclamo con seguridad Twilight y el resto de sus amigas asintieron estando de acuerdo con la decisión.

—Me alegra oírlo — pronuncio la princesa — entonces partirán mañana temprano, 20 guardias al mando del guardia más experimentado Flash Sentry les acompañaran para...

—No es buena idea que los guardias les acompañen — agrego Spike tomando voz en el asunto.

Basta decir que las portadoras así como la misma Celestia se consternaron ante lo que menciono el dragón ya que prácticamente decía que viajen sin seguridad.

—Podrías decirnos el porqué hijo — pregunto Celestia que no quería tener un mal concepto de la moral de su hijo cazador.

—Es sencillo de explicar, a mayor número de individuos viajando serán un blanco mas fácil de ubicar, por no mencionar que se retrasarían mas — explico Spike estando Yoko también a su favor, por esa razón no habían misiones con más de 4 cazadores en un grupo, de esta manera reducen el numero de posibilidades que los monstruos detecten su presencia si querían hacer un ataque sorpresa y además no se estorbarían entre ellos al momento de combatir.

—Entonces te... tendremos que ir solas — murmuro Fluttershy llena de miedo al pensar en que podían hacer ellas ante el peligro desconocido que se encargo de todo un grupo de entrenados guardias.

Del mismo modo que Fluttershy se encontraba Rarity, ambas no estaban hechas para combates violentos, no como Rainbow y Applejack que confiaban en su fuerza física para hacer frente a casi todo, Twilight tenía su magia avanzada y variados conocimientos que las podían sacar de muchos apuros y Pinkie pues... era difícil de definirla en palabras.

Celestia quiso intervenir, por lo menos enviando 6 guardias para cada una, no las iba a enviar sin por lo menos alguien que las escolte, pero antes de pronunciar cualquier palabra Spike se le adelanto.

—No irán solas porque yo las acompañare — agrego con seriedad el dragón sorprendiendo a las chicas pues no esperaban que él se ofreciera a escoltarlas, no después de todo lo que paso.

—¡NO, NO LO APRUEBO! — el grito desesperado de Celestia hizo saltar a todos del susto, Peewee por poco y se cae del hombro de Spike — No puedes irte así de simple Spike, es muy peligro, conseguiré a otros guardias, los mejores, si es posible hasta el capitán de la guardia solar y la capitana de la guardia lunar les acompañaran pero tú no — dijo con un dolor en su interior, no soportaría ver que su hijo luego de meses haya vuelto para luego irse y posiblemente no regresar jamás, ninguna madre soportaría eso.

Todas las miradas de las chicas incluida Yoko y el ave de fuego, se posaron en el dragón, en él como respondería ante la petición desesperada de su madre.

Spike camino hasta estar frente a su madre que agachaba la mirada ocultando sus ojos a punto de sucumbir en lágrimas. Una de sus manos se poso en la mano de su madre y con la otra alzo su mentón para verla a los ojos.

—Confía en mí mamá, te prometo que volveré — dijo mientras le regalaba una gran sonrisa.

Celestia pudo verlo, su hijo irradiaba confianza y madures, ya no era aquel pequeño dragoncito al cual ayudaba a dar sus primeros pasos, ya había crecido y madurado tanto física como mentalmente, se sentía orgullosa y un poco dolida por no poder presenciar el desarrollo de su hijo, pero era bueno ver que en esencia los valores que le inculco a su pequeño seguían ahí solo que habían sido fortalecidos, mentalmente agradecía al maestro de su hijo por saberlo guiar por el buen camino.

—E... está bien — Murmuro Celestia pasando sus manos por sus ojos borrando aquellas lágrimas salvajes que querían salir.

Spike se alejo para darle su espacio, sabía que solo demostrando su determinación podía ganarse la aprobación de su madre.

—Pueden pasar la noche en el castillo — menciono al percatarse de que ya era hora de bajar el sol — los sirvientes le guiaran a los cuartos de invitados.

Las primeras en retirarse fueron las portadoras, seguidas de Yoko y atrás Spike, pero el dragón antes de atravesar la puerta recordó algo importante.

—Casi lo olvido — menciono en voz alta — se acerco a su madre, luego de su boca expulso fuego azul sorprendiendo a Celestia ya que lo usual era que el fuego de su hijo fuera verde, pero su sorpresa no termino ahí ya que de la nada en medio del fuego apareció un ramo de girasoles que atrapo Spike en el aire — se que te he preocupado en estos 6 meses por mi desaparición, pero hasta en ese mundo no deje de pensar en ti mamá y si hago esto es para proteger a todos los que quiero — le extendió el ramo de girasoles — no es mucho pero espero sea suficiente para que sepas cuanto te quiero mamá.

Peewee se alejo volando del hombro de su amigo y se poso en el trono cuando vio que Celestia se lanzo a abrazar a su hizo.

—Hasta el más mínimo detalle viniendo de ti hijo significa mucho para mí, yo también te quiero — respondió la princesa del sol con lágrimas de felicidad.

Estuvieron largo rato abrazados sin que ninguno mostrara signos de querer separarse, pero sorprendentemente fue Celestia la que rompió el abrazo.

—Escúchame Spike, cuando vuelvas quiero hablar contigo sobre algo que he estado posponiendo durante mucho tiempo — habla con suma seriedad.

—¿Sobre qué es? — pregunto el dragón.

—Los sabrás cuando vuelvas — respondió con una sonrisa su madre.

—Yo también quisiera hablar de más cosas contigo — agrego el dragón para luego mirar al fénix posado en el trono — Peewee podrías hacerle compañía a mi madre hasta que vuelva, te prometo que luego jugaremos y nos pondremos al día — el ave soltó un graznido aceptando cumplir lo que le encargo su amigo dragón.

Regalándole una última sonrisa, Spike se retiro de la sala del trono bajo la atenta y orgullosa mirada de su madre al ver a que su pequeño se había vuelto un joven responsable y atento.

.

Spike que no vio a nadie por los pasillos una vez salió de la sala del trono, se fue a buscar los cuartos del castillo valiéndose de su memoria, una vez los encontró busco entre ellas una destacable puerta morada de marco verde.

No cambio casi nada — pensó con nostalgia el dragón al entrar a su cuarto.

Él era de gustos simples y su cuarto lo demostraba claramente, no había muchas cosas que destacar salvo una caja de juguetes apartada en un rincón la cual dejo de usar a los 9 años.

Se sentó en el borde de su cama obteniendo por ahora un momento de paz, estos usualmente no duraban mucho pero los disfrutaba cada segundo. Cuando eres cazador y en cada misión puedes llegar a estar al borde de la muerte, comienzas a apreciar los pequeños y simples momentos que te da la vida.

Toc! Toc! Toc!

El dragón suspiro, su breve momento de paz se vio ahora interrumpido por alguien tocando la puerta de su cuarto.

Con lentitud se dirigió a ver quien estaría al otro lado, esperaba que no fuera Sparkle y las otras ya que no tenía las ganas de lidiar con ellas, pero grande fue su sorpresa al encontrar a su compañera vistiendo una piyama completa y muy grande para ella, un poco mas y las mangas cubren todas sus manos, a Spike se le hizo gracioso y tierno.

—Podemos hablar Nya! — pronuncio con seriedad la chica gata aunque el cómo venia vestida no contrastaba con su actitud.

Spike le permitió pasar, mientras fuera ella o su madre no le importaba que interrumpieran su momento de tranquilidad.

—¿En realidad vas a ir con ellas? — pregunto directamente.

En esos seis años viviendo con Spike, ella ya se podía jactar de conocer todo de él, sus gustos, disgustos, pasatiempos, amigos, medidas de su cuerpo, hasta incluso un poco el cómo pensaba, por tal motivo no entendía porque de la nada él se ofrecería a ser escolta de aquellas chicas que lo trataron mal y no supieron valorar su amistad, no le gustaba la idea de que Spike se acercara a ellas. Si, estaba celosa lo admitía por no abiertamente.

—No es por lo que crees — hablo Spike intuyendo lo que pasaba por la cabeza de Yoko, él hace mucho le conto sobre ellas cuando había logrado aceptar que ellas nunca fueron sus amigas — tengo un mal presentimiento con lo que está pasando en ese lugar, que grupos de guardias se esfumen así de la nada no es algo que ocurra en este mundo, de hecho es la primera vez y si tomamos en cuenta los portales.

Los puntos se comenzaban a conectar, ahora era más claro para Yoko, su amigo suponía que esos guardias se toparon con una de las criaturas del mundo donde venia o en el peor de los casos...

—¡Eso es más peligro Spike, acaso vas a desobedecer a Satoru! — le recrimino su compañera al imaginarse que esos guardias se toparon con algo más peligroso que un monstruo.

—Sé lo que me dijo, si en caso es ella quien hace todo esto tomare mas precauciones.

Yoko no estaba del todo convencida, sabía que Spike se había preparado mucho junto a Satoru por si se encontraban con ella o con el Chisaku, pero eso no dejaba de preocuparla, no después de recordar el estado en que dejo al dragón cuando la enfrento.

De manera inconsciente Yoko llevo una mano derecha a su brazo izquierdo, aquella acción no paso desapercibida por el dragón que tuvo un punzón en su corazón al recordar lo ocurrido esos días que estuvo en el hospital.

—Yo iré contigo — dijo con firmeza su compañera.

Spike ya se esperaba eso de su amiga así que acepto simplemente, aunque el peligro era desconocido y prefería ir completamente solo para primero ver a lo que se enfrentaba, conocía la terquedad de Yoko que muchas veces los hacían discrepar y hasta incluso llegaban a discutir aunque eso se había vuelto menos frecuente con los años.

—Por cierto de donde sacaste esa piyama — ya una vez aclarado el asunto principal el dragón no perdió la oportunidad de preguntar sobre la ropa holgada que llevaba su compañera.

—Los sirvientes nos llevaron a los cuartos de invitados, a ellas a un cuarto especial con seis camas según escuche para las portadoras de no sé que algo y a mí a un cuarto personal donde encontré estas ropas encima de la cama Nya! — se quejo.

—Sabes que en los armarios de esos cuartos hay más de esas ropas con distintas tallas.

Acto seguido la chica gata se sonrojo a tope por la vergüenza, estaba quejándose por nada al fin y al cabo. Spike evito reírse, no quería hacerla sentir mal, aunque el principal motivo era no ser arañado en la cara por ella, claro no tenía sus garras ahora pero si uñas.

—¿Querías hablarme de algo más? — pregunto el dragón sentándose en su cama.

—No Nya!, nada mas — respondió rápidamente.

Yoko en aquel momento no estaba siendo del todo honesta, primeramente planeaba confesarse una vez lo encontrara en ese mundo, decirle desde el fondo de su corazón porque se había enamorado de él, pero con solo ver todos los asuntos que lo agobiaban, cosas pendientes que tenía que hacer y ahora recientemente una misión de escasa información, no era el mejor momento para su confesión, no quería estresar mas a su amigo así que decidió mejor que confesaría su amor una vez todo se calme.

NYA!

Soltó Yoko cuando fue sacada de improviso de sus pensamientos cuando sintió algo tocando su mano y luego remangando la manga de la piyama de su mano izquierda.

—No se nota mucho — soltó con pesar Spike cuando vio la casi imperceptible marca de quemadura del brazo de Yoko.

Recordó aquellos momentos luego de salir del hospital como aquella quemadura consecuencia de ir a buscar esa hierba para salvarlo, dejo una marca muy fea en la patita de su compañera. Él mismo se ofreció a echarle ungüentos para aliviar el ardor pero conforme pasaron los días su pelaje fue creciendo hasta tapar la quemadura, sin embargo, verla aquellos días con una venda solo lo hacía sentir culpable al no ser lo suficientemente fuerte para que otros no arriesgaran su vida por él. En ese momento fue donde su estupidez lo llevo a sobre esforzarse en su entrenamiento preocupando a su compañera.

Yoko comenzaba a sentirse nerviosa cuando Spike solo se queda ahí, viendo su brazo mientras sostenía su mano, su pobre corazón comenzaba a latir como loco y luchaba por que el sonrojo no sea tan notorio en su rostro más nunca espero lo siguiente.

—Puedes quedarte a dormir aquí... por favor — pidió el dragón sin despegar la mirada de su brazo.

—¿Qué… QUÉ? — casi grito lo ultimo la gata sonrojada a tope, no se esperaba tal proposición del dragón, no es que le molestara es solo que pensaba que él quería llevar las cosas lentamente hasta llegar a ese punto… pero si Spike quería saltarse todos esos pasos, quien era ella para negarse.

—Puedes usar mi cama, yo pondré unas colchas para dormir en el piso.

—No crees que nos escucharan si hacemos eso… ¿Espera que Nya? — soltó confundida la chica gata al ver como el dragón sacaba de un ropero varias colchas y las extendía en el piso.

—La cama es muy pequeña para mi, puedes usarla además a estas horas los guardias lunares siempre hacen su ronda por los pasillos y dudo que quieras que te vean así.

Yoko no dijo nada y se metió a la cama, tapándose con la sábana hasta la cabeza y hundiendo su rostro en la almohada para ocultar su cara roja de vergüenza.

Ignorante de que su amiga lo malinterpreto, Spike se acostó en sobre las colchas y con una sabana se tapo hasta el cuello, sentía un poco de frio porque su cama improvisada estaba en contacto con el suelo pero era nada si lo comparaba con las misiones que de cacería que hacía en la tundra.

—Buenas noches Yoko — dijo el dragón.

—Buenas noches Spike — respondió su compañera acomodándose para dormir.

Nuestro cazador se quedo pensativo mirando el techo, mañana seria un largo día para él y tenía muchas cosas en que pensar, solo esperaba estar equivocado con sus sospechas de lo que podía encontrar en su viaje al Imperio de Cristal, con ese último pensamiento fue cerrando lentamente sus ojos hasta quedar profundamente dormido.


-LIBRETA DE CAZADOR:

°Nombre: Spike
°Raza: Dragón humanoide.
°Sexo: Masculino
°Edad: 19 años
°Tamaño: 188 centímetros
°Características: Pelo verde con dos pequeños colmillos sobresaliendo de su boca, ojos verdes, algunas partes de su cuerpo tienen escamas color morado como las mejillas o las orejas que son puntiagudas, también presenta una cola morada con espinas verdes en la parte superior y al final de la cola tiene una forma de punta de una flecha.
°Rango: Veterano
°Felyne compañero: Yoko, una gata mitad Felyne y Melynx, color azul profundo como el color del océano en la noche, con un color azul más claro en sus patas, hocico y orejas, líneas negras en su espalda, ojos color gris y en su pansa el dibujo de una huella rosada (N/A: Información obsoleta próxima a ser reescrita)
°Misiones cumplidas:
- De una estrella: 12
- De dos estrellas: 26
- De tres estrellas: 65
- De cuatro estrellas: 89
- De cinco estrellas: 71
- De seis estrellas: 26


The only 95: Y se termino el capitulo, la verdad a ustedes tal vez les parezca corto por la larga espera pero estos meses estuve ocupado y en mi ratos libres cuando no tenía nada más que hacer me ponía a escribir párrafo por párrafo el capitulo aunque también para darme un descanso de Spike The Hunter y dejar que las ideas fluyeran me puse a escribir un nuevo fic de Boku no Pi… quiero decir Boku no Hero Academia (Si gustan pasen a leerlo lo apreciaría mucho), dejando lo mencionado de lado espero que les haya gustado este capítulo, lo mejor se viene en el capítulo 26 y ahora me despido porque esta semana que viene tengo 4 exámenes y 5 trabajos que entregar (Si creen que el colegio es difícil, solo espérense a ver lo que les tiene preparado la universidad, por cierto estudio Zootecnia por si alguien pregunta), si no salgo vivo pues creo que hasta aquí llega el fic :'v, bien me despido yo soy The only 95, nos leemos luego… espero.