El chico albino se abalanzó sobre la cama cayendo boca arriba con su nuevo teléfono a un lado de su cabeza.

"Jajaja. El lugar es genial, hay muchos lugares interesantes de verdad. Creo que no estaré aburrido lo que dure mi estadía". Lincoln se reincorporó sentándose a una orilla de la cama.

"Espero que haya las instalaciones necesarias para tu aprendizaje. No quisiera que lo tomes tan con calma, después de todo, todos esperan que des lo mejor de ti". Respondió la otra línea.

"Cierto, cierto. ¿Pero sabes? Es extraño que seas la primera en contactarme, Lisa" sonrío, "solo llevó una semana aquí, y ya tengo a mi hermanita preocupada". Río.

"...Solo quiero saber que mi sujeto de pruebas número uno no se sienta incómodo en un lugar lejos de su familia".

"Lo que digas... pero aun así, estoy feliz de escuchar tu voz", su mirada decayó. "Lisa... no dejes de llamar, ¿ok? Puede sonar egoísta, pero," se escuchó un suspiro desde la otra línea. "Me gusta estar en contactó con mi familia".

"No te preocupes, no dejaré de llamar". Una minuciosa sonrisa se dibujó en el rostro serio de Lisa. "Entonces. . . te llamo luego", Lisa puso su teléfono boca abajo cortando la llamada después de que escuchara el sonido estático que hacían esos aparatos anticuados.

Incluso siendo una genio prodigio, Lisa Loud, todavía no estaba autorizada por sus padres a usar un teléfono inteligente. Algo que ella reemplaza usando su súper computadora móvil y portable.

Lincoln miró el techo de su habitación. Con un poco de curiosidad decidió terminar de recorrer la institución. La Academia Bill's era demasiado enorme para el chico albino, unos cuantos días sin hacer nada no son suficientes para conocer cada rincón del lugar.

Luego de haber llegado, Lincoln fue recibido por una excéntrica señora que esperaba en frente de las grandes rejas del lugar. Caminó junto a ella después de haber bajado del auto que lo traía. La vista panorámica del albino no era suficiente para albergar toda la institución de un vistazo, debías que mirar a ambos lados de ida y vuelta para lograr un aprecio del entorno.

Con la poca libertad que le dieron pudo recorrer no menos del 45% del lugar. Desde hace una semana, fue notificado que tendría, por el momento, su propia habitación, hasta que nuevos ingresados lleguen. La semana de descanso viene antes del inicio de los cursos intensivos de lunes a sábado desde la mañana hasta que la campana del centro sea tocada tres veces seguidas. El lugar mantenía su historia, nada muy moderno por fuera, pero su aspecto hacía que sintieras nostalgia al pisar el césped verde con su variedad de distintos robles marrones y blancos. Las bancas eran troncos tallados por la mitad, dejando un costado sin tocar, dándole algo vivaz y natural al ambiente, solo siendo el patio delantero.

Lincoln atravesó nuevamente el campo de césped después de haber recibido la llamada de su hermana Lisa. Cuando llegó aquí, no eran muchas las personas que se podían ver por el lugar, ahora, han llegado toda clase de personas.

"¿Esos son extranjeros?" Lincoln se acercó a la entrada para poder ver mejor a los recién llegados como él.

"Oh, mira" jaló a su amiga.

Las dos chicas rubias se acercaron a Lincoln apreciando su color de pelo.

"¿Es teñido?" preguntaron a la vez asustando a Lincoln.

Respondió nervioso, "N-No, es natural".

Ambas chicas se veían impresionadas y siguieron su camino. La mayor cantidad de personas que pasaron esa reja negra decorada en su centro con el emblema de la institución de color dorado, es un árbol de cerezo con las iniciales del lugar. Ahora que Lincoln lo piensa, alrededor de donde está la campana plateada, hay dos árboles que dejan caer hojas rosadas a cada momento que pasa por el lugar.

La entrada comenzó a cerrarse por dos guardias desde a fuera, y ahí es cuando notó que había perdido mucho tiempo viendo los nuevos amigos que podría hacer. Todos parecían ser de una clase muy superior a Lincoln, una clase social donde son capaces de pagarse un viaje al rededor del mundo sin ningún problema.

"¿Estaré bien?" Lincoln caminó de vuelta a su habitación, que seguro, debía compartir con un recién llegado.

No podía creer lo rápido que pasó una semana, fueron como unas mini vacaciones para el albino que tenía total libertad por el campus. Eso pasó hacer un lugar muy lleno, con grupos de chicas y chicos por todos lados.

"Será mejor si me acuesto un rato..."

Con dirección a su habitación, notó que las otras habitaciones donde no había nadie ya habían sido ocupadas con rapidez. Lincoln se alegró de poder haber elegido la suya por ser una de los primeros en llegar, que al parecer, los alumnos ya se acostumbrarme a llegar faltando un día para el inicio de las clases, algo muy descuidado por parte de alumnos en los que se tiene con muy alto estima. No es que el albino haya sido muy considerado con la hora de llegada, claramente su transporte vino de inmediato después de haber aceptado la invitación.

Sus pasos fueron lentos, quería poder apreciar el pasillo repleto de jóvenes que, buscaban su dormitorio además de los amigos haciendo lo posible para quedar juntos. Estaba impresionado con la cantidad de personalidades de los diferentes grupos de amigos, ni de hablar de las chicas que murmuraban cuando él pasaba.

Lincoln intento abrir la puerta de su habitación. "¿Cerrada?" sacó su llave y la introdujo en el picaporte marrón con cerradura dorada.

"Um... ". La cama de al lado parecía haberse conseguido dueño al ver un bulto en las sábanas.

El chico le dio poca importancia, tal vez más tarde se podría presentar adecuadamente sin tener que interrumpir lo que parecía ser una siesta.

( . . . )

La familia Loud pasó una semana sin ver a su querido integrante masculino. Lisa dejó su habitación por un momento para poder ir a por algo de agua, estaba algo sedienta después de charlar con Lincoln por vía telefónica.

"Necesito hidratación." aseguró para sí misma.

Mientras abría la puerta del refrigerador fue interrumpida por su hermana Leni, traía una caja con algo dentro. Leni vestía una camisa polo como las que usa Lincoln a su medida.

"¡Aquí tienes!" Leni le entregó una camisa polo naranja de una talla exacta de Lisa.

"¿Esto es?" preguntó ella ante la dudosa tela que se le hacía entrega por parte de su hermana mayor.

"¡Un recordatorio, así tendremos a Lincoln siempre con nosotras hasta que vuelva!" Leni sonrío por su gran idea "Además está hecha con la misma de tela que las camisas de Lincoln, ¿acaso no es genial?" Lincoln, al no tener la capacidad para poder llevar la gran parte de sus cosas, optó por solo llevar lo necesario, como distintos pares de zapatos, calcetas y ropa.

Lisa tomó el regalo de Leni para que esta siguiera a por Lily. Lisa estaba al tanto de los objetos que Lincoln pudo haber dejado en su cuarto sin ninguna seguridad que evitara que fueran tomados por sus hermanas, con poco de angustia recordó lo que iba hacer después de que Lincoln se fuera; guardar todas sus cosas en su laboratorio, ni ella misma sabia para que quería tener las cosas de su hermano ahí, pero en verdad quería tenerlas. La genio observó con detenimiento la simpleza del vestuario, y con una mirada de aceptación la colocó en su hombro.

Pasando por la sala, la chica genio notó a sus hermanas, todas, vistiendo de naranja, del torso para arriba usando algo inusual para su forma de vestir, y al estar con solo su camisa de color verde, sintió algo, un sentimiento que ella nunca esperaría conseguir. Lisa estaba celosa.

Leni llegó junto a Lily, ambas ya tenían una copia exacta de las prendas de Lincoln, o bueno, solo de su camisa polo naranja, es su rasgo destacable al igual que su blancuzco cabello.

"¿Se puede saber qué es lo que están haciendo?" Lisa se acercó a sus hermanas esperando una respuesta de la mayor.

De cierto modo, los presentes miraron con extrañeza a Lisa, como si la situación ya no estuviera confusa.

"No pongas esa cara, sis" al parecer la primera en captar su incógnita fue Luna. "Deberías probarla, es algo cómoda". Para Luna, es muy inusual escapar de su morado salvaje, teniendo su torso totalmente tapa por la copia de la camisa de su hermano la hizo sentir segura, sentía que su hermano estaba con ella protegiéndola de cualquier peligro.

Pero lo mismo se sentía en todas las presentes que lo llevaban puesto. Parecía ser un objeto encantado al ser usado por las chicas de la casa.

"Literalmente, prefiero el azul. Pero al menos debemos probar cosas nuevas". Su intento de simular ignorancia falló al evitar contacto visual con su hermana Lisa.

"Eso no responde mi pregunta unidad mayor" suspiró al saber que sus hermanas intentarían evitar sus preguntas.

"Ah vamos Lisa, hasta Lola lo está usando". Lana señaló a su gemela.

"¡Solo es por hoy!" Aclaró Lola.

La científica de la familia no se inmutó incluso al presenciar a Lola sin un vestido que sobresalga en brillo. Lana se mantenía inusualmente limpia, a pesar de que el día anterior haya llovido mucho por la noche dejando enormes charcos de lodo que parecían una pequeña piscina, ella se mantenía impecable, ¿acaso no quería llenar de mugre el regalo de Leni o tiene otra razón?

"Voy a mi habitación" caminó por las escaleras sin prestarle atención al resto de comentarios que iniciaron las hermanas pequeñas.

Al volver a su querida habitación compartida con su hermana Lily. Lisa se dispuso a dejar sus gafas a un lado de su escritorio, como la parte de abajo de su camisa verde y la jaló hacia arriba haciendo que saliera de un solo movimiento.

"Las matemáticas sirven para cualquier cosa". Sus palabras estaban llenas de adulación a los números.

Lisa quedó expuesta ante el reflejo que proporciona el espejo de su habitación, observo su cuerpo delgado y pequeñas extremidades. Sabía que el tiempo recompensaría todo lo que hiciste en el pasado, pero para ella el tiempo es relativo, al ver sus pezones rosados se sonrojó sin saber por qué. El torso de Lisa ya estaba otra vez tapado con una camisa de su talla de color naranja.

"¿Cuánto más debemos esperar?"

El mismo comentario fue dicho por Lucy que se encontraba en su cama boca arriba viendo el velo negro que rodea su cama. Con tan solo una semana, la gótica había perdido total inspiración para escribir sus poemas, no por falta de talento sino por falta de público, mejor dicho, le hace falta su hermano, la única persona que puede usar como confesionario ante sus poemas melancólicos. No quería que otra persona los escuchar a o los leyera sin antes haber sido analizados por Lincoln, se volvió una costumbre para Lucy el no permitirse publicar algo nuevo sin antes tener la aprobación de su hermano, era una relación mánager y famoso, uno no puede hacer nada sin la aprobación del otro.

"Suspiro. . .", su estoica mirada rodó en dirección de la cama de Lynn Ir teniendo está, la camisa polo oculta entre debajo de las almohadas.

Lucy se acercó, "¿Por qué está esto aquí?" no tardó mucho en darse cuenta que esta no era una copia hecha por Leni, era una de las que Lincoln guarda en el fondo de su closet por significar algo para él, como un recuerdo de algún logro inesperado, o un evento de buena suerte donde todo su día estuvo entretenido entre familia y amigos.

Lincoln estornudo, alarmado pensó que despertó a su compañero de cuarto, pidió disculpas desde el otro extremo. Las clases dan inicio al día siguiente en la Academia Bill's y el cuerpo de Lincoln debía acostumbrarse al nuevo horario.

"¿Qué cosas aprenderé?" se preguntaba el albino.

Un año había pasado desde la última vez que Lincoln estuvo en casa, y ahora con las vacaciones de la hermana mayor, todo se complicó.

"¿Me estás diciendo que mi querido hermano fue a estudiar en no sé dónde, y que además no saben cuánto tiempo tomara? Literalmente se escucha como una mal broma de Luan". Lori reunió a toda su familia en la sala de estar, sus Padres estaban de pie a un lado de ella tratando de darle una clara razón.

"Debes entenderlo, esto lo pidió Lincoln".

"No podíamos negarnos tan a la ligera por algo en lo que Lincoln realmente quería" comentó Rita.

Lori no parecía entenderlo del todo. "¿Pero por qué no me lo dijeron antes?" reclamó "Yo pensaba que todos iban a estar en casa. ¿Saben cuánto añore estar aquí de nuevo?" La mayor de las hermanas se veía un poco triste, tal vez el hecho de que su hermano no esté aquí con ella tenga algo que ver, después de todo, era casi un año sin poder comunicarse con su familia incluso teniendo a su disposición un teléfono móvil, su horario universitario era una pesadilla al momento de sacar algo de tiempo personal para ella.

La Madre puso su mano en la espalda de Lori para reconfortarla y así intentar animarla un poco. "Hoy es el cumpleaños de Lincoln, que tal si lo contacta tú y tus hermanas".

Lisa se involucró, "yo puedo ayudar en eso". Llevó a sus hermanas a su habitación.

Cómo pasa el tiempo. Ninguna de las chicas podía creer que ya había pasado donde por fin pudieron volver a ver a su hermana mayor Lori, pero en cambio, no tenían noticias de Lincoln. Lisa mantuvo en secreto sus videos llamadas con Lincoln, después de que este lograra conseguir una cámara.

Lisa se estaba volviendo egoísta.

Lucy siguió desde atrás a la multitud de hermanas que subían las escaleras dirigidas por Lisa. Los ductos podían ser usados por Lucy para llegar más rápido, aun así. . . la chica gótica prefería ser paciente y al menos conseguir que Lincoln la notara a través del distanciamiento que tenían sus almas.

Diez personas estaban paradas al frente de una puerta de madera que, rápidamente, cambio a hacer de metal reforzado.

Ante cualquier pregunta, la genio de seis años comentó "es una pequeña remodelación". La puerta de metal se abrió en dos por la mitad soltando un gas caliente por los mecanismos que se usaban en ella.

El laboratorio de Lisa se había expandido al hacer más espacio desechando cosas viejas como cachivaches que ya no iba a usar nunca más, con unas lámparas LED, la habitación fue completamente iluminada sin dejar una esquina en la que Lucy se pueda ocultar con ayuda de la oscuridad.

La inmensa computadora que alguna vez tuvo Lisa, pasó a ser una pequeña mini-computadora que podía llevar a todos lados como si fuese una laptop de última generación. Al abrirla, Lincoln ya se encontraba en la pantalla.

"¡Oh, Lisa!" dijo él sin ningún problema al saber que día era hoy.

"Dejaste la video llamada aún encendida, pensaba colgar... pero veo trajiste algunos invitados." jugó ante la presencia de sus hermanas.

"¿Un año, no es así?" preguntó desde la pantalla. "Veo que Lori está en casa, ¿vacaciones?"

Lori asintió, "sí, aunque algo aburridas si no estás." dio espacio a sus otras hermanas.

"¡Cierto!" habló Lynn, "¿por qué no te tomaste también unas vacaciones, hermano?" Lincoln sonrío.

"Lo mío no es como lo de Lori, Lynn." apoyó sus codos en el escritorio de su habitación. "Debo ser auto-eficiente en este lugar".

Lincoln notó rápidamente la cara de sus hermanas, estaban claramente muy tristes de no poder tenerlo a un lado de ellas.

"¡Vamos, no pongan esas caras! ¡Parecen una calabaza triste!" intentó llamar su atención "¿acaso se les olvido que día es hoy?"

"¿No es hoy tu cumpleaños?" mencionó Leni al leer la nota que tenía escrita en su antebrazo.

"Te vi Leni" Leni llevó su brazo hacia atrás para ocultar que tuvo que escribir la razón del porqué se festeja este día en la casa Loud. "Bueno, no importa, al menos te acuerdas".

Lisa sentó a cada uno de los presentes en orden descendente para que esperaran su turno de poder felicitar a Lincoln por su cumpleaños número trece.

"Me alegró, incluso siento que no me lo merezco". El joven albino recuerda el día donde cumple cada una de sus diez hermanas, y que también, que en ninguno de esos días pudo mandar un saludo de felicitaciones adecuado.

"No digas eso," Lori sonrío al tener la laptop en su regazo, parecía tener a su hermano encima de sus muslos "literalmente me sorprendí por la repentina noticia, pero. . . puedo felicitar a mi lindo hermano en su día especial".

"G-Gracias, Lori". Se avergonzó un poco.

Las horas pasaron hasta que el sonido de una campana captó la atención de Lincoln. Ya era hora de la última sección del día, el albino sabía que no podía permitirse unos segundos más si quería llegar a tiempo. Las clases eran muy estrictas con la asistencia, ya tuvo algo de experiencia de primera mano.

"Parece que ya es tiempo de despedirnos. . ." Lisa sostenía a Lily para que pudiera ver a su hermano.

Lisa volvió a colocar la laptop en su escritorio y al hundir una tecla en esta, la capacidad de imagen aumentó haciendo que todos los presentes se pudieran ver en la pantalla.

"¡Feliz cumpleaños!" Las chicas hicieron como un coro de iglesia al estar en un cuarto con mucho eco. Lincoln realmente apreció el detalle de sus hermanas.

"¿Lincoln, te quedas?" preguntó una silueta que se acercó desde atrás del chico.

"No, solo me despido y te sigo, Ross". Lincoln se giró de vuelta a la pantalla. "Realmente estoy muy feliz de que pudiéramos hablar de un montón de cosas, las quiero". Las chicas alzaron la mano en señal de despedida.

Lincoln apagó la pantalla de su computadora que también compartía con su compañero de habitación. Lincoln tomó los libros necesarios para la clase que venía. Al salir por la puerta se encontró con su compañero esperándolo con su espalda pegada en la pared.

"Te dije que podías decirme Rose cuando estemos solos".

"Y eso hago" respondió Lincoln "al menos intente ocultarle a mis hermanas que comparto un cuarto con una chica que se hace pasar por chico" aclaró el albino llevándose una mirada de enojo por parte de Rose.

Rose Thomson, es una chica de catorce años, un año por delante de Lincoln. Fue descubierta por su compañero de habitación el primer día de clases al notar que el shampoo que usaba era el mismo que usaba una hermana de Lincoln. Rose mantiene su identidad de chica ya que se crio en una casa donde los hombres eran los afortunados de buenas vidas, pero ella nació niña y su familia nunca supo cómo tratar a una dama, le tocó vivir la mayoría de su niñez como si estuvieran cuidando a un hijo varón. Comenzó a usar ropas masculinas e ir a escuelas de alto nivel actuando como chico, pero sus capacidades eran muy buenas como para que la Academia Bill's la dejara pasar por alto.

Incluso si ella sabe que es una chica, debía mantener la imagen de un chico, no porque ella quisiera, sino porque era lo único que sabía hacer bien después de haber sido criada como sus tres hermanos.

"¿Eres una chica?" preguntó Lincoln al sentir el aroma de la fragancia de Rosas Rojas viniendo de su compañero de habitación.

Ambos estaban sentados en sus respectivas camas mirándose una al otro intentando presentarse adecuadamente. No habían pasado más de treinta segundos desde que Rose dijo que su nombre era Ross y que recalcaba mucho en que era un chico muy fuerte e inteligente.

"¿C-Cómo. . .?"

"Realmente no lo sé, creo que vivir con diez hermanas me ayuda un poco. Además, usas el mismo shampoo que mi hermana Leni, que por cierto, también lo uso yo". Lincoln sonrío. Aparentemente se veía como una persona que no le importaba que su compañero tuviera alguno que otro secreto.

Lincoln caminó junto a Rose hasta el salón para dar la última clase del día.

"Realmente me sorprendiste para ser la primera impresión que das". Lincoln se avergonzó ante el comentario de Rose.

"Bueno, solo se me escapó de la boca. No podía dejar de ver tu cabello dorado y tus labios delgados. Desde cierto punto, me es difícil pensar que fueras un chico sin que me lo dijeras".

"No es que quisiera actuar como uno simplemente no sé cómo..." Rose se detuvo a la mitad cuando pasaron por el campus.

"No sabes cómo actuar como chica, ¿o no Ross?" Rose se alteró un poco.

Los dos amigos llegaron al salón C23, estaba a un lado de la sección culinaria.

"Sabes, conozco muchas cosas sobre chicas". Explicó Lincoln "Te podría ayudar mientras estemos libres, ¿qué te parece?"

Rose sonrío. Para ellos dos no eran más que dos amigos que ya llevan casi un año de tratar con el otro, Lincoln manteniendo a la identidad de Rose por Ross y Rose ayudando al chico con las clases que más se le dificulta al albino. Pero para el resto de los alumnos se veían muy cercanos. . . como una pareja homosexual aunque no sea así. Mientras Rose siga actuando como chico al lado de Lincoln, esa imagen de ellos dos no cambiara.

Rose es una chica en cuerpo y alma, pero su forma de vestir oculta muy bien indicios de poder descubrir su género. Su vestimenta comienza con un traje azul y pantalones que van a juego con su chaqueta blanca que hace resaltar su hermoso cabello dorado, algo que llama mucho la atención junto al cabello blanco de Lincoln, era como Oro y Plata juntos. Sus zapatillas también son de color blanco como las de Lincoln, hasta parecían mejores amigos al hacer juego con algunos accesorios.

Y la noticia de unos alumnos homosexuales comenzó a rondar por toda la Academia como un tema para platicar, ya que era un lugar que aceptaba cualquier condición que tuviera el alumno mientras que su desempeño no difiera en ello, pero no esperaban que el rumor saliera al exterior y llegara a oídos muy convenientes y a la vez no.

"¿¡Lincoln qué!?" sonó con eco.