"Bueno... no estoy del toda segura sobre ello." La chica morena se detuvo a pensar junto al mejor amigo se Lincoln.

"Es un rumor después de todo, aun así, me sorprendió la repentina partida de Lincoln." Clyde sacó un trozo de papel, era una carta que venía desde la Academia Bills.

"¿Y esto?" Ronnie Anne recibió la carta.

"La tengo desde casi dos años. Es la carta que Lincoln escribió un día antes de partir... fue extraño lo repentino que decía la carta pero, como su mejor amigo puedo entender sus razones." concluyó Clyde antes de volver a poner sus manos en la carta.

"¡Y ni un hasta luego pudo decirme!" la joven estaba enojada. Suspiró, "como sea," volvió a retomar su caminar. "Mientras esté bien creo que no hay problema."

Clyde la observó con una sonrisa de burla provocando a la Latina.

"¿Quieres que te pinte mi puño en tu cara?" habló amenazante.

"Perdón, perdón," retrocedió unos centímetros de la Latina. "Es solo que nunca actúas así cuando estás con él."

El comentario de Clyde hizo que Ronnie Anne se replantease si el tiempo en el que fue la novia del albino, ella en verdad actuó como una o solo como una compañera que molestaba al tipo que más le llamaba la atención.

"Sabes, no sé si yo fui lo suficientemente buena para él."

"Mmm. Te preguntaría por qué la duda, pero viendo las circunstancias, solo puedo pensar que la decisión de mi amigo siempre la voy a apoyar." Clyde vio por última vez la foto subida a la red donde se podía ver a Lincoln junto a un chico apuesto tomados de la mano.

"Bueno, eso me inquietó la primera vez que lo vi. Pero lo que más me molestó es que esa chica rubia también este asistiendo a ese lugar."

"¿Te refieres a Carol? La conozco porque siempre estaba discutiendo a cada momento con Lori. Y pensar que ahora es una universitaria como Lori."

Ambos jóvenes vaciaron sus pulmones por un instante.

"¿Aún nos falta mucho, no es así?" Clyde estuvo de acuerdo con lo dicho por la latina.

"Sí~." se escuchó el timbre de fin de clases. "Y parece que Lincoln se nos adelantó." Con una sonrisa Clyde se despidió de Ronnie Anne.

La chica se quedó viendo la salida y a cada uno de los estudiantes que atravesaban la puerta principal. Al momento de salir los rayos del atardecer cegaron su vista por un momento, y por culpa de ello su mente dibujó la silueta de aquel chico con el cual había compartido risas y momentos geniales para su juventud.

"Oye Patético, más te vale que sigas siendo el mismo chico amable y dulce allá. Tal vez puedo presumir que fui tu novia." una débil risa se escuchó por parte de Ronnie Anne.

En otro lugar, dentro de un aula de clases de la Academia Bills, nuestro querido albino se encontraba viendo boca abajo la mesa de su asiento.

"Vamos, no te pongas así, después de todo, esta Academia exige mucho más que otras." Rous se acercó al chico.

"Cualquier chico de trece años se pondría así al ver Calculo Diferencial y Física Cuántica en el nuevo periodo de estudios. ¡Es una exageración!" Lincoln parecía muy cansado por las clases avanzadas, para suerte de él los salones eran algo espaciosos y muy concurridos, así el profesor no lo vería holgazanear.

"Te pueden sancionar, sabías." Rous alentó al chico con algo de ironía. "Este lugar, aparte de enseñar a niños como nosotros, también es un lugar para universitarios con un futuro brillante, yo quiero ser uno de ellos también, ¿tú no quieres lo mismo, Lincoln?"

Como lo dijo Rous, a medida que la fama de la Academia fue en aumento sus métodos de enseñanza también se vieron cambiados por ello. No solo eso, el lugar se había pensado que fuera una simple universidad privada pero luego de varios negocios y tratos, se decidió por hacer el lugar público pero con la capacidad de que cualquier estudiante sobresaliente pueda entrar sin necesidad de pagar las cuotas de la Academia. Añadiendo que el lugar funciona como escuela Secundaria, Primaria y también como una Universidad; los sectores y áreas del terreno están divididos por nivel académico, donde los únicos que pueden ir con libertad por toda la Academia son los chicos universitarios.

"No me malentiendas, claro que quiero seguir adelante, tengo a unas hermanas que quiero alcanzar. Además, hoy estoy muy cansado por la cantidad de mensajes y llamadas de mis otras hermanas." Al parecer Lisa no pudo mantener sus comunicaciones en secreto del resto.

"Ah, se me había olvidado que tenías muchas hermanas."

"Y debo tomar media hora para cada una al día, eso me está agotando."

Rouse sonrío viendo a su amigo albino como no paraba de quejarse desde que inició el día. Algunas chicas cercanas los miraron con alegría, al parecer algunas personas se tomaban su extraña amistad con mucho optimismo.

"Esto no es nada nuevo." comentó Lincoln al notar la mirada de las chicas y chicos que los observaban cada que podían.

"Sí, aún me acuerdo cuando comenzaron a gritar que nos diéramos un beso." habló Rouse con tranquilidad. Lincoln se sonrojó desviando un poco la vista de su amiga.

Para ella le parecía gracioso como los demás estudiantes los molestaban, a sabiendas que no eran la única pareja extraña en la academia, pero gracias a la peculiar apariencia de cada uno, provoca que llamen mucho la atención.

"Parece que ya va acabar la clase." afirmó Rouse.

Lincoln esperó a que la campana del campus se lo terminara de confirmar. Después de unos minutos el sonido de la campana se hizo presente por toda la Academia. El chico suspiró con alivio.

"¿Qué vas hacer ahora?"

"Planeo ir a otra sección, por suerte aquí hay varios espacios de estudios individuales para cada materia." Rouse se levantó de su asiento dándole la mano a Lincoln.

"¿Quieres que te acompañe?" La chica sonrío. Lincoln sólo pudo suspirar como su hermana Lucy.

Y hablando de hermanas, han sido casi tres años desde que la familia Loud fue perdiendo miembros.

Lori se tuvo que enterar de la ausencia del chico en sus visitas a la casa Loud cinco meses después del ingreso de Lincoln a la Academia Bills. A primeras, la mayor estaba muy enojada por no saber nada sobre ello, pero luego de un rato solo pudo pensar en el bienestar de su hermano, con las pocas veces que Lori podía venir a casa, y luego de que Leni fuera admitida en una universidad cercana, la ausencia del chico era lo que más los afectaba.

Desde luego, mujer con mujer se entienden, pero lo divertido que hacía cada día de la familia Loud era ese característico varón entre diez hermanas que lograba cambiarles el día a una más genial. No todos pueden ensuciarse con Lana o probar los extraños químicos de Lisa. Solo un hombre podría aguantar las fuertes tacleadas de Lynn; una chica de quince años de edad, que para su mala suerte, tuvo que festejar sus quince sin su querido hermano. A pesar de los gustos masculinos de Lynn, esta vistió un fabuloso vestido rojo que le hizo su hermana Leni quien por cierto, resaltaba mucho con sus grandes vestidos que podían estar al nivel de algunos profesionales.

Un día después del cumpleaños de Lynn, su hermana Luna había abandonado la casa Loud para perseguir sus sueños de tocar por todo el mundo. La oportunidad se había presentado muy pronto, no para ella, si no para su familia. Luna se despidió de cada una de sus hermanas y aunque sus Padres no querían apoyar la idea, Luna ya era mayor como para seguir sus sueños. Rita pensó en lo que dijo Lisa el día en el que su hijo Lincoln les mostró la carta; eran unas palabras muy duras pero ciertas a futuro. Por el momento Lisa cuenta con cinco años de edad y las gemelas con ocho, aún son muy pequeñas para dejar la casa pero no para seguir su corazón, con una ganadora de ya tres premios Nobel Jr y una niña que esta destruyen cada concurso de belleza en los que participa, los Padres no dudan en pensar que en cualquier momento una oportunidad como las de Lincoln y Luna se lleguen a presentar.

Y así como la familia sentía el tiempo llevarse a sus miembros, dos años más pasaron como un cometa fugaz.

Lincoln Loud de quince años de edad se encontraba recibiendo un diploma que garantizaba haber superado su clico como estudiante a la perfección y en un corto tiempo también, pero no todos los méritos los tiene él.

"También felicitamos al alumno Ross Thomson por sus logros como alumno de la Academia, se le concederá también el diploma que demuestra su ciclo académico como concluido." Muy lejos de lo que el Director decía de haber finalizado sus estudios, estos no hacían más que apenas comenzar.

Incluso con las pocas personas que logran ingresar a esta Academia son los pocos alumnos que deciden seguir sus estudios universitarios aquí, y por eso prefieren ir a estudiar a otros lugares para encontrarse con sus amigos, la única ventaja de esta Academia es como lo anteriormente sucedido con Lincoln y Rouse, y eso es la velocidad en el que se puede finalizar su ciclo académico.

Por cierto, Carol ya se graduó y antes que Lori pero posiblemente Lori consiga su grado este año.

"Oh, ¿no son geniales estos acordes de guitarra?" presumió Rouse ante la presencia de Lincoln.

"¿Otra vez estás escuchando esa banda de Rock Alternativo?" preguntó Lincoln.

"Mira quien habla " sonrío con picardía "fuistes tú quien me la recomendó".

"Lo sé, pero no esperaba en que en verdad te llegara a atrapar".

"¿A ti no?"

"Mi hermana es su faro de atención, tal vez sea porque estoy acostumbrado a escucharla tocar y cantar." Lincoln recordó las prácticas que hacían en el garaje. "Creo que también es la razón del porque solo escucho las partes donde solo canta ella."

"Al principio solo pensé que era una banda del montón." Dijo Rouse.

"¡Oye!"

"Dije: pensé. Ya no lo hago, después de todo, son geniales todas sus canciones con solo tener dos años desde su formación."

"Parece que te volviste toda una fan." Lincoln tomó su celular para ver la hora.

"Pero tu hermana se ve genial en el último álbum que sacaron, además de que todos los integrantes se ven en la portada, Luna se ve como un hombre con el cabello corto, me agrada." Mencionó Rouse haciendo que Lincoln se acercara a ver.

"Tienes razón. No sé cuál fue su motivo pero se ve increíble junto a Sam." aclaró Lincoln al ver a las dos chicas a un lado de la otra.

Luego de unas horas de más la campana volvió a sonar por todo el lugar. Lincoln se alistó con un simple cuaderno de apuntes y Rouse buscó una bata entre sus cosas.

Estudiar muchas cosas iba a ser un gran problema para Lincoln, incluso al tener una temprana edad para ingresar como un universitario él sabía mucho más que otros. Toda su niñez que pasó junto a sus hermanas podían servirle de experiencia para la vida, y, con gustos por los cómics y los juegos clásicos y virtuales, Lincoln optó por ser un. . .

Los meses pasaron y la familia Loud estaba muy contenta al poder recibir con sus brazos a su miembro mayor nuevamente en la casa Loud. Lori consiguió graduarse con honores y con un sentimiento de victoria pudo volver a su casa junto a su familia o bueno, los que aún siguen ahí.

Para los que se preguntan, Lori estudió comunicación y entretenimiento algo muy parecido a lo que Luan busca para su carrera. Lori es una líder nata.

"¿Ya tienes una entrevista de trabajo? ¡Eso es increíble!" exclamó su Madre.

"Eso es grandioso hermana." Habló Lola al saber lo de la entrevista de su hermana mayor.

"No es para tanto, solo es para ser una reportera en una compañía de comunicaciones." Lori sonrío por las palabras alentadoras que estaba recibiendo. "Tal vez más adelante consiga algo mejor."

A pesar de las palabras positivas de su familia, Lori Marie Loud no se sentía confiada sin escuchar la voz de su querido hermano menor apoyando el futuro de su hermana. Incluso Leni y Luna mandaron sus felicitaciones por llamada y aun con eso, no había señales de Lincoln.

"Tendrás suerte, no preocupes por nada más."

"Gracias papá." Lori vio con desdén la carpeta con la que debía presentarse dentro de dos semanas.

Los ánimos todavía se mantenían positivos para la mujer de veintiún años, Lori ya era toda una mujer en aspecto pero en su mente seguía siendo esa joven que no podía mantenerse sin su familia. Bobby fue su único apoyo hasta que entró a la universidad donde tuvo que separarse de él. Según lo sucedido con él, ya dejó Royal Woods junto a su hermana y demás familiares. Ahora Lori solo tenía a su familia... Desde luego no era tan malo, son las personas que más te quieren y las que siempre estarán en las buenas o en las malas.

Pero algo era diferente con respecto a ese sentimiento de seguridad y confianza que desprende una familia. Lori está asustada, y lo único que ponía venir a su mente era aquel chico de cabellera blanca que conseguía calmar su ser con tan solo su presencia. Cuando tenía diecisiete, Lori buscaba más resguardo en su hermano menor que incluso ni se le pasaba por la cabeza que tenía una compañera de cuarto. Desde que Lincoln nació Lori fue su cuidadora especial, evitando cualquier posible daño al niño Lincoln, a sabiendas de sus sentimientos, ella se percató de como ella, especialmente cuando se sentía muy triste, quería estar a todo momento con su hermano, aun con los abrazos y palabras de sus demás hermanas, nada lograba darle esa confianza que el chico albino lograba demostrarle y darle a ella.

Entonces, Lori se dio cuenta de algo... Ella estaba siendo egoísta.

"Cre-Creo que lo intentaré." Con la aceptación de Lori de hacer la entrevista, la familia pasó a la cocina para tomar unos aperitivos que el Padre de la familia Loud había preparado antes de la llegada de Lori.

"Como quisiera que los demás estuvieran aquí." deseó Luan, en verdad quería estar comiendo la deliciosa comida de su Padre junto a su hermana Luna, también contar sus mejores chistes a Leni y pasar las últimas horas del día platicando o haciendo cualquier otra cosa junto a su hermano. Cualquier cosa. "Sabes Lincoln, ya he mejorado. Si estuvieras aquí te aseguraría algunas risas." murmuró Luan.

"¡Delicioso!" exclamó Lana y Lola a la vez. Sincronía de gemelas. Se supone que aun siendo gemelas se diferenciaban una de la otra con mucha notoriedad.

Ambas gemelas han demostrado que la genética nunca se esquivó, y ahora que son un poco mayores, su parecido se deja ver logrando confundir incluso a su propia familia. Lola y Lana tienen el cabello largo con su color rubio brillante. Su sonrisa y expresiones son tan parecidas que nadie podría diferenciar sus emociones. Lana decidió hacerle una trenza a su cabello, realmente se ve muy hermoso para su corta edad, pero si hablamos de belleza, nadie estaría a la par de Lola, una joven muy bella para su egocéntrica actitud egoísta y de superioridad. He dicho que nadie puede rivalizar con Lola, pero la única que lo podría hacer es su propia gemela, Lana no le gusta mucho la idea de verse bien o femenina, pero aun así, sin necesidad de aplicar filtros o lo que sea que use Lola, Lana se ve como una copia casi perfecta de la belleza de Lola.

Por esa misma razón fue que Lincoln logró que Lana ganara un concurso de belleza donde tuvo que remplazar a su hermana por culpa de una lesión demostrando que Lola no era la más bella de la familia. Pero eso fue hace nos años atrás, y el tiempo sorprende en cada segundo que pasa al ser humano.

"Dime Lynn, ¿ya decidiste que deporte quieres enseñar?" La pregunta de Rita descolocó a Lori al escucharla.

"¿¡Que dijiste Mamá!?"

"Oh, perdón, se me había olvidado contarte. Veras," Rita se acercó a su hija de diecisiete años, Lynn Jr avergonzada intentó apartar a su Madre. "¡Esta chica quiere ser profesora!"

"¡Mamá, no lo digas cuando se te dé la gana!" Lynn se había enojada para luego ocultar su rostro.

Lori miró impresionada. "No me lo esperaba." Lynn la observó, "Literalmente, no me lo esperaba". Ahora sí que Lynn estaba furiosa pero antes de que tuviera ganas de gritar, el teléfono de la pared sonó.

"Te salvas por esta vez." Lynn le dedicó una mirada de venganza a Lori quien reía mientras una lágrima recorrió su mejilla.

"Hola..." Lucy atendió la llamada. "¿Sí, quién habla?" la cara estoica de Lucy dibujó una sonrisa algo peculiar al momento de escuchar algunas palabras desde la otra línea.

"Oh Lucy, ¿tu voz siempre será así de monótona?" Lincoln río desde la otra línea. "Como sea, me alegro que estés bien hermanita".

"Yo también lo estoy por escuchar tu voz". La actitud sombría de Lucy había cambiado a una hermana que no podía dejar de pensar en su hermano.

Lincoln sonrío. "¿Está Lori ahí?" preguntó el chico.

Lucy dudó un poco en responderle, claramente ella quería hablar más con su hermano sin que ninguna de sus hermanas interviniera. Pero era Lincoln quien pedía que le pasara a Lori, le duele el tener que soltar el teléfono solo para dárselo a su hermana mayor y que ella pasara minutos más que ella hablando con Lincoln.

"¿Lucy... sucede algo?"

Lucy reaccionó "¡Ah! Perdón, me había ido a mi mundo".

"Así pareció". Lincoln ya se había acostumbrado al comportamiento de sus hermanas cada vez que él llama, se escuchaban como si hablaran con el tono más bajo para que los demás no escucharan o cuando él preguntaba por las demás estas parecían haberse congelado en el tiempo.

Lucy se decidió por llamar a Lori. "¡Lori!" llamó Lucy.

"¿Hum?"

"Lincoln al teléfono." señalo ella. Lori brincó de la silla, y no era ella nada más, Luan y Lynn también reaccionaron de la misma manera.

"¿Ho-Hola, Li-Lincoln?" sin querer Lori comenzó a tartamudear.

"Lori, me alegro que ya estés en casa..."

"O-Oh, sí. No hace mu-mucho que llegué."

"Perdón por no estar ahí, ¿te recibió la familia, cierto?" Lori asintió diciéndole que le prepararon algunos panqueques con chocolate derretido. "Me lo suponía". Lincoln se aclaró la garganta.

"¿Y para qué llamas hermano?" Lori se comenzó a ilusionar demasiado que hasta sus hermanas tuvieron un cambio de actitud a uno más alegre.

"Un pajarito me acaba de contar no hace mucho que ya te estás preparando para el mundo de los adultos". Lori miro en dirección de sus hermanas para notar como Lynn le sacaba la lengua mientras hacía una "V" con los dedos de su mano derecha. Al parecer Lynn ya le había escrito a su hermano antes de que Lori se enterara que Lynn quería ser una maestra.

Lori le sonrío nerviosa. "Lo siento." le susurró a Lynn.

"Bueno, dejando de lado quien fue quien me lo contó... Quiero felicitarte, en verdad no puedo creer como pasa el tiempo hermana". Por alguna razón Lori quería comenzar a llorar.

"Pe-Pero no es lo mi-mismo sin ti a-aquí, hermano". Luan le pasó un pañuelo a Lori. Esta le sonrío dando un poco de confianza a Lori.

"Lamento no poder solucionar mi ausencia". Lincoln se tiró encima de su cama. "Te extraño Lori, a todas, no pude ser capaz de despedirme de Leni o Luna, creo que tampoco lograré hacerlo con Luan o Lynn..." el pecho de Lincoln comenzó a doler. "El tiempo se está volviendo mi enemigo..."

Hubo un corto silencio hasta escuchar una leve risa de Lori. No parecía ser el hermano pequeño con el que estaba acostumbrada a hablar. Diciendo estupideces, o comentando cosas de su superhéroe favorito mientras caminaba en ropa interior por toda la casa. Por un momento la mente de Lori se imaginó a un Lincoln más maduro caminando por la casa en calzoncillos. Lori se dio un pequeño pellizco en la mejilla izquierda provocando que Luan alzará una ceja extrañada del porqué lo hizo.

"Has cambiado, Lincoln". Aseguró Lori mientras se fijaba en los retratos que había en la pared.

"Espero no ser el único que lo hizo."

"No te preocupes..." Lori observó a sus hermanas "no eres el único."

"No sé si eso debería aliviarme o no, pero de una manera u otra es lo que debía pasar, ¿no? Solo llame para felicitarte y terminamos teniendo una conversación como lo hacíamos antes." Lincoln recordó todos aquellos momentos donde solo eran él y su hermana Lori compartiendo tiempo juntos y hablando de cosas triviales para calmar la angustia de Lori.

"De todas maneras, gracias... Gracias hermano". Lincoln se despidió de Lori, la llamada ya había terminado hace unos doce segundos pero Lori no quería soltar el teléfono, sentía que si lo hacía estaría soltando la mano de su hermano.

Luan la vio con gracia, llevaba tiempo sin ver a su hermana actuar de una manera tan torpe, sabiendo que su relación con Bobby era muy sugestiva a la vista de todos, pero al hablar por teléfono con su hermano, parecía una chica totalmente diferente, o bueno, ya es una mujer. Pero... Luan no le agradó mucho que Lincoln solo haya llamado para hablar con Lori solamente.

"No es justo..." comentó Luan mientras veía como por fin Lori soltaba el teléfono con algo de esfuerzo.

"No es para nada justo." comentó Lucy casi en sincronía con Luan.

Las dos hermanas habían estado al tanto de cualquier llamada de Lincoln o cuando Lisa les dejaba usar su computadora para poder contactarse con su hermano Lincoln quien nunca les negó ninguna llamada desde hace tres años. Si le dieran un pastelazo a Luan por cada llamada que le hizo a Lincoln, la casa estuviera cubierta por dentro de pura harina con crema batida. Y puede que lo mismo vaya para Lucy y Lisa, donde esta última fue la que más estaba inconforme de que sus otras hermanas utilizaran su computadora para hablar con su hermano vía vídeo llamada. Desde el principio sólo debía ser Lisa quien pudiera tomarse su tiempo al hablar, pero luego el tiempo de uso tuvo que ser dividido para el uso de toda la familia.

Lucy seguía con el estilo clásico de enviar algunas cartas por semana, ya se volvió casi una travesía para el cartero llevar las cartas de Lucy siempre al mismo lugar con el mismo remitente.

Las chicas se estaban volviendo egoístas.