La mesa de la casa Loud tenía suficiente comida para varios días, pero estaban celebrando Navidad y la bienvenida de su querido miembro medio de la familia; Lincoln Loud.

Las hermanas pasaron dos horas apegadas a él desde que llegó a la casa. Cada miembro de la familia le dio sus felicitaciones y saludos. Por fin volvió la pieza que le faltaba a esta familia desde hace ocho años.

Lo primero que hizo Lincoln al llegar fue tomarse su tiempo para hablar con cada una de sus hermanas, claro está, después de haber conversado con su padre Lynn y su madre Rita que no paraba de sollozar. Esta Navidad, los Loud obtuvieron su regalo devuelta.

"Oh~ Linky~ ¡no sabes cuánto te extrañe!". Leni abrazó a Lincoln con mucho amor.

"Uh, Leni, me estás dejando sin aire." se quejó el chico.

"Pero siento que al soltarte te irás otra vez lejos de aquí, ¡lejos de mí!". Leni no quería soltar el torso de su hermano.

Lincoln se percató de lo delicada que seguía siendo Leni. No le dio más vueltas y la dejó seguir.

"Ya hermana, estoy aquí para quedarme con ustedes." Lincoln le devolvió el abrazo.

Se suponía que iban a conversar un rato para ponerse a día entre los dos. En vez de eso, ambos siguieron abrazados en silencio, incluso, Leni estuvo a punto de llorar cuando Lori llegó al cuarto de Lincoln para ser la siguiente en compartir tiempo con él.

"Toda una señorita ya, ¿o no, Lori?". Lincoln comenzó molestando a su hermana mayor.

"Literalmente te haría un pretzel humano en estos momentos, pero…". Lori lo tomó alrededor de sus brazos. "Me alegro que este de vuelta hermanito." dijo Lori casi llorando.

"También me alegro de verte, Lori." Lincoln regresó el abrazo notando que algo impedía que se acercara más. Eran los senos de Lori, habían crecido notablemente como los de Leni.

"Parecen que estas cosas estorban." movió sus senos lado a lado. Lincoln miró para otra parte. "¿Te da vergüenza el cuerpo de tu hermana mayor? ¡Qué lindo!".

"Esperaba que Luan fuera la que me molestaría, pero nunca pensé que fueras tú." Lori río ante el comentario de Lincoln. "Dejando eso de lado. ¿Qué has hecho estos últimos años?".

Lori se acomodó en la cama de Lincoln. "No creo poder contarte ocho años en tan solo cinco minutos, pero bueno, ¿con qué debería iniciar?".

Lincoln escuchó con atención cada fragmento de historia que su hermana Lori le contaba.

"¿¡Terminaste con Bobby!?"

"No tienes porqué sorprenderte así, hermanito."

"Pero es que… tú y él… ".

"Mira, Lincoln, nos seguimos gustando… pero cada uno debe tomar sus propios caminos en la vida, y por casualidad, el suyo esta muy lejos de aquí."

"¿Y los mensajes? Siempre están escribiéndose el uno al otro." siguió Lincoln.

"Sé lo que estás pensando, una relación a distancia sería normal entre nosotros pero… Lincoln, soy una reportera del clima en el centro de entretenimiento y comunicaciones de Royal Woods, ¡salgo en los televisores de todo Michigan! Y tal vez muy pronto pueda salir en vivo para todo el país." explicó Lori. "Soy una adulta ahora, tengo trabajo, y mi tiempo para romances comenzó a desaparecer."

"P-Perdón, nunca pensé que pasarían por todo eso." Lincoln llevó su mano hasta atrás de su cuello.

Lori dibujó una leve sonrisa. "No te desanimes por eso, además, por qué no me cuentas tú de alguna novia."

"Oh, esto… en realidad aún no tengo una."

"¿Cómo? Ocho años y nadie se fijó en ti."

"Se escucha mal si lo dices de esa manera." dijo Lincoln. "Además, nunca dije que nadie se fijó en mí, tuve algunas insinuaciones, pero, la verdad ya estaba interesado en una." la imagen de Rose le vino de repente a la mente de Lincoln. "Pero…". Rápidamente una imagen donde Omar se llevaba a Rose se formó en su mente. "Las cosas se dieron de otra forma." Lori pudo sentir la tristeza de Lincoln.

"Lo siento, no debí preguntar acerca de eso."

"No, no. Todo lo contrario, estoy feliz de poder hablar de esto con mis hermanas." Lincoln escondió su tristeza detrás de una sonrisa.

"Lincoln… ".

"¡Muy bien, se cabo el tiempo!". Dijo en voz alta Luna entrando al cuarto.

"Lamento eso." se disculpó Sam por el comportamiento de Luna.

"Pero si son mis dos rockeras favoritas, ¿cómo les va?". Se dirigió Lincoln a su hermana Luna y a su amiga Sam luego de que Lori dejara la habitación.

Luna tomó a Lincoln por los hombros. "Oh Boy, estás muy alto, ¿no te parece Sam?". Sam asintió sin saber que decir.

"Pareces nerviosa Luna, ¿sucede algo?". Preguntó Lincoln en lo que Luna lo abrazó al igual que Leni.

"¡Muchas cosas!". Dijo ella.

"¿Puedes contarme?". Ofreció Lincoln.

"Claro." Luna se sentó a un lado de Lincoln, Sam hizo lo mismo. "Puede que haya escrito unas cuántas canciones sobre ti."

"¡¿En serio?! Eso es genial."

"Sí~ la cosa es que ahora las personas piensan que tengo un enamorado y que no dejó de pensar en él." Luna río nerviosa.

"¿Y eso por qué?".

"Las letras son o muy melosas, o muy nostálgicas." explicó Sam. "Solo alguien que en verdad este enamorado puede expresarse como Luna lo hizo al cantar." Luna se tapó el rostro con sus manos.

"Está bien~ diría que eso es algo incómodo de oír pero, si es mi hermana quien las escribió, estoy seguro que no me molestaría ser la fuente de inspiración." Lincoln rodeó los hombros de Luna con un brazo y con la mano del otro quitó las manos de Luna que tapaban su rostro. "Siempre te voy a apoyar en todo hermana."

Sam sonrío por volver a ver a los hermanos otra vez juntos. Pudo darse cuenta de que el comportamiento de Luna se había vuelto mucho más alegre después de que ella le contara sobre la llegada de Lincoln a Royal Woods, nunca vio a Luna tan feliz.

Luna sonrío con vergüenza. "¿Puedes decirlo otra vez?". Sam soltó algunas risitas. "¿¡De qué te ríes, Sam!?"

"Oh, perdón, perdón, de nada." la risa de Sam seguía presente hasta que logró contagiar a Lincoln.

"Ahora tú, no lo puedo creer." dijo Luna apartando a Lincoln.

"Ok, ok." se tranquilizó Lincoln. Tomando la mano de Luna, Lincoln dijo: "No te preocupes, sabes que siempre te voy a amar hermana, sin importar lo que hagas." los ojos de Luna se iluminaron como bolas de disco.

"Bueno, nuestro tiempo acabó." mencionó Sam.

"¿¡Ya!?". Cuestionó Luna.

"Hablamos otro día, Lincoln." Sam se despidió del albino con un beso en la mejilla.

Lincoln pudo escuchar como afuera de su cuarto Luna le comenzaba a reclamar Sam por el beso que le dio en la mejilla a su hermano.

Por la puerta de la habitación de Lincoln pasó Lucy. Esta vez Lincoln si pudo ver el momento en que Lucy entra en su habitación.

Lucy se quedó estoica de pie.

"¿Un abrazo?". Ofreció Lincoln con los brazos abiertos.

Lucy aceptó. Posó su cabeza en el pecho de su hermano durante unos segundos antes de hablar.

"Mi alma ahora está completa… otra vez." dijo ella.

"Siempre tan… poética, Lucy." Lincoln sonrío. "Imagino que debes de tener unos cuantos poemas por ahí guardados solo para mí, ¿o no es así?". Lucy se sonrojó.

"No creo que el tiempo me alcance para mostrarte todos."

"Lucy… solo son cinco minutos, pero desde mañana, tendrán el resto de mi tiempo para ustedes."

Lucy sonrió de oreja a oreja. "¿Lo dices en serio?".

"Por supuesto. Ya no iré a ningún lado… lo prometo."

La chica de vestimenta oscura bajó su cabeza, sus lágrimas salían como goteras. "Te… te extrañe mucho, Lincoln…". Lincoln rodeó a Lucy en un cálido abrazo.

"No llores más, Lucy, estoy aquí, y ahora no permitiré que derramen una gota más." Lincoln se sintió muy mal, aún faltaba oír los posibles llantos de sus otras hermanas, todo por su ausencia.

Lincoln comenzó a disculparse internamente por haber dejado sola a su familia.

Luego de que pasarán los cinco minutos, quedaba media hora para festejar en familia la navidad. Lincoln le dio un beso en La frente a Lucy quitando su mechón, los ojos de Lucy estaban agitados y rojos, pero ahora se sentía más tranquila.

Lana entró como un león cazando a un ciervo, Lincoln no la vio venir hasta que esta yacía encima de él.

"Uh… ten más cuidado Lo-… ¿¡Lana!?". Lincoln se corrigió de inmediato. "¿¡En verdad eres tú!?".

"¡Claro que soy yo!". Lana hizo un sonido de gas con su axila. "¡Sólo yo puedo hacer eso!". Parecía orgullosa de eso.

Lincoln la vio con cuidado, en verdad era su hermana Lana. Por un instante al le parecía ver a Lola. ¿Pero porqué? A pesar de que ambas son gemelas, Lana y Lola, lo único que las diferenciaba eran sus personalidades totalmente opuestas.

"Jajaja, claro, solo tú puedes saludarme con un golpe así." dijo Lincoln recomponiéndose. "Espera… ¿¡hueles a perfume!?".

Lana sonrío. "¿Te gusta?". Preguntó Lana.

"Hueles Muy bien… pero…". Lana sintió que sus mejillas quemaban su rostro. "¿Desde cuándo lo usas?".

"Umm. Creo cuando cumplí ocho." Lana vio el rostro de sorpresa de su hermano. "Oh, ¡sabes! También uso crema para el cabello y para la piel, Lola me ayuda todos los días."

"¡Espera!". Pensó Lincoln. "¿Desde cuándo Lana y Lola se llevan muy bien? Además, me esta diciendo que Lola está compartiendo sus cosas con Lana, pero…". Los ojos de Lincoln se encontraron con los de Lana. "¡Es un cambio total, por poco la confundo con Lola!".

"¿Pasa algo, Lincoln?".

"Oh, no es nada, perdón. Simplemente estaba pensando en lo linda que te has vuelto, Lana." halagó con una sonrisa. Esto provocó que Lana se diera media vuelta para tapar su vergüenza.

"¿Dije algo malo?".

"E-Esto… no, sólo que n-nadie a-antes me había dicho e-eso." Lana le dijo a Lincoln. "Lola me lo dijo una vez… cuando cumplimos nuestro octavo cumpleaños, me dijo que debía cambiar, no por ella, no por mi familia… sino por mí."

"¿Lola dijo eso?".

"Sí." respondió Lana.

"¿Ha sido una buena hermana?". Preguntó Lincoln dando le una vuelta a Lana. "¿Has sido una buena hermana?".

Lana asintió. "Desde que te fuiste, Lola dejó de ser una mandona pero seguía siendo un poco egoístas. Sus berrinches se apaciguaron cuando cumplió ocho, lo que quiero decir, es que ese mismo día, ambas cambiamos un poco."

A Lincoln le parecía un poco extraño. Casi siempre Lola quería escapar su cumpleaños para ella sola sabiendo que también debe festejarlo con su gemela, Lana. Pero según lo que escuchaba, ese día algo cambió en ellas que comenzaron a llevarse bien.

"Lola ha sido una buena hermana, y yo… bueno yo… me ha costado adaptarme a este nuevo estilo que mi hermana me recomendó, la ayudo a ella y a las demás en todo lo que puedo… así que…". Lana desvió la mirada.

Lincoln mostró los dientes con su característica sonrisa. "Has sido una buena hermana. Te lo aseguro." Lincoln acarició la cabeza de Lana.

Lana comenzó a llorar. "¡Que bueno que volviste, hermano!". Lincoln secó con cuidado el rastro de lágrimas de su hermana.

"Es tiempo del relevo." Lincoln chasqueó la lengua por instinto.

Sí, el había dicho que Lana era la única que podía recibirlo con un golpe. Bueno, se equivocó, no contaba que incluso por el pasar de los años hay cosas que nunca cambian.

Lincoln sintió los muslos de su hermana Lynn en su cuello en el momento que Lana se apartó de él. Lynn sujetaba uno de los brazos de Lincoln.

"¿Es así como me das la bienvenida, con una llave de lucha?". Con el poco aliento que le quedaba logró liberarse mordiendo la pierna de su hermana.

Lynn dio un vuelta en la cama. "¡Oye, eso es trampa!". Dijo con un tono rojo en su rostro.

"Es un instinto de supervivencia." se defendió Lincoln. "Era la única manera de que me dejaras."

"¿Y si me dejas una marca?". Culpó Lynn.

"Ya perdón, ¿sí…?". Ambos hermanos se quedaron viendo antes de reír al unísono.

"Me siento feliz por poder hacer eso otra vez con mi hermano." mencionó Lynn.

"¿Extrañabas a tu saco de boxeo?". Río Lincoln.

"No." contestó de inmediato. "Extrañaba a mi querido hermano." dijo Lynn con una leve sonrisa en su rostro.

"Oh…". Lincoln no negó que se sorprendió por la respuesta seria de su hermana. "¿Algo que quieras compartir conmigo?". Lincoln intentó iniciar la conversación otra vez.

"Mi tiempo." respondió ella.

"¿Eh…?".

"Quiero compartir el resto de mis días con mi hermano. Tal vez así deje de sentir un vacío en mi pecho." Lynn apoyo su barbilla en sus rodillas.

Lincoln había quedado mudo por un momento. ¿Cuándo fue que Lynn se había vuelto tan madura? Habla como una persona distinta, una persona que Lincoln desconoce.

"Parece que te sorprende mi actitud, jaja. Sí, yo tampoco me imaginé actuando de esta manera, pero es tu culpa." Lincoln pestañeó. "Te fuiste, nos dejaste a nuestra suerte, y bueno, también hiciste que más de una abriera su mente. Y estoy feliz por eso, pero ahora estoy confusa… o es miedo." Lynn se perdía en sus palabras.

"¿Piensas que me iré otra vez, no es así?". Dedujo Lincoln por la expresión triste de Lynn. "Estas pensando que las dejaré otra vez. Lynn, eso no es verdad."

Lynn seguía igual.

"Esto no es un sueño." habló con tranquilidad Lincoln acercándose a su hermana.

Está vez sí hubo reacción por parte de Lynn. "¿No estoy soñando?". Susurró confundida.

Lincoln la tomó de las manos haciendo que lo viera de frente.

"¡Soy tan real como quieras que lo sea!". Exclamó Lincoln. "Ves, puedes tocarme. ¡Estoy aquí, Lynn!".

Lynn no aguantó más y dejó que sus sentimientos salieran por sus ojos. Incluso para Lincoln, estar viendo a cada una de sus hermanas llorar le afectaba bastante. Él también quería llorar, no había un día donde no pensará en una de sus hermanas.

Está vez no hubo un abrazo entre hermanos. Lincoln dejó que Lynn se calmara por su propia cuanta, desde luego, ella siempre supera todos los obstáculos que se le cruzan en su camino. Pero algo lo molestaba, solo con ver a sus hermanas sentía que algo había cambiado en ellas, pero qué.

Lynn golpeó el hombro de Lincoln. Este se quejó del dolor. "En verdad eres tú." dijo Lynn ahora con una expresión más feliz.

Lincoln la observó. Ojos rojos y sin energías, así se veía su hermana deportista justo ahora. Como una débil chica que no puede hacer nada ella sola.

"Te quiero, Lincoln." dijo Lynn levantándose de la cama.

"Je. También te quiero hermana…". Dijo mirando fijo el piso de su cuarto. "Por qué siento que esto es extraño." pensó.

Mientras Lincoln se mantenía en sus pensamientos una voz lo sacó de ahí.

"¡Por fin!". Gritó Lily repetidas veces.

"¿Lily?".

"Hola hermano, ¿me extrañaste? Por que yo sí, ¡y muchísimo!". Exclamó ella.

"No hubo día donde no me acordara de ti Lily, oh bueno, creo que debo actualizar esa imagen que tenía de ti." dijo Lincoln al ver que su hermana menor ya no era más una bebé.

"Jejeje." río juguetona. "¿Tú crees?". Fe un momento a otro la felicidad de Lily se iba esfumando. "¿En verdad eres mi Lincoln?".

Lincoln casi sentía como su corazón se contraía en dolor. ¿Por qué dijo eso? Espera un segundo, Lincoln solo pudo pensar en algo.

"Perdón, Lily." Lincoln pidió perdón.

"Esto… ¿Por qué te disculpas?".

"Por no haber estado estos ocho años de tu vida ahí para ti." explicó él con suma dolencia en su pecho.

Lily presionó sus manos con el rostro de Lincoln. "¿¡En verdad eres Lincoln!?".

Lincoln negó con la cabeza. "No soy Lincoln." Lily se desánimo. "Soy tu hermano mayor, Lincoln Loud." Lily abrió los ojos con sorpresa.

"¿¡De verdad!? ¿No estás jugando conmigo?". La alegría de Lily podía ser contagiosa.

"De verdad verdad." sonrío él.

"¿En serio serio?".

"Serio serio, muy serio." esta vez Lincoln río por la manera en la que estaba hablando. "Perdí ocho años de tu vida… no quiero perderme más." Lincoln junto su frente con la de Lily. Ella río abrazando a Lincoln.

"Que bien que hayas regresado, hermano mayor." Lily comenzó a frotar su cabeza con la mejilla de Lincoln como si fuera un cachorro.

"Ella no nos quería creer si no lo veía con sus propios ojos." Lincoln miró hacia la puerta. "Ya pasaron los cinco minutos." aclaró Lisa.

"L-Lisa…" Lincoln notó un gran cambio en su hermana. Si era Lily quien no veía desde hace ocho años. Pues Lisa a sus doce estaba totalmente vuelta una jovencita.

"Puedo deducir que está sorprendido por mi apariencia más mayor." dijo ella.

"Obviamente." respondió Lincoln. "Todas han crecido bastante, y yo… me perdí todo ese tiempo…".

Lisa se acomodó los lentes. "La expectativa de vida de un hombre en América es de 64 años con pareja, 70 viviendo solo." hablaba Lisa. "Pasaron ocho años Lincoln. Creo que puedes salir de este problema con el solo hecho de pasar tiempo con nosotras."

"…No creo que sea tan fácil como eso, hermana. Siento que algo está extraño con ustedes, y cuando pienso que no sé qué es lo que es, comienzo a dudar si puedo volver a hacerlas sonreir. "

"¿Lo notaste…? Era de esperarse de mi hermano mayor." dijo Lisa.

"Notar qué." Lincoln alzó una ceja.

"Bueno, eso es algo en Lo que aún no Estoy dispuesta a intervenir...". Mencionó ella. "Cambiando de tema." Lisa se acercó. "Estoy preparada para cualquier muestra de afecto." abrió los brazos.

"… Lisa Loud, quiere un abrazo." Lincoln río entre dientes. "Ven aquí, hermanita." Lincoln la atrapó en abrazo de oso del cual Lisa intentó devolverlo pero no lo logró.

"Gracias…". Susurró Lisa para ella misma. "Te extrañé mucho, Lincoln." Lisa sujetó con fuerza la camisa de Lincoln. El chico ya había sentido este tipo de sentimiento de sus otras hermanas.

"Y dime, ¿que has logrado estos últimos ocho años que no estuve? Espero que no hayas usado a alguien más como tu conejillo." mencionó Lincoln mientras se sentaba en su cama.

"¡N-No…!". Exclamó Lisa sorprendiendo a Lincoln. Lisa se aclaró la garganta. "Lo que quiero decir es que tú eres el único capacitado en la familia que puede ayudarme en mis experimentos. No use a ninguna de nuestras hermanas, no te preocupes." Lisa explicó.

"¿Eso no retrasará tus proyectos y todos eso que siempre haces?". Preguntó Lincoln al pensar que por no estar ahí, Lisa no pudo seguir experimentando quedando bloqueada.

"Eso… en realidad opté por hacer pequeñas prácticas en otras áreas de estudio. Pensé que iba a ser fácil, pero me di cuenta que en realidad estaba tan sumergida en la ciencia, que desconocía todo lo que había fuera de ella." Lisa se sentó a un lado de Lincoln.

"Me estás diciendo que comenzaste a estudiar otras cosas… ¿cuáles?". Lincoln prestaba total atención a su hermana. Lisa nunca había sido tan conservadora con su familia, para ella le basta unas cuantas palabras que pudieran resumir toda su intención y listo, pero Lisa no se daba cuenta que en realidad a su familia le costaba tratar con ella si seguía con esa misma actitud de sabelotodo.

"Biología, astronomía, geografía, física cuántica, y otras aparte que llamaron mi atención…". Lincoln seguía escuchando en silencio. "Floriografía y arquitectura." cuando Lisa terminó de hablar, el rostro de Lincoln no tardó en dibujar una sonrisa de alivio.

"Estoy muy feliz, me alegro que después de todo vayas por el camino que quieras."

"¿No te parece raro que este estudiando sobre las flores?". Lisa lo observó con temor.

"Para nada." Lisa sintió un alivio en su cuerpo. "¿Es algo que captó tu interés, no es así? Sí fue así, es obvio que tendrás todo mi apoyo." Lincoln puso una mano en el hombro de Lisa. "Además, yo estudié gastronomía."

Lisa se quedó en silencio para luego saltar en el lugar. "¿¡Gastronomía!?".

"Sí, después de todo, creo que me apasiona la comida que hace papá, así que quise hacer lo mismo pero mucho mejor. Y también creo, que aunque, hagas cosas diferentes a la que estas acostumbrado, estoy seguro que mientras este feliz de hacer algo nuevo, lo conseguirás, hermana." Lincoln acercó a su hermana. "Te quiero."

"Mmm… esto es extraño." dijo Lisa.

"¿Qué cosa, hermana?". Lincoln se acomodó para verla mejor.

"Estoy llorando." Lincoln abrió los ojos al ver a su hermana de pocos sentimientos llorar enfrente de él. Pero el tiempo conlleva a un cambio grande o pequeño en todos.

Luego de que Lisa se quitará los lentes para poder limpiar su rostro, la otra hermana interrumpió el momento de la misma manera como lo hizo Lisa.

"Tic tac." dijo Lola.

"Wow." fue lo único que dijo Lincoln al verla.

Lana y Lola son gemelas, si Lincoln casi confunde a Lana con Lola, es por que son iguales, pero, si era verdad que sus personalidades las distinguía… pero ahora, Lana solo se encuentra un escalón por debajo de Lola, por la simple razón de su manera de vestir.

"Parece que te gusta." mencionó Lola claramente feliz luego de que Lisa abandonara la habitación.

Lola vestía un atuendo navideño claramente, con pompones en sus muñecas, un gorro de navidad, un suéter que sólo cubría su torso y dejaba sus brazos al aire. Los botones tenían algodón al igual que las mangas de sus axilas y al final del vestido. Su falda era de la misma manera llamativa, siendo super corta llegando 11cm por encima de sus rodillas. Las zapatillas eran blancas de boca ovalada y unas medias blancas con espiral rojas.

"No me esperaba que tuvieras un espíritu navideño tan llamativo." Lincoln estaba completamente nervioso.

"¿Cómo es eso? ¿Se te olvidó lo tan fanática que es tu hermana por estas cosas?". Preguntó ella caminando hasta Lincoln.

"Jajaja, creo que ocho años me hicieron mal. Por supuesto que mi hermana siempre luce lo mejor de lo mejor pero, me imagino que las demás también tienen uno, ¿no?".

Lola suspiró. "Leni y yo los hicimos para todas. Pero… quise ser la primera en tener tu opinión, Lincoln." dijo Lola coqueta. Lincoln juntó sus cejas.

"Ok~… si solo eso, estás perdiendo el tiempo…". Lola lo miró confusa. "No importa que vistas hermana, tú eres muy hermosa. Además…". Lincoln la atrapó en sus brazos. "Como sé que eso no te vale como respuesta, te diré que en verdad estas muy bonita, Lola." sonrío con sinceridad.

Lola por segunda vez en su vida, dejó su actitud narcisista y abrazo el torso de su hermano con lentitud, como si estuviera intentando atrapar un ave que puede despegar su vuelo e ir lejos de aquí si ella no tiene cuidado.

"Te tengo." dijo Lola. "¡No te voy a soltar nunca más!". Lincoln la escuchó casi llorando. Sólo pudo tranquilizarla con su abrazo.

Todas necesitaban de él. No le parecía suficiente el solo mostrarle algo de afecto a sus hermanas para que se sintieran mejor, debía que hacer algo más para que en verdad creyeran en él, que ya no se irá de su lado nunca más, que desde ahora tendrán su mano para todo lo que quieran.

Lola iba en serio con lo que dijo, no quería soltar a Lincoln. Luan abrió la puerta llamando a Lola, está no quiso. Luan la tomó de la cintura haciendo cosquillas en sus costillas. Lola soltó a Lincoln riendo y cayendo al suelo. Cuando Lola ya no sintió a Lincoln, sus risas se volvieron un débil llanto que Luan calmó rápidamente.

"Ya, ya. Mira, él sigue aquí." Luan hizo que Lola viera a Lincoln. "¿Ves? Lincoln está aquí."

"S-Sí." habló Lola con una voz debilitada. Lincoln no podía creer que alguna vez vería a su hermana Lola actuar de esa manera.

"¿Pensaba que habíamos dicho que no íbamos a llorar al frente de nuestro hermano?". Luan acompañó a Lola hasta sala dejándola con Lana.

Luan volvió a la habitación de Lincoln. "Creo solo fueron puras palabrerías." cerró la puerta atrás suyo.

"Hola Luan." comenzó Lincoln.

"Hola Lincoln, te tomaste tu tiempo haya fuera, ¿no?". Recalcó el tiempo que Lincoln estuvo lejos de casa.

"Sí~… no era mi intención. Tenía planeado volver mucho antes, pero las oportunidades para estudiar lo que quería para mi futuro se presentaron… ya sabes…".

"No te culpes por eso, Lincoln. Lori tiene trabajo, Leni tiene una pequeña tienda, Luna sigue haciendo música y yo estoy apuntando al entretenimiento... Todavía." Luan dio un suspiro. "Todas hemos avanzado, y lo más seguro es que estemos triste por seguimos nuestros caminos sin ti. Pero sabes, es un sentimiento confuso, ¿acaso tú no hiciste lo mismo?".

"L-Lo siento."

Luan rió dando un golpe en la espalda a Lincoln. "Oh vamos, ¿en serio creías que estábamos enojadas contigo? Te puedo decir que no es así."

"Pero yo no estuve para ustedes." mencionó Lincoln poniéndose de pie.

"Y nosotros para ti. Lincoln… así como tú te sientes importante para nosotras, así es como cada una de tus hermanas se siente para ti." Luan se puso delante de Lincoln. "Has crecido bastante." comentó ella al ver que estaban del mismo alto.

"¿No están enojadas conmigo?".

"Para nada."

"¿Aun después de tantos años?".

Luan asintió. "Son años que ahora podemos recuperar juntos, ¿no lo crees? Claro está, si no tienes planeado irte de nuevo."

"¡Claro que no!". Respondió Lincoln. Luan estaba sorprendida por recibir una respuesta así de vigorosa. Hacía entender que iba en serio con lo que decía.

"Eso espero…". Sonrío Luan dándole el último abrazo de bienvenida a Lincoln. "Te amo hermanito. No te vayas así nunca más."

Lincoln sintió las lágrimas de Luan caer en su hombro. "Yo también de amo hermana." Lincoln dejó escapar un pequeño sollozo. "Las amo a todas."

"¡Chicos, es hora de una foto familiar!". Gritó el patriarca de la familia.

"Ya es hora." dijo Luan pasando un pañuelo por su rostro.

"Vamos a bajar, espero que ya estén mejor." Lincoln abrió la puerta.

"Contigo aquí, creo que las cosas estarán más que mejor."

"¿Dijiste algo?".

"¡Que hay que apurarnos! Esta vez todos los miembros si van a salir en la foto." Luan se llevó a Lincoln a rastras por el pasillo.

"Muy bien familia, quiero que todos pongan sus mejores rostros de navidad." dijo Lynn padre.

No es que fuera costumbre, pero normalmente Lincoln salía en el medio de la foto familiar, al parecer cada miembro de la familia tenía un puesto dado pero… en esta ocasión al parecer, todos querían salir al lado de Lincoln. La madre no pudo esperar más y le ordenó a su esposo que tomara la foto de una vez. Lynn padre puso el contador y la cuenta regresiva comenzó desde cinco. Todavía las hermanas no querían ceder ni un centímetro del espacio personal de Lincoln.

Cuando la cámara llegó a cero, la foto fue tomada. A pesar del desorden, en la foto todos parecían muy, pero muy contentos de volver a tener a su querido hijo y hermano de vuelta en sus vidas.

Pasaron unos días donde Lincoln les tuvo que contar como fue su vida en la Academia y como fue que obtuvo aquel auto que estaba estacionado al lado de Vanzilla.

"¿Adónde vas?". Preguntó Luna en lo que Lincoln respondía al encender el auto.

"Voy a ver a una vieja amiga que está pasando estos últimos dias en soledad."

"¿Sabes que hoy es víspera de año nuevo?". Luna suspiró. "Solo… por favor... No tardes mucho." la voz de Luna sonaba casi como una plegaria.

"No te preocupes. Solo nos pondremos al día." Lincoln puso en marcha su auto.

"¡Sabes que aún no tienes licencia…! ¡Ten cuidado!". Gritó Luna al ver como Lincoln se alejaba.

Fue un sentimiento doloroso, pero sabía que iba a volver.

"¡Demonios!". Maldijo al escuchar como tocaban a si puerta. "¿Qué quieren?". Dijo ella de mal humor.

"Oh, ¿así saludas a tus visitas?". Jugó Lincoln.

"¿L-Lincoln…? Perdón, es que he estado muy cansado estos días." se sobó la frente.

"¿Puedo pasar?".

"C-Claro, adelante. No tengo mucho que ofrecerte…". Ronnie Anne se puso a pensar por un momento. "Espera, no es víspera de año nuevo, ¿que haces aquí?". Preguntó Ronnie.

"Quería saber si querías pasar el día con nosotros." ofreció Lincoln en lo que la Latina hacía una cara de confusión. "Sé que estás aquí tú sola. Así que quise platicar contigo un rato y luego ver si querías celebrar con nosotros en nuestra casa. ¿Qué te parece?".

"B-Bueno, la verdad no lo sé…". Ronnie acarició su cabello. "Está bien, los acompañarte, pero sólo si haces de esta charla algo entretenido." dijo ella claramente contenta.

"Que así sea." respondió Lincoln. "Tengo demasiadas historias que contarte así que mejor prepárate."