"Entonces Emilio lanzó la carta en la habitación equivocada. ¡Fueras visto su cara cuando se dio cuenta que le había dado la carta de amor a su propia hermana!" Lincoln río mientras Ronnie lo acompañaba con una pequeña risa.
"Jajaja, no puedo creer que haya sido tan estúpido." mencionó Ronnie Anne.
"Y no solo eso, como Emilio solo escribió sus iniciales, ahí tienes a su pobre hermana toda esperanzada de al fin conseguir novio." Lincoln recordó esa vez que la hermana de su compañero de gastronomía, Emilio, llegó hasta donde él estaba preguntándole donde estaba el imbécil de su hermano. Al parecer la chica llamada Diane se enteró que la carta era de su hermano.
"¡Nunca había visto a una mujer tan enojada! Y eso que tengo hermanas muy temperamentales." Lincoln recordó a Lori peleándose con Leni unas cuantas veces, o también estaban Luna, Lynn y Lola, que siempre discutían porque dejaban sus cosas por toda la casa.
"Ah~ eso fue divertido de escuchar." aclaró Ronnie Anne tomando las llaves de su departamento. "Muy bien, ya viene siendo hora."
"Sí." Lincoln caminó junto a Ronnie Anne hasta llegar al auto de Lincoln. "Es mejor que lleves un abrigo, a mi familia le gusta caminar por la ciudad antes de las doce."
Ya abordo, Lincoln se dirigió de nuevo a la casa Loud con su acompañante. Al momento de llegar, Lincoln notó como Luna miraba desde la ventana de la casa, tal vez en verdad estaba preocupada de que Lincoln no volviera.
Luna sintió un alivio al ver a su hermano, pero eso no duro nada cuando de seguido vio a una chica morena bajar también.
"Llevo tiempo sin ver a tus hermanas, Lincoln." el chico sonrío ya que también tenía ese mismo pensamiento cuando llegó después de tanto tiempo a pesar de tener una vaga imagen por las constantes vídeo llamadas.
"Ven, hay que entrar, tal vez aún no hayan empezado sin mí." Lincoln tomó a Ronnie Anne de la mano y la introdujo a la casa.
Al principio Lincoln no vio a nadie, tampoco estaba Luna en la ventana. Al cabo de unos segundos escuchó voces que venían de la cocina. Lincoln y Ronnie Anne fueron hasta allá. Las hermanas de Lincoln estaban todas amontonadas.
"¿Qué están haciendo?" preguntó Lincoln. Rita se acercó hasta su hijo con un trozo de pastel.
"Están viendo quien es la que debe sentarse al lado tuyo, hijo." Rita le dio el trozo de pastel. "Oh, ¿Ronnie Anne?"
"Ho-Hola señora Loud." saludó Ronnie con una sonrisa, Rita le devolvió el saludo.
"Pensé que tu familia se había mudado."
"Lo hizo señora Loud, pero luego de cumplir la edad necesaria decidí volver, para poder trabajar en esta ciudad."
"Sí~ al parecer no están fácil dejar Royal Woods." comentó Lincoln. "Ten." Lincoln le ofreció el trozo de pastel a Ronnie Anne.
"G-Gracias." Ronnie Anne se sonrojó. Las hermanas de Lincoln la observaron extrañada, en especial Lola, quien se mordió el pulgar con rabia al ver a Ronnie Anne.
Luan aprovechó que sus hermanas estaban viendo a Lincoln y a Ronnie Anne para tomar el asiento de la izquierda al lado de Lincoln, Lola también reaccionó tomando el asiento de la derecha dejando a las demás sin un asiento cerca de Lincoln. Lynn señor y Rita se rieron al ver tal escena.
Lincoln se sentó en otra silla al lado de Ronnie Anne y al otro lado estaba su madre. Después de todo, las hermanas se habían tomado una molestia por nada. Ninguna de las hermanas le había prestado atención suficiente a Ronnie Anne hasta ahora, al verla sentada al lado de Lincoln cada una solo pedía estar en ese lugar.
Al ver ya su postre en la mesa, cada quien comió con calma mientras platicaban un poco. Al que más prefirieron escuchar hablar fue a Lincoln, quien tenía historias muy divertidas de sus amigos. Contó lo que le sucedió a Emilio y a su hermana, también de cómo no era la única persona con el cabello de otro color aunque el suyo fuera natural.
La noche seguía transcurriendo, la familia Loud caminaba por el centro de la ciudad. Ronnie Anne iba hablando con Lincoln durante todo el trayecto, y esto a las hermanas no les agradaba para nada, no es que tengan algo en contra de la latina, pero ella ya tuvo su oportunidad según algunas hermanas, hace nueve años. De todas formas, Lincoln la invitó, y con eso ya no podían hacer nada más que observar.
Había mucha aglomeración en el centro comercial de Royal Woods, la familia Loud pasaba desapercibida como otro gran grupo de personas.
"¡Wow!" Lincoln estaba asombrado por lo que sus ojos veían. El Royal Woods que había dejado hace años ya no era el mismo, con más edificios de esquina a esquina que antes no habían, incluso a lo lejos se podía ver la coraza del nuevo estadio que le platicaba Lynn jr. A Lincoln no le gustó mucho que hayan tenido que talar una parte del bosque para construirlo, pero lo hecho, hecho está.
"Increíble, ¿no? Ahora parecemos una ciudad más moderna." le dijo Ronnie Anne sujetando el brazo de Lincoln.
"Ahrg... maldición." se quejó Lola para ella misma. "¿Por qué no simplemente te alejas de él por unos minutos? No, mejor que sean por unas cuantas horas." pensaba Lola con una mueca en su cara.
"¿Me recuerdan por qué ella nos está acompañando?" susurró Lynn Jr al resto de los presentes, aprovechando que Lincoln y Ronnie Anne iban muy adelante mientras hablaban con sus padres.
"Lincoln la invitó, eso es lo único que sé." recordó Luan al escuchar a sus padres con el chico.
Lola chasqueó la lengua cruzando de brazos viendo a un lado.
"¡Oh! ¡Mira, ese el nuevo edificio que terminaron hace un mes!" señaló Ronnie Anne contemplando el rostro de incrédulo que tenía Lincoln al ver un edificio de ventanales parpadeantes formando la hora.
"¿Cómo fue que Royal Woods cambio tanto?" preguntó Lincoln no por el edificio que daba un espectáculo de luces, más bien por todo, a sus once años nunca se hubiera imaginado que este lugar avanzará tanto.
Aunque ese sentimiento casual que sentía Lincoln se podía deber a su alejamiento de este lugar. Sus amigos e incluso su familia no sentirán la misma emoción que siente él al ver todo esto. Debido a que presenciaron cada minúsculo cambio de uno en uno, no sintieron el choque nostálgico que sufrió Lincoln al ver sus calles favoritas irreconocibles, lugares que antes visitaba ya no estaban o habían sido reemplazados por otros locales.
"Esto es difícil de digerir. Luce como si estuviera en otro lugar que no fuera Royal Woods." Lincoln sonrío mientras veía como el ventanal del edificio mostraba las veintitrés con diez minutos.
La familia dio su última parada en una tienda de comestibles para comprar algunas bebidas y algo de comida para festejar.
"Sin esto, no es una verdadera noche en la casa Loud." comentó Lori a un lado de su padre agarrando una botella de vino. Su padre sonrío, Lori ya es una adulta, mientras los niños no tomen, nada malo podría pasar.
Leni también apoyó a Lori y compró otra botella de vino. Luna y Luan no se quedaron atrás, después de todo, era un vino liviano el que había comprado Lori, para lo que serviría sería para animar un poco más el ambiente.
Las cuatro botellas no tenían muchos grados de alcohol, eran perfectas para esta situación. Por su parte, Ronnie tomó una botella de whisky. Al principio se sorprendió por la variedad de bebidas fuertes que había en la estantería. Pero luego recordó que está viviendo en Norteamérica.
De vuelta a la casa Loud. Cada quien se preparó para darle la despida al año y darle la bienvenida al nuevo año. Las chicas no van a mentir, las otras celebraciones de este estilo de notaban muy forzadas a darse en la familia, la cuestión de reunirse, estar en familia. Nada de eso las convencía que este año podría ser diferente al anterior, sin embargo, con Lincoln esa mentalidad a cambiado, no un poco, sino demasiado. Las expectativas de las chicas están por los cielos, y, a pesar de que algunas hayan sido pesimistas antes, las actitudes que ahora tienen dicen otra cosa.
Faltando solo cinco minutos para las doce, los corchos salieron volando por la cocina. Los únicos vasos que se llenaron con vino fueron el de los padres Loud, el de Lori, Leni, Luna, Luan, Lynn. A las menores, Rita les había comprado una bebida gaseosa con unos aperitivos.
"¿Quieres un poco, Lincoln?" preguntó Lori mirándolo a él y a Ronnie Anne.
Lincoln extendió el vaso al igual que la chica latina.
"El vino siempre tiene un sabor dulce, a veces pienso que es juego de uva." Lincoln le da un sorbo.
"Oye..." Ronnie susurró golpeando a un costado. "¿Quieres subir de nivel?" sonrió al menear la botella de whisky que tenía bajo la mesa.
"Jeje, cuenta conmigo." respondió Lincoln también bajando la voz para que no lo escucharán.
Los presentes comenzaron a contar desde diez, lo que los separaba de un año nuevo, a todos, solo eran diez segundos. Ronnie Anne sirvió dos tragos por debajo de la mesa mientras seguían con la cuenta atrás.
"¡Feliz año nuevo!" gritaron todos al unísono a la vez que Lincoln y Ronnie Anne hacían una mueca amarga por el trago.
Señor Lynn llegó a la mesa con un gran banquete, no sólo celebraban año nuevo, aún seguían muy contentos por tener a Lincoln con ellos compartiendo estos momentos con ellos... era algo así como el alma de la fiesta, sin él, las cosas no eran para nada divertidas.
El chico no dudó ni un momento en comer todo lo que podía, de por sí, ya era estresante estudiar una carrera culinaria y que la mayoría de tus platos sólo sean degustados por el chef. Con ese pensamiento en mente, Lincoln se dispuso a superar a su padre que, aunque este no tuviera algún título de cocinero experto o algo así, su comida siempre trata de decir todo lo contrario. Sin afán, Ronnie Anne probó los platillos de la casa Loud. Estaba sorprendida por la experiencia culinaria de los primeros años cuando se vino a vivir a Royal Woods, la comida no era la misma que su ciudad natal, al igual que el sabor. Pero al menos se podría decir que la Ronnie de hace más de diez años tuvo un choque cultural, un sentimiento parecido al de Lincoln al llegar de nuevo a Royal Woods, un lugar totalmente diferente al que sus memorias lo transportaban.
"Oh mi niña, sabía que no debía dejarte tomar de más." dijo la madre con una mano en su mejilla viendo a su hija Lori dormía en la mesa luego de media hora de haber comenzado.
"No sabía que Lori fuera débil con el alcohol." comentó Ronnie Anne con el rostro rojo al igual que Lincoln.
No es la primera vez que Lincoln tomaba alcohol, desde que inicio con sus estudios avanzados, ya estaba en la lista de varios chicos y chicas populares para que estuviera en una de sus fiestas. La vida estudiantil no es como lo muestran en televisión, que todo es fiesta y diversión. Cada dos o tres meses hacían una fiesta, al principio, Lincoln declinó a las fiestas durante un año, pero Rousan logró convencerlo para que asistiera a una. Y de esa fiesta en adelante, eran los días de descanso para Lincoln. El resto de los días es para estudiar, hacer proyectos, comprar ingredientes, hacer pruebas y practicar cada que tenía tiempo, solo un día durante dos meses podía darse ese merecido descanso que se merecen los estudiantes comprometidos con su deber.
"Oh~ Linky~" Leni abrazó a su hermano.
"¿L-Leni?" Lincoln sintió los senos de su hermana en su cara. "¿Estás ebria?" Leni no respondió reposando sus senos en la cabeza de Lincoln.
Luan y Luna rieron un rato.
"Al parecer las mayores no aguantan nada." Luna sonrío ayudando a su madre con la mesa.
"Jaja, es mejor que la apartes Lincoln, o se va a dormir encima de ti." comentó Luan.
"Sí~ no es nada agradable." siguió Lynn recordando el cumpleaños de Leni donde sin querer intentó llevar a su hermana hasta su cuarto pero por desgracia esas dos cosas que tiene en el pecho eran muy pesadas, y al perder el equilibrio Leni cayó encima de Lynn aplastándola.
Lynn tembló.
Lincoln sonrío con la sola idea de que Leni se haya quedado dormida usando a Lynn como cama. Lincoln se levantó de la silla y abrazó a su hermana, tal parece que el alcohol estaba comenzando a dar efecto.
Al sentir los brazos alrededor de su cintura, Leni se puso nerviosa mientras su cabeza daba vueltas.
"Jajaja, Leni. Tienes la cara roja." río Lincoln. Leni vio esa característica sonrisa de su hermano, sentía su cabeza echar humo.
"¿Dónde están las otras?" preguntó Lincoln ubicando con la mirada a sus hermanas.
"¡Aquí! ¡Aquí!" gritó Luan animada.
Luan se levantó y se acercó a Lincoln para abrazarlo, antes de que lo haga, Leni reaccionó empujando a Luan y pegando a Lincoln más a su voluminoso cuerpo.
"¡Oye!" se quejó Luan.
"Oh, parece que esto se puso interesante." dijo Lola.
"Tengo mucho sueño, mejor me cuentas lo que suceda mañana." pidió Lana a su hermana.
"¿Tan pronto...? Bien, iré contigo." bufó Lola acompañando a su gemela. Nada se podía hacer con la chica latina aún aquí, así que prefirió esperar hasta mañana para conseguir algo de tiempo con su hermano.
"¿Uh, ya se van a su habitación?" preguntó Luna a las menores.
Las menores no tuvieron mucha participación en esta cena, haciendo lo que siempre hacían, fueron ignoradas por la presencia de Ronnie Anne en casa. Pero al igual que Lola, sabían que su tiempo llegaría ahora que Lincoln está de vuelta.
"No se acuesten muy tarde, ¿ok?" habló Rita cargando a Lily mientras que Lynn señor colocaba una manta encima de Lori.
"Gracias..."
"¿Uh? ¿Dijiste algo, Ronnie?" preguntó Lincoln.
"Dije, gracias. En serio, creo que si no fuera por ti estuviera en el sillón de mi apartamento bebiendo una que otra cerveza. Aburrida, así estaría en estos momentos." agradeció Ronnie Anne.
"Nunca esperé escuchar esas palabras venir de tu boca." se burló Lincoln.
"Ahrg, eres molesto."
"El sentimiento es mutuo." sonrío Lincoln haciendo que Ronnie Anne pensará en sus días de escuela donde ella era la persona que más molestaba a Lincoln.
"Ja, ¿resentido?"
"No del todo. Solo me causa gracia ver cómo cambian los papeles." Ronnie Anne le ofreció otro trago mientras sonreía.
"No te vayas acostumbrando." dijo ella golpeando el hombro del chico.
"Tal vez cuando estés a la altura." Lincoln intentó aguantar la risa pero la carcajada de su hermana Luan lo contagió.
"¡No te atrevas a meterte con mi estatura!" amenazó la chica. "¿Y desde cuándo haces chistes como Luan?"
"Eso viene de sangre, enana." jugó Luan. Lincoln agarró a Ronnie Anne desde atrás antes de que esta le lanzará una botella al comediante Loud.
"Solo estoy jugando, perdón." se disculpó riendo aún más.
"Tsk. Necesito usar el baño." pidió Ronnie Anne con la mirada clavada en Luan. Lincoln La soltó y la acompañó hasta arriba.
"Perdón por lo de mi hermana." Lincoln llevó su mano hasta atrás de su cabeza.
La chica solo suspiró abriendo la puerta de baño. "Igual fuiste tú el que comenzó... extrañaba hablar con tu familia... así que en parte estoy un poco feliz." Ronnie intentó no hacer una mueca con solo pensar como tuvo que aguantar los chistes de Luan.
"¿En serio? ¡Eso es genial!" ambos se miraron por unos segundos.
Ronnie desvío la mirada entrando al baño. "¿P-Puedes esperar aquí, hasta que yo salga?" preguntó Ronnie Anne con el rostro rojo por el alcohol.
La ceja de Lincoln se levantó un poco pero asintió con seguridad. El albino también estaba un poco tocado por el alcohol, es como tener a alguien dándole vueltas a tu cabeza de vez en cuando.
Cuando Ronnie Anne salió del baño vio que Lincoln estaba sentado al frente de la puerta de su habitación.
"¿Te hice esperar?" Ronnie tocó el hombro de Lincoln.
Lincoln asintió, poniéndose de pie le reclamó. "¿Por qué tardaste tanto, acaso te dormiste?" la chica se sonrojó. "¡Espera! ¿¡En verdad te dormiste!?"
"¡Cállate! ¡Sólo fue por unos minutos!" Lincoln río por la reacción de su amiga.
"Si tenías sueño, me hubieras dicho, te podría haber llevado a tu departamento más temprano o te fuera prestado mi cama." dijo Lincoln con su característica sonrisa.
"No quería molestarte, tu familia se ve muy feliz cuando tú estás alrededor." mencionó la chica luego de un bostezo. "No podría apartarte de ellos por un capricho mío."
"Oh... llevan ocho años sin saber de mí, al igual que tú y mis amigos. Esperaba que a mi familia no le afectará tanto mi ausencia, pero eso era mucho pedir." Lincoln cerró los ojos por unos segundos para suspirar con pesadez.
Intentando cambiar el tema, la chica dio un bostezo que llamó la atención de Lincoln. "¿Aún sigue vigente tu propuesta?"
"¿Eh...? ¡Oh, claro! ¿Quieres que te lleve o...?"
"Tu cama, no tengo ánimos de ir a mi apartamento." explicó la chica latina.
Lincoln abrió la puerta de su habitación dejando que Ronnie Anne dejara sus zapatillas a un lado de su cama.
"Entonces... descansa." dijo Lincoln cerrando la puerta.
Ronnie Anne dio un vistazo por la habitación de Lincoln, era la misma desde hace ocho años. Nada cambió de lugar y las mismas cosas viejas siguen en su lugar. La luz de la bombilla iluminó cada rincón del lugar. Ronnie Anne terminó por apagar el interruptor de la habitación dejando caer su cuerpo en la cama de Lincoln. Suave, esa palabra le llegó cuando sintió lo cómoda que era su almohada, además, juraría que su cuerpo se hundía en la frazada.
Lincoln volvió abajo, Luan y Luna seguía ahí. Al parecer el resto ya se había ido a dormir.
"¿Qué pasó con Lori?" preguntó Lincoln al no ver a su hermana que antes estaba dormida en la mesa.
"¿Lori...? Lori se levantó con ganas de vomitar y creo que Leni la llevó al patio porque el baño estaba ocupado." se río Luan al recordar el rostro de su hermana.
"Ja,ja." Lori río con sarcasmo entrando otra vez a la cocina. "Te haría un pretzel ahora mismo... pero me siento muy mal."
"Ven, vamos a nuestro cuarto, yo también estoy cansada." mencionó Leni que seguía al lado de su hermana que terminó por acompañarla hasta su cuarto.
"También deberíamos ir a nuestra habitación, ¿no crees?" propuso Luna.
"¿Mamá y papá ya están en su cuarto?" Luna asintió.
"Somos los únicos que siguen despiertos..." comentó Luan. "Oye, Lincoln." llamó Luan. "¿Dónde está Ronnie?"
"... Está durmiendo en mi habitación." respondió con cuidado.
Luna se detuvo a medio camino y Luan quedó en silencio por unos segundos. Aunque Luan fácilmente puede hacer un chiste de esto, algo no se lo permitió. Luna a veces le gustaba molestar a su hermano con cosas de amor y demás, ¿pero por qué era ella la que estaba molesta? ¿Acaso era porque sabía lo que iba a pasar?
"O-Oh, e-eso es..." Luan no encontró las palabras que quería, o mejor dicho, no sabía que decir.
Luna se mordió el labio intentando disimular como si no hubiera escuchado nada.
Lincoln notó la ausencia de palabras en ambas hermanas, para él, pensó que el hecho de tener a Ronnie Anne durmiendo en casa era algo incómodo, por qué, ¿qué otra explicación habría? El silencio terminó con Luan encontrando la mirada de Lincoln. Empezaron a hablar de sus mejores días para cortar el hielo, al rato Luna se unió, también compartiendo unas cuantas anécdotas, así, entre hermanos platicando, el tiempo pasó como un cometa. Al sentir su cuerpo cansado, Luna se estiró en su asiento para después de levantarse y ver a Luan.
"Seguimos mañana, Lincoln." se despidió Luna. "Buenas noches." dijo acercándose y dejando un beso en su mejilla. Luan la observó con una ceja levantada.
"¿Desde cuándo hace eso?" pensó ella para hacer lo mismo al perder de vista a su hermana por las escaleras. "Buenas noches Lincoln." sonrío Luan luego de dejar otro beso en la otra mejilla de Lincoln.
El albino no dijo nada por aquello, en realidad, hacía tiempo que no recibía afecto. ¿Lo intentó con Rousan? ¡Claro que lo hizo! Pero todo se resumía en una relación de amigos.
Lincoln subió hasta su habitación recordando a Rousan y olvidándose por completo que Ronnie Anne estaba en su cama. Al momento de entrar, Lincoln se deshizo de sus prendas de vestir quedando en ropa en interior, que solo serían su bóxer. Cuando entró en la frazada es cuando se percata que hay alguien más en su cama.
"¿Estás intentando una visita nocturna?" Lincoln escuchó la voz de Ronnie Anne.
Lincoln se alteró. "¿Ro-Ronnie? Pe-Perdón, se me había olvidado que e-estabas ahí." la chica escuchó una risa nerviosa.
"No importa... ven acá." Ronnie Anne tomó a Lincoln del brazo pegando su cuerpo con el de él.
"¿Ro-Ronnie?"
"No digas nada, sólo harás esto más incómodo." la chica se montó encima de la cintura de Lincoln.
Lincoln no podía ver nada por la poca luz. Pero algo le decía que Ronnie estaba dejando su cuerpo al descubierto.
"¿Lo vamos a hacer, en mi habitación?" preguntó Lincoln sabiendo que no es el único que vive en esta casa.
"No te preocupes~, no te haré gemir demasiado~." dijo la chica con un tono coqueto mientras su dedo índice recorría el pecho del albino.
La oscuridad no era un impedimento para saber dónde estaba cada uno. Con sus manos, la chica recorrió el cuerpo de Lincoln, él y ella estaban un poco ansiosos.
Dejando sus dos manos en las mejillas de Lincoln, se acercó dando un corto beso en sus labios. Las manos de Lincoln también querían algo de roce, así que no esperó más para dejar que sus manos hicieran el resto.
Ronnie Anne sintió el toque de Lincoln por sus caderas. Bajando poco a poco Lincoln apretó el trasero de la latina. El solo toque hizo que el miembro viril de Lincoln se levantara. Ronnie Anne lo notó tocando su zona.
"¿Te ayudo?" preguntó Ronnie Anne bajando su mano hasta la pelvis de Lincoln.
Ronnie ya estaba lo suficientemente mojada ahí abajo. Luego de suspirar, puso el miembro de Lincoln en la entrada de su paraíso.
En la habitación de Lola y Lana, ambas hermanas se levantaron.
"¿No puedes dormir, hermana?" preguntó Lola a su gemela.
"No..." respondió Lana. "¿También escuchas esos murmullos?" Lola asintió.
"Debe ser Lucy haciendo sus extraños rituales." Lola habló con disgusto.
"Pero Lucy hace eso en el ático, pero lo escuchó en una de las habitaciones de al lado." explicó Lana.
Lola alzó una ceja, pensó un poco, y con una cara de terror miró a Lana.
"¿Acaso viene de la habitación de Lincoln?" los ojos de Lana se abrieron más por el comentario de su gemela.
Lola y Lana bajaron cada una de su cama. Abrieron su puerta y se asomaron por el pasillo sin ver nada. El sonido se sintió más audible, eran murmullos de una chica. Las pupilas de las gemelas se dilataron porque sabían que la voz le pertenecía a Ronnie Anne.
Una alarma de sonido se activó en la mesita de noche de Lisa. La genio abrió los ojos mientras buscaba con su mano el botón de apagado. Pero antes de que apagar la alarma, la notificación de donde venía el sonido la alertó. Venía del cuarto de Lincoln y era la voz de una chica. Lisa se quedó quieta en la cama mientras reproducía en un altavoz a poco volumen los micrófonos que tenía dentro de la habitación de su hermano.
Lisa escuchó con claridad los gemidos no solo los de una chica sino también los de Lincoln pero estos eran más débiles. Sin querer Lisa llevó su mano hasta su entrepierna. Con ayuda de su intelecto, bajo el audio de fondo y subió un poco más varios parámetros para escuchar la voz de su hermano. Su mano se movió en círculos a través de su ropa, Lisa llevaba unas bragas verdes que se iban humedeciendo segundo a segundo.
Lisa se estaba masturbando con los gemidos de su hermano. La mente de Lisa estaba perdida en el placer que se estaba dando a ella misma, y no se percataba que estaba usando a su hermano como material para su satisfacción.
Volviendo a las gemelas, las dos chicas estaban dejando un rastro de líquidos que goteaba por debajo de su cintura, gota a gota dejaron un sendero al escuchar también como Ronnie Anne y Lincoln tenían sexo, incluso para su edad, sabían muy bien lo que estaba sucediendo ahí adentro.
Las gemelas ya no eran niñas de seis años, ahora eran jovencitas de casi quince años de edad. Ya no eran esas niñas inocentes, sabían muy bien lo que era el sexo entre hombre y mujer, pero no entendían por qué pensar que su hermano hacía aquello las excitaba tanto. Y no solo era el sonido que hacían Lincoln y Ronnie Anne, también se estaban imaginando como era la situación ahí adentro. De eso llegó hasta tal punto de mojar sus propias bragas con su mera imaginación.
La noche transcurrió sin otros problemas. Lincoln estaba abrazando a Ronnie Anne, mientras que ella se encontraba sobre su pecho jadeando aceleradamente. Lincoln terminó afuera, después de todo, esto lo tomó por sorpresa y tampoco tenía protección.
Lincoln se levantó de la cama luego de media hora después de haber terminado con el acto sexual. Ronnie también seguía despierta después de aquello. La única palabra que salía de sus bocas era sobre quien lo hizo mejor, y así pasaron todo el trayecto hasta salir de la casa.
Adentro del auto no dijeron nada, disfrutaron de una oscura Royal Woods iluminada por los faros de la calle. Por la ventana la chica podía ver a personas bebiendo alcohol en establecimientos públicos o en reuniones afuera de sus casas. Si no fuera por Lincoln, estuviera maldiciendo a esas personas por haber pasado esta noche con amigos y en familia.
Ronnie cerró los ojos cansada, no se esperaba que su segunda vez haya sido con Lincoln. Y aunque en el pasado fuera preferido que él tomara su primera vez, el alejamiento y el tiempo no pudieron mantener ese deseo. Sin embargo, no le preguntó a Lincoln si todavía era virgen cuando lo hicieron, o hubo otra chica afortunada que la tomó.
Mirando otra vez en la casa Loud. Lisa, Lola y Lana yacían tapadas en su cama mirando el techo de sus respectivas habitaciones.
"¿Qué estaba haciendo mientras pensaba en mi hermano?" se preguntó Lisa mientras cubría su vergüenza con sus dos manos.
"Soy una princesa, las princesas no arruinan su ropa interior pensando en su hermano." se decía Lola cada tanto.
"¿Lincoln estaba haciendo eso con Ronnie Anne...? ¿Tal vez... y-yo también pueda hacerlo con él?" el rostro de Lana se tornó lo más rojo posible llevando su almohada hasta su rostro mientras daba un grito ahogado.
