El sonido de teclas siendo presionadas, aparatos dando toda clase de datos. Papeles, lápices, y planos, todo eso regado por toda la habitación de Lisa y Lily.
Últimamente ya no sentía la necesidad de quedarse despierta en la madrugada trabajando en su experimentos, por que en primera instancia, ya había hecho todo lo que su cerebro se había maquinado.
No es aburrimiento, ella nunca sintió eso. Era más como... algo que la alentaba a estar despierta justo ahora.
No lo sabe con certeza, pero ella supone tener la única respuesta viable.
"Ronnie Anne." susurró ella tratando de no despertar a su hermana.
Lily se acostumbró a esto, se necesitarían más fuentes de ruido para despertarla de su sueño.
Ronnie Anne no había sido un problema para Lisa, tal vez por que jamás se fijó en ella como un individuo que merezca su atención. Las pocas veces que lo hizo se debió a que era la bully de su hermano, y eso no le agradaba.
A pesar de su fascinación por pensar mucho las cosas hasta llegar a una solución, no le daba mucho aliento tener que pensar en Ronnie Anne. Años que no la habían visto, y, ahora que por fin Lincoln esta con su familia otra vez, Ronnie Anne aparece de la nada.
"Que molestia." aclaró ella con poco entusiasmo.
Era una molestia pensar en aquella chica... tal vez no lo era. En realidad trataba de relacionar todo con aquella chica para no indagar que su malestar se deba a cierta persona.
Simplemente no puede ser, era lo que se decía. En su vida jamás experimentó la envidia, siempre ganaba títulos o renombre por sus descubrimientos en la ciencia, sus experimentos y máquinas que hacía, eran algo aparte.
Trató de pensar en las nuevas ramas en las que se había involucrado. Aún así, no se sentía un efecto positivo en todo este desorden de pensamientos.
Al final, siempre terminaba pensando en aquella persona; su hermano.
¿No es extraño? No lo debería ser. ¿Por qué sería extraño pensar en tu hermano? El cual no has visto por mucho tiempo.
¿Es extraño pensar en tu hermano mientras tenía relaciones con aquella chica…?
"Sí, eso es extraño." afirma Lisa.
"¡Por la ciencia! Es el único dato que tengo ahora en la cabeza." Lisa se quejó echando su cuerpo hacia atrás.
Han pasado los días desde ese momento. Pero el recuerdo de los gemidos de su hermano se quedaron en su mente. No los pudo olvidar, incluso habiendo escuchado muy poco.
El rostro serio de Lisa se mantuvo inmutable durante unos minutos mientras sus recuerdos iban y venían recordando cosas que quería y otras que no podía evitar en pensar.
Su inmutable expresión pasó a ser un rostro estoico a uno de vergüenza absoluta.
Había recordado algo que no quería pero que al final su mente lo trajo a flote.
Oh... Lisa lo recuerda muy bien, lo que hizo esa noche, lo que se imaginaba mientras hacía aquello con su mano, lo que sus ojos le mostraban y lo que su corazón pedía.
"Me masturbé escuchando a mi hermano tener coito con su pareja." Lisa se froto el rostro con ambas manos.
Ella daba por hecho que Lincoln y Ronnie eran pareja por realizar el acto de reproducción.
¿Realmente lo eran? Para Lincoln parecía algo que sucedió en el momento. No estaba en sus planes tener sexo esa noche con una chica. En realidad... fue algo totalmente inesperado para ambas partes, para Lincoln como para Ronnie Anne. Se dejaron llevar, pero nadie quiso quejarse. No cabía la necesidad, ¿cierto? Sólo lo sabían ellos dos nada más.
A menos que Lisa fuera hecho paredes para disminuir el ruido, que sólo la habitación de Luna lo posee, seguramente, nadie, estuviera enterado de aquel acto.
Por desgracia para el chico, no era así. Las gemelas escucharon con más claridad, Lisa escucho y se masturbó inconsciente de la situación.
Si habían otras hermanas que se percataron de lo que sucedía en la habitación de Lincoln, podrían ser Lynn y Lucy, pero era muy tarde por la noche y su habitación estaba en silencio, tal vez nadie más sabe de eso.
Lisa bajo su mano hasta su intimidad.
"Como temía." se dijo ella. "Sin reacción." después de tocarse unas cuantas veces más, dio por seguro que no estaba para nada excitada.
"Fuera preferido una pequeña estimulación al menos." Lisa temía por esto por una única razón.
Mientras transcurría una de sus tantas investigaciones, encontró lo que parecía ser su causa a este problema. Resumiendo todo el pdf que Lisa leyó, su placer o grado de excitación sólo se puede dar cuando se cumplen ciertas condiciones, así como realizar algún fetiche o acciones que le gusten al individuo en el momento del acto.
Lisa se puso rojo, ella no quería concluir que era una pervertida, y pero aún, luego de varios intentos de hacer que su lívido se mostrara pensando en cosas que le llegarían a gustar, nada le dio satisfacción hasta pensar en lo último que quería.
"Lincoln." su nombre corrió por el aire y desapareció en sus oídos.
Un simple toque y su espalda se arqueó perfectamente.
No era el estímulo acumulado, era la potencia de su atracción a ciertos gustos que no debería tener.
Sus opciones se acabaron cuando supo que llegaba a la misma conclusión. A esa extraña e inmoral conclusión.
"Debo parar de pensar en eso." pensó con convicción.
Esperaba que esta fuera la última vez que su pensamientos llegaban a tal extremo de irracionalidad.
Era muy tarde ya, no logró descansar mucho este día, pero esperaba que el día siguiente todo esto quede en la nada. ¿Era posible, cierto? Si no contamos los otros días que dijo lo mismo, seguramente este sería diferente...
Lisa apago todo en su parte de la habitación. Llevo su cuerpo flojeando al caminar hacia su cama.
A lo lejos veía esa almohada con deseo de hundir su rostro en ella y no pensar en nada más. Pero tenía que respirar. Las sabanas de algodón, su suavidad era como dormir en las nubes, o sólo a ella le parecía ser así, después de todo, era la persona que más duraba horas despierta haciendo sus "cosas".
Su sueño que apenas comenzaba a formarse entre sus nublados pensamientos temblaron un poco al sentir unos murmullos.
La casa Loud era extremadamente ruidosa por el día, era imposible escuchar con certeza que pasaba en cada cuarto de la casa.
Pero el asunto cambiaba cuando llegaba la noche y la familia dormía.
Ha excepción de la habitación de Luna y Luan, el resto de paredes de la casa no eran lo suficientemente gruesas, tampoco muy delgadas, eran lo necesariamente grandes y delgadas para llevar cualquier sonido que se produzca en cualquier lugar por todo la casa. Pero esto solo sucede en las noches, cuando todos duermen y no hay fuentes de sonidos activas por el momento.
"¡Hmp!"
Lisa abrió los ojos de golpe.
"¿Qué fue eso?" se preguntó ella de inmediato. "Pensé haber escuchado un ruido extraño."
Segundos después de haber dicho eso, volvió a escuchar el mismo ruido. Algo dentro de ella la alertó.
"Esto no puede ser." mencionó ella con temor. No sabía cuánto tiempo había dormido pero daba por hecho que aún no era de día.
"Habré escuchado mal, sí, eso debe ser." Lisa seguía alterada. Conocía perfectamente ese tono vocal que se escuchaba afuera de su habitación.
Se acercó hasta la puerta de su habitación abriéndola débilmente. El sonido se volvió un poco más claro, lo suficiente como para dar por seguro que eran gemidos lo que Lisa escuchaba.
"¿Que podría estar provocando esto ahora?"
En un principio Lisa no tendría la necesidad de buscar el origen de procedencia del sonido. Se podía dar a la idea que era producto de alguna de sus hermanas. No tenía derecho para intervenir o andar de mirón invadiendo la privacidad de sus hermanas. Pero los sonidos eran más claros a medida que abría poco a poco su puerta, dejando una pequeña abertura.
Si sutileza y claridad no podían provenir de alguna de las habitaciones. Lo más probable era fuera de estas.
"¿Quién puede estar haciendo esto? ¿Acaso quieren que la descubran?" sentenció Lisa esperando que su vista se ajuste a la tenue oscuridad del pasillo.
"¡Lincoln~!"
"¿¡Uh!?" Lisa parpadeó con incredulidad. "¿Lincoln?"
Oh... Así resultó ser. La vista de Lisa se ajustó de un momento a otro a la oscuridad del pasillo. Con ayuda de sus lentes las siluetas oscuras ahora tenían forma.
Lincoln y Leni estaban en el pasillo, muy cerca uno del otro. Por los extraños movimientos Lisa comenzó a indagar que Lincoln estaba haciendo algo con el pecho de Leni.
Otra gemido de Leni salió de su suave boca llegando hasta las pequeñas orejas de Lisa. Su rostro se torno rojo.
Realmente no quería creer lo que pasa ahora en el pasillo de la casa. Dos de sus hermanas estaban haciendo algo que no debían de estar haciendo.
¿Tenía que detenerlos? Incluso si debía, no podía. Sus pies parecían estar pegados al piso, sus manos querían empujar la puerta para que sus ojos pudieran ver más. ¿Esos lentes de visión nocturna lucían perfectos para este momento? Tal vez... No estaba totalmente segura de que hacer.
Prefirió seguir observando.
Si intimidad comenzó a hacerle cosquillas.
"No ahora, por favor." le pidió a su cuerpo.
Los gemidos de Leni se combinaron con la rápida respiración de Lincoln. Ambos estaban llegando a su límite. Las piernas de Leni perdían su fuerza.
Lisa bajo su mano bajo su ropa de dormir. "Mm~." susurró Lisa.
Por otra parte Lincoln estaba perdido entre los senos de Leni. Tocándole y jugando con ellos, como si nunca hubiera tocado unos, bueno, así de grandes no.
El aliento caliente de su boca rozaba el sensible cuello de Leni provocando más gemidos por parte de esta.
"Demasiado suaves." pensó Lincoln pasando sus pulgares por los pezones de Leni.
Aunque no se podía ver muy claro, sentía que debían ser rosados.
Sus ganas de seguir disfrutando de este momento eran muy fuertes antes su sentí común. Su moral estaba a un lado de su lujuria que aumentaba cada vez más. Pero a pesar de todo había una parte en su interior que cada vez tomaba más el control, su lado de hermano.
Lincoln se detuvo de golpe, trató de mirar bien, qué es lo que estaba haciendo. No necesitaba respuestas, ya las sabía de antemano.
"Soy de lo peor." pensó él. "Soy una mierda." apretó sus nudillos con fuerza.
Leni estaba exhausta.
El chirrido de la puerta de Lisa llamó la atención de Lincoln. Como si hubiera visto un fantasma, el rostro de Lincoln palideció.
Lisa al darse cuenta de que la habían visto, se escondió cerrando la puerta. Corrió hasta su cama tirándose encima. Deseaba por la ciencia que no tocarán a su puerta... Nada sucedió. Lisa miró detrás de ella y por toda la habitación. El silencio reinó una vez más.
"Oh, por la ciencia." alegó Lisa. Sus piernas y brazos temblaban.
Su mano derecha estaba húmeda al igual que su feminidad. ¿En serio se estaba tocando mientras veía a su hermano y hermana hacer algo indebido?
Sí, lo hizo.
Un suspiro llenó la habitación. Esto se volvió un problema mucho más grande. No sólo descubrió a sus hermanos mayores hacer ese tipo de cosas, también acaba de confirmar sus temores de su extraña actitud. Su lívido estaba siendo influenciado por su indebida atracción por su hermano mayor.
Su fuerza mental tiene un límite, no es tan simple aceptar que estás satisfaciendo a ti misma pensando en una figura fraternal. En primer lugar, es asqueroso o eso es lo qué dirían los seres que viven en sociedad. En segundo, ¿cómo puedo haber terminado las cosas de esta manera?
¿En qué momento de su vida llegó a pensar que su hermano podría terminar siendo su atracción romántica y sexual? Había algo malo en todo esto y siendo Lisa, no podía dejar las cosas así.
"Tengo que investigar." aseguró ella bajando de su cama, se acercó al armario buscando ropa limpia. "En este caos de dudas no me puedo dejar llevar de mi corazón."
(...) Por fin salió el sol, sin perder más el tiempo, cada miembro de la familia se levantó estirando sus articulaciones. Algunos huesos sonaron, pero la delicadeza de Lola fue inusual.
Luciendo como una princesa recién despertada de un longevo sueño. Falta un príncipe esperando por ella, sin embargo no había un príncipe esperando a que ella despertase.
Sus delgadas pestañas fue lo primero que vio, luego fijo su mirada en su hermana gemela. Lana también se despertaba poco a poco, arqueó su espalda como un gato y movió la cabeza como un perro. Lola río.
"¿Qué?" preguntó Lana todavía en la cama.
"Nada." bufó Lola con un sonrisa.
Por ahora, cada segundo era importante. Desde que Lincoln volvió, ha compartido tiempo con todas sus hermanas pero todavía no es suficiente, aunque dure a su lado días y meses, no pagará una ausencia de 8 años. Lola se mordió el labio bajando de su cama, dirigiéndose al espejo miró su rostro esperando verse igual de hermosa, incluso más que el día anterior.
Lana hizo lo mismo que ella, pasando a un lado del espejo ignorando a su hermana. Tomó la primera muda de ropa que encontró y caminó al baño.
Debía ser la primera. Entrar de primera al baño y tener el primer turno del día para pasar el rato con Lincoln.
"¿A dónde crees que vas?" Lola se interpuso.
"Al baño." respondió Lana siguiendo su camino.
"Oh no señorita. Yo voy a entrar primero." mencionó Lola tomando el pomo de la puerta.
Lana la miró con desprecio para luego reír.
"¿Vas a ir sin tu toalla? ¿Acaso quieres andar de presumida con Lincoln?" jugó Lana.
Lola se giró con el rostro rojo, antes de que pudiera decir algo, Lana arrojó la toalla en el rostro de Lola. Pasando a un lado ella salió de la habitación deseando que ninguna de sus hermanas estuviera en el baño o peor aún, que hubiera una fila ya.
Mientras Lana corría, recordó los días en los que no le importaba si era la primera o la última en usar el baño. ¿En qué momento todo eso cambió? ¿Por qué ahora está corriendo para ser la primera en algo que años atrás no le daba importancia?
Lana dejó de correr, no había una fila de hermanas esperando para usar el baño.
¿Qué tenía de interesante ser la primera o la última? Aunque ella quería ver a Lincoln, podría hacerlo cualquier hora del día. Él ya no se iría más de su lado.
Entonces... ¿Había algo especial en ser la primera? Podría ser la segunda, la tercera, realmente no haría la gran diferencia, después es Lincoln, siempre saca tiempo para todas ellas.
"Es extraño." pensó Lana. "Las cosas no son como solían ser." Lana se detuvo al frente de la puerta del baño.
Lincoln es su hermano mayor, el de Lola, Lisa, Lucy y Lily también. Él no es amante a la mugre pero jugaba con ella cuando podía. Tampoco era muy listo pero Lisa siempre pedía por su ayuda. Su sentido de la moda no es el de un experto, pero Lola le pedía su opinión. Lucy, a ella es difícil de entender, pero Lincoln la entendía. Lily... Oh, la pobre Lily no había visto a su hermano desde que era una bebé, ¿era posible que ni siquiera supiera que tenía un hermano si las chicas no le fueran contado sobre él? Lily tiene más derecho sobre todas ellas para estar con su hermano, y incluso siendo así, no compite con sus hermanas por estar con Lincoln.
"Me siento como una tonta." habló Lana bajando la cabeza.
"¿Por qué?"
Lana alzó la vista encontrándose con el cuerpo de Lincoln, con su torso desnudo y una pantaloneta cubriendo hasta sus glúteos.
Lincoln posó una mano en la cabeza de Lana.
"Vamos hermana, no digas esas cosas. ¿Sucedió algo?" indagó él inclinándose un poco flexionando su estómago.
Los ojos de Lana se abrieron todo lo que podían sin dejar escapar un solo detalle del pecho y cintura de Lincoln.
"¡Na-Nada!" enderezó su espalda.
"¿Segura?" Lana asintió muchas veces. Lincoln río. "Bueno, el baño es todo tuyo. Nos vemos más tarde." se despidió.
Lana lo siguió con la mirada, al pasar cerca de la habitación de Lori y Leni, esta última salió por casualidad topándose con Lincoln. El chico se notó alterado cuando la vio salir, al igual que Leni, ambos desviaron la mirada y no mencionaron nada, ni los días se dieron.
Hasta ahora, eso fue lo más extraño que había visto Lana. Primero había sido sus motivos de estar más cerca de Lincoln que cualquier otra, luego de querer intentar algo con él como lo hizo Ronnie Anne, luego... Espera... ¿Ronnie Anne?
Lana entró al baño cerrando la puerta. Se quitó la ropa dejando en el piso.
Cierto, este extraño comportamiento de ella se debía a la última visita de Ronnie Anne. Todo fue culpa de esos vergonzosos sonidos que venían de la habitación de Lincoln, de lo que esa chica estaba haciendo con su hermano. También quería hacerlo.
"¿Pero por qué lo quería hacer también? Es mi hermano, no puedo hacer eso." nada servía decir eso si ahora mismo se estaba tocando ahí abajo.
"¡¿Pero qué demonios?!" Lana saltó del susto, no sabía lo que sus manos estaban haciendo mientras ella pensaba.
"¿Esto es ser una pervertida?" ladeó su cabeza un poco. "¡Es mi hermano! No debería estar pensando en él haciendo esto." sí, es su hermano, el único que tiene, el único que la entiende, el único que la acepta sin importar lo que haga.
"Mi hermano... el que siempre me cuidó, el que jugaba en la mugre conmigo, el que tiene un lindo abdomen... ¿Eh?" Lana río nerviosa. "No es como si quisiera tocar su abdomen, ¿verdad? Su fuerte y atractivo abdomen, lleno de aceite... ¡Aaahhh!"
"¡Lana! ¿¡Puedes dejar de gritar!?" regañó Lola atrás de Leni. "¿Qué le pasa a esta chica, Dios mío?" se cruzó de brazos.
"¿Abra abierto la llave del agua fría?"
"Leni eso... eso puedo ser un posibilidad." Lola llevó un dedo a su mejilla.
"¡Hey!" saludo Luna llegando a la fila.
El resto de hermanas llegó minutos después.
Una hora después, la familia se encontraba comiendo su desayuno.
"¿Cómo les fue niños?" Rita sonrió muy alegre.
"Mamá, ya no somos unos niños." comentó Lori.
"No digas eso hija, siempre serás nuestra querida niña mayor." aclaró el padre con una sonrisa más pronunciada.
Lori sonrió apenada. El resto de hermanas rieron. Pero el hijo varón de la familia no parecía estar en sintonía con el resto.
"¿Sucede algo, hijo?" preguntó Rita. No hubo respuesta.
"¿Lincoln?" la voz de Leni lo sacó de su trance.
"¿¡Uh!? ¿Qué?"
"Lincoln, ¿te encuentras bien?" Leni se levantó de su asiento para ir donde Lincoln.
Posando su mano en se frente desde atrás. Al joven le comenzó a hervir la sangre.
Intencionado o no, Leni pegó su pecho en la parte de atrás de la cabeza de Lincoln.
"¡Estás ardiendo, Lincoln!" exclamó Leni con preocupación.
"¿Te habrás resfriado?" su madre sonó preocupada, se levantó para buscar algunos medicamentos.
"T-Tranquila mamá... n-no es nada." trató de calmar a su madre, moviéndose un poco esperaba que Leni dejara de apoyar su pecho en su cabeza. Esto no lo estaba ayudando para nada.
"¡Pero estas muy caliente!" siguió Leni.
"Acaso te escapaste anoche para ver alguna chica." jugó Luan en lo que su padre río con ella.
Lisa, Luna, Lynn, Lola y Lana se estremecieron en sus asientos. ¿Qué les pasó?
La risa nerviosa de Luna se hizo visible. Le dio un codazo a Luan sacando un poco de aire de sus pulmones.
"¡Oye!" se quejó Luan.
"Eres muy graciosa Luan." dijo Luna sin mirarla.
"..." Luan entrecerró los ojos con sospecha.
"Puede ser un resfriado momentáneo, provocado por el frío de la noche." mencionó Lisa.
Lincoln se asusto por su comentario.
"¿Qué quieres decir?" Lori alzó una ceja. "¿En serio fue a hacerle una visita nocturna a una chica?"
Los ojos de Lincoln miraron con disimulo los ojos de Lisa que también lo miraban a él.
"¡Lo sabe!" pensó Lincoln levantándose bruscamente. Leni retrocedió casi cayendo al suelo si no fuera porque Lincoln la tomó de la cintura para que no cayera.
La familia los miró en silencio por unos segundos antes de aplaudir por los rápidos reflejos de Lincoln.
"Eso fue rápido." mencionó Lynn ignorando la escena.
Lisa observó, y siguió observando como si fuera lo único importante en la cocina además de su desayuno.
Lola se sintió un poco celosa, parecían una pareja que finalizaba su coreografía elegante. Había tolerado a Ronnie Anne, ¿pero ahora tenía que tolerar a Leni? ¡No señor! No iba a aguantarse a sus hermanas, Lana es una excepción, pero eso es porque Lola piensa que Lana realmente no tiene interés por pasar tiempo con Lincoln.
Aunque eso es bueno, por el momento. Pensar que sus sentimientos están confundidos, creyendo que quieren solamente estar cerca de su hermano y no otra cosa, pero la llegada de Ronnie Anne presentaría un problema, ya revelaba a medias lo que ese sentimiento se significaba, y aunque hay una que sabe lo que significa, no lo quiere aceptar hasta investigar a fondo. Más sin embargo, Leni, la querida hermana mayor, sabía, sabía poco de las relaciones amorosas por Lori, el error fue decirle y hacerle entender que podía amar lo que ella sintiera en su corazón, y que odiara a aquello que rechazará su ser. ¿Les parecía muy difícil decirle que su hermano no entraba en la categoría de romance juvenil?
Ella; Leni, realmente lo ama, esperando que fuera un amor entre hermanos resultó ser un amor más allá de eso. Leni se dejó llevar por su corazón, y, aunque tenía miedo del amor, todo lo tenía muy claro desde ese día hace 8 años. Y todos esos años de espera, se guardó sus sentimientos y corazón para cierta persona.
A Lori se le hacía raro que su hermana rechazara fervientemente todos los chicos que les presentaba, actuaba igual que Luna, pero de otra manera, rechazaba las fiestas y el alcohol como si quisiera darle una buena impresión a alguien, Lori daba a que se trataba de Sam. Pero desde que Luna hizo los contratos para tocar y hacer conciertos, nada sutil a pasada entre ambas chicas.
Lori le costaba reconocerlo, desde que Lincoln se fue, la familia se había quebrado, se recuperó, pero cambió y se volvió un poco extraña desde que Lincoln volvió.
"Gracias." agradecida Leni subió sus brazos hasta ambos hombros de Lincoln.
Lincoln la enderezó rápidamente evitando que hiciera algo que los pudiera meter en problemas.
"Debo hacer algo, no puedo dejar que las cosas sigan así." pensó él alejándose de Leni.
Esto se volvió más difícil cada día, primero fue pensar en una chica diferente mientras lo hacía con Ronnie Anne, no inesperado fue haber pensado en Lynn mientras tenía sexo. No, eso debía ser lo segundo, lo primero fue haberle dicho eso a Leni cuando estaban en la playa. Entonces, lo tercero sería haberse dejado llevar con Leni, eso seguramente le habrá dado luz verde a cualquier posible pensamiento que tenga de él en cualquier instante. Lo cuarto... Lisa lo sabe, ella era la que lo pilló tocando los senos de Leni. No ha dicho nada todavía, ¿querrá usarlo como conejillo para mantener su silencio o será por algo más?
"¿¡Esto no se puede poner peor, verdad!?" antes de que Lincoln saliera de la cocina, su teléfono sonó.
La familia movió sus orejas como zorros.
Lincoln tomó el teléfono y contestó.
"¿Sí?" habló el primero.
Por la otra línea, la voz de una mujer sonó con emoción.
"¿Rousan?" dijo él sin poder creerlo.
"¿Quién demonios es Rousan?" pensó enfurecida Lola. "¿Otra más? ¡Lincoln es un mujeriego acaso!"
Lucy suspiró, de entre todas las hermanas, ella y Lori eran las más tranquilas con todo lo que dijera Lincoln en la portada. A ella no le molesta Ronnie Anne en absoluto, posee el mismo pensamiento de Lisa, no amerita su interés, pero esta persona Rousan la puso alerta apenas oír su nombre.
La sonrisa de Lori y Luan se habían esfumado, andaban de juego hablando sobre escapadas nocturnas y visitas con chicas a escondidas, pero no se esperan la llamada de una chica a esta hora del día.
Luna golpeó repetidas veces su talón en las patas de la silla.
"¿Será su novia?" pensó Luna. "Pensaba que estaba con Ronnie Anne."
"Hump. Ese nombre me suena conocido." Lynn trató de recordar donde lo había oído. "Tal vez este confundiendo las cosas."
"Esto… claro, no hay ningún problema, pero, ¿para que lo quieres?" preguntó Lincoln.
Los ojos de Lincoln se abrieron con sorpresa, o tal vez miedo.
"¿Visitarme... Con Omar?" la palabra voló por el lugar llegando a los oídos de los presentes.
No les importó la última palabra que parecía ser el nombre de un hombre, lo que detuvo su tren de pensamiento fue saber que la persona llamada Rousan quería venir de visita, seguramente y obviamente para ver a Lincoln.
"Esto es siendo cada vez más complicado de entender." Lisa acomodó sus lentes.
Lily que sólo le había prestado atención a su comida todo este tiempo se acercó a sus padres preguntando quién era Rousan. Ninguno de los padres sabía.
Por su parte Leni que estaba a pocos metros de Lincoln, daba por hecho que se trataba de una chica por como reaccionó Lincoln al oír su nombre, poco a poco comenzó a fruncir el ceño mordiendo su labio. Apretó sus nudillos y luego suspiró como si hubiera evitado sacra un grito de lo más hondo.
"¡No le dejaré a Linky!" afirmó determinada retirándose mientras nadie la veía.
