Antes que nada, quisiera aclarar que NO SOY EL AUTOR DE LA HISTORIA. El autor es mi amigo Héctor de México, que me dio su permiso para publicar su FanFic en éste portal.

Si quieren leer más de su material, pueden encontrarlo en Wattpad como MissingPiece7

Dicho esto, empecemos.

Ya han pasado varios meses desde el Torneo del Poder y todo en el Planeta Tierra sigue su curso sin preocupaciones. Pero si nos acercamos más vemos a una bella mujer que lleva a su hija en brazos por un parque. Y al lado su aparente esposo, quien se la pasa en el celular tomando llamada tras llamada sin parar. Aunque esto sea normal en la vida de un humano a la hermosa mujer le molesta mucho, ya que casi no pasan tiempo juntos por el trabajo del esposo y aun así no aprecia una salida juntos.

-N°18: "¡Krilin! ¿Puedes dejar el teléfono un momento?", dijo estando bastante enojada.

-Krilin: "Ahora te regreso la llamada", dijo mientras dejaba su celular. "18, sabes que debo de tomar las llamadas sin importar dónde esté. Desde que me ascendieron no puedo parar y tú lo sabes"

-N°18. "Al menos lo puedes intentar. No has estado con nosotras por mucho tiempo y aun así no te dignas en dejar el teléfono", respondió la androide.

-Krilin: "Ajá, sí, lo que tú digas. Sí".

-N°18: "¡¿Me estás ignorando?!", dijo volteando a ver a su esposo quien otra vez tenía el celular en su oreja. "¡Maldita sea, ya me tienes harta!".

Después de esta pequeña discusión la familia se fue a su hogar para poder descansar. La pareja no habló más, simplemente esperaron la cena para poder intercambiar palabras.

-Krilin: "Oye 18, hoy voy a salir a ver unos amigos del trabajo".

-N°18: "¿Otra vez Krilin? ¡Ya van más de siete veces que sales y ni siquiera vamos a la mitad del mes!", respondió empezando a frustrarse. "¿Sabes qué? Haz lo que se te dé la gana", dejando su comida y llevándose a Marron a su cuarto.

Krilin pensando para sí mismo: "Al menos no me estará molestando".

Pasaron varias horas llegando a la medianoche desde que Krilin había salido de su hogar y esto a su esposa le empezaba a preocupar. "Estúpido Krilin… ¿Dónde estarás?", decía 18 caminando de un lado a otro en su sala. "Será mejor que lo vaya a buscar. Seguro debe estar bebiendo el idiota"

N°18, enojada, salió de su hogar en busca de Krilin, revisando en sus lugares favoritos. Pero lo extraño fue ver que no se encontraba en ninguno de ellos. Realizó unas llamadas a los amigos de su esposo, y qué sorpresa se llevó cuando le dijeron que no había ninguna reunión, haciendo que varias dudas empezarán a surgir.

"¿Dónde estás, maldito?", se decía 18 empezando a buscar su Ki pero simplemente no encontraba nada, haciendo más exhaustiva su búsqueda. Ya había pasado bastante tiempo desde que empezó a buscarlo y seguía sin encontrarlo. Mientras estaba buscando en un parque, alguien se le acercaba sin que ella se diera cuenta.

-"¡Hola 18!"

-N°18: "¿Eh?…Ah, hola Gokú", respondió sonando bastante decaída.

-Gokú: "¿Qué tienes 18? ¿Estás bien?"

-N°18: "Si, es solo que…", dijo empezando a frustrarse mientras hablaba

-Gokú: "¿Te sientes bien? Te ves un poco enojada"

-N°18: "¡NO ESTOY ENOJADA!", gritándole al Saiyajin.

-Gokú: "Ay…casi me dejas sordo, 18", respondió quejándose por el grito.

-N°18: "Lo siento, Gokú. No era mi intención gritarte. Es sólo que…desde hace tiempo Krilin ha estado muy extraño y siempre quiere salir en la noche con sus amigos. Pero hoy les pregunté a cada uno y me dijeron que no sabían nada de su supuesta reunión y, para ser sincera…Eso me tiene intrigada".

-Gokú: "Oye 18, ¿No estarás pensando que Krilin…te está siendo infiel?", preguntó con seriedad, haciendo que sus palabras resonaran en la cabeza de 18.

Esa pregunta causó un gran sentimiento de incertidumbre en la androide. Aunque lo que más la sorprendía era el hecho de que él supiera el significado de esa palabra. "¿Que acaso no era un cabeza hueca?", se preguntaba a ella misma.

-N°18: "¿Y tú cómo sabes lo que es ser infiel, Gokú?", preguntó con cierto fastidio y asombro.

-Gokú: "Porque eso mismo me hizo Milk a mí, jaja", respondió soltando su ya clásica sonrisa de inocencia que tanto conocen sus amigos.

Androide 18 no lo podía creer. Se quedó atónita por lo que escuchó.

-N°18: "¿Es en serio? Lo siento. N-N-No quería…", intentó excusarse.

-Gokú: "Tranquila, ya pasó. Aunque debo decirlo…Realmente no sentí nada cuando me enteré".

-N°18: "¿De verdad? ¿No te sentiste ni enojado o triste?", preguntó todavía sorprendida.

-Gokú: "La verdad que no. No sentí nada".

-N°18: "¿Pero por qué? Si son esposos".

-Gokú: "Bueno, en realidad me casé con Milk por una promesa que le hice cuando éramos niños. Además ya no somos esposos. Me divorcié gracias a la ayuda de Bulma".

-N°18: "Ya veo…".

-Gokú: "Oye no tienes por qué preocuparte. No creo que Krilin haga ese tipo de cosas. Lo conozco desde que era pequeño".

-N°18: "¿De verdad crees eso?", preguntó con una mirada esperanzadora.

-Gokú: "¡Claro! Y sólo para demostrártelo te llevaré con él".

-N°18: "¿En serio? ¿Me puedes llevar con él, Gokú?", preguntó levantándose de la banca en la que estaban sentados en el parque.

-Gokú: "¡Sí! Ven, toma mi mano", dijo poniéndose de pie y colocando sus dedos en la frente mientras estiraba su mano hacia 18.

-N°18: "De acuerdo", dijo la androide tomando la mano del Saiyajin.

Esas fueron las últimas palabras antes de que el par desapareciera del parque, sólo para encontrarse con una escena muy dolorosa para la androide en la habitación de un hotel en las afueras de la ciudad.

-N°18: "¡MALDITA BASURA CALVA! ¡¿CÓMO PUDISTE HACERME ÉSTO?!", gritó enfurecida.

-Krilin: "¡18! Te lo puedo explicar", trató de excusarse inútilmente.

-N°18: "¿En serio me haces esto después de todo lo que pasamos? ¿Después de lo de Cell? ¿De haber aceptado que me amabas y enamorarme perdidamente de ti? Eres un desgraciado ¡NO QUIERO VOLVER A VERTE! ¡MALDITO!", gritó mientras se iba de la habitación del hotel.

-Krilin: "¡18! ¡No te vayas, NO TE VAYAS!", gritó empezando a llorar en el suelo. "Gokú… ¡¿POR QUÉ DEMONIOS LA TRAJISTE?!" empezando a arremeter contra el Saiyajin.

-Gokú: "No sabía que hacías esto. Además es tu esposa. ¿Cómo le pudiste hacer esto?".

-Krilin: "¡ESO NO TE INCUMBE!".

Gokú con un semblante serio pero a la vez decepcionado dijo: "Krilin, tienes razón. No es mi problema. Esto lo tienes que solucionar tú. Espero que lo puedas hacer", dijo el Saiyajin totalmente decepcionado de su amigo.

-Krilin: "¡LÁRGATE! ¡YA NO SOMOS AMIGOS! ¡MALDITO!", le respondió con furia.

-Gokú: "Adiós Krilin", respondió mirando con decepción mientras se iba de la habitación.

Después de esta escena dolorosa N°18 ya se encontraba en su casa. En todo momento recordaba esa escena que la lastimó tanto. Su corazón y su alma estaban hechos añicos. El hombre a quien entregó su vida y amor la reemplazó como si de un simple juguete se tratase. 18 se dispuso a salir de su hogar llevándose con ella una maleta y a su hija Marron. Pero algo la detuvo: Gokú se encontraba atrás de ella.

18 al darse cuenta de que estaba detrás de ella:

-N°18: "¿Qué es lo que quieres Gokú?", preguntó todavía algo enojada.

-Gokú: "L-L-Lo siento. Perdón por lo de Krilin", se excusó.

-N°18: "¿Por qué te disculpas? Si el que me engañó fue ese maldito", dijo empezando a ordenar unas cosas en su maleta.

-Gokú: "Porque yo te llevé con él. Creí que estaría trabajando o algo más. No lo creí capaz de hacer eso", dijo estando muy apenado.

-N°18: "Gokú, ya déjalo así. Creo que fue lo mejor. Ahora me tengo que ir", dijo mientras cargaba su maleta y a su hija.

-Gokú: "Adiós. Cuídate".

-N°18: "Sí, igualmente", respondió la androide saliendo de su hogar junto con su hija, dejando a Gokú solo con sus pensamientos en la casa.

Cinco meses han pasado desde que N°18 y Krilin se vieron las caras. Desde entonces 18 no ha sido la misma persona. Siempre está llorando por las noches. Empezó a fumar y beber mucho, además de que empezó a tener problemas económicos, obligándola a trabajar en un restaurante de comida rápida. 18 ya no puede más. No puede con tantos problemas. A pesar de ser la mujer más fuerte del planeta ya está cansada. Está frustrada. Está harta. Lo único que la hace seguir es su hija, su preciada hija.

Un día mientras 18 paseaba con Marron en el parque en sus brazos a lo lejos vieron a alguien conocido. Así es. Era Krilin, quien estaba con una mujer muy bella acompañándolo. Aunque ya haya pasado bastante tiempo desde ese día, 18 no puede evitar sentirse mal.

-Marron: "¡Mira mami! ¡Es papi! ¡Vamos con él!", dijo Marron con una sonrisa tan inocente.

-N°18: "No, mi amor", respondió triste y queriendo llorar por la escena.

-Marron: "Mami, ¿Por qué estás triste?"

-N°18: "¿Triste? No, es que me entró una basurita en el ojo. ¿Qué tal si vamos por un helado?", le dijo la androide a su hija fingiendo una sonrisa para tranquilizarla

-Marron: "¡Sí! ¡Vamos!".

-N°18: "De acuerdo. ¿De qué sabor quieres?", preguntaba mientras caminaban hacia el carrito de helados.

-Marron: "¡De chocolate!"

-N°18: "Jaja, está bien", dijo llegando al puesto de helados. Luego de comprarlo se lo entregó a Marron. "Ten, mi amor".

-Marron: "¡Sí! ¡Gracias mami!".

Pero cuando N°18 se dio la vuelta para volver a casa chocó con alguien, pegándose en la frente y haciendo que el helado se caiga

-N°18: "¡Idiota! ¡Ten más cuidado!", protestó sobándose la cabeza.

-Marron: "M-M-Mi helado…" tartamudeó queriendo llorar.

-"Oh…mi cabeza"

-N°18: "Eres un idio- ¿G-Gokú?", preguntó levantando la mirada

-Gokú: "¿Eh? ¡Ah hola 18! Lo siento, no te vi", respondió rascándose la nuca

-N°18: "Ah…no te preocupes", respondió viendo a Gokú un poco extrañada.

-Gokú: "¿Ocurre algo, 18?".

-N°18: "No nada, es solo que te ves algo extraño con ese traje", dijo la androide señalando la ropa del Saiyajin.

-Gokú: "¿Tú crees? ¿Me veo mal?".

-N°18: "No, no quise decir eso. Te ves bien", le dijo mientras veía a Gokú de pie a cabeza sorprendiéndose, pues se veía bastante apuesto.

-Gokú: "No lo sé. Ésta ropa es muy incómoda", dijo jalándose un poco el saco del traje.

-Marron: "¡MI HELADO!", interrumpió empezando a llorar.

-N°18: "No llores Marron, ¿Qué te he dicho?", le reprochó.

-Gokú: "Lo siento por el helado", se disculpó rascándose la nuca.

-N°18: "No te preocupes. Ahora le iba a comprar otro", dijo 18

-Gokú: "Si quieres yo se lo compro", se ofreció poniéndose enfrente del carrito de helados. "Muchas Gracias. Aquí tiene", dijo el Saiyajin entregando un billete de 10.000 Zenis y yéndose del puesto.

-N°18: "Gokú, ¿De dónde sacaste ese dinero?", preguntó un poco sorprendida.

-Gokú: "Bueno, cuando trabajo y hago las entregas de los cultivos me dan estos billetes. Pero la verdad es que aún no me acostumbro a ellos, jaja".

-N°18: "Ah, es cierto. Ten Marron", dijo entregándole el helado y acariciándole el cabello a su hija. "¿Cómo se dice?"

-Marron: "¡Muchas gracias, señor Gokú!", dijo la pequeña mientras empezaba a saborear su helado.

-Gokú: "¿No quieres uno, 18?".

-N°18: "N-N-No, gracias", respondió algo nerviosa

-Gokú: "¡Vamos, anímate!", respondió mientras pedía otros helados del mismo sabor.

-N°18: "Muchas gracias, Gokú", le agradeció mientras empezaba a caminar al lado de él junto con Marron. "Por cierto Gokú, ¿Por qué estás vestido así?"

-Gokú: "Es que tuve una junta o algo así. Creo que así se llama".

-N°18: "¿Junta? ¿Estás trabajando?".

-Gokú: "Jeje aunque no lo creas trabajo desde hace mucho", respondió saboreando su helado

-N°18: "¿Y de qué trabajas?".

-Gokú: "Pues en los cultivos de frutas y vegetales. Sólo que conseguí alguien para que me ayude".

-N°18: "Ah, ya veo".

-Gokú: "¡Au!… ¡El cerebro congelado!", se quejó empezando a agitarse la cabeza.

-N°18: "Jaja, eso te pasa por glotón".

-Gokú: "Oye…", se quejó graciosamente, haciendo reír aún más a la androide.

Pasaron varias horas juntos 18 y Gokú en el parque. Se la pasaron riendo y empezaron a hablar de sus vidas. A N°18 no le gustaba la idea de decirle en la condición en la que estaba, pues no quería dar lástima o pena. El cielo empezaba a oscurecer, el sol se despedía con sus últimos rayos de luz y daba entrada a la hermosa luna y las estrellas acompañando.

-N°18: "Bueno Gokú, muchas gracias por este día", dijo cargando a Marron dormida en sus brazos.

-Gokú: "No hay de qué. Siempre hay que distraerse un rato".

-N°18: "Este…ya me tengo que ir. Mañana tengo que trabajar".

-Gokú: "Oh ya veo. Si quieres te puedo acompañar", se ofreció el Saiyajin.

-N°18: "No, no te preocupes. Estoy bien. Muchas gracias".

-Gokú: "No tengo problema. Además como ya no vivo con Milk ya no tengo nada que hacer fuera del trabajo".

-N°18: "Bueno, está bien…".

En todo el camino se la pasaron hablando, riendo e incluso bromeando. Pero N°18 no quería llegar a su casa pues la condición en la que estaba le daba pena. Cada vez que se acercaban más y más no lo podía evitar la androide. Pero en un momento eso le dio igual, ya que afuera de su casa estaban todas sus cosas.

-N°18: "¡¿PERO QUÉ DEMONIOS?!".

-Gokú: "¿Estas son tus cosas, 18?", preguntó mientras empezando a curiosear con Marron en brazos.

-N°18: "Si, lo son. No podía pagar el alquiler. ¡Maldita sea! ¡¿Y ahora qué voy a hacer?!", contestó empezando a frustrarse y sintiéndose de lo peor en ese momento.

-Gokú: "Tranquila 18. Si quieres tú y Marron se pueden quedar en mi casa".

Aunque N°18 es bastante renuente a recibir ayuda, no le quedó de otra más que aceptar. Así empezaron a volar y poco a poco se fueron acercando a una casa muy grande. No era una casa. Era una mansión. N°18 pensó que se habían equivocado, así que mejor le preguntó a Gokú.

-N°18: "Gokú, ¿E-Esta es tu casa?", preguntó empezando a dudar bastante.

-Gokú: "¡Así es! ¡Ya casi vamos a llegar!", respondió mientras empezaban a descender y a bajar la velocidad del vuelo. Cuando el trio aterrizó en la entrada de la casa los recibió un mayordomo, cosa que impresionó a N°18. Pero lo que más le impresionaba era el tamaño de la casa.

-"Mucho gusto en volverlo a ver, Señor Gokú. Veo que el día de hoy trae visitas", dijo el mayordomo.

-Gokú: "¡Hola Yugan! Ella es 18. 18, Él es Yugan", respondió haciendo una apropiada presentación.

-Yugan: "Mucho gusto, Señorita 18", dijo haciendo una reverencia.

-N°18: "H-Hola. E-Es un placer", respondiendo la reverencia.

-Yugan: "Permítame su saco, Señor".

-Gokú: "Así déjalo, está bien. Pasa 18" dijo haciéndose a un lado para dejar pasar a la androide.

-N°18: "Gracias Gokú", agradeció con una leve sonrisa

Mientras todo esto ocurría en la cabeza de N°18 no dejaba de preguntarse: ¿Por qué Gokú tenía una mansión? ¿Y hasta un mayordomo?

A pesar de su enorme curiosidad, 18 no se atrevía a preguntarle. Pero fue sacada de sus pensamientos por un grito:

-Gokú: "¡AY, ES CIERTO! ¡LA FIESTA DE SATÁN!", exclamó golpeándose la frente.

-N°18: "¿Eh? ¿Fiesta?", preguntó cargando a Marron

-Gokú: "Sí. Lo que pasa es que es el cumpleaños de Mr. Satán y organizó una fiesta en donde iba a invitar a todos".

-N°18: "Ah, es cierto. Recibí la invitación, pero la verdad no me interesa. Si quieres ve tú y yo me quedo aquí con Marron".

-Gokú: "¿Estás segura? ¿No quieres ir?".

-N°18: "No, Gokú. Aunque quisiera no tengo ropa adecuada", respondió viendo sus ropas un poco desgastadas.

-Gokú: "Tranquila, Yugan puede conseguirte la ropa que quieras, ¿verdad Yugan?".

-Yugan: "Por supuesto, mi señor. Si Ud. quiere Señorita 18 le puedo traer el vestido que usted quiera".

-N°18: "N-No, gracias. Pero estoy bien", respondió un tanto nerviosa.

-Gokú: "¡Vamos 18, anímate! Te vendrá bien para despejar tu cabeza un rato", le dijo entusiasmado.

-N°18: "Está bien", accedió finalmente algo decaída. "Pero yo elijo el vestido", aclaró.

-Gokú: "Muy bien. Yugan, ¿conoces alguna tienda de ropa?".

-Yugan: "Por supuesto, mi señor", confirmó Yugan

-Gokú: "Siendo así, ¿nos podrías acompañar?".

-Yugan: "Para mí sería un honor, señor".

Después de un rato los tres estaban en las afueras de una boutique. En el momento que llegaron N°18 se quedó impresionada, ya que la boutique en la que se encontraban era una de las más prestigiosas y más caras de la ciudad.

-Yugan: "Aquí es, señor" dijo señalando la tienda.

-N°18: "O-Oye Gokú, ¿S-Seguro de que es aquí?", preguntó susurrando.

-Gokú: "¿Eh? Sí. ¿Por qué? ¿No te gusta?".

-N°18: "N-N-No, no es eso. Lo que pasa es que es muy caro aquí y no tengo dinero para pagar", dijo con vergüenza.

-Gokú: "¿Estás segura? Bueno, eso no importaría. Lo que cuenta es que la ropa sea buena. Además si Yugan nos la recomendó yo creo que es por algo. Y no te preocupes por el vestido Jaja" dijo entrando a la boutique con 18 un poco alejada de él.

-N°18: "¡Gokú, E-Espera!".

-Gokú: "¿Qué pasa, 18? ¿Otra vez te sientes mal?", preguntó poniéndole la mano enfrente de la cabeza

-N°18: "No es eso", respondió quitándole la mano. "Es que…me da pena entrar con esta ropa…", dijo la androide encogiéndose de hombros.

-Gokú: "Jaja no te preocupes. No te va a pasar nada".

-N°18: "Si tú lo dices…", susurró entrando a la boutique. En el momento en que entraron una vendedora los recibió con una sonrisa agradable.

-Vendedora: "Buenas noches. ¿En qué les puedo ayudar?".

-Gokú: "Hola señorita. Queremos un vestido para ella", dijo dejando mostrar a 18, un poco avergonzada.

-Vendedora: "Espléndido. ¿Qué clase de vestido buscan? Tenemos de corte recto, canesú, corte asimétrico…".

-Gokú: "¿Cuál es el que Ud. nos recomienda? Es que vamos a una fiesta".

-Vendedora: "Ah si ese es el caso tengo el vestido ideal. Acompáñeme señorita, por favor", dijo la vendedora tomando la mano de la androide.

La señorita después de llevarse a N°18 a un probador tomó un vestido, unos zapatos y unos pendientes para después pasárselos al androide.

Minutos después la puerta del probador se abrió, dejando ver una mujer muy hermosa y espléndida. Parecía un ángel caído del cielo, con su rostro tallado a mano y un cuerpo que sencillamente era la más pura perfección.

-N°18: "¿Y? ¿Qué te parece?", preguntó pasando un mechón atrás de su oreja.

-Gokú: "¡Wow! ¡Te ves hermosa, 18!", respondió sorprendido. "¿Tú qué opinas, Yugan?"

-Yugan: "Se ve excelente, señorita 18".

N°18 estaba ruborizada. Casi parecía un tomate.

-N°18: "P-P-Pero qué cosas dices, Gokú…", dijo con una risa un tanto vergonzosa.

-Gokú: "Es en serio. Te ves muy bonita".

-Vendedora: "En vista de que les gustó, les voy haciendo la factura. Serían 116.000 Zenis. ¿A nombre de quién sería?"

-N°18: "¡¿116.000 ZENIS?!", exclamó quedando totalmente perpleja.

-Gokú. "A mi nombre. Son Gokú", dijo sacando su cartera. "Aquí tiene. Se lo agradezco mucho"

Después de esa escena Gokú y N°18 se fueron a la fiesta de Mr. Satán, llegando justo a tiempo.

-Gohan: "¡Hola papá! ¡Veo que si pudiste venir!", le dijo abrazando a su padre.

-Gokú: "¡Hola Gohan!", dijo respondiendo el abrazo. "¿Cómo estás? Por cierto, ¿Y Goten?"

-Gohan: "Está por allá, jugando con Trunks", respondió antes de darse cuenta de que N°18 venía detrás de Gokú. "¿Número 18? ¡Hola!".

-N°18: "Hola Gohan, ¿Cómo has estado?".

-Gohan: "Bien. ¿Y Ud.? ¿Por qué no viene con Krilin?", preguntó un tanto extrañado.

En el momento en que Gohan hizo esa pregunta N°18 se disgustó mucho y evitó la pregunta. Gokú al darse cuenta mejor intervino:

-Gokú: "Eh…Gohan, ¿has visto a tu madre?", preguntó a su hijo

-Gohan: "Si. Está con su esposo por allá", dijo señalando una mesa.

Después de salir de esa escena se sentía menos tensión en el ambiente y, por supuesto, la fiesta daba inicio empezando por un discurso de Mr. Satán un poco aburrido. Pero después la verdadera fiesta inició. Toda la noche Gokú y 18 se la pasaron muy bien. Se la pasaron riendo, bromeando e incluso bailando y charlando. Pero toda esta felicidad se vio interrumpida por una persona…

-Krilin: "¡¿QUÉ ES LO QUE HACES CON MI ESPOSA, DESGRACIADO?!", golpeando la mesa con su mano.

-N°18: "¡¿KRILIN?!", gritó de manera muy sorpresiva.

-Gokú: "Ah hola Krilin", dijo mostrando una sonrisa. "¿Cómo has estado?"

-Krilin: "Eres un maldito traidor. Te pregunte qué es lo que haces con mi esposa", dijo con furia en sus ojos.

-N°18: "¡¿Tu esposa?! ¡Déjame decirte que tú y yo ya no somos nada!".

-Krilin: "Aún no termina el papeleo del divorcio y bien lo sabes. Por lo tanto, tú y yo seguimos siendo marido y mujer. Así que no te pongas en esa posición".

-N°18: "¡Eres un maldito, ya lárgate!", gritó la androide enojada.

-Krilin: "No me iré a ningún lugar hasta que hablemos. Escucha, yo aún te amo y sé que hice mal. En serio, tienes que creerme", dijo Krilin tomando la mano de 18 tratando de convencerla.

-N°18: "Si me hubieras amado de verdad, nunca me hubieras engañado", respondió soltándose de la mano de Krilin. "¿No lo crees así, enano?"

-Krilin: "Tú…por tu culpa" dijo señalando a Gokú. "¡TE JURO QUE ME LAS PAGARÁS! ¡MALDITO!", exclamó yéndose del lugar.

-N°18: "Estúpido calvo. Solo me vino a arruinar la fiesta. Lo siento, Gokú".

-Gokú: "Tranquila 18, no te enojes".

-N°18: "Gokú, ¿nos podemos ir?".

-Gokú: "Sí, creo que será lo mejor".

Después de que los dos se fueron empezaron a caminar por las calles de la ciudad. Nadie hablaba. Era un silencio un tanto incómodo, pero a la vez también traía algo de calma. Pero dicho silencio fue interrumpido por alguien:

-N°18: "Gracias".

-Gokú: "¿Eh? ¿Por qué?".

-N°18: "Por todo el día. En serio, te lo agradezco mucho. Hace tiempo que no tenía un día tan agradable. Eres muy buena persona, Gokú", dijo mirando al Saiyajin.

-Gokú: "No tienes que agradecer. Me gustó mucho estar contigo. Eres una persona agradable".

N°18 escuchaba atenta a las palabras de Gokú, solamente pudiendo sonreírle. Después de dichas palabras los dos no volvieron a hablar, dejando un silencio que apaciguaba cualquier tipo de problema. Llegaron a la casa de Gokú y todo siguió con normalidad. La única diferencia fue que un sentimiento comenzaba a presentarse en ambos, sin que ellos se dieran cuenta.