Solo un mes. Un mes sin la compañía de 18. A pesar de ser muy poco tiempo Gokú se siente vacío de cierta forma. Algo le falta. Ya ni siquiera las peleas llenan ese vacío que dejó la androide. Un vacío que ni él mismo puede explicar.

Planeta de Bills

-Whis: "¡Vamos señores, sé que pueden dar más!", dijo esquivando golpes de Vegeta y Gokú

-Vegeta: "¡ESO LO SÉ!", exclamó tratando de golpear a Whis.

-Whis: "Mmm…Al parecer alguien anda distraído", dijo parando el entrenamiento. "¿Qué le pasa señor Gokú?", preguntó viendo como el Saiyajin se quitaba unas pesas de los brazos.

-Gokú: "No tengo nada", dijo con un tono un tanto decaído.

-Whis: "¿Seguro?", preguntó de frente a Gokú

-Gokú: "Jeje seguro señor Whis", respondió rascándose la nuca.

Tiempo después los guerreros Saiyajin se dispusieron a pelear entre ellos con unas pesas

-Vegeta: "¿Y a ti qué te pasa, insecto?", preguntó queriendo golpear a Gokú en el rostro, aunque fue bloqueado por el antebrazo de éste.

-Gokú: "¡VEGETA!", exclamó llamando la atención de este. "Dime, ¿Qué sientes cuando estás con Bulma?", preguntó sorprendiendo al Príncipe Saiyajin y deteniendo la pelea.

-Vegeta: "¡¿P-PERO QUÉ COSAS PREGUNTAS?!", dijo con un sonrojo notable. "¡ESAS COSAS NO SE PREGUNTAN!"

-Gokú: "¿Eh? ¿Por qué?", repreguntó preguntando con inocencia.

-Vegeta: "Uf. Se nota que eres un cabeza hueca, ¡TONTO!".

-Gokú: "Tranquilo Vegeta. Sólo te pregunté qué sentías por Bulma".

-Vegeta: "Bah… ¿Y tú para que quieres saber?", respondió un poco sonrojado y dándole la espalda a Gokú.

-Gokú: "Es que hace tiempo estuve viviendo con 18".

-Vegeta: "¿La androide?".

-Gokú: "Sí. Pero un día mientras comíamos en un restaurante se acercó a mi boca y bueno nuestros labios se juntaron y eso…me gustó", dijo sonrojado y con un tono apenado.

-Vegeta: "¡¿QUÉ?! ¡¿ACASO TE BESASTE CON ELLA?!", preguntó sorprendiéndose por lo que dijo el Saiyajin.

-Gokú: "N-N-No. Pero ese no es el punto. Siempre que estoy con ella me siento raro. Me gusta estar con ella, mi corazón se acelera y me pongo nervioso".

-Vegeta: "Vaya…y yo que pensé que eras un cabeza hueca".

-Gokú: "¿Y…no lo soy?".

-Vegeta: "No. Peor. Eres un idiota. ¡LO QUE SUCEDE ES QUE ESTAS ENAMORADO, INSECTO!".

-Gokú: "¿Enamorado?", preguntó con mucha inocencia. "¿Y qué debo hacer?".

-Vegeta: "Arréglatelas tú solo. Trata de pensar un poco, cabeza hueca", respondió yéndose del lugar.

Planeta Tierra

Mientras que nuestro guerrero Saiyajin entrenaba, nuestra androide favorita trabajaba como mesera en un buen restaurante. No le iba mal y la paga era buena, por lo que le podía dar una buena vida a su hija. Pero algo le faltaba. O más bien, Alguien. Esa persona que llenase su corazón. Esa persona que pudiera arreglar su corazón y alma rota. Pero por culpa de discusiones se alejó de la persona que le causaba tantas emociones y que le hacía sentir un mar de sentimientos tan hermosos e incomprensibles.

Los días pasaron. N°18 y Gokú no se han vuelto a ver. Cada uno se extraña mutuamente. Se necesitan. Se anhelan. A pesar de no saber mucho uno del otro, algo los hace querer estar juntos, sin importar la distancia.

N°18 empezó a salir con hombres que pudieran llenar el vacío que había dejado Krilin. Pero sin saberlo, ella ya lo había encontrado. Fue Gokú quien había arreglado ese corazón y alma destrozados. Él era quien realmente la amaba, pero al parecer las personas pueden llegar a ser muy ciegas.

-Hombre: "Y dime, ¿Qué se siente tener tanta belleza como tú?", dijo con un tono coqueto mientras tomaba una cerveza.

-N°18: "Oh… ¿No tienes algo mejor que decir?", dijo con un tono aburrido. "Llevas toda la noche diciéndome lo mismo", dijo la androide levantándose de su asiento. "Mejor me voy".

Los días seguían pasando y ninguno sabía nada del otro. Pero sin importar la distancia, sus sentimientos seguían creciendo.

Una noche mientras N°18 cubría un turno nocturno pasó algo inesperado. Algo que la emocionó pero que también le causó temor, ya que en la entrada del restaurante se encontraba nada menos que Gokú con un traje elegante y al lado de éste un señor algo grande. Los hombres pasaron a tomar asiento para después empezar a hablar entre ellos.

N°18 al ver la mesa de Gokú le dio un escalofrío por los nervios que sentía de volver a ver al Saiyajin. ¿Y qué creen? Para su buena fortuna le tocaba atender esa misma mesa.

-N°18: "B-Buenas noches, caballeros. ¿Q-Qué les vamos a servir?", dijo con todo el nerviosismo del mundo. Gokú al verla se emocionó. Y era tal su emoción que se levantó y la abrazó fuertemente, como si su vida dependiera de ello. N°18 por su parte estaba súper roja, pero no dudó en responder el abrazo de igual manera.

-Gokú: "¡18, ERES TÚ!", exclamó abrazándola fuertemente. "¡En serio que te extrañé! ¿Cómo has estado? ¿Cómo te está yendo?", preguntó separándose un poco del abrazo y quedando frente a frente.

-N°18: "Jeje bien supongo", respondió acariciando la mejilla del Saiyajin. "¡TE EXTRAÑÉ MUCHO, GOKÚ!".

Los dos se quedaron un buen rato mirándose y sus instintos pedían estar juntos a gritos. Ambos se habían perdido en sus ojos alejándolos de la realidad y adentrándose en su mundo.

-Señor: "Ejem…Buenas noches", dijo el acompañante de Gokú sacando al par de su trance.

-Gokú: "Ah Jeje lo siento", se excusó separándose del abrazo muy sonrojado.

-N°18: "N-N-No, yo soy la que lo siente", dijo rascándose la nuca con un rubor notable.

-Señor: "No se preocupen jeje. Me presento, mi nombre es Kuzae", estrechando la mano de 18. "Uds. parecen ser muy cercanos".

-Gokú: "Es cierto jeje. Somos amigos. Ella es 18. 18 él es Kuzae, el esposo de Milk y también es quien me consiguió el trabajo".

-N°18: "¡¿EL ESPOSO DE MILK?!", dijo quedando totalmente sorprendida.

-Kuzae: "Así es. Es un gusto, señorita 18, ¿Pero sería tan amable de tomar nuestra orden, por favor?".

N° 18 empezó a reír nerviosa para después tomar su orden y dejar la mesa.

-Kuzae: "Y dime Gokú, ¿Qué relación tienes con esa chica?", preguntó con una sonrisa pícara.

-Gokú: "Bueno…sólo somos amigos", respondió.

-Kuzae: "Jaja ¿Seguro? Cuando se abrazaron parecían enamorados", dijo nuevamente sonriendo de una manera pícara.

Gokú al escuchar eso se erizó y se puso nervioso, empezando a rascarse la mejilla para después simplemente no responder. Después de un rato se la pasaron hablando de negocios. Gokú por su parte no entendía mucho. Solamente se limitaba a comer.

-Kuzae: "Entonces, al haber más demanda del producto necesitaremos más espacio para la producción. ¿Podrás encargarte de eso, Gokú?".

-Gokú: "Sí, de acuerdo. No hay problema", respondió masticando.

-Kuzae: "Cambiando de tema. Nunca te he visto con una mujer. ¿No quisieras tener una cita con una chica hermosa?".

-Gokú: "¿Eh? ¿C-C-Cita?", preguntó Gokú.

-Kuzae: "Si, ya sabes: salir con una chica, comer algo, invitarle unos tragos y al final…pues la llevas a la cama".

-Gokú: "Bueno…si voy a comer no hay problema", respondió para después seguir comiendo.

-Kuzae: "Excelente. Habrá una chica en este mismo restaurante mañana a la misma hora que nos vimos. ¿De acuerdo?"

-Gokú: "Sí, está bien", respondió con su boca llena.

En la mesa se sentía una buena vibra, pero no se imaginaron que N°18 estaría escuchando su conversación empezando a enojarse y apretar sus puños. Después de un rato Kuzae y Gokú se fueron, no sin antes despedirse de 18. La noche seguía su curso y N°18 ya había salido de su turno dirigiéndose a su hogar para comenzar un nuevo día.

El día siguiente transcurrió de lo más normal: Gokú entrenando y N°18 trabajando. Pero la noche se estaba presentando y la hora de la cita se acercaba. 18 estaba que ardía del enojo, pero tenía un plan para deshacerse de esa mujer.

-Jenny: "18, ¿Qué haces aquí? Hoy no te toca el turno nocturno".

-N°18: "Tranquila Jenny. Es solo que quería trabajar un poco más".

-Jenny: "Bueno…pero mira que el jefe no te pagará horas extras".

-N°18: "Si, no te preocupes", dijo mientras pensaba "¿A qué hora llegará la zorra?"

El tiempo pasó y tanto Gokú como la mujer habían llegado al restaurante. La mujer lucía un vestido un poco provocador y con zapatillas altas. N°18 al verla le hervía la sangre, aunque no estaba segura de por qué. La pareja recién llegada tomó asiento cerca de una ventana.

-Jenny: "18, por favor atiende a la pareja".

-N°18: "Con mucho gusto", respondió llevando una charola con platos y apretando los puños.

N°18 al acercarse a la mesa se le quedó viendo a la mujer con cara de odio.

-N°18: "Buenas noches, ¿Qué les vamos a servir…?", dijo con cierto enfado

-Gokú: "¡Hola 18! ¿Cómo estás?", preguntó emocionado.

-N°18: "Bien", respondió con un tono seco.

-Gokú: "¿Eh? ¿Tienes algo, 18? Te ves un poco enojada".

-N°18: "No tengo nada. ¿Qué les vamos a servir?", preguntó nuevamente.

-Señorita: "A mí me traes una ensalada. Pero no le echen aderezo. Y si te puedes apurar sería mejor", dijo con un tono soberbio.

-Gokú: "A mí me traes un plato de Ramen y unas piezas de Sushi, por favor", dijo riendo un poco.

-N°18: "Enseguida les traigo su comida", dijo apretando los dientes de la rabia. "Con su permiso, me retiro", dijo golpeando la silla de la mujer mientras se iba.

-Señorita: "¡Oye mesera, fíjate por donde caminas!", exclamó.

-N°18: "Ay…lo siento…no fue mi intención", dijo con un tono burlón.

La noche pasaba y la pareja comía tranquilamente. De vez en cuando N°18 le hacía groserías a la mujer, pero eso no evitaba que ésta coqueteara con Gokú. Y cada vez que la androide veía esto le hervía la sangre y le daban ganas de golpear a la señorita.

-Señorita: "¿Sabes Gokú? Últimamente me he sentido sola y me preguntaba si no me quieres acompañar esta noche", dijo hablando de una forma coqueta mientras jugaba con su cabello.

-Gokú: "Eh…claro, no hay problema", respondió con la boca llena.

La mujer y el Saiyajin se fueron del restaurante para irse a la casa de Gokú. Al llegar, la mujer se dirigió a la habitación de Gokú junto con él.

-Señorita: "¿No tienes calor, Gokú?", preguntó mientras empezaba a abrir la cremallera de su vestido. "Porque yo sí. Y mucho". El vestido de la mujer cayó dejando ver su lencería.

-Gokú: "¿Yo? Bueno…n-n-no tengo. Pero si quieres…puedo poner…el aire acondicionado", respondió un tanto nervioso.

-Señorita: "Vamos Gokú, ¿por qué no mejor te quitas esa camisa?", le dijo mientras le abría la camisa a Gokú de forma brusca.

-Gokú: "¡Oye! ¡Ya rompiste los botones!", se quejó el Saiyajin.

La mujer después empezó a bajarle el pantalón a Gokú.

-Gokú: "Oye, ¿qué haces con mi pantalón?", preguntó con inocencia.

-Señorita: "Jeje para lo que vamos a hacer no lo necesitas", dijo mientras terminaba de bajarle el pantalón al Saiyajin. "¿Pero qué tenemos aquí, eh?", dijo viendo hacia la entrepierna de Gokú. "Vamos Gokú, ¿por qué no empezamos?".

-Gokú: "Eh… ¿Empezar…qué?", preguntó nervioso.

-Señorita: "Vamos…tú sabes", le dijo abrazándolo del cuello para posteriormente plantarle un beso apasionado. La mujer no dejaba de besar a Gokú, mientras que este por su parte estaba inmóvil, sin saber qué hacer.

Pero entre tantos besos la puerta del cuarto fue abierta de golpe.

-N°18: "¡ALÉJATE DE ÉL, MALDITA!", gritó jalando a la mujer y tirándola hacia una esquina del cuarto.

-Gokú: "¡¿18?!", gritó con asombro

-Señorita: "Oye, ¡¿Qué te pasa?! ¡¿Acaso estás loca?!", gritó antes de ver de quién se trataba. "Pero miren quién es, si es la camarera inútil. ¿Qué me vas a hacer, mesera?"

-N°18: "¡NO LO VOLVERÉ A REPETIR! ¡ALÉJATE DE MI GOKÚ!", le gritó con una mirada asesina.

-Señorita: "¿TÚ Gokú? No me hagas reír, pobretona. Un hombre como Gokú jamás se fijaría en una mesera inútil y maloliente", dijo con mucha arrogancia.

-N°18: "¡CÁLLATE!", gritó soltando una violenta cachetada hacia la mujer. La señorita por su parte esperó el golpe…pero jamás llegó.

-Gokú: "Tranquilízate 18, por favor", dijo sosteniendo la mano de la androide.

-N°18: "¿Por qué la defiendes, maldito?", dijo zafándose y empujando a Gokú.

-Gokú: "Cálmate 18, por favor", volvió a insistir.

-N°18: "¡NO ME DIGAS QUE ME CALME!", gritó empezando a llorar. "Eres un maldito…quédate con la zorra de tu noviecita. Eres igual a Krilin. ¡MALDITO!", gritó golpeando a Gokú y enterrándolo en la pared por el golpe. "¡TE ODIO!", exclamó entre lágrimas mientras se iba de la habitación.

-Gokú: "¡18, ESPERA!", gritó Gokú mientras salía del cráter de la pared, pero es detenido por la mujer.

-Señorita: "Tranquilo Gokú. Ella es una loca y una tonta. No la necesitas", dijo tomándolo del brazo.

-Gokú: "No quiero que la vuelvas a llamar de ese modo", dijo con toda la seriedad del mundo y soltándose de su agarre. "Ahora quiero que te vistas y te marches". La mujer simplemente obedeció a Gokú.

N°18 salió de la casa de Gokú sin rumbo aparente. Solo se perdió entre las calles de la ciudad hasta que se topó con un bar, adentrándose en el lugar hasta llegar a la barra.

-N°18: "Dame algo fuerte y sin agua", dijo entre lágrimas.

- Barman: "Sí, señorita", respondió mientras le servía un vaso con Bacardi. 18 le dio las gracias, agarró el vaso y lo tomó de un golpe.

-N°18: "Otro, por favor", pidió.

Tan sólo habían pasado unas tres horas y N°18 ya estaba borracha. Varios hombres al ver el estado de la androide no dudaron en aprovecharse de la situación. Dos hombres la sacaron del bar y la llevaron a un callejón.

-Hombre 1: "Vamos hermosa, ¿por qué no te quitas esa playera? Parece que te estorba mucho", dijo uno de los hombres empezando a desgarrar su playera.

-Hombre 2: "Pero no seas tan egoísta. Danos un poco de abajo", dijo el otro hombre empezando a bajarle el pantalón a 18.

La androide por su parte no sabía qué estaba pasando. Estaba prácticamente desmayada. Pero de pronto alguien apareció detrás de ellos.

-Gokú: "¡ALÉJENSE DE ELLA, BASTARDOS!", gritó jalando a uno de la chaqueta y lanzándolo a la calle.

-N°18: "¿Go-Gokú?", llegó a balbucear antes de desmayarse por completo.

-Hombre 1: "¡MALDITO! ¡¿QUÉ LE HICISTE A MI HERMANO?!", dijo el hombre sacando una navaja y amenazando a Gokú. "Eres un bastardo infeliz. ¡MUERE!".

-Gokú: "No permitiré que vuelvas a hacer esto", respondió golpeándolo en el estómago y dejándolo inconsciente.

Gokú al terminar con los malhechores cargó a N°18 entre sus brazos para llevarla a su casa y acostarla en su cama. Al día siguiente los rayos del sol acariciaban el rostro de la androide haciéndola despertar con una cruda imposible de aguantar.

-N°18: "Ah… ¡Me duele la cabeza!", se quejó mientras revisaba su celular. "¡¿YA SON LAS 3 DE LA TARDE?!", exclamó la androide mientras veía a su alrededor intentando adivinar dónde estaba.

-Gokú: "¡Hola 18! ¿Cómo te sientes?", dijo abriendo la puerta con una bandeja con galletas y una taza de café.

-N°18: "Oh, eres tú…", dijo con cierto fastidio.

-Gokú: "¿Estás enojada?", preguntó mientras ponía la bandeja en las piernas de 18.

-N°18: "Eso a ti qué te importa", respondió recordando que tenía que llevar a Marron a la escuela "¡MALDICIÓN! ¡OLVIDÉ LLEVAR A MARRON A LA ESCUELA!".

-Gokú: "Tranquila. En la noche fui por ella y le dije que estabas muy cansada para ir a casa. Y en la mañana la llevé a la escuela mientras dormías", le explicó mientras le ponía azúcar al café y lo revolvía. "¿Pero sabes? Me importas mucho, 18. Y no quisiera que nada malo te pase".

N°18 al escuchar esas palabras se sonrojó mucho, pero aún seguía enfadada con él. Aunque no tuviera el derecho de hacerlo.

-N°18: "¿Lo-Lo dices en serio, Gokú?", preguntó con un sonrojo notable mientras tomaba el café.

-Gokú: "Por supuesto", respondió viendo hacia los ojos de la androide y nuevamente sus labios y almas pedían estar juntos, empezando a acercarse.

-Yugan: "Señor, es hora de que vaya por la damita Marron", dijo interrumpiendo el momento.

Los dos al ver lo que estaban por hacer se separaron muy rojos. N°18 sólo apartó la mirada y Gokú se movió hasta la esquina de la cama.

-Gokú: "G-G-Gracias, Yugan", dijo sonrojado. "M-Me tengo que ir, 18. Ahora vengo", dijo el Saiyajin mientras salía de la habitación dejando a Yugan y N°18 solos.

-Yugan: "¿Quiere que le diga algo, señorita 18?".

-N°18: "¿Qué sucede, Yugan?".

-Yugan: "Llevo trabajando para el señor Gokú casi un año y aunque no lo conozco a fondo, él es muy inocente, muy cariñoso pero sobre todo altruista. Y me doy cuenta de se preocupa por sus seres queridos. Pero con usted es diferente. Él se preocupa mucho por usted y siempre la ayuda ¿o me equivoco?", dejando a 18 pensando en sus palabras.

-N°18: "¿Y cuál es tu punto, Yugan?".

-Yugan: "Mi punto es que él está enamorado de usted y eso se ve desde lejos. Y sé que usted está enamorada de él", dejando a N°18 perpleja. "Bueno, pero eso ya no me corresponde. Con su permiso me retiro".

N°18 pensando para sí misma con felicidad: "¡¿ENTONCES ÉL ME AMA?!".

-N°18: "¡Espera Yugan! Entonces, ¿Qué se supone que debo hacer?", preguntó con ansiedad.

-Yugan: "Demuéstrele que hay un sentimiento mutuo. Dele a entender que usted también lo ama. El señor Gokú es muy inocente para darse cuenta de ello. Ahora sí, me retiro", concluyó yéndose de la habitación.

-N°18: "¿Y ahora qué se supone que haga? Dios mío, parezco una niña. Necesito ayuda".

La bella androide estaba sumergida en un mar de preguntas. Se sentía como una niña enamorada. No sabía qué hacer. No sabía cómo demostrarle su amor a Gokú.

Pero la pregunta que siempre la molestaba era: ¿Cómo es posible que se haya enamorado de Gokú?