La tarde pasaba y N°18 aún no se levantaba de la cama. No sabía qué hacer con su problemita. En su mente había un debate ya que ella no creía que se iba a poder enamorar de alguien tan pronto. Pero su corazón le decía todo lo contrario. Su mente estaba en un mar de dudas sin sentido hasta que su navío de ideas fue interrumpido.

-Marron: "¡Mami! ¡Te extrañé!", dijo abrazando a su madre

-N°18: "¡Hola, mi princesa! ¿Cómo te fue?", preguntó recibiendo el abrazo de su hija

-Marron: "¡Bien mami! ¡El señor Gokú me llevó a la escuela y cuando regresamos a la casa me compró un helado de chocolate!", dijo Marron con alegría.

-Gokú: "Espero que no te moleste jeje", dijo rascándose la nuca.

N°18 al ver la cara de Gokú se puso un poco nerviosa, ya que el tsunami de ideas golpeó con toda su fuerza en su mente.

-N°18: "N-No te preocupes, Gokú", dijo bajando la mirada…

-Gokú: "Por cierto 18, la comida ya está lista. ¿Quieres que te la traiga o…?".

-N°18: "N-N-No, así está bien. Ahora bajo", dijo un tanto nerviosa.

-Gokú: "Está bien. Ven Marron, vamos a lavarnos las manos", dijo el Saiyajin agarrando a la pequeña de su mano y cerrando la puerta de la habitación.

"Necesitaré ayuda con este problema. No puedo seguir así. No quiero. ¡Ay! ¿Por qué es tan difícil decir esto? Parezco una niñita enamorada", pensó N°18 mientras se volvía a recostar en la cama.

La tarde pasó y la noche caía con sus deslumbrantes estrellas y nuestro guerrero Saiyajin estaba entrenando, mientras era observado por la androide desde una ventana. Todo parecía tan hermoso, calmado y sereno. Pero la realidad era otra, ya que en la mente de nuestra pareja no dejaban de llegar los momentos que han tenido juntos.

"¿Por qué me pongo nervioso cuando estoy con ella? Según Vegeta me enamoré, pero ni siquiera sé qué es eso. Será mejor pedirle ayuda a Bulma", pensó Gokú mientras tomaba un celular. "¿Cómo era que servía esta cosa?", se preguntó mientras encendía su celular para tratar de utilizarlo. "Creo que será mejor ir con ella", resolvió poniendo sus dedos en la frente.

Al teletransportarse, Gokú apareció al lado de Bulma provocándole un gran susto.

-Bulma: "¡GOKÚ! ¡YA TE HE DICHO QUE NO HAGAS ESO MIENTRAS TRABAJO!", exclamo la científica de cabello azul.

-Gokú: "¡Ups! Lo siento mucho Bulma jeje", se excusó el Saiyajin.

-Bulma: "Bueno, si no hicieras eso creería que eres otra persona. Bueno Gokú, dime qué pasa. Soy toda oídos", le dijo a su gran amigo.

-Gokú: "Bu-Bueno es que quería preguntarte algo…", dijo poniéndose nervioso.

-Bulma: "¿Y…de qué se trata?", preguntó Bulma con curiosidad.

-Gokú: "Quería preguntarte… ¿Qué es estar enamorado?", preguntó poniéndose rojo.

-Bulma: "Ay Gokú, estar enamora-", dijo deteniéndose para pensar en la pregunta de Gokú. "¿Y por qué la pregunta, Gokú?", preguntando con picardía. "Dime Gokú, ¿Acaso alguien te gusta?".

Gokú en ese instante se puso más rojo y empezó a rascarse la nuca.

-Gokú: "N-N-No, solo me dio curiosidad…", respondió poniéndose más nervioso.

-Bulma: "Vamos Gokú. Te conozco desde hace añares y jamás en la vida te ha interesado el amor. ¿Por qué no me cuentas?", le dijo a su amigo.

-Gokú: "Bueno, está bien", accedió finalmente.

Bulma entonces lo llevó al comedor y lo invitó a sentarse cómodamente. "Ahora sí, cuéntame".

-Gokú: "Es que…creo que me enamoré de…N°18", dijo Gokú rascándose la mejilla.

-Bulma: "¡¿QUÉ?! ¡¿PERO 18 NO ESTÁ CASADA CON KRILIN?!", exclamó atónita.

-Gokú: "Sí, pero lo que pasó es…"

Gokú procedió a explicarle a Bulma todo lo que había pasado entre N°18 y él desde el momento en que Krilin le fue infiel. Desde el momento en que casi se besan hasta cuando 18 se puso celosa. Todo esto hizo que Bulma entendiera los sentimientos del Saiyajin.

-Bulma: "Ya veo. Entonces eso fue lo que pasó", resolvió la científica.

-Gokú: "Sí, así fue. Pero no sé qué hacer. Algo me impulsa a juntar mis labios con los suyos. Y siempre que estoy con ella mi corazón se acelera. Pero me gusta. ¿Qué debo hacer, Bulma?".

-Bulma: "Se ve que ahora sí es algo serio. Es la primera vez que te veo así. Pero tranquilo, sé exactamente lo que tienes que hacer. Ven, acércate", le dijo la científica mientras empezaba a susurrar en el oído de Gokú.

Gokú después de esa charla con Bulma se retiró a su casa. Al llegar a su hogar tomó una merecida ducha y después pasó a la habitación de N°18, encontrándola en la ventana observando la noche.

-Gokú: "Hola 18, ¿Cómo estás?".

-N°18: "Bien, Gokú. Gracias por preguntar", respondió volteando a ver a los ojos del Saiyajin.

-Gokú: "Eh…18. Te quería preguntar…si quisieras…tener una cita conmigo", preguntó mientras jugaba con sus dedos.

N°18 al escuchar la pregunta le brillaron los ojos, poniéndose roja y empezando a tartamudear.

-N°18: "¿U-U-Una C-Cita?", preguntó quedando totalmente sorprendida. "¡POR SUPUESTO! ¡ME ENCANTARÍA!", respondió emocionada abrazando a Gokú del cuello.

El par se quedó así un rato. Gokú por su parte dudaba en abrazar a N°18. Pero al final sus instintos fueron más dominantes, abrazándola por la cintura.

-N°18: "P-Perdón, Gokú. N-No fue mi intención", dijo separándose del abrazo un poco sonrojada.

-Gokú: "Jeje no te preocupes", respondió rascándose la nuca. "Oye, ¿No quieres cenar?".

-N°18: "Ahora que lo mencionas, sí. ¿Qué te apetece? Si quieres puedo hacer algo de comer", se ofreció la androide.

-Gokú: "Eh…no sé…No me gustaría disgustarte".

-N°18: "Jaja no te preocupes. No me molestaría".

-Gokú: "¡Ya sé! Mejor cocinamos juntos", resolvió Gokú.

-N°18: "Me parece bien. Claro eso solo si… ¡ME ALCANZAS!", exclamó saliendo de la habitación corriendo. Gokú y N°18 empezaron a correr en la casa pasando de pasillo a pasillo. Pero al bajar las escaleras el par tropieza, cayendo al piso en una posición un tanto comprometedora ya que 18 cayó encima de Gokú.

Los dos al verse se empezaron a sonrojar y a tartamudear.

-Gokú: "Cr-Cr-Creo que deberíamos hacer la co-comida".

-N°18: "S-S-Si", respondió levantándose del suelo.

Después de esa escena vergonzosa el par empezó a cocinar. Mientras lo hacían se la pasaron hablando, jugueteando con la comida y riendo.

-N°18: "Al fin acabamos", dijo limpiándose la frente con una toalla. "Uf, hora de comer".

-Gokú: "¡Si, vamos!", exclamó sirviendo algunos platos. "Por cierto 18, ¿Mañana vas a trabajar?"

-N°18: "No. Mañana tengo que asistir temprano a un evento en la escuela de Marron", explicó la androide mientras recibía los platos con comida.

-Gokú: "¿Un evento? ¿Y de qué se trata?", preguntó con interés.

-N°18: "Es una obra de teatro y es necesario que vaya".

-Gokú: "Si quieres te puedo acompañar", ofreció mientras se sentaba en la mesa para cenar.

-N°18: "¿En serio? ¿Harías eso?", preguntó emocionada.

-Gokú: "¡Claro! Pero ahora hay que comer sino todo se va a enfriar Jaja", dijo antes de empezar a devorar la comida.

La noche pasó para la pareja. Ambos terminaron de cenar y se fueron a dormir.

A la mañana siguiente Gokú se despertó temprano y levantó a N°18 y a Marron para poder arreglarse para el evento en la escuela de la pequeña. Gokú llevaba puesto un traje elegante color gris, mientras que 18 llevaba un vestido azul un poco ajustado llegándole a las rodillas con unos zapatos del mismo color. La pareja se dispuso a salir con rumbo a la escuela. En el trayecto el Saiyajin y la androide estuvieron jugando con Marron como si de una familia se tratase.

Al llegar a la escuela una profesora los recibió.

-Profesora: "Muy buenos días, señorita 18, ¿Cómo le ha ido?".

-N°18: "Muy bien, gracias por preguntar", respondió con una sonrisa.

-Profesora: "Veo que por fin viene con su esposo", dijo dándole la mano a Gokú. "Mucho gusto, señor. Es la primera vez que lo veo con su esposa".

-Gokú: "Jaja no, disculpe pero se está confund-", quiso explicar pero fue interrumpido.

-N°18: "Si. Lo que pasa es que tiene mucho trabajo, ¿verdad amor?", dijo haciéndole señas a Gokú.

-Gokú: "¿Eh?…Ah…Sí", asintió poniéndose un poco rojo.

-Profesora: "Bueno, no importa. El evento empezará a las 10am. Pasen, por favor".

Cuando el trío pasó a la escuela se quedaron callados. Marron se fue detrás del escenario mientras que 18 y Gokú se ubicaron en sus asientos. Después de un tiempo la obra empezó.

"¡RAYOS! ¡¿POR QUÉ DIJE ESO?! Ahora no sé qué estará pensando Gokú. ¡¿POR QUÉ LO DIJE?!", pensó N°18 mientras veía la obra de los niños.

-Gokú: "Qué bien actúa Marron", dijo con una sonrisa.

-N°18: "Sí…", respondió quedándose un poco pensativa.

-Gokú: "¿Te ocurre algo, 18?", preguntó volteando a ver a la androide.

-N°18: "No, nada Jaja. No te preocupes".

Después de que la obra terminase el trío se fue a su hogar. Pero no sin antes comprar unas latas de refresco. El día pasaba, por lo que N°18 y Gokú decidieron entrenar un rato.

-N°18: "¡Vaya Gokú! Sí que te has vuelto muy fuerte", dijo mientras estaba acostada en el césped. "Antes te obligaba a convertirte en Súper Saiyajin. Ahora no puedo ni con eso".

-Gokú: "Jajaja es que los entrenamientos del señor Whis son muy efectivos", dijo mientras se recostaba a un lado de 18 sobre el césped.

En todo el rato Gokú y N°18 no hablaron. Pero aunque no se emitía ningún ruido se sentía una paz tan enorme y hermosa. Pero dicha paz fue rota por la vibración de un celular.

-N°18: "Gokú, creo que es tu celular".

-Gokú: "¿Eh? Ah sí, es cierto", dijo tomando el celular y viendo que era Bulma. "Rayos, ¿cómo se contestaba?".

N°18 al escuchar la pregunta del Saiyajin se le hizo tierno.

-N°18: "Jeje sólo aprieta este botón", dijo tocando la pantalla del celular.

Cuando la llamada entró, Bulma empezó a hablar con el Saiyajin:

-Bulma: "¡Gokú! ¿Ya vas a llevar a 18 a la cita?", preguntó con picardía.

-Gokú: "¿Crees que ya le deba decir?".

-Bulma: "Tranquilo, Gokú. Yo creo que ya es la hora. Acuérdate de todo lo que te dije. Llévala a los lugares que te dije y acuérdate de decirle cumplidos, ¿de acuerdo?", explicaba la científica.

-Gokú: "Jeje está bien. Ya le voy a decir".

-Bulma: "Te deseo mucha suerte, Gokú", se despidió antes de colgar la llamada.

-N°18: "¿Qué quería Bulma, Gokú?".

-Gokú: "Nada importante Jaja", respondió poniéndose algo nervioso. "¿Q-qué te parece si vamos a nuestra cita?", preguntó poniéndose un poco rojo.

-N°18: "¡DE ACUERDO, VAMOS!", dijo tomando a Gokú del brazo y pegándose un poco a él. "¿Te molesta?"

-Gokú: "¿Eh? N-No, para nada", respondió poniéndose aún más rojo.

Después de ese momento la pareja decidió salir a su cita, empezando por un paseo en el parque en donde compraron unos helados. Ambos no dejaban de reírse durante la cita, al mismo tiempo que jugaban y hacían bromas.

-N°18: "Jajaja te ves muy gracioso con el helado en la nariz", dijo agarrándose el abdomen de la risa.

-Gokú: "¿Ah sí? Veamos qué tal te ves tú", dijo poniendo un poco de helado a N°18 en su nariz "Jajaja te ves muy graciosa".

-N°18: "¡Oye! ¡Eso no es justo!", se quejó viendo hacia su nariz. "Me voy a vengar, Gokú jajaja", advirtió la androide limpiando su nariz con un pañuelo. "¿Qué te parece si vamos al cine?".

-Gokú: "Me parece bien".

La pareja fue al cine a ver una película de terror. Al terminar la película fueron a caminar por la ciudad, pero Gokú ya tenía algo especial preparado.

-Gokú: "18"

-N°18: "¿Qué sucede, Gokú?"

-Gokú: "Ven, te quiero mostrar algo", dijo emprendiendo vuelo y tomando la mano de N°18.

-N°18: "¿Y…qué será?", preguntaba un poco coqueta.

-Gokú: "Jeje es una sorpresa", respondió volando con 18 hacia una montaña. Al llegar N°18 se impresionó, ya que en el lugar había una mesa con dos sillas y toda una merienda.

-Gokú: "Aquí es. Espero que te guste".

-N°18: "¡Es maravilloso, Gokú!", dijo abrazando al Saiyajin.

-Gokú: "Jeje no es nada. Pero ahora vamos a comer", dijo sentándose en la mesa y comenzando a comer.

Toda la tarde pasó y el par seguía en la montaña.

-N°18: "¿Y qué más vamos a hacer, Gokú?", preguntó mientras estaba recargada en él.

-Gokú: "Jeje", rió levantándose de la mesa. "Ven conmigo", dijo tomando las manos de N°18.

-N°18: "¿Y a dónde vamos, Gokú?", preguntaba siendo jalada por la mano y pasando por varios árboles juntos. "Gokú, dime a dónde vamos".

-Gokú: "Tranquila, eso es otra sorpresa", le dijo el Saiyajin.

-N°18: "Cuántas sorpresas tienes, Gokú eh…", dijo algo coqueta.

-Gokú: "Jaja tranquila. Ésta es la última por hoy", respondió el Saiyajin, antes de llegar finalmente a un lugar totalmente despejado en la montaña. "Aquí es. Mi lugar secreto".

-N°18: "Qué bueno, ya me estaba-", dijo antes de quedarse muda. Porque al ver hacia el frente había un paisaje hermoso, una montaña con una cascada brillante, parvadas pasando delante suyo, el aire moviendo los árboles a un ritmo natural. Pero lo más hermoso fue el atardecer. El sol que se ocultaba ofrecía un paisaje sencillamente único. Este gesto de Gokú hizo que N°18 se diera cuenta de su amor por él, dejando atrás todas las dudas que tenía.

-Gokú: "¿Y? ¿Te gusta?", preguntó.

-N°18: "M-M-Me encanta. Es lo más hermoso que han hecho por mí", respondió derramando una lágrima de felicidad. "Muchas gracias Gokú", dijo abrazando al Saiyajin.

-Gokú: "No es nada, 18. Aquí usualmente venía cuando Milk no me dejaba entrar a la casa o cuando tenía sueño", explicaba separándose un poco del abrazo. "Pero eso no es todo lo que quería decirte", dijo antes de aclarar su garganta.

-N°18: "¿Mmm? ¿A qué te refieres?", preguntó viendo hacia los ojos de Gokú.

-Gokú: "T-Te tengo que decir algo. Desde hace tiempo que me está pasando esto y es que siempre que estoy contigo mi corazón se acelera. Me pongo nervioso y eso de cierta forma me gusta. Podría decir que me gustas más que las peleas. Digo, no me gustas. O sea, sí me gustas. Bueno…", se trababa mientras tomaba las manos de 18 y la miraba a los ojos. "Bueno 18, tú eres una persona muy buena, inteligente y hermosa. Y cada vez que veo tu rostro me pongo nervioso y eso me gusta. Y siento que me enamoré de ti ,18. Y quisiera que jamás te separaras de mí".

N°18 al escuchar esas palabras se puso súper roja. Una sonrisa de felicidad se mostraba y sus sentimientos finalmente salían a flote.

-N°18: "Gokú…yo también me enamoré de ti", le confesó la androide.

-Gokú: "¡¿EN SERIO?!", dijo sorprendiéndose por la confesión de 18.

-N°18: "Por supuesto que sí. Eres una persona que se preocupa mucho por mí y mi hija. Y me has dado tanto que no sé cómo pagártelo. Me ayudaste en el peor momento de mi vida sin ningún interés", dijo acariciando la mejilla del Saiyajin. "Además de que eres muy guapo jeje. Y te prometo que jamás me separaré de ti".

Los dos poco a poco iban juntando sus rostros. Sus respiraciones se aceleraban y eran más cercanas. Sus ojos por impulso se cerraban y sus labios se acercaban poco a poco. Pero justo cuando sus labios se iban a tocar…

-Whis: "Disculpe señor Gokú. Lamento interrumpir su momento, pero es necesario que venga conmigo", dijo apareciendo de repente.

La pareja al ver la interrupción se separó muy roja, ya que se vieron muy cercanos haciendo que 18 se aleje un poco.

-Gokú: "Sí señor Whis", dijo levantándose y caminando hacia el ángel. "Volveré enseguida, 18. Te veo en la casa. Ya sabes cómo llegar, ¿no?".

-N°18: "Si, Gokú. No te preocupes", dijo sonriéndole al Saiyajin.

-Whis: "Sujétese bien, señor Gokú", dijo antes de salir disparados en forma de luz, ante la mirada de N°18, quien regresó a la casa del Saiyajin para esperarlo muy feliz.

El tiempo pasó y Gokú aún no regresaba. N°18 estaba un poco preocupada por él, caminando de un lado a otro en el patio de la mansión.

"¿Y si es algo malo? Espero que todo esté bien con Gokú. No sé por qué, pero no tengo un buen presentimiento de esto", pensaba la androide mientras al mismo tiempo que recordaba toda su cita. "Pero este día es el mejor día de mi vida. En serio que Gokú es el mejor hombre que haya conocido", pensó N°18 mientras veía al cielo.

Tiempo después Whis y Gokú habían llegado al patio de la mansión, sorprendiendo a 18

-Gokú: "¡Hola 18!"

-N°18: "¡Gokú, por fin llegas! ¡Me tenías preocupada!", exclamó la androide abrazando al Saiyajin. Pero al abrazarlo, pudo ver que detrás de él había alguien.

-N°18: "Gokú, ¿Quién es ella?".

-Gokú: "Es de lo que quería hablar. Te presento: ella es Caulifla".