-N°18: "Ahora lo recuerdo. Es la Saiyajin con la que peleaste en el Torneo del Poder, ¿cierto? Hola, soy N°18", dijo la androide estirando su mano.

-Caulifla: "No me interesa quién seas", respondió bofeteando la mano de 18. "No vine a hacerme amiga de nadie, que te quede claro".

"¿Pero cuál es el problema de esta niña? Es una malcriada y una creída. ¿Por qué Gokú la tuvo que traer?", pensó N°18 al ver a Caulifla.

-Gokú: "Oye Caulifla, no tienes que ser tan grosera", le dijo con un tono un poco molesto.

-Caulifla: "¡TÚ CÁLLATE, VIEJO! No pedí tu opinión, ¿de acuerdo? Ahora quiero que me digas dónde voy a dormir ya que tengo sueño", dijo la Saiyajin del Universo 6.

-Gokú: "Bueno…hay varias habitaciones. Así que toma la que más te guste", dijo con un semblante serio

-Caulifla: "Sí, esa sí. Toma", dijo dándole un par de maletas a Gokú. "Quiero que me las lleves a mi cuarto ahora", dijo caminando hacia la entrada de la casa.

-N°18: "¿Cuál es el problema de esta niñita?", se preguntó mientras veía a Caulifla con algo de enojo.

-Gokú: "Tranquila 18, no te enojes. No me gusta verte enojada", le dijo intentando calmarla.

-N°18: "Está bien. Solo porque se trata de…ti", respondió acariciándole la mejilla a Gokú.

-Gokú: "Jaja", rio Gokú rascándose la nuca.

Después de un rato la pareja entró a la casa y empezaron a preparar comida. Más tarde Gokú y N°18 veían una película juntos sentados en un sofá. Todo esto era observado por cierta Saiyajin que no estaba de muy buen humor.

-Gokú: "Ya hay que ir a dormir, 18".

-N°18: "No, mejor quedémonos aquí. Así estoy cómoda" respondió haciendo un puchero.

-Gokú: "Jeje bueno está bien", asintió volviendo a ver la tele.

La noche transcurrió y la pareja se quedó dormida en el sofá. Cada uno soñaba y soñaba con el amor entre los dos. No había nada que los distrajera de su ilusión. El cálido contacto de sus cuerpos los mantenía cómodos y sus suaves respiraciones evitaban cualquier tipo de molestia.

Al día siguiente N°18 despertó primero yendo a poner la máquina del café en la cocina. La casa se oía muy silenciosa y muy tranquila. N°18 preparo su café y fue a la habitación de Marron encontrándola dormida plácidamente en su cama. Cerró la puerta y se dirigió a su habitación donde encontró todas sus cosas tiradas, desordenadas y hasta rotas, como si hubiera entrado un ladrón.

-N°18: "¡¿PERO QUÉ DEMONIOS OCURRIÓ AQUÍ?!", gritó. El grito se escuchó en toda la mansión y eso que era enorme. Su grito fue escuchado por Gokú, quien se despertó de golpe y fue corriendo para su habitación de inmediato.

-Gokú: "¡18! ¿Qué ocurrió? ¿Estás bien?", preguntó con mucha preocupación.

-N°18: "¡NO! ¡NADA ESTÁ BIEN, GOKÚ! ¡ALGUIEN HA ENTRADO A MI HABITACIÓN Y LA DEJÓ HECHA UN DESASTRE!", gritaba mientras veía el estado en el que había quedado sus cosas.

-Caulifla: "¿Por qué gritas tanto, anciana? No dejas dormir", dijo mientras se refregaba los ojos.

-N°18: "¡DE SEGURO FUISTE TÚ, NIÑA MALCRIADA!", gritó señalando a Caulifla.

-Caulifla: "¡¿QUÉ?! ¡NO ES CIERTO, VIEJA LOCA!", respondió sacándole la lengua.

-N°18: "¡ERES UNA MALDITA!", gritó mientras trataba de abalanzarse sobre Caulifla, pero fue detenida por Gokú.

-Gokú: "18 cálmate, por favor. De seguro no fue Caulifla. Tal vez entró alguien más. Le voy a decir a Yugan que esté al pendiente de cualquier cosa", dijo yéndose de la habitación.

-Caulifla: "Espero que te haya gustado la remodelación Jajaja", dijo entre risas mientras salía de la habitación.

-N°18: "¡MALDITA NIÑA, ME LAS PAGARÁS!", gritó a todo pulmón.

La mañana paso y Gokú y Caulifla se dispusieron a entrenar en el patio de la mansión. Pero N°18 los observaba desde una ventana con una mirada asesina.

-Gokú: "Caulifla, trata de no gastar demasiada energía. Solo hace que te canses más rápido", dijo bloqueando un golpe de la Saiyajin.

-Caulifla: "¡CÁLLATE, VIEJO! ¡NO ME DIGAS QUÉ HACER!", respondió bloqueando una patada de Gokú con su antebrazo.

-Gokú: "¡DETENTE, CAULIFLA! Escucha, si no haces caso no podrás dominar bien tu Ki", intentó razonar.

-Caulifla: "Hazle como quieras, viejo. Yo no voy a seguir órdenes de nadie. ¿Oíste?", respondió yéndose a la casa.

-Gokú: "Vaya, sí que esto será difícil…", pensaba sentándose en modo de meditación. Pero N°18 se acercaba al Saiyajin.

-N°18: "¿Qué pasó, Gokú? ¿Estás bien?", preguntó la androide sentándose al lado del Saiyajin.

-Gokú: "Si, estoy bien", dijo un poco desanimado.

-N°18: "Vamos Gokú. No dejes que esa niña te trate de esa manera. Ya sé cómo podrías hacer para que te obedezca esa niña malcriada".

-Gokú: "¿Ah, sí? ¿Y cómo?", se preguntó el Saiyajin.

-N°18: "Ven", le dijo acercándose al oído de Gokú para susurrarle.

-Gokú: "Mmm… ¿Estás segura de que funcionará?".

-N°18: "Por supuesto. Por cierto Gokú, me preguntaba si esta noche quisieras salir a algún lado…", preguntó poniéndose roja y nerviosa.

-Gokú: "¡Claro, me encantaría! ¿Y a dónde iríamos?".

-N°18: "No sé. Tal vez podríamos ir al Festival de Fin de Año".

-Gokú: "Bueno, si hay comida no hay problema jajaja", concluyó el Saiyajin.

-N°18: "Y ahora, ¿qué te parece si yo entreno contigo?", propuso poniéndose en pose de pelea.

-Gokú: "¡SÍ!", exclamó transformándose en Súper Saiyajin.

-N°18: "Veo que estás muy entusiasmado Gokú Jeje", dijo sorprendida

-Gokú: "¡JAJA AQUÍ VOY!".

Los dos salieron en un estallido chocando sus brazos. El día había pasado y el atardecer ya se despedía. Nuestra pareja se había ido al Festival de Fin de Año que se celebraba en la ciudad.

-Gokú: "¡Wow! ¡Es muy bonito este lugar!", dijo viendo como las luces alumbraban todas las calles y puestos.

-N°18: "Sabía que te iba a gustar. ¡Vamos Gokú!", dijo mientras jalaba la mano del Saiyajin, empezando a correr.

La noche era cálida y agradable, haciendo que el Festival fuese aún más hermoso. Gokú y N°18 pasaron de puesto en puesto de comida, mientras que el Saiyajin devoraba todo a su paso.

"Wow señor, Ud. come demasiado. Incluso creo que podría ganar el Concurso de Comida", dijo el vendedor de un puesto.

-Gokú: "¿Q-Qué?... ¿U-Un Concurso de Comida?", preguntó Gokú hablando con la boca llena.

-Vendedor: "Por supuesto. Pero apresúrese que ya casi se cierran las inscripciones".

Gokú corrió lo más rápido posible, alcanzando a anotarse por poco. Mientras que N°18 sólo se rió y se fue a ver algunas tiendas de ropa.

-Anunciador: "¡SEAN BIENVENIDOS AL CONCURSO DE COMIDA DEL FESTIVAL DE FIN DE AÑO! ¡En esta ocasión tenemos un nuevo participante y a nuestro campeón del año pasado, quién logró comer cantidades inimaginables de comida y sin siquiera haberse saciado! ¡Les presento…¡Al Señor Bills!"

-Gokú: "¡¿QUÉ?! ¡¿EL SEÑOR BILLS ESTÁ AQUÍ?!" pensó mientras veía cómo Bills salía de un telón.

-Sr. Bills: "Es un honor poder participar de nuevo en este concurso", dijo el mismísimo Dios de la Destrucción en el micrófono. "Espero obtener nuevamente la victoria", dijo antes de voltear a ver a Gokú. "¡¿Q-QUÉ?! ¡¿GO-GOKÚ?! ¡¿PERO QUÉ HACES AQUÍ?!", preguntó sorprendido.

-Gokú: "¡Hola Señor Bills! No sabía que le gustaran los concursos", respondió el Saiyajin algo nervioso.

-Sr. Bills: "Aún no respondes mi pregunta", dijo con una mirada penetrante.

-Gokú: "B-Bueno, sólo había venido a divertirme junto con 18. Pero un señor me habló de este concurso-", trató de explicar cuando fue interrumpido por el anunciador.

-Anunciador: "Señores, por favor. Dejen sus diferencias para otro momento", dijo haciendo que Bills se sentase a un costado de Gokú. "El Concurso de Comida dará inicio… ¡AHORA!"

Sin detenerse Gokú y Bills empezaron a devorar todo lo que había en sus mesas. Cada uno tomaba con cubiertos o incluso con las manos la comida sin siquiera tomar un respiro. Por primera vez las personas veían lo que era un verdadero Concurso de Comida. Minutos y minutos pasaron y ninguno de los dos se llenaba.

"¡Dios! ¿Cómo pueden comer tanto? ¡Es imposible que una persona normal gane este concurso!", decía uno de los espectadores.

Durante la contienda, la gente empezó a apoyar a su favorito. En el público se escuchaban bandos de distintos lugares.

-Espectador 1: "¡VAMOS, SEÑOR BILLS! ¡GÁNELE A ESE NOVATO!"

-Espectador 2: "¡VAMOS, SEÑOR GOKÚ! ¡USTED PUEDE!"

-Anunciador: "¡Damas y caballeros, esto parece ser un empate!", dijo viendo como Gokú y Bills ya no podían comer más. "¡Esto es un empate! ¡Por primera vez en la historia de este concurso hay un empate! ¡Sencillamente no lo puedo creer!", concluyó el anunciador del concurso.

-Gokú: "Buena pelea, señor Bills".

-Sr. Bills: "Esto no se quedará así", sentenció el Dios de la Destrucción levantándose y yéndose del lugar.

Después del concurso Gokú empezó a buscar a N°18 en el Festival, pero no la encontraba. Durante su caminata viendo más puestos, una señora le llamó la atención pidiéndole que se acercara.

-Señora: "Joven, ¿no le interesaría comprar un dije para su esposa o familiar?", preguntó con un semblante amable y voz suave

-Gokú: "¿Y…para qué sirven, señora?", preguntó viendo los collares.

-Señora: "Sirven para muchas cosas. Algunos protegen de las malas vibras y otros pueden hacer más fuerte el amor de una persona".

-Gokú: "¿En serio? Si es así, ¿cual me recomienda? Es que quiero regalarle uno a una amiga", dijo el Saiyajin.

-Señora: "¿Y esa amiga es muy especial?".

-Gokú: "Claro. No sé cómo explicarlo. Pero siempre que estoy con ella me siento fantástico. Por eso le quiero dar un regalo".

-Señora: "Si ese es el caso, le recomiendo este dije", dijo mostrando un dije que se parecía a la Esfera del Dragón de cuatro estrellas. "Con este dije su amor se volverá más fuerte e imparable".

-Gokú: "¡Wow! Se parece a las Esferas del Dragón", viendo con curiosidad la esfera.

-Señora: "Vaya, un muchacho conocedor. ¿Conoces la mítica leyenda del dragón Shen-Long?".

-Gokú: "Claro jeje. ¿Cuánto sería por el collar?".

-Señora: "Me caíste muy bien, muchacho. Te daré un descuento especial: serán 3000 Zenis".

-Gokú: "Muy bien. Aquí tiene", concluyó entregándole la suma exacta, mientras que la señora le entregaba el collar en una caja blanca.

-Señora: "¿No quiere también éstos aretes? Son para la buena fortuna".

-Gokú: "Están bonitos. Ojalá le gusten a 18".

-Señora: "Muy bien. Estos cuestan 1800 Zenis".

-Gokú: "Perfecto. Aquí tiene", dijo dándole el dinero, mientras que la señora le entregaba los aretes a Gokú en una caja negra. "Muchas gracias por todo, señora", agradeció el Saiyajin.

-Señora: "¡Gracias a ti, muchacho! ¡Suerte con esa amiga!", exclamó alegremente y guiñando el ojo a Gokú, quién sólo se puso rojo. "Por cierto, no deje que nadie más se ponga ese collar. Sólo la persona indicada puede usarlo", agregó la señora.

-Gokú: "¡Por supuesto! ¡Adiós señora y muchas gracias! Muy bien, ahora sólo tengo que encontrar a 18".

-…:"¿Quién soy?", preguntó mientras le tapaba los ojos a Gokú

-Gokú: "¿E-Eh? ¿18?", preguntó quitándose las manos de encima. "¡¿QUÉ?! ¡¿C-CAULIFLA?!"

-Caulifla: "Jajaja claro que soy yo, viejo".

-Gokú: "¿Y Q-Qué haces aquí?", preguntó extrañado.

-Caulifla: "Bueno, vine a disculparme contigo por lo de la mañana", explicó viendo que tenía una caja en su bolsillo. "¿Y qué llevas ahí?", preguntó arrebatándole la caja a Gokú.

-Gokú: "¡Oye! ¡Dame eso!", exclamó tratando de quitarle la caja, pero fue inútil.

-Caulifla: "Se ve que lo quieres mucho", dijo abriendo la caja y viendo que era un dije "¡Wow! Está hermoso. Regálamelo".

-Gokú: "Pero es para 18", dijo inocentemente

-Caulifla: "¡DIJE QUE ME LO REGALARAS! ¡NO TE ESTOY PREGUNTANDO!".

-Gokú: "E-Está bien. Tómalo…", dijo con resignación en su voz.

-Caulifla: "Muchas gracias, viejo", agradeció la Saiyajin poniéndose el collar y haciendo una pose. "¿Cómo me veo?"

-Gokú: "Bien…", dijo con un tono seco.

-N°18: "¡Gokú! ¡Por fin te encuentro! ¿Dónde estabas?", preguntó la androide.

-Caulifla: "Yo te diré dónde estaba: él me estaba comprando este fabuloso collar. ¿No es así, Gokú?".

-Gokú: "Si…como sea", respondió con un tono triste.

-N°18: "¿Y…por qué demonios le compraste ese collar?", preguntó sonriendo de manera aterradora.

-Gokú: "Y-Yo sólo-", intentó explicar nervioso, pero fue interrumpido.

-Caulifla: "¿Qué no es obvio? Trata de llevarse bien conmigo, tonta".

-N°18: "Si ese es el caso, ¡ME VOY!", gritó antes de salir volando el lugar.

-Gokú: "¡E-ESPERA 18!", gritó, pero fue en vano: La androide ya se había alejado lo suficiente.

De vuelta en la mansión de Gokú

"¡Ese idiota de Gokú! ¡Siempre hace lo mismo! ¡Sólo encuentra una mujer bonita y se le cae la boca al idiota!", gritaba N°18 mientras tiraba cosas a la pared.

-Yugan: "¡Señorita 18! ¿Se encuentra bien?", preguntó en la puerta de la habitación.

-N°18: "¡NO ES DE TU INCUMBENCIA! ¡LÁRGATE!", le gritó.

-Yugan: "Por favor señorita 18, le pediré que se tranquilice y trate de contarme qué fue lo que sucedió. Tal vez yo pueda ayudarla", dijo intentando calmar a la androide. 18 empezó a soltar unas lágrimas y dijo:

-N°18: "Gokú…Gokú solo…Solo jugó conmigo", dijo mientras se abrazaba a sus rodillas.

-Yugan: "¡¿QUÉ?! ¡PERO ESO ES IMPOSIBLE! El señor Gokú la ama. Basta con ver sus ojos y ver el profundo amor que le tiene", trató de justificar.

-N°18: "¡¿Y CÓMO PUEDES ESTAR TAN SEGURO?!", preguntó gritando y empezando a soltar un mar de lágrimas.

-Yugan: "Señorita 18, sé que puede ser un poco doloroso que jueguen con los sentimientos de uno pero-".

-N°18: "¿DICES QUE 'POCO'?", preguntó interrumpiendo a Yugan. "¡HE TENIDO QUE SUFRIR UN SINFÍN DE COSAS DESDE QUE ME TRAICIONARON! ¡A QUIÉN YO CREÍA QUE AMABA ME ABANDONÓ A MI A MI HIJA A NUESTRA SUERTE! ¡NI SIQUIERA LE IMPORTÓ!", gritó llorando de rabia. " ¡Y AHORA QUE VUELVO A TENER UNA ESPERANZA CON ALGUIEN…TENGO MIEDO DE VOLVER A SALIR LASTIMADA Y NO QUIERO!… ¿CÓMO VOY A SABER QUE ESTA VEZ SERÁ DIFERENTE?".

-Yugan: "Yo…la verdad que no lo sé señorita. Lo único que sí sé es que la vida a veces nos golpea de diferentes maneras. Incluso puede quitarnos todo en un segundo. Pero no por eso dejaremos de vivir. Debemos aprender a apreciar la vida incluso con sus injusticias y seguir adelante. Sólo así podremos ver una luz al final de toda la oscuridad del sufrimiento. Y cuando llegue el momento podremos disfrutar del paraíso que se encuentra al otro lado de esa oscuridad. Señorita, yo no puedo asegurarle que no vaya a volver a sufrir. Lo único que sí puedo decirle es que no tiene que dejar de vivir. No sé, incluso podría llegar a tener una vida maravillosa al lado del Señor Gokú. Sólo es cuestión de arriesgarse".

-N°18: "Gracias Yugan. Eres un buen amigo. Lamento haberte gritado hace un momento", se disculpó con el buen mayordomo mientras secaba sus lágrimas y le daba una leve sonrisa.

-Yugan: "No se preocupe. No hay de qué disculparse", dijo tranquilizando a la androide.

-Gokú: "Yugan, déjanos solos por favor".

-Yugan: "Por supuesto, mi señor. Con permiso", dijo retirándose de la habitación.

-N°18: "Lárgate de aquí. No te quiero ver…", le dijo entre lágrimas y enojada.

-Gokú; "Pero déjame explicarte, 18. No es lo que parece, es que-".

-N°18: "¡¿ES QUE QUÉ?! ¡NO QUIERO OÍR TUS ESTÚPIDAS EXPLICACIONES!".

-Gokú: "18, por favor hazme caso. Ese collar realmente era para ti".

-N°18: "¿Ah, era para mí? Vaya…qué considerado de tu parte, Gokú. Sólo que hay un pequeño detalle: lo traía esa perra loca", dijo de manera sarcástica.

-Gokú: "Es que ella me lo quito y me obligó a dárselo".

-N°18: "Se nota que eres un pésimo mentiroso. Déjame sola".

-Gokú: "18, te estoy diciendo la verdad".

-N°18: "¡TE DIJE QUE ME DEJARAS! ¡VETE!", le gritó. Pero Gokú no haría caso. "¡TE DIJE QUE TE LARGARAS!".

-Gokú: "Está bien…", accedió finalmente yéndose de la habitación. "Pero antes…toma", dijo dándole una caja negra a 18, pero esta no la recibió. "Está bien. Te la dejo aquí", dijo poniéndola en la cama para después irse de la habitación.

-N°18: "¡¿Por qué?! ¡¿Por qué me duele tanto?! Si…Si tan solo es un tonto collar" dijo tratando de razonar mientras secaba sus lágrimas.

-Caulifla: "Veo que te afectó mucho. ¿Sabes? Ese collar me queda bien con mi ropa, ¿no lo crees? Qué pena que Gokú no te diera nada. ¿Es extraño, no? Siendo su pareja y que no te regale nada se ha de sentir feo Jajaja", dijo riéndose de manera sarcástica.

-N°18: "Eres una maldita zorra", dijo con furia.

-Caulifla: "Déjame contarte algo, anciana: Gokú es demasiado para ti. ¿Por qué mejor no me lo dejas a mí?", dijo con arrogancia.

-N°18: "¡PRIMERO MUERTA ANTES QUE HACER ESO!".

-Caulifla: "Bueno, trate de ir por las buenas. Te vas a arrepentir de no haberte resignado", dijo con un tono amenazante.

-N°18: "Yo no te tengo miedo, niñita".

-Caulifla: "Tal vez para ti sea una niñita. Pero para un Saiyajin soy toda una mujer. Recuerda que Gokú y yo somos de la misma raza Jajaja. Bueno, me tengo que ir. Adiós anciana" dijo saliendo de la habitación saltando y riendo.

-N°18: "Esa maldita… ¡JURO QUE ME LAS VAS A PAGAR!".