Han pasado al menos dos semanas desde la llegada de Kale y a pesar de que no ha sido mucho tiempo, la Tierra parece que ha ardido durante milenios. El hambre de poder de Caulifla va creciendo y creciendo cada vez más. Sus ansias por asesinar se han vuelto muy peligrosas y más agresivas. Cada día que pasa la cordura de la Saiyajin se desborda, dejando una maleza cada vez más y más oscura, pero lo peor es que su hermana se ha envuelto en las enredaderas de la desesperación y locura que la va consumiendo poco a poco.
La mañana había llegado en la mansión de Gokú y Kale ya había despertado de su corto descanso. A la morena ya casi no le gustaba dormir, cada vez que cerraba sus ojos y empezaba a soñar, veía una escena que era aterradora para ella, sus ojos se llenaban de lágrimas siempre que conciliaba el sueño y jamás despegaba los ojos del techo con un sentimiento de arrepentimiento enorme. Conforme pasaron los días ese sueño se volvió más y más fuerte, repitiéndose en más de una ocasión.
Kale al levantarse de la cama se dirigió a la cocina, abrió el refrigerador y saco una botella de agua fría. Cuando la bebía sentía que alguien la observaba. Al girarse se percató de un rostro que jamás podrá olvidar, ahí mismo al lado suyo se encontraba aquella persona que asesino a sangre fría y que ni siquiera tuvo la molestia en saber su nombre.
Sus ojos llenos de miedo, sus labios temblorosos y su frente sangrando. Kale no podía pensar, no podía moverse, solo podía lamentarse por lo que hizo, pero por más que llorara o se arrepintiera jamás podría traer de vuelta a esa persona inocente. Ahora solo le queda el tormento y el trauma que la seguirá hasta que no termine su deber y su misión.
Tiempo después, Kale decidió ir al jardín de la mansión para poder distraer su mente, oliendo cada flor que estaba en el suelo perfectamente acomodada. La chica decidió arreglar y acomodar las plantas para al menos distraerse y poder concentrarse en otra cosa que no fueran asesinar a inocentes.
-Caulifla: "Hola hermana. Veo que hoy amaneciste de buenas. Solo hacías jardinería en Sadalá cuando estabas muy feliz", dijo acostándose en un camastro.
-Kale: "Si...Jaja. Es que hoy es un muy bonito día y quise distraerme un rato".
-Caulifla: "¿Distraerte de qué? Este lugar es lo máximo. Podemos robar lo que queramos. Tenemos todo con solo tronar un dedo y sobre todo poder".
-Kale: "Si, tienes razón. Este lugar es lo mejor", dijo de manera sarcástica, cosa que no notó su amiga.
Las hermanas pronto dejaron de charlar y tan pronto lo hicieron, Kale continuó plantando algunas flores, quitando la tierra y poniendo las plantas con cuidado de no lastimarlas. Así siguió al menos con unas cuantas, pero al momento de quitar la tierra para plantar la siguiente, vio una bolsa negra que desbordaba algo oscuro. Parecía ser cenizas o carbón. Apresurada siguió escarbando, viendo que la bolsa era bastante grande.
Cuando le quitó toda la tierra de encima, le llegó un olor bastante desagradable acompañado de un olor a calcinado. La chica un poco insegura sacó la bolsa del hoyo y la abrió, viendo que se trataba de un cuerpo humano ya en estado de putrefacción. Asustada, gritó cayendo al suelo arrastrándose hacia donde estaba a su hermana.
-Caulifla: "Kale ¿estás bien?"
-Kale: "Ha-Hay un cuerpo en la bo-bolsa", dijo despavorida.
-Caulifla: "Solo se trata de un humano, tampoco es la gran cosa, aunque esté rostro se me hace familiar", dijo haciendo un esfuerzo por analizar las facciones del cuerpo en la bolsa. "Cierto, es el mayordomo que mate. ¿Cómo se llamaba? ¿Alfred? No, ese no era su nombre... ¡CIERTO, ERA YUGAN!".
-Kale: "¿Y-Y por qué estaba ahí?"
-Caulifla: "Ah. Jaja. Es que le dije a un tipo que lo enterrara, no pensé que sería tan imbécil como para venir a ocultarlo en el jardín. Pero que imbécil de ese pelón. Jajaja".
-Kale: "¡¿POR QUÉ DEMONIOS TE RÍES?!", gritó muy enfadada.
-Caulifla: "Porque es gracioso, obviamente. Ya relájate Kale, solo es un muerto y ya. No es la gran cosa. No va ir de noche a espantarte. Jajaja".
-Kale: "¡NO ES GRACIOSO!"
Flashback
"En verdad que quería gritarle, golpearla en toda la cara y hacerla añicos con mis propias manos, ¿En qué momento se volvió tan cínica y tan loca? En serio quisiera saber, porque me está fastidiando. En serio que ya no la soporto. Estaba a nada de lanzar el primer golpe. Pero ese maldito comunicador de la señora Bulma… Si no hubiera sido por ella, habría acabado con mi hermana".
"Después de esa discusión me fui mejor a mi habitación a relajarme. Que irónico, había ido al jardín a relajarme y resultó peor de lo que esperaba".
"Al cabo de unos minutos recostada en la cama, me quedé pensando en un plan para por fin deshacerme de todo esto e irme a Sadalá y olvidar está pesadilla. Pero por más que pensara en un plan, no se me ocurría nada. Desde que estoy aquí, no he podido ver el menjurje que le dan al señor Gokú. Caulifla es muy cuidadosa con todo eso y no me deja acompañarla".
"Pasaron unas cuantas horas en lo que me tranquilizaba y creaba un plan que no parecía muy bueno. Realmente era pésimo. Ni siquiera sabía si podía hacerlo. Baje las escaleras de la mansión dirigiéndome al refrigerador para poder comer algo, pero me encontré con que Caulifla y Gokú estaban besándose. En verdad que me hacía enojar que Caulifla besara a alguien más. Maldita sea ¿por qué nunca se fijó en mí? Siempre estuve para ella, siempre la ayude y aunque me haya lastimado aún estoy para ella ¿Por qué me hace esto?".
"Cuando estaba a punto de regresarme a mi habitación, Caulifla llamó mi atención. Me dijo que entrenáramos para no perder la práctica. Aunque no me sentía bien acepté y me dirigí al jardín para poder entrenar".
-Caulifla: "¿Estás lista, Kale?"
-Kale: "Si... Eso creo", dijo estirándose.
-Caulifla: "¿Quieres empezar?", dijo poniéndose en pose de pelea.
-Kale: "¿Vamos a pelear sólo nosotras? Creí que íbamos a pelear contra Gokú, cómo en el Torneo del Poder".
-Caulifla: "Lo que pasa es que cuando se cansa mucho, mi Gokú empieza a volverse loco y le tengo que dar mi 'Poción mágica'".
-Kale: "Oh, ya veo...", dijo tratando de pensar en un plan. "¿Pero puedes darle más no es así?"
-Caulifla: "Si, pero da pereza estar haciéndolo. Además es un dolor de cabeza cuando Gokú está así".
-Kale: "Ándale, por favor hermana. Así podremos probar que tan fuerte nos hemos vuelto, ¿Si? Por favor", dijo rogándole a Caulifla como perrito.
-Caulifla: "Está bien…espera que prepare la poción para Gokú…"
-Kale: "¡Gracias, hermana!", dijo siendo abrazada por su hermana.
"Ya empezaba a olvidar por qué me había enamorado de Caulifla...este abrazo, este calor...son incomparables"
"Caulifla llamo a Gokú para que pudiera pelear contra nosotras. Él como un robot, se puso en pose de combate. Debo decirlo, en verdad da miedo el señor Gokú con esa cara sin vida. Sin más tiempo que perder nos lanzamos contra el señor Gokú, a pesar de que estaba en su Ultra-Instinto, no nos dábamos por vencidas. Pero empezaba a ser frustrante cómo es que esquivaba todos nuestros golpes sin ningún problema. En verdad era molesto. No importaba qué tan fuertes o veloces fuésemos…todas nuestras combinaciones y ataques, los esquivaba como si no fueran nada. Pero durante la pelea me percate de algo: los movimientos de Gokú empezaban a ser más lentos y sus golpes más torpes. Veía como Gokú se iba agotando de una manera extraña, pues sudaba mucho y su respiración era agitada. Pero siempre con un rostro indiferente. Cuando estábamos a punto de acabar la pelea, note que Gokú se sostenía la cabeza, como si le doliera y eso lo pude confirmar cuando empezó a gritar de una manera desgarradora. Gritaba y gritaba mientras golpeaba su frente contra el suelo. ¿Pero qué demonios le daba Caulifla al señor Gokú para que se pusiera así?"
"En cuánto Gokú comenzó a gritar, Caulifla se fue directo a la mansión sin decir nada más. La seguí en sigilo hasta la cocina, donde ella estaba frenética sacando un montón de bolsas mezclándolos en un vaso. No pude ver lo que era porque inmediatamente se fue volando de ahí hacia el patio. Apresurada me fui a mi habitación y llame a la señora Bulma para decirle todo lo que sabía. Al final ella me dio unas especificaciones de lo que tenía que hacer. Si soy sincera, me está dando miedo hacer esto".
Fin del Flashback
Habían pasado unos cuantos días para que por fin Kale pudiera poner su plan en marcha. Ese mismo día Kale ya se encontraba desesperada por terminar esto de una buena vez, pero Gokú no había vuelto a presentar síntomas para que Caulifla volviera hacer el menjurje. Ella en su desesperación le suplicaba a su hermana entrenar con Gokú con la excusa de "Volverse más fuertes" pero Caulifla no tenía buena espina acerca de esto.
-Kale: "¿Ya podemos entrenar?"
-Caulifla: "No"
-Kale: "Por favor, hermanita. Sé que a ti te gusta entrenar y quiero volverme igual de fuerte que tú, por favor ¿Si? Vamos a entrenar con el señor Gokú. Por favor".
-Caulifla: "¿Por qué quieres entrenar con tanta desesperación?"
-Kale: "Pa-Para volverme más fuerte y poder pasar más tiempo juntas, cómo en Sadalá", dijo un poco nerviosa, cosa que no notó su amiga.
-Caulifla: "Está bien. Pero no por mucho tiempo ¿de acuerdo?"
-Kale: "¡SI!", dijo saltando de felicidad internamente.
-Caulifla: "Pero será más tarde. Voy con Gokú a buscar esos imbéciles del Universo 7".
-Kale: "Esta bien, hermana. Cuídate", dijo viendo como su hermana se iba con Gokú.
Al cabo de unas cuantas horas, al atardecer, Caulifla volvió con Gokú listos para un día más de entrenamiento. Kale estaba muy ansiosa de por fin terminar con todo esto y volver a su vida normal.
Los tres después de unos minutos comenzaron a atacar llevando la pelea a un nivel muy superior a comparación al del Torneo del Poder, pues ahora Kale estaba dando su mayor esfuerzo con tal de ir agotando al Saiyajin. Pero en esta ocasión Gokú parecía no afectarle el cansancio. Kale un poco sorprendida y desesperada trataba de llevarlo al límite, pero este simplemente no cedía, cosa que molestaba a la morena.
Después de unas horas Kale ya era la única que seguía peleando, pues Caulifla ya se había agotado y dejo a su hermana para que siguiera, pero ni con todo ese tiempo Kale conseguía que Gokú se agotara.
-Kale: "Maldición, ¿qué demonios voy a hacer? Gokú no se ve nada agotado y ni siquiera está sudando. Solo me queda una cosa por hacer, pero no sé si vaya a estar consciente para eso", pensó bloqueando varios golpes de Gokú.
Ya desesperada, Kale utilizó su último recurso que podría ayudarla, pero que también podría arruinar el plan. La Saiyajin sin más opción…empezó a salirse de control, perdiéndose por completo en una mirada blanca y sin emociones fruto de su transformación en Súper Saiyajin Devastador, comenzando a darle verdaderos problemas a Gokú, quien a pesar de seguir esquivando todos los golpes, sí comenzaba a agotarse mucho más a comparación del principio.
Caulifla preocupada ordenó a Gokú noquear a Kale, cosa que no pudo ser para nada sencilla, pues la morena ahora quería matar a Gokú dejándolo sin oportunidad para golpearla. Al parecer el plan de Kale iba bastante bien: Gokú ya comenzaba a dar indicios de agotamiento extremo y su conciencia regresaba, haciéndolo más lento. Era solo cuestión de tiempo para que cayera rendido ante el agotamiento, pero Kale también había llegado a su límite, cayendo presa del agotamiento.
Volvió a su forma base sin darse cuenta, cayendo al suelo. La morena trataba de mantener sus ojos abiertos para seguir con su misión. Si se desmayaba, sabía que no habría otra oportunidad.
-Caulifla: "¿Estás bien, Kale?", preguntó aterrizando cerca de su hermana. "No me esperaba que otra vez te descontrolaras", dijo estirándole la mano a Kale.
-Kale: "¿Gané?"
-Caulifla: "Ni cerca, jajaja. Pero diste lo mejor y por eso eres mi hermana", dijo cargándola hasta la mansión.
-Kale: "Gracias Caulifla..."
-Caulifla: "¿Y ahora qué te pasa?", preguntó un poco extrañada.
-Kale: "¿A qué te refieres?"
-Caulifla: "Bueno, siempre me dices 'hermana'. No me molesta que me llames por mi nombre, pero se siente extraño ¿sabes?"
-Kale: "Jajaja. Eres muy tierna, hermana", dijo un poco sonrojada.
-Caulifla: "No digas eso. Me avergüenzas. Mejor te llevo a descansar",
-Kale: "¿Y qué va a pasar con el señor Gokú?"
-Caulifla: "Tranquila. En un rato vengo. Primero debo cuidar a mi querida hermana".
En las palabras de Caulifla se podían sentir aires de mentira. Pero por los sentimientos de atracción, Kale no los podía percibir. Incluso con el pasar del tiempo y las acciones de Caulifla, Kale aún seguía enamorada.
Caulifla al dirigirse a la mansión y dejar a Kale en su habitación, se fue a la cocina, donde ya estaba preparando su terrible sustancia. Kale yendo tras ella pudo visualizar que ya estaba lista y lo mejor es que su hermana estaba distraída, por lo que ella simplemente podría tomar el vaso y se iría…o eso es lo que ella esperaba, pues justo en ese momento en el transmisor de Kale sonó la voz de Bulma distrayéndola y estropeando el plan.
Kale, enfadada, se retiró de la cocina empezando hablar con la científica…pero había alguien cerca que estaba escuchando todo.
-Bulma: "¿Cómo vas con el plan, Kale?"
-Kale: "¡JUSTO ESTABA EN ESO!", gritó un poco enfadada.
-Bulma: "Kale, debes apresurarte. Vegeta ha sentido el Ki de Gokú y no es muy bueno lo que nos dice..."
-Kale: "¿A qué te refieres?"
-Bulma: "El Ki de Gokú está siendo corrompido. Se está fragmentado. Si esto sigue así, Gokú no será más que un cascarón vacío. Kale tienes que hacer esto, ya no tenemos tiempo".
-Kale: "Eso trato de hacer…pero Caulifla no me ha dejado acercarme. Cada vez que lo intento, ella se desvanece y justo ahora era en mi oportunidad hasta que me llamo usted, señora Bulma".
-Bulma: "Noquéala, Kale. Es la única manera".
-Kale: "No voy hacer eso. No pienso lastimar a mi hermana de ese modo".
-Bulma: "Kale, sé que es tu hermana…pero entiende que ya no tenemos tiempo. Recuerda lo que te obligó hacer, ¿acaso ya lo olvidaste?"
-Kale: "Ella no es así, solo no está pensando bien las cosas...No está en sus cabales, necesita que la ayude, no que la golpee. Por favor, déjeme hacer esto a mi manera".
-Bulma: "Está bien...", dijo suspirando.
-Kale: "Gracias, señora Bulma".
-Caulifla: "¿Con quién hablabas?", preguntó poniendo extremadamente nerviosa a Kale.
-Kale: "¿Yo? Y-Y-Yo no estaba hablando con nadie. E-E-E-estaba…hablando sola, jaja. ¿P-Por qué preguntas?"
-Caulifla: "No, por nada. ¿Te puedo preguntar algo?"
-Kale: "S-S-Si, por supuesto hermana..."
-Caulifla: "¿Tú serías capaz de traicionarme por alguien que no conoces?"
-Kale: ¿P-P-Por qué preguntas eso? ¿No crees que sea un poco tonta tu pregunta? Digo, soy tu hermana, siempre he estado para ti".
-Caulifla: "Solo preguntaba... Pero tienes razón, ¿cómo pude pensar en que mi hermanita me traicionaría? Mi hermanita que ayudé, que acobijé, que siempre protegí, que nunca deje que nada malo le pasara y que siempre estuve para ella sin importar lo que sucediera", dijo abrazando a Kale de su cuello. "¿Cómo pude pensar que la chica que siempre quise y amo me traicionaría?", cuestionó jugando con los sentimientos de Kale, quien al instante se perdió en la mirada y palabras de Caulifla, que estaban repletas de mentiras y falsos sentimientos.
-Kale: "¿Q-Q-Que amas?", preguntó totalmente atónita.
-Caulifla: "Por supuesto, Kale. Siempre te vi algo más que una simple amiga, pero... Tú nunca me viste de ese modo...", dijo de manera triste dándole la espalda a Kale.
-Kale: "¿¡EN SERIO DICES ESO!? ¿¡ACASO NUNCA TE DISTE CUENTA QUE CADA VEZ QUE TE MIRABA ME ENAMORABA MÁS DE TI!? ¡DESDE QUE TENGO MEMORIA SIEMPRE TE ADMIRÉ Y…TE AMÉ!", gritó enfadada dejando salir sus sentimientos. "Cada noche cuando me acostaba, me preguntaba si algún día me verías como yo te veo. Cada vez que trataba de hablarte de lo que sentía siempre te largabas dejándome sola. Y ahora que creía que mis sentimientos por ti habían desaparecido, vienes y me dices esto. ¿Por qué ahora? ¡¿POR QUÉ AHORA QUE DEJÉ DE SENTIR ESTO POR TI, VIENES Y TE VUELVES A METER EN MI CABEZA?!", preguntó derramando lágrimas.
-Caulifla: "Yo siempre te amé, Kale. Y aún lo sigo haciendo. Sé que no siempre eh sido muy sentimental, pero contigo podía ser la única excepción. Cada vez que estoy contigo siento un calor inmenso de amor. Pero si ya no sientes esto por mí, yo... lo entenderé y respetaré lo que sientes. En verdad no quise lastimarte. Pero si ya no sientes algo por mí...es mejor que me vaya", dijo tratando de alejarse.
Sin mucho tiempo de respuesta Kale se abalanzó a la espalda de Caulifla, derramando lágrimas de dolor con mucho sentimiento, sosteniéndola de sus brazos inmovilizándola.
-Kale: "¡NOOOO! ¡NO TE VAYAS! Si es verdad que me amas, quédate conmigo. Por favor, termina esto y vámonos a nuestro hogar. Por favor, hazlo por mí..."
-Caulifla: "Está bien, Kale. Terminaré con esto", mintió volteando a ver a la morena. "Con una condición: que me prometas que jamás me darás la espalda…y que me amarás por siempre".
-Kale: "Siempre estaré para ti. Seré tu eterna enamorada y jamás me atreveré a hacerte daño", dijo esperando un abrazo. En lugar de eso sintió unos labios que llenaron de "amor" sus comisuras. En un beso "tierno" y "amoroso" se había consumado la unión de sus labios…o eso pensaba Kale.
-Caulifla: "Eso es, Kale. Se nota que estabas desesperada por esto. Que ingenua e idiota resultaste ser 'hermanita'. Ahora solo tengo que actuar con esta incompetente y con esto me aseguraré de que no me traicionarás jamás", pensó la Saiyajin sin dejar de besar a la morena.
Conforme pasaba el tiempo, el beso entre Kale y Caulifla iba en aumento, aunque un poco torpe por culpa de Kale.
-Kale: "Cauli...Caulifla... Vas muy rápido", dijo muy agitada.
-Caulifla: "¿Acaso no te gusta? Tengo una mejor idea... ¿Por qué no mejor vamos a mi cuarto?", susurró al oído de Kale, de manera seductora, a lo cual ella cayó sin chistar.
Caulifla desesperada jaló a Kale de su brazo llevándola a su cuarto. Por otra parte Kale se encontraba insegura y muy nerviosa por lo que harían. Pero ahora a Kale se le ha olvidado su promesa con Bulma. Ha empezado a dejarse llevar por sus sentimientos, que si no tiene cuidado podrían arruinar el plan o algo mucho peor…unírsele a su hermana.
